El Karma siempre vuelve | Pr?ximamente...

Tráiler de la cuarta temporada de 'La edad dorada'
RTVE presenta a sus 'Reservoir Dogs': Los protagonistas de 'El Telediario de nuestras vidas'
Tráiler extendido de 'Blade Runner 2099', cuando los Replicantes controlan el mundo
El regreso de Mari Carmen García Vela a 'Informe Semanal' con motivo del 70 aniversario de TVE
Warner desempolva la secuela de 'Crazy Rich Asians', ahora como serie para HBO
Manuel se encara a Curro en 'La promesa' tras descubrir que Leocadia mató a Jana y Cruz mató a Tomás
Una semana más, estas alocadas lesbianas me vuelven a conquistar
Empezaré con lo malo para quitarle importancia: la extensión del capítulo! Se me ha hecho un poco más largo de lo habitual, aún así, ha estado muy divertido. No cabe duda que sabes llevar esta temporada tal y como yo esperaba. No sé cómo lo haces pero consigues darle importancia a casi todos y cada uno de los personajes en los capítulos
Me han encantado todas las tramas, Daniela apollando a Alba... Paqui y su chumino escocido... (Hice bien en mencionar en mi serie la pomada, y eso que no sabía nada de lo que pasaría en este capítulo jaja) ¡Pero sobre todo me ha gustado la de mi queridísima Ivana! Oh... ¡Oh! ¡Ohhh! ¡Ohhhhh! ¡Qué preciosidad de vídeo! Casi consigues que se me salten las lágrimas con el flashback del pasado de Ivana con su marido y su embarazo
*Me seco las lágrimas* ¡Para que luego digan las demás vecinas de la zombie!
Las paso canutas... cuido de sus niñas... ¡y encima me critican y me dan la espalda! Pero bueno, me consuela saber que el tiempo pone a cada una en su lugar
Alba: Cuando hayas tenido tres embarazos con sus tres partos y te recorras el mundo cambiando todo el rato de horario durmiendo tres horas al día y actuando todas las demás me avisas. Además, si tú tienes unas arrugas y una barices más grandes que una cesarea.
Daniela: Cuando te dediques a la prostitución día y noche en barrios marginales rodeada de borrachos, drogadictos y con clientes peores aún, me avisas.
Alba: Vale, vale...las dos necesitamos pasar por chapa y pintura

Como siempre, los comentarios planchantes de las pequeñas eclipsan el capítulo y dejan a las demás en un segundo plano jaja ¡Grande Emmy y grande Adriana! Y poco más tengo que decir...
Oh sí! Y que qué lástima no haber podido enviar audiencia para recompensar ese gran trabajo que hiciste con el vídeo 
Los Alkiados
¡Por fin leo el capítulo que con tanta ansia esperaba! Sabía que sería una gran aparición, pero la verdad es que me ha sorprendido aún más
Empezaré con lo malo, como ya dije antes xd Al principio no he podido evitar acordarme de Estela y Lola, pero no es culpa tuya David, porque es una escena que nos marcó a todos y en la que siempre que ocurre algo parecido, pensamos. Pero cuando ha bajado Lola a saludar a Lady Jumper, mi cabeza ha borrado la imagen de dos Antonias San Juan y la he empezado a ver como mi querida Marcia Cross
¡Fabulosa! De verdad que me ha gustado mucho su papel y su colaboración en la serie. Me he reído mucho con sus alternancias entre los dos idiomas y sobre todo con la relación que mantenía con su hija, que la odiaba por hacerla sentirse como la oveja negra de la familia. ¡Casi me da algo con la frase de la escobilla del váter!
También me ha hecho mucha gracia la de...SERGIO: ¡La he matado! ¡La he matadooo!
ROCÍO: ¿A tu madre? Ya tardabas…
SERGIO: No, a la tuya.
ROCÍO: ¿¡QUÉ!? ¿¡CÓMO!? ¿¡Por qué le has hecho desgraciao?!
Jajajaja ¡+ 1 para Sergio! Me ha encantado lo bien que ha congeniado con Lola, aunque al final hayan acabado a malas por lo de Sergio... Espero que vuelva a aparecer más adelante y retomen esa amistad, porque aquí las dos se han encaprichado de jovenzuelos, así que que se dejen de tonterías
¡Por cierto! ¡La Rocy también se merece otro +1 por este monólogo!ROCÍO: Ay dios mío que vamos a ir a la cárcel, y allí nos torturarán y me harán lesbiana, y me harán tatuajes, y lo que es peor ¡¡Dejaré de ser una choni y me convertiré en cani!! ¡¿Pero qué has hecho Sergio?! ¿¡QUÉ HAS HECHO!? ¡¡Yo te mato!!
En definitiva, CAPITULAZO!Un venazo maravilloso
¡Ole! ¡Ole! ¡Y Oleee ese final MARAVILLOSO!
¿Por dónde empezamos? Por lo malo xd Esperaba un final más apoteósico para la miniserie
Aún así, me he reído muchísimo, más incluso que con los 3 anteriores. No sé si me gustan más las planchadas de Emmy o los venazos de Carla, pero vaya pareja
Me ha encantado la escena en la que se queda debajo de la cama y se la hace polvo la pierna, pero más aún la escena del final en el aeropuerto con la maleta perdida 
Carla: ¡¿PERO QUE ETIQUETA?! ¡SI SOIS TAN INUTILES QUE NO PODEIS PONER UNA JODIDA PEGATINA! ¡CON LO FACIL QUE ES ENROLLARLA EN EL ASA COMO CUANDO VINE!
Y también cuando dicen que la recepcionista se ha quedado con su pie
Qué mala pata tiene la pobre... jaja Y poco más que decir, que espero que nuestra alocada Carla repita aventura en otro maravilloso lugar y podamos deleitarnos con otra miniserie como ésta 
Hijas del Señor
Cuando he visto el título "Comuniones" he pensado que habías tenido una bonita idea, pero cuando he caído en la cuenta y me he acordado de Dorada... ¡Válgame Dios, la que se podría haber armado!
Menos mal que está ahí Petra, para pararla los pies, aunque me temo que al final acabará mal parada por ser tan buena persona...
Menos mal que se ha ido a sabe Dios dónde por el tiempo que sea, pero por lo menos no molestará ni correrá más peligro ningún niño en un tiempo. Lo único que no me está gustando de esta temporada es que tienes un poco olvidada a la pobre Macu, que con lo graciosa que es ella y el potencial que tiene, la estás dejando un poco de lado últimamente con tanta trama de niño robado
Por lo demás todo genial, espero salvo por ese detalle, todo lo demás siga igual o mejor en los próximos capítulos 
Siento no poder ponerme al día con el resto de canales, pero ya bastante paliza me he metido leyendo todo lo que tenía pendiente por aquí xd Espero poder conectarme algún día de esta semana y leerme todo lo demás. ¡Un saludo a todos!

PD: ¿Os habéis puesto de acuerdo con el hospital de LALK y BP o ha sido casualidad?
¡Grache por lier LALK te queru!
Grachias por leer, por comentar de esa manera, y que te lo pases bien el resto de vacas.

LOS ERRORES…
Flashbacks
ANTOINETTE: ¿Usted también viene al Congreso de Medicina?
VINCENT: Sí. Soy Vincent Dubois, ginecólogo. Y usted es…
ANTOINETTE: Antoinette Girard, neuróloga. Encantada de conocerle.
(…)
ANTOINETTE: ¿Qué quieres?
VINCENT: Antoinette, ¿quieres salir conmigo?
ANTOINETTE: (Tras pensárselo un momento) Sí.
…SE PAGAN CAROS
MARTA: Doctor… ¿se pondrá bien?
DOCTOR: Está muy grave, la bala le atravesó la tibia.
MARIO: Pero responda por favor, ¿se pondrá bien o no?
DOCTOR: No lo sabemos con certeza…
UNO DE ELLOS MORIRÁ
VINCENT: (Amenazador) Muy bien, tú lo has querido. Lo siento pero no me dejas otra opción, como siempre, una vez más.
De pronto, Vincent se sacó un cuchillo de detrás del pantalón y lo utilizó en contra de Antoinette.
ANTOINETTE: (Asustada) ¡¿Pero qué haces, animal?! ¡¿Te has vuelto loco?!
COMIENZA LA CUENTA ATRÁS…
Grabación
GERARDO: ¡¡No la mates!! ¡No la mates! ¡¡Por favor!!
SARA: ¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!
El cuerpo de la víctima cayó al suelo, y empezó a echar borbotones de sangre por la boca. En unos pocos segundos, estaba muerta.
CUANDO EL RÍO SUENA
LA RECTA FINAL
CUANDO EL RÍO SUENA, Séptimo capítulo A CONTINUACIÓN

EN CAPÍTULOS ANTERIORES…
- 01. La llamada
- 02. El viaje
- 03. La herida
- 04. El insecto
- 05. La sombra
- 06. El ladrón

FLASHBACK:
Una joven Antoinette se encontraba sentada en una mecedora. Parecía que en unos meses no hubiera hecho más que comer, pero esa no era la razón de su estado. Su hijo Félix irrumpió en el salón.
FÉLIX: Mamá, ¿cuánto falta para que nazca?
ANTOINETTE: Queda poco, Félix, muy poco.
FÉLIX: Jo, ¡yo quiero que nazca ya!
ANTOINETTE: Solo quedan dos meses, sé paciente.
FÉLIX: ¿Sólo? ¡Pero si eso es una eternidad!
ANTOINETTE: No tanto, ya hemos esperado siete meses… Ya verás como sale una niña preciosa.
FÉLIX: ¿Es niña? ¿Cuándo te lo han dicho?
ANTOINETTE: Esta mañana, he ido al médico y me han puesto un tubito por la barriga…
FÉLIX: Mamá, que sé cómo funciona eso. Tengo once años, no nací ayer.
Antoinette rió divertida.
ANTOINETTE: Tienes razón, hijo. Bueno, ¿qué te parece si pensamos un nombre para tu nueva hermanita?
FÉLIX: ¡Perfecto! Pero es que no se me ocurre ninguno…
ANTOINETTE: No te preocupes por eso, no es difícil. Mira, he traído un libro de nombres para que nos dé ideas.
Antoinette cogió el libro y lo abrió por la sección de nombres femeninos, y comenzó a decir.
ANTOINETTE: ¿Qué te parecería… Anastasia?
FÉLIX: Muy feo, me recuerda a la película.
ANTOINETTE: ¿Regina?
FÉLIX: No, por favor. ¡Suena a sargento!
ANTOINETTE: ¿Sophie?
FÉLIX: ¡Como la tita! Ese es bonito… ¿A ver alguno más?
ANTOINETTE: ¿Cleofasa?
FÉLIX: Sí hombre, ¡ese es horroroso!
ANTOINETTE: ¿Gabriela?
FÉLIX: Suena a película de Disney…
ANTOINETTE: ¿Soledad?
FÉLIX: ¿Es que no va a tener amigos la pobre?
ANTOINETTE: Espera, creo que ya lo tengo… ¡Angustias Dolores!
FÉLIX: Ahí sí que le amargaríamos la vida…
ANTOINETTE: ¿Marcela?
FÉLIX: Como el aventurero de ‘‘Hacia un nuevo mundo’.
ANTOINETTE: ¿Eustaquia?
FÉLIX: Mamá, ¿qué libro es ese?
ANTOINETTE: Hijo, pues uno que tengo yo de hace muchos años.
FÉLIX: Pues desde luego, anda que los nombrecitos que tiene…
ANTOINETTE: Espera, ¡que ya he encontrado la mejor parte! ¡Estos sí que son bonitos!
FÉLIX: A ver, miedo me das…
ANTOINETTE: Demetria, Luciana, Raimunda, Telesfora, Tatiana, Vicenta…
FÉLIX: Anda, ¡como la de ‘‘A la vejez viruelas’’! Sigue a ver si das con algo decente.
ANTOINETTE: Blasa, Simeona, Faustina, Nemesia, Braulia, Teodora, Hermenegilda, Pancracia, Luminosa, Silveria, Pelaya, Irenea, Valeria, Ángela…
FÉLIX: Ángela, ¡como la niña de ‘‘El zoo’’!
ANTOINETTE: Hijo, sí que ves tú la televisión.
FÉLIX: ¡Es que Kaiser es de lo mejorcito que hay!
ANTOINETTE: Bueno, ¿le damos ya algún nombre o qué?
FÉLIX: Pues de los que has dicho me gustan Ángela y Sophie.
ANTOINETTE: Entonces Sophie, es el más bonito.
FÉLIX: ¡Bien!
ANTOINETTE: Ahora, me tienes que prometer una cosa.
FÉLIX: ¿El qué?
ANTOINETTE: Que a papá de esto, ¡ni media palabra! Quiero que sea una sorpresa.
FÉLIX: ¡De acuerdo!
El niño sonrió de felicidad, su hermana Sophie estaba en camino… y le faltaba muy poco tiempo para llegar.
Antoinette se despertó en la actualidad. ¿Qué iba a hacer ahora, después de lo que había pasado? ¿Pero cómo había podido llegar hasta aquel punto? Le costaba creer que de divorciarse de su marido Vincent hubiera llegado a estar embarazada, y en contra de su propia voluntad. ¿Cómo había podido hacerle aquello? Sin poder evitarlo, dos lágrimas corrieron por sus mejillas. Entonces, recordó nostálgicamente el momento en el que conoció a Vincent.
FLASHBACK:
Antoinette llegó por fin a la estancia. Su carrera como médico le había dado muy buenos resultados, de eso no cabía duda. Tras muchos años de esfuerzo y sacrificio, ahora era una excelente neuróloga, de las más reconocidas del mundo. Estaba entrando en un importantísimo Congreso de Medicina en París. Mientras esperaba para entrar, un hombre se acercó a ella.
VINCENT: Perdona, ¿lleva hora?
ANTOINETTE: Sí, son las cuatro menos cuarto.
VINCENT: Ah vale, ¡qué susto! Creí que llegaba tarde. ¡Gracias!
ANTOINETTE: De nada. ¿Usted también viene al Congreso de Medicina?
VINCENT: Sí. Soy Vincent Dubois, ginecólogo. Y usted es…
ANTOINETTE: Antoinette Girard, neuróloga. Encantada de conocerle.
VINCENT: Igualmente, mucho gusto. He oído hablar muy bien de usted.
ANTOINETTE: (Se ruboriza) ¿En serio?
Se abrió la puerta del lugar donde debían de entrar para la reunión.
VINCENT: Aquí tiene mi tarjeta, por si algún día necesita un especialista.
Antoinette rió, sin saber que aquello sería solo el comienzo de una larga relación.

Mientras tanto, en España, Aurelio se encontraba inconsciente en la camilla del Hospital La Paz de Madrid, intentando recuperarse del accidente sufrido.
MARTA: Doctor… ¿se pondrá bien?
DOCTOR: Está muy grave, la bala le atravesó la tibia.
MARIO: Pero responda por favor, ¿se pondrá bien o no?
DOCTOR: No lo sabemos con certeza…
MARTA: ¡Ay dios mío!
MARIO: Doctor, ¿nos puede dejar un rato a solas con el paciente?
DOCTOR: Por supuesto.
El doctor se fue y quedaron Mario y Marta.
MARIO: ¿Puedes dejarme a mí primero, por favor?
MARTA: Por supuesto, faltaría más.
Marta abandonó la habitación.
MARIO: Lo siento, Aurelio. No quería disparar, y menos a ti. ¿Pero cómo ha podido pasar esto? ¿Pero por qué me robaste la moto? Alguna explicación tiene que haber, estoy seguro.
Tras terminar de desahogarse, Mario se fue de la habitación y entró Marta. Esta se agachó junto a donde estaba Aurelio inconsciente.
MARTA: Aurelio, ¿por qué te ha pasado esto a ti? No te mueras, por favor. ¡Por favor!
A Marta se le cayó una lágrima de dolor. Pero entonces, cuando menos lo esperaba, Aurelio abrió los ojos.
AURELIO: Marta…
MARTA: Aurelio, ¡estás bien!
AURELIO: No grites, por favor, me duele la cabeza. Y la pierna...
MARTA: (Baja la voz) Perdona.
AURELIO: Marta… Necesito que hagas algo por mí.
MARTA: Lo que quieras, siempre y cuando esté a mi alcance.
AURELIO: Por favor, tienes que demostrarle a Roberto que soy inocente. ¡Yo no robé ningún archivo de comisaría!
MARTA: Tranquilo, Aurelio, te creo. Te juro que haré todo lo que esté en mi mano para demostrarle tu inocencia. Mañana volverá a confiar en ti, te lo prometo.
AURELIO: Gracias Marta, no sabes cuánto te lo agradezco.
MARTA: Ahora descansa, lo necesitas más que nunca.
Aurelio volvió a cerrar los ojos, esperando que todo aquello acabara de una vez.

Mientras tanto, Vincent estaba sentado en un rincón de su habitación, solo. No podía dejar de darle vueltas a todo lo que había hecho, ¿Cómo podían haber llegado a aquel extremo? Se sentía desorientado, antes él no era así.
VINCENT: (Piensa) ¿Y si estoy loco? ¿Y si todo esto ha pasado por mi culpa? ¿Cómo puede haber pasado todo esto con Antoinette?
Recordó con nostalgia un momento clave, el momento en el que él y Antoinette comenzaron a salir.
FLASHBACK:
Vincent y Antoinette eran ya buenos amigos, incluso los amigos de uno conocían ya a los del otro. Aquel día habían quedado un grupo importante debajo de la famosísima Torre Eiffel. Estaban haciendo un picnic, y en un momento determinado Vincent le dijo algo a Antoinette.
VINCENT: Antoinette, ¿puedes venir un momento?
ANTOINETTE: Por supuesto.
Tras alejarse de los demás…
ANTOINETTE: ¿Qué quieres?
VINCENT: Antoinette, ¿quieres salir conmigo?
ANTOINETTE: (Tras pensárselo un momento) Sí.
No hubo tiempo de más, pues un amigo de ambos apareció en ese preciso momento.
PABLO: ¿Venís? Nos vamos ya.
VINCENT: Sí, ya íbamos a volver.

La jornada laboral ya había terminado, las luces de la comisaría quedaron apagadas. Pero no todo el mundo estaba fuera. Marta estaba escondida debajo de una mesa, y cuando vio que el vigilante entraba al aseo, fue a su despacho sigilosa como un gato. Una vez allí, tras rebuscar un poco entre las estanterías, encontró lo que buscaba. Marta cogió el CD con la grabación de las cámaras de seguridad, y se fue haciendo el menor ruido posible.

Gerardo estaba acostado, terminando de recuperarse del veneno del insecto Yemenus. Parte de su pierna seguía negra, pero tan solo se trataba de un trocito en comparación a lo que había tenido unas horas atrás. Una sacudida de recuerdos infelices agitó su mente.
Flashback
GERARDO: ¡¡No la mates!! ¡No la mates! ¡¡Por favor!!
SARA: ¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!
El cuerpo de la víctima cayó al suelo, y empezó a echar borbotones de sangre por la boca. En unos pocos segundos, estaba muerta.
Gerardo reconoció ese grito enseguida: le resultaba muy familiar... Este golpe sí que fue duro para él, no fue una muerte como la otra, que le dolió pero no era nadie conocido. Esta muerte era de alguien tan cercano como su propia hermana, su hermana Sara.
GERARDO: (Piensa) Pero no puede ser… ¿y si de verdad está viva?
Flashback
ALEJANDRO: (Voz amenazadora) Tu hermana está viva y a salvo. Al menos de momento...
GERARDO: ¿Y tú eso cómo lo sabes?
ALEJANDRO: Bueno, digamos que conozco... a quien te hizo esa llamada.
GERARDO: (Piensa) Sea como sea llegaré hasta el fondo de este asunto, cueste lo que cueste… Y pienso hacer pagar a los culpables por ello.

Al día siguiente, en comisaría, Marta se dirigió hacia el despacho de su jefe Roberto.
MARTA: ¿Se puede?
ROBERTO: Adelante. ¿Qué te trae por aquí?
MARTA: Bueno jefe. Verá, es por el tema de Aurelio, que usted lo echó por cometer un robo y tal…
ROBERTO: Sí, ¿y?
MARTA: Bueno, pues… Digamos que he descubierto que no es así.
ROBERTO: ¿Perdón? ¿Y tú cómo sabes eso?
Marta le dio el CD.
MARTA: Mírelo, son las cámaras de seguridad del día del robo.
ROBERTO: Está bien, lo estudiaré detenidamente. Puedes retirarte, pronto te daré noticias. Ah, de esto ni una palabra a nadie. No quiero causar revuelo entre los empleados.
MARTA: De acuerdo, como usted quiera, jefe.
Así, Marta abandonó el despacho de Roberto para volver a su rutina laboral.

Antoinette estaba en sus pensamientos cuando Vincent entró en la habitación.
ANTOINETTE: Déjame en paz, por favor.
VINCENT: Por favor, deja que hable solo un momento.
ANTOINETTE: ¿Qué quieres?
VINCENT: Decirte que lo siento. Antoinette, no sé cómo ha podido pasar esto, cómo he podido comportarme así. Me he convertido en un monstruo y yo no soy así, tú lo sabes mejor que nadie. Ya sé que es muy difícil, pero por favor, dame otra oportunidad. Vuelve conmigo, todo va a cambiar…
ANTOINETTE: Más lo siento yo, Vincent, porque ya es demasiado tarde. Lo que has hecho ha sido terrible, ya no puedo confiar en ti. ¿Y si vuelve a pasar? Lo siento, pero yo no puedo permitírmelo. Vincent, hemos roto y no pienso volver a dirigirte la palabra. Y mucho menos a querer nada contigo. Además, te recuerdo que estoy embarazada. No puedo exponerme a tantos peligros si quiero conservar al bebé.
VINCENT: Antoinette, ya te he pedido perdón, ¿acaso no te parece suficiente?
ANTOINETTE: Pero vamos a ver, Vincent, ¿tú no te das cuenta o qué? ¿No ves que estoy embarazada, y que tú has hecho algo muy fuerte? ¿Qué querías, que te perdonase así como si nada? Pues siento decirte esto, pero no puedo hacer eso.
VINCENT: ¿Lo ves? Al final volvemos a lo mismo de siempre, lo que nos llevó a separarnos. Estoy harto, siempre estás igual, ¡no aprendes!
ANTOINETTE: No, eres tú el que no aprende. Que no quiero nada contigo, que te has pasado. Que se acabó, no quiero tener nada contigo. ¡¿Qué parte te cuesta tanto entender de ahí?!
VINCENT: Ya te lo he explicado, y ya me estás hartando.
ANTOINETTE: Tú sí que me estás hartando. Es más, ¿sabes qué te digo? ¡Qué ojalá no te hubiera conocido nunca! No quiero verte más en mi vida, eres un malnacido. Te has convertido en un monstruo.
VINCENT: (Amenazador) Muy bien, tú lo has querido. Lo siento pero no me dejas otra opción, como siempre, una vez más.
De pronto, Vincent se sacó un cuchillo de detrás del pantalón y lo utilizó en contra de Antoinette.
ANTOINETTE: (Asustada) ¡¿Pero qué haces, animal?! ¡¿Te has vuelto loco?!
Hubo un intenso forcejeo hasta que, tras unos segundos de suspense, Antoinette consiguió arrebatarle el cuchillo. Después, con un grito de rabia y desesperación lo clavó sobre el corazón de Vincent, quien cayó muerto al suelo, desangrándose.
ANTOINETTE: (Con rabia y frustración) ¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO!!!! ¡¿Qué he hecho?! ¡¡VINCENT!! ¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOO!!!!
Antoinette cayó al suelo de dolor, sin parar de llorar.
ANTOINETTE: (Sollozando) ¿Qué te he hecho, Vincent? ¡¡¡TE HE MATADO!!! ¡¡¡No puede ser!!! No puede ser…
Antoinette no paraba de llorar, había acabado con la vida de su segundo marido, al que tanto había amado, con el que tanto había compartido.

Aurelio seguía en la camilla del hospital, aunque poco a poco se estaba ya recuperando aún debería estar un tiempo ingresado. Alguien inesperado entró a visitarle.
ROBERTO: Hola, Aurelio. He venido tan rápido como me he enterado. Marta no me dijo nada y al final me enteré al escucharla hablar con Mario… ¿Pero cómo te ha pasado esto, estás bien?
AURELIO: Sí, voy mejorando, no te preocupes.
ROBERTO: Marta me lo ha contado todo.
AURELIO: Jefe, lo siento, sólo quería…
ROBERTO: ¿Cómo que lo sientes? ¿Tú? El que lo siente soy yo. Debía de haberte creído desde el principio, tú no robaste nada.
AURELIO: (Sorprendido) ¿Cómo has descubierto eso?
ROBERTO: Viendo las grabaciones de las cámaras de seguridad, por supuesto. El ladrón se destapó la cara en una de ellas, por lo visto no se dio cuenta de que una de las cámaras de interior lo estaba enfocando... Y no eras tú.
AURELIO: ¿Y entonces? ¿Lo habéis identificado?
ROBERTO: Estamos en ello, pero pronto se descubrirá. Aun así no hay nada seguro porque solo se le vio una parte del perfil.
AURELIO: No sabe cuánto me alegro.
Tras una breve pausa…
ROBERTO: Por cierto, en cuanto salgas del hospital tienes que ayudarnos con los expedientes. Toca revisión, y se nos está amontonando el trabajo.
AURELIO: Pero ¿usted no me había suspendido?
ROBERTO: Sí, pero eso es agua pasada. Eres inocente, así que quedas oficialmente readmitido. A no ser que hayas encontrado algo mejor, claro.
AURELIO: (Alegre) No tengo nada nuevo, ¡muchas gracias!
ROBERTO: De nada, hombre. Bueno, vuelvo al trabajo que se acaba mi rato de descanso.
AURELIO: ¡Adiós!
Roberto abandonó la habitación y Aurelio quedó muy contento por volver a su empleo. Sin embargo, su expresión cambió radicalmente al abrir el periódico que las enfermeras le habían dejado sobre la mesilla. Empezó a leer la noticia.
Diario
La semana pasada un avión desde Madrid con destino París se estrelló en un bosque, a unos kilómetros de su destino. Hoy sabemos la causa que provocó aquel accidente. Un grupo de terroristas manipuló el motor de la nave, provocando así un descontrol en la misma.

Gerardo entró rápidamente en la estancia donde Pablo guardaba todas sus cosas. Rebuscó entre todos los papeles de su mesa desesperadamente, hasta que por fin dio con algo sorprendente. Gerardo sacó una carpeta que tenía su propia foto en la portada. Al abrirla, encontró una ficha llena de datos sobre él. Datos que no sabía una persona corriente… Aparecía una foto de su juventud. Al lado, sus apellidos y nombre, este último tachado a bolígrafo y sustituido por el de Gerardo.
GERARDO: (Piensa) ¿Cómo puede saber Pablo que me cambié de nombre?
Siguió observando la ficha, y descubrió el nombre de su madre Antoinette, y el de su padre biológico. Junto a este último se encontraba la marca de un gran sello que decía ‘‘DESAPARECIDO’’.
GERARDO: ¿Desaparecido? ¿No había muerto en un accidente de tráfico?
Aún bastante confuso, Gerardo dejó todo como lo había encontrado y abandonó la habitación.

Mientras tanto, Paula se encontraba en su piso de Madrid. Todos sus compañeros la daban por desaparecida desde unos días atrás. Pero le había surgido un imprevisto, y había tenido que dejar de dar señales de vida durante un tiempo. Encendió su cadena de música y reprodujo un CD para comprobar que era el que necesitaba.
Grabación
VOZ TRUCADA: Lo siento, Sara, ha llegado tu hora. Voy a llamar a tu hermanito para que oiga tus últimas palabras. No sabes lo que vais a aportar a este proyecto.
El hombre llamó por teléfono a Gerardo y dejó el altavoz puesto. Este contestó desde el otro lado de la línea para intentar evitar un posible asesinato.
GERARDO: ¡¡No la mates!! ¡No la mates! ¡¡Por favor!!
SARA: ¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!
El cuerpo de la víctima cayó al suelo, y empezó a echar borbotones de sangre por la boca. En unos pocos segundos, estaba muerta.
PAULA: (Para sí misma) Perfecto...
Paula quitó el CD y lo metió en su caja. En la portada de esta podía verse la foto de la víctima. Era Sara, la hermana de Gerardo. Metió el disco en una maleta que tenía sobre la mesa, era lo último que le faltaba. Cerró la maleta y se preparó para volver a la comisaría.

¡Que famosos somos! ¡Hasta en Francia nos ven!
Por fin se demuestra la inocencia de Aurelio, estaba claro que él no lo hizo. Y la escena final de Paula... ¡Que intriga! Pero bueno, lo mejor el vídeo, curradísimo ¡Qué ganas del final de temporada!
.PD: ¿Nadie se percató de la muerte? Si precisamente expliqué bastante del personaje por eso...
.
Jajajaja. Y ahora, centrándonos en el capítulo en sí, ha sido un capitulazo, como nos acostumbra esta serie últimamente... Este capítulo ha sido para y por Antoinette!
Sin duda alguna esa parte en la que recuerda como conoció a Vicent y se lamenta de ello ha sido muy emotiva
Y Aurelio... no está muerto. Lo sabía, LA BALA DIO EN LA PIERNA! JAJAJAJA. Me lo podía imaginar 
¡Y Marta ha conseguido que readmitan a Aurelio!
¡Bien! jejeje. Lo último, de la grabación de Paula 
¡Madre mía! Ahora empieza lo bueno 
Muy bien, Paco. La serie mejora por momentos, capítulo a capítulo. ¡Me encanta!