El Rincon de Alfonso y Emilia. No concibo mi vida sin ti.
#0
22/06/2011 18:43
“Si de tanto que te quiero me duele.”

Canales






Sandra Cervera y Fernando Coronado.









Mundo fan.


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#19741
24/03/2013 15:13
Los niños comenzaron a cantarle el cumpleaños feliz mientras ella abria el paquete urgido por ellos.Habia un precioso vestido rosa con un lazo en el cuello,parecia de seda y tambien era un poco corto.
-¿No es un poco corto?-susurro a Alfonso
-Madre no sea monjigata-dijo Maria desde la cocina a la que atizaba con un fuelle-Es la ultima moda en Paris.Mire que me lo quedo yo.
Viendo la ilusion de los niños que la pedian que se lo pusiera se volvio a la habitación de la que habia salido y se lo probo.La quedaba de guinda.Se miro en el espejo y no sabia que hacer hasta que Maria entro en la habitación con la taza humeante y empezo a peinarla parloteando sin parar de los planes que habian hecho para aquel dia.
Ya arreglada salio a la sala donde vio a los pequeños arreglados con sus abriguitos azules haciendo juego.Alfonso intentaba ponerle un gorrito a la niña con poco tino pero la mayor le quito el gorrito y se lo anudo ella.
-Padre esta hecho un inútil.
El pequeño se le echo a los brazos.
-Mami,me he vestido yo solito,no como Nata que la ha vestido papa.
-Muy bien hijo-dijo siguiendo la corriente por que no sabia muy bien como asimilar todo aquello que la pasaba.
Salieron de la casa y subieron a un artefacto en el que Maria insistia en conducir y que su padre la dejaba dandola instrucciones todo el rato.Llegaron a la Puebla y comieron en un restaurante,luego fueron al cinematografo,asi le decian ellos,para volver por la tarde a la Casa de Comidas donde vio lo cambiado que estaba el pueblo.Hipolito la felicito acompañado de una muchacha ciega y un pequeño que sostenia en brazos.Dedujo que era su hijo y su esposa.
La casa de comidas era un hotelito muy coqueto.Con su restaurante y su cafetín.Su padre aparecio por la puerta dandola un abrazo.
-Felicidades mi niña-dijo-¿Qué tal se lleva la cuarentena?.
-Raimundo,no le mente a mi mujer los cuarenta,lo lleva muy mal.-contesto Alfonso riendo-Esta mañana ni se acordaba de mi.
-Pues hija,eso es grave.Por que llevas casi veinte años con este hombre.Y todo lo que habeis pasado.Pero para bien.Bueno esto es mio y este otro de tu hermano Tristan y de Candela.
No quiso preguntar por que Tristan era su hermano,ni quien era Candela.No queria que la tacharan de loca.Argumento cansancio y se encaminaron en aquel artefacto a una finca donde dejaron a Raimundo y luego a casa.
-Mejor sera que te acuestes,cariño no tienes buena cara.Yo me ocupo de los niños.
Se fue al cuarto y se desvistio poniendose un camisón que encontro.Escucho a Maria hablando con su padre y como entre los dos acostaban a los niños para luego despedirse los dos.Al parecer Maria por lo que escucho estaba casada con Martin,el hijo de Tristan.
Alfonso se acerco a ella llevandole un tazon de caldo.
-¿Duermes?
-No.Estoy despierta.
-Entonces tomate esto y luego mi regalo.
Se tomo el caldo a sorbitos.No estaba muy bueno pero para que el se quedara satisfecho lo tomo.Luego le retiro el tazon y le dio un paquetito.Lo abrio y vio que habia una sortija con un rubi.
-Cuando nos casamos no teniamos ni anillos,¿te acuerdas?-ella asintio con la cabeza como si se acordara-Y prometi-prosiguio el.Que algun dia si teniamos posibles te compraria uno con un rubi como la plaza de toros de Ronda.Y no es tan grande pero es un rubi.
Ella se emociono.Era precioso y se lo puso enseguida en el dedo.Quiza eso era una respuesta a aquella vez,parecia que habia sido hacia unas horas si alguna vez conoceria al amor de su vida,aquel que como en las novelas la amaria devotamente.Si aquello era amor,lo veia en sus ojos,en la manera de acariciarla la mejilla y en su suave beso,un beso que le supo como aquella vez en el callejón en la fiesta del patron,a gloria bendita.
**********
-Emilia,despierta.
-Alfonso,otra vez igual.-protesto
-Uyss esta niña…¿Alfonso?.-contesto Raimundo riendo.
-Padre-dijo asustada.-¿Qué hace aquí?
-Pues que yo sepa es mi casa y este tu cuarto.¿Donde tienes escondido a Alfonso?.
Miro a su alrededor.Si ahora estaba en su cuarto y no estaba ni Alfonso ni los niños ni la muchacha llamada Maria,volvia a tener dieciocho años y volvia a ser la muchacha no la mujer que fue.
-Nada padre.Que tuve un sueño.
-Ay,Emilia..cuidado con lo que sueñas,que a veces se convierten en realidad.
-¿No es un poco corto?-susurro a Alfonso
-Madre no sea monjigata-dijo Maria desde la cocina a la que atizaba con un fuelle-Es la ultima moda en Paris.Mire que me lo quedo yo.
Viendo la ilusion de los niños que la pedian que se lo pusiera se volvio a la habitación de la que habia salido y se lo probo.La quedaba de guinda.Se miro en el espejo y no sabia que hacer hasta que Maria entro en la habitación con la taza humeante y empezo a peinarla parloteando sin parar de los planes que habian hecho para aquel dia.
Ya arreglada salio a la sala donde vio a los pequeños arreglados con sus abriguitos azules haciendo juego.Alfonso intentaba ponerle un gorrito a la niña con poco tino pero la mayor le quito el gorrito y se lo anudo ella.
-Padre esta hecho un inútil.
El pequeño se le echo a los brazos.
-Mami,me he vestido yo solito,no como Nata que la ha vestido papa.
-Muy bien hijo-dijo siguiendo la corriente por que no sabia muy bien como asimilar todo aquello que la pasaba.
Salieron de la casa y subieron a un artefacto en el que Maria insistia en conducir y que su padre la dejaba dandola instrucciones todo el rato.Llegaron a la Puebla y comieron en un restaurante,luego fueron al cinematografo,asi le decian ellos,para volver por la tarde a la Casa de Comidas donde vio lo cambiado que estaba el pueblo.Hipolito la felicito acompañado de una muchacha ciega y un pequeño que sostenia en brazos.Dedujo que era su hijo y su esposa.
La casa de comidas era un hotelito muy coqueto.Con su restaurante y su cafetín.Su padre aparecio por la puerta dandola un abrazo.
-Felicidades mi niña-dijo-¿Qué tal se lleva la cuarentena?.
-Raimundo,no le mente a mi mujer los cuarenta,lo lleva muy mal.-contesto Alfonso riendo-Esta mañana ni se acordaba de mi.
-Pues hija,eso es grave.Por que llevas casi veinte años con este hombre.Y todo lo que habeis pasado.Pero para bien.Bueno esto es mio y este otro de tu hermano Tristan y de Candela.
No quiso preguntar por que Tristan era su hermano,ni quien era Candela.No queria que la tacharan de loca.Argumento cansancio y se encaminaron en aquel artefacto a una finca donde dejaron a Raimundo y luego a casa.
-Mejor sera que te acuestes,cariño no tienes buena cara.Yo me ocupo de los niños.
Se fue al cuarto y se desvistio poniendose un camisón que encontro.Escucho a Maria hablando con su padre y como entre los dos acostaban a los niños para luego despedirse los dos.Al parecer Maria por lo que escucho estaba casada con Martin,el hijo de Tristan.
Alfonso se acerco a ella llevandole un tazon de caldo.
-¿Duermes?
-No.Estoy despierta.
-Entonces tomate esto y luego mi regalo.
Se tomo el caldo a sorbitos.No estaba muy bueno pero para que el se quedara satisfecho lo tomo.Luego le retiro el tazon y le dio un paquetito.Lo abrio y vio que habia una sortija con un rubi.
-Cuando nos casamos no teniamos ni anillos,¿te acuerdas?-ella asintio con la cabeza como si se acordara-Y prometi-prosiguio el.Que algun dia si teniamos posibles te compraria uno con un rubi como la plaza de toros de Ronda.Y no es tan grande pero es un rubi.
Ella se emociono.Era precioso y se lo puso enseguida en el dedo.Quiza eso era una respuesta a aquella vez,parecia que habia sido hacia unas horas si alguna vez conoceria al amor de su vida,aquel que como en las novelas la amaria devotamente.Si aquello era amor,lo veia en sus ojos,en la manera de acariciarla la mejilla y en su suave beso,un beso que le supo como aquella vez en el callejón en la fiesta del patron,a gloria bendita.
**********
-Emilia,despierta.
-Alfonso,otra vez igual.-protesto
-Uyss esta niña…¿Alfonso?.-contesto Raimundo riendo.
-Padre-dijo asustada.-¿Qué hace aquí?
-Pues que yo sepa es mi casa y este tu cuarto.¿Donde tienes escondido a Alfonso?.
Miro a su alrededor.Si ahora estaba en su cuarto y no estaba ni Alfonso ni los niños ni la muchacha llamada Maria,volvia a tener dieciocho años y volvia a ser la muchacha no la mujer que fue.
-Nada padre.Que tuve un sueño.
-Ay,Emilia..cuidado con lo que sueñas,que a veces se convierten en realidad.
#19742
24/03/2013 16:13
Esta es la sorpresa; He recopilado las intervenciones de Sandra Cervera en la serie d'UNIÓ MUSICAL DA CAPO como Empar. Del capitulo 14 al 20 emitidos en Julio 2007.
No os podeis perder el momento bailecito, ni el momento chocolate, ya me contareis si os gustan o no os gustan. Yo confieso que se me hace raro verla así.
Martileo; No es que la foto haya salido ahora, siempre estuvo allí, pero nosotras no teniamos ni idea de que A3 tuviera pinterest... y de que hubiera puesto precisamente esa foto exclusiva en ese sitio tan raro. Ya ves, dos años nos ha costado desenterrarla.
Cuqui... conque uno rapidito, no?
No me extraña que la inocente muchacha se espante de esa manera, que si hay que hacerlo, mejor despacito. Muy, muy despacito. 


No os podeis perder el momento bailecito, ni el momento chocolate, ya me contareis si os gustan o no os gustan. Yo confieso que se me hace raro verla así.
Martileo; No es que la foto haya salido ahora, siempre estuvo allí, pero nosotras no teniamos ni idea de que A3 tuviera pinterest... y de que hubiera puesto precisamente esa foto exclusiva en ese sitio tan raro. Ya ves, dos años nos ha costado desenterrarla.

Cuqui... conque uno rapidito, no?
No me extraña que la inocente muchacha se espante de esa manera, que si hay que hacerlo, mejor despacito. Muy, muy despacito. 


#19743
24/03/2013 16:18
Fina!!!???

Pero, ¿Porque?? Me lo imaginaba de cualquiera menos de Alfonso.. O hablas de otro Alfonso o esto no es lo que parece... ¿Cuál será?? Anda, no nos puedes dejar así!! Continua!!

Pero, ¿Porque?? Me lo imaginaba de cualquiera menos de Alfonso.. O hablas de otro Alfonso o esto no es lo que parece... ¿Cuál será?? Anda, no nos puedes dejar así!! Continua!!
#19744
24/03/2013 16:27
Kumi: GRacias por todos los videos y toooooodas las fotos, cada dia te sueperas más...
Si mirais las fotos de fans, se ve como Sandra ha ido evolucionando.. (Sobre todo por su pelo) Con flequillo, largo, más ocuro, mas rizado..
Cuquina, menudos sueños tiene la EMi.... ¿Seguro que es un sueño o es una predicción de su futuro? MUy bueno el Hola y el QMD!
Si mirais las fotos de fans, se ve como Sandra ha ido evolucionando.. (Sobre todo por su pelo) Con flequillo, largo, más ocuro, mas rizado..

Cuquina, menudos sueños tiene la EMi.... ¿Seguro que es un sueño o es una predicción de su futuro? MUy bueno el Hola y el QMD!
#19745
24/03/2013 17:06
Kumi a mí también se me hace muy raro verla así tipo femme fatale 
Una está tan acostumbrada a verla tan recatada en comparación con esto que se hace raro raro.
Pero la chica está fantástica
Aunque no haya entendido ni jota, creo que algo he pillado de la historia. Me los he visto enteritos, gracias Ku por tu esfuerzo.
Tampoco tengo ni idea de lo que es el pinterest
Musi po si, Sandra ha ido cambiando de look. Yo creo que le sienta mejor el pelo como ahora más claro que cuando lo tenía mas oscuro.
Cuquina me encanta tu fic. Emilia tiene un sueño premonitorio en toda regla.
Solo faltan los gemelos para que se cumpla del todo

Una está tan acostumbrada a verla tan recatada en comparación con esto que se hace raro raro.
Pero la chica está fantástica
Aunque no haya entendido ni jota, creo que algo he pillado de la historia. Me los he visto enteritos, gracias Ku por tu esfuerzo.
Tampoco tengo ni idea de lo que es el pinterest

Musi po si, Sandra ha ido cambiando de look. Yo creo que le sienta mejor el pelo como ahora más claro que cuando lo tenía mas oscuro.
Cuquina me encanta tu fic. Emilia tiene un sueño premonitorio en toda regla.
Solo faltan los gemelos para que se cumpla del todo
#19746
24/03/2013 17:25
Os dejo un fic por partes con un Alfonso que aún no conocemos... 
-¡Bájate del columpio que te vas a….! - Alfonso no había tenido un buen día y no estaba de humor.
Las niñas, pese a su corta edad, ya eran unos terremotos y Alfonso se desbordaba sin poder controlarlas.
-Aaaaa, ¡papi! ¡Papi!- El grito de María hizo que Alfonso dejara de meterle la bronca. Al fin, sus predicciones se habían cumplido y María se había caído.
-María, esto es increíble. Mira a tu prima Aurora. Esta ahí bien sentadita. Y tú…-dijo poniéndose las manos en la cabeza. Recibiría regañina de su esposa por como María se había puesto el vestido.
-Me he hecho daño, papá.-Insistía María poniendo su mano sobre su culo.
-¿No abrías de hacértelo, tal y como estabas? A ver, explícamelo tú, porque yo no lo entiendo. ¿A qué se debe esta moda de decorar tu cuerpo con moratones?
-Me he caído, ¡no lo hecho a potra!
-¡María! Es lógico. ¿Verdad que si pones la mano sobre el fuego te quemas?
-Sí -asintió la pequeña.
-¡Pues si te pones de pie sobre el columpio, lo más posible es que te caigas!
-Ves, prima, ya te lo he dicho. Hay que saber ser una señorita correcta. Como yo.- Le contestó Aurora.
-Tú- dijo María señalándola.- ¡te callas!
-¿¡Cómo le hablas así a tu prima!? Ahora vas a ir a pedirle perdón y luego te vas a sentar correctamente en el columpio. Si te comportas, te daré fuerte.- Le medio sobornó Alfonso.
-Aurora,-dijo María con la cabeza gacha.- ¡Tonta!- María hizo que Aurora callera del columpio dándole un empujón.
-¡Malnacida!- Gritó Aurora. Aurora, como niña que era, repetía todos los palabros que escuchaba, que eran muchos.
-¡Aurora! ¡Esos palabros!- Dijo Rosario que, tras oír los gritos, había salido al jardín del jaral.
-Rosario, es que me ha…
-¡Nada! Las dos para la habitación. Aurora, tu a la tuya y María, tu a la mía. – Las niñas empezaron a hablar…- ¡Y como a alguien se le ocurra musitar algo, os quedáis sin gachas para cenar!
-¡Si hombre! –Dijo Aurora quejándose.
-No, Aurora, soy una mujer. Más concretamente la que te está cuidando. Así que una más y ya sabes. ¡Para dentro las dos! – las niñas no se movieron. -¡Ahora, he dicho!
-Claro cómo eres su nieta.-Dijo flojo Aurora malintencionadamente a María.
-¡Tu definitivamente, prima, eres tonta!- María pegó un empujón a Aurora, que esta le devolvió en
forma de tirada de pelo. María continuó con una patada y Aurora remató con un puñetazo.
Alfonso se metió en medio.
-¡Niñas! Ya está bien. ¿Os parece normal? Madre, no se preocupe. Ni María ni Aurora comerán gachas hoy. ¿Y sabe qué? Creo que tengo dos voluntarias para lavar los platos.
-Pero papá….- Dijo María.
-Tío, yo… -Lo intentó Aurora.
-Nada. ¡Ala! ¡Para los cuartos! ¡Y arreando que es gerundio!
Las niñas marcharon esta vez sin atreverse a decir ningún comentario por miedo a las represalias.

Ser niño es jugar… y caer también
Parte 1
-¡Bájate del columpio que te vas a….! - Alfonso no había tenido un buen día y no estaba de humor.
Las niñas, pese a su corta edad, ya eran unos terremotos y Alfonso se desbordaba sin poder controlarlas.
-Aaaaa, ¡papi! ¡Papi!- El grito de María hizo que Alfonso dejara de meterle la bronca. Al fin, sus predicciones se habían cumplido y María se había caído.
-María, esto es increíble. Mira a tu prima Aurora. Esta ahí bien sentadita. Y tú…-dijo poniéndose las manos en la cabeza. Recibiría regañina de su esposa por como María se había puesto el vestido.
-Me he hecho daño, papá.-Insistía María poniendo su mano sobre su culo.
-¿No abrías de hacértelo, tal y como estabas? A ver, explícamelo tú, porque yo no lo entiendo. ¿A qué se debe esta moda de decorar tu cuerpo con moratones?
-Me he caído, ¡no lo hecho a potra!
-¡María! Es lógico. ¿Verdad que si pones la mano sobre el fuego te quemas?
-Sí -asintió la pequeña.
-¡Pues si te pones de pie sobre el columpio, lo más posible es que te caigas!
-Ves, prima, ya te lo he dicho. Hay que saber ser una señorita correcta. Como yo.- Le contestó Aurora.
-Tú- dijo María señalándola.- ¡te callas!
-¿¡Cómo le hablas así a tu prima!? Ahora vas a ir a pedirle perdón y luego te vas a sentar correctamente en el columpio. Si te comportas, te daré fuerte.- Le medio sobornó Alfonso.
-Aurora,-dijo María con la cabeza gacha.- ¡Tonta!- María hizo que Aurora callera del columpio dándole un empujón.
-¡Malnacida!- Gritó Aurora. Aurora, como niña que era, repetía todos los palabros que escuchaba, que eran muchos.
-¡Aurora! ¡Esos palabros!- Dijo Rosario que, tras oír los gritos, había salido al jardín del jaral.
-Rosario, es que me ha…
-¡Nada! Las dos para la habitación. Aurora, tu a la tuya y María, tu a la mía. – Las niñas empezaron a hablar…- ¡Y como a alguien se le ocurra musitar algo, os quedáis sin gachas para cenar!
-¡Si hombre! –Dijo Aurora quejándose.
-No, Aurora, soy una mujer. Más concretamente la que te está cuidando. Así que una más y ya sabes. ¡Para dentro las dos! – las niñas no se movieron. -¡Ahora, he dicho!
-Claro cómo eres su nieta.-Dijo flojo Aurora malintencionadamente a María.
-¡Tu definitivamente, prima, eres tonta!- María pegó un empujón a Aurora, que esta le devolvió en
forma de tirada de pelo. María continuó con una patada y Aurora remató con un puñetazo.
Alfonso se metió en medio.
-¡Niñas! Ya está bien. ¿Os parece normal? Madre, no se preocupe. Ni María ni Aurora comerán gachas hoy. ¿Y sabe qué? Creo que tengo dos voluntarias para lavar los platos.
-Pero papá….- Dijo María.
-Tío, yo… -Lo intentó Aurora.
-Nada. ¡Ala! ¡Para los cuartos! ¡Y arreando que es gerundio!
Las niñas marcharon esta vez sin atreverse a decir ningún comentario por miedo a las represalias.
#19747
24/03/2013 17:32
Yo creo que verla encamada con ese pipiolo, tan acostumbradas como estamos a Alf, pues choca.
Y si, yo tb creo que está mejor con el pelito mas rubio, le hace las facciones mas dulces y en cierta medida es un look mas refinado.
Yo no me entero ni papa tampoco, pillo que es una chiqueta que se llama Empar, que trabaja en un botiga de trajes de fallera. La muchacha es sueltecita y sigue conduciendo igual de "bien" que en "La Cruz"...
Que le mola el chocolate, en ambos sentidos... y reparte besos sin pudor. 
Creo que lo que me hace mas gracia es ver algunos de sus gestos mas conocidos por nosotras, las cejitas, cierto movimiento de manitas...jejeje
Musi¡¡ Ains, que violentas las primitas¡¡¡ Como para no desbordar a Alfonso¡¡
Martileo, el pinterest es un tipo de red social orientada a compartir fotos, creo. Lo mejor es echarle un ojo, porque es dificil de explicar. Yo la acabo de descubrir... y de ahí los recientes tesoros.
Y si, yo tb creo que está mejor con el pelito mas rubio, le hace las facciones mas dulces y en cierta medida es un look mas refinado.
Yo no me entero ni papa tampoco, pillo que es una chiqueta que se llama Empar, que trabaja en un botiga de trajes de fallera. La muchacha es sueltecita y sigue conduciendo igual de "bien" que en "La Cruz"...
Que le mola el chocolate, en ambos sentidos... y reparte besos sin pudor. 
Creo que lo que me hace mas gracia es ver algunos de sus gestos mas conocidos por nosotras, las cejitas, cierto movimiento de manitas...jejeje
Musi¡¡ Ains, que violentas las primitas¡¡¡ Como para no desbordar a Alfonso¡¡
Martileo, el pinterest es un tipo de red social orientada a compartir fotos, creo. Lo mejor es echarle un ojo, porque es dificil de explicar. Yo la acabo de descubrir... y de ahí los recientes tesoros.
#19748
24/03/2013 19:05
Lo que me gusta una tarde de domingo con tantos fics acompañado de un suculento café....
Musi menudo par de revoltosas las primitas enzarzándose como fierecillas y Alfonso con esa santa paciencia.
Y digo yo, viendo el carácter que se gasta Aurora sumado a que le hace tilín el marido de su prima.....¿veremos algo parecido?.....
Iresila no nos dejarás acostarnos sin saber que pasa con la tal Fina. ¡Mujer que nos tienes en ascuas¡
Mientras que iba viendo la escena del momento chocolate me preguntaba, ¿tendremos la suerte de ver algo así con Alfonso?.
Tan fácil que sería para los guionistas hacernos ese favor.....no cuesta nada
En cuanto a lo de conducir como que sigue sin cogerle el tranquillo, la chiquilla se lo lleva tó por delante
Yo espero que no se me de tan mal, mañana empiezo mis clases
Kumi he pinchado en el pinterest este y la verdad que está bastante interesante.
Todo un descubrimiento el que has hecho.
Musi menudo par de revoltosas las primitas enzarzándose como fierecillas y Alfonso con esa santa paciencia.
Y digo yo, viendo el carácter que se gasta Aurora sumado a que le hace tilín el marido de su prima.....¿veremos algo parecido?.....
Iresila no nos dejarás acostarnos sin saber que pasa con la tal Fina. ¡Mujer que nos tienes en ascuas¡
Mientras que iba viendo la escena del momento chocolate me preguntaba, ¿tendremos la suerte de ver algo así con Alfonso?.
Tan fácil que sería para los guionistas hacernos ese favor.....no cuesta nada
En cuanto a lo de conducir como que sigue sin cogerle el tranquillo, la chiquilla se lo lleva tó por delante

Yo espero que no se me de tan mal, mañana empiezo mis clases

Kumi he pinchado en el pinterest este y la verdad que está bastante interesante.
Todo un descubrimiento el que has hecho.
#19749
24/03/2013 19:39
Segundo boletín informativo/personal:
Día 8: continuo progresando adecuadamente pero el ritmo de las serranas es imposible de alcanzar.
Día 9: la página 1022 me ha dejado un muy mal sabor de boca. Cuquina, aunque tarde, te mando mil abrazos de esos míos que estrujan estrujan
Día actual: tan sólo me encuentro en la página 1030. Temo empezar a volverme loca con tantos comentarios. Las serranas no me van a perdonar el no mencionarlas. Espero que comprendan que mi cabeza es un mar de líneas y líneas.
Espero llegar al fin de la pág. 1044 pero, repito, el ritmo de ellas me lo pone muy difícil.
Nota aclaratoria: mi último visionado de la telenovela Puente Viejo resultó ser en enero...
. Creo que los problemas se me acumulan.
Besos, me despido hasta nueva orden
Día 8: continuo progresando adecuadamente pero el ritmo de las serranas es imposible de alcanzar.
Día 9: la página 1022 me ha dejado un muy mal sabor de boca. Cuquina, aunque tarde, te mando mil abrazos de esos míos que estrujan estrujan
Día actual: tan sólo me encuentro en la página 1030. Temo empezar a volverme loca con tantos comentarios. Las serranas no me van a perdonar el no mencionarlas. Espero que comprendan que mi cabeza es un mar de líneas y líneas.
Espero llegar al fin de la pág. 1044 pero, repito, el ritmo de ellas me lo pone muy difícil.
Nota aclaratoria: mi último visionado de la telenovela Puente Viejo resultó ser en enero...
. Creo que los problemas se me acumulan.Besos, me despido hasta nueva orden
#19750
24/03/2013 20:21
Halaa
Yo que entraba para dejar un trocito más de fic y me encuentro con un montón de cosas …
Kumita, por si estás interesada en Sergio Caballero, y quieres ver algo más de él, así y a bote pronto recuerdo haberlo visto en alguna que otra serie de TV3, no se si Nissaga de Poder o Laberint d´ombres y si es así estaría jovencísimo porque hace la tira que aquí ya no vemos TV3.
Es lo que tiene hacer de malo desagradable, que eclipsa un tanto el trabajo del actor.
Como siempre miles de gracias por tu labor detectivesca. Me guardo para otro rato los videos de Unión Musical Da Capo. Debo reconocer que no he visto nada de Sandra en la tele
En el video de Maniatics que sale con el jersey cortito de rayas me parece que ahí todavía no llevaba Sandra el tatoo…
También me gusta Sandra más rubita. El pelo más moreno le hace las facciones más duras y esta guapa, guapa en esas fotos del corto de la Cruz
Viendo las fotos y los trabajos, Sandrita ha ido evolucionando y para bien, tanto física como profesionalmente. Debe ser esta niña, como dice ella, una esponja tamaño XXL porque la verdad es que ha absorbido un montón y se nota en su actuación.
Vaya, vaya descubriendo fotos secretas de aquel videoencuentro.
Gracias por decirle a Martileo y de paso a mi, que es eso del Pinterest. Una anda como pez fuera del agua en este mundo del ciberespacio. Ainsss, haceis que me pique la curiosidad y que trate de saber más de esa red social…
Que alegría más grande oir a Carlota decir que Mariana se va a enamorar. Que bonica que esta chica, que sonrisa más grande tiene siempre y lo dulce que parece. Me ha hecho mucha gracia que la llamen “Miss toma falsa” y de verla tan seria y tristona en Puente Viejo, a verla radiante en la entrevista es un placer. Como decís se le nota que es feliz trabajando en la serie y como ella dice el compañerismo y la amistad también se nota en la serie. Me alegro mucho que también tenga otros proyectos.
Y más fics
El Sueño de Emi toda una visión del futuro. Pobreta, despertarse y encontrarse con otra vida, pero con una buena vida. Fantastico
Y como comprendo al pobre Alfonso, Music… para lidiar con dos joyitas como esas niñas, que parecen celosillas una de la otra, o sacas un poquito de mal genio o las mocosas se te suben a la chepa
Martileo, ya verás lo de conducir está chupao… tranquila y para adelante, el que tenga prisa que se cambie de carril y tu a lo tuyo.
Y reina me has dejado intrigada con el chocolate de Union Musical y si con Alfonso veremos algo así…. Aysss que voy de cabeza a verlo
Si alguien necesita traducción…. Que levante la mano
Y si seguimos con un poquito mas de fic..
Yo que entraba para dejar un trocito más de fic y me encuentro con un montón de cosas …
Kumita, por si estás interesada en Sergio Caballero, y quieres ver algo más de él, así y a bote pronto recuerdo haberlo visto en alguna que otra serie de TV3, no se si Nissaga de Poder o Laberint d´ombres y si es así estaría jovencísimo porque hace la tira que aquí ya no vemos TV3.
Es lo que tiene hacer de malo desagradable, que eclipsa un tanto el trabajo del actor.
Como siempre miles de gracias por tu labor detectivesca. Me guardo para otro rato los videos de Unión Musical Da Capo. Debo reconocer que no he visto nada de Sandra en la tele
En el video de Maniatics que sale con el jersey cortito de rayas me parece que ahí todavía no llevaba Sandra el tatoo…
También me gusta Sandra más rubita. El pelo más moreno le hace las facciones más duras y esta guapa, guapa en esas fotos del corto de la Cruz
Viendo las fotos y los trabajos, Sandrita ha ido evolucionando y para bien, tanto física como profesionalmente. Debe ser esta niña, como dice ella, una esponja tamaño XXL porque la verdad es que ha absorbido un montón y se nota en su actuación.
Vaya, vaya descubriendo fotos secretas de aquel videoencuentro.
Gracias por decirle a Martileo y de paso a mi, que es eso del Pinterest. Una anda como pez fuera del agua en este mundo del ciberespacio. Ainsss, haceis que me pique la curiosidad y que trate de saber más de esa red social…
Que alegría más grande oir a Carlota decir que Mariana se va a enamorar. Que bonica que esta chica, que sonrisa más grande tiene siempre y lo dulce que parece. Me ha hecho mucha gracia que la llamen “Miss toma falsa” y de verla tan seria y tristona en Puente Viejo, a verla radiante en la entrevista es un placer. Como decís se le nota que es feliz trabajando en la serie y como ella dice el compañerismo y la amistad también se nota en la serie. Me alegro mucho que también tenga otros proyectos.
Y más fics
El Sueño de Emi toda una visión del futuro. Pobreta, despertarse y encontrarse con otra vida, pero con una buena vida. Fantastico
Y como comprendo al pobre Alfonso, Music… para lidiar con dos joyitas como esas niñas, que parecen celosillas una de la otra, o sacas un poquito de mal genio o las mocosas se te suben a la chepa
Martileo, ya verás lo de conducir está chupao… tranquila y para adelante, el que tenga prisa que se cambie de carril y tu a lo tuyo.
Y reina me has dejado intrigada con el chocolate de Union Musical y si con Alfonso veremos algo así…. Aysss que voy de cabeza a verlo
Si alguien necesita traducción…. Que levante la mano
Y si seguimos con un poquito mas de fic..
#19751
24/03/2013 20:25
DUDAS III
Cuando terminó de leer la carta, Candela apenas podía dar crédito a lo que había leído. Dobló la misiva y la volvió meter en el sobre. Se la dio a Emilia que la dejó de nuevo en el bolsillo de la chaqueta tal y como la había encontrado. Despacio se volvió a su amiga,
-Entiende ahora Candela el porqué de mi desazón
-No sabría que decirle Emilia. Tal vez no signifique lo que parece.
-Candela no sea ingenua. No hay error posible, viene remitida a Alfonso y la escribe una mujer que lo quiere, sus palabras no dan lugar a dudas
-Me parece muy extraño, Emilia. Hable con su marido y cuéntele lo que ha descubierto, no deje pasar el tiempo. Poco se de Uds, como ya le he referido, pero para una foránea como yo, que no tiene referencias donde comparar, las cosas se ven de otra manera, desde otra perspectiva, no sé si me explico bien. Yo sólo tengo el presente que Uds., ofrecen y desde que los conocí me ha conmovido la forma con la que se quieren. En sus gestos y miradas hay ternura, cariño y pasión. Sus complicidades me hacen ver que se cuidan y se protegen mutuamente, que su cariño y su amor siguen vivos, que siguen enamorados. Y eso no puede disimularse o fingir, además Rosario me refirió que se conocen y se quieren desde chiquillos, que siempre han andado juntos, por eso no puedo alcanzar a comprender lo que relata esa carta.
-Necesito salir de aquí, no puedo hablar con Alfonso ahora. Prefiero digerir con calma todo esto, rumiar que le voy a decir. Me temo que con mi genio salgan de mi boca palabras y reproches de los que pueda arrepentirme toda la vida. Candela, por favor, si no es abusar de su amistad necesito que se quede un rato conmigo, necesito hablar con alguien.
-Por supuesto mujer ¿Qué quiere que hagamos?
-Deme cinco minutos. Le diré a Luisito que se haga cargo de la Posada hasta que venga a Alfonso y daremos un paseo por el ribazo del río, no quiero encontrarme con ningún vecino.
-Emilia y cuando llegue su marido ¿no se extrañara de no verla aquí?
-Luisito le dirá que andaba con dolor de cabeza y que marché a casa a descansar.
Después de dar las instrucciones oportunas, las dos mujeres salieron hacia las afueras del pueblo. Mientras caminaban por sus calles en dirección a campo abierto y al río, Emilia iba comentando recuerdos y anécdotas siempre asociadas a su infancia y a la de Alfonso. Le habló del “Tío Martillo”, el antiguo carpintero que vivía en la placita de abajo, y de cómo les asustaba de críos porque siempre llevaba el martillo colgando del cinto, aunque el mote le venía por lo cansino que era a la hora de conversar, pero también había enseñado a Alfonso a serrar, lijar y clavetear, hasta hacer de él casi un verdadero carpintero. O como siendo ya una muchachita, cada tarde buscaba alguna excusa, como comprar encajes, lazos o telas que nunca adquiría, pero que le permitía estar en la calle Mayor en las horas en las que sabía que Alfonso pasaría por allí, de regreso a casa después de faenar en los campos de su padre, unas veces haciéndose la encontradiza y otras tantas haciéndose la sorprendida de encontrarlo allí. O como otras veces, él se paraba a conversar con todos y cada uno de los parroquianos, hasta que la veía tras el cristal de alguna tienda, y la esperaba en la esquina siguiente, haciéndose también el encontradizo para regresar juntos a la Casa de Comidas, donde Raimundo solía obsequiarlo con un chato de vino y buena conversación.
Emilia iba desgranando recuerdos, que Candela escuchaba con gran atención, arrancándole una sonrisa al imaginar cómo debían ser aquellos dos chiquillos tan alejados de los adultos fríos y distantes, de los que las comadres del pueblo hablaban a la menor ocasión, conjeturando acerca de los motivos, por los que la niña no creció con ellos. Candela dejo hablar a Emilia, sabía que necesitaba poner su mente en orden, y clarificar sus ideas y pensamientos. Sólo la interrumpió con un par de sonoras carcajadas ante las anécdotas de dos niños que parecían estar unidos desde siempre.
Después de oír a Emilia relatar su infancia y juventud junto a Alfonso y ver como éste se desvivía por ella a cada instante en el presente, Candela no alcanzaba a entender el significado de las palabras escritas en la carta que había leído hacía un rato.
Desde que se instaló en Puente Viejo unos pocos meses atrás, poco a poco iba conociendo a los parroquianos, libre de prejuicios e influencias anteriores le permitía hacerse una idea de cómo era cada uno de ellos y desde que tuvo trato con el matrimonio Castañeda, secretamente anhelaba y deseaba querer y ser querida de la misma forma en que ellos lo hacían. Por propia experiencia sabia que la vida era capaz de arrebatarte en un instante todo lo que poseías, así que le dijo:
-Emilia, permítame que le dé un pequeño consejo, hable con su marido y expóngale claramente lo que usted siente. Deje que él le explique el significado de esa carta, deje que le cuente como sucedió, quien es esa mujer y como acabó junto a él. Y después de que le haya escuchado y se hayan sincerado, tomen la decisión que consideren más oportuna o justa. Por lo que me ha contado y por lo que mis ojos ven día a día ustedes se quieren. La vida es demasiado corta como para malgastarla, se lo digo por experiencia.
-Candela yo sé que me quiere. Pero también le arrebaté lo que más quería en el mundo que era ser padre, le prive de su hija sin darle una explicación. Tomé la peor decisión de mi vida, ahora lo sé, pero en aquel momento pensé que era lo mejor para nuestra niña.
En pocas palabras y sin entrar en detalles Emilia le refirió porque tomo la decisión que tomo, porque hizo lo que hizo, pero también le confesó a Candela que más que el dejar a María con Francisca, se arrepentía de no haber sido capaz de contarle a su marido la verdad del porqué María se crío lejos de ellos, en su afán de protegerlos, de no hacerles sufrir y por cumplir una promesa que casi derivó coacción, cosa que hizo que fueran distanciándose hasta convertirse en dos extraños.
-Por eso Candela, porque fueron muchos años de estar solo aunque estuviera junto a mí. Años de tristezas y de reproches, de palabras y frases vacías. Años en los que no yo no era ni mujer, ni amiga, ni confidente ni amante, años en los que mi cobardía y mi testarudez en callar me hacían sentirme tan mal que el simple hecho de tenerlo cerca, de notar su presencia me hacia huir, esconderme dentro de mí y encerrarme en lo más profundo de mi misma, para no tener que rendirme ante su dolor.
Entiendo que encontrara en otra parte lo que yo le arrebaté, la familia que siempre quiso, la familia que necesitaba. ¡Candela! le arrebate a su hija, al ser que más quería, a su vida… Por eso ahora no puedo reprocharle nada, entiendo que otra mujer le hiciera feliz y que colmara sus sueños.
Cuando terminó de leer la carta, Candela apenas podía dar crédito a lo que había leído. Dobló la misiva y la volvió meter en el sobre. Se la dio a Emilia que la dejó de nuevo en el bolsillo de la chaqueta tal y como la había encontrado. Despacio se volvió a su amiga,
-Entiende ahora Candela el porqué de mi desazón
-No sabría que decirle Emilia. Tal vez no signifique lo que parece.
-Candela no sea ingenua. No hay error posible, viene remitida a Alfonso y la escribe una mujer que lo quiere, sus palabras no dan lugar a dudas
-Me parece muy extraño, Emilia. Hable con su marido y cuéntele lo que ha descubierto, no deje pasar el tiempo. Poco se de Uds, como ya le he referido, pero para una foránea como yo, que no tiene referencias donde comparar, las cosas se ven de otra manera, desde otra perspectiva, no sé si me explico bien. Yo sólo tengo el presente que Uds., ofrecen y desde que los conocí me ha conmovido la forma con la que se quieren. En sus gestos y miradas hay ternura, cariño y pasión. Sus complicidades me hacen ver que se cuidan y se protegen mutuamente, que su cariño y su amor siguen vivos, que siguen enamorados. Y eso no puede disimularse o fingir, además Rosario me refirió que se conocen y se quieren desde chiquillos, que siempre han andado juntos, por eso no puedo alcanzar a comprender lo que relata esa carta.
-Necesito salir de aquí, no puedo hablar con Alfonso ahora. Prefiero digerir con calma todo esto, rumiar que le voy a decir. Me temo que con mi genio salgan de mi boca palabras y reproches de los que pueda arrepentirme toda la vida. Candela, por favor, si no es abusar de su amistad necesito que se quede un rato conmigo, necesito hablar con alguien.
-Por supuesto mujer ¿Qué quiere que hagamos?
-Deme cinco minutos. Le diré a Luisito que se haga cargo de la Posada hasta que venga a Alfonso y daremos un paseo por el ribazo del río, no quiero encontrarme con ningún vecino.
-Emilia y cuando llegue su marido ¿no se extrañara de no verla aquí?
-Luisito le dirá que andaba con dolor de cabeza y que marché a casa a descansar.
Después de dar las instrucciones oportunas, las dos mujeres salieron hacia las afueras del pueblo. Mientras caminaban por sus calles en dirección a campo abierto y al río, Emilia iba comentando recuerdos y anécdotas siempre asociadas a su infancia y a la de Alfonso. Le habló del “Tío Martillo”, el antiguo carpintero que vivía en la placita de abajo, y de cómo les asustaba de críos porque siempre llevaba el martillo colgando del cinto, aunque el mote le venía por lo cansino que era a la hora de conversar, pero también había enseñado a Alfonso a serrar, lijar y clavetear, hasta hacer de él casi un verdadero carpintero. O como siendo ya una muchachita, cada tarde buscaba alguna excusa, como comprar encajes, lazos o telas que nunca adquiría, pero que le permitía estar en la calle Mayor en las horas en las que sabía que Alfonso pasaría por allí, de regreso a casa después de faenar en los campos de su padre, unas veces haciéndose la encontradiza y otras tantas haciéndose la sorprendida de encontrarlo allí. O como otras veces, él se paraba a conversar con todos y cada uno de los parroquianos, hasta que la veía tras el cristal de alguna tienda, y la esperaba en la esquina siguiente, haciéndose también el encontradizo para regresar juntos a la Casa de Comidas, donde Raimundo solía obsequiarlo con un chato de vino y buena conversación.
Emilia iba desgranando recuerdos, que Candela escuchaba con gran atención, arrancándole una sonrisa al imaginar cómo debían ser aquellos dos chiquillos tan alejados de los adultos fríos y distantes, de los que las comadres del pueblo hablaban a la menor ocasión, conjeturando acerca de los motivos, por los que la niña no creció con ellos. Candela dejo hablar a Emilia, sabía que necesitaba poner su mente en orden, y clarificar sus ideas y pensamientos. Sólo la interrumpió con un par de sonoras carcajadas ante las anécdotas de dos niños que parecían estar unidos desde siempre.
Después de oír a Emilia relatar su infancia y juventud junto a Alfonso y ver como éste se desvivía por ella a cada instante en el presente, Candela no alcanzaba a entender el significado de las palabras escritas en la carta que había leído hacía un rato.
Desde que se instaló en Puente Viejo unos pocos meses atrás, poco a poco iba conociendo a los parroquianos, libre de prejuicios e influencias anteriores le permitía hacerse una idea de cómo era cada uno de ellos y desde que tuvo trato con el matrimonio Castañeda, secretamente anhelaba y deseaba querer y ser querida de la misma forma en que ellos lo hacían. Por propia experiencia sabia que la vida era capaz de arrebatarte en un instante todo lo que poseías, así que le dijo:
-Emilia, permítame que le dé un pequeño consejo, hable con su marido y expóngale claramente lo que usted siente. Deje que él le explique el significado de esa carta, deje que le cuente como sucedió, quien es esa mujer y como acabó junto a él. Y después de que le haya escuchado y se hayan sincerado, tomen la decisión que consideren más oportuna o justa. Por lo que me ha contado y por lo que mis ojos ven día a día ustedes se quieren. La vida es demasiado corta como para malgastarla, se lo digo por experiencia.
-Candela yo sé que me quiere. Pero también le arrebaté lo que más quería en el mundo que era ser padre, le prive de su hija sin darle una explicación. Tomé la peor decisión de mi vida, ahora lo sé, pero en aquel momento pensé que era lo mejor para nuestra niña.
En pocas palabras y sin entrar en detalles Emilia le refirió porque tomo la decisión que tomo, porque hizo lo que hizo, pero también le confesó a Candela que más que el dejar a María con Francisca, se arrepentía de no haber sido capaz de contarle a su marido la verdad del porqué María se crío lejos de ellos, en su afán de protegerlos, de no hacerles sufrir y por cumplir una promesa que casi derivó coacción, cosa que hizo que fueran distanciándose hasta convertirse en dos extraños.
-Por eso Candela, porque fueron muchos años de estar solo aunque estuviera junto a mí. Años de tristezas y de reproches, de palabras y frases vacías. Años en los que no yo no era ni mujer, ni amiga, ni confidente ni amante, años en los que mi cobardía y mi testarudez en callar me hacían sentirme tan mal que el simple hecho de tenerlo cerca, de notar su presencia me hacia huir, esconderme dentro de mí y encerrarme en lo más profundo de mi misma, para no tener que rendirme ante su dolor.
Entiendo que encontrara en otra parte lo que yo le arrebaté, la familia que siempre quiso, la familia que necesitaba. ¡Candela! le arrebate a su hija, al ser que más quería, a su vida… Por eso ahora no puedo reprocharle nada, entiendo que otra mujer le hiciera feliz y que colmara sus sueños.
#19752
24/03/2013 20:55
argggggggggggggggg¡¡¡ nos vas a matar, quien es FINAAAAAAA??¡¡
Un video mas.
Sandra en Hospital Central:
Lilli, a la espera del tercer boletín informativo. Siento haber conseguido que sea un reto ponerse al día... aunque bien pensado, que lo voy a sentir¡¡ Tu disfruta del "momento pajar" y del "momento albaricoque" y de esta locura compartida tan divertida.
Nota informativa: La gracia del pinterest es que te permite "guardar" y organizar fotos sin necesidad de descargar, siempre se mantiene el enlace original y los creditos del creador, lo que está super bien. Y hay muchas cosas preciosas para explorar.
Edito: Martileo, Sandra puede con todo y tu tambien. Mucha suerte con ese cochecito.
Un video mas.
Sandra en Hospital Central:
Lilli, a la espera del tercer boletín informativo. Siento haber conseguido que sea un reto ponerse al día... aunque bien pensado, que lo voy a sentir¡¡ Tu disfruta del "momento pajar" y del "momento albaricoque" y de esta locura compartida tan divertida.
Nota informativa: La gracia del pinterest es que te permite "guardar" y organizar fotos sin necesidad de descargar, siempre se mantiene el enlace original y los creditos del creador, lo que está super bien. Y hay muchas cosas preciosas para explorar.
Edito: Martileo, Sandra puede con todo y tu tambien. Mucha suerte con ese cochecito.
#19753
25/03/2013 13:33
GRANDE Sandra en HC... Si es que ha esta chica se le dan bien los dramas.. PEro el personaje que le ha tocado.. hum... un poco ¿Rizzo?
#19754
25/03/2013 14:41
Holaaaa,
Gracias Kumi por traer un video más de Sandra.
Me estoy dando cuenta de que Sandra, a pesar de su juventud, la tía no ha parado de trabajar y además, se le da bien todos los palos.
Toda una curranta.
Iresila nos quieres matar de desesperación!!.....¿Pero quién puñetas es FINAAAA?
¡Ay Lili pobrecita mía! tú a tu ritmo y no te me agobies
Me conformo con que te pases y no te olvides de nosotras
Hasta la tarde.
P.D: He de deciros que acabo de dar mi primera clase de coche y la verdad no me ha ido mal del todo. Algún acelerón que otro acompañado de varios frenazos (no se por qué pisaba el freno en vez del acelerador.....torpe, torpe, torpe
) pero bueno, la experiencia ha sido positiva. Mañana más y espero que mejor
Gracias Kumi por traer un video más de Sandra.
Me estoy dando cuenta de que Sandra, a pesar de su juventud, la tía no ha parado de trabajar y además, se le da bien todos los palos.
Toda una curranta.
Iresila nos quieres matar de desesperación!!.....¿Pero quién puñetas es FINAAAA?
¡Ay Lili pobrecita mía! tú a tu ritmo y no te me agobies

Me conformo con que te pases y no te olvides de nosotras

Hasta la tarde.
P.D: He de deciros que acabo de dar mi primera clase de coche y la verdad no me ha ido mal del todo. Algún acelerón que otro acompañado de varios frenazos (no se por qué pisaba el freno en vez del acelerador.....torpe, torpe, torpe
) pero bueno, la experiencia ha sido positiva. Mañana más y espero que mejor
#19755
25/03/2013 16:39
MArtileo me alegro que tus practicas hayan ido bien!! 
(ME acabo de dar cuenta de que Grease sirve para todo
)
OS dejo otra parte del fic...

(ME acabo de dar cuenta de que Grease sirve para todo
)OS dejo otra parte del fic...
#19756
25/03/2013 16:42
Ser niño es jugar… y caer también
Parte 2
-Estas niñas me desbordan.-Le explicó Alfonso a su madre.- Es que un día se quieren como hermanas y al otro se odian como… Como las peores enemigas.
-Realmente sí que parecen hermanas.
-Me desquician, de verdad madre.
-¿Cómo no iban a hacerlo? Menudas dos. Siempre pensé que María sería la más templada y Aurora, como revancha por lo de su madre, sería más rebelde y más movida. Pero a la vista está que me equivoqué.
-Quizá es que Aurora se comporta mejor porque está rodeada de adultos. En cambio María es más atrevida y muy cabezota. Es muy buena pero como ella diga algo… A misa que va. En eso se parece a Emilia.
- Ay, amor de padre…. Se parece a Emilia, cierto es, pero también a ti.- respondió Rosario.
-¿A mí, seguro madre? Siempre tuve entendido que yo fui el más parado de los hermanos.
-Y lo eres. Juan, que en paz descanse,- dijo santiguándose- era el más culo inquieto, pero tu tampoco te quedabas atrás.
-¿Y Ramiro, como era? Seguro que Mariana era más tranquila.
-¡Qué va! Mariana era de las que más quebraderos de cabeza me daban. En cambio Ramiro, Ramiro es un bonachón. ¿Te acuerdas de aquel viaje a casa de la tía Fortunata?
-Algo… Yo que debía tener, ¿catorce años?
-¡Que dices! Si Mariana tenía cuatro año y Ramiro seis, Juan debía tener ocho y tu… Tú, a lo sumo no llegabas a los diez.
-¿Tan pocos? Pues sí que hace….
-Largo tiempo. Tu padre, que en gloria esté, -dijo santiguándose una vez más-aún era capaz de llevarme en brazos.
#19757
25/03/2013 16:44
Y para que salga la pagina dejo una parte de Grease (como siempre) que me encanta!!
#19758
25/03/2013 18:17
Music, ¿Qué pasó en casa de la tía Fortunata? ¿Qué hizo el niño Alfonso?.... intrigá me he quedao
Veo que Grease ha inundado toda tu vida....
Ayer no me di cuenta al dejar parte del fic, pero que alegría me he llevado al ver asomar de nuevo a Lili por estos lares.
Lili, mujer tu a tu ritmo que nos pillas en un ná. Y si desde enero no has visto la serie pues... poca enjundia hay por lo que respecta a los nuestros así que poco te has perdido..
A las serranas no les importa no ser nombradas. Se alegran muchísimo de volver a verte y que como dice Kumita, compartamos esta locura divertida.
Martileo al volante ¡Bien!. Prueba superada y a por la segunda, me alegro que haya ido bien el primer día.
He husmeado el Printerest. Mi mente necesita paz y tranquilidad para ver como funciona, pero si que parece que tiene cosas chulas... Entraré.
Otro video de Sandra en HC, lo veré pronto. Palabra de alfonsoemilista.
y os saco de la Duda, aunque alguna me da a mí que no tiene duda.
DUDAS (FINAL):
--------------------------------------------
-Emilia –llamó Alfonso cuando llegó a casa. Un extraño silencio se había apoderado de la casa, la volvió a llamar pero no obtuvo respuesta. Por un momento se alarmó pensando que su dolor de cabeza sería más fuerte de lo habitual y estaría postrada en el lecho. Tampoco se encontraba en la alcoba, lo que le alivió inmediatamente, pero la casa tampoco olía al aroma de los guisos que habitualmente impregnaba, y eso si que le amoscaba, pues ya era hora de comer y siempre buscaban la forma de compartir mantel y cálida conversación. Salió al patio y allí la vio.
Su mente volvió al pasado, cuando Emilia sentada en ese mismo balancín, que con mucho esmero y gran ilusión había construido hacia ya tantos años, acunaba a María envuelta en la misma toquilla que ahora la envolvía a ella, y su cara resplandecía de dicha, felicidad y ternura. La única diferencia es que ahora ya no era dicha lo que lucía su cara, sino una pesadumbre y un dolor infinito. Alfonso se sentó junto a ella, le paso el brazo alrededor de sus hombros y la atrajo hacia si.
-¿Qué tienes, cariño? ¿Tan grande es ese dolor de cabeza? -dijo besándole con suavidad en la cabeza
Emilia se echo a sus brazos, se apretó con fuerza a él como si con eso pudiera retenerlo para siempre, para que no escapara. Colocó la cabeza en su pecho y hundió su cara en él. Lloro desconsoladamente, con hipidos que hacían alarmarse a Alfonso. Todo el discurso sereno y coherente que había ensayado, las palabras tranquilas pero firmes que tenía preparadas para decirle se deshicieron en ese llanto y solo atinó a decir, sin pausa para respirar:
-Por favor no me dejes, no podría soportarlo. Te quiero siempre te he querido y te querré siempre. Seré como tú quieras que sea, te prometo hacerte feliz, pero por favor no me dejes. Me moriré si me abandonas. Podemos solucionarlo, tu pequeña puede venir siempre que quiera, prometo quererla y cuidarla como si fuera hija mía
-Emilia para por Dios. No se de que me estás hablando. ¿Abandonarte? ¿Por qué habría de abandonarte?
-Alfonso no me mientas, por favor, lo sé todo.. Se que tienes otra familia, que encontraste a una persona que te hace feliz, pero yo también puedo hacerte feliz, te prometo que lo haré, te compensaré el resto de mi vida por todo el daño que te cause, pero no me dejes. No me dejes, te lo suplico
-Mírame.- Alfonso la cogió con firmeza por los hombros, la separo de él lo justo para que sus miradas se encontraran y pasando su dedo por el rostro para secarle las lágrimas, le dijo: Ahora me cuentas con calma de que estás hablando y de dónde has sacado esa sandez
Emilia se sorbió la nariz, y con el dorso de su mano se seco los restos de lágrimas que corrían por sus mejillas, tratando de recomponer la poca dignidad que le quedaba.
-Lo sé todo. Se que has formado una familia. No te lo reprocho mi amor. Se que fue duro para ti estar junto a mí, que te hice tanto daño al privarte de María que es lógico que buscaras fuera lo que yo te negué, que encontraras a alguien que te diera lo que tu necesitabas. Lo entiendo, todo fue culpa mía. Pero yo te quiero y si tu todavía me quieres no puede ser tarde, lo podemos solucionar.
-De verdad Emilia, no alcanzo a comprender de que me hablas ¿Qué familia es esa de la que hablas?
-No me mientas. Más mentiras no por favor, no podría soportar más engaños. Dime la verdad que
refiere la carta
-¿La carta? –Alfonso recordó de pronto la carta que dejo olvidada en el bolsillo de la chaqueta
-Sí, esa carta que guardas en la chaqueta
-Por qué has rebuscado en mis bolsillos? –dijo Alfonso, con tal tono de enfado en su voz y levantándose tan bruscamente del balancín, que Emilia se quedó sentada tan parada y asustada como no lo había estado nunca.
-Tenía que hacerlo, Alfonso. Te he visto recibir misivas a menudo que te cambiaban el rostro. Al principio no quise darle importancia pero tu semblante y tu desasosiego al dormir empezaron a preocuparme. Te sentía despierto noche tras noche, dando vueltas y vueltas en la cama, sin acercarte a mí, sin compartir tus problemas. Hoy he visto como tu rostro se tensaba, como tus manos se crispaban.. y no he podido más, lo siento. Lo siento mucho, siento haber leído la carta, haber roto la confianza en ti.
A Emilia, las palabras le salían con un hilo de voz apenas audible mientras él sacaba la carta del bolsillo. Se acercó a la leñera, quito varios troncos y sacó una caja de latón, una vieja caja de galletas, algo mohosa y oxidada de estar a la intemperie. Se acercó a ella y depositó la caja en sus rodillas, se sentó a su lado y le dijo:
-Perdóname, amor, perdóname. Lo siento. Siento haber reaccionado así. Aquí, dijo señalando la caja, está toda la verdad. No quería que te enteraras, que supieras nada, tenía que solucionarlo sin que te dieras cuenta, lo último que yo hubiera querido es que te enteraras y menos aún de este modo, jamás he pretendido hacerte más daño.
-¿Entonces es cierto que tienes otra familia, que tienes una hija?
-Emilia deja ya de desbarrar. Abre la caja, por favor
Veo que Grease ha inundado toda tu vida....
Ayer no me di cuenta al dejar parte del fic, pero que alegría me he llevado al ver asomar de nuevo a Lili por estos lares.
Lili, mujer tu a tu ritmo que nos pillas en un ná. Y si desde enero no has visto la serie pues... poca enjundia hay por lo que respecta a los nuestros así que poco te has perdido..
A las serranas no les importa no ser nombradas. Se alegran muchísimo de volver a verte y que como dice Kumita, compartamos esta locura divertida.
Martileo al volante ¡Bien!. Prueba superada y a por la segunda, me alegro que haya ido bien el primer día.
He husmeado el Printerest. Mi mente necesita paz y tranquilidad para ver como funciona, pero si que parece que tiene cosas chulas... Entraré.
Otro video de Sandra en HC, lo veré pronto. Palabra de alfonsoemilista.
y os saco de la Duda, aunque alguna me da a mí que no tiene duda.
DUDAS (FINAL):
--------------------------------------------
-Emilia –llamó Alfonso cuando llegó a casa. Un extraño silencio se había apoderado de la casa, la volvió a llamar pero no obtuvo respuesta. Por un momento se alarmó pensando que su dolor de cabeza sería más fuerte de lo habitual y estaría postrada en el lecho. Tampoco se encontraba en la alcoba, lo que le alivió inmediatamente, pero la casa tampoco olía al aroma de los guisos que habitualmente impregnaba, y eso si que le amoscaba, pues ya era hora de comer y siempre buscaban la forma de compartir mantel y cálida conversación. Salió al patio y allí la vio.
Su mente volvió al pasado, cuando Emilia sentada en ese mismo balancín, que con mucho esmero y gran ilusión había construido hacia ya tantos años, acunaba a María envuelta en la misma toquilla que ahora la envolvía a ella, y su cara resplandecía de dicha, felicidad y ternura. La única diferencia es que ahora ya no era dicha lo que lucía su cara, sino una pesadumbre y un dolor infinito. Alfonso se sentó junto a ella, le paso el brazo alrededor de sus hombros y la atrajo hacia si.
-¿Qué tienes, cariño? ¿Tan grande es ese dolor de cabeza? -dijo besándole con suavidad en la cabeza
Emilia se echo a sus brazos, se apretó con fuerza a él como si con eso pudiera retenerlo para siempre, para que no escapara. Colocó la cabeza en su pecho y hundió su cara en él. Lloro desconsoladamente, con hipidos que hacían alarmarse a Alfonso. Todo el discurso sereno y coherente que había ensayado, las palabras tranquilas pero firmes que tenía preparadas para decirle se deshicieron en ese llanto y solo atinó a decir, sin pausa para respirar:
-Por favor no me dejes, no podría soportarlo. Te quiero siempre te he querido y te querré siempre. Seré como tú quieras que sea, te prometo hacerte feliz, pero por favor no me dejes. Me moriré si me abandonas. Podemos solucionarlo, tu pequeña puede venir siempre que quiera, prometo quererla y cuidarla como si fuera hija mía
-Emilia para por Dios. No se de que me estás hablando. ¿Abandonarte? ¿Por qué habría de abandonarte?
-Alfonso no me mientas, por favor, lo sé todo.. Se que tienes otra familia, que encontraste a una persona que te hace feliz, pero yo también puedo hacerte feliz, te prometo que lo haré, te compensaré el resto de mi vida por todo el daño que te cause, pero no me dejes. No me dejes, te lo suplico
-Mírame.- Alfonso la cogió con firmeza por los hombros, la separo de él lo justo para que sus miradas se encontraran y pasando su dedo por el rostro para secarle las lágrimas, le dijo: Ahora me cuentas con calma de que estás hablando y de dónde has sacado esa sandez
Emilia se sorbió la nariz, y con el dorso de su mano se seco los restos de lágrimas que corrían por sus mejillas, tratando de recomponer la poca dignidad que le quedaba.
-Lo sé todo. Se que has formado una familia. No te lo reprocho mi amor. Se que fue duro para ti estar junto a mí, que te hice tanto daño al privarte de María que es lógico que buscaras fuera lo que yo te negué, que encontraras a alguien que te diera lo que tu necesitabas. Lo entiendo, todo fue culpa mía. Pero yo te quiero y si tu todavía me quieres no puede ser tarde, lo podemos solucionar.
-De verdad Emilia, no alcanzo a comprender de que me hablas ¿Qué familia es esa de la que hablas?
-No me mientas. Más mentiras no por favor, no podría soportar más engaños. Dime la verdad que
refiere la carta
-¿La carta? –Alfonso recordó de pronto la carta que dejo olvidada en el bolsillo de la chaqueta
-Sí, esa carta que guardas en la chaqueta
-Por qué has rebuscado en mis bolsillos? –dijo Alfonso, con tal tono de enfado en su voz y levantándose tan bruscamente del balancín, que Emilia se quedó sentada tan parada y asustada como no lo había estado nunca.
-Tenía que hacerlo, Alfonso. Te he visto recibir misivas a menudo que te cambiaban el rostro. Al principio no quise darle importancia pero tu semblante y tu desasosiego al dormir empezaron a preocuparme. Te sentía despierto noche tras noche, dando vueltas y vueltas en la cama, sin acercarte a mí, sin compartir tus problemas. Hoy he visto como tu rostro se tensaba, como tus manos se crispaban.. y no he podido más, lo siento. Lo siento mucho, siento haber leído la carta, haber roto la confianza en ti.
A Emilia, las palabras le salían con un hilo de voz apenas audible mientras él sacaba la carta del bolsillo. Se acercó a la leñera, quito varios troncos y sacó una caja de latón, una vieja caja de galletas, algo mohosa y oxidada de estar a la intemperie. Se acercó a ella y depositó la caja en sus rodillas, se sentó a su lado y le dijo:
-Perdóname, amor, perdóname. Lo siento. Siento haber reaccionado así. Aquí, dijo señalando la caja, está toda la verdad. No quería que te enteraras, que supieras nada, tenía que solucionarlo sin que te dieras cuenta, lo último que yo hubiera querido es que te enteraras y menos aún de este modo, jamás he pretendido hacerte más daño.
-¿Entonces es cierto que tienes otra familia, que tienes una hija?
-Emilia deja ya de desbarrar. Abre la caja, por favor
#19759
25/03/2013 18:27
Estaba tan nerviosa y tan asustada que sus manos temblaban al tratar de abrir la caja. No pudo y requirió la ayuda de Alfonso, con un gesto apenas tan sutil pero que él captó al instante. La humedad había hecho su trabajo dificultando la apertura, cosa que no ayudaba a la cabeza de Emilia en la que aún retumbaban con fuerza las últimas palabras de su marido “no quería que te enteraras y menos aún de este modo”. Esas palabras sólo presagiaban un final cercano. Al abrirse la caja, la tapa salió volando yendo a parar a los pies de ambos, ninguno de los dos hizo ademán de recogerla, sus miradas permanecían fijas en el contenido de la misma: muchas cartas escritas con la misma letra infantil.
-No quiero leerlas –dijo ella- Lo que me tengas que decir dímelo rápido y sin ambages. Podré soportarlo. Sé que no tengo derecho alguno a reclamarte o exigirte nada. Fue culpa mía, ¡te hice tan infeliz durante tanto tiempo! Estabas tan sólo y sufriste tanto por mi culpa, que entiendo que te enamoraras de otra y te diera un hijo…
-No, por Dios! Jamás te he traicionado ni me he fijado en otra. Siempre has sido tú, no hay nadie más…
-Pero entonces, ¿Qué es lo que no querías que supieras? ¿Quién es esa mujer y esa niña? Puedo imaginar que lograras alcanzar en otra persona la compresión y el amor que yo sabía darte…
-Emilia, aparta esos pensamientos y esas ideas de tu cabeza. Te quiero, te he querido y te querré siempre, en lo bueno y en lo malo. Ocupas mis pensamientos y corazón cada segundo del día y siempre he sido feliz a tu lado. Eso es tan cierto como estoy aquí sentado a tu lado
-Entonces que es eso de lo que no me tenía que enterar, porque no podías hablarme de todo.
-Todo empezó hará unos seis meses atrás. Nosotros comenzábamos a estar bien después de tantos años de distancia, sentía que todo volvía al principio, a ser como antes. Empezábamos a reír y soñar juntos de nuevo… y un día recibí una carta, que decía algo así como “que los días pasados junto a mí eran inolvidables, que sentir el roce de mi piel le había hecho estremecerse a cada segundo y que aún conservaba mi mirada dentro de ella” La firmaba una tal Fina, traté de recordar alguna huésped que pasara por la posada hacia poco con ese nombre pero no di con ninguna. Debo reconocer que mi orgullo de hombre se hincho como un pavo real, me hizo sentir bien, que aún podía despertar tales sensaciones en una mujer, pero eso fue todo. Rompí la carta y la olvidé.
Un par de días después llegó otra carta y luego otra y otra, así durante unas tres semanas –Alfonso cogió las cartas y se las iba entregando a Emilia, que las miraba con asombro- Las primeras eran del mismo significado que te he referido “te echo de menos, me has hecho tan feliz” y cosas por el estilo, pero carta a carta el tono iba subiendo hasta llegar a decir cosas como estas, mira –y le enseñó el párrafo de una carta que Emilia no tuvo más remedio que leer:
“….sabes de lo que soy capaz. Iré a buscarte, eres mío y ella lo sabe, no tiene derecho a retenerte. Tú no la quieres, me quieres a mí y no puede impedir nuestra felicidad”:
-¿Pero quién es esa mujer? ¿Por qué refiere cosas así?
-En las siguientes cartas, -Alfonso siguió relatando su historia- empecé a ver reflejada nuestra vida en ellas. Nuestro matrimonio, nuestra hija, la Posada hasta nuestra felicidad y nuestros sueños, no entendía como alguien podía conocer nuestra vida de tal manera, hasta que una noche en mitad del sueño, me desperté sobresaltado. El funcionamiento de la mente es algo complejo, como si un relámpago hubiera iluminado mi cabeza y lo vi todo claro. Emilia, ¿no te das cuenta de …? –Alfonso no pudo terminar la frase
-Fina, Fina….. Adolfina –interrumpió Emilia- ¿mi prima Adolfina? Otra vez no, no puede hacernos esto otra vez. Si estaba en prisión ¿Cómo es posible?
-Si Emilia, es tu prima Adolfina la que escribe las cartas y ya no está en prisión. ¿Entiendes ahora porque no quería que te enteraras? No quería que volvieras a sufrir. Antes de contártelo todo quería estar seguro de que no podría hacernos daño otra vez, quería saber que pasaba o que pretendía con estas cartas, para que no tuvieras que vivir con el miedo y el temor de verla aparecer por la puerta.
-Pero ella no puede saber lo de la Posada, que tenemos un hotel y que la Casa de Comidas es nuestra. Cuando ella estaba con nosotros, yo faenaba en la Casona y Juan era el dueño de la Casa de Comidas. Mis tíos no me han escrito después de aquello y yo tampoco me he puesto en contacto con ellos.. ¿Cómo puede saberlo? Y si no está en presidio…. Alfonso, quiere decir que está libre y puede….
-Tranquila cariño –dijo y la acercó de nuevo hacia él, volviéndole a poner la toquilla por sus hombros- Tampoco tenía certeza de que fuera ella, pero seguía alarmado y en gordo. No porque viniera y tratara de meter mal entre nosotros, o pretendiera incomodarnos, o tratara de separarnos con infamias, mentiras o falsedades. Seguro estaba de qué eso no lo conseguiría y también tenía claro que a María no le haría daño, es ya una mujer y no creería lo que pudiera inventar. Pero si en realidad era Adolfina quien escribía las cartas, en su desvarío ella tiene una niña pequeña y me daba mucho miedo que pudiera volver a robar otro bebé, que otra familia tuviera que pasar por el mismo dolor que pasamos nosotros.
-No quiero leerlas –dijo ella- Lo que me tengas que decir dímelo rápido y sin ambages. Podré soportarlo. Sé que no tengo derecho alguno a reclamarte o exigirte nada. Fue culpa mía, ¡te hice tan infeliz durante tanto tiempo! Estabas tan sólo y sufriste tanto por mi culpa, que entiendo que te enamoraras de otra y te diera un hijo…
-No, por Dios! Jamás te he traicionado ni me he fijado en otra. Siempre has sido tú, no hay nadie más…
-Pero entonces, ¿Qué es lo que no querías que supieras? ¿Quién es esa mujer y esa niña? Puedo imaginar que lograras alcanzar en otra persona la compresión y el amor que yo sabía darte…
-Emilia, aparta esos pensamientos y esas ideas de tu cabeza. Te quiero, te he querido y te querré siempre, en lo bueno y en lo malo. Ocupas mis pensamientos y corazón cada segundo del día y siempre he sido feliz a tu lado. Eso es tan cierto como estoy aquí sentado a tu lado
-Entonces que es eso de lo que no me tenía que enterar, porque no podías hablarme de todo.
-Todo empezó hará unos seis meses atrás. Nosotros comenzábamos a estar bien después de tantos años de distancia, sentía que todo volvía al principio, a ser como antes. Empezábamos a reír y soñar juntos de nuevo… y un día recibí una carta, que decía algo así como “que los días pasados junto a mí eran inolvidables, que sentir el roce de mi piel le había hecho estremecerse a cada segundo y que aún conservaba mi mirada dentro de ella” La firmaba una tal Fina, traté de recordar alguna huésped que pasara por la posada hacia poco con ese nombre pero no di con ninguna. Debo reconocer que mi orgullo de hombre se hincho como un pavo real, me hizo sentir bien, que aún podía despertar tales sensaciones en una mujer, pero eso fue todo. Rompí la carta y la olvidé.
Un par de días después llegó otra carta y luego otra y otra, así durante unas tres semanas –Alfonso cogió las cartas y se las iba entregando a Emilia, que las miraba con asombro- Las primeras eran del mismo significado que te he referido “te echo de menos, me has hecho tan feliz” y cosas por el estilo, pero carta a carta el tono iba subiendo hasta llegar a decir cosas como estas, mira –y le enseñó el párrafo de una carta que Emilia no tuvo más remedio que leer:
“….sabes de lo que soy capaz. Iré a buscarte, eres mío y ella lo sabe, no tiene derecho a retenerte. Tú no la quieres, me quieres a mí y no puede impedir nuestra felicidad”:
-¿Pero quién es esa mujer? ¿Por qué refiere cosas así?
-En las siguientes cartas, -Alfonso siguió relatando su historia- empecé a ver reflejada nuestra vida en ellas. Nuestro matrimonio, nuestra hija, la Posada hasta nuestra felicidad y nuestros sueños, no entendía como alguien podía conocer nuestra vida de tal manera, hasta que una noche en mitad del sueño, me desperté sobresaltado. El funcionamiento de la mente es algo complejo, como si un relámpago hubiera iluminado mi cabeza y lo vi todo claro. Emilia, ¿no te das cuenta de …? –Alfonso no pudo terminar la frase
-Fina, Fina….. Adolfina –interrumpió Emilia- ¿mi prima Adolfina? Otra vez no, no puede hacernos esto otra vez. Si estaba en prisión ¿Cómo es posible?
-Si Emilia, es tu prima Adolfina la que escribe las cartas y ya no está en prisión. ¿Entiendes ahora porque no quería que te enteraras? No quería que volvieras a sufrir. Antes de contártelo todo quería estar seguro de que no podría hacernos daño otra vez, quería saber que pasaba o que pretendía con estas cartas, para que no tuvieras que vivir con el miedo y el temor de verla aparecer por la puerta.
-Pero ella no puede saber lo de la Posada, que tenemos un hotel y que la Casa de Comidas es nuestra. Cuando ella estaba con nosotros, yo faenaba en la Casona y Juan era el dueño de la Casa de Comidas. Mis tíos no me han escrito después de aquello y yo tampoco me he puesto en contacto con ellos.. ¿Cómo puede saberlo? Y si no está en presidio…. Alfonso, quiere decir que está libre y puede….
-Tranquila cariño –dijo y la acercó de nuevo hacia él, volviéndole a poner la toquilla por sus hombros- Tampoco tenía certeza de que fuera ella, pero seguía alarmado y en gordo. No porque viniera y tratara de meter mal entre nosotros, o pretendiera incomodarnos, o tratara de separarnos con infamias, mentiras o falsedades. Seguro estaba de qué eso no lo conseguiría y también tenía claro que a María no le haría daño, es ya una mujer y no creería lo que pudiera inventar. Pero si en realidad era Adolfina quien escribía las cartas, en su desvarío ella tiene una niña pequeña y me daba mucho miedo que pudiera volver a robar otro bebé, que otra familia tuviera que pasar por el mismo dolor que pasamos nosotros.
#19760
25/03/2013 18:39
Le conté al Capitán Herrero mis cuitas, le hablé del pasado y prometió ayudarme, pero poco teníamos para empezar a investigar. Si te preguntas porque guardo las cartas, es porque él me aconsejó que lo hiciera ya que aunque no referían un lugar concreto, ni nos podían servir para localizarla por algún detalle, pero si yo estaba en lo cierto y era ella quien las mandaba, servirían como prueba de su locura si se atrevía a hacer lo que yo me temía.
Lo único válido era el matasellos, Alcántara era el pueblo desde donde se mandaban las misivas. El capitán Herrero se puso en contacto con un antiguo sargento que había estado bajo sus órdenes y que ahora anda destinado cerca de allí.
El cabo Sánchez fue a Alcántara. El pueblo es muy pequeño y en la taberna trató de recabar información. Les contó que andaba de paso, y que las últimas noticias que su cuñada tenía sobre su prima Adolfina, venían de este pueblo y quería saludarla si era posible. Nadie conocía a Adolfina ni habían oído hablar de ella. El párroco le dijo que llevaba más de 40 años en el pueblo y conocía a todo el mundo. Desde hacia mucho tiempo ningún forastero se había asentado en el pueblo, salvo aquel matrimonio de mediana edad que apenas se relacionaban con los parroquianos y lo poco que sabía de ellos era que tenían una hija en el sanatorio mental del pueblo vecino.
Recuerdas que hace un par de meses fui a Villagordo a resolver un problema con el aceite, pues en realidad fui a Alcantara. Tenía que comprobar que eran tus tíos y que Adolfina seguía en el sanatorio.
Di con ellos y me presente en su casa. Abrió tu tío, ya no era el hombre fuerte y robusto que conocí y tu tía parecía haberse consumido con el paso de los años, sus rostros reflejaban tristeza y gran dolor, al hacerme pasar note en ellos su inquietud y su desazón. Les dije que no pretendía nada, que sólo necesitaba saber si Adolfina seguía en el sanatorio. Les hable de las cartas, y el miedo que tenía a que volviera a cometer las mismas tropelías que en el pasado.
¡Qué pena me dieron! Ver a su hija en ese estado no es plato de gusto, saber lo que hizo les apesadumbra y avergüenza, pero la quieren, es su hija. Se sienten tan avergonzados que ni al pueblo suelen ir, miles de veces quisieron escribirte para pedirte perdón…... Se desahogaron conmigo, y me lo contaron todo, pero no tenían noticia alguna de que las cartas se hubieran enviado, sabían que como terapia escribía a una familia imaginaria. Al leer estas cartas, entendieron de mi preocupación y desasosiego.
Condenaron a Adolfina a diez años de prisión. Cumplió varios años y su estado fue deteriorándose poco a poco, su mente se quedó anclada en ese día y solo hablaba de su marido y su hija. La prisión no es un buen sitio para un enfermo mental y las presas se lo hicieron pasar muy mal. Pocos años después llegó un médico al presidio que había estudiado en Alemania la mente y sus enfermedades. Trató a Adolfina y determinó que no era peligrosa, que solo estaba enferma y necesitaba otro tipo de internamiento. Consiguió con mucho esfuerzo sacarla de la prisión e internarla en el Sanatorio mental por eso tus tíos se trasladaron a Alcantara y estar cerca de ella.
-Alfonso, ella no está enferma. Ella es mala, es una manipuladora..
-Lo sé, cariño, pero también está enferma. Como terapia, le dejaban escribir cartas que servían para comprobar el estado de su mente y cómo enfocar el tratamiento,. Las cartas seguían un patrón, nada de qué preocuparse, su mente se quedó bloqueada e idealizó una vida junto a un marido y una niña que estaban lejos con los que se reuniría pronto.
-Pero como supo de la Posada? No logro entenderlo …
Lo único válido era el matasellos, Alcántara era el pueblo desde donde se mandaban las misivas. El capitán Herrero se puso en contacto con un antiguo sargento que había estado bajo sus órdenes y que ahora anda destinado cerca de allí.
El cabo Sánchez fue a Alcántara. El pueblo es muy pequeño y en la taberna trató de recabar información. Les contó que andaba de paso, y que las últimas noticias que su cuñada tenía sobre su prima Adolfina, venían de este pueblo y quería saludarla si era posible. Nadie conocía a Adolfina ni habían oído hablar de ella. El párroco le dijo que llevaba más de 40 años en el pueblo y conocía a todo el mundo. Desde hacia mucho tiempo ningún forastero se había asentado en el pueblo, salvo aquel matrimonio de mediana edad que apenas se relacionaban con los parroquianos y lo poco que sabía de ellos era que tenían una hija en el sanatorio mental del pueblo vecino.
Recuerdas que hace un par de meses fui a Villagordo a resolver un problema con el aceite, pues en realidad fui a Alcantara. Tenía que comprobar que eran tus tíos y que Adolfina seguía en el sanatorio.
Di con ellos y me presente en su casa. Abrió tu tío, ya no era el hombre fuerte y robusto que conocí y tu tía parecía haberse consumido con el paso de los años, sus rostros reflejaban tristeza y gran dolor, al hacerme pasar note en ellos su inquietud y su desazón. Les dije que no pretendía nada, que sólo necesitaba saber si Adolfina seguía en el sanatorio. Les hable de las cartas, y el miedo que tenía a que volviera a cometer las mismas tropelías que en el pasado.
¡Qué pena me dieron! Ver a su hija en ese estado no es plato de gusto, saber lo que hizo les apesadumbra y avergüenza, pero la quieren, es su hija. Se sienten tan avergonzados que ni al pueblo suelen ir, miles de veces quisieron escribirte para pedirte perdón…... Se desahogaron conmigo, y me lo contaron todo, pero no tenían noticia alguna de que las cartas se hubieran enviado, sabían que como terapia escribía a una familia imaginaria. Al leer estas cartas, entendieron de mi preocupación y desasosiego.
Condenaron a Adolfina a diez años de prisión. Cumplió varios años y su estado fue deteriorándose poco a poco, su mente se quedó anclada en ese día y solo hablaba de su marido y su hija. La prisión no es un buen sitio para un enfermo mental y las presas se lo hicieron pasar muy mal. Pocos años después llegó un médico al presidio que había estudiado en Alemania la mente y sus enfermedades. Trató a Adolfina y determinó que no era peligrosa, que solo estaba enferma y necesitaba otro tipo de internamiento. Consiguió con mucho esfuerzo sacarla de la prisión e internarla en el Sanatorio mental por eso tus tíos se trasladaron a Alcantara y estar cerca de ella.
-Alfonso, ella no está enferma. Ella es mala, es una manipuladora..
-Lo sé, cariño, pero también está enferma. Como terapia, le dejaban escribir cartas que servían para comprobar el estado de su mente y cómo enfocar el tratamiento,. Las cartas seguían un patrón, nada de qué preocuparse, su mente se quedó bloqueada e idealizó una vida junto a un marido y una niña que estaban lejos con los que se reuniría pronto.
-Pero como supo de la Posada? No logro entenderlo …