El Rincon de Alfonso y Emilia. No concibo mi vida sin ti.
#0
22/06/2011 18:43
“Si de tanto que te quiero me duele.”

Canales






Sandra Cervera y Fernando Coronado.









Mundo fan.


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#19521
24/02/2013 00:28
Felicidades puente viejo!!!! ahora toca seguir cumpliendo añitos jeje
#19522
24/02/2013 05:48
Me he despertado soñando con Mariana y Sole en el coche...que cosas mas raras sueño.Y mira me ha dado por esto.
#19523
24/02/2013 10:39
Hola serranitas. Después de una semanita medio en off por aquí me asomo de nuevo. Así que por orden cronólogico desde la última vez ....
-También me sumo a la reivindicación de que Mauricio se merece estar en la cabecera. Que cuesta meterlo con Raimundo y don Anselmo, el hombre se merece el reconocimiento debido tanto Mauricio como Mario, uno por su personaje desde el principio en su linea pero con tramas con casi todos y Mario porque es un gran actor
-Yolananda gracias por tu aportación musical. Yo en música soy bastante zoquete, por eso me encanta que me descubran y me enseñen cosas buenas e interesantes.
Con sinceridad el aria me pasó desapercibida, lo que si que note que no venia mucho a cuento
-Rafa Comín mucho ruido y pocas nueces, me parece a mí. Con la ilusión que teníamos para que Mariana fuera feliz con este muchacho, el primo Ramón se nos ira pronto….
-Music , como dice Kumi el Rai está mayor para emociones fuertes, y voila! le suelta la noticia de golpe, pá verse matao el pobre. Sigue que quiero saber como acaba está reunión familiar
Tu montajillo del frenapelu ingenioso a más no poder. Cada vez que veo el anuncio de la dichosa medicina me sonrio para mi misma... genial niña
-Matileo , tus dos primeros montajes te han quedado de guinda. La Cervera estaba guapa en esas capturas pero tu toque las ha dejado preciosas. Otra artista más en el rinconcito.
-Cuquina eres genial con los comics, capaz de sacar humor a esas escenas tan tristonas. Como siempre me entran ataques de risa de los que no puedo parar. Geniales los pensamientos impuros y las pelusas de bohemia y más entretenida tu conversación en la boda de Alf y Emi que aguantar la fanfarroná del Chopo y sus cuartos.
¿La Pepa vuelve casada y en anonimus?..... que le ha ocurrido a esta mujer? Sigue.
-Kumita tengo el pulso acelerado, el corazón desbocado, pálpitos intensos y sudoraciones frias cada vez que veo esas fotos. Pero que REBUENO que esta el Coronado (tenia que decirlo o reviento).
-Kumita, Cro gracias por todas las capturas como siempre un placer ver los detallitos.
-Col, si pasas por aquí que sepas que tu montaje chulisimo
Y del resumen semanal pues mismamente más de lo mismo. Las pelusas y los cristales de bohemia (genial frase) que nos tienen atascados. Sólo nos sirven para ver que Rai es tonto a más no poder porque digo yo si no mejoras con los cuidados de tu amada y el médico no da la solución porque no pruebas otra opinión. ¿no ves a tus hijos preocupados?
-Sole me chirria con tanta frivolidad. Pasar del negro al blanco en un mes apenas, no me lo creo, aunque Paris sea Paris y te haya abierto los ojos ..... tanto cambio y tan radical no es de fiar
Mariana me da pena terrible. Sus intentos por parar la boda en vano y encima ha tenido que encamarse con el vivalavida ese. ¿era necesario? otro sufrimiento y otro penar encima de ella. Sus intentos de salir de la casona, no van más allá de eso. Ahora vuelta atrás para cuidar y proteger a una sobrina que hace lo que quiere y no escucha a nadie.
Cosas que queria comentar
Ku, creo que decias que te ayudaramos a definir a Emilia. Definirla no se si sé. Pero comprenderla creo que sí.
-También me sumo a la reivindicación de que Mauricio se merece estar en la cabecera. Que cuesta meterlo con Raimundo y don Anselmo, el hombre se merece el reconocimiento debido tanto Mauricio como Mario, uno por su personaje desde el principio en su linea pero con tramas con casi todos y Mario porque es un gran actor
-Yolananda gracias por tu aportación musical. Yo en música soy bastante zoquete, por eso me encanta que me descubran y me enseñen cosas buenas e interesantes.
Con sinceridad el aria me pasó desapercibida, lo que si que note que no venia mucho a cuento
-Rafa Comín mucho ruido y pocas nueces, me parece a mí. Con la ilusión que teníamos para que Mariana fuera feliz con este muchacho, el primo Ramón se nos ira pronto….
-Music , como dice Kumi el Rai está mayor para emociones fuertes, y voila! le suelta la noticia de golpe, pá verse matao el pobre. Sigue que quiero saber como acaba está reunión familiar
Tu montajillo del frenapelu ingenioso a más no poder. Cada vez que veo el anuncio de la dichosa medicina me sonrio para mi misma... genial niña
-Matileo , tus dos primeros montajes te han quedado de guinda. La Cervera estaba guapa en esas capturas pero tu toque las ha dejado preciosas. Otra artista más en el rinconcito.
-Cuquina eres genial con los comics, capaz de sacar humor a esas escenas tan tristonas. Como siempre me entran ataques de risa de los que no puedo parar. Geniales los pensamientos impuros y las pelusas de bohemia y más entretenida tu conversación en la boda de Alf y Emi que aguantar la fanfarroná del Chopo y sus cuartos.
¿La Pepa vuelve casada y en anonimus?..... que le ha ocurrido a esta mujer? Sigue.
-Kumita tengo el pulso acelerado, el corazón desbocado, pálpitos intensos y sudoraciones frias cada vez que veo esas fotos. Pero que REBUENO que esta el Coronado (tenia que decirlo o reviento).
-Kumita, Cro gracias por todas las capturas como siempre un placer ver los detallitos.
-Col, si pasas por aquí que sepas que tu montaje chulisimo
Y del resumen semanal pues mismamente más de lo mismo. Las pelusas y los cristales de bohemia (genial frase) que nos tienen atascados. Sólo nos sirven para ver que Rai es tonto a más no poder porque digo yo si no mejoras con los cuidados de tu amada y el médico no da la solución porque no pruebas otra opinión. ¿no ves a tus hijos preocupados?
-Sole me chirria con tanta frivolidad. Pasar del negro al blanco en un mes apenas, no me lo creo, aunque Paris sea Paris y te haya abierto los ojos ..... tanto cambio y tan radical no es de fiar
Mariana me da pena terrible. Sus intentos por parar la boda en vano y encima ha tenido que encamarse con el vivalavida ese. ¿era necesario? otro sufrimiento y otro penar encima de ella. Sus intentos de salir de la casona, no van más allá de eso. Ahora vuelta atrás para cuidar y proteger a una sobrina que hace lo que quiere y no escucha a nadie.
Cosas que queria comentar
Ku, creo que decias que te ayudaramos a definir a Emilia. Definirla no se si sé. Pero comprenderla creo que sí.
#19524
24/02/2013 11:40
OSCAR’S ALFONSOEMILISTAS
Mejor película
‘Alfonso y Emilia:Su historia’’
Mejor actor principal
Alfonso Castañeda,por ‘No temas que nada malo vengo a decirte’
Mejor actriz principal
Emilia Ulloa,’Eres mi vida entera’
Mejor actor secundario
Raimundo Ulloa,’Mis pelusas y yo’
Mejor actriz secundaria
Maria Castañeda.’Levantando sotanas’
Mejor director
Sebastián Ulloa por ‘Dando la lata’
Mejor película en lengua extranjera
Hipolito Mirañar por ‘Yo,yo mismo y Quintina’’
Mejor guión original
Emilia Ulloa por ‘Celos,Alfonso,celos de ti y de ella’
Mejor guión adaptado
Pia y Roque por ‘Hasta que el Chopo nos separe’
Mejor película de animación
‘Las pelusas acristaladas del Ulloa’
Mejor fotografía
Hipolito Mirañar por ‘Las espantosas fotos de la chimenea de los Castañeda’
Mejor montaje
‘El catalogo’
Mejor dirección artística
Emilia Ulloa por ‘Precastañeding con gruñido’
Mejor vestuario
Paca por ‘La loca del sombrero imposible’
Mejor maquillaje
Gonzalo Balbuena por ‘Curitas walking dead’
Mejor banda sonora original
Dolores Mirañar por ‘Chelo guapa,ponme con la Montenegro’
Mejor edición de sonido
Alfonso Castañeda por ‘Precastañeding con gruñido’
Mejores efectos visuales
Alfonso Castañeda por ‘Que arda Troya’.
Mejor documental
‘Dando de hostias al Sdlc’
Mejor corto documental
‘Las tijeras de la PDR’
Mejor película
‘Alfonso y Emilia:Su historia’’
Mejor actor principal
Alfonso Castañeda,por ‘No temas que nada malo vengo a decirte’
Mejor actriz principal
Emilia Ulloa,’Eres mi vida entera’
Mejor actor secundario
Raimundo Ulloa,’Mis pelusas y yo’
Mejor actriz secundaria
Maria Castañeda.’Levantando sotanas’
Mejor director
Sebastián Ulloa por ‘Dando la lata’
Mejor película en lengua extranjera
Hipolito Mirañar por ‘Yo,yo mismo y Quintina’’
Mejor guión original
Emilia Ulloa por ‘Celos,Alfonso,celos de ti y de ella’
Mejor guión adaptado
Pia y Roque por ‘Hasta que el Chopo nos separe’
Mejor película de animación
‘Las pelusas acristaladas del Ulloa’
Mejor fotografía
Hipolito Mirañar por ‘Las espantosas fotos de la chimenea de los Castañeda’
Mejor montaje
‘El catalogo’
Mejor dirección artística
Emilia Ulloa por ‘Precastañeding con gruñido’
Mejor vestuario
Paca por ‘La loca del sombrero imposible’
Mejor maquillaje
Gonzalo Balbuena por ‘Curitas walking dead’
Mejor banda sonora original
Dolores Mirañar por ‘Chelo guapa,ponme con la Montenegro’
Mejor edición de sonido
Alfonso Castañeda por ‘Precastañeding con gruñido’
Mejores efectos visuales
Alfonso Castañeda por ‘Que arda Troya’.
Mejor documental
‘Dando de hostias al Sdlc’
Mejor corto documental
‘Las tijeras de la PDR’
#19525
24/02/2013 14:22
Dos años ya en antena!! Felicidades a todo el equipo y felicidades a todas vosotras por seguir ahí 

Voy por partes:
-Kumi precioso el montaje y preciosas esas frases. Cuantos recuerdos bonitos me vienen a la mente...
El video donde comenzó todo...uff la de cosas que han cambiado y lo jovenes que eran. Ains que morriña me entra
Oi oi oi oi¡¡¡ aun estoy hiperventilando con las fotazas del Coronado. Pero que guapo eres leche!!
-Iresila, aunque hay veces que nos cuesta trabajo comprender a Emi, no cejamos en darle una explicación a su actitud sencillamente porque la queremos.
-Musi esperando ansiosa como acaba esta historia de la nueva Ulloa
-Cuquina no sabes lo que me alegran tus pensamientos impuros. Son destornillantes a más no poder jajaja
¿Así que Pepa dio la espantada y ahora vuelve?...interesante, sigue cuanto antes.
Me meo con los oscar alfonsoemilistas
-Icmogo gracias por el video que nos brindas de esta comedia romántica.
Por el otro foro hace mucho que no me paso, mezcla de falta de tiempo y de dejadez. Con este ya cubro de sobra mi cupo forero.
Pero tú no dejes de votar eh?
-Croquep así andamos todas, con empacho de tanta pelusez y algo desmotivadas. Gracias por la captura del capi.
No se si me dejo algo....


Voy por partes:
-Kumi precioso el montaje y preciosas esas frases. Cuantos recuerdos bonitos me vienen a la mente...
El video donde comenzó todo...uff la de cosas que han cambiado y lo jovenes que eran. Ains que morriña me entra
Oi oi oi oi¡¡¡ aun estoy hiperventilando con las fotazas del Coronado. Pero que guapo eres leche!!
-Iresila, aunque hay veces que nos cuesta trabajo comprender a Emi, no cejamos en darle una explicación a su actitud sencillamente porque la queremos.
-Musi esperando ansiosa como acaba esta historia de la nueva Ulloa
-Cuquina no sabes lo que me alegran tus pensamientos impuros. Son destornillantes a más no poder jajaja
¿Así que Pepa dio la espantada y ahora vuelve?...interesante, sigue cuanto antes.
Me meo con los oscar alfonsoemilistas
-Icmogo gracias por el video que nos brindas de esta comedia romántica.
Por el otro foro hace mucho que no me paso, mezcla de falta de tiempo y de dejadez. Con este ya cubro de sobra mi cupo forero.
Pero tú no dejes de votar eh?

-Croquep así andamos todas, con empacho de tanta pelusez y algo desmotivadas. Gracias por la captura del capi.
No se si me dejo algo....
#19526
24/02/2013 14:50
EL PRECIO DEL PASADO 2
Bajaron al comedor,Alfonso les indico una mesa.Ella miro alrededor,que diferente estaba todo.Los pequeños ya habian vuelto y comian en una mesa retirada mientras Emilia peleaba con la niña el pequeño comia quieto y tranquilo.Se acerco a saludarles y ha hablar un poco con ella.Hacia tanto tiempo y la habia echado tanto de menos.
Cuando estaba a punto de acercarse una mujer menuda con unas hogazas bajo el brazo seguida por Tristan aparecio por la puerta riendo.Se sento junto a su marido haciendole gestos para indicarle quien era el que entraba por la puerta.
-¿Es el?-susurro.
-Si,es el.¿Ella imagino que su prometida?.
-Si es la mujer de la confiteria.
Se detuvo a mirarles,parecian felices.Tristan bromeaba con Alfonso que recogia el pan que traian y pronto se acercaron a la mesa de Emilia cogiendo dos sillas mientras los niños saltaban en brazos de su tio.
-Ahora que habia conseguido que se acabara la sopa me la vienes a entretener.-suspiro Emilia.-Natalia,vuelve a la mesa.Hasta que no te acabes el segundo plato no te mueves.Tu tambien deja al tio.-chillo al niño.
-Ahora van a comer bien,mama-rio Tristan-Por que si no,tio Tristan no les dara algo que he robado en la confiteria de postre.
-¿Has visto Emilia,me caso con un ladron?-dijo la mujer provocando la risa de los adultos.
-Por cierto Candela,tengo que hablarte de los dulces de la boda.No vas ha hacerlos tu,eres la novia asi que se los encargaremos a la confiteria de la Puebla por que no vas a esta horneando el dia de tu boda.Y del vestido no te preocupes,ya lo mande arreglar y Roque lo ha dejado perfecto,luego iremos a probarlo.
-¿Podiba ir yo,tita?-dijo la niña
-Si te comes todo-contesto Candela.
Siguieron charlando amistosamente,riendo las gracias de los niños mientras Alfonso les servia unos chatos.
-¿Os quedais a comer?-dijo este al dejar la botella
-Nuestro proposito era que vinierais al Jaral a comer con nosotros.-respondio Tristan-Maria y Aurora tienen no se que importante que hablar con vosotros sobre vestir a los niños de pajes o no se que chic de Paris.Debo confesar que entre las dos me han aturdido con lazos,peladillas y no se que mas que estan haciendo con tu madre toda la mañana.
-Pues iremos,¿verdad cariño?-contesto Emilia-Luisito se puede hacer cargo del hotelito y de lo demas.
-Lo que tu mandes,como siempre.-contesto con resignacion Alfonso-Veinte años casados y manda mas que el primer dia…y ya mandaba.
Todos rieron incluso ella,se acordaba de cómo era Emilia,un torbellino que lo arrasaba todo,pizpireta y terca como una mula.Recordo la historia de amor de los dos,de cómo le costo a Alfonso que le diera el si.Eran gratos recuerdos para ella.
Mientras comia escuchaba la conversación que divagaba entre planes de la inminente boda y risas de los comentarios de los niños.Pudo observar que los dos tenian el aspecto fisico de su padre con pelo oscuro y ojos negros,la niña era inquieta y movida como su madre y el niño era un calco de su padre hasta en muchos gestos que hacia.
Pero si algo no podia dejar de mirar era a Tristan,su marido..bueno ahora ya no tenia derecho a llamarle asi.No después de lo que hizo.Estaba cambiado,ya no era el apuesto capitan de hace años,la barba mas poblada y un brillo en los ojos que habia visto antes pero que ahora se lo proporcionaba una mujer diferente,se veia que se querian.Se pregunto si tanto como a ella o quiza mas.
-No,no tengo derecho a estropearle su vida.
Cuando los pequeños acabaron de comer Emilia les puso los abrigos mientras Candela le ayudaba.Alfonso trajo los abrigos de ellos y poniendoselos salieron sin mirar.Aunque Emilia les saludo con una sonrisa.Era una huésped mas.Ya no era Pepa,ahora era otra mujer,debia de ser consciente de ello.
Su marido le propuso dar un paseo cosa que acepto encantada con el secreto deseo de ver de lejos su otrora casa.Hasta alli se encaminaron casi sin darse cuenta.En los jardines vislumbro a su hija Aurora jugando con sus primos pequeños.Los adultos permanecian a la sombra de un arbol tomando café o algo parecido.
-Esta era mi casa.-dijo a su marido-Tantos años.Se ve bien.Tristan lo ha cuidado.No tengo derecho a volver a entrar en su vida.
-Piensatelo.Todavia tardaran un par de dias los chicos en venir.Tu decides si te das a conocer o no.Por lo menos para quedarte en paz contigo misma.No nos queda mucho tiempo.
-Lo se,cariño,lo se.Esta dolencia cada dia me pesa mas y se que debo dejar mi alma tranquila.-suspiro resignada-Podia ser yo ella quien estuviera alli tomando café pero decidi dejarme tentar por Francisca,por su poder,por su dinero,por alejarme de el,de nuestra hija.Pero no podia mas.Despues de dar a luz a Aurora no se quien me llevo a tu consulta,imagino que algun esbirro de Francisca.Y lo demas ya lo sabes.
Tosio,no podia hablar mas.El camino la habia fatigado y su marido la encomendo el volver a la Posada y descansar hasta la cena.Ella asintio.Volvieron sobre sus pasos,ella recordaba cada palmo de tierra que caminaban,un coche a toda velocidad paso al lado de ellos.
-Cuidado-grito un joven rubio que iba con Maria en el.
-Fernando.Conduce mas despacio casi los atropellas.
Siguieron camino de la Posada viendoles encaminarse a la Casona.Aquella casa donde tanto habia penado.
Continuara,.
Bajaron al comedor,Alfonso les indico una mesa.Ella miro alrededor,que diferente estaba todo.Los pequeños ya habian vuelto y comian en una mesa retirada mientras Emilia peleaba con la niña el pequeño comia quieto y tranquilo.Se acerco a saludarles y ha hablar un poco con ella.Hacia tanto tiempo y la habia echado tanto de menos.
Cuando estaba a punto de acercarse una mujer menuda con unas hogazas bajo el brazo seguida por Tristan aparecio por la puerta riendo.Se sento junto a su marido haciendole gestos para indicarle quien era el que entraba por la puerta.
-¿Es el?-susurro.
-Si,es el.¿Ella imagino que su prometida?.
-Si es la mujer de la confiteria.
Se detuvo a mirarles,parecian felices.Tristan bromeaba con Alfonso que recogia el pan que traian y pronto se acercaron a la mesa de Emilia cogiendo dos sillas mientras los niños saltaban en brazos de su tio.
-Ahora que habia conseguido que se acabara la sopa me la vienes a entretener.-suspiro Emilia.-Natalia,vuelve a la mesa.Hasta que no te acabes el segundo plato no te mueves.Tu tambien deja al tio.-chillo al niño.
-Ahora van a comer bien,mama-rio Tristan-Por que si no,tio Tristan no les dara algo que he robado en la confiteria de postre.
-¿Has visto Emilia,me caso con un ladron?-dijo la mujer provocando la risa de los adultos.
-Por cierto Candela,tengo que hablarte de los dulces de la boda.No vas ha hacerlos tu,eres la novia asi que se los encargaremos a la confiteria de la Puebla por que no vas a esta horneando el dia de tu boda.Y del vestido no te preocupes,ya lo mande arreglar y Roque lo ha dejado perfecto,luego iremos a probarlo.
-¿Podiba ir yo,tita?-dijo la niña
-Si te comes todo-contesto Candela.
Siguieron charlando amistosamente,riendo las gracias de los niños mientras Alfonso les servia unos chatos.
-¿Os quedais a comer?-dijo este al dejar la botella
-Nuestro proposito era que vinierais al Jaral a comer con nosotros.-respondio Tristan-Maria y Aurora tienen no se que importante que hablar con vosotros sobre vestir a los niños de pajes o no se que chic de Paris.Debo confesar que entre las dos me han aturdido con lazos,peladillas y no se que mas que estan haciendo con tu madre toda la mañana.
-Pues iremos,¿verdad cariño?-contesto Emilia-Luisito se puede hacer cargo del hotelito y de lo demas.
-Lo que tu mandes,como siempre.-contesto con resignacion Alfonso-Veinte años casados y manda mas que el primer dia…y ya mandaba.
Todos rieron incluso ella,se acordaba de cómo era Emilia,un torbellino que lo arrasaba todo,pizpireta y terca como una mula.Recordo la historia de amor de los dos,de cómo le costo a Alfonso que le diera el si.Eran gratos recuerdos para ella.
Mientras comia escuchaba la conversación que divagaba entre planes de la inminente boda y risas de los comentarios de los niños.Pudo observar que los dos tenian el aspecto fisico de su padre con pelo oscuro y ojos negros,la niña era inquieta y movida como su madre y el niño era un calco de su padre hasta en muchos gestos que hacia.
Pero si algo no podia dejar de mirar era a Tristan,su marido..bueno ahora ya no tenia derecho a llamarle asi.No después de lo que hizo.Estaba cambiado,ya no era el apuesto capitan de hace años,la barba mas poblada y un brillo en los ojos que habia visto antes pero que ahora se lo proporcionaba una mujer diferente,se veia que se querian.Se pregunto si tanto como a ella o quiza mas.
-No,no tengo derecho a estropearle su vida.
Cuando los pequeños acabaron de comer Emilia les puso los abrigos mientras Candela le ayudaba.Alfonso trajo los abrigos de ellos y poniendoselos salieron sin mirar.Aunque Emilia les saludo con una sonrisa.Era una huésped mas.Ya no era Pepa,ahora era otra mujer,debia de ser consciente de ello.
Su marido le propuso dar un paseo cosa que acepto encantada con el secreto deseo de ver de lejos su otrora casa.Hasta alli se encaminaron casi sin darse cuenta.En los jardines vislumbro a su hija Aurora jugando con sus primos pequeños.Los adultos permanecian a la sombra de un arbol tomando café o algo parecido.
-Esta era mi casa.-dijo a su marido-Tantos años.Se ve bien.Tristan lo ha cuidado.No tengo derecho a volver a entrar en su vida.
-Piensatelo.Todavia tardaran un par de dias los chicos en venir.Tu decides si te das a conocer o no.Por lo menos para quedarte en paz contigo misma.No nos queda mucho tiempo.
-Lo se,cariño,lo se.Esta dolencia cada dia me pesa mas y se que debo dejar mi alma tranquila.-suspiro resignada-Podia ser yo ella quien estuviera alli tomando café pero decidi dejarme tentar por Francisca,por su poder,por su dinero,por alejarme de el,de nuestra hija.Pero no podia mas.Despues de dar a luz a Aurora no se quien me llevo a tu consulta,imagino que algun esbirro de Francisca.Y lo demas ya lo sabes.
Tosio,no podia hablar mas.El camino la habia fatigado y su marido la encomendo el volver a la Posada y descansar hasta la cena.Ella asintio.Volvieron sobre sus pasos,ella recordaba cada palmo de tierra que caminaban,un coche a toda velocidad paso al lado de ellos.
-Cuidado-grito un joven rubio que iba con Maria en el.
-Fernando.Conduce mas despacio casi los atropellas.
Siguieron camino de la Posada viendoles encaminarse a la Casona.Aquella casa donde tanto habia penado.
Continuara,.
#19527
24/02/2013 18:07
La parte 7... Ya voy la 10 escrita y aún no he terminado así que va a parecer una novela aparte... 
-¿Quieres decir que yo...?
-Sí, padre- se adelantó Tristán- es su hija.
-Nuestra hermana- completó Emilia.
- No puede ser….- Se negó Raimundo.
-Me temo que si.-Insistió Beatriz.
-Yo la amé pero jamás pudimos estar juntos. -Dijo Raimundo mirando y sonriendo al nuevo marido
de su nieta.- Todos cometemos errores, ¿No?
-Raimundo, pobre muchacha, no le diga que es un error.-le insistió Rosario.
-No, pero nunca pensé que treinta años después estaríamos hablando de esto. Yo no quería tener
nada que me recordase que dejé escapar Carolina. No quiero recordarla.
Todos quedaron en silencio. Beatriz, después de aquellas durísimas de su padre, intentó con toda sus ganas no llorar.
-Emilia, gracias por recibirme tan bien. Gracias a todos. Gracias Soledad por dejarme quedarme en su casa, pero creo que solo aceptaré esta noche. Mañana partiré hacia Ainsa, otra vez.- Dijo mientras se le quebraba la voz.
Y Beatriz salió cogiendo su abrigo. Y se fue fuera y empezó a caminar sin orientación, pues no se había acordado que desconocía totalmente el pueblo.
-¡Genial padre! Gracias-Dijo irónicamente Emilia-¿Y esta donde va?-Preguntó, nada más salió Beatriz, Emilia. Ella sí que se acordaba que Beatriz estaría perdida.-Voy a buscarla.-Y miró a su marido diciéndole con la mirada “Habla con mi padre” mientras salía gritando el nombre de su hermana.
-Abuelo, eso no ha estado bien.- Le regañó a Raimundo su nieta María.
-Raimundo…-Empezó Candela.
-Se ha pasado padre.-Acabó la frase Tristán.
-Pobre Beatriz. Con lo contenta que estaba la muchacha.-Dijo Rosario lastimándose.
-Lo cierto es que sí.-Afirmó Fernando.
-Voy a salir a buscarla con Emilia. Cuatro ojos son mejor que dos.-Se ofreció Mariana mientras cogía el abrigo.
-Voy contigo.-Respondió Soledad. De un tiempo a esta parte las dos amigas eran casi inseparables.
Alfonso tan solo miró a Raimundo y solo fue necesario eso para que Raimundo ya dijera.
-Tú también no, Alfonso. No me sermonees tú también.
-Suegro, yo no quiero sermonearle, pero ¿No cree que se ha excedido? Beatriz ha venido aquí tan solo para ofrecerle su ayuda a Emilia por si alguna vez la necesitaba y ha sido mi esposa quien ha querido invitarla a cenar, porque quería que tuviera la oportunidad que tuvo ella de tener padre. Emilia le tiene como el referente del padre semi perfecto y le ha dado pena que su hermana no pudiera disfrutar de usted. Acaba de defraudar a dos de sus hijas. Pero lo peor que se ha defraudado a usted y a su manera de pensar. Ahora ya, haga lo que quiera. María hija, ¿Me ayudas a recoger los vasos?
María miró con cara de pocas ganas y le echaron una mano.
-Quédate aquí, ya le ayudo yo.- Se ofreció Candela.
-Quita, quita. Es MÍ cuñado.-Dijo Tristán guiñándole un ojo y levantándose a ayudar a Alfonso.
Raimundo ya no escuchaba como se ayudaban…. Su mente ya volaba lejos.
Concretamente al invierno del 1890.

Todas las sorpresas no llevan un lazo
Parte 7
-¿Quieres decir que yo...?
-Sí, padre- se adelantó Tristán- es su hija.
-Nuestra hermana- completó Emilia.
- No puede ser….- Se negó Raimundo.
-Me temo que si.-Insistió Beatriz.
-Yo la amé pero jamás pudimos estar juntos. -Dijo Raimundo mirando y sonriendo al nuevo marido
de su nieta.- Todos cometemos errores, ¿No?
-Raimundo, pobre muchacha, no le diga que es un error.-le insistió Rosario.
-No, pero nunca pensé que treinta años después estaríamos hablando de esto. Yo no quería tener
nada que me recordase que dejé escapar Carolina. No quiero recordarla.
Todos quedaron en silencio. Beatriz, después de aquellas durísimas de su padre, intentó con toda sus ganas no llorar.
-Emilia, gracias por recibirme tan bien. Gracias a todos. Gracias Soledad por dejarme quedarme en su casa, pero creo que solo aceptaré esta noche. Mañana partiré hacia Ainsa, otra vez.- Dijo mientras se le quebraba la voz.
Y Beatriz salió cogiendo su abrigo. Y se fue fuera y empezó a caminar sin orientación, pues no se había acordado que desconocía totalmente el pueblo.
-¡Genial padre! Gracias-Dijo irónicamente Emilia-¿Y esta donde va?-Preguntó, nada más salió Beatriz, Emilia. Ella sí que se acordaba que Beatriz estaría perdida.-Voy a buscarla.-Y miró a su marido diciéndole con la mirada “Habla con mi padre” mientras salía gritando el nombre de su hermana.
-Abuelo, eso no ha estado bien.- Le regañó a Raimundo su nieta María.
-Raimundo…-Empezó Candela.
-Se ha pasado padre.-Acabó la frase Tristán.
-Pobre Beatriz. Con lo contenta que estaba la muchacha.-Dijo Rosario lastimándose.
-Lo cierto es que sí.-Afirmó Fernando.
-Voy a salir a buscarla con Emilia. Cuatro ojos son mejor que dos.-Se ofreció Mariana mientras cogía el abrigo.
-Voy contigo.-Respondió Soledad. De un tiempo a esta parte las dos amigas eran casi inseparables.
Alfonso tan solo miró a Raimundo y solo fue necesario eso para que Raimundo ya dijera.
-Tú también no, Alfonso. No me sermonees tú también.
-Suegro, yo no quiero sermonearle, pero ¿No cree que se ha excedido? Beatriz ha venido aquí tan solo para ofrecerle su ayuda a Emilia por si alguna vez la necesitaba y ha sido mi esposa quien ha querido invitarla a cenar, porque quería que tuviera la oportunidad que tuvo ella de tener padre. Emilia le tiene como el referente del padre semi perfecto y le ha dado pena que su hermana no pudiera disfrutar de usted. Acaba de defraudar a dos de sus hijas. Pero lo peor que se ha defraudado a usted y a su manera de pensar. Ahora ya, haga lo que quiera. María hija, ¿Me ayudas a recoger los vasos?
María miró con cara de pocas ganas y le echaron una mano.
-Quédate aquí, ya le ayudo yo.- Se ofreció Candela.
-Quita, quita. Es MÍ cuñado.-Dijo Tristán guiñándole un ojo y levantándose a ayudar a Alfonso.
Raimundo ya no escuchaba como se ayudaban…. Su mente ya volaba lejos.
Concretamente al invierno del 1890.
#19528
24/02/2013 21:56
Hola chicas!!!
os dejo la prueba de que doña francisca alomejor tuvo que ver en algo con lo de maria cuando era pequeña, es del cap 303 cuando la doña contrata 'a alguien' para que expie a alfonso por lo de la muerte de(no me acuerdo como se llama)bueno, del hermano...no me acuerdo en definitiva aqui la teneis , gracias al canal de croquep, que ya de paso digo que me encanta y gracias al igual que el de kumichurri, kumita,susivo o lo que es lo mismo alfonsoyemilia, marchispitas, señores castañeda,puentecs...de seguro que habra más, gracias
por otra parte decir que me han encantado los fics y me he partido con los comics
thanks so much :)
bueno la imagen:
os dejo la prueba de que doña francisca alomejor tuvo que ver en algo con lo de maria cuando era pequeña, es del cap 303 cuando la doña contrata 'a alguien' para que expie a alfonso por lo de la muerte de(no me acuerdo como se llama)bueno, del hermano...no me acuerdo en definitiva aqui la teneis , gracias al canal de croquep, que ya de paso digo que me encanta y gracias al igual que el de kumichurri, kumita,susivo o lo que es lo mismo alfonsoyemilia, marchispitas, señores castañeda,puentecs...de seguro que habra más, gracias
por otra parte decir que me han encantado los fics y me he partido con los comics
thanks so much :)
bueno la imagen:
#19529
25/02/2013 00:24
Buenas noches, otro poquito de lectura....
Licor de guindas. Parte VIII.
Mariana no entendía nada. Ni la aparición de aquella niña, ni que Roberto fuera su padre, ni que conociera a su hermano. Pero había una cosa que tenía muy clara.
-Me mentiste.
El resentimiento se coló en el tono del reproche y en la mirada acusadora que empleó. Roberto se dolió de aquella verdad dicha sin ambages e incapaz de enfrentar la culpa, agachó la mirada.
A ella empezó a faltarle el aire, y los pies se dirigieron solos hacia la puerta. En medio de la plaza se dio cuenta que seguía con el mandil puesto, se deshizo el nudo de un tirón y lo abandonó allí donde cayó, sin saber ni lo que hacía. Él la siguió, un paso por detrás suya. Recogió la prenda y volvió a la posada a dejarla sobre una silla. Luego fue tras ella, ni rápido, ni despacio, al mismo ritmo que empleaban en todos los paseos que dieron juntos.
Mariana enfiló el camino del rio, cruzó el puente viejo y siguió y siguió caminando, siempre hacia adelante. Pasaron un largo rato de esta guisa, ella sin atreverse a mirar atrás pero segura de que la escoltaba, él guardándole los pasos, sin atreverse a decir nada. Se reconcomía por lo mal que había llevado la situación. Cuando volvió a buscarla tenía decidido contarle toda su verdad, por eso había llevado a su hija con él. Pero al encontrarse ante la puerta de la Casa de Comidas no pudo contenerse. La necesidad de volver a contemplar su rostro arrasó con todos sus planes. Solo tenía en mente volver a sus brazos y ahora pagaba su falta de templanza.
Los pensamientos de ella seguían unos derroteros completamente distintos. No podía creer que esto le estuviera pasando otra vez. ¿Porque tenía que prendarse de hombres que le ocultaban la verdad? ¿no merecía un poco de dicha en esta historia? Si una cosa aprendió durante los años que estuvo presa fue que en vez de callarse ella también, lo mejor era permitir que le dieran explicaciones, para poder decidir con todos los datos en la mano. Jamás volvería a cometer el error de condenar sin saber.
Así fue como el camino se convirtió en vereda y está en senda de pastores, que desapareció comida por la exuberante vegetación del remanso del rio donde fueron a parar. Mariana se detuvo justo en la orilla, con la vista fija en el agua clara y espero a que los pasos a su espalda dejaran de escucharse.
-Habla.
Sintió al hombre removerse incomodo y apartarse de su vera. Le siguió un pesado silencio que Roberto empleó en ordenar sus ideas y decidir por dónde empezar a desgranar su historia. Al poco le llegó una voz apesadumbrada, un poco hacia la izquierda, desde las rocas donde se había sentado.
-Quiero pedirte perdón, eso que vaya por delante. No debería haberte mentido, mas lo cierto es que tampoco podría haberte hablado de mi hija antes. Yo mismo he tardado demasiado en asumir que era padre y que ella me necesitaba como tal.
Roberto estudio la espalda de Mariana, ella mantenía los brazos cruzados. La tensión de sus hombros delataba que lo escuchaba con atención aunque aun no estuviera preparada para mirarle, así que prosiguió.
-Cuando te hablaba de las guerras de Marruecos me entristecía y creíste que se debía a las fatigas que pasé allí y yo permití que así fuera. – la voz se volvió grave delatando la trascendencia de lo que estaba por llegar - El día que me comunicaron que debía alistarme fue uno de los más tristes de mi vida. Nunca me había separado de mi familia, de mis amigos, de mi pueblo… y no quería hacerlo. No era como otros de los muchachos, deseosos de recorrer mucho y vivir aventuras cuanto más lejos mejor. Yo solo quería continuar con las cosas como estaban. Tenía todo lo que quería. Era feliz. – Roberto hizo una pausa, recreándose en el recuerdo- Al llegar la carta reclamando mi presencia en el cuartel, eché a correr hasta reventar. A punto estuve de echar los pulmones por la boca… y entonces, me tropecé con Mercedes…
El corazón de Mariana dio un vuelco dentro de su pecho. No era la única dueña del corazón de Roberto. Hasta ese momento el asombro había impedido a las lágrimas hacerse dueñas de sus ojos, pero el oírle mentar aquel nombre de mujer alcanzó a oler su sal.
Licor de guindas. Parte VIII.
Mariana no entendía nada. Ni la aparición de aquella niña, ni que Roberto fuera su padre, ni que conociera a su hermano. Pero había una cosa que tenía muy clara.
-Me mentiste.
El resentimiento se coló en el tono del reproche y en la mirada acusadora que empleó. Roberto se dolió de aquella verdad dicha sin ambages e incapaz de enfrentar la culpa, agachó la mirada.
A ella empezó a faltarle el aire, y los pies se dirigieron solos hacia la puerta. En medio de la plaza se dio cuenta que seguía con el mandil puesto, se deshizo el nudo de un tirón y lo abandonó allí donde cayó, sin saber ni lo que hacía. Él la siguió, un paso por detrás suya. Recogió la prenda y volvió a la posada a dejarla sobre una silla. Luego fue tras ella, ni rápido, ni despacio, al mismo ritmo que empleaban en todos los paseos que dieron juntos.
Mariana enfiló el camino del rio, cruzó el puente viejo y siguió y siguió caminando, siempre hacia adelante. Pasaron un largo rato de esta guisa, ella sin atreverse a mirar atrás pero segura de que la escoltaba, él guardándole los pasos, sin atreverse a decir nada. Se reconcomía por lo mal que había llevado la situación. Cuando volvió a buscarla tenía decidido contarle toda su verdad, por eso había llevado a su hija con él. Pero al encontrarse ante la puerta de la Casa de Comidas no pudo contenerse. La necesidad de volver a contemplar su rostro arrasó con todos sus planes. Solo tenía en mente volver a sus brazos y ahora pagaba su falta de templanza.
Los pensamientos de ella seguían unos derroteros completamente distintos. No podía creer que esto le estuviera pasando otra vez. ¿Porque tenía que prendarse de hombres que le ocultaban la verdad? ¿no merecía un poco de dicha en esta historia? Si una cosa aprendió durante los años que estuvo presa fue que en vez de callarse ella también, lo mejor era permitir que le dieran explicaciones, para poder decidir con todos los datos en la mano. Jamás volvería a cometer el error de condenar sin saber.
Así fue como el camino se convirtió en vereda y está en senda de pastores, que desapareció comida por la exuberante vegetación del remanso del rio donde fueron a parar. Mariana se detuvo justo en la orilla, con la vista fija en el agua clara y espero a que los pasos a su espalda dejaran de escucharse.
-Habla.
Sintió al hombre removerse incomodo y apartarse de su vera. Le siguió un pesado silencio que Roberto empleó en ordenar sus ideas y decidir por dónde empezar a desgranar su historia. Al poco le llegó una voz apesadumbrada, un poco hacia la izquierda, desde las rocas donde se había sentado.
-Quiero pedirte perdón, eso que vaya por delante. No debería haberte mentido, mas lo cierto es que tampoco podría haberte hablado de mi hija antes. Yo mismo he tardado demasiado en asumir que era padre y que ella me necesitaba como tal.
Roberto estudio la espalda de Mariana, ella mantenía los brazos cruzados. La tensión de sus hombros delataba que lo escuchaba con atención aunque aun no estuviera preparada para mirarle, así que prosiguió.
-Cuando te hablaba de las guerras de Marruecos me entristecía y creíste que se debía a las fatigas que pasé allí y yo permití que así fuera. – la voz se volvió grave delatando la trascendencia de lo que estaba por llegar - El día que me comunicaron que debía alistarme fue uno de los más tristes de mi vida. Nunca me había separado de mi familia, de mis amigos, de mi pueblo… y no quería hacerlo. No era como otros de los muchachos, deseosos de recorrer mucho y vivir aventuras cuanto más lejos mejor. Yo solo quería continuar con las cosas como estaban. Tenía todo lo que quería. Era feliz. – Roberto hizo una pausa, recreándose en el recuerdo- Al llegar la carta reclamando mi presencia en el cuartel, eché a correr hasta reventar. A punto estuve de echar los pulmones por la boca… y entonces, me tropecé con Mercedes…
El corazón de Mariana dio un vuelco dentro de su pecho. No era la única dueña del corazón de Roberto. Hasta ese momento el asombro había impedido a las lágrimas hacerse dueñas de sus ojos, pero el oírle mentar aquel nombre de mujer alcanzó a oler su sal.
#19530
25/02/2013 00:24
-Mercedes era una de esas chiquillas del pueblo que conoces de toda la vida. Nada más. – Recalcó, intuyendo la necesidad de aclarar aquel punto – Ese día necesitaba de consuelo y ella estaba allí. No tuvo importancia, nunca estuve enamorado de ella, ni creo que ella de mi tampoco. Al día siguiente me fui y jamás volví a pensar en ella, ni en lo que había pasado… hasta que volví. -Pero entonces, ¿Cristina?... –rompió su mutismo sin proponérselo.
Roberto se puso en pie y se acercó a la orilla. Clavó la vista en el agua del mismo modo que estaba haciendo ella. Se colocó a una distancia prudente, pero lo bastante cerca para que pudiera alcanzarlo solo con alargar un poco la mano.
-Cristina fue para mí la misma sorpresa que lo ha sido para ti. Nadie me dijo nada. Mercedes quedó preñada de aquella única vez. Su padre era una mala bestia y por poco la mata cuando confesó su estado. La repudió y ella se refugió con unos tíos suyos que vivían apartados. Supongo que intentó comunicarse conmigo pero por aquel entonces no recibíamos ningún tipo de correo. No sé muy bien que fue lo que pasó durante aquellos meses, pero un día llamaron a la puerta de la casa de mis padres y depositaron a Cristina en brazos de su abuela. La madre murió durante el parto y nadie quiso hacerse cargo de la criatura. Por suerte antes de llevarla al hospicio pensaron en mi familia. Mi madre me dijo que entonces no se atrevieron a escribirme contándome la verdad, pues sabían de mis muchas penalidades y temían que de enterarme, pretendiera desertar y volver a casa.
Roberto hundió los hombros bajo el peso del recuerdo.
- No se equivocaban, eso es lo que hubiera hecho de haberlo sabido. Aunque me arriesgara a ser ajusticiado.
A Mariana le dolió el brazo del esfuerzo que tuvo que realizar para que su mano no corriera a consolar de del hombre.
-Presentaron a Cristina como hija propia ante el pueblo, y de tanto repetirlo acabaron por creerlo. Cuando volví yo mismo la tomé por una hermana tardía. Es una criatura encantadora, es muy fácil enamorarse de su sonrisa, ¿recuerdas la de veces que te la describí?
Roberto la miró hasta que acabó asintiendo. Claro que lo recordaba.
-La niña me tomó mucho cariño y me seguía a todas partes. Creo que de algún modo ella me reconocía como su progenitor… y a mí me encantan los niños, Mariana, se me dan bien. Empezamos a pasar mucho tiempo juntos… y entonces, un día, nos encontramos al padre de Mercedes. El hombre me dirigió una mirada turbia que no supe identificar y observó fijamente a Cristina. La niña se asustó y rompió a llorar y ese hombre… -repitió la palabra con una mueca de desprecio - … ese hombre curvó los labios con un gesto de repugnancia. “Haz callar a esa bastarda”, me dijo.
Mariana se conmovió. Enterarse de aquel modo tuvo que resultar espantoso. Buscó su mirada intentando consolarlo y halló unos ojos enrojecidos que la miraban con una profunda pena.
-Me quedé allí plantado, con la niña abrazada a mi cuello. Por suerte era demasiado pequeña para comprender nada, pero yo había reconocido ese gesto, era idéntico al que forma ella cuando algo le desagradaba. Volví a casa y esperé a que Cristina se durmiera para confirmar la verdad de boca de los míos… y entonces… – Roberto desvió la vista, apretando los puños – Entonces hizo lo mas cobarde que he hecho en toda mi vida. La abandoné. Incapaz de asumir mi nueva condición, huí.
-Y así fue como llegaste hasta Puente Viejo… - más que preguntar, ella lo confirmaba. - … y la razón de porque no me dijiste nada.
Roberto asintió con un gesto y se atrevió a levantar la vista. No sabía que esperar de Mariana después de aquellas revelaciones. Quizás saliera corriendo o, pero aun, le recriminara su deplorable actitud para con su hija y para con ella misma, pero en modo alguno estaba preparado para la mirada de profunda compresión con la que ella le obsequiaba.
Sus ojos castaños no albergaban ni pizca de rencor. No había tampoco compasión en ellos. Ella veía en lo profundo de su alma, reconocía su dolor y aceptaba la sinceridad de su arrepentimiento. Permitiendo que expiara su culpa en el calor de sus manos unidas. Aceptaba su verdad, pero aun no estaba satisfecha con las explicaciones.
-¿Y cómo es que la niña conoce a mi hermano?
---continuará (y pronto, lo prometo)----
Roberto se puso en pie y se acercó a la orilla. Clavó la vista en el agua del mismo modo que estaba haciendo ella. Se colocó a una distancia prudente, pero lo bastante cerca para que pudiera alcanzarlo solo con alargar un poco la mano.
-Cristina fue para mí la misma sorpresa que lo ha sido para ti. Nadie me dijo nada. Mercedes quedó preñada de aquella única vez. Su padre era una mala bestia y por poco la mata cuando confesó su estado. La repudió y ella se refugió con unos tíos suyos que vivían apartados. Supongo que intentó comunicarse conmigo pero por aquel entonces no recibíamos ningún tipo de correo. No sé muy bien que fue lo que pasó durante aquellos meses, pero un día llamaron a la puerta de la casa de mis padres y depositaron a Cristina en brazos de su abuela. La madre murió durante el parto y nadie quiso hacerse cargo de la criatura. Por suerte antes de llevarla al hospicio pensaron en mi familia. Mi madre me dijo que entonces no se atrevieron a escribirme contándome la verdad, pues sabían de mis muchas penalidades y temían que de enterarme, pretendiera desertar y volver a casa.
Roberto hundió los hombros bajo el peso del recuerdo.
- No se equivocaban, eso es lo que hubiera hecho de haberlo sabido. Aunque me arriesgara a ser ajusticiado.
A Mariana le dolió el brazo del esfuerzo que tuvo que realizar para que su mano no corriera a consolar de del hombre.
-Presentaron a Cristina como hija propia ante el pueblo, y de tanto repetirlo acabaron por creerlo. Cuando volví yo mismo la tomé por una hermana tardía. Es una criatura encantadora, es muy fácil enamorarse de su sonrisa, ¿recuerdas la de veces que te la describí?
Roberto la miró hasta que acabó asintiendo. Claro que lo recordaba.
-La niña me tomó mucho cariño y me seguía a todas partes. Creo que de algún modo ella me reconocía como su progenitor… y a mí me encantan los niños, Mariana, se me dan bien. Empezamos a pasar mucho tiempo juntos… y entonces, un día, nos encontramos al padre de Mercedes. El hombre me dirigió una mirada turbia que no supe identificar y observó fijamente a Cristina. La niña se asustó y rompió a llorar y ese hombre… -repitió la palabra con una mueca de desprecio - … ese hombre curvó los labios con un gesto de repugnancia. “Haz callar a esa bastarda”, me dijo.
Mariana se conmovió. Enterarse de aquel modo tuvo que resultar espantoso. Buscó su mirada intentando consolarlo y halló unos ojos enrojecidos que la miraban con una profunda pena.
-Me quedé allí plantado, con la niña abrazada a mi cuello. Por suerte era demasiado pequeña para comprender nada, pero yo había reconocido ese gesto, era idéntico al que forma ella cuando algo le desagradaba. Volví a casa y esperé a que Cristina se durmiera para confirmar la verdad de boca de los míos… y entonces… – Roberto desvió la vista, apretando los puños – Entonces hizo lo mas cobarde que he hecho en toda mi vida. La abandoné. Incapaz de asumir mi nueva condición, huí.
-Y así fue como llegaste hasta Puente Viejo… - más que preguntar, ella lo confirmaba. - … y la razón de porque no me dijiste nada.
Roberto asintió con un gesto y se atrevió a levantar la vista. No sabía que esperar de Mariana después de aquellas revelaciones. Quizás saliera corriendo o, pero aun, le recriminara su deplorable actitud para con su hija y para con ella misma, pero en modo alguno estaba preparado para la mirada de profunda compresión con la que ella le obsequiaba.
Sus ojos castaños no albergaban ni pizca de rencor. No había tampoco compasión en ellos. Ella veía en lo profundo de su alma, reconocía su dolor y aceptaba la sinceridad de su arrepentimiento. Permitiendo que expiara su culpa en el calor de sus manos unidas. Aceptaba su verdad, pero aun no estaba satisfecha con las explicaciones.
-¿Y cómo es que la niña conoce a mi hermano?
---continuará (y pronto, lo prometo)----
#19531
25/02/2013 18:09
Chicas hola!!!!! estoy que me parto con vosotras.
Los fics, son preciosos, estoy enganchada a todos.....
Los montajes son preciosos.
El comic, me meo de la risa, quiero un Castañeding en on.
Los Oscars, me encantan, que risas!!!!
Bueno un besazo y un abrazo a todas.
Los fics, son preciosos, estoy enganchada a todos.....
Los montajes son preciosos.
El comic, me meo de la risa, quiero un Castañeding en on.
Los Oscars, me encantan, que risas!!!!
Bueno un besazo y un abrazo a todas.
#19532
25/02/2013 20:20
Todas las sorpresas no llevan un lazo
Parte 8
Tomaban un chocolate caliente. Emilia estaba aprendiendo a escribir su nombre. Raimundo.
-¡Jo padre! Podría llamarse Juan como el hermano de Alfonso y sería más fácil.
-Anda quejica, continua. Ahora va una M.
-¿Esa es la que tiene montañitas?- preguntó Emilia.
-Sí, hija, la misma.-Raimundo se quedó embobado mirando como su hija pequeña escribía una m que más que una letra, parecía un paisaje de un cuadro.
-Buenas.-Saludó Carolina.
-¡Hola! –respondió entusiasmada Emilia.
-¿Te podrías quedar con ella mientras voy a por unas cosas?-Preguntó Raimundo a Carolina.
-¡Claro!- respondió Carolina con una sonrisa.
-Padre cree que me voy a escapar. ¡Pero no es así!
Carolina rió.
-Claro que no. ¿Qué escribes?
-Raimundo.
-Quieres mucho a tu padre, ¿No?
Raimundo salió de la cocina, pero se quedó apoyado mirando y escuchando la conversación.
-Sí, mi padre me defiende cuando Sebastián se mete conmigo. ¡Y ya me ha enseñado a sumar!
Alfonso dice que soy muy lista porque a él le cuesta mucho. Además padre, desde que murió madre, me deja ayudarle en la cocina y eso me gusta. Porque mientras Sebastián se va pronto a la cama para ir al cole, yo me quedo hasta tarde hablando con padre.
-¿Hace mucho que murió tu madre?
-Hace dos años, yo tenía aun cuatro años. ¡Era muy pequeña! Me acuerdo poquito de ella, pero padre siempre me habla de lo buena que era. ¿Usted no tiene marido?-Preguntó Emilia a una sorprendida Carolina.
-No.
-Pues ya es hora de que se busque un novio,-Dijo Emilia como si fuera una señora mayor.- ¡Que se nos va a quedar para vestir santos!
Aquello hizo que Carolina riera.
-Del único hombre que se puede fiar una es de su padre.
-Pues de mi padre se puede fiar, es muy bueno.
Raimundo creyó que ya era hora de entrar en escena.
-Emilia, te vas a quedar aquí con Don Anselmo, ¿Vale? Carolina y yo tenemos asuntos que resolver.
-Eso, eso. ¡Y búsquele novio, padre! Que se va a quedar sola.- Dijo Emilia, haciendo que los dos
enamorados se ruborizaran.
-Claro que sí, pequeña. Luego volveré.
#19533
25/02/2013 20:34
Pues como ya esta todo más que redicho, me paso directamente a los fics pendientes:
-Cuquina esta siendo de lo más interesante tu fic con esa Pepa que dio la espantada por respuesta. Ni imaginarme quiero si las pepistas lo leyeran jijiji. Pero lo que más me gusta de tus fics es ese ambiente tan acogedor y familiar que se respira en casa de los Castañeda lleno de pequeños revoloteando por ahí.
-Musi ¡pues vaya con Raimundo! Pobre muchacha, la ha dejado planchada. Si es que este hombre solo piensa primero en él, luego en él y después en él.
Sigue a ver como acaba la cosa.
-Kumita ya pensaba que no ibas a sacar el licor de guindas para compartirlo
Simplemente precioso y enternecedor la historia de Roberto, y claro, Mariana no puede más que perdonar.
Ansiosa estoy por saber por qué la nena conoce a Alfonso.
************************************************************************
-Icmogo está más que claro que la doña estuvo detrás de lo del aciago día y estoy segura que contrató a ese mismo hombre para ejecutar su plan. Ahora, lo que no queda claro es si se trata del mismo de lo del chantaje a Emilia con lo de Lucio. Algún día saldremos de dudas, si es que salimos....
-Martape un placer verte por aquí de vez en cuando. Pues ya ves, matamos las pelusas como buenamente podemos, con mucho mucho arte y mucha mucha paciencia
-Croquep que no te quepa duda de que la doña se saldra con la suya una vez más, y sí, a mí también me pareció una metedura de pata por parte de Tris que se descubrieran tan pronto, ahí no estuvo nada avispao. Si es que este tipo de cosas deberían dejarselas a Alfonso, que de tonto no tiene un pelo y es inmune a las manipulaciones de la paca.
Y gracias por las foticos de la web
-Cuquina esta siendo de lo más interesante tu fic con esa Pepa que dio la espantada por respuesta. Ni imaginarme quiero si las pepistas lo leyeran jijiji. Pero lo que más me gusta de tus fics es ese ambiente tan acogedor y familiar que se respira en casa de los Castañeda lleno de pequeños revoloteando por ahí.
-Musi ¡pues vaya con Raimundo! Pobre muchacha, la ha dejado planchada. Si es que este hombre solo piensa primero en él, luego en él y después en él.
Sigue a ver como acaba la cosa.
-Kumita ya pensaba que no ibas a sacar el licor de guindas para compartirlo

Simplemente precioso y enternecedor la historia de Roberto, y claro, Mariana no puede más que perdonar.
Ansiosa estoy por saber por qué la nena conoce a Alfonso.
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-Icmogo está más que claro que la doña estuvo detrás de lo del aciago día y estoy segura que contrató a ese mismo hombre para ejecutar su plan. Ahora, lo que no queda claro es si se trata del mismo de lo del chantaje a Emilia con lo de Lucio. Algún día saldremos de dudas, si es que salimos....
-Martape un placer verte por aquí de vez en cuando. Pues ya ves, matamos las pelusas como buenamente podemos, con mucho mucho arte y mucha mucha paciencia

-Croquep que no te quepa duda de que la doña se saldra con la suya una vez más, y sí, a mí también me pareció una metedura de pata por parte de Tris que se descubrieran tan pronto, ahí no estuvo nada avispao. Si es que este tipo de cosas deberían dejarselas a Alfonso, que de tonto no tiene un pelo y es inmune a las manipulaciones de la paca.
Y gracias por las foticos de la web
#19534
25/02/2013 20:35
Uyyyy Musi, te has librado por poco del limbo
#19535
25/02/2013 20:40
He aprovechado y ya he leido el fic. Que graciosa y pizpireta la emi de pequeña haciendo de celestina
#19536
25/02/2013 22:50
Chicas, siento mucho que el fic se esté haciendo taaaaaaaannn sumamente largo, prometo que esta semana le doy el remate sea como sea. Hasta yo me canso de tantas vueltas.
Las explicaciones sobre Alfonso están a medio escribir, es la siguiente escena. Para poneros los dientes largos os diré que ahora tengo a Cristina sentada sobre la barra distraida con Alfonso, mientras las mujeres de su vida se hacen las mismas preguntas que vosotras...
Como spoiler os digo que el licor de Guindas volverá a aparecer y os guardo todavia una sorpresita.... o dos. (jor, jor, jor, que mala que soy¡¡
)
Croquep_ la niña no lo ha tenido facil, pero ella no se ha enterado de casi nada, siempre ha tenido una familia que la ha querido y unos padres/abuelos que velaban por ella.
Martileo_ Mariana se conmueve y comprende... pero todavia no ha perdonado del todo... queda algo fundamental para eso... y respuesta a una pregunta que no la dejaba vivir, ¿porque ha tardado tanto en volver junto a ella?
Las explicaciones sobre Alfonso están a medio escribir, es la siguiente escena. Para poneros los dientes largos os diré que ahora tengo a Cristina sentada sobre la barra distraida con Alfonso, mientras las mujeres de su vida se hacen las mismas preguntas que vosotras...

Como spoiler os digo que el licor de Guindas volverá a aparecer y os guardo todavia una sorpresita.... o dos. (jor, jor, jor, que mala que soy¡¡
)Croquep_ la niña no lo ha tenido facil, pero ella no se ha enterado de casi nada, siempre ha tenido una familia que la ha querido y unos padres/abuelos que velaban por ella.
Martileo_ Mariana se conmueve y comprende... pero todavia no ha perdonado del todo... queda algo fundamental para eso... y respuesta a una pregunta que no la dejaba vivir, ¿porque ha tardado tanto en volver junto a ella?
#19537
26/02/2013 12:05
Creo que tenía pendiente felicitar a todo el mundo por los dos años de emisión de la serie. Pues la enhorabuena aquellos que la hacen delante y detrás de las cámaras y todos y todas los que fieles continuamos a ella. Dos años es mucho y para una serie diaria y sin interrupción todo un reto y un record.
El montajillo con todas las frases es precioso. Cuantas perlas han soltado estos dos mozos por sus bocas, cuanta ternura y cuanto amor…
Icmogo, a una que le gustan las comedias románticas, pero no las ñoñas, La boda de mi mejor amigo me encanta. Siempre que escucho la canción me acuerdo de esa escena.
Y con respecto al tal Facundo, creo que comentamos hace tiempo que era el mismo actor que espiaba por parte de Francisca a Alfonso con el tema de Lucio y el que se propasó con Maria. La duda era saber si era el mismo actor reciclado en dos papeles o si por el contrario ambas situaciones están de algún modo interconectadas.
A mi me gustaría que tuviera algo que ver y que no fuera solo un fallo de casting. Porque viendo a Alfonso tan desconfiado, con tanta inquina hacia la Madrina, no pasándole una… en mis barruntamientos me he montado la teoría, de que la Doña se la tiene jurada a Alfonso ¿por qué? Pues no sé, pero tal vez porque es el único que no se ha doblegado ante ella, que nunca le ha bailado el agua y que la tiene calada de la A a la Z . De ahí que tramó como venganza hacerse con lo que más quería Alfonso que era su hija, y por eso el aciago día
Cuquina y tus Oscars, me parto con tus ocurrencias.
Propongo los Antioscars
Oscar a los peores efectos especiales a “La Tormenta Imperfecta” interpretada por el Sotanas por el escaso huracanado viento que no hace levitar al Curita.
Oscar al Peor maquillaje y Peluqueria a “Mi novia es un zombi” interpretada por Maria Castañeda, porque más que dar susto te daban ganas de llorar de risa
Oscar al Peor Guión Adaptado: “Aceptando el bombo” interpretado por los Fresnedosos por ser una copia sin la emoción y la sensibilidad del embarazo de la Ulloa
Oscar al Peor guión original a “Los Castañeda: un amor de verdad” por ser la vida cotidiana de Alfonso y Emilia un OFF constante
Oscar al Peor vestuario a “Tengo una muñeca vestida de rosa” interpretada por la Montenegro por la facha que luce la señora cuando se pone el vestidito rosa.
No se me ocurren más…..
-Prolifico fin de semana fiquero
-EL PRECIO DEL PASADO DE CUQUINA: Me intriga y en gordo que le paso a Pepa con la Montenegro, su enfermedad y su separación de Tris.. uff esto da para dos años de otro Puente Viejo.
-MUSIC Y SUS SORPRESAS SIN LAZO: El Rai es el que se ha quedado sorprendido. No acepta a su hija porque no quiere recordar a su madre…. Y esperemos a ver que pasa en ese invierno de 1980.
Bueno pues ahora tenemos a una Emilia pequeñita y dicharachera y como todo niño dice lo piensa. Rai y Carolina enamorados…. Espero más
EL LICOR DE GUINDAS DE KUMITA me llega al alma. Qué bonito y que sensible, si mi corazoncito puentevejero no lo ocupara el Castañeda, este Roberto seria un candidato a ocuparlo.
Como todo en Puente Viejo situaciones difíciles, vidas duras y complicadas pero como siempre el amor triunfara
Kumi, no te hagas de rogar. Tengo ya las copichuelas preparadas para el licor de guindas…
Martape un placer saludarte. Pues como bien dice Martileo, andamos dentro de la pelusa gigante, ahora nos toca de cristal y para no caer en el desespero ingenio y gracia
Cro gracias por las capturas y tus comentarios, al igual que los de Martileo.
Luego intento seguir
El montajillo con todas las frases es precioso. Cuantas perlas han soltado estos dos mozos por sus bocas, cuanta ternura y cuanto amor…
Icmogo, a una que le gustan las comedias románticas, pero no las ñoñas, La boda de mi mejor amigo me encanta. Siempre que escucho la canción me acuerdo de esa escena.
Y con respecto al tal Facundo, creo que comentamos hace tiempo que era el mismo actor que espiaba por parte de Francisca a Alfonso con el tema de Lucio y el que se propasó con Maria. La duda era saber si era el mismo actor reciclado en dos papeles o si por el contrario ambas situaciones están de algún modo interconectadas.
A mi me gustaría que tuviera algo que ver y que no fuera solo un fallo de casting. Porque viendo a Alfonso tan desconfiado, con tanta inquina hacia la Madrina, no pasándole una… en mis barruntamientos me he montado la teoría, de que la Doña se la tiene jurada a Alfonso ¿por qué? Pues no sé, pero tal vez porque es el único que no se ha doblegado ante ella, que nunca le ha bailado el agua y que la tiene calada de la A a la Z . De ahí que tramó como venganza hacerse con lo que más quería Alfonso que era su hija, y por eso el aciago día
Cuquina y tus Oscars, me parto con tus ocurrencias.
Propongo los Antioscars
Oscar a los peores efectos especiales a “La Tormenta Imperfecta” interpretada por el Sotanas por el escaso huracanado viento que no hace levitar al Curita.
Oscar al Peor maquillaje y Peluqueria a “Mi novia es un zombi” interpretada por Maria Castañeda, porque más que dar susto te daban ganas de llorar de risa
Oscar al Peor Guión Adaptado: “Aceptando el bombo” interpretado por los Fresnedosos por ser una copia sin la emoción y la sensibilidad del embarazo de la Ulloa
Oscar al Peor guión original a “Los Castañeda: un amor de verdad” por ser la vida cotidiana de Alfonso y Emilia un OFF constante
Oscar al Peor vestuario a “Tengo una muñeca vestida de rosa” interpretada por la Montenegro por la facha que luce la señora cuando se pone el vestidito rosa.
No se me ocurren más…..
-Prolifico fin de semana fiquero
-EL PRECIO DEL PASADO DE CUQUINA: Me intriga y en gordo que le paso a Pepa con la Montenegro, su enfermedad y su separación de Tris.. uff esto da para dos años de otro Puente Viejo.
-MUSIC Y SUS SORPRESAS SIN LAZO: El Rai es el que se ha quedado sorprendido. No acepta a su hija porque no quiere recordar a su madre…. Y esperemos a ver que pasa en ese invierno de 1980.
Bueno pues ahora tenemos a una Emilia pequeñita y dicharachera y como todo niño dice lo piensa. Rai y Carolina enamorados…. Espero más
EL LICOR DE GUINDAS DE KUMITA me llega al alma. Qué bonito y que sensible, si mi corazoncito puentevejero no lo ocupara el Castañeda, este Roberto seria un candidato a ocuparlo.
Como todo en Puente Viejo situaciones difíciles, vidas duras y complicadas pero como siempre el amor triunfara
Kumi, no te hagas de rogar. Tengo ya las copichuelas preparadas para el licor de guindas…
Martape un placer saludarte. Pues como bien dice Martileo, andamos dentro de la pelusa gigante, ahora nos toca de cristal y para no caer en el desespero ingenio y gracia
Cro gracias por las capturas y tus comentarios, al igual que los de Martileo.
Luego intento seguir
#19538
26/02/2013 21:35
Yo también me he olvidado de felicitaros por los dos años.... Pero todo lo que tenia que decir lo dije en los 500 capitulos.... Esta novela lleva tanto tiempo que ya sabemos el caracteristico "rediez" de Alfonso o el "esposo" que me descquicia en Pía... LOs conocemos tanto como a nuestros amigos y eso es lo que hace especial al secreto... El secreto esta en la masa... Pero de los personajes...
Bueno esta es la parte más "intima" de mi fic...
Raimundo y Carolina rieron todo el camino. Habían quedado para mantener una cita. Como los dos no eran amantes de los cuchilleos, acordaron que el picnic lo harían un poco más alejados del pueblo de lo recomendable. Si alguien los encontraba, cosa muy improbable, desatarían los comentarios del pueblo y de Dolores, que era lo peor.
-Bueno, Me ha dicho Emilia que de ti me puedo fiar. ¿Es verdad?-Dijo Carolina mientras se sentaba al lado de su amado.
-¡Claro que si! ¿Acaso eres una desconfiada?
-No, pero… Mis padres quieren que nos marchemos en un mes a lo sumo, y yo no sé qué hacer.
-¿Cómo que no sabes qué hacer?
- Debería marchar. ¿Por qué quedarme aquí?
-¿Por qué me quieres?
-Pero Raimundo, para quedarme por eso deberían saber lo nuestro.
-Pues que lo sepan.
-¿De verdad?
-Claro. ¿Qué más me da que sepan que nos amamos?
Raimundo la besó. Sus besos sabían mejor que cualquier manjar de los que allí disponían. Se inclino sobre ella, subiendo su mano por sus brazos.
-Raimundo, yo…-Dijo Carolina separándose un poco.
-¿Qué, mi Carolina?
-Que… Eres el primer hombre al que amo.-le explicó, dejándole ver más allá de sus palabras.
-¿Y?-preguntó Raimundo.
-Que, Que quiero estar segura de que es amor.
-Yo no tengo ninguna duda. Te deseo, te amo. ¿Tú tienes alguna duda?
-Supongo que no. Te amo, y eso es todo lo necesario, ¿No?
Raimundo le respondió con un beso mientras sus ropas poco a poco se perdían entre los arbustos, como su pudor y se dejaban llevar por lo más puro que se puede sentir: El amor a quien te corresponde.
Bueno esta es la parte más "intima" de mi fic...
Todas las sorpresas no llevan un lazo
Parte 9
Raimundo y Carolina rieron todo el camino. Habían quedado para mantener una cita. Como los dos no eran amantes de los cuchilleos, acordaron que el picnic lo harían un poco más alejados del pueblo de lo recomendable. Si alguien los encontraba, cosa muy improbable, desatarían los comentarios del pueblo y de Dolores, que era lo peor.
-Bueno, Me ha dicho Emilia que de ti me puedo fiar. ¿Es verdad?-Dijo Carolina mientras se sentaba al lado de su amado.
-¡Claro que si! ¿Acaso eres una desconfiada?
-No, pero… Mis padres quieren que nos marchemos en un mes a lo sumo, y yo no sé qué hacer.
-¿Cómo que no sabes qué hacer?
- Debería marchar. ¿Por qué quedarme aquí?
-¿Por qué me quieres?
-Pero Raimundo, para quedarme por eso deberían saber lo nuestro.
-Pues que lo sepan.
-¿De verdad?
-Claro. ¿Qué más me da que sepan que nos amamos?
Raimundo la besó. Sus besos sabían mejor que cualquier manjar de los que allí disponían. Se inclino sobre ella, subiendo su mano por sus brazos.
-Raimundo, yo…-Dijo Carolina separándose un poco.
-¿Qué, mi Carolina?
-Que… Eres el primer hombre al que amo.-le explicó, dejándole ver más allá de sus palabras.
-¿Y?-preguntó Raimundo.
-Que, Que quiero estar segura de que es amor.
-Yo no tengo ninguna duda. Te deseo, te amo. ¿Tú tienes alguna duda?
-Supongo que no. Te amo, y eso es todo lo necesario, ¿No?
Raimundo le respondió con un beso mientras sus ropas poco a poco se perdían entre los arbustos, como su pudor y se dejaban llevar por lo más puro que se puede sentir: El amor a quien te corresponde.
#19539
27/02/2013 00:55
Licor de guindas. Parte IX.
-Madre, ¿tiene usted tiene idea de lo que está pasando?
-La misma que tu, cariño.
Ambas mujeres observaban como la niña, sentada sobre la barra, gesticulaba alegremente agitando en el aire sus pequeñas manitas mientras Alfonso iba de acá para allá preparando el zumo prometido, conversando ambos de lo mas divertidos.
-¡Como le gustan dar sorpresas a este hombre!- Emilia desvió la mirada hacia María. -Y ahora ya es tarde para pretender cambiarlo, hija mía.- le dijo mientras le guiñaba un ojo.
-Ya veo. – replicó distraída, atenta a las evoluciones de su padre.
Jamás le había visto tratar de ese modo a nadie, no conservaba ningún recuerdo suyo con una criatura en brazos, desconocía que fuera capaz de prodigar ese cariño a una niña desconocida. Mal que le pesara, esa imagen le provocaba un gran desconcierto que no sabía identificar. Como si aquel hombre fuera un total desconocido que no guardara relación con ella, pero de todos modos deseara agradarlo. Como si quisiera convertirse en aquella pequeñaja que concentraba toda su atención y que parecía hacerlo tan feliz.
Mientras tanto Alfonso se manejaba la perfección y era evidente que la chiquilla estaba encantada con su compañía. Parloteaban y reían, quien sabe sobre qué asunto. En ese momento Alfonso terminó sus manejos tras la barra. Antes de bajar a la pequeña al suelo, le revolvió los rizos mientras las señalaba, preguntando sin duda si le apetecía acompañarlas. Cristina miró fijamente a María y esta se vió obligada a desviar la vista, avergonzada al sentirse descubierta.
Emilia también observaba a la pequeña. Esbozó una sonrisa alentadora, invitándola sin palabras. Pese a ello sus ojos delataban que se encontraba lejos de allí, reviviendo aquella misma escena pero diez años atrás en el tiempo. La misma cabecita morena, aquella actitud resuelta, incluso el mismo desparpajo y la capacidad de manejar a los adultos a su antojo. Esta pequeñaja se parecía tanto a su María que el corazón se quejaba. Sin duda la ternura de su esposo se debía en gran parte al mismo sentimiento.
-Madre, ¿mi padre siempre ha sido así? - preguntó casi para si.
-¿A qué te refieres, María? ¿Así como?
-Mírelo bregando con esa pequeñaja. Esta tan contento. No sabía que era capaz de sonreír así.
-No, hija. – negó Emilia. Recibió la mirada sorprendida de su hija con agrado. Con enorme ternura le recolocó un mechón díscolo detrás de la oreja. – Contigo ese sonrisa era aun mas grande.
Aun se demoraron contemplando aquella pareja peculiar unos minutos mas. Mientras Alfonso acomodaba a Cristina en sus rodillas y se aseguraba que tuviera el vaso firmemente agarrado entre las dos manos. Cristina daba buena cuenta de su bebida, cuando Alfonso empezó a hablar, sin esperar que le preguntaran nada, compadecido del rato que llevarían aguantando sus preguntas.
-¿Os acordáis del viaje que hice? Ese para buscar proveedores nuevos.
-Claro, cariño. -replicó Emilia – Buenos quesos trajiste de vuelta, además de un vino estupendo. Y que nos ahorrará unos buenos cuartos sin duda.
-Por esos días sentía a mi hermana muy triste y se me ocurrió que, aprovechando el viaje, podría buscar al causante de su mal – miró de reojo a la niña, mas ella estaba demasiado ocupada para prestar atención a la aburrida conversación de los adultos – Así que sisé una de las cartas de Mariana y apunté la dirección del remite. Reservé un par de días para llegarme hasta su pueblo. Conversé con unos y con otros informándome del carácter del… pretendiente – esquivó el nombre para que la niña no se alarmara al oir mentar a su padre. – Casi todo el mundo me habló bien tanto de él como de los suyos, solo hubo un hombre que consiguió alarmarme. Decía a todo aquel que quisiera escucharlo que aquella familia era mala gente, que eran capaces de cualquier cosa… incluso les acusaba de la desgracia de su hija. Era un tarugo malencarado, mas bruto que un arado… pero aun así debía asegurarme, ya sabéis – se encogió de hombros mientras hablaba - por el bien de mi hermana.
Emilia asintió dándole la razón, mientras María permanecía con el semblante serio.
-Madre, ¿tiene usted tiene idea de lo que está pasando?
-La misma que tu, cariño.
Ambas mujeres observaban como la niña, sentada sobre la barra, gesticulaba alegremente agitando en el aire sus pequeñas manitas mientras Alfonso iba de acá para allá preparando el zumo prometido, conversando ambos de lo mas divertidos.
-¡Como le gustan dar sorpresas a este hombre!- Emilia desvió la mirada hacia María. -Y ahora ya es tarde para pretender cambiarlo, hija mía.- le dijo mientras le guiñaba un ojo.
-Ya veo. – replicó distraída, atenta a las evoluciones de su padre.
Jamás le había visto tratar de ese modo a nadie, no conservaba ningún recuerdo suyo con una criatura en brazos, desconocía que fuera capaz de prodigar ese cariño a una niña desconocida. Mal que le pesara, esa imagen le provocaba un gran desconcierto que no sabía identificar. Como si aquel hombre fuera un total desconocido que no guardara relación con ella, pero de todos modos deseara agradarlo. Como si quisiera convertirse en aquella pequeñaja que concentraba toda su atención y que parecía hacerlo tan feliz.
Mientras tanto Alfonso se manejaba la perfección y era evidente que la chiquilla estaba encantada con su compañía. Parloteaban y reían, quien sabe sobre qué asunto. En ese momento Alfonso terminó sus manejos tras la barra. Antes de bajar a la pequeña al suelo, le revolvió los rizos mientras las señalaba, preguntando sin duda si le apetecía acompañarlas. Cristina miró fijamente a María y esta se vió obligada a desviar la vista, avergonzada al sentirse descubierta.
Emilia también observaba a la pequeña. Esbozó una sonrisa alentadora, invitándola sin palabras. Pese a ello sus ojos delataban que se encontraba lejos de allí, reviviendo aquella misma escena pero diez años atrás en el tiempo. La misma cabecita morena, aquella actitud resuelta, incluso el mismo desparpajo y la capacidad de manejar a los adultos a su antojo. Esta pequeñaja se parecía tanto a su María que el corazón se quejaba. Sin duda la ternura de su esposo se debía en gran parte al mismo sentimiento.
-Madre, ¿mi padre siempre ha sido así? - preguntó casi para si.
-¿A qué te refieres, María? ¿Así como?
-Mírelo bregando con esa pequeñaja. Esta tan contento. No sabía que era capaz de sonreír así.
-No, hija. – negó Emilia. Recibió la mirada sorprendida de su hija con agrado. Con enorme ternura le recolocó un mechón díscolo detrás de la oreja. – Contigo ese sonrisa era aun mas grande.
Aun se demoraron contemplando aquella pareja peculiar unos minutos mas. Mientras Alfonso acomodaba a Cristina en sus rodillas y se aseguraba que tuviera el vaso firmemente agarrado entre las dos manos. Cristina daba buena cuenta de su bebida, cuando Alfonso empezó a hablar, sin esperar que le preguntaran nada, compadecido del rato que llevarían aguantando sus preguntas.
-¿Os acordáis del viaje que hice? Ese para buscar proveedores nuevos.
-Claro, cariño. -replicó Emilia – Buenos quesos trajiste de vuelta, además de un vino estupendo. Y que nos ahorrará unos buenos cuartos sin duda.
-Por esos días sentía a mi hermana muy triste y se me ocurrió que, aprovechando el viaje, podría buscar al causante de su mal – miró de reojo a la niña, mas ella estaba demasiado ocupada para prestar atención a la aburrida conversación de los adultos – Así que sisé una de las cartas de Mariana y apunté la dirección del remite. Reservé un par de días para llegarme hasta su pueblo. Conversé con unos y con otros informándome del carácter del… pretendiente – esquivó el nombre para que la niña no se alarmara al oir mentar a su padre. – Casi todo el mundo me habló bien tanto de él como de los suyos, solo hubo un hombre que consiguió alarmarme. Decía a todo aquel que quisiera escucharlo que aquella familia era mala gente, que eran capaces de cualquier cosa… incluso les acusaba de la desgracia de su hija. Era un tarugo malencarado, mas bruto que un arado… pero aun así debía asegurarme, ya sabéis – se encogió de hombros mientras hablaba - por el bien de mi hermana.
Emilia asintió dándole la razón, mientras María permanecía con el semblante serio.
#19540
27/02/2013 00:58
-Finalmente me decidí a presentarme en su casa. Evidentemente se sorprendió de encontrarme en su puerta pero me recibió con cortesía. Para que pudiéramos hablar con calma, salimos a pasear juntos y esta cosita que tengo aquí sentada nos siguió. – Alfonso estrechó levemente a la niña contra él, pero ella se sacudió molesta por la interrupción. – Ver el cariño con que trataba a la niña y lo unidos que están… - hizo una pequeña pausa, recalcando con el pequeño silencio que esos gestos le dijeron mas sobre el carácter de Roberto que mil explicaciones - Al poco acabó contándome toda su historia y me dio muestras de que sus intenciones con mi hermana era honestas. Me pareció sincero y le creí. Sin embargo cuando me invitó a compartir el resto de mi estancia en el pueblo con su familia fue cuando acabé de convencerme. Todos se trataban con gran cariño y me acogieron como a uno más. Me agradaron, Emilia. En esa casa reina el amor. Es más, esta señorita se encariñó tanto conmigo en las pocas horas que pasé allí, que sin haberlo planeado, me volví a casa habiendo ganado una sobrina. – se inclinó un poco hacia sus chicas mientras tapaba los oídos de Cristina con las manos - Al fin y al cabo, si todo sale bien, pronto seremos familia. – remató guiñándoles un ojo y sacando a Cristina de su aislamiento.
La niña demostró que había cumplido obediente, tomándoselo todo, mostrandole el recipiente vacio. Colocó el vaso en el centro de la mesa con gran ceremonia.
- He disfrutado enormemente del refrigerio. Han sido ustedes muy amables al atenderme tan cumplidamente.
Aquella grandilocuencia hizo reír a Alfonso, pero entristeció un tanto a Emilia. Algo enterrado muy profundo en la memoria volvió para golpearla con fuerza. Esos modales exagerados resultaban idénticos a los de María a su edad. Justo entonces comenzó a vivir en la Casona y siempre que regresaba junto a ellos relataba los detalles que la sorprendían de la opulencia en la que vivía su madrina, comparando en su inocencia ambas casas, sin reparar en cuanto daños hacia con ello a sus progenitores. Muy a menudo remedaba el tono que Doña Francisca empleaba para aleccionarla: “Una señorita educada debe ser agradecida” o “Una buena educación se demuestra con unos modales refinados”, con aquella vocecilla aguda que Cristina tanto le recordaba.
- Ahora debe hacer gala de su palabra, tito Alfonso. Me tiene que presentar a la mujer mas bonita del mundo. ¿Dónde está? ¿Está aquí en la Casa de Comidas o quizá en la plaza? ¿La podré conocer hoy? – la niña se iba entusiasmando según hablaba.
-Si, está aquí, muy cerca. – contestó sin pensar. Seguro de estar en su compañía.
Alfonso se encontró de repente con tres pares de ojos femeninos dispuestos a mirarle con reprobación, tres boquitas a la espera de fruncirse desilusionadas si no eran las elegidas. Mocosa del demonio, en menudo aprieto acababa de meterlo. Carraspeó buscando una respuesta que contentara a todas las féminas por igual.
- Ummm… - entrecerró los ojos y repasó los rostros ceñudos de las tres, fingiendo evaluarlas – Aunque en este momento no me muestre su cara mas dulce. No hay duda de que la mujer más guapa de Puente Viejo es…
Todas se inclinaron imperceptiblemente hacia él, ansiosas por escuchar las palabras que estaba por pronunciar.
-¡Cristina! – exclamó.
La chiquilla mudó a una expresión confusa y María abrió la boca sorprendida, había dado por hecho que su padre la elegiría a ella, como siempre hacía, y el que esta vez no hubiera cumplido lo esperado le clavó el aguijonazo de los celos en el centro pecho. Solo Emilia continuaba sonriendo. Se adelantó antes de que ninguna pudiera reclamarle nada.
-En deferencia a su condición de recién llegada. Pero no creas que ha sido fácil decidirse – hablaba dirigiéndose a la niña, pero las palabras estaban destinadas a su propia hija - Porque eres la viva imagen de María a tu edad. Como dos gotas de agua. Ni que fueseis gemelas. Y ella siempre ha sido la muchacha más bonita del mundo entero. – Alfonso observó como la sonrisa de su hija regresaba a adornar su cara y luego clavó la mirada en su esposa. Las manos de los dos se habían encontrado por debajo de la mesa. La alentó con un pequeño apretón antes de entrelazar los dedos con los suyos. – No podía ser de otra manera.
Emilia besó la frente de su hija y luego se reclinó sobre el hombro de su marido, que la acogió bajo su brazo besándola a su vez.
Cristina no estaba muy satisfecha, tenía la leve sensación de haber sido engañada. Cuando Alfonso le dijo que tenía que ir a Puente Viejo para conocer a aquella preciosa mujer, no tuvo la sensación de que se estuviera refiriendo a ella, ¿no le había dicho que tenía los cabellos color trigo maduro? Apartó tales pensamientos encogiéndose de hombros. Que mas daba. Ahora era ella la mas bella. Cuando su papá volviera a recogerla se lo contaría todo, mientras tanto podría salir a jugar con aquella chica morena que parecía tan simpática.
Ni corta ni perezosa se puso en pie y le ofreció la mano a María. Al poco estaban las dos dando carreras por la plaza, salpicándose con el agua de la fuente y jugando a las escondidas por los callejones. Alfonso y Emilia las observaban a través de las cristaleras, aun refugiados en su abrazo.
- Cariño - rompió ella aquel momento de perfecta paz - Y si todo estaba bien, ¿porque ha tardado tanto Roberto en volver a por Mariana?
La niña demostró que había cumplido obediente, tomándoselo todo, mostrandole el recipiente vacio. Colocó el vaso en el centro de la mesa con gran ceremonia.
- He disfrutado enormemente del refrigerio. Han sido ustedes muy amables al atenderme tan cumplidamente.
Aquella grandilocuencia hizo reír a Alfonso, pero entristeció un tanto a Emilia. Algo enterrado muy profundo en la memoria volvió para golpearla con fuerza. Esos modales exagerados resultaban idénticos a los de María a su edad. Justo entonces comenzó a vivir en la Casona y siempre que regresaba junto a ellos relataba los detalles que la sorprendían de la opulencia en la que vivía su madrina, comparando en su inocencia ambas casas, sin reparar en cuanto daños hacia con ello a sus progenitores. Muy a menudo remedaba el tono que Doña Francisca empleaba para aleccionarla: “Una señorita educada debe ser agradecida” o “Una buena educación se demuestra con unos modales refinados”, con aquella vocecilla aguda que Cristina tanto le recordaba.
- Ahora debe hacer gala de su palabra, tito Alfonso. Me tiene que presentar a la mujer mas bonita del mundo. ¿Dónde está? ¿Está aquí en la Casa de Comidas o quizá en la plaza? ¿La podré conocer hoy? – la niña se iba entusiasmando según hablaba.
-Si, está aquí, muy cerca. – contestó sin pensar. Seguro de estar en su compañía.
Alfonso se encontró de repente con tres pares de ojos femeninos dispuestos a mirarle con reprobación, tres boquitas a la espera de fruncirse desilusionadas si no eran las elegidas. Mocosa del demonio, en menudo aprieto acababa de meterlo. Carraspeó buscando una respuesta que contentara a todas las féminas por igual.
- Ummm… - entrecerró los ojos y repasó los rostros ceñudos de las tres, fingiendo evaluarlas – Aunque en este momento no me muestre su cara mas dulce. No hay duda de que la mujer más guapa de Puente Viejo es…
Todas se inclinaron imperceptiblemente hacia él, ansiosas por escuchar las palabras que estaba por pronunciar.
-¡Cristina! – exclamó.
La chiquilla mudó a una expresión confusa y María abrió la boca sorprendida, había dado por hecho que su padre la elegiría a ella, como siempre hacía, y el que esta vez no hubiera cumplido lo esperado le clavó el aguijonazo de los celos en el centro pecho. Solo Emilia continuaba sonriendo. Se adelantó antes de que ninguna pudiera reclamarle nada.
-En deferencia a su condición de recién llegada. Pero no creas que ha sido fácil decidirse – hablaba dirigiéndose a la niña, pero las palabras estaban destinadas a su propia hija - Porque eres la viva imagen de María a tu edad. Como dos gotas de agua. Ni que fueseis gemelas. Y ella siempre ha sido la muchacha más bonita del mundo entero. – Alfonso observó como la sonrisa de su hija regresaba a adornar su cara y luego clavó la mirada en su esposa. Las manos de los dos se habían encontrado por debajo de la mesa. La alentó con un pequeño apretón antes de entrelazar los dedos con los suyos. – No podía ser de otra manera.
Emilia besó la frente de su hija y luego se reclinó sobre el hombro de su marido, que la acogió bajo su brazo besándola a su vez.
Cristina no estaba muy satisfecha, tenía la leve sensación de haber sido engañada. Cuando Alfonso le dijo que tenía que ir a Puente Viejo para conocer a aquella preciosa mujer, no tuvo la sensación de que se estuviera refiriendo a ella, ¿no le había dicho que tenía los cabellos color trigo maduro? Apartó tales pensamientos encogiéndose de hombros. Que mas daba. Ahora era ella la mas bella. Cuando su papá volviera a recogerla se lo contaría todo, mientras tanto podría salir a jugar con aquella chica morena que parecía tan simpática.
Ni corta ni perezosa se puso en pie y le ofreció la mano a María. Al poco estaban las dos dando carreras por la plaza, salpicándose con el agua de la fuente y jugando a las escondidas por los callejones. Alfonso y Emilia las observaban a través de las cristaleras, aun refugiados en su abrazo.
- Cariño - rompió ella aquel momento de perfecta paz - Y si todo estaba bien, ¿porque ha tardado tanto Roberto en volver a por Mariana?