El Rincon de Alfonso y Emilia. No concibo mi vida sin ti.
#0
22/06/2011 18:43
“Si de tanto que te quiero me duele.”

Canales






Sandra Cervera y Fernando Coronado.









Mundo fan.


[url=][img=elrincondealfonsoyemilianoconcibomividasinti]https://noxstatic.com/img/ftv/none.jpg[/img][/url]

[url= https://www.facebook.com/media/set/?set=a.352421948172265.82856.144948222252973&type=3][img=elrincondealfonsoyemilianoconcibomividasinti]https://noxstatic.com/img/ftv/none.jpg[/img][/url]
Síguenos en….








Vídeos FormulaTV
'Euphoria' regresa tras su salto temporal en el tráiler de la tercera temporada
'La isla de las tentaciones 10' lanza un extenso avance antes de su estreno en Telecinco
laSexta cumple 20 años con la información y el entretenimiento como bastiones frente a la competencia
'Masterchef' muestra un extenso avance de su nueva edición, que se estrena el lunes 30 de marzo en La 1
La serie de 'Harry Potter' muestra su primer tráiler y anuncia su fecha de estreno
'Los Bridgerton' confirma la pareja de su quinta temporada, que ya ha iniciado su rodaje
#7641
08/09/2011 02:13
Rosa la chica parece que es amiga de brujilda y que ha estado en el rodaje de hoy y no ha dicho nada seguro solo que estaba en una escena que se llamaba "sebastian le dice a emilia que no hable mas con alfonso" por eso creemos que lo hace por alfonso, pa que no sufra y a dicho que ha visto al mascachapas, no ha dicho que lo haya visto rodando, pero lo ha visto alli, no creo yo que este de visita.
Nena esk esto embajona a cualkiera, yo lo tengo decidido, me voy a centrar en fer!
Nena esk esto embajona a cualkiera, yo lo tengo decidido, me voy a centrar en fer!
#7642
08/09/2011 02:15
jajajaja y ramirin donde lo dejas?????????
EDITO: juani..veo que lo tuyo es largo largoo... podria ponernos cachitos para no dorminos ;O)
sorry por el toston que te estoy dando esta noche pero no puedo más ...jajajajjaja
EDITO: juani..veo que lo tuyo es largo largoo... podria ponernos cachitos para no dorminos ;O)
sorry por el toston que te estoy dando esta noche pero no puedo más ...jajajajjaja
#7643
08/09/2011 02:21
Chicas..a ver pensar una cosa...han ido al estreno de una pelicula que promociona la cadena juntos,los demas de Pv van sueltos y a su bola.Les hacen una entrevista a los dos cuando no se la han hecho a los protagonistas....en fin...que no me creo nada hasta que no lo vea.Que como dicen por ahi,la tele es todo mentira y todo vale por la audiencia.
¿Quien os dice que Severiano no se queda en plan mosca cojonera?.No se...la verdad cuando lleguemos a ese puente lo cruzamos todas de la mano...asi no nos dara tuto o muerte.
Me voy a la cama.Mañana trabajo todo el dia.No escribais mucho.
Besitos.
¿Quien os dice que Severiano no se queda en plan mosca cojonera?.No se...la verdad cuando lleguemos a ese puente lo cruzamos todas de la mano...asi no nos dara tuto o muerte.
Me voy a la cama.Mañana trabajo todo el dia.No escribais mucho.
Besitos.
#7644
08/09/2011 02:29
Chikas.. yo tambien me voy....
tengo el cuello entablillado.. y los ojitos se me caen..
sorry juani por tanta lata.. tomate tu tiempo...
a las demas... no cambieis nunca!!!! jajajaja y dejad la llave debajo del felpudo ;O)
mañana me levantaré más animada x todas las cosas que estoy segura que creareisss...fanfic, sonfic...etc.
besos y dulces sueños princesas"(^_^)"
tengo el cuello entablillado.. y los ojitos se me caen..
sorry juani por tanta lata.. tomate tu tiempo...
a las demas... no cambieis nunca!!!! jajajaja y dejad la llave debajo del felpudo ;O)
mañana me levantaré más animada x todas las cosas que estoy segura que creareisss...fanfic, sonfic...etc.
besos y dulces sueños princesas"(^_^)"
#7645
08/09/2011 02:31
Rosa en lo de ir de la mano llevas razon, es normal el embajonamiento ahora, pero ya nos animaremos!!
Carol en ramiro yo me centro en cosas k no os digo, y en pablo tambien, pro basicamente con ramiro me centrare en victoria, que es mi vivia imagen, por k sera....
Carol en ramiro yo me centro en cosas k no os digo, y en pablo tambien, pro basicamente con ramiro me centrare en victoria, que es mi vivia imagen, por k sera....
#7646
08/09/2011 02:34
carol, deberiamos seguirte todas, pero estoy enrabieta toda via, mañana cuando suene el despertador ya me acordare ya!
Na nit
Na nit
#7647
08/09/2011 02:48
Bueno, aquí os dejo lo que mi mente elucubra sin mi permiso. Siento mucho la tardanza, sobre todo por CAROL que ha acabado yéndose a la cama por aburrimiento, pero es que aún ando en shock por el notición... que yo le veo pocas luces a esto y van a enredar tanto la trama que al final va a ser imposible desenmarañarla... van a traspasar el punto de no retorno...
Bueno, no me enrollo más.
Bueno, no me enrollo más.
#7648
08/09/2011 02:49
COBARDE HASTA EL FINAL
Esa mañana fue incapaz de ir a trabajar. No era la primera vez que le pedía a Ramiro que se inventara alguna milonga para excusarse con Mauricio pero, en esa ocasión, su hermano no se hizo el remolón a la hora de aceptar, aunque aquello supusiera el tener que arrimar el hombro por los dos. Ramiro lo había visto de capa caída muchas veces en ese último tiempo, pero nunca tan destruido como aquella mañana.
-Con decirle que estás enfermo, bastará -le dijo antes de partir al tajo.
Y es que en verdad estaba enfermo, del alma que se le ennegrecía poco a poco, apagándose con cada segundo, y enfermo del corazón que apenas tenía alientos para cumplir con su cometido más básico que era el de latir. Parecía que se iba a apagar de un momento a otro y a Alfonso le parecía bien si con eso dejaba de sentir aquella amargura que le licuaba las entrañas.
Deseaba que el tiempo pasara rápido, todos decían que el tiempo lo cura todo y eso quería él, que en un abrir y cerrar de ojos hubieran pasado veinte años y su herida hubiera sanado. Aunque, bien pensado, veinte años no iban a bastar. Esa pena sangraría mientras viviera y ese dolor lo acompañaría hasta los restos, hasta que la vida se apagara de sus ojos y la parca viniera a por él y lo liberara de ese yugo que lo asfixiaba. Ahora entendía a Juan en tantas cosas... la muerte no era una cobardía, era una liberación.
Se sirvió otro vino y brindó por su buena fortuna. A fin de cuentas, hubiera sido una tortura verla día tras día sin poder tocarla siquiera. Mejor si Emilia se marchaba, ojos que no ven corazón que no siente... aquel era día de refranes inútiles... aunque había un dicho que tal vez podía guiar su rumbo; del amor al odio, sólo hay un paso...
Sí, eso era, debía odiarla. Y había tanto para odiarla... Por no haberlo visto aún teniéndolo enfrente. Por no haber sabido leer en sus ojos cuando sus palabras eran vanas. Por verlo sufrir y no hacer nada para remediarlo. Por haberle regalado a otro su primer beso y su primer te quiero... Había tanto por lo que odiar a Emilia Ulloa... Por tener el atrevimiento de marcharse, dejando allí su corazón hecho añicos sin pararse a recoger ni uno solo de los pedazos...
Alguien llamó a la puerta...
Dio otro trago al vino. El que fuera que estuviera llamando que volviera más tarde, cuando su alma hubiera terminado de volverse negra como la pez.
Llamaron de nuevo con mayor insistencia...
Alfonso dejó caer el vaso en la mesa con fastidio y fue a abrir, dispuesto a echar con cajas destempladas al que osaba interrumpir su duelo.
Era Emilia la que se presentaba frente a él y sus manos aferradas a la puerta comenzaron a temblar. Se recordó que debía odiarla, así que hinchó su pecho antes de preguntarle qué quería.
-Vengo a despedirme -respondió ella con naturalidad. Y él se maldijo por permitir que su simple voz borrara de un plumazo sus propósitos. Tranquilo Alfonso, se dijo, cuando se marche no la escucharás más y podrás odiarla, como debía estar ya haciendo. Estaba a un simple paso de convertirse en un alma en pena y ella aún no era capaz de ver su pesar. Otro motivo más para odiarla... Memeces, en realidad era imposible amarla más.
-Adiós, pues -le dijo, tratando de no poner pasión alguna en su voz.
-¿Eso es lo único que vas a decirme?
Alfonso resopló. ¿Cuánto más debía durar aquella prueba? Al parecer mucho pues Emilia lo hizo a un lado y pasó. Él cerró y quedó con la espalda apoyada en la puerta, mirándola.
-¿Qué quieres que te diga? -le preguntó. Él, complaciente hasta el final.
-Alfonso, puede que nunca más volvamos a vernos...
-Ya lo sé -le confirmó él, sintiendo como el corazón se le encogía en el pecho hasta casi desaparecer.
-¿Y no se te ocurre decirme otra cosa más que adiós?
Alfonso removió en la negrura de su alma hasta muy al fondo, en lo más oculto de su ser.
-Que seas muy feliz -murmuró con la cabeza gacha.
Emilia lo observó durante un momento, estudiándolo, tras lo que se acercó lentamente hacia él.
-Entonces, no me queda más que devolverte esto -le dijo, alargándole un pequeño hatillo del que Alfonso ni se había percatado.
#7649
08/09/2011 02:50
En cuanto lo tuvo en sus manos, penetró en su cuerpo un aire frío, como el que acompaña a un mal presagio. No le hacía falta abrirlo para saber lo que había dentro, aunque igual miró su interior. Unos zarcillos, un libro, un bote de perfume y una caja de madera medio rota descansaban en el fondo como únicos testigos de una historia que debía haber quedado en el olvido. Tenía la esperanza de que así hubiera sido pero, aquello venía a contarle que, no sólo Emilia sabía quién había sido su admirador secreto sino que, para su desgracia, estaba rechazando los presentes al conocer su identidad.
-¿Cómo lo averiguaste? -quiso saber al menos.
-No lo hice -negó ella con cierta ironía. -¿Recuerdas aquel día en el que, frente a ti, maldije a mi supuesto admirador?
Cómo habría de olvidarlo...
-Mi padre tuvo a bien apiadarse de mi llanto y me contó la verdad -continuó con la mirada brillante de pena. -Tu verdad -puntualizó con dureza. -Y me ilusioné, sí -le reconoció, -porque muchas veces había deseado que fueras tú.
-¿Qué? -preguntó Alfonso al verse inmerso en una certeza que le era completamente ajena. ¿Ella, ilusionada con él?
-Tú eres luz, Emilia, me dijiste un día -le recordó. -¿Crees que soy de piedra para no conmoverme con algo así? El corazón de una mujer late en mi pecho, Alfonso y, con lo que mi padre me había contado en una mano y tus zarcillos en la otra, latió como nunca lo había hecho -le confesó.
Alfonso vio una pequeña luz en las palabras de Emilia... ¿sería posible que...?
-Aunque se apagó al instante -prosiguió Emilia apagando también la esperanza de él. -Me dí cuenta de que, aquel al que maldecía, no era un extraño, eras tú, y vino a mi mente todo lo que te grite cuando lancé a tus pies esa caja de madera. Maldije a ese bufón que estaba jugando conmigo cuando, en realidad, te estaba maldiciendo a ti, frente a tus narices, y volví a hacerlo en la soledad de mi cuarto porque no habías sido capaz de darme un poco de luz cuando en mis días no había más que nubes negras. Podrías haberme brindado algo más que el cariño de un amigo, el de un hombre, pero me lo estabas negando y todo porque eras un cobarde -apretó la mandíbula evocando la desilusión vivida.
-Emilia, lo intenté -se excusó él, -pero me dijiste que era como tu hermano y...
-Sí, lo dije -admitió con rabia, -porque en ese instante estaba tan furiosa que era capaz hasta de decirte que me iba a casar con Hipólito. Me sentía engañada, estafada por ti y, aunque hubiera querido arrojarme a tus brazos, mi orgullo me lo impedía, obligándome a dedicarte sonrisas fraternales y palmaditas en la espalda. Y, aunque quería desquitarme haciéndome la que no sabía, lo que más deseaba era que me dijeras la verdad.
-¿Cómo iba a hacerlo? -se justificó. -Creí en tus palabras, Emilia y en que nunca me verías como un hombre enamorado de ti.
-¿Me creíste cuando te dije que eras el hombre más maravilloso de Puente Viejo? -lo acusó. -¿Esas también son palabras banales, que se le dicen a cualquiera?
Emilia apretó los labios, tratando de contener el llanto que asomaba a sus ojos.
-Te pedí una y mil veces que me dijeras quién era ésa que te quitaba el sueño y te juro que llegué a creer que la afortunada no era yo en vista de tu silencio.
-Emilia...
-¡Bastaban dos palabras, Alfonso! -exclamó sin poder reprimir ya las lágrimas. -Bastaba decir “Eres tú”, incluso eso sobraba. Bastaba que callaras mi boca con tus labios y me hubieras tenido toda la vida prendida de ellos.
-Pronto te prendiste de los de Severiano -le reprochó él entonces.
Emilia rió entre lágrimas.
-Tienes muy poca memoria, Alfonso -negó ella con la cabeza. -Desapareciste, varios días estuviste sin asomar las narices por mi casa y bien sabías que te necesité. Tu hermano siempre ha sido un buen recadero.
-Y cuando lo hice fue para decirme que te estabas prendando de él -le recordó lleno de furia. -¿Qué me quedaba a mí por decir?
-Que Hipólito se decepcionaría mucho con esa relación -escupió las palabras como si fueran veneno.
-Ahora me dirás que yo te arrojé a los brazos de Severiano -se mofó.
-No, me arrojé yo solita -barrió los surcos de sus mejillas con la mano llena de rabia. -Porque él me ofrecía lo que tú nunca quisiste darme. De hecho, me convencí de que, en realidad, nunca habías tenido intención de hacerlo y que tus obsequios no fueron más que detalles para alegrarme aquellos días. Nunca me habías querido y nunca lo harías.
-¡Pues si es así, coge lo que él te ofrece y márchate de una vez! -le señaló la puerta tras de él.
-¿Es eso lo que realmente quieres? -le gritó.
-¿Qué mas da lo que yo quiera? -alzó él también la voz.
-¿Cobarde hasta el final, Alfonso?-apretó los puños con desesperación.
Alfonso dejó caer el hatillo al suelo y la tomó por los brazos con fuerza, enfurecido.
-No es cobardía, es impotencia -dijo entre dientes. -De no saber que hacer con todo este amor que siento por ti y que ni siquiera te toca, queriendo que mi corazón se seque para no seguir amándote más. Pero es un traidor que sigue latiendo por ti a pesar de saberte de otro, obligándome a sufrir la tortura de no poder arrancarte de sus brazos y borrar con mis labios el recuerdo de sus besos. Y aunque es un amor condenado que jamás te hará mía, vive enquistado en mi alma y enfermando mi cordura. ¿Y deseas que te diga lo que quiero? -apretó más los brazos de Emilia, aunque ella no se quejó. -Quiero que me ames con locura, como yo te amo a ti y que me pidas que te bese porque necesitas de mi aliento para seguir respirando.
-Bésame, Alfonso -le susurró ella entonces, mirándola él perplejo. -Bésame porque en verdad muero si no lo haces.
En menos de un suspiro, los labios de Alfonso se estrellaron contra los de Emilia, en un beso fiero, lleno de necesidad y reproches, devorándose la piel y el alma. Alfonso la estrechó con fuerza contra él, adueñándose de su cuerpo y de su corazón y Emilia se abandonó a su abrazo, entregándose por entero, obediente a sus deseos.
-No dejaré que te apartes de mí -respiró él en su boca.
-Soy yo la que nunca querrá irse.
Y volvió a perderse en los confines de su aliento, el que realmente le daba la vida.
-¿Cómo lo averiguaste? -quiso saber al menos.
-No lo hice -negó ella con cierta ironía. -¿Recuerdas aquel día en el que, frente a ti, maldije a mi supuesto admirador?
Cómo habría de olvidarlo...
-Mi padre tuvo a bien apiadarse de mi llanto y me contó la verdad -continuó con la mirada brillante de pena. -Tu verdad -puntualizó con dureza. -Y me ilusioné, sí -le reconoció, -porque muchas veces había deseado que fueras tú.
-¿Qué? -preguntó Alfonso al verse inmerso en una certeza que le era completamente ajena. ¿Ella, ilusionada con él?
-Tú eres luz, Emilia, me dijiste un día -le recordó. -¿Crees que soy de piedra para no conmoverme con algo así? El corazón de una mujer late en mi pecho, Alfonso y, con lo que mi padre me había contado en una mano y tus zarcillos en la otra, latió como nunca lo había hecho -le confesó.
Alfonso vio una pequeña luz en las palabras de Emilia... ¿sería posible que...?
-Aunque se apagó al instante -prosiguió Emilia apagando también la esperanza de él. -Me dí cuenta de que, aquel al que maldecía, no era un extraño, eras tú, y vino a mi mente todo lo que te grite cuando lancé a tus pies esa caja de madera. Maldije a ese bufón que estaba jugando conmigo cuando, en realidad, te estaba maldiciendo a ti, frente a tus narices, y volví a hacerlo en la soledad de mi cuarto porque no habías sido capaz de darme un poco de luz cuando en mis días no había más que nubes negras. Podrías haberme brindado algo más que el cariño de un amigo, el de un hombre, pero me lo estabas negando y todo porque eras un cobarde -apretó la mandíbula evocando la desilusión vivida.
-Emilia, lo intenté -se excusó él, -pero me dijiste que era como tu hermano y...
-Sí, lo dije -admitió con rabia, -porque en ese instante estaba tan furiosa que era capaz hasta de decirte que me iba a casar con Hipólito. Me sentía engañada, estafada por ti y, aunque hubiera querido arrojarme a tus brazos, mi orgullo me lo impedía, obligándome a dedicarte sonrisas fraternales y palmaditas en la espalda. Y, aunque quería desquitarme haciéndome la que no sabía, lo que más deseaba era que me dijeras la verdad.
-¿Cómo iba a hacerlo? -se justificó. -Creí en tus palabras, Emilia y en que nunca me verías como un hombre enamorado de ti.
-¿Me creíste cuando te dije que eras el hombre más maravilloso de Puente Viejo? -lo acusó. -¿Esas también son palabras banales, que se le dicen a cualquiera?
Emilia apretó los labios, tratando de contener el llanto que asomaba a sus ojos.
-Te pedí una y mil veces que me dijeras quién era ésa que te quitaba el sueño y te juro que llegué a creer que la afortunada no era yo en vista de tu silencio.
-Emilia...
-¡Bastaban dos palabras, Alfonso! -exclamó sin poder reprimir ya las lágrimas. -Bastaba decir “Eres tú”, incluso eso sobraba. Bastaba que callaras mi boca con tus labios y me hubieras tenido toda la vida prendida de ellos.
-Pronto te prendiste de los de Severiano -le reprochó él entonces.
Emilia rió entre lágrimas.
-Tienes muy poca memoria, Alfonso -negó ella con la cabeza. -Desapareciste, varios días estuviste sin asomar las narices por mi casa y bien sabías que te necesité. Tu hermano siempre ha sido un buen recadero.
-Y cuando lo hice fue para decirme que te estabas prendando de él -le recordó lleno de furia. -¿Qué me quedaba a mí por decir?
-Que Hipólito se decepcionaría mucho con esa relación -escupió las palabras como si fueran veneno.
-Ahora me dirás que yo te arrojé a los brazos de Severiano -se mofó.
-No, me arrojé yo solita -barrió los surcos de sus mejillas con la mano llena de rabia. -Porque él me ofrecía lo que tú nunca quisiste darme. De hecho, me convencí de que, en realidad, nunca habías tenido intención de hacerlo y que tus obsequios no fueron más que detalles para alegrarme aquellos días. Nunca me habías querido y nunca lo harías.
-¡Pues si es así, coge lo que él te ofrece y márchate de una vez! -le señaló la puerta tras de él.
-¿Es eso lo que realmente quieres? -le gritó.
-¿Qué mas da lo que yo quiera? -alzó él también la voz.
-¿Cobarde hasta el final, Alfonso?-apretó los puños con desesperación.
Alfonso dejó caer el hatillo al suelo y la tomó por los brazos con fuerza, enfurecido.
-No es cobardía, es impotencia -dijo entre dientes. -De no saber que hacer con todo este amor que siento por ti y que ni siquiera te toca, queriendo que mi corazón se seque para no seguir amándote más. Pero es un traidor que sigue latiendo por ti a pesar de saberte de otro, obligándome a sufrir la tortura de no poder arrancarte de sus brazos y borrar con mis labios el recuerdo de sus besos. Y aunque es un amor condenado que jamás te hará mía, vive enquistado en mi alma y enfermando mi cordura. ¿Y deseas que te diga lo que quiero? -apretó más los brazos de Emilia, aunque ella no se quejó. -Quiero que me ames con locura, como yo te amo a ti y que me pidas que te bese porque necesitas de mi aliento para seguir respirando.
-Bésame, Alfonso -le susurró ella entonces, mirándola él perplejo. -Bésame porque en verdad muero si no lo haces.
En menos de un suspiro, los labios de Alfonso se estrellaron contra los de Emilia, en un beso fiero, lleno de necesidad y reproches, devorándose la piel y el alma. Alfonso la estrechó con fuerza contra él, adueñándose de su cuerpo y de su corazón y Emilia se abandonó a su abrazo, entregándose por entero, obediente a sus deseos.
-No dejaré que te apartes de mí -respiró él en su boca.
-Soy yo la que nunca querrá irse.
Y volvió a perderse en los confines de su aliento, el que realmente le daba la vida.
#7650
08/09/2011 02:57
Os dejo lectura en la biblioteca. Por si queda alguien aquí.
Juro que un día me pondré al día con los fics que van saliendo :(
Juro que un día me pondré al día con los fics que van saliendo :(
#7651
08/09/2011 02:59
zirta yo estoy igual me keda el de carmen, el de juani y el songfic a ver como lo hago, mas la entrevista y me kiero ir a dormir mañana a las 9.30 en pie!
#7652
08/09/2011 03:02
Trasnochadoras!! os dejo!! que la nena mañana no me dará tregua!! Un besazo!
#7653
08/09/2011 03:16
Juani buenas noches!!!
El fb no me deja escribir y yo creo k a carmen no la deja entrar con el movil. apañas estamos!!
El fb no me deja escribir y yo creo k a carmen no la deja entrar con el movil. apañas estamos!!
#7654
08/09/2011 03:19
yariii,zirtaaa no se q pasa q no me deja meterme en facebook,me he venido a leer el songfic de zirta y no hay manera ahora
Zirta,me encanta,enserio,se me han saltado las lagrimas...por este tipo de cosas merece la pena seguir por aqui...
Ya que no me deja face,me quedo un poco mas por aqui...
Edito:acertaste yari...
Zirta,me encanta,enserio,se me han saltado las lagrimas...por este tipo de cosas merece la pena seguir por aqui...
Ya que no me deja face,me quedo un poco mas por aqui...
Edito:acertaste yari...
#7655
08/09/2011 03:20
Y yo me quedo lo q haga falta :) Por vosotras merece la pena todo!
#7656
08/09/2011 03:22
esk yo no se por k pero a las de almeria el fb nos tiene mania esk todo el rato me daba error al publicar y estaba ya que me metia en el ordenador pa darle cuatro yoyas al fb!!
#7657
08/09/2011 03:23
Eh!! Q a mi se me ha cerrao to lo q tenia abierto de interneee y he tenido q reiniciar todo.. y estoy "un pelín" más arriba que vosotras... xDD
#7658
08/09/2011 03:24
zirta me he cabreao y me he ido del facebook es k de cada diez frases k escribo publica media lo demas me da error
su puta madre!
su puta madre!
#7659
08/09/2011 03:27
no se me da la sensacion de k falta algo, he dicho ya que cierro el fb por k de cada 20 cosas k digo publica media??' pos eso estoy enfada
su puta madre!
EDITO: jajajajaja anda pos si, si lo habia dicho!
su puta madre!
EDITO: jajajajaja anda pos si, si lo habia dicho!
#7660
08/09/2011 03:30
La Yari sa comío el gramófono de la Gramolaaaaaaa!!! Y ahora repite todo lo que posteaaaaaaaaaaaaa!!!
Bwaaaaajajajajajaaa
Bwaaaaajajajajajaaa