FormulaTV Foros

Foro El secreto de Puente Viejo

Subforo La Casona

El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon

Anterior 1 2 3 4 [...] 374 375 376 377 378 379 Siguiente
#0
samureta
samureta
08/06/2011 23:44
elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon

TODOS SUS VIDEOS
elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon

REDES SOCIALES
elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon
elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon


elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramonelrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon


No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.

[/b]
#7521
Crippy
Crippy
08/08/2012 14:36
¡Buenos días/tardes!

Vaya preciosidad de escena que tuvimos el lunes con la pequeñita de la serie! La verdad es que ver escenas así es un gustazo.

Viendo el capítulo de ayer, que además Ruth y yo comentamos este tema entre nosotras... vaya tela con la escena Rosario-Alfonso. La frase fue exactamente...

Desde el primer día que vi a Francisca Montenegro supe que nos haría la vida imposible... tendría que haberme alejado y protegeros de ella y no quedarme tan cerca de la Casona... pero no tuve oportunidad

Amos a ver... que esta frase es como pasarse por los mismísimos bajos fondos el carácter de Francisca pre-Salvador. No tiene ni pies ni cabeza, porque se contrapone totalmente a todo lo que nos han contado los guionistas anteriormente acerca de la relación Rosario-Paca.

Y para muestra un botón. O dos.





Con la mano abierta... hum
#7522
EspeLuthor
EspeLuthor
08/08/2012 15:41
¡Hola amoreees!
Bueno niñas, hoy a ver el premium de mañana, que como ha dicho Rocío, pinta interesante, esperemos que sea cierto...
Rocíoooo montar es uno de los deportes más completos... en todos los sentidos.carcajada Además, esos animales dan mucho juego.
Cris, yo pensé lo mismo. Ahí parecen olvidarse del detalle de la metamorfosis de Francisca cuando se casó con Salvador. No se lo tendremos muy en cuenta, pensemos que está confusa por la actitud de Francisca con su nieta y enfadada por meterse entre su nuera y su hijo.
Con esos dos vídeos les has hecho un "dish" a los guionistas grande ¿eh?, zas en toda la boca. bravo
¡Bueno chicas, a esperar el capítulo!
Un beso muy grande y un abrazo muy fuerte a todas!
#7523
Candy003
Candy003
08/08/2012 16:06
Hola chicas! ya se que comento por aqui muy poco sino casi nada pero es que no os imagináis la que tengo encima últimamente y como ya sabréis si saco un rato es para leeros y a ver si os dejo mi relato que esta hecho desde hace tiempo! 
Bueno pues por partes:
Nadiaaa sigueee que estoy deseando ver ese paseo a caballo, a saber que pasa luego..ajjaja
Laury por dios en ascuas me tienes, que sea Francisca la que salga eh que me muero aqui mismo como no sea ella:(
A ver esas siamesas y el reto que se traen entre manos 👽
si se me olvida algo lo siento pero no estoy yo donde tengo que estar jajaja 
Y otra cosa.. pero que requetearchimegasuperextra mona que estaba mi paca con la peque 👶 pa comerselas vamos!  y que luego digan..siesqueee..
Pues parece ser que el jueves nos espera una escena y pinta muuuuy bien, la miradita de Francisca es mortal 😭 pero que química tienen estos dos..👌
Yo estoy deseando que llegue el salto y quien sabe, alomejor nos dan un reencuentro del Ulloa recién venido de Perú, os imagináis? cuando lo vea vestido con ese traje blanco aish que yo mejor no me hago ilusiones 
Como dice Rocio, yo también me abstengo de comentar lo que se ha cocido estos días por otros foros, ya comente y dije lo que tenía que decir pero os aplaudo y subscribo y subrayo con fluorescente todo lo que habéis dicho. 
Y de verdad, el tema de alfonso-Rosario en contra de Francisca me pone enferma, ayer cuando se pusieron a hablar desaparecí del salón porque es que me supera vaya..y yo soy de las que piensa que aunque con los fines que quiera la paca aprecia a Emilia y a María de verdad, ya que María debería a ver sido SU nieta si todo hubiera salido como tendría que haber salido, pero enfin a aguantar que ya queda poquito
Y ya me despido diciendoos  que sois increíbles y que alegráis a cualquiera y que muuuuuuchas gracias!
Pd: ahh y decidme qe me perdonáis por no comentar mas a menudo y no poneros el relatillo que me siento fatal por no aportar nada :(
#7524
mariajo76
mariajo76
09/08/2012 07:43
Para mi niña Ruth, que consigue sacarme una sonrisa aun en el peor de los momentos, que hace que mi vida sea mejor, te quiero mucho mucho mucho. Pasa un dia maravilloso.
elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon
#7525
Kerala
Kerala
09/08/2012 07:49
Y llegaron los ¡retos! ¡Que los disfrutéis! guiño

elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon


MI PEQUEÑA...

[/b]



- Lo siento Doña Francisca, pero como puede comprobar, Tristán no se encuentra aquí -. Mariana le habló lo más escuetamente posible, deseando como estaba de alejarse de ella lo máximo posible. Estaba sola esa mañana allí, a excepción de Raimundo que andaba por alguna parte del piso de arriba de la posada. - Así que si me disculpa, tengo faena… -.

Francisca arqueó una ceja incrédula ante la actitud de la muchacha. Debía reconocer que los arrestos de la muchacha se habían visto incrementados desde que esta dejó la Casona.

- No te importará entonces que me quede aquí esperando a que llegue mi hijo, ¿verdad? -.

Mariana suspiró con fastidio. Lo que deseaba era que la Doña la dejase en paz y no la importunara más con su cháchara así que, simplemente, se encogió de hombros poniendo una media sonrisa.

Francisca sonrió de igual modo. En serio que esa chica había mejorado notablemente. No parecía la misma chiquilla asustadiza que se encontraba cada mañana en la Casona. Meneó la cabeza una vez que se quedó a solas y miró a su alrededor. No había demasiado movimiento esa mañana en la Casa de Comidas, y la mayoría de las mesas estaban vacías. Apoyándose aún en ese bastón que realmente no necesitaba para desplazarse, se dirigió a la mesa que estaba más próxima a la ventana. Apartó una de las sillas y tomó asiento.

Movió sus dedos por la madera, quitando una mota de polvo inexistente de su superficie. Aquel negocio modesto estaba proporcionando sustento a los Castañeda, además de a su hijo y a Raimundo. Se estremeció solo por pensar en él. Había levantado aquella casa de comidas con sus propias manos y además de lograr sacarla adelante a pesar de las trabas que encontró en su camino. Algunas de ellas… muchas de ellas, se rectificó, ocasionadas por ella misma.

Suspiró apenada. ¡Qué distinto hubiera sido todo si ellos…! Detuvo inmediatamente aquel pensamiento. No merecía la pena volver a dar vueltas sobre lo mismo, aunque no hubiera logrado apartar aquella ideade su mente ni un solo día desde que Raimundo se fue de su lado.

Alzó la mirada cuando escuchó la puerta abrirse, pensando que podía tratarse de Tristán. Sonrió con dulzura cuando comprobó que no era otra que Emilia cargando con la pequeña María en los brazos. La joven Ulloa se mostró más que sorprendida al encontrar a Doña Francisca Montenegro sentada en una de las mesas de la taberna.

- Doña… Doña Francisca… -. La saludó con asombro cuando llegó a su lado. - ¿Qué hace usted por aquí? -.

Ella sonrió mientras con una de sus manos hacía una carantoña a la niña. - ¿Tan extraño te resulta que me encuentre sentada en una taberna, Emilia? -. La joven arqueó una ceja provocando que Francisca se carcajease ante ese gesto. - Sí, lo sé… -. Su sonrisa se borró de pronto. - Quería hablar con Tristán y enterarme del estado de la… partera -.

Emilia dejó escapar un suspiró cuando pensó en su amiga. - Doña Francisca, no creo que Tristán aparezca hoy por aquí… -. Sin querer estaba mostrando su preocupación ante la Doña. - Pepa no se encontraba demasiado bien y él se quedó a su lado, cuidándola -.

Francisca sintió una punzada en el pecho ante la idea de que pudiera perder también a es nieto que venía en camino, pero enseguida se recompuso queriendo quitar hierro al asunto.

- Seguramente se trate de cansancio debido a lo avanzado de su estado… Pero dejémonos de hablar ahora de esa partera deslenguada y déjame que coja en brazos a esta pequeña princesita -. Sonrió a la pequeña al tiempo que tomaba una de sus manitas entre las suyas.

- Doña Francisca no creo que… -.

- Vamos Emilia, que estaré vieja pero aún puedo tener a una criatura sobre mi regazo. ¿A que sí, chiquitina? -. Le habló a la niña, que le devolvió la atención con un balbuceo acompañado de una inocente sonrisa. - ¿Ves? La niña es inteligente y desea sentarse con su madrina -.

La pequeña María estiró en ese momento sus bracitos hacia ella y a Emilia no le quedó otra que ofrecérsela a Francisca para que la acomodara sobre su regazo. Francisca besó con ternura su cabecita y comenzó a mecerla entre sus brazos.

- ¿Y cómo estás hoy, princesita? -. La niña volvió su carita hacia ella y trató de ponerse a jugar con su sombrero intentando quitárselo. Francisca rio. - Sí, a mí tampoco me gusta este sombrero… pero no se lo digas a nadie, ¿entendido? -. Le susurró junto al oído como si de una confidencia se tratase.

Emilia permanecía de pie junto a ellas. Observándolas. La Doña parecía otra persona cada vez que María estaba cerca de ella. Sus mimos y carantoñas hacia la niña no ocultaban ningún trasfondo oculto salvo el hecho de que seguramente se encontraba mayor. Sola. Necesitaba un cariño sincero junto a ella y parecía que María era la única que podía proporcionárselo.

- Y dígame Señora… -. No sabía siquiera cómo plantearle la pregunta. - ¿No se ha cruzado por aquí con Alfonso o con… mi padre? -. Contrajo el rostro al mencionar a su progenitor.

Pero Francisca la miró sin borrar la sonrisa de sus labios y sin soltar la manita de María. - Pues no… -. Se encogió de hombros. - Tu marido no estaba cuando llegué. En cuanto a tu padre… -, intentó poner cara de fastidio al hablar de él. -…seguro que me vio llegar y corrió a esconderse asustado -.

Emilia entrecerró los ojos. - Doña Francisca, no empiece… -.

- Yo no empiezo nada, ya me conoces… -, la miró inocente. - Marcha si quieres a buscara tu marido, que yo aguardo aquí con la chiquitina. ¡Anda! Estate tranquila, no me moveré de aquí hasta que regreses -. Volvió a prestar toda su atención a María, ignorando la presencia de Emilia. La joven suspiró resignada y meneó la cabeza a la vez que se alejaba de ellas yendo hacia la cocina.

María comenzó de nuevo a juguetear con el sombrero de Francisca, hasta que dio un ligero tirón de él. - ¡Uy! Me parece a mí que vamos a tener que librarnos de esto antes de que me desgracies la cabeza, María… -.
#7526
Kerala
Kerala
09/08/2012 07:49
Sujetando a la niña firmemente con una mano, se quitó el sombrero con la otra dejándolo sobre la mesa. Después volvió a fijar toda su atención en la pequeña. El cariño inocente de aquella criatura había terminado por llenar los espacios vacíos de su corazón. Era el único afecto sincero que recibía en años. Además era la nieta de Raimundo. Se abrazó a ella sonriendo dulcemente mientras seguía meciéndola con cariño entre sus brazos, y cerró los ojos. Imaginó que aquella criatura era también sangre de su sangre. Su nieta y la de él…

De nuevo volvían a ella los pensamientos de una vida que estuvo a punto de alcanzar pero que los distintos avatares del destino habían terminado por desbaratar, arrojando por la borda sus sueños, ilusiones y esperanzas. De pronto María le acarició el rostro con una de sus pequeñas manitas y un nudo, fruto de la emoción que le embargó, le oprimió la garganta.

- Mi chiquitina… -. Musitó dejando un suave beso en la cabecita de María.

……………………………


Raimundo había terminado de airear las habitaciones de la posada y bajaba hacia la taberna dispuesto a echar una mano a Mariana en la cocina. Supuso que a estas horas, Alfonso ya habría hecho acto de aparición y que sería él quien se encargara de atender a los parroquianos.

Escuchó las risas de su nieta a medida que se acercaba al interior de la taberna. Sonrió de medio lado al pensar en ella. Esa niña había traído luz a la oscuridad que los había acompañado a todos en los últimos tiempos. No es que ahora se encontraran en una mejor situación, pero las sonrisas de esa niña eran capaces de hacer olvidar, al menos por un instante, hasta la situación más sombría.

Como la que estaban viviendo Tristán y Pepa. Ambos jóvenes no estaban pasando por su mejor momento y eso afectaba a todos los que les rodeaban y les querían, él el primero. Y muchos de esos desvelos, aunque le doliera en el alma, eran culpa de…

- Francisca… -.

No pudo evitar pararse en seco junto a la puerta que comunicaba la posada con la casa de comidas, y susurrar su nombre. Lo que tenía frente a él le parecía demasiado hermoso para poder ser real. Demasiado puro, y no creía que su corazón pudiera soportar tanto amor por las dos personas en las que había clavado sus ojos.

Avanzó lentamente, sin poder despegar su mirada de una Francisca risueña y relajada que prodigaba mimos y atenciones a su pequeña nieta. ¡Quién lo hubiera dicho! Y sin embargo a él no le sorprendía en absoluto aquella escena. Su pecho se contrajo al ver lo que tantas veces soñó y anheló. Aunque en esos sueños, era el hijo de ambos el que su pequeña Francisca mecía entre sus brazos. Y era una sonrisa unida a una mirada cargada de amor la que a él le dedicaba cuando era consciente de que estaba junto a ella.

Cruel realidad que no se corresponde con lo que su alma sueña cada día…

No quiso que Francisca se alertara de su presencia junto a ellas, pues ansiaba seguir disfrutando de aquellos preciados momentos en los que se mostraba sin dobleces. Sin máscaras. Tal cual seguía siendo ella en su corazón y a la que pensó que sus ojos jamás volverían a ver.

Quedó a una distancia prudencial y sintió que sus piernas flaqueaban cuando la niña, inocente en su gesto, acarició con una de sus manitas la cara de Francisca logrando que su expresión tornara por completo. Observó cómo una mezcla de tristeza y alegría, repartida a partes iguales en su mirada justo antes de que cerrara los ojos y besara a la niña con ternura.

Buscó apoyo en la barra, con tal mala fortuna que calculó mal la distancia que los separaba. Por eso, al intentar posar su brazo sobre ella, se quedó más que corto y cayó con estrépito al suelo, quedando a los pies de Francisca que lo miraba de hito en hito.

La pequeña María emitió un balbuceo seguido de una sonora risa cuando reconoció a su abuelo en el suelo. A los pocos segundos, la propia Francisca acompañó a la pequeña en sus carcajadas, y es que la escena no podía ser más jocosa. Raimundo se incorporó con la poca dignidad que aún le quedaba intacta y la miró con el ceño fruncido.

- ¿Se puede saber qué haces aquí y con mi nieta en brazos? -.

Francisca cesó en sus sonrisas ante la rudeza de su comentario. – Pasé a ver a Tristán -.

– Pues ya ves que no está aquí -. Le respondió él cruzando los brazos sobre el pecho y mirándola furibundo. Verla tan dulce con su nieta sumado al percance que acababa de vivir, lo había descolocado de tal manera que la única solución para calmar su frustración y el cúmulo de sentimientos encontrados que bullían en su interior, fue mostrarse seco y cortante con ella. – Y ¿la niña? Porque que vinieras en busca de Tristán no explica que tengas a María contigo. Mira Francisca… -, comenzó a advertirle. - …no voy a consentir que malmetas también entre Emilia y Alfonso, y utilices a mi nieta para tales menesteres. ¿Entendido? -.

Francisca apartó la mirada dolida, aferrándose aún más a la criatura. La cruda realidad volvía a hacer acto de presencia, borrando el mágico momento en que soñó que las cosas podían ser diferentes.

– Podía haber sido nuestra… -. Murmuró sin embargo en voz baja.

En ese momento Emilia apareció, quedándose sin respiración al ver a su padre, blanco como la cal y a Francisca cabizbaja meciendo a la niña.

– Muchas gracias Doña Francisca -, dijo cuando llegó junto a ellos, cogiendo a su hija de nuevo en brazos. – Alfonso debió salir a hacer unos mandados porque he sido incapaz de encontrarlo. Buenos días, padre… -. Lo saludó temerosa, mirando de medio lado.

El tenso silencio que duró varios segundos, se rompió de pronto cuando Francisca se puso en pie.

– Será mejor que me marche, no tengo nada que hacer por aquí -. Ni siquiera se atrevió a mirar a Raimundo. Se acercó a María depositando un suave beso en su mejilla. – Hasta otro día, princesa -.

Sonrió tímidamente a Emilia y se encaminó hacia la puerta, saliendo sin mirar atrás. Raimundo tampoco había variado su posición, pero seguía igual de turbado que cuando Emilia llegó. No dejaba de escuchar en su cabeza las últimas palabras de Francisca.
#7527
Kerala
Kerala
09/08/2012 07:50
“Podía haber sido nuestra…” Además, sabía que se había comportado como un estúpido ante ella, y todo porque la visión de Francisca con la pequeña en brazos, había traído al presente demasiados sueños del pasado.

- ¿Se puede saber qué ha pasado ahora entre ustedes dos? -.

Emilia le hizo regresar a la realidad. – Nada hija, lo de siempre -.

Sí, lo de siempre. Anhelos, culpabilidades, rencores que se negaban a abandonarlos a ninguno de los dos. Orgullo herido y mal entendido que los obligaba a mantenerse por encima de los verdaderos sentimientos. Sueños frustrados que se empeñaban en golpearlos en la cara cada vez que tenían ocasión. Sí, lo de siempre. ¡Maldita sea!

– Vaya… -, habló de nuevo Emilia evitando seguir con aquella conversación. – Será mejor que vaya tras ella. Olvidó su sombrero -.

Raimundo pareció reaccionar en ese momento. Tal vez debía disculparse con ella por haber sido tan brusco. Casi arrebató el sombrero de las manos de Emilia y salió presto por la puerta de la Casa de Comidas. Seguro que aún podía alcanzarla.

………………………………..


Francisca se refugió en uno de los callejones de la plaza, apoyando su espalda sobre la pared y llevándose una mano al pecho, con el único fin de calmar la furia con la que latía su corazón. Ya no solo había sido la brusquedad con la que Raimundo la había tratado y a la cual ya debía estar acostumbrada, sino también el hecho de que hubiera dejado salir de la cárcel interior donde guardaba con celo sus más profundos anhelos, a uno de ellos.

¿Con qué fin? ¿Realmente no fue consciente de lo que decía? ¿Tal vez quería hacerle partícipe de un sueño que pudo ser posible?

Suspiró entristecida, notando esa típica picazón en los ojos que predice el llanto. ¿Y para qué? ¿Acaso se podían borrar de un plumazo todos los desplantes, humillaciones y fantasmas del pasado? Ella era una Montenegro. No podía ceder. ¿O sí…?

Fuera como fuese, esa niña había despertado una faceta y unos sentimientos en ella que creía totalmente muertos.

– Francisca… -.

Escuchó su voz llamándola en apenas un susurro. Pero no quiso volver su mirada a él. Permaneció quieta, con sus ojos fijos en el suelo y oyendo con fuerza en sus oídos, el intenso latir de su corazón. Notó cómo Raimundo se acercaba lentamente a su lado, hasta quedar apenas a dos palmos, y le ofrecía su sombrero.

– Lo olvidaste en la Casa de Comidas… -. Dijo con suavidad.

Solo en ese momento, Francisca se permitió mirarlo a los ojos durante un segundo antes de tomar su sombrero. – Gracias, pero no era necesario que te molestaras en traerlo hasta aquí. Podía haber enviado a una de mis doncellas después a recogerlo -.

– Quería hacerlo yo mismo -. Refutó Raimundo.

- ¿De veras? -. Preguntó ella sarcástica. - ¿Se te ha olvidado darme alguna recomendación más o pretendes volver a recordarme que no deseas que me acerque a María en lo que me resta de existencia? -.

Raimundo suspiró. - ¿Por qué no guardas las espadas durante un instante, Francisca? -.

Ella sonrió incrédula, meneando la cabeza. – No fui yo quien desenfundó primero. Además he de decirte que no es bueno ir… desarmada. Hasta de quien menos te lo esperes, puede venirte el mayor daño -.

- ¿Crees que yo no sufrí, Francisca? ¿Crees que no lo hago todavía? -. Dio un par de pasos hacia ella. - ¿O piensas que para mí es fácil verte con María en brazos y saber que no es nuestra? ¿Qué no es consecuencia de nuestro amor? -.

Francisca frunció el ceño sorprendida ante sus palabras. De todas las respuestas posibles, jamás hubiera esperado aquella. No supo qué decirle. Raimundo prosiguió entonces.

- ¿Crees que no me duele ver en lo que te has convertido? ¿Qué no me hiere el alma saber que por el daño que te ocasioné te has transformado en una mujer dura… sin corazón, sin sentimientos? -.

Francisca rio con desprecio. - Sin sentimientos… -, musitó en voz baja meneando la cabeza al mismo tiempo. Tenía gracia que una de las pocas personas por las que albergaba ese amor, esos sentimientos que mantenía escondidos fuera la que le acusara de no poseerlos. - ¿Y de qué me sirve amarte? -. Le reprochó mirándole a los ojos. - Si no eres capaz de ver que… -.

¿Pero qué estaba haciendo? Apartó la mirada de Raimundo rápidamente. ¿Acaso se había vuelto loca de repente? ¿Qué se supone que estaba a punto de revelarle? ¿Que seguía enamorada de él como una chiquilla? ¡Por todos los santos, lo había dicho! Tan solo esperaba que él no lo hubiera percibido así. Empezó a sentirse acorralada y buscó con la mirada un punto de escape, pero se dio cuenta de que Raimundo no pensaba ponérselo nada fácil.

- ¿Amarme? -, murmuró acercándose un poco más a ella.

No le había pasado desapercibido que Francisca no hacía referencia al pasado. Sino al momento presente. Lo había dicho casi sin darse cuenta, podía apreciarlo en sus ojos y en el ligero temblor de su cuerpo. Hasta su propio cuerpo temblaba con aquella revelación. Saber que tal vez él no era el único que… Cerró los puños con fuerza, sin atreverse siquiera a pensarlo.

Pero ¿y si esa posibilidad existía? Soñar siquiera que ella pudiera sentir el mismo amor que sentía él le parecía una quimera. Algo demasiado precioso como para que fuera verdad. Y sin embargo…

- Déjame ir Raimundo. Esta conversación no tiene ningún sentido -.

Sabía por su tono de voz que ya no estaba tan firme como quería aparentar. Y aquello le dio fuerzas renovadas para insistir.

- Sin embargo yo creo que por primera vez en muchos años, Francisca, esta conversación tiene mucho sentido -. Se acercó todavía aún más a ella, haciendo que sus piernas rozaran ya las faldas de su vestido. - ¿No crees que ya va siendo hora de que pongamos las cartas sobre la mesa? -. Deslizo sus ojos por su rostro, en una mirada demasiado intensa y que la abrasó por dentro. - Y ahora contéstame… ¿Por qué has dicho “Amarme” en presente? -.
#7528
Kerala
Kerala
09/08/2012 07:50
Francisca tragó saliva nerviosa y quiso evitar su escrutadora mirada.

- ¿Y por qué tengo que ser yo la que exponga mis cartas? ¿Por qué no lo haces tú? Yo no… tengo nada que responderte -.

Raimundo sonrió de medio lado, emocionado. - Muy bien. Ya que deseas que lo haga yo primero, te concederé el gusto por esta vez -. Dio otro paso más. Ahora sus cuerpos se rozaban algo más que en una caricia. - Pregúntame si te amo -.

Ella ahogó un jadeo. ¿Cómo podía pedirle algo semejante?

- Estás loco si piensas que voy a preguntarte algo semejante -, bufó furiosa. O al menos intentó parecer furiosa, cuando en realidad, estaba muerta de miedo.

- ¿Y por qué no? ¿No deseas saber si te quiero todavía… Francisca…? -. Pronunció su nombre de manera tan susurrante que se le erizó la piel de la nuca y sintió sus piernas desfallecer. Si no tuviera en ese momento el bastón aferrado con fuerza en su mano, seguramente ya estaría desplomada en el suelo.

Raimundo la sintió tambalearse y casi sin pensárselo, deslizó una de sus manos por su cintura, queriendo servirle de apoyo. Francisca, cuando sintió la caricia de su mano no pudo evitar cerrar los ojos. Él también se unió a su gesto, cerrando a su vez los suyos.

Estaban tan cerca… por primera vez en demasiados años estaban tan unidos… Como si una fuerza irrefrenable los impulsara a acercarse cada vez más y más, Raimundo rozó su nariz con la de Francisca en un tímido toque antes de llevarla hasta su mejilla. Tras ella, siguieron sus labios, que depositaron un fugaz beso en ella. Tan suave, tan dulce… Francisca se lo devolvió, rozando con sus labios su rostro por encima de la barba.

- Pregúntamelo… -. La provocó en un susurro.

Francisca jadeó. No podía resistirse más a él, no quería hacerlo. De nuevo se sentía presa de Raimundo. De su voz, de sus caricias, de sus besos… del arrollador deseo que la consumía cada vez que estaba a su lado. Era tal y como fue entonces. Como si el tiempo se hubiera detenido nada más para ellos dos. Le pesaban los párpados y apenas le llegaba oxígeno a los pulmones. Aun así hizo un esfuerzo y lo miró de frente.

- ¿Todavía…? -, su aliento se entremezclaba con el de Raimundo. Soltó el bastón para buscar apoyo en sus brazos. Él se lo ofreció haciendo deslizar la mano que todavía le quedaba libre, por su espalda. Francisca jadeó antes de continuar. - ¿Todavía me quieres? -.

Raimundo la acercó todo lo que pudo hasta su pecho aproximando sus labios a los de ella, que permanecían entreabiertos. En muda invitación.

- ¿Puedes escuchar a mi corazón, Francisca? -, susurró antes de que se rozaran levemente sus bocas. - ¿Qué es lo que te dice? -.

Francisca suspiró antes de esbozar una sonrisa de felicidad. Raimundo la amaba, no tenía ninguna duda. La quería tanto como ella le amaba a él.

Por eso, se acercó hasta atrapar en sus dientes el labio inferior de él. Mordisqueándolo tiernamente antes de deslizar por él la punta de su lengua. Ésta, se unió rápidamente a la de Raimundo, que la recibió a medio camino, fundiéndose ambos en un lento y pausado beso que nubló sus pensamientos y cualquier atisbo de duda. Centrándose por una vez en ellos y en nada más.

Sus manos se tocaban al tiempo que sus lenguas seguían explorando la boca del otro. Atacando y rindiéndose al mismo tiempo en una lucha en la que ambos resultaron vencedores y vencidos.
Buscando el aire que aquella unión les había robado, rompieron el beso. No así su contacto. Buscaron en la mirada del otro y encontraron la única respuesta posible a lo que acababa de suceder.

- Te quiero… -. Musitaron los dos a la vez, antes de entrelazar sus manos y perderse por el camino que llevaba de nuevo a la posada.

Ya en el cuarto de Raimundo, ocultos a las miradas indiscretas y a testigos no invitados que pudieran presenciar su amor, se desvistieron el uno al otro con la tortuosa lentitud que les permitía disfrutar de un momento que se antojaba tan eterno y efímero a la vez. Las tímidas sonrisas del reencuentro dieron paso a las profundas e intensas miradas que recorrían sus cuerpos haciendo que la piel se les erizara a cada segundo.

No permitieron que las palabras entorpecieran aquel sublime instante en que sus manos se encontraron al fin sobre el lienzo en blanco que suponía el cuerpo del otro. Se reconocieron de nuevo. Se palparon. Se acariciaron. Se aferraron el uno al otro cuando sus bocas chocaron presas del hambre que sentían por amarse de nuevo. Raimundo se posicionó sobre ella, penetrando en lo más hondo de ser y de su alma como hierro incandescente. Sus cuerpos ya crepitantes por el fuego que les quemaba la sangre, comenzaron a danzar al unísono a la vez que el aire se llenaba de jadeos y suspiros que no hicieron sino incrementar la violencia de las embestidas.

Francisca deslizaba las manos de arriba a abajo por la longitud de su espalda, tentándolo con sus caricias para que se entregara más y más a ella, que se ofrecía a él por completo. Las yemas de sus dedos descendieron hasta llegar a su trasero, dibujando arabescos en él y pidiéndole más.

- Ámame, Raimundo… ámame como yo te amo a ti… -.

Entraron en una espiral de pasión desatada que los llevó a entregarse de pleno el uno al otro, hasta que unos intensos gemidos se convirtieron en la antesala del culmen más perfecto y sublime que habían compartido nunca.
Raimundo se dejó caer suavemente sobre Francisca, enterrando sus labios en su cuello.

- Mi pequeña… -. Musitó agotado.

Su niña. Su amor. Su pequeña Francisca había vuelto al fin al lugar del que nunca en realidad se marchó. Su corazón.


FIN

[/b]

P.D. GRACIAS MARIAJO!!! TE ADORO!
#7529
mariajose1903
mariajose1903
09/08/2012 13:14
Bravo siamesas!! Que preciosos los relatos!! Pero por que no pasara algo asi en la serie?? Bueno va... Aunque solo sea un beso... Lo demas ya nos lo imaginamos!! Me han encantado!!!

Por cierto, yo lo digo por si cuela... Estaria muy bien que algien hiciese escena alternativa de la de hoy... NecesitamOs respuesta de francisca a esa pregunta: que te ha sucedido francisca...?

Ruth felicidades preciosa!!!un beso enorme de mi parte y de daniela!!!
#7530
thirdwatch
thirdwatch
09/08/2012 14:34
Toc toc se puede?. otra vez por aquí. Hoy habemus dos escenotas.. me gustan las 2 sibre todo la 2 por las caras, gestos y miradas de Ramón y María.
Miri me encanta el banner de la historia los gatos me encantan. jajajajaja
Seguid con vuestras historias que las leo todas
#7531
soyi
soyi
09/08/2012 15:28
!!!!! Pero que grandes sois siamesas!!!!! como sabeis darnos lo que no gusta a las Raipaquistas ,




bravobravobravo


UN BESAZO
#7532
Kerala
Kerala
09/08/2012 22:55
Muchas gracias a todas por las felicitaciones que me habéis dejado por aquí, por facebook, por whatsapp... ¡Sois unos soletes!

Un beso, os quiero!
#7533
soyi
soyi
09/08/2012 23:03
HOLA CHICAS :

Hoy hemos tenido encuentro y tengo que decir que por un lado me hagustado ver a raimundo intentado hacer entender a francisca que siendo asi no va ha delantar nada y ella con esa carita que le pone al final como diciendo( si se que tienes razon pero es superior ami mi no lo puedo evitar mi amor). Yo estoy de seando que de el salto para ver a esa francisca mas humana que nos gusta ver,
que miedo me da que tramara vestida asi y iendo por el pasadizo .


UN BESITO
#7534
melisalaura
melisalaura
09/08/2012 23:54
Ruth......¡¡¡ Felicidades!!!! que la pases bien.
#7535
EspeLuthor
EspeLuthor
10/08/2012 00:23
¡Amoreeeees! ¿Cómo ha ido el día de la escena esperada?
Bueno, vamos por partes:
1º Siamesaaaas os merecéis un monumento. Vamos guionistas, si hay alguna baja no hay más que decirlo, que aquí hay dos que como son siamesas van juntas, y os aseguramos que son de lo bueno lo mejor sisi. De verdad tenéis bien merecido un aplauso porque sois espectaculares bravo.

2º Las escenas de hoy... La de la plaza me ha gustado más la versión de Miri, para qué engañarnos carcajada. Y la del despacho digamos que, para lo que nos tienen acostumbradas, no ha estado mal, podría haber sido mucho peor, pero me hubiera gustado una respuesta de la Montenegro para Raimundo. Esa última mirada de "vamos Francisca, piensa en ellos, no cometas el error que cometieron nuestros padres" y la de ella de "No me mires así, es inevitable, no insistas... No insistas o me derretiré" carcajada.
Lo de la capa negra... asombrado No puedo decir nada más, sin palabras...

Y bueno señoritas, mañana me voy de viaje a las 15:00 hasta el lunes, por lo que no podré ver el capítulo, lo que más me duele es no poder ver la escena Francisca/María, así que ya me contaréis, me pasaré por aquí para leeros como siempre, que ya sabéis que esto ya es un vicio, engancha si.
Un beso muy grande y un abrazo muy fuerte a todaaaas, os quierooo guiño.
#7536
thirdwatch
thirdwatch
10/08/2012 09:24
Espe Creo que la escena de la Paca y María os va a gustar bastante.. Sé de algunas que se han derretido viendo algunas capturas. Es muy poco el tiempo que la tiene en brazos peor creo que os va a gustar y que algunas van a babear
#7537
Kerala
Kerala
10/08/2012 12:01
Escena del capítulo de ayer

#7538
mariajose1903
mariajose1903
10/08/2012 14:37
solo puedo decir: que grandes sois joe!! maria y ramon sois lo mejor de puente viejo, le pese a quien le pese y nadie puede haceros sombra con respecto a vuestra interpretacion ni a vuestro buen corazon! y lo digo porque lo se..!! gracias por estar ahi siempre con nosotras!! os quiero mucho!!
#7539
Kerala
Kerala
10/08/2012 19:00
Me gustaría dejar aquí también este comentario que dejé en el hilo de Ramón.

María, Ramón cuando leáis esto, que sepáis que nosotras estamos a vuestro lado ante la sarta de estupideces que se están soltando por ahí. Que no nos dejamos intimidar por las amenazas, y que tenemos más educación y respeto que alguna que se encuentra pululando por ahí.

A pesar de algunos comentarios malintencionados y sin sentido vertidos en este foro, a cargo de gente con demasiado tiempo libre, una mala educación bastante considerable y sobre todo, una asqueante falta de respeto, no voy a hacer ningún alegato en defensa, ya no solo del actor, sino de la persona que es Ramón Ibarra. Porque no merece la pena ponerse a la altura de determinadas personas.

Quien es capaz de decir todas esas cosas que he leído por ahí es que ni conoce a Ramón ni merece conocerlo. No voy a hablar en nombre de nadie, sino en el mío propio. Que yo sí lo conozco.

Como dije antes, no voy a defender nada porque todo cae por su propio peso. Pero sí puedo decir que ni yo, ni tú Ramón, necesitamos defendernos denigrando y echando por tierra a otra persona. Ni tú ni yo damos pábulo a semejantes estupideces aunque no deje de sorprendernos el mal hacer de algunos. Pero sobre todo, tú y yo tenemos la fortuna de tener a toda esta gente bien lejos de nosotros.

Hay una gran diferencia entre "Fan" y "Fanático" aunque en los últimos días, la línea que separa estas dos queda demasiado diluida en algunas mentes. Y a veces algo que se considera ayuda o apoyo, queda convertido en un profundo daño.

No soy nadie para dar consejos a nadie. No tengo la categoría moral que hay por aquí y de la que se hace gala, para permitirme el lujo de juzgar a gente que ni siquiera conozco. Pero sí puedo decir que el tiempo pone a cada cosa y a cada uno en su lugar. Y que sobre todo, retrata a la verdadera naturaleza de la gente.

No es más educado el que precisamente más presume de educación. No es mas digno el que trata de imponer sus principios por encima de las personas. No siempre es más sabio el que mas edad tiene.

Ramón, mi último comentario es para tí.

Eres grande como solo tú sabes ser. Eres humilde como solo la gente buena sabe serlo. Eres un gran compañero y un buen amigo de tus amigos. No cambies nunca. Porque alguien como tú, sí merece la pena.


Y ya termino.

Espero no tener que dejar nunca un mensaje como este a favor de María. Pero es que tampoco pensé que tendría que dejarlo a favor de Ramón. Sea como sea, no olvidéis ninguno de los dos (aunque me consta que lo sabéis) que nadie de este hilo haría nada en contra vuestra, y mucho menos, nada que os perjudicase. Ni contra vosotros ni contra cualquiera de los actores de Puente Viejo. Nosotras no amenazamos con sacar trapos sucios ni desvelar mentiras solo por hacer daño. Y mucho menos por una supuesta venganza. Pero que sí defenderemos de las mentiras que pretenden soltarse por ahí.

Toda mi admiración y mi cariño para vosotros dos.

Compañeras, hay cosas que no se pueden consentir guiño
Siamesa, love you!!
#7540
Franrai
Franrai
10/08/2012 20:05
Hay cosas que por más que las pienses, menos comprensibles son.

No voy a entrar al trapo con personas que al intentar razonar o darles una opinión contraria a la suya, saltan al cuello con amenazas y faltas de respeto. El mismo respeto que piden, pero que muestran a cada palabra que no tienen. Ni eso ni educación.

Me resulta incomprensible como a alguien le puede afectar tantísimo una serie de televisión, como para llegar a sobrepasar el limite de la cordura una vez que ésta no acaba como se desea. Porque, a mi entender, para ellas acaba con la marcha de Megan. A la que, claro queda en sus comentarios, que adoran. Yo no voy a discutir si Megan es o no una buena actriz (que lo es), ni en si le van a dar un buen final a Pepa o no (que por más que le pese será malo), ni siquiera voy a entrar en juicios morales sobre como soy dependiendo a mis gustos. Todas las que estamos aquí defendemos a Francisca Montenegro, pero que la defendamos no significa que compartamos que sus malos actos están bien hechos. No. En absoluto, y somos las primeras a las que esas acciones nos duelen. Por que algunas no son propias de Francisca. Pero bueno, no deja de ser un personaje, y (aunque nos pese) los guionistas pueden usarla a su antojo para sus tramas.

Lo que no voy a permitir, me niego y va contra mis principios (Que yo si los tengo, y sinceros. Que es muy fácil pedir y muy difícil dar.) es que delante de mis narices estén sacando y diciendo cosas que superan los límites. Me ha costado morderme la lengua y contar hasta diez para no saltar al cuello de alguna que otra (por no centrarme solo en una persona), por que hay cosas que aunque no te dañen personalmente, te duelen por la admiración que sientes hacia las personas a las que su ataque ha ido dirigido.

No se puede pensar que eres Dios y que ves más allá de la pantalla, para señalar con el dedo a una persona que ni siquiera sabe que existes. Sería muy soberbio en incluso egocéntrico pensar que todo un señor, como es Ramón Ibarra, va a perder el tiempo discutiendo y criticando a sus compañeros. No, no todos cojean del mismo pie que ellas. Y mucho menos nuestro Ibarra, que con creces ha demostrado que es una persona encantadora.

Y en cuanto a las actuaciones, las cosas que les hacen hacer a los actores interpretativamente... Otra vez entramos en lo moral, amoral e inmoral.

Pero a ver, que igual que nosotras (hablo por nosotras, nosotras, que visto está que para algunas no sería totalmente cierto) encendemos la tele a las 17:30, disfrutamos durante una hora de los personajes, para nuestro caso concreto Francisca Montenegro y Raimundo Ulloa. Los actores llegan a las 8:00 de la mañana, o incluso antes, se colocan su traje entran en el escenario y ¡zas! Actúan. Cuántas veces habrá dicho María que no juzga a su personaje, por que si lo juzga apaga y vámonos.

Como me ha dicho Ruth hace un rato, ¿entonces los actores que hacen de asesinos en serie...? ¿Los metemos en la cárcel? ¿O le damos un discurso moral por que tienen familia, amigos y vecinos...?

Yo espero que estas chicas (en concreto una) retire todo lo dicho. Aunque cosas como éstas, me hacen desconfiar del ser humano. No me resulta lógico que una cría, como puedo llegar a ser yo para ellas, tenga algo más de capacidad de razonamiento, educación y madurez, que ellas.
...............................................

Salvando ésto, que muy pocas veces me veréis seria y menos enfadada (que los cabreo los pillo, por supuesto, pero muy a mi pesar), os traigo, o mejor dicho, os traemos, algo para ver si sacamos unas sonrisas.

Bueno, Laura me propuso hace unas semanas una idea que, se me ocurrió, podía cuajar. Y aquí está el resultado, tras unos cuantos días de improvistos que no han hecho sino disminuir un poco la calidad del video. Pero bueno, la intención siempre es lo que cuenta y nosotras hemos puesto toda de nuestra parte.

Que por cierto, éste ha sido el motivo por el que no hay gotas esta semana, que bastante tenía con aguantar los desvarios del programa.

¡Esperamos que os guste!

"Os empeñáis en ponerme siempre como la bruja del cuento"



¡Un beso a todas, amores! Y en especial a ti, Miri sonriente

P.D. Ruth, Miri, bravo bravo bravo ¡Que dos retos! En uno se me cayó la baba leyendo a Francisca con María. Y en el otro terminé llorando... Perfectos.

Y a la Bouzas y Ramón, deciros que os adoro.
Anterior 1 2 3 4 [...] 374 375 376 377 378 379 Siguiente