El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
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08/06/2011 23:44
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#7261
22/06/2012 10:18
Jolin me quedo con ganas de una respuesta del ulloa... Pero bueno significa esto que francisca esta flaqueando con sus sentimientos?? A ver que pasa...
Laura gracias porla escena!!
Laura gracias porla escena!!
#7262
22/06/2012 13:29
Bueno pues la escena ha estado muy bien la verdad, con que no discutan para mi es una alegría.
Me ha gustado que el Ulloa haya ido de buen royo, no ha ido a pelear sino a advertir y eso me gusta aunque me sigue molestando y bastante que sigan cargando todas las culpas en Francisca, lo del cambio de actitud me fastidia bastante ¿y que pasa con esa joya de niño?
También me ha gustado lo de nuestro hijo de Rai y la respuesta de Paca de mi hijo pero sobre todo ese final, con esa Paca que se nota que está como muy fatal y ese Rai que se queda con esa carita. Solo espero que alguna vez en alguna escena de este tipo el Rai la coja y la abrace muy fuerte por que en esta escena en concreto la Paca necesitaba un achuchón.
Y por cierto Ibarra hijo mío, estas muuuuuuuuuy bueno, eres como el buen vino, cada día que pasa mejoras más.
Tocayaaaaaaa que casi casi le vemos la carita a Daniela, que tenemos muchas ganas de ver a nuestra sobri virtual. Que te quieroooooooooooo.
Me ha gustado que el Ulloa haya ido de buen royo, no ha ido a pelear sino a advertir y eso me gusta aunque me sigue molestando y bastante que sigan cargando todas las culpas en Francisca, lo del cambio de actitud me fastidia bastante ¿y que pasa con esa joya de niño?
También me ha gustado lo de nuestro hijo de Rai y la respuesta de Paca de mi hijo pero sobre todo ese final, con esa Paca que se nota que está como muy fatal y ese Rai que se queda con esa carita. Solo espero que alguna vez en alguna escena de este tipo el Rai la coja y la abrace muy fuerte por que en esta escena en concreto la Paca necesitaba un achuchón.
Y por cierto Ibarra hijo mío, estas muuuuuuuuuy bueno, eres como el buen vino, cada día que pasa mejoras más.
Tocayaaaaaaa que casi casi le vemos la carita a Daniela, que tenemos muchas ganas de ver a nuestra sobri virtual. Que te quieroooooooooooo.
#7263
22/06/2012 14:01
Maria José perdona porque leo tu mensaje ahora mismo, pero veo que Laura estuvo al quite y te puso el video de la escena. ¡Gracias Laura!
Y bueno, como me imagino que lo habreís visto, voy a daros mi humilde visión particular de la escena. Ya os dije que me había encantado y por varias razones.
1º. Raimundo se presenta en la casona, no para comprobar que Francisca es capaz de caminar, porque es algo que da por supuesto que es cierto al creer a Tristán (cierto es que no tiene por qué desconfiar de su hijo), sino que va con la intención de espolear a nuestra Paca y hacerle ver que si sigue por ese camino, puede perder definitivamente a Tristán. ¡Me encanta! porque eso denota preocupación por parte del Ulloa. No quiere que, a pesar de todo, Francisca se quede sola sin el apoyo y cariño de su hijo.
Es verdad como dice mariajo, que tampoco me gusta el que culpen solo a Francisca de todo lo que ocurrió. Esto es como lo de Tristán y la doctora. Leo que muchas se echan encima de Gregoria por haber ido a reclamarle a Tristán. ¡Pues qué decir! Que me parece perfecto. Ese hijo es tan de Tristán como suyo. Dos no se acuestan si uno no quiere, y en aquella ocasión, el capitán no actuó para nada obligado. Pero bueno, este es un tema que ni me va ni me viene. Me da exactamente igual lo que hagan, bastante tengo con Raimundo y Francisca
2º. Me encanta que a pesar de todo, Raimundo diga "nuestro hijo". No es por nada, pero cada vez que lo dice me emociono.
3º. La última frase de Francisca. Ya os comenté ayer cuando la puse que era de lo mejor de esa escena. Primero por el trasfondo de la misma (es toda una declaración de intenciones) y la carita que se le queda después, y segundo por el efecto que causa en Raimundo, que se queda pilladísimo con tal afirmación.
Por una vez y sin que sirva de precedente, bien hecho señores guionistas
Me ha gustado!
P.D. Nadia, ¡sigue!
P.D. 2: Mariajo, de acuerdo contigo respecto al Ibarra. Pero ya sabes ¿eh? ¬¬
P.D. 3: Maria José! ¿de nalgas? ¿Tu niña quería hacer un calvo a los guionistas? jajajaja Que vaya todo bien, preciosa. Ya sabes que desde aquí te enviamos muchos ánimos. Ya nos contarás.
Y bueno, como me imagino que lo habreís visto, voy a daros mi humilde visión particular de la escena. Ya os dije que me había encantado y por varias razones.
1º. Raimundo se presenta en la casona, no para comprobar que Francisca es capaz de caminar, porque es algo que da por supuesto que es cierto al creer a Tristán (cierto es que no tiene por qué desconfiar de su hijo), sino que va con la intención de espolear a nuestra Paca y hacerle ver que si sigue por ese camino, puede perder definitivamente a Tristán. ¡Me encanta! porque eso denota preocupación por parte del Ulloa. No quiere que, a pesar de todo, Francisca se quede sola sin el apoyo y cariño de su hijo.
Es verdad como dice mariajo, que tampoco me gusta el que culpen solo a Francisca de todo lo que ocurrió. Esto es como lo de Tristán y la doctora. Leo que muchas se echan encima de Gregoria por haber ido a reclamarle a Tristán. ¡Pues qué decir! Que me parece perfecto. Ese hijo es tan de Tristán como suyo. Dos no se acuestan si uno no quiere, y en aquella ocasión, el capitán no actuó para nada obligado. Pero bueno, este es un tema que ni me va ni me viene. Me da exactamente igual lo que hagan, bastante tengo con Raimundo y Francisca

2º. Me encanta que a pesar de todo, Raimundo diga "nuestro hijo". No es por nada, pero cada vez que lo dice me emociono.
3º. La última frase de Francisca. Ya os comenté ayer cuando la puse que era de lo mejor de esa escena. Primero por el trasfondo de la misma (es toda una declaración de intenciones) y la carita que se le queda después, y segundo por el efecto que causa en Raimundo, que se queda pilladísimo con tal afirmación.
Por una vez y sin que sirva de precedente, bien hecho señores guionistas

Me ha gustado!
P.D. Nadia, ¡sigue!
P.D. 2: Mariajo, de acuerdo contigo respecto al Ibarra. Pero ya sabes ¿eh? ¬¬
P.D. 3: Maria José! ¿de nalgas? ¿Tu niña quería hacer un calvo a los guionistas? jajajaja Que vaya todo bien, preciosa. Ya sabes que desde aquí te enviamos muchos ánimos. Ya nos contarás.
#7264
22/06/2012 18:29
Mariajose de nada por lo de la escena. Al leerte no pdue evitra traerosla proque a una servidora le gustó mucho pro las mismas razone suqe esgrime Ruth. Siempre me repito pero solo ramón y María aguantan la tensión sexual entre paca rai sin apenas encontrarse
Ruth sobre lod el nene de Tristan pienso como tu. una se ha tirado toda la mañana defendiendo lo que hace Gregoria de ir a pedir a Tristan responsabilidades de ese niño y me han dado cera diciendo que sólo es cosa de gregoria.
Ruth sobre lod el nene de Tristan pienso como tu. una se ha tirado toda la mañana defendiendo lo que hace Gregoria de ir a pedir a Tristan responsabilidades de ese niño y me han dado cera diciendo que sólo es cosa de gregoria.
#7265
22/06/2012 19:00
Hola chicas!
La escena de hoy me ha gustado mucho pero lo suyo hubiera sido que no terminara de esa manera después de la frase de Francisca. Pero en fin... sé que es mucho pedirle a los guionistas.
A lo mejor suena a terror lo que voy a decir pero es que la soledad es muy mala y hoy he recibido las notas de Francés: me han aprobado todo salvo la expresión oral así que la prueba de certificación está suspendida

así que como estoy de bajón estoy perfilando otra cancioncilla esta vez sobre Rai... a ver si os gusta.
Seguid con los relatos que hoy que estoy un poco chof lo necesito y mariajosé... ¡hasta Daniela no soporta a los guionistas! jajajajajaja ¡¡MUCHOS ÁNIMOS!!
La escena de hoy me ha gustado mucho pero lo suyo hubiera sido que no terminara de esa manera después de la frase de Francisca. Pero en fin... sé que es mucho pedirle a los guionistas.
A lo mejor suena a terror lo que voy a decir pero es que la soledad es muy mala y hoy he recibido las notas de Francés: me han aprobado todo salvo la expresión oral así que la prueba de certificación está suspendida


así que como estoy de bajón estoy perfilando otra cancioncilla esta vez sobre Rai... a ver si os gusta.Seguid con los relatos que hoy que estoy un poco chof lo necesito y mariajosé... ¡hasta Daniela no soporta a los guionistas! jajajajajaja ¡¡MUCHOS ÁNIMOS!!
#7266
22/06/2012 21:18
Ya teneís la escena de hoy subida al canal 

#7267
23/06/2012 12:41
HOLA CHICAS:
Parece que el en cuentro de ayer no ha ido tan mal como otras veces pero eso si yo estoy con Mariajose que me que do con las ganas de que el ulloa le contestara a francisca .
ESO si ayer disfrute un poco cuando aparece la doctora y le dice a Tristan que esta embarazada haver done esta es amor sincero de que el le habla a su madre hay que me da ha mi que aqui no hay nadie libre de pecado .
UN BESITO
Parece que el en cuentro de ayer no ha ido tan mal como otras veces pero eso si yo estoy con Mariajose que me que do con las ganas de que el ulloa le contestara a francisca .
ESO si ayer disfrute un poco cuando aparece la doctora y le dice a Tristan que esta embarazada haver done esta es amor sincero de que el le habla a su madre hay que me da ha mi que aqui no hay nadie libre de pecado .
UN BESITO
#7268
23/06/2012 14:34
Hola guapas!!
Pues yo, como Sonia, voy a reconocer que ayer me lo pasé pipa con el Kinder Sorpresa de Tristán. Porque a ver, después de la pedazo frase que le soltó a su madre durante la fiesta de cumpleaños, algo así como "Quien ama de verdad no miente ni engaña" tras haberse trajinado a la Doc y haberle dicho a Pepa que tal trajín no había tenido lugar pues.... que lo siento mucho por las Tristanpepistas pero se lo había ganado.
(Mención especial en la fiesta al vestido by Tapizados Mesía de Pepa... Mother of God!)
No voy ni a mencionar eso de "Eso cree usted porque nunca ha encontrado el amor de verdad" porque vamos, lo que dijo Ruth el otro día... que él, como todas aquí sabemos, nació por ciencia infusa... ¬¬'
De la escena de ayer... que me gustó en general, aunque la verdad que no me mola mucho ese tonito que lleva Raimundo en las últimas escenas (Sigo, como la mayoría de nosotras, en mis trece de que gran parte de la culpa del tema de Tristán la tiene él) pero en fin, que está bien que se acerque a tratar de que ella solucione sus diferencias con su hijo si bien para mi la frase final de Francisca es matadora (y solo hay que ver como se le queda mirando él...)
En fin, aquí os dejo las capturas.


(En estas dos no penséis que la mirada fatal de Raimundo es porque Paca camina; he llegado a la deducción de que se debe al momento erótico-festivo Paca-Mauri

)
















Pues yo, como Sonia, voy a reconocer que ayer me lo pasé pipa con el Kinder Sorpresa de Tristán. Porque a ver, después de la pedazo frase que le soltó a su madre durante la fiesta de cumpleaños, algo así como "Quien ama de verdad no miente ni engaña" tras haberse trajinado a la Doc y haberle dicho a Pepa que tal trajín no había tenido lugar pues.... que lo siento mucho por las Tristanpepistas pero se lo había ganado.
(Mención especial en la fiesta al vestido by Tapizados Mesía de Pepa... Mother of God!)
No voy ni a mencionar eso de "Eso cree usted porque nunca ha encontrado el amor de verdad" porque vamos, lo que dijo Ruth el otro día... que él, como todas aquí sabemos, nació por ciencia infusa... ¬¬'
De la escena de ayer... que me gustó en general, aunque la verdad que no me mola mucho ese tonito que lleva Raimundo en las últimas escenas (Sigo, como la mayoría de nosotras, en mis trece de que gran parte de la culpa del tema de Tristán la tiene él) pero en fin, que está bien que se acerque a tratar de que ella solucione sus diferencias con su hijo si bien para mi la frase final de Francisca es matadora (y solo hay que ver como se le queda mirando él...)
En fin, aquí os dejo las capturas.


(En estas dos no penséis que la mirada fatal de Raimundo es porque Paca camina; he llegado a la deducción de que se debe al momento erótico-festivo Paca-Mauri


)















#7269
23/06/2012 19:00
¡Hola amores! ¿Cómo va el fin de semana?
Bueno chicas yo acabo de ver ahora el capítulo y no tengo nada que decir que no halláis explicado vosotras antes. Me encanta la cara de Tristán cuando llega Gregoria y le suelta la bomba, o el "bombo" según se mire. Os digo que lo estábamos viendo mi hermana y yo y nos hemos empezado reír con ganas las dos. Ella no es Raipaquista pero coincide con nosotras en que el chaval se lo tiene bien merecido.
Y de LA ESCENA qué decir, fabulosa, solo ellos son capaces de estar en pantalla juntos tan poco tiempo y contar tanto, ahora, eso sí, como Maria José y Sonia me he quedado con las ganas de una respuesta de Raimundo, aunque lo ideal hubiera sido un buen abrazo de esos que quitan el "sentio"
.
¡Maria José como soy la última no sabía nada! Que guaaay Daniela, una Raipaquista más y encima con un sentimiento hacia los guionistas mutuo, yo si volviera a nacer también les haría un calvo a los guionistas!! Me encanta esa niña y aún ni ha nacido!
También estoy de acuerdo con lo de Mariajo en cuanto a Ramón, pero Ruth por Dios no me mates, que es tu Riri, lo sé.
Y bueno Natalia, como he visto que estavas un poco "plof" y pedías relatos luego subiré un poco más del mío :)
PD: Cris magníficas capturas, como siempre

PD2: Muchas gracias a todas por pedirme que siga con el relato, prometo ir mejorando
Un abrazo y un beso a todas.
Bueno chicas yo acabo de ver ahora el capítulo y no tengo nada que decir que no halláis explicado vosotras antes. Me encanta la cara de Tristán cuando llega Gregoria y le suelta la bomba, o el "bombo" según se mire. Os digo que lo estábamos viendo mi hermana y yo y nos hemos empezado reír con ganas las dos. Ella no es Raipaquista pero coincide con nosotras en que el chaval se lo tiene bien merecido.
Y de LA ESCENA qué decir, fabulosa, solo ellos son capaces de estar en pantalla juntos tan poco tiempo y contar tanto, ahora, eso sí, como Maria José y Sonia me he quedado con las ganas de una respuesta de Raimundo, aunque lo ideal hubiera sido un buen abrazo de esos que quitan el "sentio"
.¡Maria José como soy la última no sabía nada! Que guaaay Daniela, una Raipaquista más y encima con un sentimiento hacia los guionistas mutuo, yo si volviera a nacer también les haría un calvo a los guionistas!! Me encanta esa niña y aún ni ha nacido!
También estoy de acuerdo con lo de Mariajo en cuanto a Ramón, pero Ruth por Dios no me mates, que es tu Riri, lo sé.

Y bueno Natalia, como he visto que estavas un poco "plof" y pedías relatos luego subiré un poco más del mío :)
PD: Cris magníficas capturas, como siempre

PD2: Muchas gracias a todas por pedirme que siga con el relato, prometo ir mejorando

Un abrazo y un beso a todas.
#7270
24/06/2012 14:48
Cris cielo como dije por el face de alfonso y Emilia eso le pasa a Tristan por bocazas y por una vez el discurso de gregoria y el de Pepa se lo tiene muy merecido. otra cosa es la actriz que hace de Gregoria que sigue en su mismo ounto de no sé lo que es tener expresividad, pero el diálogo bien merecido.
#7271
25/06/2012 00:15
Bueno chicas lo prometido es deuda, aquí os dejo un trocito más de mi relato, no es mucho pero algo es algo, mañana más y mejor. 
Muchas gracias por vuestro apoyo y por vuestros ánimos, este relato es únicamente por y para vosotras,¡muchos besos guapiisimas!
-Yo soy A negativo.- La joven Montenegro pareció salir de su ensimismamiento. – Voy arriba a que la doctora le haga la transfusión a mi madre ahora mismo.
-Te acompaño- Raimundo vio en ello una oportunidad para ver como se encontraba su pequeña.
Ambos subieron lo más deprisa que pudieron y entraron en la habitación en la que se encontraba Rosario sentada al lado de Francisca. La doctora Casas que estaba de pie le empezó a preguntar a Soledad si estaba segura del tipo de sangre que tenía, el riesgo que corría al hacer aquello… Pero el tabernero ya no las escuchaba. Miraba aquella mujer con la piel blanquecina, que a pesar del paso de los años y la situación en la que se encontraba estaba realmente hermosa. Tenía el pelo azabache suelto surcando el cojín en el que estaba apoyada. Se acercó hasta posicionarse al lado de Rosario sin dejar de mirarla.
-Rosario, por favor baja a prepararles una tisana a Tristán y súbele una taza a Soledad- Ambos vieron como la joven iba al otro lado de la cama con Gregoria para empezar con la trasfusión.
-Está bien Raimundo, pero luego usted y yo tenemos que hablar, esto no puede seguir así. Todos estos años ya han sido suficiente tiempo. Ya está bien.
El semblante de Rosario había cambiado. Ahora estaba tremendamente enfadada, gesto asustó a Raimundo, nunca la había visto de ese modo.
La criada salió de la habitación y Raimundo no pudo contenerse. Cogió la mano de Francisca, esa mujer con el semblante tranquilo y con una media sonrisa aun en el rostro. Sin parase a pensar en que Soledad y Gregoria se encontraban también en la habitación besó su mano, manteniéndola durante unos instantes junto a sus labios.
-Vamos a ver, te lo repito Soledad, tu madre seguramente va a salir de esta, tranquilízate- la doctora intentaba calmar a la joven- voy a empezar con esto ahora que ya he sacado tu sangre, don Raimundo será mejor que se marchen ambos…
-Por favor doctora, déjeme quedarme, prometo no importunarla en nada. Mi vida está en sus manos- Raimundo dijo esto último en un susurro, acariciando la mano blanquecina de su niña.
Gregoria no pudo decir nada ante tal gesto así que decidió no pedirle nada más, en sus ojos se veía que estaba sufriendo lo indecible, que intentaba guardar las apariencias pero esto a veces era imposible.
-Está bien, quédese por si necesito algo, pero Soledad, tú baja a que Rosario te de algo para calmar esos nervios, sino creo que voy a tener que socorrer a alguien más en esta casa.
Esta estaba tan nerviosa que no solo no se había dado cuenta del anterior gesto de Raimundo, sino que tampoco se atrevió a contradecirla, además se encontraba muy débil.
El tabernero mantuvo sujeto la mano de su pequeña durante toda la transfusión ignorando las miradas que le lanzaba discretamente la doctora, ahora no era momento de seguir con su teatro personal, no pensaba fingir que odiaba a Francisca en aquellos instantes tan inestables y a la vez importantes.
Gregoria se iba a retirar sin decir nada pero Raimundo la sujetó del brazo.
-Doctora ¿cómo está? Va salir de esta ¿cierto?- La ansiedad se apoderaba de Raimundo a medida que formulaba una pregunta nueva sin respuesta.
-Tranquilícese Raimundo, si todo va según lo planeado saldrá de esta, afortunadamente la encontró a tiempo y además tenemos suerte de tener a Soledad cerca. Solo necesita tiempo para recuperarse, para que la sangre pueda volver a su circuito normal. Si no me equivoco mañana, más o menos, despertará. Solo hay que tener paciencia.
-Gracias doctora.
Con esas palabras ella se fue, sin decir nada más. Raimundo quedó solo con Francisca, se levantó y se sentó en el lado de la cama mientras acariciaba suavemente una de sus mejillas. Las lágrimas empezaron a correr por las suyas propias.

Muchas gracias por vuestro apoyo y por vuestros ánimos, este relato es únicamente por y para vosotras,¡muchos besos guapiisimas!

-Yo soy A negativo.- La joven Montenegro pareció salir de su ensimismamiento. – Voy arriba a que la doctora le haga la transfusión a mi madre ahora mismo.
-Te acompaño- Raimundo vio en ello una oportunidad para ver como se encontraba su pequeña.
Ambos subieron lo más deprisa que pudieron y entraron en la habitación en la que se encontraba Rosario sentada al lado de Francisca. La doctora Casas que estaba de pie le empezó a preguntar a Soledad si estaba segura del tipo de sangre que tenía, el riesgo que corría al hacer aquello… Pero el tabernero ya no las escuchaba. Miraba aquella mujer con la piel blanquecina, que a pesar del paso de los años y la situación en la que se encontraba estaba realmente hermosa. Tenía el pelo azabache suelto surcando el cojín en el que estaba apoyada. Se acercó hasta posicionarse al lado de Rosario sin dejar de mirarla.
-Rosario, por favor baja a prepararles una tisana a Tristán y súbele una taza a Soledad- Ambos vieron como la joven iba al otro lado de la cama con Gregoria para empezar con la trasfusión.
-Está bien Raimundo, pero luego usted y yo tenemos que hablar, esto no puede seguir así. Todos estos años ya han sido suficiente tiempo. Ya está bien.
El semblante de Rosario había cambiado. Ahora estaba tremendamente enfadada, gesto asustó a Raimundo, nunca la había visto de ese modo.
La criada salió de la habitación y Raimundo no pudo contenerse. Cogió la mano de Francisca, esa mujer con el semblante tranquilo y con una media sonrisa aun en el rostro. Sin parase a pensar en que Soledad y Gregoria se encontraban también en la habitación besó su mano, manteniéndola durante unos instantes junto a sus labios.
-Vamos a ver, te lo repito Soledad, tu madre seguramente va a salir de esta, tranquilízate- la doctora intentaba calmar a la joven- voy a empezar con esto ahora que ya he sacado tu sangre, don Raimundo será mejor que se marchen ambos…
-Por favor doctora, déjeme quedarme, prometo no importunarla en nada. Mi vida está en sus manos- Raimundo dijo esto último en un susurro, acariciando la mano blanquecina de su niña.
Gregoria no pudo decir nada ante tal gesto así que decidió no pedirle nada más, en sus ojos se veía que estaba sufriendo lo indecible, que intentaba guardar las apariencias pero esto a veces era imposible.
-Está bien, quédese por si necesito algo, pero Soledad, tú baja a que Rosario te de algo para calmar esos nervios, sino creo que voy a tener que socorrer a alguien más en esta casa.
Esta estaba tan nerviosa que no solo no se había dado cuenta del anterior gesto de Raimundo, sino que tampoco se atrevió a contradecirla, además se encontraba muy débil.
El tabernero mantuvo sujeto la mano de su pequeña durante toda la transfusión ignorando las miradas que le lanzaba discretamente la doctora, ahora no era momento de seguir con su teatro personal, no pensaba fingir que odiaba a Francisca en aquellos instantes tan inestables y a la vez importantes.
Gregoria se iba a retirar sin decir nada pero Raimundo la sujetó del brazo.
-Doctora ¿cómo está? Va salir de esta ¿cierto?- La ansiedad se apoderaba de Raimundo a medida que formulaba una pregunta nueva sin respuesta.
-Tranquilícese Raimundo, si todo va según lo planeado saldrá de esta, afortunadamente la encontró a tiempo y además tenemos suerte de tener a Soledad cerca. Solo necesita tiempo para recuperarse, para que la sangre pueda volver a su circuito normal. Si no me equivoco mañana, más o menos, despertará. Solo hay que tener paciencia.
-Gracias doctora.
Con esas palabras ella se fue, sin decir nada más. Raimundo quedó solo con Francisca, se levantó y se sentó en el lado de la cama mientras acariciaba suavemente una de sus mejillas. Las lágrimas empezaron a correr por las suyas propias.
#7272
25/06/2012 00:15
-Francisca, mi niña, mi pequeña. Por qué lo has hecho, has fallado en muchas de tus decisiones, pero igual que yo, igual que nuestro hijo, igual que todos en este maldito pueblo lo hemos hecho.- Raimundo cogió uno de sus mechones color ébano y comenzó a acariciar su cabello- No puedes dejarme solo en el mundo, sin ti, la felicidad para mí no es más que un vago recuerdo Francisca, te necesito más que al aire que respiro.- Se levantó, no podía creer estar en esa situación de nuevo. Ya había pasado por ahí una vez, pero ahora era distinto, estaba su hijo, estaba la carta en la que le confesaba todos sus sentimientos, no, aquello no podía terminar así. Se arrodilló en el suelo, a su lado y cogió de nuevo su mano- Francisca despierta, déjame amarte, déjame quererte y volver a sentirte mía, como antes, porque yo soy tuyo mi cielo, he sido, soy y seré tuyo siempre.
Raimundo no pudo contenerse más y la besó, la besó con desesperación, con amor, con furia, con cariño, con pasión, con confianza. Los labios de su amada no respondieron, pero al tabernero tampoco le hizo falta, solo el tacto de su boca sirvió para que no perdiera la esperanza, estaban hechos a medida, uno para el otro y así debía ser. Sin más se volvió a sentar en la silla y volvió a coger su mano, más tranquilo, dándole suaves y pausados besos y murmurándole un sinfín de “te quieros”. En ese instante Tristán entró, Raimundo no se dio cuenta y no cesó en sus demostraciones de amor, por lo que el joven vio a su madre, aún inconsciente, se volvió y cerró la puerta. Al pie de la escalera Soledad, Rosario, Mauricio y Pepa lo miraban expectantes.
-Y bien hermano ¿a qué esperas para entrar?-Soledad se había aserenado lo suficiente como para formular una pregunta coherente. Los lloros, en general, después de las altas expectativas que mantenía la doctora en cuanto a la recuperación de Francisca habían aliviado a todos.
-Hermana, esta noche Raimundo se quedará con madre.
Todos los presentes se quedaron estupefactos, menos Rosario, que sabía de sobra qué estaba pasando, más tarde hablaría con Raimundo.
-Señor ¿está usted seguro? Su madre y el tabernero siempre andan discutiendo y…-Mauricio no se fiaba de Raimundo ni un pelo.
-Mauricio sé lo que me hago y mi madre no podría estar en mejores manos.
El joven terminó de bajar los escalones y llegó al lado de Pepa.
-Pepa yo esta noche me voy a quedar aquí por si le ocurriera alguna cosa a mi madre, pero por favor, antes de llegar al Jaral pasa por la casa de los Castañeda y avisa a Emilia de que su padre pasará aquí la noche, conociéndola seguro que aún está en vela esperándolo. - Tristán al ver la cara de incredulidad de su esposa siguió dándole indicaciones- No hace falta que le digas por qué se queda aquí, estoy seguro de que ella lo entenderá.
La partera no dijo nada más y ambos se despidieron con un beso. Mauricio acompañó a la joven refunfuñando por lo bajo, seguía sin parecerle bien que Raimundo se quedara toda la noche con su señora, es cierto que no la quería, ni la amaba ni ninguna cosa extraña de las que se rumoreaban por el pueblo le unía a ella. Solo era aprecio de amigo, casi de hermano. Cuando él empezó a trabajar para su marido presenció más de una vez las palizas a las que era sometida, cómo repetidamente se interponía entre los golpes de su marido y sus hijos, recibiéndolos todos ella. No quería que le volvieran a hacer daño, otra vez, y menos un tabernero de tres al cuarto que como había oído decir a Rosario, la había abandonado sin esperanzas para luego volver a por ella, cuando ya era demasiado tarde.
Tristán no obligó a Rosario a marcharse a su casa, ella quería luchar para que su señora despertara y para que volviera a ser la muchacha joven de antes, Francisca Montenegro, su amiga. Se quedó en uno de los cuartos de invitados, solo durmió un par de horas porque la desazón le consumía, pero de esta forma descansó algo.
Tristán y Soledad subieron hacia sus habitaciones. Este le contó el encuentro que había presenciado en el cuarto de su madre. Aunque él sabía algo de la historia de amor que hubo entre los dos por lo que le había contado su padre, decidió no contarle nada a su hermana, debía de darles una explicación su madre cuando despertara. Ella por su parte empezó a atar cabos, miradas, gestos, momentos… Sentimientos que habían acechado a su madre durante treinta años. Con unas palabras ambos hermanos se despidieron en la puerta de sus cuartos. Tristán se acostó con un sentimiento de culpa inmenso, al igual que su hermana por no haber sabido entender la tristeza de su madre, por no haberse dado cuenta antes de que era esa incomprensión la que poco a poco había ido oscureciendo su manera de ser.
No obstante ninguno de ellos se imaginaba que en la habitación de al lado un hombre llevaba consigo unos sentimientos mucho más amargos y más hondos. Un amor que le pesaba más a medida que pasaban los minutos sin que su pequeña abriera los párpados y una culpa enorme por no haberle dado importancia a ese amor mucho antes.
Raimundo no pudo contenerse más y la besó, la besó con desesperación, con amor, con furia, con cariño, con pasión, con confianza. Los labios de su amada no respondieron, pero al tabernero tampoco le hizo falta, solo el tacto de su boca sirvió para que no perdiera la esperanza, estaban hechos a medida, uno para el otro y así debía ser. Sin más se volvió a sentar en la silla y volvió a coger su mano, más tranquilo, dándole suaves y pausados besos y murmurándole un sinfín de “te quieros”. En ese instante Tristán entró, Raimundo no se dio cuenta y no cesó en sus demostraciones de amor, por lo que el joven vio a su madre, aún inconsciente, se volvió y cerró la puerta. Al pie de la escalera Soledad, Rosario, Mauricio y Pepa lo miraban expectantes.
-Y bien hermano ¿a qué esperas para entrar?-Soledad se había aserenado lo suficiente como para formular una pregunta coherente. Los lloros, en general, después de las altas expectativas que mantenía la doctora en cuanto a la recuperación de Francisca habían aliviado a todos.
-Hermana, esta noche Raimundo se quedará con madre.
Todos los presentes se quedaron estupefactos, menos Rosario, que sabía de sobra qué estaba pasando, más tarde hablaría con Raimundo.
-Señor ¿está usted seguro? Su madre y el tabernero siempre andan discutiendo y…-Mauricio no se fiaba de Raimundo ni un pelo.
-Mauricio sé lo que me hago y mi madre no podría estar en mejores manos.
El joven terminó de bajar los escalones y llegó al lado de Pepa.
-Pepa yo esta noche me voy a quedar aquí por si le ocurriera alguna cosa a mi madre, pero por favor, antes de llegar al Jaral pasa por la casa de los Castañeda y avisa a Emilia de que su padre pasará aquí la noche, conociéndola seguro que aún está en vela esperándolo. - Tristán al ver la cara de incredulidad de su esposa siguió dándole indicaciones- No hace falta que le digas por qué se queda aquí, estoy seguro de que ella lo entenderá.
La partera no dijo nada más y ambos se despidieron con un beso. Mauricio acompañó a la joven refunfuñando por lo bajo, seguía sin parecerle bien que Raimundo se quedara toda la noche con su señora, es cierto que no la quería, ni la amaba ni ninguna cosa extraña de las que se rumoreaban por el pueblo le unía a ella. Solo era aprecio de amigo, casi de hermano. Cuando él empezó a trabajar para su marido presenció más de una vez las palizas a las que era sometida, cómo repetidamente se interponía entre los golpes de su marido y sus hijos, recibiéndolos todos ella. No quería que le volvieran a hacer daño, otra vez, y menos un tabernero de tres al cuarto que como había oído decir a Rosario, la había abandonado sin esperanzas para luego volver a por ella, cuando ya era demasiado tarde.
Tristán no obligó a Rosario a marcharse a su casa, ella quería luchar para que su señora despertara y para que volviera a ser la muchacha joven de antes, Francisca Montenegro, su amiga. Se quedó en uno de los cuartos de invitados, solo durmió un par de horas porque la desazón le consumía, pero de esta forma descansó algo.
Tristán y Soledad subieron hacia sus habitaciones. Este le contó el encuentro que había presenciado en el cuarto de su madre. Aunque él sabía algo de la historia de amor que hubo entre los dos por lo que le había contado su padre, decidió no contarle nada a su hermana, debía de darles una explicación su madre cuando despertara. Ella por su parte empezó a atar cabos, miradas, gestos, momentos… Sentimientos que habían acechado a su madre durante treinta años. Con unas palabras ambos hermanos se despidieron en la puerta de sus cuartos. Tristán se acostó con un sentimiento de culpa inmenso, al igual que su hermana por no haber sabido entender la tristeza de su madre, por no haberse dado cuenta antes de que era esa incomprensión la que poco a poco había ido oscureciendo su manera de ser.
No obstante ninguno de ellos se imaginaba que en la habitación de al lado un hombre llevaba consigo unos sentimientos mucho más amargos y más hondos. Un amor que le pesaba más a medida que pasaban los minutos sin que su pequeña abriera los párpados y una culpa enorme por no haberle dado importancia a ese amor mucho antes.
#7273
25/06/2012 13:11
Buff, hace mil años que no escribo aquí... pero sigo siendo raipaquista.
Menudas historias más maravillosas, seguis levándolas tan bien como siempre.
Maria Jose, me reis mucho con lo de tu niña, es más lista que un conejo, de nalgas!!!
Y que más puedo decir... Laury ya no ha vuelto a pasar por aquí??
BESOS
Menudas historias más maravillosas, seguis levándolas tan bien como siempre.
Maria Jose, me reis mucho con lo de tu niña, es más lista que un conejo, de nalgas!!!
Y que más puedo decir... Laury ya no ha vuelto a pasar por aquí??
BESOS
#7274
25/06/2012 13:16
Ayyyy justicia divina se llama esto Pepa le dice a Raimundo que Tristan es su hijo cuando eso solo le correspondia decirlo a Francisca y ahora la doc le fastidia la exclusiva de su bombo ja ja ja. Por una vez y sin que sirva de precedente...gracias guionistas
#7275
25/06/2012 13:25
Hola....
Felicidades MariaJose! Aunque esta niña ya viene con las intenciones claras. A ver si sirve de algo y nos dan más escenas raipakistas!!

Felicidades MariaJose! Aunque esta niña ya viene con las intenciones claras. A ver si sirve de algo y nos dan más escenas raipakistas!!


#7276
25/06/2012 22:02
¡Buenas noches corazones!
Sobre los adelantos no voy a comentar nada,porque además de que no hay nada interesante sobre nuestra pareja (bueno, no es que no haya nada interesante, es que no hay NADA), el resto de tramas me dan bastante igual. No me gusta la alianza Olmo-Paca, pero en fin...
Del capítulo de hoy, decir que ha sido bastante aburrido, por no decir soporífero. No me ha gustado la escena de Francisca con Mauricio hablando del bracero. Como he dicho muchas veces, aquí parece que puede reformarse a todo el mundo excepto a Francisca. Ahora resulta que Mauricio tiene corazón y se apiada del hombre debido a su situación familiar.
¡Hay que jo....! Mauricio es tan buena persona que se han olvidado todas las tropelías que ha hecho antes y muchas de ellas por iniciativa propia. No voy a hacer un listado de ellas porque vosotras ya las conocéis. Resulta que desde Efrén, nuestro capataz se ha convertido en santo. ¿Qué pasa? ¿Qué antes no existía Efrén? Porque creo recordar que el muchacho tendría unos 20 años aproximadamente. Cuando Mauricio dio una paliza a Juan Castañeda, ya existía Efrén. Cuando partieron los brazos a aquel hombre que entró en la Casona con una escopeta (no recuerdo el nombre del señor este) Mauricio estaba presente y hasta disfrutó con ello. Y Efrén ya existía...
En fin,lo dejaré porque he dicho que no iba a hacer una lista y al final he terminado mencionando alguno de esos momentos.
Claro, es más fácil convertir a Francisca en un ser siniestro y sin corazón que se dedica a hacer daño porque sí. Mientras los demás, ¡pobrecitos todos! viven supeditados a la maldad de la Montenegro. Me da asco. Que uno que engaña y abandona a la mujer a la que dice amar sin más y que se lleva a la niña de otros porque en un accidente en el que iba borracho les mata, otro que es un mentiroso y no es honesto con la que es su esposa, un asesino (aquí puedo especificar a varios...porque hay unos cuantos ¬¬), ETC, ETC, ETC, resulta que son mejores que Francisca.


Bueno, y después de mi defensa de la Montenegro, que dicho sea también, y repito, no me gusta nada los derroteros por lo que la están llevando los guionistas, decir que estoy INDIGNADA con que mi Ramontxu haya salido hoy MEDIO MINUTO ¬¬ ¿De qué vaís?
Si no deseaís conocer mi "ira", quiero más presencia del Ibarra
¡Hasta mañana!
P.D. Señores Lo Mónaco, ¿han pensado en mi propuesta de poner a Rai y Paca a anunciar sus colchones? Porque sigo viendo a Dolores!!!
Sobre los adelantos no voy a comentar nada,porque además de que no hay nada interesante sobre nuestra pareja (bueno, no es que no haya nada interesante, es que no hay NADA), el resto de tramas me dan bastante igual. No me gusta la alianza Olmo-Paca, pero en fin...
Del capítulo de hoy, decir que ha sido bastante aburrido, por no decir soporífero. No me ha gustado la escena de Francisca con Mauricio hablando del bracero. Como he dicho muchas veces, aquí parece que puede reformarse a todo el mundo excepto a Francisca. Ahora resulta que Mauricio tiene corazón y se apiada del hombre debido a su situación familiar.
¡Hay que jo....! Mauricio es tan buena persona que se han olvidado todas las tropelías que ha hecho antes y muchas de ellas por iniciativa propia. No voy a hacer un listado de ellas porque vosotras ya las conocéis. Resulta que desde Efrén, nuestro capataz se ha convertido en santo. ¿Qué pasa? ¿Qué antes no existía Efrén? Porque creo recordar que el muchacho tendría unos 20 años aproximadamente. Cuando Mauricio dio una paliza a Juan Castañeda, ya existía Efrén. Cuando partieron los brazos a aquel hombre que entró en la Casona con una escopeta (no recuerdo el nombre del señor este) Mauricio estaba presente y hasta disfrutó con ello. Y Efrén ya existía...
En fin,lo dejaré porque he dicho que no iba a hacer una lista y al final he terminado mencionando alguno de esos momentos.
Claro, es más fácil convertir a Francisca en un ser siniestro y sin corazón que se dedica a hacer daño porque sí. Mientras los demás, ¡pobrecitos todos! viven supeditados a la maldad de la Montenegro. Me da asco. Que uno que engaña y abandona a la mujer a la que dice amar sin más y que se lleva a la niña de otros porque en un accidente en el que iba borracho les mata, otro que es un mentiroso y no es honesto con la que es su esposa, un asesino (aquí puedo especificar a varios...porque hay unos cuantos ¬¬), ETC, ETC, ETC, resulta que son mejores que Francisca.



Bueno, y después de mi defensa de la Montenegro, que dicho sea también, y repito, no me gusta nada los derroteros por lo que la están llevando los guionistas, decir que estoy INDIGNADA con que mi Ramontxu haya salido hoy MEDIO MINUTO ¬¬ ¿De qué vaís?
Si no deseaís conocer mi "ira", quiero más presencia del Ibarra

¡Hasta mañana!
P.D. Señores Lo Mónaco, ¿han pensado en mi propuesta de poner a Rai y Paca a anunciar sus colchones? Porque sigo viendo a Dolores!!!
#7277
26/06/2012 01:56
Yo al igual que Ruth me repito más que el ajo ¿Dónde está la paca de la primera y segunda temporada? la escena de la plaza es realmente humillante para cualquiera, y la Paca de antes, la Paca, tenía clase y elegancia y señorío. esa sronrisa maliciosa no me hizo ni pizca de gracia
Guionistas de la 1 y 2 temporada Devolvednos a la Paca.
Guionistas de la 1 y 2 temporada Devolvednos a la Paca.
#7278
26/06/2012 02:15
Hola chicas:
Paso rapidito, solo para dejarles un besito a todas pero en especial a nuetra Chus por su cumple jejeje.... espero que hoy sea un día muy especial para tí, ya que cumples un año más (no te pongas tristona que aún tienes muy poquitos). Ojalá lo disfrutes en compañía de aquellos que aprecias y te hagan pasar un dia inolvidable. ¡¡¡FELICIDADES TATA!!!
.
Paso rapidito, solo para dejarles un besito a todas pero en especial a nuetra Chus por su cumple jejeje.... espero que hoy sea un día muy especial para tí, ya que cumples un año más (no te pongas tristona que aún tienes muy poquitos). Ojalá lo disfrutes en compañía de aquellos que aprecias y te hagan pasar un dia inolvidable. ¡¡¡FELICIDADES TATA!!!

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#7279
26/06/2012 12:04
HOLA CHICAS :
RUHT:


No te podias esplicar mejor encuanto lo que le estan haciendo los guinistas a francisca ya les vale
(XD haver si la dejan ser un poquito mejor que ya creo que le va tocando )
UN BESOTO
RUHT:



No te podias esplicar mejor encuanto lo que le estan haciendo los guinistas a francisca ya les vale
(XD haver si la dejan ser un poquito mejor que ya creo que le va tocando )
UN BESOTO
#7280
26/06/2012 16:45
¡Buenas!
Aquí estoy, contenta nada más por las atenciones que nos prestan Ramón y María (gracias de nuevo por la foto, es maravillosa!) ya que sino fuera por ellos, seríamos nada más que una panda de locas que alucinan con una pareja tan dispareja. Gracias por vuestro apoyo y por "sufrir", esperar y confiar con nosotras.
¡Vaya dos soles que tenemos!
Y como hoy es el cumpleaños de mi hermana del alma, de Chus, ahí va este comienzo de mini!!
NOTA: Después de leer esta primera parte y antes de que me matéis, confiad en mi... que no me he vuelto loca...
No te esfuerces. Yo ya lo perdí todo hace muchos años
Aquella frase taladraba sus sienes desde el mismo instante en que las palabras habían salido por la boca de Francisca. ¿Perder? ¿Qué pudo perder ella salvo el candor, la inocencia y bondad que la habían caracterizado? ¡Él sí lo había perdido todo! Y a sus manos. Por causa de esa misma persona que juró amarle por encima de todas las cosas y que no dudó en despojarle de todo lo que le pertenecía, simplemente por despecho y orgullo herido.
Más, ¿por qué no podía evitar sentirse causante de ese dolor que escondían sus palabras? ¿De ese trasfondo amargo y derrotista del que ella nunca había hecho gala? Quizá estaba ya tan acostumbrado a la pose altiva y soberbia de Francisca, que ese sentimiento de desamparo y desconsuelo que vio en ella le sorprendió y dañó a partes iguales.
No podía quedarse con aquella desazón corroyéndole las entrañas. Volvió su mirada a los muros de la Casona, que se alzaban imponentes tras él. Y con firmeza y decisión, regresó sobre sus pasos para parlamentar de nuevo con Francisca. Se había quedado demasiado preocupado con aquella afirmación como para pasarla por alto y olvidarla.
………………………………………….
De nuevo sola tras otra enésima disputa con Raimundo. Peleas que parecían no tener fin nunca y que cada vez le dejaban más tocada. Cada vez más herida y agotada. Y las últimas palabras que le dedicó… Aquello se le había escapado sin querer. No quería hacerle partícipe de cuán herida de muerte le dejaba su continuo desprecio a lo largo de los años, y sin embargo, las palabras salieron de sus labios antes de que tuviera las fuerzas suficientes como para contenerlas.
Golpeó con fuerza el brazo de la butaca con el puño, al tiempo que una lágrima descendía por su mejilla. ¡Basta! ¡Ya era suficiente! Estaba cansada de sufrir, de contenerse. De fingir que nada le afectaba, que nada era capaz de herirla. Pero todo tenía un límite y ella había sobrepasado el suyo con creces.
¿Es que nadie era capaz de verlo? ¿Tan poco afecto despertaba en los demás, tan poco interés, que nadie reparaba en su dolor? Solo veían aquello que deseaban ver. Su corazón ennegrecido y amargado por el rencor y el odio. ¿Y debajo? Bajo todo aquello latía un corazón puro que ella había tratado de esconder y que nadie se había molestado en buscar y rescatar.
¡Desgraciada vida la que le había tocado en suerte!
Prorrumpió en fuertes sollozos sin preocuparse si se encontraba a solas o no. No pudo contenerlo. No quiso hacerlo en realidad. Solo quería despertar de la pesadilla que era su vida para volver a ser lo que un día fue. Para volver a tocar lo que un día tuvo. Escondió el rostro entre sus manos y lloró amargamente.
……………………………………………………………
Raimundo se había quedado petrificado en mitad del recibidor de la casona. Si algo esperaba encontrar cuando decidió volver, de seguro no era lo que tenía frente a sí. Aquellos sollozos se estaban adentrando en él como si millones de alfileres se estuviesen clavando en su pecho hasta hacerle sangrar. Francisca lloraba desconsolada y él se supo inmediatamente causante de aquel desconsuelo. La conocía demasiado bien.
Quiso moverse. Ir hacia ella. Pero ¿qué podría decirle? ¿Que sentía todas y cada una de las cosas que le había dicho a lo largo de los años? ¿Qué diferencia supondría? El abismo que los separaba era tan tremendo que hasta a él mismo le asustaba. ¡Qué sencillo sería acercarse a ella y borrar sus lágrimas con besos! Olvidar todo lo que había sucedido entre ellos y amarse. Amarse una y otra vez, hasta que no les quedase aliento.
Lastima que fuera él el único que seguía enamorado.
Se decidió al fin y comenzó a aproximarse a Francisca. En esas estaba al menos cuando escuchó un ruido cerca de él. Alguien estaba a punto de entrar por la puerta del jardín.
Tuvo el tiempo suficiente para esconderse tras la escalera.
………………………………………………………….
- Señora… -.
Una voz frente a ella le obligó a levantar la vista. Tenía los ojos enrojecidos y las mejillas húmedas. Tal era su dolor en ese momento que no le importó que él la viera así.
- Mauricio, ¿qué…? ¿Qué haces aquí? -.
El capataz acababa de entrar apenas unos segundos atrás y sintió que se le partía el corazón al encontrar a su Señora tan afligida. Por eso se había permitido llegar hasta ella, sabiendo que no debía hacerlo si no quería empeorar las cosas. A pesar de todo, el tono de voz empleado por Francisca disipó cualquier atisbo de duda sobre su osadía.
No le respondió a su pregunta, sino que se arrodilló a su lado con semblante preocupado.
- No llore, Señora... me duele verla llorar… -. Se quedó en silencio, temeroso quizá de estar tomándose unas confianzas que no le correspondían. - Ha sido por el Ulloa, ¿no es cierto? -.
Francisca no le respondió. Pero un nuevo torrente de lágrimas al escuchar su nombre, inundó sus mejillas. Apartó la mirada pero no se escondió. Mauricio conocía parte del dolor que encerraba su alma. Desde Salvador. Desde siempre.
Él apretó su puño en el aire antes de atreverse a abrirlo y acercarlo a la mejilla de ella. Para convertirlo en una tímida caricia.
- Hacía mucho tiempo que no la veía llorar -, musitó. - Desde aquella vez que… -.
Silenció su discurso para no pronunciar el nombre de aquel malnacido. Pero recordó aquella paliza que casi le cuesta la vida cuando se interpuso entre él y la Señora. Francisca le había curado las heridas, agradeciéndole con la mirada su acción. Nunca más volvieron a hablar de ello, hasta ese momento en que él casi lo mencionó otra vez.
Francisca le miró nuevamente. Agradecida, como en aquella ocasión. Ese hombre tosco y torpe estaba ahora a su lado igual que en ese fatídico día. No podía pensar en nadie más leal que Mauricio. Por eso, sin ser tal vez demasiado consciente de lo que hacía, se dejó caer sobre su mano, aceptando la caricia. Una inocente muestra de afecto que necesitaba demasiado.
Mauricio se perdió entonces en su mirada. Y lentamente, sin ningún control sobre su cuerpo, se acercó hasta quedar apenas a unos milímetros de ella.
- Francisca… -.
Susurró antes de rozar sus labios con los suyos. En un beso tímido y respetuoso. Pero con una intención y un sentimiento guardado en su interior durante demasiados años.
Francisca se sobresaltó ante aquel gesto, pero no se apartó. Estaba demasiado necesitada de afecto y de cariño. Cerró los ojos, imaginando que era Raimundo quien le brindaba su amor. Y en escasos segundos, se descubrió devolviéndole el beso con igual timidez.
Unos metros más atrás, escondido, perplejo y con otro sentimiento desgarrándole las entrañas y al que era incapaz de poner nombre, Raimundo había asistido a aquel momento. Incapaz de creer que hubiera sucedido.
Es más, ¿cómo podía haber pasado algo así?
Aquí estoy, contenta nada más por las atenciones que nos prestan Ramón y María (gracias de nuevo por la foto, es maravillosa!) ya que sino fuera por ellos, seríamos nada más que una panda de locas que alucinan con una pareja tan dispareja. Gracias por vuestro apoyo y por "sufrir", esperar y confiar con nosotras.
¡Vaya dos soles que tenemos!
Y como hoy es el cumpleaños de mi hermana del alma, de Chus, ahí va este comienzo de mini!!
NOTA: Después de leer esta primera parte y antes de que me matéis, confiad en mi... que no me he vuelto loca...
AMOR INCONDICIONAL (PARTE I)
[/b]No te esfuerces. Yo ya lo perdí todo hace muchos años
Aquella frase taladraba sus sienes desde el mismo instante en que las palabras habían salido por la boca de Francisca. ¿Perder? ¿Qué pudo perder ella salvo el candor, la inocencia y bondad que la habían caracterizado? ¡Él sí lo había perdido todo! Y a sus manos. Por causa de esa misma persona que juró amarle por encima de todas las cosas y que no dudó en despojarle de todo lo que le pertenecía, simplemente por despecho y orgullo herido.
Más, ¿por qué no podía evitar sentirse causante de ese dolor que escondían sus palabras? ¿De ese trasfondo amargo y derrotista del que ella nunca había hecho gala? Quizá estaba ya tan acostumbrado a la pose altiva y soberbia de Francisca, que ese sentimiento de desamparo y desconsuelo que vio en ella le sorprendió y dañó a partes iguales.
No podía quedarse con aquella desazón corroyéndole las entrañas. Volvió su mirada a los muros de la Casona, que se alzaban imponentes tras él. Y con firmeza y decisión, regresó sobre sus pasos para parlamentar de nuevo con Francisca. Se había quedado demasiado preocupado con aquella afirmación como para pasarla por alto y olvidarla.
………………………………………….
De nuevo sola tras otra enésima disputa con Raimundo. Peleas que parecían no tener fin nunca y que cada vez le dejaban más tocada. Cada vez más herida y agotada. Y las últimas palabras que le dedicó… Aquello se le había escapado sin querer. No quería hacerle partícipe de cuán herida de muerte le dejaba su continuo desprecio a lo largo de los años, y sin embargo, las palabras salieron de sus labios antes de que tuviera las fuerzas suficientes como para contenerlas.
Golpeó con fuerza el brazo de la butaca con el puño, al tiempo que una lágrima descendía por su mejilla. ¡Basta! ¡Ya era suficiente! Estaba cansada de sufrir, de contenerse. De fingir que nada le afectaba, que nada era capaz de herirla. Pero todo tenía un límite y ella había sobrepasado el suyo con creces.
¿Es que nadie era capaz de verlo? ¿Tan poco afecto despertaba en los demás, tan poco interés, que nadie reparaba en su dolor? Solo veían aquello que deseaban ver. Su corazón ennegrecido y amargado por el rencor y el odio. ¿Y debajo? Bajo todo aquello latía un corazón puro que ella había tratado de esconder y que nadie se había molestado en buscar y rescatar.
¡Desgraciada vida la que le había tocado en suerte!
Prorrumpió en fuertes sollozos sin preocuparse si se encontraba a solas o no. No pudo contenerlo. No quiso hacerlo en realidad. Solo quería despertar de la pesadilla que era su vida para volver a ser lo que un día fue. Para volver a tocar lo que un día tuvo. Escondió el rostro entre sus manos y lloró amargamente.
……………………………………………………………
Raimundo se había quedado petrificado en mitad del recibidor de la casona. Si algo esperaba encontrar cuando decidió volver, de seguro no era lo que tenía frente a sí. Aquellos sollozos se estaban adentrando en él como si millones de alfileres se estuviesen clavando en su pecho hasta hacerle sangrar. Francisca lloraba desconsolada y él se supo inmediatamente causante de aquel desconsuelo. La conocía demasiado bien.
Quiso moverse. Ir hacia ella. Pero ¿qué podría decirle? ¿Que sentía todas y cada una de las cosas que le había dicho a lo largo de los años? ¿Qué diferencia supondría? El abismo que los separaba era tan tremendo que hasta a él mismo le asustaba. ¡Qué sencillo sería acercarse a ella y borrar sus lágrimas con besos! Olvidar todo lo que había sucedido entre ellos y amarse. Amarse una y otra vez, hasta que no les quedase aliento.
Lastima que fuera él el único que seguía enamorado.
Se decidió al fin y comenzó a aproximarse a Francisca. En esas estaba al menos cuando escuchó un ruido cerca de él. Alguien estaba a punto de entrar por la puerta del jardín.
Tuvo el tiempo suficiente para esconderse tras la escalera.
………………………………………………………….
- Señora… -.
Una voz frente a ella le obligó a levantar la vista. Tenía los ojos enrojecidos y las mejillas húmedas. Tal era su dolor en ese momento que no le importó que él la viera así.
- Mauricio, ¿qué…? ¿Qué haces aquí? -.
El capataz acababa de entrar apenas unos segundos atrás y sintió que se le partía el corazón al encontrar a su Señora tan afligida. Por eso se había permitido llegar hasta ella, sabiendo que no debía hacerlo si no quería empeorar las cosas. A pesar de todo, el tono de voz empleado por Francisca disipó cualquier atisbo de duda sobre su osadía.
No le respondió a su pregunta, sino que se arrodilló a su lado con semblante preocupado.
- No llore, Señora... me duele verla llorar… -. Se quedó en silencio, temeroso quizá de estar tomándose unas confianzas que no le correspondían. - Ha sido por el Ulloa, ¿no es cierto? -.
Francisca no le respondió. Pero un nuevo torrente de lágrimas al escuchar su nombre, inundó sus mejillas. Apartó la mirada pero no se escondió. Mauricio conocía parte del dolor que encerraba su alma. Desde Salvador. Desde siempre.
Él apretó su puño en el aire antes de atreverse a abrirlo y acercarlo a la mejilla de ella. Para convertirlo en una tímida caricia.
- Hacía mucho tiempo que no la veía llorar -, musitó. - Desde aquella vez que… -.
Silenció su discurso para no pronunciar el nombre de aquel malnacido. Pero recordó aquella paliza que casi le cuesta la vida cuando se interpuso entre él y la Señora. Francisca le había curado las heridas, agradeciéndole con la mirada su acción. Nunca más volvieron a hablar de ello, hasta ese momento en que él casi lo mencionó otra vez.
Francisca le miró nuevamente. Agradecida, como en aquella ocasión. Ese hombre tosco y torpe estaba ahora a su lado igual que en ese fatídico día. No podía pensar en nadie más leal que Mauricio. Por eso, sin ser tal vez demasiado consciente de lo que hacía, se dejó caer sobre su mano, aceptando la caricia. Una inocente muestra de afecto que necesitaba demasiado.
Mauricio se perdió entonces en su mirada. Y lentamente, sin ningún control sobre su cuerpo, se acercó hasta quedar apenas a unos milímetros de ella.
- Francisca… -.
Susurró antes de rozar sus labios con los suyos. En un beso tímido y respetuoso. Pero con una intención y un sentimiento guardado en su interior durante demasiados años.
Francisca se sobresaltó ante aquel gesto, pero no se apartó. Estaba demasiado necesitada de afecto y de cariño. Cerró los ojos, imaginando que era Raimundo quien le brindaba su amor. Y en escasos segundos, se descubrió devolviéndole el beso con igual timidez.
Unos metros más atrás, escondido, perplejo y con otro sentimiento desgarrándole las entrañas y al que era incapaz de poner nombre, Raimundo había asistido a aquel momento. Incapaz de creer que hubiera sucedido.
Es más, ¿cómo podía haber pasado algo así?