El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
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08/06/2011 23:44
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#7081
27/05/2012 17:51
HOLA CHICAS:
Esta semana tengo el corazon dividido en dos, una parte esta Francisca por todo lo que esta sufriendo y lo que le haran sufrir pero espero que alguien sepa comprenderla ( yo por lo menos la comprendo) y me da que mas tambien .
La otra parte es para Raimundo esa carita que se le quedo de alegria por un lado y por otra de tristeza al saver seguro que tristan es su hijo y tristeza digo por que su gran amor se lo oculto que espero que con el tiempo la sepa entendre por que lo hizo , haver si la charla con leonor le dice algo que le ayude a entendre el porque francisca no se lo conto y halla un hacercamiento ( ojala ).
UN BESITO
Esta semana tengo el corazon dividido en dos, una parte esta Francisca por todo lo que esta sufriendo y lo que le haran sufrir pero espero que alguien sepa comprenderla ( yo por lo menos la comprendo) y me da que mas tambien .
La otra parte es para Raimundo esa carita que se le quedo de alegria por un lado y por otra de tristeza al saver seguro que tristan es su hijo y tristeza digo por que su gran amor se lo oculto que espero que con el tiempo la sepa entendre por que lo hizo , haver si la charla con leonor le dice algo que le ayude a entendre el porque francisca no se lo conto y halla un hacercamiento ( ojala ).
UN BESITO
#7082
27/05/2012 18:25
BESO AGRIDULCE (PARTE I)
[/b]Apuró el paso a pesar de no estar deseosa de enfrentarse a una conversación que no sabía cómo afrontar. Después de que llegara a sus oídos que su gran secreto había sido revelado, su primer pensamiento fue para Tristán. ¿Qué estaría pensando ahora de ella? ¿Estaría dispuesto a escucharla? Tenía miedo de lo que pudieran contarle. Nadie más que ella conocía las verdaderas razones por las cuales había mantenido oculta la verdad durante todos estos años.
Esperaba que quisiera escucharla. No pretendía que la perdonara. Ni siquiera que la justificara. Solo quería que la entendiera. Que se pusiera en la piel de una chiquilla que había perdido su vida en el mismo instante en que la persona que decía amarla, la dejó a merced del destino y de un ser abominable como Salvador Castro. Embarazada y sola, pocas eran las opciones que una muchacha de su posición podía encontrar. Más si cabe si su padre, un ser frío que nunca mostró aprecio por ella, tan solo ansiaba un matrimonio para su hija que aumentara su fortuna.
Había esperado durante horas que Tristán se presentara ante ella. Estaba preparada para soportar sus reproches. Sus palabras hirientes. No así el desprecio y el rencor que imaginaba aparecerían en sus ojos. Para eso, ninguna madre estaba preparada. Tristán solo iba a entender que, de manera deliberada, ella le había mantenido alejado del amor de su vida sin existir una razón poderosa para ello. ¡Ojalá todo pudiera resumirse en eso! El trasfondo de la historia era mucho más amargo.
Había planeado mil formas de explicarle que Raimundo Ulloa era su verdadero padre. Y ninguna le parecía la más adecuada. ¿Cómo explicar a tu propio hijo que le ocultaste la verdad por su bienestar?
Pero Tristán no había aparecido por la Casona. Nadie supo darle referencias de él. Tras varias horas, en las que el arrollador cúmulo de sentimientos trastocaba su alma, dio por supuesto que estaría junto a ella. Celebrando el hecho de que no eran hijos del mismo monstruo.
¿Y Raimundo? ¿Qué estaría pensando? ¿Cuánto más habría aumentado su desprecio y odio por ella, al haber descubierto que le había privado de su hijo? Esta vez no había vuelta atrás. Y eso que en lo más profundo de su corazón, seguía latiendo la esperanza de acabar sus días junto a él. A su lado. Disfrutando de los pocos años que les quedaran de vida. Sin embargo, a cada paso que daba, sentía que esa llama de esperanza se iba apagando como la vela que se consume por el paso del tiempo.
Ya que no pudo hablar con Tristán, deseaba al menos comprobar con sus propios ojos cómo había recibido la noticia Raimundo. Casi había llegado. Veía a lo lejos la Casa de Comidas iluminada con una tenue luz. Vacía ya de los últimos parroquianos que aún permanecían en pie. Paradójico. Ella casi no podía sostenerse. Nunca dejaría de sufrir, pues estaba convencida de haber perdido para siempre a las dos personas que más amaba en esta vida.
Sí. A las que amaba. A las que adoraba por encima de todas las cosas, aunque nadie la creyera capaz de sentir algo semejante por nadie. Hasta ella misma pensó que el sufrimiento y la tortura vivida a lo largo de los años, la habían privado de corazón. Aunque, si así fuera, no sentiría ese dolor intenso en el pecho que la asfixiaba hasta hacer que sus piernas se tambalearan.
Con paso errático y sintiendo que le fallaban las fuerzas, llegó hasta la posada. Advirtiendo entonces movimiento en su interior.
- No sé qué decirle Pepa, y sin embargo, son tantas las preguntas que he de hacerle… -. El joven tomó las manos de ella entre las suyas en un vano intento de templar sus nervios. Sonrió de medio lado. – Mi padre… -, murmuró mirándola después a los ojos. – Estoy nervioso -. Confesó al fin.
Ella liberó una de sus manos para acariciar con ternura su rostro.
– Es Raimundo, Tristán. El hombre que siempre ha estado ahí para ti. Que ha soportado tus travesuras cuando no eras más que un zagal que no levantaba un palmo del suelo… -, sonrió al ver cómo Tristán bajaba la cabeza avergonzado y sonreía igualmente. -…el que ha aliviado tus penas al ofrecerte un hombro en el que apoyarte… -. Tomó ahora su rostro entre las manos para lograr que la mirase. – Recuerda que tampoco es fácil para él. Ha de estar igual de nervioso que tú -.
Fuera, Francisca notó como una lágrima descendía por su rostro. Se sentía terriblemente culpable. ¿Cómo podía haberles privado de aquello? Tristán era una copia de Raimundo. Siempre lo había sido. Un ser noble, de buenos sentimientos. Así había sido hasta que la traicionó. Hasta que se burló del amor que se profesaban.
Cerró los ojos sin evitar que un nuevo torrente de lágrimas descendieran por sus mejillas. Seguía sin poder creerse que él la dejara por motivos tan nobles como le confesó hacía tan solo unos meses, de manera casi fortuita en los jardines de la Casona. Y a pesar de todo, una parte de ella reconocía a ese Raimundo que conoció y que aún amaba, en aquella explicación ofrecida.
Se sentó pesadamente en el banco que había fuera, junto a la ventana entreabierta por la que había escuchado a los jóvenes enamorados. Su resistencia física se veía minada con cada palabra que salía de los labios de su hijo. Todo parecía irrecuperable…
Temblaron sus manos cuando una nueva presencia se hizo sentir junto a los jóvenes.
- Mírale -. Habló Pepa. – Ahí le tienes… -.
Tristán se volvió hacia él. Temeroso, pero con un brillo de emoción en sus ojos. – Raimundo…-.
- Tristán…¿A qué has venido? -.
Francisca cerró los ojos al tiempo que llevaba una mano a su cuello oprimido por un nudo de lágrimas no derramadas. Hacía demasiados años que no escuchaba aquella ternura en su voz. Aquella que le regalaba cada vez que se entregaban el uno al otro. ¿Por qué tuvo que torcerse todo? ¿Qué mal cometió para que su vida se convirtiera en un infierno en la tierra?
Durante los siguientes minutos escuchó el relato de su vida en boca de Raimundo. De nuevo le daba a su hijo los mismos motivos que le ofreció a ella. Su padre le obligó a casar con una rica heredera. De no hacerlo, estaba dispuesto a destruir a los Montenegro y arrastrar por el fango el nombre de su hija. De Francisca.
- ¿Por qué no le contó la verdad y huyeron juntos? -.
Se sobresaltó al escuchar a la partera formular la misma pregunta que ella llevaba haciéndose durante meses. ¿Por qué Raimundo decidió por ambos? ¿Qué diferencia existía entre eso y lo que ella había hecho? Él la apartó de su vida sin darle ninguna explicación. Ella hizo lo propio al no revelarle la paternidad de Tristán.
¿Cómo era posible que ella se hubiera convertido en la malvada de la historia, cuando fue la que más sufrió? El caso es que ella es la que estaba fuera de sus vidas en ese momento.
Volvió su mirada hacia la ventana, oteando el interior de la taberna a través de los cristales, cuando el silencio se hizo presente. Pudo observar cómo Tristán, con los ojos humedecidos, se ponía en pie y tendía una mano abierta a Raimundo. Él titubeó unos segundos antes de levantarse de la silla y fundirse ambos en un tierno y cariñoso abrazo.
El mundo se detuvo para ella. Su mirada fija en aquellas dos personas que contenían todo el amor de su corazón. Y a pesar de la desdicha, a pesar de la pena y el vacío que albergaba en su interior, se sintió feliz. Dichosa de que se hubiera descubierto la verdad por el simple hecho de que acababa de materializarse ante sus ojos, lo que tantas noches había anhelado.
#7083
28/05/2012 12:58
Cris que razón tienes en vez de redinirla la hunden más. Entiendo la actitud con Sole: Siempre pagas con los más cercanos los malos rollos pero la pobriña ya tiene bastante con la que le viene encima con olmo.- esta muer perdida y necesita algo de cariño y con esa actitud la Paca sólo está alejando a los que más quiere
#7084
28/05/2012 14:58
Adelantos del telenovela
Ulloa también visita a la terrateniente para reprocharle su cobardía y egoísmo.
Rai a Paca "Podríamos haber sido muy dichosos" -antes de irse
¿Comorrrrrrrrrrrrrrrrr? Lo flipo mucho mucho mucho MUCHO, ¿soy la única? Si el que la lió parda por irse sin decirle nada fue él... que vale que después se callase pero... que no sabía que había pasado en realidad!!! Manda huevs... espero que Paca no se quede callada.
Ulloa también visita a la terrateniente para reprocharle su cobardía y egoísmo.
Rai a Paca "Podríamos haber sido muy dichosos" -antes de irse
¿Comorrrrrrrrrrrrrrrrr? Lo flipo mucho mucho mucho MUCHO, ¿soy la única? Si el que la lió parda por irse sin decirle nada fue él... que vale que después se callase pero... que no sabía que había pasado en realidad!!! Manda huevs... espero que Paca no se quede callada.
#7085
28/05/2012 15:36
Third, yo la verdad estoy flipando con la reacción de Francisca al conocer la noticia... Esperaba algo más sentimental, un sentimiento de tristeza, no ese enfado que le ha salido... Es que los guionistas no nos dan un respiro, ni le dan un respiro a la Paca de verdad... QUE ELLA ES UNA MUJER QUE HA SUFRIDO MUCHO LEÑE!!! Y de verdad, la están tratando fatal los guionistas.
Cris, tienes razón, LA QUE SUFRIÓ Y AGUANTÓ FUE ELLA!! Que de verdad, no se dan cuenta de eso? No se da cuenta de eso Rai?? No se da cuenta de eso Tris?
PEro no claro, Francisca es la mala, y como mala se tiene que quedar, es que de verdad....
Pero bueno, esperando impaciente el jueves, a pesar de todo.
Un besito
Cris, tienes razón, LA QUE SUFRIÓ Y AGUANTÓ FUE ELLA!! Que de verdad, no se dan cuenta de eso? No se da cuenta de eso Rai?? No se da cuenta de eso Tris?
PEro no claro, Francisca es la mala, y como mala se tiene que quedar, es que de verdad....
Pero bueno, esperando impaciente el jueves, a pesar de todo.
Un besito
#7086
28/05/2012 16:33
Cris espérate a la conversación de hoy con la tata que cuenta algo que intuíamos y ya sabíamos y que la tata le reprocha que no hiciera
SPOILER (puntero encima para mostrar)La Tata cuenta que rai fue a buscar a Paca tras el jaleo que tuvo con su prometida pero la Paca no quiso volver con él y abandonar a Salvador.
#7087
28/05/2012 18:57
Hola niñas!
Bueno, yo hoy tengo una necesidad imperiosa de hacer constar que estoy con mi PACA a MUERTE!!! Con todo lo que le va a caer a esta mujer encima esta semana, me darán ganas de entrar en pantalla y achucharla una y mil veces. Sé que la mayoría de las cosas que hace no son justificables, pero la empatía que siento por sus pesares, no la siento por los de ningún otro personaje en esta serie, ni siquiera por los de la tan digna y santa Pepa.
Sabemos que es una mujer que ha decidido ser una infeliz, que vive obsesionada con el abandono de Raimundo, un tormento que necesita revivir constantemente para justificar su decisión de casarse con otro y el hecho de cobrarse su amargura con la gente que en sí más quiere en este mundo. Un dolor que arrastra desde entonces y que ha ido creciendo con cada paliza recibida por el monstruo de su marido, con ése con el que se casó, según nos hacen entender, por despecho. Ante tanto dolor ha decidido entonces enfundar su fragilidad en una coraza y pasar al ataque. El ataque es la mejor defensa. Claro está que ella siempre tiene que tener la razón en todo, todo lo que hace, lo hace convencidísima de que está protegiendo su patrimonio, a su familia o a los que aprecia (ella defiende a Tris de la partera y de perder la herencia que le corresponde, a Soledad del destripaterrones de Juan, y por supuesto, mejor casarla con un asesino que solterona en 1903 y claro está ella también se ve en la obligación de defender a Emilia del tan y tan temible Alfonso Castañeda). Con ello considera salvarlos de peores sufrimientos y si arribados a este punto, no consigue la atención que ella cree poder requerir, pues nada, se va de víctima y sus pobres seguidoras no nos deshacemos de la maldita silla ni a la de tres. En sí ya de haber decidido ser una infeliz pues al menos poder controlar su vida y la de los demás para así controlar y medir el dolor que ella es capaz de soportar. En el fondo claro está, no se tolera ni a ella misma ni en lo que se ha convertido y pronto verá que mas que tener todo bajo control lo que habrá conseguido es apartar a sus seres queridos más y más de ella y con ello aumentar más su dolor. Lejos de rectificar seguirá erre que erre en su empeño de seguir siendo una infeliz. Su orgullo, no permite ni permitirá jamás reconocer su sufrimiento ante los demás porque para ella todo esto tiene justificación y todo empezó el día en el que el Señor Ulloa la abandonó sin dejar ni una explicación.
Este Señor al igual que la Señora tata creen tener ahora el derecho de poder venir y reprocharle su cobardía y egoísmo o de echarle en cara haber privado a un padre de su hijo y a un hijo de su padre y a ellos de una dicha como pareja.
Quiero recordarle al Señor Ulloa que él fue el primero en errar. Por lo que no parece muy justo que ahora venga de padre dolido a sermonear que le hayan ocultado la verdad y con ello le hayan impedido ser feliz. Perdóneme Señor Ulloa, pero ha sido Usted el que se ha ido de su lado sin decir nada, sin contar con la opinión de la mujer que tanto decía querer y sin explicar el porqué de su abandono haciéndola creer que se iba para casarse con otra mujer. ¿Por qué iba a querer ella escucharle cuando Usted volvió, y en caso de hacerlo, por qué iba ella a tener que creerle después de tal traición?
Sabiendo lo que sabemos hoy (1903) es fácil juzgarla y decir que ha errado, claro que lo ha hecho, pero en ese momento ella creía que hacía lo mejor por su hijo y el honor de su hijo, siguiendo los valores morales que le tocó vivir o los que le han sido forjados y convencida de que el amor de su vida la había dejado plantada para casarse con otra. A pesar de ser tal vez el camino según todos los que la juzgan, más fácil, ella lo escogió, no porque por ello no iba a sufrir, sino porque imaginaría iba a sufrir menos.
Pero claro, ahora todos pueden venir y juzgar a la ligera. Ella lo hace porque es una bruja mala y Usted lo hizo para protegerla. Pues yo añado que todo este tsunami de infelicidad lo desató Usted, maldito tabernero!!
Cada uno lleva su dolor como sabe o bien puede y ella precisa de su ayuda para salir de esta desazón. Lo que necesita esta mujer, Señor Ulloa, no son reproches, es mucha comprensión y sobre todo son 30 años de amor que según Usted tiene guardados para ella. Por favor, déselo todo de golpe y porque no decirlo, también échele como mínimo un buen POLVO, (al día me refiero) para que la Doña se nos relaje y pueda volver a sonreír. Está en sus manos, o en otra cosa, según se vea, para que su dulce pequeña y madre de su hijo vuelva aser la que era.
Ah, y en vez de un ‘quizás sea tarde para nosotros’ lo pueda Usted cambiar por un ‘nunca es tarde si la dicha es buena’ que así nosotras las Raipaquistas también nos llevamos una alegría que ya va siendo hora, JODERRRR!
Francisca Montenegro merece la felicidad tanto o más que cualquiera en esta serie y a los malditos guionistas decirles que más les vale que se pongan a ello, que bien que redimís a todo hijo de perro menos a ella!!!!!
Hala ahí queda. A gusto me quedé!
Bueno, yo hoy tengo una necesidad imperiosa de hacer constar que estoy con mi PACA a MUERTE!!! Con todo lo que le va a caer a esta mujer encima esta semana, me darán ganas de entrar en pantalla y achucharla una y mil veces. Sé que la mayoría de las cosas que hace no son justificables, pero la empatía que siento por sus pesares, no la siento por los de ningún otro personaje en esta serie, ni siquiera por los de la tan digna y santa Pepa.
Sabemos que es una mujer que ha decidido ser una infeliz, que vive obsesionada con el abandono de Raimundo, un tormento que necesita revivir constantemente para justificar su decisión de casarse con otro y el hecho de cobrarse su amargura con la gente que en sí más quiere en este mundo. Un dolor que arrastra desde entonces y que ha ido creciendo con cada paliza recibida por el monstruo de su marido, con ése con el que se casó, según nos hacen entender, por despecho. Ante tanto dolor ha decidido entonces enfundar su fragilidad en una coraza y pasar al ataque. El ataque es la mejor defensa. Claro está que ella siempre tiene que tener la razón en todo, todo lo que hace, lo hace convencidísima de que está protegiendo su patrimonio, a su familia o a los que aprecia (ella defiende a Tris de la partera y de perder la herencia que le corresponde, a Soledad del destripaterrones de Juan, y por supuesto, mejor casarla con un asesino que solterona en 1903 y claro está ella también se ve en la obligación de defender a Emilia del tan y tan temible Alfonso Castañeda). Con ello considera salvarlos de peores sufrimientos y si arribados a este punto, no consigue la atención que ella cree poder requerir, pues nada, se va de víctima y sus pobres seguidoras no nos deshacemos de la maldita silla ni a la de tres. En sí ya de haber decidido ser una infeliz pues al menos poder controlar su vida y la de los demás para así controlar y medir el dolor que ella es capaz de soportar. En el fondo claro está, no se tolera ni a ella misma ni en lo que se ha convertido y pronto verá que mas que tener todo bajo control lo que habrá conseguido es apartar a sus seres queridos más y más de ella y con ello aumentar más su dolor. Lejos de rectificar seguirá erre que erre en su empeño de seguir siendo una infeliz. Su orgullo, no permite ni permitirá jamás reconocer su sufrimiento ante los demás porque para ella todo esto tiene justificación y todo empezó el día en el que el Señor Ulloa la abandonó sin dejar ni una explicación.
Este Señor al igual que la Señora tata creen tener ahora el derecho de poder venir y reprocharle su cobardía y egoísmo o de echarle en cara haber privado a un padre de su hijo y a un hijo de su padre y a ellos de una dicha como pareja.
Quiero recordarle al Señor Ulloa que él fue el primero en errar. Por lo que no parece muy justo que ahora venga de padre dolido a sermonear que le hayan ocultado la verdad y con ello le hayan impedido ser feliz. Perdóneme Señor Ulloa, pero ha sido Usted el que se ha ido de su lado sin decir nada, sin contar con la opinión de la mujer que tanto decía querer y sin explicar el porqué de su abandono haciéndola creer que se iba para casarse con otra mujer. ¿Por qué iba a querer ella escucharle cuando Usted volvió, y en caso de hacerlo, por qué iba ella a tener que creerle después de tal traición?
Sabiendo lo que sabemos hoy (1903) es fácil juzgarla y decir que ha errado, claro que lo ha hecho, pero en ese momento ella creía que hacía lo mejor por su hijo y el honor de su hijo, siguiendo los valores morales que le tocó vivir o los que le han sido forjados y convencida de que el amor de su vida la había dejado plantada para casarse con otra. A pesar de ser tal vez el camino según todos los que la juzgan, más fácil, ella lo escogió, no porque por ello no iba a sufrir, sino porque imaginaría iba a sufrir menos.
Pero claro, ahora todos pueden venir y juzgar a la ligera. Ella lo hace porque es una bruja mala y Usted lo hizo para protegerla. Pues yo añado que todo este tsunami de infelicidad lo desató Usted, maldito tabernero!!
Cada uno lleva su dolor como sabe o bien puede y ella precisa de su ayuda para salir de esta desazón. Lo que necesita esta mujer, Señor Ulloa, no son reproches, es mucha comprensión y sobre todo son 30 años de amor que según Usted tiene guardados para ella. Por favor, déselo todo de golpe y porque no decirlo, también échele como mínimo un buen POLVO, (al día me refiero) para que la Doña se nos relaje y pueda volver a sonreír. Está en sus manos, o en otra cosa, según se vea, para que su dulce pequeña y madre de su hijo vuelva aser la que era.
Ah, y en vez de un ‘quizás sea tarde para nosotros’ lo pueda Usted cambiar por un ‘nunca es tarde si la dicha es buena’ que así nosotras las Raipaquistas también nos llevamos una alegría que ya va siendo hora, JODERRRR!
Francisca Montenegro merece la felicidad tanto o más que cualquiera en esta serie y a los malditos guionistas decirles que más les vale que se pongan a ello, que bien que redimís a todo hijo de perro menos a ella!!!!!
Hala ahí queda. A gusto me quedé!
#7088
28/05/2012 19:10
De verdad que tengo que decir que ha sido el capítulo más esperado y a la vez EL PEOR MONTADO Y PLANTEADO DE TODA LA HISTORIA DE PUENTE VIEJO.
Porque vamos a ver si alguien me explica esto:
- La mayor parte del capítulo lo han ocupado Juan, Enriqueta, los p. boticarios de los c., Paquito, Rosario, Emilia y Alfonso cuando era EL CAPÍTULO POR EXCELENCIA DE MARÍA, MEGAN, ALEX Y RAMÓN.
- Porque digo yo que lo más normal sería que Tristán EL MISMO DÍA DE LA BODA fuera a su casa a pedirle explicaciones a su madre con cierto estado de alteración... pero claro eso sería lo normal.
- Además, si los guionistas quisieran justificar un poquito al personaje de Tristán habrían jugado con la baza de que Tristán no sabía que Pepa estaba investigando. Si quisieran que quedara bien dentro de lo mal habría tenido una escena en la que le pidiera más tiempo a Gregoria para pensar después de lo sucedido. Ella le rechazaría pero al menos mostrarían a un Tristán verdaderamente en shock y en el capítulo no han mostrado nada de nada así que ha quedado directamente como un HIJO DE PUTA.
- Meten a Francisca en el despacho y no vuelve a salir nada más de ella después de la escena con Leonor (muy buena por cierto)
En fin que estos guionistas SON LOS PEORES CON LOS QUE ME HE CRUZADO.
Porque vamos a ver si alguien me explica esto:
- La mayor parte del capítulo lo han ocupado Juan, Enriqueta, los p. boticarios de los c., Paquito, Rosario, Emilia y Alfonso cuando era EL CAPÍTULO POR EXCELENCIA DE MARÍA, MEGAN, ALEX Y RAMÓN.
- Porque digo yo que lo más normal sería que Tristán EL MISMO DÍA DE LA BODA fuera a su casa a pedirle explicaciones a su madre con cierto estado de alteración... pero claro eso sería lo normal.
- Además, si los guionistas quisieran justificar un poquito al personaje de Tristán habrían jugado con la baza de que Tristán no sabía que Pepa estaba investigando. Si quisieran que quedara bien dentro de lo mal habría tenido una escena en la que le pidiera más tiempo a Gregoria para pensar después de lo sucedido. Ella le rechazaría pero al menos mostrarían a un Tristán verdaderamente en shock y en el capítulo no han mostrado nada de nada así que ha quedado directamente como un HIJO DE PUTA.
- Meten a Francisca en el despacho y no vuelve a salir nada más de ella después de la escena con Leonor (muy buena por cierto)
En fin que estos guionistas SON LOS PEORES CON LOS QUE ME HE CRUZADO.
#7089
28/05/2012 19:35
nhgsa, de acuerdo y te añado
Que padre de la novia, no hace un reproche a la doña que es la causante de todo, por la mentira,
y no exige nada , en 1903,
Que padre de la novia, no hace un reproche a la doña que es la causante de todo, por la mentira,
y no exige nada , en 1903,
#7090
28/05/2012 21:56
¡Buenas, por decir algo! Porque llevo un cabreo que no me aguanto con él.
Leídos los adelantos, viendo el capítulo de hoy y algo del de mañana, solo puedo decir que estoy hasta los ovarios del ataque de dignidad que les ha dado a todos, creyéndose mejores que Francisca Montenegro. ¡Es que me da la risa!
Quédemonos solo con lo malvada que es Francisca, claro. Es lo más fácil. Echarla la culpa de todas las miserias que arrastra uno, es mucho mejor que asumir que se actuó como un maldito cobarde. Que no supo defender su amor. Pero claro, él lo hizo por su bien, porque creyó que era lo correcto. Destrozando así la vida de una mujer que le amaba.
¿Y qué hizo Francisca, sino actuar según lo que creía mejor para ella y para su futuro hijo? Debo recordar que Raimundo Ulloa se largó sin ningún tipo de explicación, y que ella tuvo que enterarse después que lo había hecho para casarse con otra?
¿Cómo debía sentirse esa mujer, enamorada, abandonada por el amor de su vida, embarazada, y SOLA? ¿Se nos ha olvidado cómo lo pasó Emilia? Y eso que ella contaba con el apoyo de su familia. Puedo apostar que Francisca no tenía a NADIE a su lado, y que lejos de recibir apoyo de su familia, hubiera sido despreciada, o mucho peor, le hubieran obligado a entregar al niño.
¿No le pasó algo así a Águeda cuando se quedó embarazada de Salvador? No entregó a la niña? Ah bueno, claro...pero Águeda era un ser angelical, no como Francisca.
El señorito se larga y cuando la prometida se le muere, vuelve a hablar con ella. ¡¡Qué mala Francisca que no quiere hablar con él...!! Pues os aseguro que yo en su lugar hubiera hecho lo mismo. A la mierda es el primer sitio al que se me ocurre mandarlo.
¡Qué malvada Francisca que no le dijo al amor de su vida que la ABANDONÓ para casarse con otra, sin ningún tipo de explicación, que estaba embarazada de él...! Una mierda como una casa. Yo tampoco se lo hubiera dicho en su lugar. Y por favor, con sinceridad, contestad quien de vosotras no hubiera actuado igual en esa situación.
Debo recordar también que la única salida que tuvo esta mujer, ¡la única! fue buscarse un pretendiente con el que casar para que su hijo no fuera considerado bastardo? He de recordar también que Salvador se acercó a ella engatusándola con buenas palabras y galanterias? Dicho por Francisca ¿eh? No me invento nada. Aunque claro, como es tan malvada, a lo mejor hasta también es mentira que este cerdo la maltrataba ¬¬
Y seguimos! He de recordar que tuvo que soportar vivir en el mismo pueblo que el señor ese que va ahora de digno, y que fue y es el amor de su vida? ¿Que tuvo que soportar cómo él era feliz formando su propia familia? Pero claro, Francisca es tan malvada que se lo merecía...
Estoy hasta los ovarios de que en todo este tiempo en que se ha descubierto que Tristán es un Ulloa,no se haya acercado NADIE a ella a preguntarle ¿POR QUÉ?, a escuchar su verdad. No, claro. Es mucho más fácil juzgarla y condenarla. En Tristán puedo entenderlo. Pero en Raimundo, NO.
Adoro al Ulloa, pero he de preguntarle: ¿de qué vas? ¿Se te ha olvidado todo esto que he mencionado? ¿Se te ha olvidado que TÚ fuiste el primero en herir en lo más profundo a la persona que decías amar? ¿Qué mierda de explicación vas a EXIGIRLA (que manda "eggs") cuando tu no tuviste los "eggs" suficientes para explicarle en su momento por qué la abandonabas?
Lo siento mucho, pero estoy al lado de mi Francisca a muerte. Los ataques de dignidad me ponen enferma, sobre todo en gente que tiene tanto que callar. Y ya haré mañana algún comentario sobre ciertas cosas que se dirán en el capi de mañana, valga la redundancia (es que como he visto algo del premium, no quiero destriparlo).
Pero me han dado ganas de dar patadas en la boca a más de uno ¬¬
NADIE MERECE MAS SER FELIZ QUE FRANCISCA. NADIE. Ni Santa Pepa (¬¬) ni nadie.
Y señores guionistas. Ya está bien de ponernos ahora a todos de "santitos" excepto a quien más se merece el cariño y la comprensión de todos. Redimid ya a Francisca.
Deseando estoy de que llegue el día en que todos estos "dignos" tengan que tragarse sus palabras.
Paca, estamos contigo!!!! (Y suscribo todo lo dicho por Chus. Todo)
Leídos los adelantos, viendo el capítulo de hoy y algo del de mañana, solo puedo decir que estoy hasta los ovarios del ataque de dignidad que les ha dado a todos, creyéndose mejores que Francisca Montenegro. ¡Es que me da la risa!
Quédemonos solo con lo malvada que es Francisca, claro. Es lo más fácil. Echarla la culpa de todas las miserias que arrastra uno, es mucho mejor que asumir que se actuó como un maldito cobarde. Que no supo defender su amor. Pero claro, él lo hizo por su bien, porque creyó que era lo correcto. Destrozando así la vida de una mujer que le amaba.
¿Y qué hizo Francisca, sino actuar según lo que creía mejor para ella y para su futuro hijo? Debo recordar que Raimundo Ulloa se largó sin ningún tipo de explicación, y que ella tuvo que enterarse después que lo había hecho para casarse con otra?
¿Cómo debía sentirse esa mujer, enamorada, abandonada por el amor de su vida, embarazada, y SOLA? ¿Se nos ha olvidado cómo lo pasó Emilia? Y eso que ella contaba con el apoyo de su familia. Puedo apostar que Francisca no tenía a NADIE a su lado, y que lejos de recibir apoyo de su familia, hubiera sido despreciada, o mucho peor, le hubieran obligado a entregar al niño.
¿No le pasó algo así a Águeda cuando se quedó embarazada de Salvador? No entregó a la niña? Ah bueno, claro...pero Águeda era un ser angelical, no como Francisca.
El señorito se larga y cuando la prometida se le muere, vuelve a hablar con ella. ¡¡Qué mala Francisca que no quiere hablar con él...!! Pues os aseguro que yo en su lugar hubiera hecho lo mismo. A la mierda es el primer sitio al que se me ocurre mandarlo.
¡Qué malvada Francisca que no le dijo al amor de su vida que la ABANDONÓ para casarse con otra, sin ningún tipo de explicación, que estaba embarazada de él...! Una mierda como una casa. Yo tampoco se lo hubiera dicho en su lugar. Y por favor, con sinceridad, contestad quien de vosotras no hubiera actuado igual en esa situación.
Debo recordar también que la única salida que tuvo esta mujer, ¡la única! fue buscarse un pretendiente con el que casar para que su hijo no fuera considerado bastardo? He de recordar también que Salvador se acercó a ella engatusándola con buenas palabras y galanterias? Dicho por Francisca ¿eh? No me invento nada. Aunque claro, como es tan malvada, a lo mejor hasta también es mentira que este cerdo la maltrataba ¬¬
Y seguimos! He de recordar que tuvo que soportar vivir en el mismo pueblo que el señor ese que va ahora de digno, y que fue y es el amor de su vida? ¿Que tuvo que soportar cómo él era feliz formando su propia familia? Pero claro, Francisca es tan malvada que se lo merecía...
Estoy hasta los ovarios de que en todo este tiempo en que se ha descubierto que Tristán es un Ulloa,no se haya acercado NADIE a ella a preguntarle ¿POR QUÉ?, a escuchar su verdad. No, claro. Es mucho más fácil juzgarla y condenarla. En Tristán puedo entenderlo. Pero en Raimundo, NO.
Adoro al Ulloa, pero he de preguntarle: ¿de qué vas? ¿Se te ha olvidado todo esto que he mencionado? ¿Se te ha olvidado que TÚ fuiste el primero en herir en lo más profundo a la persona que decías amar? ¿Qué mierda de explicación vas a EXIGIRLA (que manda "eggs") cuando tu no tuviste los "eggs" suficientes para explicarle en su momento por qué la abandonabas?
Lo siento mucho, pero estoy al lado de mi Francisca a muerte. Los ataques de dignidad me ponen enferma, sobre todo en gente que tiene tanto que callar. Y ya haré mañana algún comentario sobre ciertas cosas que se dirán en el capi de mañana, valga la redundancia (es que como he visto algo del premium, no quiero destriparlo).
Pero me han dado ganas de dar patadas en la boca a más de uno ¬¬
NADIE MERECE MAS SER FELIZ QUE FRANCISCA. NADIE. Ni Santa Pepa (¬¬) ni nadie.
Y señores guionistas. Ya está bien de ponernos ahora a todos de "santitos" excepto a quien más se merece el cariño y la comprensión de todos. Redimid ya a Francisca.
Deseando estoy de que llegue el día en que todos estos "dignos" tengan que tragarse sus palabras.
Paca, estamos contigo!!!! (Y suscribo todo lo dicho por Chus. Todo)
#7091
28/05/2012 22:57
Bueno............ que mala ostia todo
Por partes
Tenía miedo, muuuuuuuuucho miedo a por donde podía salir el secreto y a cómo iban a llevarlo. Miedo confirmado. ¿Pero qué coño es esto? (con perdón)
No solo en lugar de decirlo Francisca lo descubre Santa Pepa sino que ahora la única culpable de todo, la que lo ha hecho todo por ejercer su santa voluntad (y no obligada por las circunstancias) es Francisca. Olé vuestros huevos.
Entonces, según esto, el hombre de quien tú estás enamorada, que te ha prometido el cielo y la tierra y con el que eres feliz te abandona de un día para otra sin dar una explicación. Te enteras al poco de que se ha ido para casarse con otra mucho más rica que tú, pero oye, que complicación, que se le muere la muchacha. Entonces aparece pidiendo verte y tratando de dar explicaciones y tú, viendo lo presente, tienes que escucharlo pacientemente y CREERTE lo que te va a decir. ¿Mandeeeeeeeeee? ¡Y una mierda! Ni lógico ni normal ese razonamiento, pero vamos, como la santísima trinidad de los dignos (Pepa, Rai y Leonor) dicen eso... pues me alegro muchísimo de no haber vivido en 1903 porque me quemaban por bruja pero fijo.
Vamos, que en todo el tema no ha habido una sola mención a lo de Raimundo, simplemente Francisca como es taaaaaaaaaaaan malvada le privó de su hijo sin ningún derecho. Yo no justifico todo lo que hace Francisca, que en ocasiones no es lo más correcto ni lo más adecuado, pero con esto considero que están siendo mucho más que injustos y que Francisca se está llevando más de lo que debería. Porque ahí hay una culpa compartida clarísima.
Por favor que se acaben los ataques esos de dignidad que les entran con demasiada rapidez y que se pongan a reflexionar, pero estoy HARTA de que todo se esté cargando sobre Francisca. ¡¡Basta ya!! Si ni siquiera por el descubrimiento de tener un hijo en común hemos avanzado nada.
Y lo que nos queda, que es lo peor de todo.
¿Recapacitará en algún momento Don Dignísimo Ulloa acerca de su verdadera peso en todo el tema del niño? Pues seguramente no, porque chico, que más da, si la mala es Francisca.
¡¡Hasta los huevos!! Que ni por todo el sufrimiento que tuvo que padecer en el pasado redimen a Francisca...
Las habrá con chozogozo la semana que viene y aún dirán que tienen paciencia... pero el Santo Job es nuestro por derecho propio.
Estampita para rezarle al pobre, para que nos de la paciencia suficiente para aguantar todas estas gilipolleces... amén!
Por partes
Tenía miedo, muuuuuuuuucho miedo a por donde podía salir el secreto y a cómo iban a llevarlo. Miedo confirmado. ¿Pero qué coño es esto? (con perdón)
No solo en lugar de decirlo Francisca lo descubre Santa Pepa sino que ahora la única culpable de todo, la que lo ha hecho todo por ejercer su santa voluntad (y no obligada por las circunstancias) es Francisca. Olé vuestros huevos.
Entonces, según esto, el hombre de quien tú estás enamorada, que te ha prometido el cielo y la tierra y con el que eres feliz te abandona de un día para otra sin dar una explicación. Te enteras al poco de que se ha ido para casarse con otra mucho más rica que tú, pero oye, que complicación, que se le muere la muchacha. Entonces aparece pidiendo verte y tratando de dar explicaciones y tú, viendo lo presente, tienes que escucharlo pacientemente y CREERTE lo que te va a decir. ¿Mandeeeeeeeeee? ¡Y una mierda! Ni lógico ni normal ese razonamiento, pero vamos, como la santísima trinidad de los dignos (Pepa, Rai y Leonor) dicen eso... pues me alegro muchísimo de no haber vivido en 1903 porque me quemaban por bruja pero fijo.
Vamos, que en todo el tema no ha habido una sola mención a lo de Raimundo, simplemente Francisca como es taaaaaaaaaaaan malvada le privó de su hijo sin ningún derecho. Yo no justifico todo lo que hace Francisca, que en ocasiones no es lo más correcto ni lo más adecuado, pero con esto considero que están siendo mucho más que injustos y que Francisca se está llevando más de lo que debería. Porque ahí hay una culpa compartida clarísima.
Por favor que se acaben los ataques esos de dignidad que les entran con demasiada rapidez y que se pongan a reflexionar, pero estoy HARTA de que todo se esté cargando sobre Francisca. ¡¡Basta ya!! Si ni siquiera por el descubrimiento de tener un hijo en común hemos avanzado nada.
Y lo que nos queda, que es lo peor de todo.
¿Recapacitará en algún momento Don Dignísimo Ulloa acerca de su verdadera peso en todo el tema del niño? Pues seguramente no, porque chico, que más da, si la mala es Francisca.
¡¡Hasta los huevos!! Que ni por todo el sufrimiento que tuvo que padecer en el pasado redimen a Francisca...
Las habrá con chozogozo la semana que viene y aún dirán que tienen paciencia... pero el Santo Job es nuestro por derecho propio.
Estampita para rezarle al pobre, para que nos de la paciencia suficiente para aguantar todas estas gilipolleces... amén!
#7092
28/05/2012 23:30
Bueno... Yo estoy de acuerdo con vosotros...menuda manera de mierda de cargarse uno de los secretos mas potentes de la serie.
Primero la conversacion de francisca com leonor. Por dios su tataa!! A la que apreciaba y queria y la recibe con esa frialdad?? Venga hombre todo por poner a francisca de mujer mala y dura. Yo me esperaba ver como francisca recordaba con cariño a leonor y tnb esperaba que leonor mostrase mucha mas comprension con francisca porque ella sabe todo lo ha pasado en la vida.. En fin... Momentazo y otra cagada mas..
Luego momento ceremonia... Vamos que tristan se entera de que raimundo es su padre y se queda en babia?? Esperando a que?? No le pide ni una explicacion a raimundo? Ni marcha corriendo a la casona a corroborarlo con su madre? Definitivamente este hombre tiene horchata en vez de sangre...
Pero lo peor es raimundo.. A ver tiene un hijo con el amor de su vida y se queda pasmado??? A ver... Joder sal corriendo y abraza a tu hijo coño!! Y despues... Ve corriendo a ver a francisca a pedirle explicaciones... Pero no enfadado sino comprensivo porque solo por tu culpa francisca se quedo sola.
Francisca. Flipo con los guionistas!! Hasta cuando van a tratarla asi? Es que todo el mundo tiene justificacion menos ella? Como decis por aeui.. Agueda absndona a su hijay oooh es muy buenaa!! De verdad estoy harta de lo mismo de siempre. Necesito a francisca como la vemos nosotras, con corazon y con una coraza por la vida que ha llevado ( maltrato recordemos).
Pido perdon por los tacos pero que mierda de guionistas y por supuesto con mi paca a muerte!!
P. D cada dia odio mas a pepa... Estoy hasta el
Moño de ella!!
Primero la conversacion de francisca com leonor. Por dios su tataa!! A la que apreciaba y queria y la recibe con esa frialdad?? Venga hombre todo por poner a francisca de mujer mala y dura. Yo me esperaba ver como francisca recordaba con cariño a leonor y tnb esperaba que leonor mostrase mucha mas comprension con francisca porque ella sabe todo lo ha pasado en la vida.. En fin... Momentazo y otra cagada mas..
Luego momento ceremonia... Vamos que tristan se entera de que raimundo es su padre y se queda en babia?? Esperando a que?? No le pide ni una explicacion a raimundo? Ni marcha corriendo a la casona a corroborarlo con su madre? Definitivamente este hombre tiene horchata en vez de sangre...
Pero lo peor es raimundo.. A ver tiene un hijo con el amor de su vida y se queda pasmado??? A ver... Joder sal corriendo y abraza a tu hijo coño!! Y despues... Ve corriendo a ver a francisca a pedirle explicaciones... Pero no enfadado sino comprensivo porque solo por tu culpa francisca se quedo sola.
Francisca. Flipo con los guionistas!! Hasta cuando van a tratarla asi? Es que todo el mundo tiene justificacion menos ella? Como decis por aeui.. Agueda absndona a su hijay oooh es muy buenaa!! De verdad estoy harta de lo mismo de siempre. Necesito a francisca como la vemos nosotras, con corazon y con una coraza por la vida que ha llevado ( maltrato recordemos).
Pido perdon por los tacos pero que mierda de guionistas y por supuesto con mi paca a muerte!!
P. D cada dia odio mas a pepa... Estoy hasta el
Moño de ella!!
#7093
28/05/2012 23:38
Ojiplática y patidifusa me hallo después de leer los avances, de verdad que he pensado que a algún becario se le había ido el oremus harto de cobrar una mierda y se había puesto a escribir, pero mira tú que no, que no sólo lo que pone es cierto sino que aun es mucho peor y es que...
ESTO QUE OVARIOS (POR NO ESCRIBIR COJONES), ES
¿De repente a todo el mundo le ha dado un ataque de dignidad o qué?
Pero un momento, bien pensado no es dignidad es hipocresía por que:
No estaría de más recordar que la muy digna y santa Pepa se acostó no con un hombre casado sino con dos sin cortarse un pelo y sin despeinarse y para rematadera se casa sin amor con otro, que gran ejemplo de dignidad por favor.
También está Tristancito, una joya que caga dignidad por que no le cabe en el cuerpo, lo que ya no sé es dónde se la dejó cuando engañaba a su mujer sin ningún remordimiento (pero claro es excusable por que la pobre estaba como un cencerro) y cuando hace nada se trajinó a su prometida por las bravas que vamos se le notaba a distancia que lo hacía por obligación y completamente a disgusto, que hay que joderse con el capitán.
Y el último, mi favorito, el que roza el surrealismo, Raimundo Ulloa. Que va a pedir explicaciones a Francisca...venga ya esto tiene que ser una coña ¿explicaciones?
Vamos a ver Ulloa, que te recuerdo que después de tropecientos mil años de noviazgo dejaste a Francisca a 3 días de la boda como quien dice en el altar y te piraste a por tabaco y no se te vió el pelo sin una nota, una explicación, nada y sí hombre sí, que sabemos que lo hiciste para que la chica no sufriera ningún mal pero ¿no pensaste en el descojono generalizado de la buena sociedad al ver a la hija de los Montenegro abandonada?, que tanto en 1903 como ahora hay muy mala ostia.
Lo que hiciste no tiene nombre. ni perdón, no luchaste por ella ni le diste la opción de elegir, la única verdad es que te cagaste en los pantalones y te comportaste como un auténtico cabrón, era más facil huir que pelear ¿no Ulloa?
Pero oye que la vida es así y se te muere la novia y vuelves a tu primera opción. ¿De verdad esperabas que ella te recibiera con los brazos abiertos o que quisiera verte? PERO TÚ ERES TONTO O QUÉ, ninguna mujer que se respete así misma lo haría y a Francisca, a ver si te enteras de una puta vez le sobra orgullo y dignidad.
Pero bueno que mira que España es grande y tienes que ponerte a vivir justamente en el mismo pueblo que ella, y además te casas tienes dos hijos y eres feliz y a sabiendas de lo que ella está sufriendo te importa un carajo y sigues a tu bola, si Salvador la pegaba algo habría hecho ¿no? y en lugar de salvarla de ese cerdo ya que tanto la querías volviste a ser un cobarde y un mierdas y la dejaste consumir en el miedo y en el dolor. ESO ES UN HOMBRE.
Y me queda Francisca. Qué sí que es la leche de mala oyes, que tiene la culpa hasta de la crisis económica actual, fíjate todo lo que ha hecho... Y UNA MIERDA
Se encontró sola, abandonada por el único amor de su vida y preñada. ¿qué iba a hacer? Nada se le puede reprochar, ni siquiera que nunca se lo dijera, yo tampoco lo hubiera hecho, un hombre que es un cobarde, que no da la cara que no supo luchar por el amor de su vida no se merece ser parte de ella así que Raimundo, ¿explicaciones? VETE A TOMAR POR CULO.
En cuanto a vosotros guionistas...da penica lo malos que sois, cogéis siempre la salida fácil, todo es culpa de Francisca por que como es así... nunca podré perdonaros que ese secreto que pertenecía a Francisca fuera descubierto por Pepa, tenía que haber sido Francisca la que decidiera como y cuando quería decirlo, era lo menos que se merecía después de todo lo que ha tenido que pasar, el momento en el que se lo dijera a Raimundo era uno de los momentazos que las raipaquistas estábamos esperando con mas ansia y ni siquiera eso nos habeis concedido.
QUE OS DEN PERO BIEN
pd. Chus, Ruth, Cris, más de acuerdo con vosotras no puedo estar.
HOY MÁS QUE NUNCA YO TAMBIÉN SOY PACA
ESTO QUE OVARIOS (POR NO ESCRIBIR COJONES), ES
¿De repente a todo el mundo le ha dado un ataque de dignidad o qué?
Pero un momento, bien pensado no es dignidad es hipocresía por que:
No estaría de más recordar que la muy digna y santa Pepa se acostó no con un hombre casado sino con dos sin cortarse un pelo y sin despeinarse y para rematadera se casa sin amor con otro, que gran ejemplo de dignidad por favor.
También está Tristancito, una joya que caga dignidad por que no le cabe en el cuerpo, lo que ya no sé es dónde se la dejó cuando engañaba a su mujer sin ningún remordimiento (pero claro es excusable por que la pobre estaba como un cencerro) y cuando hace nada se trajinó a su prometida por las bravas que vamos se le notaba a distancia que lo hacía por obligación y completamente a disgusto, que hay que joderse con el capitán.
Y el último, mi favorito, el que roza el surrealismo, Raimundo Ulloa. Que va a pedir explicaciones a Francisca...venga ya esto tiene que ser una coña ¿explicaciones?
Vamos a ver Ulloa, que te recuerdo que después de tropecientos mil años de noviazgo dejaste a Francisca a 3 días de la boda como quien dice en el altar y te piraste a por tabaco y no se te vió el pelo sin una nota, una explicación, nada y sí hombre sí, que sabemos que lo hiciste para que la chica no sufriera ningún mal pero ¿no pensaste en el descojono generalizado de la buena sociedad al ver a la hija de los Montenegro abandonada?, que tanto en 1903 como ahora hay muy mala ostia.
Lo que hiciste no tiene nombre. ni perdón, no luchaste por ella ni le diste la opción de elegir, la única verdad es que te cagaste en los pantalones y te comportaste como un auténtico cabrón, era más facil huir que pelear ¿no Ulloa?
Pero oye que la vida es así y se te muere la novia y vuelves a tu primera opción. ¿De verdad esperabas que ella te recibiera con los brazos abiertos o que quisiera verte? PERO TÚ ERES TONTO O QUÉ, ninguna mujer que se respete así misma lo haría y a Francisca, a ver si te enteras de una puta vez le sobra orgullo y dignidad.
Pero bueno que mira que España es grande y tienes que ponerte a vivir justamente en el mismo pueblo que ella, y además te casas tienes dos hijos y eres feliz y a sabiendas de lo que ella está sufriendo te importa un carajo y sigues a tu bola, si Salvador la pegaba algo habría hecho ¿no? y en lugar de salvarla de ese cerdo ya que tanto la querías volviste a ser un cobarde y un mierdas y la dejaste consumir en el miedo y en el dolor. ESO ES UN HOMBRE.
Y me queda Francisca. Qué sí que es la leche de mala oyes, que tiene la culpa hasta de la crisis económica actual, fíjate todo lo que ha hecho... Y UNA MIERDA
Se encontró sola, abandonada por el único amor de su vida y preñada. ¿qué iba a hacer? Nada se le puede reprochar, ni siquiera que nunca se lo dijera, yo tampoco lo hubiera hecho, un hombre que es un cobarde, que no da la cara que no supo luchar por el amor de su vida no se merece ser parte de ella así que Raimundo, ¿explicaciones? VETE A TOMAR POR CULO.
En cuanto a vosotros guionistas...da penica lo malos que sois, cogéis siempre la salida fácil, todo es culpa de Francisca por que como es así... nunca podré perdonaros que ese secreto que pertenecía a Francisca fuera descubierto por Pepa, tenía que haber sido Francisca la que decidiera como y cuando quería decirlo, era lo menos que se merecía después de todo lo que ha tenido que pasar, el momento en el que se lo dijera a Raimundo era uno de los momentazos que las raipaquistas estábamos esperando con mas ansia y ni siquiera eso nos habeis concedido.
QUE OS DEN PERO BIEN
pd. Chus, Ruth, Cris, más de acuerdo con vosotras no puedo estar.
HOY MÁS QUE NUNCA YO TAMBIÉN SOY PACA
#7094
29/05/2012 10:12
Chus creo que la escena de Paca y Tris os va a gustar. Es cierto que él la rechaza, con razón por el daño que le ha causado al ocultarle que no era hermano de Pepa, y la Paca le habla de que valló por defender su honor. Pero también es cierto que vemos como le duelen en el alma cada uno de los reproches de su hijo, como le afecta que él le hable así y por eso saca otra vez su coraza y ataca a su hijo. Pero se queda hundida al perderlo. Como bien dices cuando la Paca se siente herida ataca proque no se siente con fuerzas para aceptar ese rechazo. Y por eso queire vengarse de quien haya puesto a Pepa sobreaviso de su secreto porque los considera culpables de su desdicha. Por cierto enhorabuena a María hoy está colosal
Y un tirón de orejas a los guionistas: Esperbaa algo más de la escena Rai- Tata leonor. es cierto que la escena es precosa porque en escena hay dos actores impresionantes que dan el do de pecho pero no hay guiño rai paquista que era algo que me ilusionaba. Y la escena Rai- Tris es preciosa por ese abrazo tan deseado y porque es muy cercana y cotidiana. Esos nervios de un hijo de no saber como acercarse a su padre, de no saber como tratarlo. Y luego lo rematan con la escena Alfonso- Rai hablando de tristñan y de los nervios de los dos ante su paternidad
Y un tirón de orejas a los guionistas: Esperbaa algo más de la escena Rai- Tata leonor. es cierto que la escena es precosa porque en escena hay dos actores impresionantes que dan el do de pecho pero no hay guiño rai paquista que era algo que me ilusionaba. Y la escena Rai- Tris es preciosa por ese abrazo tan deseado y porque es muy cercana y cotidiana. Esos nervios de un hijo de no saber como acercarse a su padre, de no saber como tratarlo. Y luego lo rematan con la escena Alfonso- Rai hablando de tristñan y de los nervios de los dos ante su paternidad
#7095
29/05/2012 19:38
Suscribo todas y cada una de las palabras que habéis dicho salvo quizás un poco lo de Rai. Yo no creo que se cagara de miedo... solo mirar lo que hubiera pasado si Rai no hubiera aceptado el matrimonio de conveniencia de su familia:
En el capi 77 dice Rai a Emilia que los Ulloa tenían poder para cumplir la amenaza que le hizo su padre de hundir a los Montenegro. No sabemos los apoyos que tenía esa relación así que si Rai hubiera peleado y los Montenegro acaban hundidos a los ojos de los demás Francisca hubiera sido una mantenida de Raimundo. Con el orgullo que se gasta Francisca no creo que lo hubiera aceptado alegremente.
¿Qué a lo mejor había otro camino que no supieron ver? No os lo niego pero lo que yo siempre he dicho: Rai hizo lo que las circunstancias le dejaron hacer al igual que Francisca. Y es por ello que a la vez suscribo todo lo que decís.
Ni por asomo Francisca se merece esto. Y no penséis que van a parar los guionistas ya que todavía quedan escenas para ponerla de mala:
- Una escena con Rosario en la que le dirá de todo menos bonita por poner sobre aviso a Pepa.
- Una escena con su hija para tacharla de débil y de todo por el compromiso con Olmo.
- Escenas posteriores con Emilia ya que es una Ulloa y para ir contra Raimundo (otra vez)
Más las que se les ocurrirán seguramente a los guionistas... En fin...
En el capi 77 dice Rai a Emilia que los Ulloa tenían poder para cumplir la amenaza que le hizo su padre de hundir a los Montenegro. No sabemos los apoyos que tenía esa relación así que si Rai hubiera peleado y los Montenegro acaban hundidos a los ojos de los demás Francisca hubiera sido una mantenida de Raimundo. Con el orgullo que se gasta Francisca no creo que lo hubiera aceptado alegremente.
¿Qué a lo mejor había otro camino que no supieron ver? No os lo niego pero lo que yo siempre he dicho: Rai hizo lo que las circunstancias le dejaron hacer al igual que Francisca. Y es por ello que a la vez suscribo todo lo que decís.
Ni por asomo Francisca se merece esto. Y no penséis que van a parar los guionistas ya que todavía quedan escenas para ponerla de mala:
- Una escena con Rosario en la que le dirá de todo menos bonita por poner sobre aviso a Pepa.
- Una escena con su hija para tacharla de débil y de todo por el compromiso con Olmo.
- Escenas posteriores con Emilia ya que es una Ulloa y para ir contra Raimundo (otra vez)
Más las que se les ocurrirán seguramente a los guionistas... En fin...
#7096
29/05/2012 21:39
Buenas! Se que os puse el comienzo de este mini el otro día, pero me vais a permitir la licencia de que le ponga ahora todo seguido, desde el principio. ¡Gracias!
Apuró el paso a pesar de no estar deseosa de enfrentarse a una conversación que no sabía cómo afrontar. Después de que llegara a sus oídos que su gran secreto había sido revelado, su primer pensamiento fue para Tristán. ¿Qué estaría pensando ahora de ella? ¿Estaría dispuesto a escucharla?
Tenía miedo de lo que pudieran contarle. Solo ella conocía las verdaderas razones por las cuales había mantenido oculta la verdad durante todos estos años.
Esperaba que quisiera escucharla. No pretendía que la perdonara. Ni siquiera que la justificara. Solo quería que la entendiera. Que se pusiera en la piel de una chiquilla que había perdido su vida en el mismo instante en que la persona que decía amarla, la dejó a merced del destino y de un ser abominable comoSalvador Castro. Embarazada y sola, pocas eran las opciones que una muchacha de su posición podía encontrar. Más si cabe si su padre, un ser frío que nunca mostró aprecio por ella, tan solo ansiaba un matrimonio para su hija que aumentara su fortuna.
Había esperado durante horas que Tristán se presentara ante ella. Estaba preparada para soportar sus reproches. Sus palabras hirientes. No así el desprecio y el rencor que imaginaba aparecerían en sus ojos. Para eso, ninguna madre estaba preparada. Tristán solo iba a entender que, de manera deliberada, ella le había mantenido alejado del amor de su vida sin existir una razón poderosa para ello. ¡Ojalá todo pudiera resumirse en eso! El trasfondo de la historia era mucho más amargo.
Había planeado mil formas de explicarle que Raimundo Ulloa era su verdadero padre. Y ninguna le parecía la más adecuada. ¿Cómo explicar a tu propio hijo que le ocultaste la verdad por su bienestar?
Pero Tristán no había aparecido por la Casona. Nadie supo darle referencias de él. Tras varias horas, en las que el arrollador cúmulo de sentimientos trastocaba su alma, dio por supuesto que estaría junto a ella. Celebrando el hecho de que no eran hijos del mismo monstruo.
¿Y Raimundo? ¿Qué estaría pensando? ¿Cuánto más habría aumentado su desprecio y odio por ella, al haber descubierto que le había privado de su hijo? Esta vez no había vuelta atrás. Y eso que en lo más profundo de su corazón, seguía latiendo la esperanza de acabar sus días junto a él. A su lado. Disfrutando de los pocos años que les quedaran de vida. Sin embargo, a cada paso que daba, sentía que esa llama de esperanza se iba apagando como la vela que se consume por el paso del tiempo.
Ya que no pudo hablar con Tristán, deseaba al menos comprobar con sus propios ojos cómo había recibido la noticia Raimundo. Casi había llegado. Veía a lo lejos la Casa de Comidas iluminada con una tenue luz. Vacía ya de los últimos parroquianos que aún permanecían en pie. Paradójico. Ella casi no podía sostenerse. Nunca dejaría de sufrir, pues estaba convencida de haber perdido para siempre a las dos personas que más amaba en esta vida.
Sí. A las que amaba. A las que adoraba por encima de todas las cosas, aunque nadie la creyera capaz de sentir algo semejante por nadie. Hasta ella misma pensó que el sufrimiento y la tortura vivida a lo largo de los años, la habían privado de corazón. Aunque, si así fuera, no sentiría ese dolor intenso en el pecho que la asfixiaba hasta hacer que sus piernas se tambalearan.
Con paso errático y sintiendo que le fallaban las fuerzas, llegó hasta la posada. Advirtiendo entonces movimiento en su interior.
- No sé qué decirle Pepa, y sin embargo, son tantas las preguntas que he de hacerle… -. El joven tomó las manos de ella entre las suyas en un vano intento de templar sus nervios. Sonrió de medio lado. – Mi padre… -, murmuró mirándola después a los ojos. – Estoy nervioso -. Confesó al fin.
Ella liberó una de sus manos para acariciar con ternura su rostro.
– Es Raimundo, Tristán. El hombre que siempre ha estado ahí para ti. Que ha soportado tus travesuras cuando no eras más que un zagal que no levantaba un palmo del suelo… -, sonrió al ver cómo Tristán bajaba la cabeza avergonzado y sonreía igualmente. -…el que ha aliviado tus penas al ofrecerte un hombro en el que apoyarte… -. Tomó ahora su rostro entre las manos para lograr que la mirase. – Recuerda que tampoco es fácil para él. Ha de estar igual de nervioso que tú -.
Fuera, Francisca sintió como una lágrima descendía por su rostro. ¿Cómo podía haberles privado de aquello? Tristán era una copia de Raimundo. Siempre lo había sido. Un ser noble, de buenos sentimientos. Así había sido hasta que la traicionó. Hasta que se burló del amor que se profesaban.
Cerró los ojos sin evitar que un nuevo torrente de lágrimas descendieran por sus mejillas. Seguía sin poder creerse que él la dejara por motivos tan nobles como le confesó hacía tan solo unos meses, de manera casi fortuita en los jardines de la Casona. Y a pesar de todo, una parte de ella reconocía a ese Raimundo que conoció y que aún amaba, en aquella explicación ofrecida.
Se sentó pesadamente en el banco que había fuera, junto a la ventana entreabierta por la que había escuchado a los jóvenes enamorados. Su resistencia física se veía minada con cada palabra que salía de los labios de su hijo. Todo parecía irrecuperable…
Temblaron sus manos cuando una nueva presencia se hizo sentir junto a los jóvenes.
- Mírale -. Habló Pepa. – Ahí le tienes… -.
Tristán se volvió hacia él. Temeroso, pero con un brillo de emoción en sus ojos. – Raimundo…-.
- Tristán…¿A qué has venido? -.
Francisca cerró los ojos al tiempo que llevaba una mano a su cuello oprimido por un nudo de lágrimas. Hacía demasiados años que no escuchaba aquella ternura en su voz. Aquella que le regalaba a ella cada vez que se entregaban el uno al otro. ¿Por qué tuvo que torcerse todo? ¿Qué mal cometió para que su vida se convirtiera en un infierno en la tierra?
Durante los siguientes minutos escuchó el relato de su vida en boca de Raimundo. De nuevo le daba a su hijo los mismos motivos que le ofreció a ella. Su padre le obligó a casar con una rica heredera. De no hacerlo, estaba dispuesto a destruir a los Montenegro y arrastrar por el fango el nombre de su hija. De Francisca.
- ¿Por qué no le contó la verdad y huyeron juntos? -.
Se sobresaltó al escuchar a la partera formular la misma pregunta que ella llevaba haciéndose durante meses. ¿Por qué Raimundo decidió por ambos? ¿Qué diferencia existía entre eso y lo que ella había hecho? Él la apartó de su vida sin darle ninguna explicación. Ella hizo lo propio al no revelarle la paternidad de Tristán.
BESO AGRIDULCE
[/b]Apuró el paso a pesar de no estar deseosa de enfrentarse a una conversación que no sabía cómo afrontar. Después de que llegara a sus oídos que su gran secreto había sido revelado, su primer pensamiento fue para Tristán. ¿Qué estaría pensando ahora de ella? ¿Estaría dispuesto a escucharla?
Tenía miedo de lo que pudieran contarle. Solo ella conocía las verdaderas razones por las cuales había mantenido oculta la verdad durante todos estos años.
Esperaba que quisiera escucharla. No pretendía que la perdonara. Ni siquiera que la justificara. Solo quería que la entendiera. Que se pusiera en la piel de una chiquilla que había perdido su vida en el mismo instante en que la persona que decía amarla, la dejó a merced del destino y de un ser abominable comoSalvador Castro. Embarazada y sola, pocas eran las opciones que una muchacha de su posición podía encontrar. Más si cabe si su padre, un ser frío que nunca mostró aprecio por ella, tan solo ansiaba un matrimonio para su hija que aumentara su fortuna.
Había esperado durante horas que Tristán se presentara ante ella. Estaba preparada para soportar sus reproches. Sus palabras hirientes. No así el desprecio y el rencor que imaginaba aparecerían en sus ojos. Para eso, ninguna madre estaba preparada. Tristán solo iba a entender que, de manera deliberada, ella le había mantenido alejado del amor de su vida sin existir una razón poderosa para ello. ¡Ojalá todo pudiera resumirse en eso! El trasfondo de la historia era mucho más amargo.
Había planeado mil formas de explicarle que Raimundo Ulloa era su verdadero padre. Y ninguna le parecía la más adecuada. ¿Cómo explicar a tu propio hijo que le ocultaste la verdad por su bienestar?
Pero Tristán no había aparecido por la Casona. Nadie supo darle referencias de él. Tras varias horas, en las que el arrollador cúmulo de sentimientos trastocaba su alma, dio por supuesto que estaría junto a ella. Celebrando el hecho de que no eran hijos del mismo monstruo.
¿Y Raimundo? ¿Qué estaría pensando? ¿Cuánto más habría aumentado su desprecio y odio por ella, al haber descubierto que le había privado de su hijo? Esta vez no había vuelta atrás. Y eso que en lo más profundo de su corazón, seguía latiendo la esperanza de acabar sus días junto a él. A su lado. Disfrutando de los pocos años que les quedaran de vida. Sin embargo, a cada paso que daba, sentía que esa llama de esperanza se iba apagando como la vela que se consume por el paso del tiempo.
Ya que no pudo hablar con Tristán, deseaba al menos comprobar con sus propios ojos cómo había recibido la noticia Raimundo. Casi había llegado. Veía a lo lejos la Casa de Comidas iluminada con una tenue luz. Vacía ya de los últimos parroquianos que aún permanecían en pie. Paradójico. Ella casi no podía sostenerse. Nunca dejaría de sufrir, pues estaba convencida de haber perdido para siempre a las dos personas que más amaba en esta vida.
Sí. A las que amaba. A las que adoraba por encima de todas las cosas, aunque nadie la creyera capaz de sentir algo semejante por nadie. Hasta ella misma pensó que el sufrimiento y la tortura vivida a lo largo de los años, la habían privado de corazón. Aunque, si así fuera, no sentiría ese dolor intenso en el pecho que la asfixiaba hasta hacer que sus piernas se tambalearan.
Con paso errático y sintiendo que le fallaban las fuerzas, llegó hasta la posada. Advirtiendo entonces movimiento en su interior.
- No sé qué decirle Pepa, y sin embargo, son tantas las preguntas que he de hacerle… -. El joven tomó las manos de ella entre las suyas en un vano intento de templar sus nervios. Sonrió de medio lado. – Mi padre… -, murmuró mirándola después a los ojos. – Estoy nervioso -. Confesó al fin.
Ella liberó una de sus manos para acariciar con ternura su rostro.
– Es Raimundo, Tristán. El hombre que siempre ha estado ahí para ti. Que ha soportado tus travesuras cuando no eras más que un zagal que no levantaba un palmo del suelo… -, sonrió al ver cómo Tristán bajaba la cabeza avergonzado y sonreía igualmente. -…el que ha aliviado tus penas al ofrecerte un hombro en el que apoyarte… -. Tomó ahora su rostro entre las manos para lograr que la mirase. – Recuerda que tampoco es fácil para él. Ha de estar igual de nervioso que tú -.
Fuera, Francisca sintió como una lágrima descendía por su rostro. ¿Cómo podía haberles privado de aquello? Tristán era una copia de Raimundo. Siempre lo había sido. Un ser noble, de buenos sentimientos. Así había sido hasta que la traicionó. Hasta que se burló del amor que se profesaban.
Cerró los ojos sin evitar que un nuevo torrente de lágrimas descendieran por sus mejillas. Seguía sin poder creerse que él la dejara por motivos tan nobles como le confesó hacía tan solo unos meses, de manera casi fortuita en los jardines de la Casona. Y a pesar de todo, una parte de ella reconocía a ese Raimundo que conoció y que aún amaba, en aquella explicación ofrecida.
Se sentó pesadamente en el banco que había fuera, junto a la ventana entreabierta por la que había escuchado a los jóvenes enamorados. Su resistencia física se veía minada con cada palabra que salía de los labios de su hijo. Todo parecía irrecuperable…
Temblaron sus manos cuando una nueva presencia se hizo sentir junto a los jóvenes.
- Mírale -. Habló Pepa. – Ahí le tienes… -.
Tristán se volvió hacia él. Temeroso, pero con un brillo de emoción en sus ojos. – Raimundo…-.
- Tristán…¿A qué has venido? -.
Francisca cerró los ojos al tiempo que llevaba una mano a su cuello oprimido por un nudo de lágrimas. Hacía demasiados años que no escuchaba aquella ternura en su voz. Aquella que le regalaba a ella cada vez que se entregaban el uno al otro. ¿Por qué tuvo que torcerse todo? ¿Qué mal cometió para que su vida se convirtiera en un infierno en la tierra?
Durante los siguientes minutos escuchó el relato de su vida en boca de Raimundo. De nuevo le daba a su hijo los mismos motivos que le ofreció a ella. Su padre le obligó a casar con una rica heredera. De no hacerlo, estaba dispuesto a destruir a los Montenegro y arrastrar por el fango el nombre de su hija. De Francisca.
- ¿Por qué no le contó la verdad y huyeron juntos? -.
Se sobresaltó al escuchar a la partera formular la misma pregunta que ella llevaba haciéndose durante meses. ¿Por qué Raimundo decidió por ambos? ¿Qué diferencia existía entre eso y lo que ella había hecho? Él la apartó de su vida sin darle ninguna explicación. Ella hizo lo propio al no revelarle la paternidad de Tristán.
#7097
29/05/2012 21:39
¿Cómo era posible que ella se hubiera convertido en la malvada de la historia, cuando fue la que más sufrió? El caso es que ella es la que estaba fuera de sus vidas en ese momento.
Volvió su mirada hacia la ventana, oteando el interior de la taberna a través de los cristales, cuando el silencio se hizo presente. Pudo observar cómo Tristán, con los ojos humedecidos, se ponía en pie y tendía una mano abierta a Raimundo. Él titubeó unos segundos antes de levantarse de la silla y fundirse ambos en un tierno y cariñoso abrazo.
El mundo se detuvo para ella. Su mirada fija en aquellas dos personas que contenían todo el amor de su corazón. Y a pesar de la desdicha, a pesar de la pena y el vacío que albergaba en su interior, se sintió feliz. Dichosa de que se hubiera descubierto la verdad por el simple hecho de que acababa de materializarse ante sus ojos, lo que tantas noches había anhelado.
……………………………..
Segundos que se convirtieron en minutos. Minutos que se transformaron en horas. ¿Cuánto tiempo permaneció allí? Había perdido cualquier apreciación temporal, ahí como seguía, sentada sobre la fría y dura madera del banco junto a la posada. La imagen de sus dos grandes amores unidos por un cariño que se había visto incrementado gracias al conocimiento de ese lazo que los unía, permanecía fija. Clavada en su retina como si a fuego hubiera sido marcada. La realidad dolía y le quemaba el alma como brasas encendidas.
Ella también sufrió. Seguía sufriendo. Fue la traicionada. La que fue vilipendiada por el destino y por todos aquellos que decían amarla. Y esos mismos son los que ahora la juzgaban y condenaban sin ningún tipo de piedad.
Pensó en su hijo. En Tristán. Y al hacerlo, un intenso dolor laceró su garganta provocándole un gemido punzante. Siempre actuó creyendo que hacía lo mejor para él. Innumerables fueron las humillaciones que tuvo que soportar en sus propias carnes para evitar que Salvador pagara su furia con él. Jamás debió casarse con ese monstruo, más ¿qué podía saber ella de su verdadera naturaleza? Lobo con piel de cordero, que la engatusó en el momento preciso en que ella ansiaba agarrarse a un clavo ardiendo si era menester, con tal de salvar el buen nombre de la futura criatura.
Entendía que él estuviera furioso con ella. Después de todo, le había mantenido alejado de la que, según él, era la mujer de su vida. Aquella no había sido la razón principal, aunque debía reconocer que era una de las más importantes. Esa partera era hija de Salvador Castro. Toda su vida había intentado mantener alejado de Tristán todo lo que tuviera que ver con él. Y visto lo visto, había fracasado estrepitosamente. Su hijo no iba a atender a sus razones, y debía darle tiempo. Y espacio. Aunque la paciencia no fuera su mejor virtud.
Pero, ¿y Raimundo? Escuchando sus palabras y advirtiendo su modo de proceder, parecía que él no había sido pieza clave en toda la historia. ¿Cómo se atrevía siquiera a juzgarla tan duramente? ¿No había vivido él también ese pasado del que la acusaba? Una risa ahogada y dolorosa se escapó de sus labios. ¿También ella había sido la culpable de que él la abandonara sin más? ¿Acaso ella también tenía la culpa de haberse visto sola y embarazada? ¿Cómo se atrevía a tildarla de egoísta y cobarde, cuando fue él quien se alejó de ella, incapaz de luchar por su amor? ¿Y era ella la cobarde?
Debía ser así. De cobardes es mostrar dignidad ante un hombre que te ha humillado, negándole la posibilidad de acercarse a una, cuando él ni tan siquiera tuvo la consideración de confesarle los motivos de su marcha. De cobardes es casar rápidamente con un ser que te promete el cielo y la tierra con tal de que seas suya, a cambio de que tu hijo tuviera un apellido y no fuera despreciado por la alta sociedad que les había encumbrado. De cobardes es soportar golpes y humillaciones continuas para que esas mismas no se descarguen en tus propios hijos. De cobardes es seguir enamorada del hombre que te hirió en lo más profundo.
Sí. Si todo aquello era de cobardes, ella, definitivamente, lo era.
No tenía fuerzas para marchar a casa. Continuó allí sentada, al abrigo de la noche que ya había comenzado a caer en Puente Viejo. Qué más daba estar ahí que en la Casona. En ambos lugares se sentiría igual de sola. Unió sus manos sobre el regazo, y permaneció con la cabeza gacha. Nadie había por la plaza en esos instantes, y de haber sido así, seguramente nadie hubiera reparado en ella. Como siempre. Nadie la veía. Al menos, no tal y como era ella. Solo veían lo que querían ver. A una mujer malvada que les había amargado la existencia.
No sintió la presencia de Raimundo a su lado instantes después, sumida como estaba en su propio dolor. Ella, que solo tuvo la fortuna o la desgracia de enamorarse de un hombre que la abandonó, era la culpable de todos los males que le acuciaban a él.
………………………………….
Raimundo salió al exterior para llenar sus pulmones. Había estado conteniendo en aire desde hacía un par de días, esperando con fervor la visita de su hijo. Y esta, al fin se había producido aquella misma tarde. Sobraron las palabras entre ellos, pues el cariño existente era demasiado grande antes de saber que eran padre e hijo.
Padre de Tristán. Aún le costaba creerlo, y sin embargo, había soñado con esa posibilidad cada día que veía a ese pequeño de cabellos castaños correteando entre sus piernas junto a Sebastián. Siempre planeó una vida de felicidad junto a Francisca. Pero el destino y su padre quisieron truncar sus planes para siempre. Y Francisca después, negándole la posibilidad de disfrutar de su hijo.
Tristán le había pedido alojarse en una de las habitaciones de la posada hasta que decidiera qué rumbo iban a tomar las cosas a partir de ahora. Se había negado a volver a la Casona, y él, por supuesto, había aceptado encantado. Aquello suponía permanecer más cerca de su hijo y recuperar, en cierta medida, el tiempo que Francisca les había robado.
¿Cómo había podido tener la frialdad de ocultarle algo así? ¿Tanto odio albergaba su corazón como para condenarles a ambos a una vida llena de miserias, tan solo por puro egoísmo? Cerró los ojos, dejando caer la cabeza hacia atrás. Estaba furioso con ella. Y tan pronto como la tuviera delante, le exigiría una explicación.
Volvió su mirada hacia la ventana, oteando el interior de la taberna a través de los cristales, cuando el silencio se hizo presente. Pudo observar cómo Tristán, con los ojos humedecidos, se ponía en pie y tendía una mano abierta a Raimundo. Él titubeó unos segundos antes de levantarse de la silla y fundirse ambos en un tierno y cariñoso abrazo.
El mundo se detuvo para ella. Su mirada fija en aquellas dos personas que contenían todo el amor de su corazón. Y a pesar de la desdicha, a pesar de la pena y el vacío que albergaba en su interior, se sintió feliz. Dichosa de que se hubiera descubierto la verdad por el simple hecho de que acababa de materializarse ante sus ojos, lo que tantas noches había anhelado.
……………………………..
Segundos que se convirtieron en minutos. Minutos que se transformaron en horas. ¿Cuánto tiempo permaneció allí? Había perdido cualquier apreciación temporal, ahí como seguía, sentada sobre la fría y dura madera del banco junto a la posada. La imagen de sus dos grandes amores unidos por un cariño que se había visto incrementado gracias al conocimiento de ese lazo que los unía, permanecía fija. Clavada en su retina como si a fuego hubiera sido marcada. La realidad dolía y le quemaba el alma como brasas encendidas.
Ella también sufrió. Seguía sufriendo. Fue la traicionada. La que fue vilipendiada por el destino y por todos aquellos que decían amarla. Y esos mismos son los que ahora la juzgaban y condenaban sin ningún tipo de piedad.
Pensó en su hijo. En Tristán. Y al hacerlo, un intenso dolor laceró su garganta provocándole un gemido punzante. Siempre actuó creyendo que hacía lo mejor para él. Innumerables fueron las humillaciones que tuvo que soportar en sus propias carnes para evitar que Salvador pagara su furia con él. Jamás debió casarse con ese monstruo, más ¿qué podía saber ella de su verdadera naturaleza? Lobo con piel de cordero, que la engatusó en el momento preciso en que ella ansiaba agarrarse a un clavo ardiendo si era menester, con tal de salvar el buen nombre de la futura criatura.
Entendía que él estuviera furioso con ella. Después de todo, le había mantenido alejado de la que, según él, era la mujer de su vida. Aquella no había sido la razón principal, aunque debía reconocer que era una de las más importantes. Esa partera era hija de Salvador Castro. Toda su vida había intentado mantener alejado de Tristán todo lo que tuviera que ver con él. Y visto lo visto, había fracasado estrepitosamente. Su hijo no iba a atender a sus razones, y debía darle tiempo. Y espacio. Aunque la paciencia no fuera su mejor virtud.
Pero, ¿y Raimundo? Escuchando sus palabras y advirtiendo su modo de proceder, parecía que él no había sido pieza clave en toda la historia. ¿Cómo se atrevía siquiera a juzgarla tan duramente? ¿No había vivido él también ese pasado del que la acusaba? Una risa ahogada y dolorosa se escapó de sus labios. ¿También ella había sido la culpable de que él la abandonara sin más? ¿Acaso ella también tenía la culpa de haberse visto sola y embarazada? ¿Cómo se atrevía a tildarla de egoísta y cobarde, cuando fue él quien se alejó de ella, incapaz de luchar por su amor? ¿Y era ella la cobarde?
Debía ser así. De cobardes es mostrar dignidad ante un hombre que te ha humillado, negándole la posibilidad de acercarse a una, cuando él ni tan siquiera tuvo la consideración de confesarle los motivos de su marcha. De cobardes es casar rápidamente con un ser que te promete el cielo y la tierra con tal de que seas suya, a cambio de que tu hijo tuviera un apellido y no fuera despreciado por la alta sociedad que les había encumbrado. De cobardes es soportar golpes y humillaciones continuas para que esas mismas no se descarguen en tus propios hijos. De cobardes es seguir enamorada del hombre que te hirió en lo más profundo.
Sí. Si todo aquello era de cobardes, ella, definitivamente, lo era.
No tenía fuerzas para marchar a casa. Continuó allí sentada, al abrigo de la noche que ya había comenzado a caer en Puente Viejo. Qué más daba estar ahí que en la Casona. En ambos lugares se sentiría igual de sola. Unió sus manos sobre el regazo, y permaneció con la cabeza gacha. Nadie había por la plaza en esos instantes, y de haber sido así, seguramente nadie hubiera reparado en ella. Como siempre. Nadie la veía. Al menos, no tal y como era ella. Solo veían lo que querían ver. A una mujer malvada que les había amargado la existencia.
No sintió la presencia de Raimundo a su lado instantes después, sumida como estaba en su propio dolor. Ella, que solo tuvo la fortuna o la desgracia de enamorarse de un hombre que la abandonó, era la culpable de todos los males que le acuciaban a él.
………………………………….
Raimundo salió al exterior para llenar sus pulmones. Había estado conteniendo en aire desde hacía un par de días, esperando con fervor la visita de su hijo. Y esta, al fin se había producido aquella misma tarde. Sobraron las palabras entre ellos, pues el cariño existente era demasiado grande antes de saber que eran padre e hijo.
Padre de Tristán. Aún le costaba creerlo, y sin embargo, había soñado con esa posibilidad cada día que veía a ese pequeño de cabellos castaños correteando entre sus piernas junto a Sebastián. Siempre planeó una vida de felicidad junto a Francisca. Pero el destino y su padre quisieron truncar sus planes para siempre. Y Francisca después, negándole la posibilidad de disfrutar de su hijo.
Tristán le había pedido alojarse en una de las habitaciones de la posada hasta que decidiera qué rumbo iban a tomar las cosas a partir de ahora. Se había negado a volver a la Casona, y él, por supuesto, había aceptado encantado. Aquello suponía permanecer más cerca de su hijo y recuperar, en cierta medida, el tiempo que Francisca les había robado.
¿Cómo había podido tener la frialdad de ocultarle algo así? ¿Tanto odio albergaba su corazón como para condenarles a ambos a una vida llena de miserias, tan solo por puro egoísmo? Cerró los ojos, dejando caer la cabeza hacia atrás. Estaba furioso con ella. Y tan pronto como la tuviera delante, le exigiría una explicación.
#7098
29/05/2012 21:40
Decidió volver al interior de la posada cuando advirtió que alguien estaba sentado en el banco. El corazón le comenzó a latir con furia, golpeándole sin piedad las costillas, cuando descubrió que se trataba de Francisca. Miles de sentimientos encontrados se manifestaron ante él y como siempre, no sabía cómo afrontarlos. Una parte de él pensó en regresar a la posada y no enfrentarse a ella. Pero por otra, ansiaba demasiado esa explicación que ella debía darle.
- Francisca -.
La llamó. Empleando un fuerte y duro tono de voz, acorde con su estado de ánimo ante ella. Preparándose para su ataque, aunque profundamente sorprendido de su presencia allí. Le resultaba raro que se hubiera quedado fuera, sin manifestar su presencia en la posada.
No obtuvo ninguna respuesta. Ella seguía con la cabeza agachada y ni tan siquiera lo miró. Volvió a llamarla, obteniendo la misma respuesta. Incómodo y extrañado, se acercó, sentándose junto a ella en el banco.
- Francisca… -, musitó esta vez. Su tono fue mucho más suave. A pesar de todo, estaba preocupado por su actitud.
Su corazón latía desbocado, y esta vez no era por furia. La observó detenidamente. Las manos sobre el regazo. La mirada gacha, oculta bajo su pequeño sombrero. Levantó una mano, dispuesto a tomar sus manos entre las suyas. El sencillo gesto titubeó varias veces en el aire hasta que al fin llegó a ella. Advirtiendo la tensión que la atenazaba. El frío que mantenía su cuerpo aterido. ¿Cuánto tiempo llevaba allí sola?
Ella se sobresaltó ante el repentino contacto. Ni siquiera se había percatado de su presencia junto a ella y ahora estaba sentado a su lado. Miró sus manos unidas antes de levantar la vista y dirigirla a él.
El dolor y la amargura de esos ojos se clavaron en su pecho como si de un puñal se tratara. De repente fue como si toda la furia que tenía guardadar en su interior se esfumase como por arte de magia. No podía verla sufrir. Nunca había podido. Aunque debía reconocer que en muchas ocasiones había vuelto la vista hacia otro lado. Y la había dejado sola.
- ¿Qué haces aquí fuera? -, le preguntó suavemente, en un tono que trataba de ser lo más neutral posible. - ¿A qué se supone que has venido? -.
Ella vagaba su mirada por su rostro. En silencio. Aturdida aún por tener que cruzar palabra con él. Debía reconocer que no estaba preparada para una confrontación, pero estaba claro que no podía huir. Lo mejor sería enfrentar las cosas cuanto antes. Ella nunca se había caracterizado por alejar los problemas.
- Solo vine a comprobar si estabas al tanto de lo ocurrido… debí suponer que así sería -. Se detuvo al tiempo que giraba la cabeza y miraba hacia la ventana por la cual había presenciado la conversación entre ellos. -…pero vi que estabas ocupado hablando con él. No quise interrumpir -.
- Tal vez deberías haberlo hecho -, afirmó él con dureza. – Son muchas las explicaciones que nos debes a ambos, ¿no crees? -.
Ella sonrió apenada. – Tal vez sea así. Se que he de hablar con Tristán y explicarle mis…razones por haber callado tantos años -.
- ¿Y qué hay de mi, Francisca? Te atreviste a privarme de mi hijo. Y eso es algo que no te voy a perdonar nunca -. Estaba dolido. Profundamente además. Ansiaba una explicación a su silencio, pero no estaba dispuesto a escuchar más mentiras.
- En eso vamos iguales, Raimundo -. Ella le miró acariciando su rostro con la punta de los dedos. Percibiendo cómo sus músculos se tensaban ante aquella súbita caricia. – Yo tampoco podré perdonarte nunca que permitieras que te amara, que me entregara a ti, para después despreciarme y humillarme… para dejarme sola con un bebé que crecía en mis entrañas -.
Raimundo empalideció. – Sabes por qué lo hice… -.
- ¿Y por qué he de creerte, Raimundo? -. Le preguntó con dolor.
Un incómodo silencio se instaló entre los dos. Ella esperando una respuesta que nunca llegaba. Y él, atormentado por unos recuerdos del pasado que seguían hiriéndole cada día.
- Porque es la verdad. No tuve alternativa -. Le dijo finalmente.
- Te equivocas. Sí la tuviste. Contármelo. Hacerme partícipe de ello, pudiendo buscar entre ambos una solución. Pero preferiste alejarte de mí y ponerme en boca de todo el mundo, sabiéndome entonces despreciada por otra mujer con mayor fortuna que la mía -. Una muda lágrima descendió por su mejilla y él la siguió con la mirada.
- Hice lo que creí más adecuado en ese momento, Francisca… -. Subió su mano, abarcando su mejilla.
- Yo también Raimundo. También hice lo que creí más adecuado. Me dejaste sola. Después de jurarme una y mil veces que me amabas… -. Cerró los ojos dejando caer el peso de su rostro en la mano de él. - ¿Cómo pretendías que te escuchara a tu regreso? No fue cuestión de orgullo, pero si de dignidad. Además, el dolor era demasiado intenso -. Abrió los ojos lentamente, cruzándose con su mirada. – Estaba sola. Embarazada y despreciada por el hombre que dijo amarme. Era casarme y dar a mi hijo un apellido, o ser repudiada por todos -. Tragó saliva. – Elegí la que creía mejor opción… -.
Nuevamente se quedó en silencio, perdida en su mirada. Subió su mano hasta la mejilla de él, rozándola apenas con los dedos.
- Me hice creer a mi misma que nunca me habías amado. Que tan solo me utilizaste para calmar tus deseos -.
- ¡Pero eso no es cierto! -. Enmarcó su rostro con ambas manos. – Te quería más que a mi vida, pequeña… -. Apoyó su frente en la de ella cerrando los ojos. – Podríamos haber sido tan dichosos… -.
Pasado y presente se unieron en ese momento tan íntimo para ambos. El peso de su amor venció por primera vez en años al orgullo. Al rencor. Por un instante dejaron aparcadas las dudas y los reproches. Los labios de él descendieron por su mejilla buscando tímidamente su boca. Ella salió a su encuentro, fundiéndose ambos en un beso lánguido y suave.
Se separaron mirándose a los ojos. Turbados por lo que acababa de ocurrir. Y sin embargo, no pudieron evitar que sus bocas se unieran de nuevo, esta vez con más pasión. Enredando sus lenguas en un beso ardiente, que les supo quizá, demasiado amargo debido a la terrible historia que arrastraban.
Ella se separó lentamente de él. Acariciando su rostro por última vez.
- Podríamos haber sido muy dichosos, amor… -. Rozó su boca levemente, antes de ponerse en pie y enfrentarlo. – Pero fuiste tú el que iniciaste la partida al lanzar los dados y yo tuve que seguir el juego. Ambos somos culpables de la vida que llevamos. Y por tanto debemos cargar con nuestras culpas y nuestras decisiones. Aunque pensáramos en su momento que era lo más adecuado -.
No fue capaz de decir nada más. Se dio media vuelta desapareciendo por la plaza. La vida una vez más se encargaría de llevarles por sus tortuosos caminos. Seguiría jugando con ellos. Truncando una felicidad que una vez llegaron a alcanzar con la punta de los dedos.
- Francisca -.
La llamó. Empleando un fuerte y duro tono de voz, acorde con su estado de ánimo ante ella. Preparándose para su ataque, aunque profundamente sorprendido de su presencia allí. Le resultaba raro que se hubiera quedado fuera, sin manifestar su presencia en la posada.
No obtuvo ninguna respuesta. Ella seguía con la cabeza agachada y ni tan siquiera lo miró. Volvió a llamarla, obteniendo la misma respuesta. Incómodo y extrañado, se acercó, sentándose junto a ella en el banco.
- Francisca… -, musitó esta vez. Su tono fue mucho más suave. A pesar de todo, estaba preocupado por su actitud.
Su corazón latía desbocado, y esta vez no era por furia. La observó detenidamente. Las manos sobre el regazo. La mirada gacha, oculta bajo su pequeño sombrero. Levantó una mano, dispuesto a tomar sus manos entre las suyas. El sencillo gesto titubeó varias veces en el aire hasta que al fin llegó a ella. Advirtiendo la tensión que la atenazaba. El frío que mantenía su cuerpo aterido. ¿Cuánto tiempo llevaba allí sola?
Ella se sobresaltó ante el repentino contacto. Ni siquiera se había percatado de su presencia junto a ella y ahora estaba sentado a su lado. Miró sus manos unidas antes de levantar la vista y dirigirla a él.
El dolor y la amargura de esos ojos se clavaron en su pecho como si de un puñal se tratara. De repente fue como si toda la furia que tenía guardadar en su interior se esfumase como por arte de magia. No podía verla sufrir. Nunca había podido. Aunque debía reconocer que en muchas ocasiones había vuelto la vista hacia otro lado. Y la había dejado sola.
- ¿Qué haces aquí fuera? -, le preguntó suavemente, en un tono que trataba de ser lo más neutral posible. - ¿A qué se supone que has venido? -.
Ella vagaba su mirada por su rostro. En silencio. Aturdida aún por tener que cruzar palabra con él. Debía reconocer que no estaba preparada para una confrontación, pero estaba claro que no podía huir. Lo mejor sería enfrentar las cosas cuanto antes. Ella nunca se había caracterizado por alejar los problemas.
- Solo vine a comprobar si estabas al tanto de lo ocurrido… debí suponer que así sería -. Se detuvo al tiempo que giraba la cabeza y miraba hacia la ventana por la cual había presenciado la conversación entre ellos. -…pero vi que estabas ocupado hablando con él. No quise interrumpir -.
- Tal vez deberías haberlo hecho -, afirmó él con dureza. – Son muchas las explicaciones que nos debes a ambos, ¿no crees? -.
Ella sonrió apenada. – Tal vez sea así. Se que he de hablar con Tristán y explicarle mis…razones por haber callado tantos años -.
- ¿Y qué hay de mi, Francisca? Te atreviste a privarme de mi hijo. Y eso es algo que no te voy a perdonar nunca -. Estaba dolido. Profundamente además. Ansiaba una explicación a su silencio, pero no estaba dispuesto a escuchar más mentiras.
- En eso vamos iguales, Raimundo -. Ella le miró acariciando su rostro con la punta de los dedos. Percibiendo cómo sus músculos se tensaban ante aquella súbita caricia. – Yo tampoco podré perdonarte nunca que permitieras que te amara, que me entregara a ti, para después despreciarme y humillarme… para dejarme sola con un bebé que crecía en mis entrañas -.
Raimundo empalideció. – Sabes por qué lo hice… -.
- ¿Y por qué he de creerte, Raimundo? -. Le preguntó con dolor.
Un incómodo silencio se instaló entre los dos. Ella esperando una respuesta que nunca llegaba. Y él, atormentado por unos recuerdos del pasado que seguían hiriéndole cada día.
- Porque es la verdad. No tuve alternativa -. Le dijo finalmente.
- Te equivocas. Sí la tuviste. Contármelo. Hacerme partícipe de ello, pudiendo buscar entre ambos una solución. Pero preferiste alejarte de mí y ponerme en boca de todo el mundo, sabiéndome entonces despreciada por otra mujer con mayor fortuna que la mía -. Una muda lágrima descendió por su mejilla y él la siguió con la mirada.
- Hice lo que creí más adecuado en ese momento, Francisca… -. Subió su mano, abarcando su mejilla.
- Yo también Raimundo. También hice lo que creí más adecuado. Me dejaste sola. Después de jurarme una y mil veces que me amabas… -. Cerró los ojos dejando caer el peso de su rostro en la mano de él. - ¿Cómo pretendías que te escuchara a tu regreso? No fue cuestión de orgullo, pero si de dignidad. Además, el dolor era demasiado intenso -. Abrió los ojos lentamente, cruzándose con su mirada. – Estaba sola. Embarazada y despreciada por el hombre que dijo amarme. Era casarme y dar a mi hijo un apellido, o ser repudiada por todos -. Tragó saliva. – Elegí la que creía mejor opción… -.
Nuevamente se quedó en silencio, perdida en su mirada. Subió su mano hasta la mejilla de él, rozándola apenas con los dedos.
- Me hice creer a mi misma que nunca me habías amado. Que tan solo me utilizaste para calmar tus deseos -.
- ¡Pero eso no es cierto! -. Enmarcó su rostro con ambas manos. – Te quería más que a mi vida, pequeña… -. Apoyó su frente en la de ella cerrando los ojos. – Podríamos haber sido tan dichosos… -.
Pasado y presente se unieron en ese momento tan íntimo para ambos. El peso de su amor venció por primera vez en años al orgullo. Al rencor. Por un instante dejaron aparcadas las dudas y los reproches. Los labios de él descendieron por su mejilla buscando tímidamente su boca. Ella salió a su encuentro, fundiéndose ambos en un beso lánguido y suave.
Se separaron mirándose a los ojos. Turbados por lo que acababa de ocurrir. Y sin embargo, no pudieron evitar que sus bocas se unieran de nuevo, esta vez con más pasión. Enredando sus lenguas en un beso ardiente, que les supo quizá, demasiado amargo debido a la terrible historia que arrastraban.
Ella se separó lentamente de él. Acariciando su rostro por última vez.
- Podríamos haber sido muy dichosos, amor… -. Rozó su boca levemente, antes de ponerse en pie y enfrentarlo. – Pero fuiste tú el que iniciaste la partida al lanzar los dados y yo tuve que seguir el juego. Ambos somos culpables de la vida que llevamos. Y por tanto debemos cargar con nuestras culpas y nuestras decisiones. Aunque pensáramos en su momento que era lo más adecuado -.
No fue capaz de decir nada más. Se dio media vuelta desapareciendo por la plaza. La vida una vez más se encargaría de llevarles por sus tortuosos caminos. Seguiría jugando con ellos. Truncando una felicidad que una vez llegaron a alcanzar con la punta de los dedos.
FIN
[/b]
#7099
29/05/2012 21:53
Solo tengo un ratito para comentar y no me voy a explayar. Yo la verdad que visto el capítulo de hoy, me confirmo en todo lo dicho ayer y hasta siento que me he quedado sumamente corta! y también me imagino que este cabreo irá en aumento a lo largo de esta semana.
Puedo entender que Tristán le reproche a Francisca haberle ocultado la verdad para impedir estar con Pepa, puedo incluso entender que no la quiera ni tener delante, pero que vaya su flamante new Daddy Ulloa a exigirle a la Montenegro explicaciones e irrumpa en la Casona en el capi de mañana con esos aires, hasta me dan ganas de cogerlo y de darle una tunda. Es a mí entender el último del último en poder venir a exigir nada. y que conste que no he dicho que el Señor Ulloa no haya hecho todo pensando en lo mejor para Francisca, pero solo por el mero hecho de haberlo hecho con buena fe, no ha causado menos estrago en ella.
No es esa la manera de afrontarla Señor Ulloa. Bien poco la conoce este Señor que tanto dice haberla querido. Me imagino que ella no sabrá callarlo, pero espero que algún día se tenga que tragar sus palabras.
Ahora todos unidos contra Francisca, con lo fácil que sería aprender a llevar por buen camino a esta mujer.
Claro está que es cosa también de los guionistas y de lo que convenga a la productora. tienen a la mejor Mala Malísima que ha dado este país en toda su historia, hay que aprovecharla bien.
Pero yo a pesar de todo, con mi PACA en lo bueno y en lo malo hasta que esta serie nos separe
….y qué decir de mi Mariquiña, con ésta FOREVER AND EVER en todo lo que venga que espero que sea mucho, porque bueno ya sabemos que va a ser!!! cómo me hace vibrarrrr!
Por el resto del capítulo dar mi enhorabuena a las Tristanpepistas. A ver si les dura la alegría. Yo me imaginaba todo tan diferente.
El encuentro de padre e hijo me lo imaginaba a solas,…. sin Pepa. El reencuentro Señor Ulloa y Señora Tata también me lo imaginaba a solas…. sin Pepa. El chozogozo me lo imaginaba… sin Pepa (just joking ;)), pero cierto es que la meten en todo y no hacía falta, no?
Me resultó todo bastante frío, tanto ayer como hoy, acostumbrado a lo que me suele enternecer el Señor Ulloa. Recuerdo por ejemplo la despedida de su otro hijo y aún se me ponen los pelos de punta.
Bicos a tod@s
Puedo entender que Tristán le reproche a Francisca haberle ocultado la verdad para impedir estar con Pepa, puedo incluso entender que no la quiera ni tener delante, pero que vaya su flamante new Daddy Ulloa a exigirle a la Montenegro explicaciones e irrumpa en la Casona en el capi de mañana con esos aires, hasta me dan ganas de cogerlo y de darle una tunda. Es a mí entender el último del último en poder venir a exigir nada. y que conste que no he dicho que el Señor Ulloa no haya hecho todo pensando en lo mejor para Francisca, pero solo por el mero hecho de haberlo hecho con buena fe, no ha causado menos estrago en ella.
No es esa la manera de afrontarla Señor Ulloa. Bien poco la conoce este Señor que tanto dice haberla querido. Me imagino que ella no sabrá callarlo, pero espero que algún día se tenga que tragar sus palabras.
Ahora todos unidos contra Francisca, con lo fácil que sería aprender a llevar por buen camino a esta mujer.
Claro está que es cosa también de los guionistas y de lo que convenga a la productora. tienen a la mejor Mala Malísima que ha dado este país en toda su historia, hay que aprovecharla bien.
Pero yo a pesar de todo, con mi PACA en lo bueno y en lo malo hasta que esta serie nos separe
….y qué decir de mi Mariquiña, con ésta FOREVER AND EVER en todo lo que venga que espero que sea mucho, porque bueno ya sabemos que va a ser!!! cómo me hace vibrarrrr!
Por el resto del capítulo dar mi enhorabuena a las Tristanpepistas. A ver si les dura la alegría. Yo me imaginaba todo tan diferente.
El encuentro de padre e hijo me lo imaginaba a solas,…. sin Pepa. El reencuentro Señor Ulloa y Señora Tata también me lo imaginaba a solas…. sin Pepa. El chozogozo me lo imaginaba… sin Pepa (just joking ;)), pero cierto es que la meten en todo y no hacía falta, no?
Me resultó todo bastante frío, tanto ayer como hoy, acostumbrado a lo que me suele enternecer el Señor Ulloa. Recuerdo por ejemplo la despedida de su otro hijo y aún se me ponen los pelos de punta.
Bicos a tod@s
#7100
29/05/2012 22:42
HOLA CHICAS:
Pues si chicas estoy deacuerdo con todo lo que haveis dicho y tambien estoy muy cabreada parace que en vede de ya marse la serie el secreto de puente viejo se llamara todo puente viejo contra francisca , ya esta bien jolin que parece que toda la culpa es de ella y del ulloa que me decis nada no que de repente es el bueno de la peli pues de eso nada que como bien decis el que la dejo tirada fue el asi que haver si alguien le pregunata como por ejemplo su hijo haver que paso y le dice lo que le hizo a su garn amor .Por dios vasta ya de tanto atacar a francisca y le echan algo en cara a Raimundo, ya que de santito nada asi que ya tienen tarea señores guionistas .
Pero una cosa que tengo clara es que yo como todas vosotras .
YO A MUERTE CON MI PACA
UN BESO
Pues si chicas estoy deacuerdo con todo lo que haveis dicho y tambien estoy muy cabreada parace que en vede de ya marse la serie el secreto de puente viejo se llamara todo puente viejo contra francisca , ya esta bien jolin que parece que toda la culpa es de ella y del ulloa que me decis nada no que de repente es el bueno de la peli pues de eso nada que como bien decis el que la dejo tirada fue el asi que haver si alguien le pregunata como por ejemplo su hijo haver que paso y le dice lo que le hizo a su garn amor .Por dios vasta ya de tanto atacar a francisca y le echan algo en cara a Raimundo, ya que de santito nada asi que ya tienen tarea señores guionistas .
Pero una cosa que tengo clara es que yo como todas vosotras .
YO A MUERTE CON MI PACA
UN BESO