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El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon

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samureta
samureta
08/06/2011 23:44
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No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.

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#6781
Kerala
Kerala
06/04/2012 21:21
Le costó un mundo soltar su mano. Por una extraña razón que no podía comprender se había visto incapaz de soltarse de ella cuando tomó su mano. De hecho, al tener que hacerlo para sentarse frente a ella, sintió frío. Y soledad. Y se dio cuenta entonces de lo mucho que había extrañado sentir el calor de su piel.

Francisca le miraba entre divertida y emocionada. Había logrado desconcertarlo por completo. Pero ¿cómo llegarían a hablar de sus sentimientos? Cuando eran jóvenes nunca tuvieron problemas para expresar su sentir. Lo gritaban a los cuatro vientos sin ningún pudor. Quizá lo mejor sería ser directa y preguntar abiertamente.

– Verás Raimundo, hay algo que me gustaría saber… -. Tomó aire, llenando sus pulmones y lo soltó con lentitud antes de continuar hablando. – Antes dijiste que fuimos muchas cosas el uno para el otro. ¿Qué soy para ti ahora? -.

Raimundo estaba atónito. ¿A qué venía eso? ¿A qué venía ese supuesto cambio de actitud que había percibido en ella desde el mismo instante en que había puesto los pies en la biblioteca? ¿A qué venía aquella mirada de ayer…? Tantas eran las preguntas que se agolpaban en su cabeza que era incapaz de dar respuesta a una sola de ellas.

– No te entiendo Francisca. Dedicas tu vida a amargar mi existencia. ¿Qué crees que puedes ser para mí? -. Se puso en pie dándole la espalda.

– Respóndeme, por favor -. Insistió ella. – Necesito saberlo -.

– ¿Lo necesitas? -. Se carcajeó volviendo a mirarla. – Lo necesitas. ¿Y para qué? ¿Para encontrar un nuevo motivo por el cual podrías seguir haciéndome daño? ¡No! -. Negó con la cabeza. – No vas a conseguir herirme -.

– ¿Daño dices? -. No podía creer que ese hombre fuera tan testarudo. – ¿Acaso crees que tú no me dañaste a mí? ¿Que no me heriste? ¡Yo te quería, maldita sea Raimundo! -. Aferró con fuerza las manos en torno a los brazos de la silla. – Te amaba más que a mi propia vida, y me abandonaste… -. Apartó la mirada, retrocediendo a su particular mundo. La herida de aquel amor interrumpido seguía sangrando a pesar de los años. – Y sin embargo no puedo dejar de que…-. Se quedó en silencio, asustada ante lo que había estado dispuesta a revelar. La idea era que fuera él quien confesara sus sentimientos. No ella.

Pero Raimundo lo había escuchado. ¡Vaya si lo había hecho! Por eso se acercó hasta ella. Por eso apoyó sus manos sobre la silla, acercando su rostro a ella.

– ¿Y sin embargo no puedes dejar de qué, Francisca? -. Susurró apenas a unos centímetros de ella. – Contéstame… -.

Sentía la respiración de Raimundo golpeándole con suavidad en la cara. Su aroma la embriagaba hasta casi hacerla desfallecer.

– Yo… -. Le temblaba la voz. – Yo pregunté primero… -.

Su pecho subía y bajaba con rapidez. Más aún cuando la mirada de él descendió hasta sus labios entreabiertos. Provocando en ellos un ligero cosquilleo.

Raimundo se incorporó totalmente frustrado y enfadado consigo mismo por haber estado a punto de besarla.

– ¿Tan difícil te es contestarme? ¿Tanto te cuesta decirme lo que sientes? -. Le gritó sin querer hacerlo en realidad.

– ¿Y a ti? -. Estaba a punto de llorar por la desilusión de ese beso fallido que ella también deseaba. – Lo que pasa es que tienes miedo de responder a mi pregunta. Eres un cobarde -.

Raimundo apretó los puños con fuerza.

– ¿Qué es lo que quieres, maldita sea, Francisca? ¿Dime qué demonios es lo que quieres escuchar? -. Volvió a gritar desesperado.

Ella golpeó los brazos de la silla con los puños mientras empezaba a llorar.

– ¡Que me quieres! ¡Eso es lo que quiero escuchar maldito tabernero de tres al cuarto! -. Se limpió las lágrimas con el dorso de la mano. Enfadada. – Solo que me quieres tanto como yo te quiero a ti… -.

Se miraron a los ojos con furia, sin ceder ni un ápice. En apenas dos pasos, Raimundo estaba junto a ella y tomaba su rostro con las manos. Con delicadeza. Con ternura. Acariciando sus mejillas con los pulgares.

– Te quiero… te quiero… -. Musitó junto a su boca. – Te quiero… -.

Una última declaración que murió en su boca cuando se apoderó de los labios de Francisca. Rozándolos apenas en un suspiro. Tirando de su labio inferior con los dientes, obligándole a abrir la boca. Ella apoyó sus manos en los antebrazos de él y se dejó llevar. Enredando su lengua con la de Raimundo. Saboreándole de nuevo. Entregándole el alma en cada roce de sus labios y recibiendo la suya al mismo tiempo.

Separándose sobresaltados cuando llamaron a la puerta. Escuchando la voz de Tristán.

– Madre, ¿está ahí dentro? Necesito hablar con usted -.

Seguían mirándose a los ojos, sin saber qué se supone que debían decir en ese momento. Cayendo en la cuenta de lo que acababa de suceder entre ellos. De lo que acababan de confesarse.

– Tengo que irme… -. Raimundo frunció el ceño, totalmente descolocado. Caminó hasta la puerta, pero volviéndose a mirar a Francisca antes de abrirla. – Volveré mañana… -. Sonrió. Viendo como ella dejaba escapar el aire que había retenido en sus pulmones al ver que se marchaba. – Y continuaremos hablando de esto… -.

Una última sonrisa. Una última mirada y abrió la puerta. Saludando educadamente a Tristán.

– ¿Qué hacía otra vez aquí Raimundo, madre? ¿Acaso han vuelto a discutir? -.

Francisca sonrió. Feliz por primera vez en mucho tiempo. ¿Discutir? Habían hecho algo mucho más que eso. Se habían vuelto a recuperar el uno al otro. Al fin parecían haberse rendido al amor.


FIN

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#6782
Crippy
Crippy
07/04/2012 15:45
¡Hola , hola!

Como se nota que entre que es semana santa y que tenemos el chat... se nos olvida el hilo. ¡Pero eso no puede ser! No podemos dejar que nuestro hilo, que siempre ha estado en lo más alto se nos caiga.

Así que yo misma me he propuesto recuperar los tochacos comentando los capítulos y todo lo que acaece en la serie.

Y que decir. Que me encanta ver a Emilia en la Casona porque son geniales sus escenas con la Paca. Espero que aunque se vaya temporalmente, regrese porque... queda mucho por descubrir. ¡¡GUIONISTAS!! Pero vamos a ver, que Rai diga que no va a tomar ninguna acción contra Francisca queda precioso en la serie pero............. que queremos escenas!!! Que ya llevamos, cuanto, ¿doce capítulos? Y no sé, que Emilia encuentre el libro de Rosalía de Castro, o unos papeles de la operación de Raimundo... algo!

Y una llamada a l@ peluquer@s de Puente Viejo... al principio me pregunté por qué le poníais canas a Raimundo, después por qué le poníais TANTAS, lo siguiente fue preguntarme si nos lo habían cambiado por el abuelito de Heidi y ahora... ¿Copito de nieve?

¡¡Por favor!! Que Hipólito invente el Just for men de la época y volvamos a tener a nuestro tabernero morenazo!

Y por ahora nada más pero... lo que daríamos nosotras por tener a Raimundo y Francisca compartiendo lecho como ocurre con Pepa y Tristán!!! Ay... de momento.... sigamos pidiendo escenas!

Un beso a todas!!

PD: Fantástico el mini Ruth, como siempre.
#6783
melisalaura
melisalaura
07/04/2012 18:18
Hola a tod@s:

Si Cris tienes toda la razón se nos está quedando atrás el hilo, pero eso se resuelve rapidito jajaja, decir que para mí la serie está un tilín estancada y patinando en lo mismo, en cuanto a nuestros tórtolos, llevan un buen tiempo que ni discuten, desde la visita de francis a la taberna nada de nada, ayyyyy ¡¡cuanto extraño ese intercambio de miradas y las ofensas o palabras de amor (cuando están inconscientes) que se dicen mutuamente!! es que los dos juntos son tan grandes que hacen de cada escena una obra de arte, lo mismo lloro que río, que me dan ganas de darles unos buenos cocotazos(por lo tercos y tontos que son) que comermelos a besos ( sobre todo a Rai jajajaja) espero realmente que pronto pase algo entre ellos, lo estoy esperando con locura, me conformo con una visita jejeje. Valeeee que sabemos que por extender la serie nos saldrán escaras de tanto esperar pero yo al menos ya estoy preparada para eso, tengo las curas listas jejejeje, lo mio es hasta el final con ellos, no importa lo que tenga que esperar, por el momento seguiré con los relatos que me divierten un montónnnnn... estoy con todas los historias a la vez( ya saben que no tengo muho tiempo así que leo como loca para ponerme al día y no estar tan perdida jajaja)

Ruth te felicito, tienes una forma de escribir espectacular, me gustan todos tus relatosbravo. Estoy esperando la reacción de la Paca después de leer la carta ayyyy si no me quedan uñas para morderrrr..

Laury( mi gemelita bella )¿ cuando pones otro?, me muero de la risa con tus ocurrencias vas de lo triste a la aventura, saltas a lo romántico y después a la comedia ¡¡si que eres una artista!! En el final de SUEÑOS DEL PASADO me conmoviste, es la primera vez que se nos muerensnif pero fue tan dulce esa parte de la historia que te perdonooo...y después viene lo de los pisotones, bien gracioso ¡¡ni muertos esos dos dejan de discutir!! carcajadacarcajada

Miri,esos besazos que Rai le ha pegado a Francis estuvieron fenomenal, asi me gustaría a mí que fuesen en la serie, ya la veo resistiéndose, una cachetada y a deretirse con él, que bello sigue porfa estoy en estrés con la Paca...
Bueno en fín todas las historias me gustan, eso sin dejar de mencionar las gotillas delicadas de Ro, los montajes y videos que hacen todas ¡¡si es que hay mucho talento aqui,, si que si!!!.

Se me olvidava decirles que el relato en conjunto esta lindísimo pero lo que no me esperaba era el amor entre Salva y Rosario jajaja, si es que me muero de la risa, esto es idea de la traviesa de Laury jajaja.
Un besito a todassss....
#6784
soyi
soyi
07/04/2012 22:07
HOLA CHICAS:

La verdad que si quecada vez comentamos menos el hilo pero es que con la sequia que nos tienen estos guionista de nuestra pareja se te quitan las ganas de comemntar,esperemos que pronto se acabe esta sequia !!!!!!POR DIOS!!!!!!

RUHT: !!!!!!OLE OLE Y OLE!!!!!! POR DIOS cada dia te superas haver si se enteran los guionista leyendo tu relato lo que queremos que suceda de una vez con nuestra parejita si ya digo yo que te tenemos que mandar a antena3 para enseñar a los guionistas .


FELICIDADES POR EL RELATO


UN BESO GUAPA
#6785
Kerala
Kerala
07/04/2012 22:58
Bueno, antes de nada ¡Gracias! guiño me alegro que os guste

Y lo segundo, es que a ver si es verdad que este hilo se mantiene en alto. Ya que somos las eternas olvidadas por los guionistas, no nos olvidemos nosotras de este hilo ¿eh?

Necesito encuentro raipaquista ya. Prefiero no mencionar el número de capítulos que llevan sin verse estos dos porque me enervo ¬¬
¿Acaso Raimundo no va a presentarse en la casona para decirle a la Francis que no se le ocurra hacer ningún mal a su hija?
¿Acaso la Francis ya se ha cansado de ir a tocarle los eggs a Raimundo a la Casa de Comidas?
¿Acaso se han olvidado de que están enamorados hasta las trancas?

¡Menos mal que nosotras no nos olvidamos de eso! En fin,esperemos que la semana próxima nos depare algo bueno
#6786
soyi
soyi
08/04/2012 11:00
MIRI:!!!!!FANTASTICO!!!!!! como estoy deseando ver siamesas vuestras historias reflejadas en la serie y ver por fin ese gran encuentro y como no ese gram beso que todas estamos esperando (como agua en mayo)



!!!!!! FELICIDADES SIAMESAS !!!!!!


UN BESAZO
#6787
laury93
laury93
08/04/2012 12:51
Hola!! Bueno siamesas, jaja, felicidades a las dos estan geniales los relatos! jaja, menuda panza me he dado hay qeu ver lo productivas que estais pa estar de vacaciones, jaja. Mejor asi, bueno, geniales!

Y a las demas, ya se que prometi dejaros descnsar mas tiempo pero he dicho pues hoy que es dia de Resurreccion reaparezco! jaja. A ver como lo digo, no se si os gustara lo que estoy escribiendo pero es que desde que hago de Salva, qeu me encanta todo sea dicho, pero desde que hago se Salvador Castro en el relato conjunto lo paso chachi siendo malisima y todo lo contratio a lo que soy pero a veces me puede, y soy demasiado malo y tengo pesadillas, en serio, es muy malo (aunque ahora estoy escribiendo la histoia de amor con Rosario y lo paso pipa) pero bueno, el caso es qeu este tio que me domina de vez en cuando es tan amargo que me dije necesito algo empalagoso dulzon total para compensar... y me salio esto. Tendre torridos momentos de amor tb pero por ahora, dulzón! jaja
Es raro, lo se, pero espero que os guste! Besos

MEMORIAS DE UNA CACIQUE


Podéis pensar que este es el diario de una cacique, las confesiones del un alma oscura, podéis pensarlo, lo puede parecer… pero no todo es lo que parece
Estas palabras, esta historia, mi historia…nuestra historia no son más que los ajados recuerdos de un amor olvidado, retazos de una felicidad perdida, el diario de un alma desgarrada

Unos con la calumnia me mancharon,
Otros falsos amores me traicionaron
Y aunque dudo que alguna vez alguien me haya amado
Por cierto sé que todos me olvidaron.
Solo sufrí, sin gloria ni esperanza,
Cuanto puede sufrir un ser viviente;
No le preguntes a mi alma qué amores siente
Sino qué odios alientan su venganza.


Escribo estas páginas…no sé por qué escribo ¿Hago bien? ¿Es una locura? Tal vez, pero llevo tanto tiempo sola, tanto tiempo sin una verdadera amiga a la que poder abrir mi corazón. Y no es que me importe, a ver, soy Francisca Montenegro, he aprendido a sobrevivir sin nadie a mi alrededor, sin palabras amables, sin un hombro en el que llorar, pero es que… A veces la vida se hace tan cuesta arriba que no sé, no sé a quién acudir y las palabras, lo sentimientos, porque sí tengo sentimientos, se acumulan en mi pecho y no me dejan respirar.
En fin, empecemos de nuevo. Me llamo Francisca Montenegro y soy una cacique, una terrateniente déspota y despiadada que siempre consigue lo que quiere de un modo u otro. Eso soy para el mundo, pero yo soy de otra forma, era de otra forma ¿sigo siendo aquella niña inocente? Probablemente no, se perdió por el camino. Pero tampoco soy el monstruo que otros dicen que soy. Por eso escribo, porque desde que estoy en esta maldita silla de ruedas me he dado cuenta de lo efímero del tiempo, de lo frágil que es la vida y yo ya he aceptado que moriré, y además, que moriré sin haber sido sincera con el amor de mi vida, sin haber tenido su cariño, sin nadie…sola. Lo sé y lo acepto porque me lo he ganado, y no me importa, seré fuerte y lo soportaré como tantos otros golpes en mi vida. Lo que no puedo permitir es que nuestra historia se pierda. Perdimos nuestro amor, perdimos nuestra oportunidad pero fue tan bonito mientras duró, fui tan feliz, que no puedo irme de este mundo sin contar mi historia. Porque sé que hay muchas versiones por ahí, que mucha gente se ha dedicado a hablar de lo que fue, de lo que pudo haber sido, de lo que creen que nos pasó, rumores que se extienden por el pueblo, voces que callan a mi paso, e incluso el propio Raimundo que se ha dedicado a dar su versión. Pero hay cosas que ni siquiera él sabe, que solo yo puedo confesar y que haré… ¿Estoy preparada? No lo sé, de hecho voy a tomarme una copa de coñac…
Vale, ya estoy, ahora que el licor recorre mi cuerpo y adormece mis sentidos, estoy preparada para dejarme envolver por los recuerdos. Es de noche, la casa descansa en un peculiar silencio que solo rompe el roce de mi pluma contra el papel. Y aunque sé que nadie leerá estas palabras, que una vez escritas yacerán por siempre dormidas entre nubes de polvo, yo tengo que contarlo, necesito desahogarme. Y por dónde empezar… muchos creen que mi historia con Raimundo comenzó hace treinta años, pero se equivocan, comenzó mucho antes, comenzó el mismo día que nos conocimos, la primera vez que lo vi.
#6788
laury93
laury93
08/04/2012 12:51
Nuestros padres se reunieron para hablar sobre temas de la hacienda, nosotros contábamos con tan solo cinco años de vida cuando nos presentaron y nos dejaron jugando en el jardín mientras ellos parlamentaban. La imagen de Raimundo acercándose a mí con aquel traje de señorito que le quedaba tan grande es uno de los primeros recuerdos que tengo. Recuerdo que lo primero que pensé de él es que era ridículo que quisiera vestir igual que mi padre cuando era apenas un niño, tampoco yo era mucho mayor, pero no pensé en eso. Sí que pensé que él era un completo descortés, pues yo le saludé como una señorita y él no me devolvió la inclinación, ya entonces se negaba a acacharse ante los demás, un caso de hombre desde el principio. Pero volvamos a la historia, aquella tarde lo odié con toda mi alma, y que nadie se sorprenda, pues era un niño travieso e inquieto que no hacía más que tirarme del pelo y quitarme las muñecas para que lo persiguiera… un pequeño demonio. Di gracias al cielo y a mis padres cuando nos fuimos de allí y me alejé de aquel chiquillo fastidioso, aunque he de confesar que mientras volvíamos a casa en la calesa no podía dejar de recordar su sonrisa.

No sé muy bien por qué, sus padres y él se presentaron en mi casa una tarde. Yo ni siquiera me molesté en ir a recibirle, para qué, era un maleducado y yo una señorita así que me quedé sentada en mi mesa del jardín sirviéndole el té a mis muñecas sin prestar la más mínima a atención a las voces que me llamaban para que fuera a saludar. Pero entonces escuché unos pasos que se acercaban a mí y al girarme lo vi de nuevo, con una sonrisa de autosuficiencia que un niño de ten corta edad no era nada favorecedora.
- Empezaré a pensar que me evitas- me dijo
- Pues harías bien- le dije yo sin levantar la mirada del juego de té.
- ¿No tenías ganas de que volviéramos a jugar?
- No sé qué consideras tú jugar, pero que me tiren de la trenza no es mi juego favorito
- Vaya, y pensar que les he pedido a mis padres que me trajeran
- ¿Eso has hecho?- por primera vez lo miré, la verdad es que aquel día, y para tener solo cinco años estaba muy elegante.
- Sí, porque quería hacer esto
Y dicho eso dejé de pensar en su elegancia, el muy… crío tiró del lazo azul que adornaba mi cabello destrozándome la trenza, cogió mi muñeca favorita y echó a correr con ella cogida de la mano.
- Tienes suerte de que sea una señorita- pensé- aunque no estoy pensando cosas nada delicadas ahora mismo.
Salí corriendo tras él, dispuesta a quitarle mi muñeca como fuese, pero era muy difícil alcanzar a un chico con aquellos vestiditos de princesa y zapatos, así que acabé corriendo descalza y en enaguas por la hierba. Pero lo alcancé, cuando apenas nos separaba unos centímetros, me lancé sobre él para derribarlo cayendo sobre él en el suelo y rodando por el húmedo césped.
- ¿A esto lo llamas tú ser una señorita?
- Uff, eres insoportable- le grité- dame mi muñeca.
- ¿Y si no quiero?
- Te obligaré
- ¿Cómo?
- Te la pienso quitar, dámela, dámela te digo
- Te la doy si me das un beso…
- Pero serás… mira caballero de pacotilla, yo estoy encima de ti así que dame mi muñeca o sufre las consecuencias- vale, siempre tuve mucho carácter
- Prefiero las consecuencias
- Uff
- ¡Francisca Montenegro!
- Ups- pensé
Reaccioné al escuchar la voz de mi padre, levantándome de golpe y tratando de peinar un poco mi alocado cabello, pero no podía negarse la evidencia, que iba sin vestido y descalza. Todo por aquel mocoso impertinente que se fue con mi muñeca.
- Pero padre…
- Calla- me gritó
Y aquella fue la primera vez que desee matarlo, pero no la última. Bueno, ya basta por hoy de remembranzas, que el sueño comienza a vencerme.


jAJAJa, lo se, lo qeu me faltaba! tener a la personalidad de Francusca con la de Salvador Castro en una msima persona, pa volverme aun mas loca! jajaja, en mi interior se libra una lucha de titanes, para saber como acaba, si conmigo atada a una cama o con final feliz, tendreis que seguir leyendo =)
#6789
Franrai
Franrai
08/04/2012 13:21
Bueno, bueno, bueno, Siamesas bravobravobravobravo

Y no me canso de aplaudiros ¿eh? ¡Adoro vuestros retos!

Ruth, fantástico. Tu lo haces tan sencillo que después de leerte solo te puedes preguntar "¿por qué, guionistas?". Maravilloso, como todo lo que haces. Lo hubiese dado todo por ver ese intercambio de miradas en la escalera. Y esa conversación después... Perfecto ver a Francisca intentando arrancarse y que él se muestre tan a la defensiva para finalmente terminar cayendo el uno en las redes del otro. Genial.


Miri, precioso. Aunque no sabes como he sufrido con el principio. Más sudores tenia yo que Francisca... que mal. Aunque después resultase no ser más que los dolores que le producía la recuperación de la movilidad de las piernas. Emilia es una pieza clave en esta historia y la has integrado maravillosamente bien. Y ese "¿Acaso eres el descendiente legítimo de Sherlock Holmes?" jajaja Me ha encantado.



Y Laury... ¡Estás loca! Ahora también en mi cabeza ¬¬ jajaja A ver que me haces xD Sigue anda.
#6790
Lua23
Lua23
08/04/2012 16:04
Hola chicas!!!!!!!!!!!!!

Cuánto tiempo sin pasarme por aquí, bueno, sin pasarme no....que me paso casi todos los días y os leo eh!!! sólo que perdonadme por no comentar.....los últimos meses voy con el tiempo justo y ya ni veo la novela (sólo las escenas a destacar).

Cómo estáis todas??????? espero que marche todo bien para todas (Mariajosé ya veo que lo tuyo marcha bien.....qué bueno tener una raipaquista junio, Daniela. Espero que todo siga genial). A todas quiero darles las gracias por mantener vivo este foro, por seguir con los maravillosos relatos que tanto nos entretienen y por seguir al pie del cañón a pesar de que las escenas escasean!!!!! Me encantó lo que preparásteis para Ramón y María, y espero que la próxima vez encuentren a María y le den ese abrazo de parte de todas!!!!

Como me paso casi todo el día en la facul,ya ni entro en el chat (porque la conexión de la universidad no permite el acceso a chat).......Pero sigo por aquí, en silencio pero os sigo, ok?

Besitosssssssss para todas!!!!!
#6791
Kerala
Kerala
08/04/2012 18:28
elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon

¡Cómo me gustan los retos! Id pensando el siguiente guiño

EDITO: re-bienvenida Laura, se te echa de menos
#6792
Nhgsa
Nhgsa
08/04/2012 19:42
HOLAAAAAAAAAAAAAA CHICAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAASSS

Al fin ¡¡¡¡AIREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!! Después de exámenes, follones y todos los oficios de la semana santa que hay en la parroquia (como estoy en el coro pues tengo que ir a varios) al fin AIREEEEEEEEEEEEEEEEEEEE. Y que os echaba muuuuuuuuuuuuuucho de menos aunque no lo parezca por las pocas veces que comento.

En fin, antes que nada bravobravobravo por los relatos. Esos retos son increíbles chicas. Sois geniales.

Siento llevar atrasado el relato de Aranjuez pero entre que se me olvida entrar por las cosas que tengo en la cabeza y que no me pongo de acuerdo en cómo seguir (me está pasando igual con el de Natalia) pues estoy un poco bloqueadilla. Pero después de muchas reflexiones aquí os dejo un trozo que me ha emocionado mucho mientras lo hacía.

Puente Viejo se preparaba con ilusión para la que era la boda del año: Francisca Montenegro y Raimundo Ulloa.

Raimundo se vestía nervioso en su habitación de la posada. Todavía no podía creer lo que iba a suceder. Después de tanto tiempo su pequeña iba a ser su esposa.

Emilia entró disimuladamente en la habitación pero Raimundo no se enteró. Su hija se quedó mirándole dedicándole una enorme sonrisa.

- No se arregle más que está usted muy guapo Raimundo. – dijo Emilia acercándose a él. – Al final va a sacarle brillo al traje.

Raimundo le miró sonriente y la atrajo hacia sí para abrazarla con cariño.

- Gracias cariño. Si no hubiera sido por ti…

- No se quite mérito padre. Yo siempre he creído en usted. Es más fuerte de lo que piensa.
Esas palabras le hicieron pensar en Natalia, su fiel compañera. La persona que siempre tenía una palabra de aliento, de esperanza. Recordó las palabras que le dijo en un momento en el que él se disponía a acabar con su vida: “… ella sabrá tus motivos y podrás luchar por ella. No está todo perdido… Si te mantienes algún día podrás salvarla Raimundo.” ¡Qué razón tenía!

- ¿En qué piensa padre?

- En tu madre hija. En Natalia. Sin ella… sin vosotros… no hubiera podido llegar hasta aquí. Sin ella… nada de esto estaría ocurriendo.

- ¿Por qué lo dice padre?

- Te lo contaré otro día. – dijo Raimundo. - Voy a Villafranca a hablar con un proveedor ¿te apañarás?

- Sí padre vaya tranquilo. Entre Alfonso y yo nos apañaremos.

Raimundo le dio un beso en la frente y se fue. Después de unas horas de viaje llegó a Villafranca. Había allí tantos recuerdos. No pudo evitar pasar cerca de la que fue la herrería de Álvaro, el padre de Natalia. Recordó que al principio no le gustaba el oficio pero en el pueblo no había herrería. La gente tenía que ir muy lejos para arreglar las herraduras de los caballos, etc. Tras la caída de Germán “el Santo” (como lo llamaba la gente) Álvaro se propuso ser herrero para así coger toda la clientela que se iba tan lejos y llevar más dinero a casa para alimentar al pequeño Sebastián. ¡Qué habría sido de su vida sin ellos! Sin pensarlo dos veces se fue hasta el cementerio, cortó unas margaritas silvestres y se fue a visitar a Natalia. Las lágrimas brotaban de sus ojos sin poder contenerlas.

- Mi querida Natalia… no sé por dónde empezar. – dijo emocionado. Respiró hondo y continuó. – Al fin llegó el día con el que he soñado todo este tiempo… mañana me caso. Con Francisca. Así que no podía dejar pasar más tiempo sin venir… Al fin y al cabo si mañana me caso… es gracias a ti. Si tú no hubieras tenido fe en mí… si no me hubieras querido… nada de esto estaría pasando… porque yo probablemente estaría muerto. – le costaba un mundo hablar. – Tú me hiciste mejor persona… me hiciste más fuerte y capaz de enfrentarme a cualquier cosa… incluso a mí mismo cuando quería beber… Sólo puedo decirte… gracias… gracias de corazón por todo Natalia… Quería que supieras que… al fin voy a ser feliz… Gracias por Sebastián y por Emilia… gracias por amarme… siempre te llevaré en el corazón…

Vio que unas manos le abrazaban por la cintura y que alguien le depositaba un beso en la espalda. Reconocería ese olor en cualquier parte. Giró la cabeza y encontró a Francisca.

- ¡Ey! ¿Qué haces aquí? – le dijo Raimundo con voz dulce.

- Digamos que nos hemos perseguido. Fui a la taberna para darte una sorpresa pero Emilia me dijo que acababas de irte a Villafranca. Supuse que estarías aquí. – dijo Francisca también emocionada.

Después cogió la margarita que había cogido en la puerta y lo dejó también en la tumba de Natalia.

- Yo también quería darle las gracias. Si hubieras muerto yo… mi mundo se habría acabado. – le dijo Francisca abrazándose a él y dirigiéndose a Natalia dijo. – Gracias… por cuidar de él… por darle el amor y la comprensión que no supe darle… Te estaré agradecida eternamente. – le dijo emocionada.

Raimundo le dio un beso en la frente y la acurrucó en su pecho. Después lentamente, se fueron del cementerio.
#6793
soyi
soyi
09/04/2012 10:39
LAURY: Cada dia me sorprendes mas con tus historias lo que no se te ocurra a ti jajajaj

NATALIA: Que bonita la parte del cementerio que sepas que me he emocionado espero que siguas con la historia ."" Y si se te echa en falta ""

UN BESITO
#6794
Crippy
Crippy
09/04/2012 12:47
¡¡Cuanto talento hay por este foro!! Y adoro los retos, de verdad.

Vistos los adelantos...

SPOILER (puntero encima para mostrar)

Nada nuevo, seguimos con nuestra Paca mala mala mala mala. Ahora Mauricio y Tristán son super colegas y comentan juntos que no se fían de las intenciones de Francisca... San Mauricio.



Sin escenas raipaquistas a la vista... ¬¬ hum

A ver que nos depara el capítulo de esta tarde!
#6795
laury93
laury93
09/04/2012 13:15
Hola!! llevo algo de prisa que estoy siendo una chica mala y no estoy estudiando nada, pero antes de nada uqeria decir SONIA!!! te acuerdas de que me dijiste qeu te hiciera un videoclip?? pues te dije que no pero me lo estoy pensando seriamente, soy capaz de hacerlo, lo peor es que soy capaz!!!

Os dejo un capi, por cierto que si no os gusta me lo decis, pero yo necesito dulzura y meterme en otra cabeza porque Salva me esta empezando a conquistar, en serio, lo adoro =S asombrado

MEMORIAS DE UNA CACIQUE


Ya estoy aquí de nuevo, ¿quedaría muy ridículo si pusiese querido diario? Me temo que sí, parecería una colegiala. Aunque escribir simplemente parece tan triste y solitario… Así que he pensado un juego, será como si le escribiese a una amiga, ¿qué te parece? A la amiga que nunca tuve y siempre necesité. ¿Cómo podría llamarte? Bueno ya lo pensaremos, por ahora solo has de saber que me dirijo a ti, y solo a ti que lees esto. Pero recuerda que será nuestro secreto, mis palabras no han de salir de estas páginas ¿entendido?

Bien, pues dicho esto, sigamos con la historia, mi querida amiga, ya sabes que desde un primer momento quise matar a Raimundo Ulloa, era un crío tan tremendamente insoportable, y por su culpa pasé castigada sin poder salir ni siquiera al jardín, dos semanas y encima con lecciones extra de buenos modales, protocolo y piano, y en lo único en que pensaba era que él se había salido con la suya, y encima se había llevado mi muñeca favorita. ¡Diablo de niño! Tardé otra semana más en convencer a mi padre de que me llevara a su casa, no es que quisiera verlo, pero tenía que recuperar mi muñeca, con lo bonita que era, llevaba un vestido de encaje precioso que me tejió la madre de Rosario, y me encantaba, estaba segura de que ese niño repelente la habría destrozado. Así que nada más llegar a su casa, me dirigí a su habitación de juegos y sin llamar si quiera entré dando un portazo, poniendo los brazos en jarra como hacía mi padre cuando quería castigarme.
- Vaya, vaya ¿quién ha olvidado ahora los buenos modales?- dijo él
- Devuélveme mi muñeca- le dije sin hacer caso de sus impertinencias
- Que decepción, creía que habías venido a verme a mí
- Sí hombre. Venga dámela
- Mmmm, solo si juegas conmigo
- ¿Estás de broma? ¿Por qué querría jugar contigo?
- Para que te devuelva tu muñeca
- ¿No tienes amigos o qué?- Entonces él me miró a los ojos, con una mirada llena de pena, una mirada que yo también conocía, la de la soledad
- No, no tengo- dijo con tono seco y por primera vez deseé haberme mordido la lengua.
- Lo siento, yo…
- Tú tampoco tendrás, ¿quién querría ser amigo tuyo?- ahí se pasó mi arrepentimiento
- Oye, que yo tengo muchos amigos
- A ver, dime uno
- Pues…
- Jajaja, ves, estás sola.
- Pero por lo menos yo no voy robando a niñas para obligarlas a jugar
- Yo no quiero jugar contigo, ¿por qué querría jugar con una niña repipi?
- ¿Cómo? ¿Yo repipi? Pues tú eres un deslenguado
- Sabionda
- Maleducado
- Pija
- Impertinente
- ¿Entonces quieres jugar?
- ¿Eh…qué…pero?- no lo entendía, no entendía nada
Aprovechando mi desconcierto él sacó mi muñeca de su escondite y echó a correr
- Pues píllame
- ¿Otra vez? – dije yo desesperada.- Dios que crío
Y salí corriendo tras él, esta vez sin perder ropa por el camino, recorriendo los sinuosos pasillos de su gran caserón hasta que lo arrinconé
- Dámela ya
- ¿O qué?- me retó él
- O yo me quedaré con esto- dije sacando uno de los caballitos que encontré en su cuarto
- Eso es mío, ladrona
- Ladrón que roba a ladrón… ya sabes
- Está bien ¿trueque?
- Sí
- Con una condición- me dijo él
- ¿Cuál?
- Que me prometas que vendrás a jugar a mi casa al menos una vez a la semana y que me invitarás a la tuya.
- ¿Por qué? Pero si no te soporto
- Ni yo a ti, no te digo- dijo él con mohín de decepción- pero somos los hijos de los terratenientes de la zona y no nos dejan jugar con otros niños, y no sé tú, pero yo estoy harto de inventarme compañeros de juego.
- Yo también…

Y así empezamos a vernos todas las semanas. Cada semana lo odiaba más y a la vez no quería dejar de verlo, era insoportable, de veras, se metía conmigo, con mis vestidos, con mi pelo, me obligaba a correr tras él, no sabía comportarse cuando jugábamos al té. Pero siempre me hacía sonreír, y me enervaba y me sacaba de quicio como solo él puede hacer… pero mientras soportaba las tediosas clases de piano, de modales, de francés, de alemán… solo podía pensar en volver a jugar con él, porque siempre acabábamos peleándonos, pero solo cuando estaba con él me sentía libre, y aún siendo tan pequeña, ya sabía que aquella sensación la tendría pocas veces en mi vida. Es que era tan… vaya, se acercan unos pasos, debe ser el mastuerzo de Mauricio. Siempre molestando en el peor momento. Mi querida amiga, seguiré más tarde, espero no estar aburriéndote con mis recuerdos, pero me hace mucho bien recordar aquellos días, todavía consiguen arrancarme una sonrisa. Te tengo que dejar, se acercan los pasos y lo último que quiero es que la gente sepa que Francisca Montenegro escribe un diario.

Siempre tuya, Francisca.
#6796
soyi
soyi
09/04/2012 13:38
laury: cariño que peligro tienes jajajajaj
#6797
Kerala
Kerala
09/04/2012 15:26
En fin,además de tener otra semana más en blanco (o eso me temo,porque siamesa,yo también esperaba un encuentro raipaquista antes de la llegada del Casas y aquí estamos ¬¬), resulta que siguen poniéndome a Francisca como la mala malísima del cuento.

Ya no es solo que actue mal contra Rosario. Sino que ahora además, Mauricio que por lo visto tiene corazón,se hace super colega de Tristán para que,entre los dos,protejan a Emilia de la bruja mala ¬¬

Y digo yo...¿No fue Francisca la que le cantó las cuarenta a Mauricio, cuando el mostrenco se presentó en la Casa de Comidas para importunar a Emilia cuando se descubrió lo de su embarazo? Ah claro! que la que es mala contra Emilia es Francisca... ya... Mauricio actuó siempre cumpliendo las órdenes de Francisca. Como aquella vez que hicieron que los materiales para la posada se quedaran "perdidos" por el camino, porque Francisca... ¡¡AH NO!! que eso también fue cosa de Mauricio!!

Y ahora, porque el Mauri es declarado protector de Emilia y fue buenísimo con Efrén (pretegiéndole también de la bruja mala) pues ahora es estupendo.Solo hay una malvada. Francisca Montenegro. Aquí sacamos a Salvador Castro cuando nos conviene. Sino, ella es la culpable de todo. Sin comentarios.

Eugenio Casas. ¿Sigo teniendo esperanzas puestas en él? hoy dudo de todo!
Ojalá no pase sin pena ni gloria por la Casona... quiero celos, quiero encontronazos, quiero... quiero un beso para Francisca. Quiero algo bueno para ella. ¡AH NO! que ella es mala...ella no es la que paga operaciones, la que renuncia al amor de su vida para que sea feliz, ni la que ayuda a un pobre hombre en Navidad que ha sufrido un accidente...no, ella no. Ella es mala.

Los buenos ahora, son los demás....

¬¬
#6798
Crippy
Crippy
09/04/2012 23:15
Grande nuestra Paca en el capítulo de hoy!!! (de Rai no digo nada porque... está missing!)

Lo he dicho ya por lo menos dos veces pero es que... me encantan Sandra y María juntas!!! Son dos grandes, tienen una fuerza impresionante y sus escenas... uff uff.

Me ha encantado esa Emilia que no quiere que nombre a su padre... pero me ha sobrado la escena con Rosario... venga hombre!!! Que estamos ya hartas de nuestra Paca malvada!! Que queremos ver su corazoncito, que sabemos que lo tiene!!!

Los boticarios, con mi tocaya trincándose a Paquito cada vez me deja más claro que no son marido y mujer y estoy pensando incluso que sean... ¿Hermanos? Veremos...

Sigo sin aguantar a Enriqueta y por favor, más alegría para Mariana y para Alfonso, que no los sacamos de dramas.

Un beso a tod@s, a ver que nos depara el capítulo de mañana!
#6799
Kerala
Kerala
10/04/2012 00:54
Ya que no consigo dormir, al menos aprovecho el tiempo y os dejo lectura mañanera guiño

Raimundo y Francisca. Lo que debió ser

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No podía creer que en apenas unos instantes su vida hubiera dado de nuevo un vuelco que no esperaba. De creer que a partir de ahora nada tendría sentido para ella, y que vería pasar los días envuelta en un halo de tristeza que la acompañaría hasta el fin de su existencia, a vislumbrar el brillo de una luz dentro de la oscuridad que la envolvía.

Las manos temblaban. Sus ojos lloraban incesantes. Y aun así su mirada descendió hasta aquella nota que aferraba con fuerza. Volviendo a leerla. Memorizando cada palabra allí escrita haciendo que se grabara a fuego en su mente. ¿Sería posible que Raimundo todavía la amase? ¿Era real aquella sensación que había embargado su corazón desde el mismo momento en que encontró la carta?

Terminó de leerla por… ¿Cuántas veces lo había hecho ya? Había perdido la cuenta. Y cada vez que la leía, una de las espinas que los años y el odio había clavado en ella, caía perdiéndose en la nada. Quedando nada más un corazón, que aunque herido, luchaba y latía con una nueva ilusión.

Más era incapaz de entender la actitud de Raimundo aquella tarde, si tan solo apenas unos días atrás había sido capaz de escribir aquella declaración secreta de amor. Se levantó y caminó hacia la ventana, apoyando la frente sobre el frío cristal.

¡Fuera de mi casa!...¡No me toques!

Aquellas amargas y duras palabras contrastaban con las que dormían en la carta. ¿Por qué? ¿Por qué esa dureza si era más que evidente que Raimundo la amaba? Todo le recordaba demasiado a otros tiempos. A otro lugar. A otra vida.

Y lo vio claro. Hasta cierto punto.

Raimundo volvía a apartarla de su vida nada más buscando su bienestar. Volviendo a decidir qué era lo mejor para ella. Pero algo le desconcertaba. ¿Acaso él se alejaba de ella porque en realidad pensaba que no le amaba? ¿Y si fuera eso? Todo parecía cobrar sentido en su mente. Si Raimundo creía que ella no le quería, haría todo lo posible por apartarla de su lado con el único fin de que no le causara más daño.

¡Tristes paradojas de la vida! ¡Pensar que ella le amaba más que a su propia vida! ¡Que respiraba dolorosamente feliz sabiendo que compartía con él el mismo aire! ¿Qué debía hacer ahora? ¿Cómo actuar?

Necesitaba verle. Estaba asustada ante lo que podría suceder a partir de ahora. Ante el futuro incierto pero a la vez esperanzador que se presentaba ante ella. ¿Pero estaba dispuesta a renunciar a ese miedo que le otorgaba la comodidad de no afrontar sus verdaderos sentimientos? ¿Estaba dispuesta a luchar por ella? ¿Por él? ¿Por los dos?

Con prontitud y nerviosismo, abrió la puerta del despacho y se encaminó hacia la salida. Ni siquiera se detuvo a recoger su abrigo. No necesitaba nada. Lo más importante iba junto a ella. El amor que habitaba en su corazón. Ese mismo amor que siempre perteneció a Raimundo.
No importó la hora. Solo fue consciente de que la noche había caído sobre Puente Viejo cuando se encaminaba hacia los terrenos que bordeaban la Casona. Aunque su perversa conciencia, porfiada en empañar su felicidad, le taladró con dudas y temores. Con miedos posiblemente infundados, pero presentes en ella en ese mismo momento. ¿Sería demasiado tarde para acudir a la Casa de Comidas? ¿Debería esperar quizá hasta el día siguiente?

Se detuvo en mitad del campo. Aquellos mismos que habían sido mudos cómplices de sus encuentros furtivos. De sus besos apasionados y de sus lecturas junto a la orilla del río. Que fueron secretos encubridores de la primera vez que sus cuerpos se unieron para convertirse en una sola carne. En un solo espíritu. Ella perdió irremediablemente su vida y su corazón en ese mismo instante. Renunció a ellos para entregárselos por completo a él. Dejó de pertenecerse para ser únicamente suya. Igual que Raimundo. Siempre sería suyo. A pesar del pasado. A pesar del presente. A pesar de todo. Miró a su alrededor. Recordando. Anhelando cubrir de nuevos recuerdos aquellos parajes agrestes. Deseando transformar al fin la oscuridad, en luz.

Su respiración agitada y el palpitar de su corazón le retumbaban con fuerza en los oídos. Llevaba demasiados años esperando. Sufriendo por una vida que se le fue negada. ¿No había sido suficiente espera? Debía recuperar su vida. La que ambos se merecían. Y aquello no permitía ni una demora más.

Por eso recorrió los últimos metros que la separaban ya de la plaza de Puente Viejo con el sentimiento de que muy pronto las cosas iban a cambiar. Pudiera ser que Raimundo quisiera echarla de nuevo. ¿Y qué? ¿Qué estaba dispuesta a hacer por el amor de su vida? Le suplicaría si fuera menester. Utilizaría todas las armas que tuviera en su mano. Pero no se marcharía. Sonrió, reformulando de nuevo la pregunta que le rondaba la cabeza desde que había abandonado abruptamente la Casona.

¿Qué no haría por el amor de su vida?

No vio luz cuando al fin estuvo frente a las puertas de la posada. Alzó la vista hacia la ventana de Raimundo. Tampoco estaba iluminada. Un sentimiento parecido a la frustración comenzó a embargarla, pero no dejó que la dominara por completo. ¡Ya estaba allí! ¿Pensaba marcharse acaso sin haber cometido su fin? Cerró los ojos y llenó sus pulmones de aire. Le costaba respirar y las manos le sudaban.

Es Raimundo… es mi Raimundo y me quiere. Nada debo temer…
#6800
Kerala
Kerala
10/04/2012 00:56
Se infundió de valor, convenciéndose a sí misma de que estaba haciendo lo correcto. Por eso se decidió al fin a abrir la puerta, subiendo lentamente las escaleras y procurando no meter ruido. Evitando convertirse en una invitada no deseada. Esquivando la posibilidad de que Emilia la encontrara en mitad del pasillo.

Llegó hasta su puerta. La misma que aquella tarde había sido su soporte mientras el llanto descontrolado invadía su cuerpo tras la áspera y dura conversación con Raimundo. Otra vez acariciaba el pomo. Otra vez lo rozaba en cuestión de unas horas, en las que nuevamente había cambiado su vida. Ella, tan cruel y despiadada con el destino, parecía ahora ser tocada bajo la providencia de una segunda oportunidad. Una que no pensaba desperdiciar.

La oscuridad reinante en el cuarto le golpeó en la cara con fuerza. Sus pupilas se dilataron hasta que consiguió adaptarse a la escasa, por no decir inexistente iluminación de la estancia. No podía distinguir apenas dos palmos y sintió una terrible pena apoderándose de su pecho. Esa iba a ser a partir de ahora la vida de su amor. De su príncipe. De su Raimundo.

Avanzó pegada a la pared, tanteando como podía con las manos, para evitar chocarse con algo. El silencio dominaba la habitación, roto tan solo por la acompasada respiración de Raimundo. Al llegar a la altura de la ventana, se permitió la pequeña licencia de descorrer levemente la cortina, dejando que la luz de la luna guiara sus pasos. Fue ella quien le mostró a Raimundo. Sobre la cama durmiendo plácidamente.

No pudo evitar llevarse una mano al pecho y que algunas lágrimas, igual que gotas de rocío de aquella fría noche, surcaran su rostro.

No te inquietes, corazón mío. Pues no es tristeza lo que oprime mi pecho. Es esperanza. Es ilusión. Es alegría… ¡Es amor!

Con el temor presente de provocar su desvelo, se acercó con suma cautela. Perdiéndose en su rostro. Encontrándose en sus labios. Dejando que sus ojos se embriagaran de él.

¿Se puede vivir la eternidad en una sola mirada?

Se dejó caer muy despacio junto a su cama. Sin importarle el suelo frío y duro debajo de ella. Mil infiernos ardientes cruzaría solo por vivir este momento. Cerró los ojos dejando que Raimundo se impregnara en ella. Su olor, su respiración. Su tacto. Sonrió al tiempo que tomaba su mano, entrelazándola con la suya propia.

– Duerme, amor mío… tal vez hoy sea mejor así. Quizá esta leve contrariedad me otorgue el valor que necesito para abrir mi corazón sin ningún temor. Esperando inerte junto a ti, a que llegue la mañana despertando un nuevo día cargado de esperanza para ambos. Duerme, corazón mío… que aquí estoy. A tu lado. Donde siempre he estado aunque tú no me hayas visto. Conviérteme en tu sueño, para que así yo pueda ocupar cada vacío de tu vida. Hasta que al fin despiertes y me abraces. Entonces será mi beso el que callará tu boca hasta que llegue nuestro nuevo amanecer… duerme, vida mía. Duerme… -.

Dejó caer la cabeza sobre su regazo, continuando con su mano aferrada a la suya. Quedándose dormida en cuestión de minutos. Viajando por primera vez en muchos años al recóndito lugar, oculto en lo más profundo de su corazón, en el que el sueño de una vida a su lado pasaba a convertirse en una dulce realidad.
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