El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
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08/06/2011 23:44
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#6021
03/02/2012 21:43
Como se ha echado hoy de menos a María. Me ha encantado la actitud de Raimundo al enterarse que Francisca vive :) Con eso me quedaré de hoy porque lo que dirá Raimundo la semana que viene no me gustará... Pero bueno, no es lo mismo decir que alguien te ha devuelto la ilusión que querer pensar que alguien te devuelve la ilusión. Y Raimundo se referirá a lo segundo.
Laury, menudos relatos más alocados jaja Muy buenos. Esperaremos esos otros relatos, con los que espero que también podamos sacar una sonrisa.
Gisy, espero que esos problemas personales no sean nada.
Y bueno, primero decir que siento muchísimo la tardanza. Llevo diciendo que os lo pondría desde antes del viernes, pero al final después de haber sobrevivido a sequias de ideas, a tormentas de exámenes y a unas fuertes precipitaciones de inconformismo, a riesgo de quedarse congelada con estas temperaturas os dejo esta gotita
No me convence nada, pero como hubiese seguido en ese plan hubiera necesitado años para colgaros la escena. Espero que no haya quedado muy mal."Gotas del pasado"
Con movimientos torpes la mujer intentaba agacharse. Flexionando a duras penas sus rodillas. Poniendo especial cuidado en no hacer ningún movimiento que perjudicase a la criatura que llevaba en su vientre. Algo se le había caído y le resultaba casi imposible recogerlo con aquella barriga.
Conducido por un impulso y sin ser consciente de lo que hacía, Raimundo, se acercó a ella.
-Espere, mujer.- escuchó a sus espaldas. Aquella voz hizo que un terrible cosquilleo inundase su estómago. Quedó parada al oírlo. Parada con las rodillas flexionadas y su mirada fija en el suelo. Solo unas milésimas de segundo más tarde notó como alguien la agarraba del brazo. Ayudándola a erguirse. Sin soltarla, el hombre se agachó y recogió el bolso del suelo. Francisca lo observaba extrañada. Sin comprender aún aquella acometida.
Raimundo se levantó lentamente. Ambos mantenían sus miradas fijas en el suelo. Y fueron subiéndolas paulatinamente hasta llevarlas hacia los ojos del otro. Fue entonces cuando las palabras se escaparon de sus bocas y un sus corazones comenzaron a palpitar fuertemente, siendo conscientes de la situación. Raimundo se arrepintió en ese justo momento de haber hecho caso a aquel impulso. Y Francisca, aún extrañada, se preguntaba por qué no había tanteado antes la posibilidad de encontrarse con él. Pasaron unos segundos mirándose. Intentando con aquellas miradas ponerse al corriente de todo lo que, en los últimos meses sin coincidir, habían pasado. Mas como siempre ninguno de los dos leyó en los ojos del otro. El egoísmo se lo impidió. Y sumándose a aquello el orgullo, Francisca, apartó sus ojos de él. Acordándose de que Raimundo aún sujetaba su brazo, llevó su mirada hacia el agarre. Mostrándose de nuevo desconcertada. Raimundo la soltó al ver las reacciones de ella. Meneó la cabeza e intentando disculparse y le tendió el bolso por el que se había acercado.
#6022
03/02/2012 21:45
-Toma.- le dijo. Francisca lo miró. Siendo en un primer momento reacia a aceptar su ayuda. Cerró los ojos un instante y suspiró.
-Gracias, Raimundo.- contestó en un tono más suave al deseado. Raimundo agachó la cabeza. Dejó que Francisca pudiese ver una pequeña sonrisa. Una sonrisa que creía privada. Ella, de igual modo, sonrió levemente. Sin ser vista por él. Aunque él si por ella. Al levantar Raimundo la mirada ambos apartaron su sonrisa y volvieron a sus respectivas poses orgullosas. -No tenías por qué ayudarme.- pronunció con despreció. Levantando el mentón. Alejando todo cuanto pudo la debilidad de ella.
-No seas desagradecida, Francisca.- respondió. La joven clavó su mirada en los ojos de él. Ésta cargada de furia. Raimundo al sostuvo sin problemas. Consiguiendo derrocar a Francisca en aquella batalla visual. –Una mujer en tu estado no debería hacer esfuerzos.- añadió. Bajando la dureza de su tono de voz. Aunque no hizo lo mismo con la ironía de sus palabras.
Si Francisca no había conseguido fulminarlo anteriormente, esta vez sí lo hizo.
-No pierdes el tiempo, Ulloa. – pronunció. Cargando sus palabras de maldad. –Tanto tiempo con la taberna vacía te ha servido para sacarte el doctorado.- preguntó tan sarcástica como pudo. Raimundo la miraba. Enfadado. Quizás él hubiese empezado con las malas palabras e indirectas pero, como siempre, Francisca había dado donde dolía.
-A tu pesar la taberna se encuentra en pleno rendimiento.- contestó. Francisca lo miró incrédula. Aunque no habían coincidido en los últimos meses, los rumores por Puente Viejo corrían como la pólvora. Y las habladurías sobre las precarias condiciones del Ulloa no habían sido menos. Mas, bien era cierto que de aquello se dejó de hablar hacía ya unos meses. –Además, -continuó Raimundo. –creo que en cuanto a aprovechar el tiempo, tu saldrías ganando.- esas palabras hubiesen carecido de significado si el joven no las hubiera acompañado con una significativa mirada. Francisca sintió morir al ver como Raimundo bajaba lentamente su mirada hasta clavarla en su vientre.
-Yo…- susurró sin saber que decir. Las palabras mudaron en su boca, estaba indefensa. Llevó su mano a la parte baja de su abultada barriga. Segundos más tarde, decidió llevar también su mirada también hacia ella. ¿Aprovechar el tiempo? No. Ella no. Si ha alguien había de culpar por ello era a Salvador. Él era el culpable tanto de aquello, como de las heridas que sus negros cabellos ocultaban. Meneó la cabeza. Apartando a Salvador de sus pensamientos. Alzó la mirada. Encontrándose de nuevo con la actitud reprochadora de Raimundo.
-Lo extraño es no verte agarrada al brazo de tu esposo Salvador.- las palabras del joven seguían siendo hirientes. Más aún que la anterior insinuación. Hacia años desde la última vez que bajó al pueblo junto a Salvador. Y la sola idea de volver a tener que hacerlo la llenaba de temor. Temor que no estaba dispuesta a mostrarle a Raimundo.
–Tú no eres quien para decirme nada.- le dijo. –Acaso olvidas que también te paseabas del brazo de Natalia.- añadió. Nunca ambas parejas se encontraron. Pero sí, o bien Raimundo, o bien Francisca habían tenido que ver como el otro se cruzaba por su lado del brazo de otra persona. Cada uno recordó en aquel instante un momento doloroso que ninguno de los dos imaginó en su juventud vivir. Mas fue Raimundo, ofendido ante la mención a su difunta esposa, quien decidió interrumpir aquellos malos recuerdos.
-Natalia nada tiene que ver en esto.- pronunció alzando la voz.
-Así que te molesta que hable de tu esposa, mas no reparas en hablar de Salvador.- apuntó Francisca. Su voz, sin darse cuenta, había ganado fuerza. Raimundo comprendió en aquel momento lo hipócrita que había llegado a ser.
-Es diferente.- repuso. A pesar de saber que no tenía razón de ser seguir en sus trece.
-Es lo mismo.- gritó Francisca enfurecida. Meneó la cabeza con el mismo torrente de energía con el que había gritado. Raimundo entrecerró de repente los ojos. Tras las suaves ondas de los mechones de pelo de Francisca había visto algo. Algo que se salía de la homogeneidad de lo rosado y suave de las mejillas de la joven. Una herida. Su respiración se había detenido desde el mismo instante en el que su cabeza llegó a tal conclusión. –La única diferencia es que tú tuviste suerte.- continuó hablando Francisca. Ajena a lo que él había visto.
-¿Qué es eso?- preguntó dejando atrás los malos modos. En un susurro. Sin querer creer lo que sus ojos habían visto.
-¿El qué?- la pregunta salió por su boca rápidamente. Asustada pues la mirada que Raimundo le lanzaba comenzaba a ser demasiado significativa. Meneó la cabeza, al mismo tiempo que sus labios se movían intentando balbucear. Dio un pequeño paso atrás. Sintiéndose acorralada. Respiró intentando tranquilizarse. Con suerte Raimundo no habría visto nada.
-Esa herida que cruza tu mejilla.- respondió mostrando la tranquilidad que no sentía. Vio como entonces Francisca cerraba sus ojos en un lento pestañeo. Agachando la cabeza. Raimundo no supo que hacer, ni que decirle. No supo cómo se debía comportar. -¿Cómo te has hecho eso?- formuló. Mas otra pregunta quedó en su mente. Una pregunta que temía hacerle. ¿Quién se lo había hecho? Negó con la cabeza. Desechando aquella idea. Pero al Francisca alzar la mirada, al clavar en sus ojos una mirada cargada de dolor, aquel oscuro pálpito que antes había desechado cobró fuerza.
-No es nada.- terminó contestando Francisca. Irguiéndose a su vez. Restándole importancia a aquello. Intentando al menos hacerlo. Pero Raimundo seguía mirándola de igual forma. Esperando una respuesta convincente. –Fue… - no sabía que decirle. Que contestarle. –Tristán. –Soltó.- Fui a leerle un cuento y sin querer me dio con el canto del libro.- terminó. Quedando satisfecha con aquella improvisación.
-Francisca.- la voz de Rosario nunca he había agradado tanto. –Ya estoy.- dijo la mujer colocándose a su lado. – ¡Vaya! Buenas, Raimundo.- le saludó. Sonriente. Desde el colmado los había visto y temiendo a que Raimundo, sin quererlo, hiciese más daño a Francisca, en un intento de protegerla, salió para acabar con aquella conversación. Y por sus caras, había hecho lo correcto.
Francisca la miró. Sin decirle nada se dio media vuelta. Dirigiéndose hacia una de las calles que daban a la salida del pueblo.
Raimundo la siguió con la mirada. Repitiéndose en su cabeza que aquella herida no podía estar provocada por aquello en lo que en ese instante no se atrevía a pensar.
Rosario lo miró. Con una sonrisa tranquilizadora. Sin entender nada de lo que había sucedido. Sin querer pensar que Raimundo había descubierto una de las marcas de los golpes de Salvador. Con un educado y cercano gesto Rosario se despidió de Raimundo. Quien permanecía en un extraño estado.
-Gracias, Raimundo.- contestó en un tono más suave al deseado. Raimundo agachó la cabeza. Dejó que Francisca pudiese ver una pequeña sonrisa. Una sonrisa que creía privada. Ella, de igual modo, sonrió levemente. Sin ser vista por él. Aunque él si por ella. Al levantar Raimundo la mirada ambos apartaron su sonrisa y volvieron a sus respectivas poses orgullosas. -No tenías por qué ayudarme.- pronunció con despreció. Levantando el mentón. Alejando todo cuanto pudo la debilidad de ella.
-No seas desagradecida, Francisca.- respondió. La joven clavó su mirada en los ojos de él. Ésta cargada de furia. Raimundo al sostuvo sin problemas. Consiguiendo derrocar a Francisca en aquella batalla visual. –Una mujer en tu estado no debería hacer esfuerzos.- añadió. Bajando la dureza de su tono de voz. Aunque no hizo lo mismo con la ironía de sus palabras.
Si Francisca no había conseguido fulminarlo anteriormente, esta vez sí lo hizo.
-No pierdes el tiempo, Ulloa. – pronunció. Cargando sus palabras de maldad. –Tanto tiempo con la taberna vacía te ha servido para sacarte el doctorado.- preguntó tan sarcástica como pudo. Raimundo la miraba. Enfadado. Quizás él hubiese empezado con las malas palabras e indirectas pero, como siempre, Francisca había dado donde dolía.
-A tu pesar la taberna se encuentra en pleno rendimiento.- contestó. Francisca lo miró incrédula. Aunque no habían coincidido en los últimos meses, los rumores por Puente Viejo corrían como la pólvora. Y las habladurías sobre las precarias condiciones del Ulloa no habían sido menos. Mas, bien era cierto que de aquello se dejó de hablar hacía ya unos meses. –Además, -continuó Raimundo. –creo que en cuanto a aprovechar el tiempo, tu saldrías ganando.- esas palabras hubiesen carecido de significado si el joven no las hubiera acompañado con una significativa mirada. Francisca sintió morir al ver como Raimundo bajaba lentamente su mirada hasta clavarla en su vientre.
-Yo…- susurró sin saber que decir. Las palabras mudaron en su boca, estaba indefensa. Llevó su mano a la parte baja de su abultada barriga. Segundos más tarde, decidió llevar también su mirada también hacia ella. ¿Aprovechar el tiempo? No. Ella no. Si ha alguien había de culpar por ello era a Salvador. Él era el culpable tanto de aquello, como de las heridas que sus negros cabellos ocultaban. Meneó la cabeza. Apartando a Salvador de sus pensamientos. Alzó la mirada. Encontrándose de nuevo con la actitud reprochadora de Raimundo.
-Lo extraño es no verte agarrada al brazo de tu esposo Salvador.- las palabras del joven seguían siendo hirientes. Más aún que la anterior insinuación. Hacia años desde la última vez que bajó al pueblo junto a Salvador. Y la sola idea de volver a tener que hacerlo la llenaba de temor. Temor que no estaba dispuesta a mostrarle a Raimundo.
–Tú no eres quien para decirme nada.- le dijo. –Acaso olvidas que también te paseabas del brazo de Natalia.- añadió. Nunca ambas parejas se encontraron. Pero sí, o bien Raimundo, o bien Francisca habían tenido que ver como el otro se cruzaba por su lado del brazo de otra persona. Cada uno recordó en aquel instante un momento doloroso que ninguno de los dos imaginó en su juventud vivir. Mas fue Raimundo, ofendido ante la mención a su difunta esposa, quien decidió interrumpir aquellos malos recuerdos.
-Natalia nada tiene que ver en esto.- pronunció alzando la voz.
-Así que te molesta que hable de tu esposa, mas no reparas en hablar de Salvador.- apuntó Francisca. Su voz, sin darse cuenta, había ganado fuerza. Raimundo comprendió en aquel momento lo hipócrita que había llegado a ser.
-Es diferente.- repuso. A pesar de saber que no tenía razón de ser seguir en sus trece.
-Es lo mismo.- gritó Francisca enfurecida. Meneó la cabeza con el mismo torrente de energía con el que había gritado. Raimundo entrecerró de repente los ojos. Tras las suaves ondas de los mechones de pelo de Francisca había visto algo. Algo que se salía de la homogeneidad de lo rosado y suave de las mejillas de la joven. Una herida. Su respiración se había detenido desde el mismo instante en el que su cabeza llegó a tal conclusión. –La única diferencia es que tú tuviste suerte.- continuó hablando Francisca. Ajena a lo que él había visto.
-¿Qué es eso?- preguntó dejando atrás los malos modos. En un susurro. Sin querer creer lo que sus ojos habían visto.
-¿El qué?- la pregunta salió por su boca rápidamente. Asustada pues la mirada que Raimundo le lanzaba comenzaba a ser demasiado significativa. Meneó la cabeza, al mismo tiempo que sus labios se movían intentando balbucear. Dio un pequeño paso atrás. Sintiéndose acorralada. Respiró intentando tranquilizarse. Con suerte Raimundo no habría visto nada.
-Esa herida que cruza tu mejilla.- respondió mostrando la tranquilidad que no sentía. Vio como entonces Francisca cerraba sus ojos en un lento pestañeo. Agachando la cabeza. Raimundo no supo que hacer, ni que decirle. No supo cómo se debía comportar. -¿Cómo te has hecho eso?- formuló. Mas otra pregunta quedó en su mente. Una pregunta que temía hacerle. ¿Quién se lo había hecho? Negó con la cabeza. Desechando aquella idea. Pero al Francisca alzar la mirada, al clavar en sus ojos una mirada cargada de dolor, aquel oscuro pálpito que antes había desechado cobró fuerza.
-No es nada.- terminó contestando Francisca. Irguiéndose a su vez. Restándole importancia a aquello. Intentando al menos hacerlo. Pero Raimundo seguía mirándola de igual forma. Esperando una respuesta convincente. –Fue… - no sabía que decirle. Que contestarle. –Tristán. –Soltó.- Fui a leerle un cuento y sin querer me dio con el canto del libro.- terminó. Quedando satisfecha con aquella improvisación.
-Francisca.- la voz de Rosario nunca he había agradado tanto. –Ya estoy.- dijo la mujer colocándose a su lado. – ¡Vaya! Buenas, Raimundo.- le saludó. Sonriente. Desde el colmado los había visto y temiendo a que Raimundo, sin quererlo, hiciese más daño a Francisca, en un intento de protegerla, salió para acabar con aquella conversación. Y por sus caras, había hecho lo correcto.
Francisca la miró. Sin decirle nada se dio media vuelta. Dirigiéndose hacia una de las calles que daban a la salida del pueblo.
Raimundo la siguió con la mirada. Repitiéndose en su cabeza que aquella herida no podía estar provocada por aquello en lo que en ese instante no se atrevía a pensar.
Rosario lo miró. Con una sonrisa tranquilizadora. Sin entender nada de lo que había sucedido. Sin querer pensar que Raimundo había descubierto una de las marcas de los golpes de Salvador. Con un educado y cercano gesto Rosario se despidió de Raimundo. Quien permanecía en un extraño estado.
#6023
03/02/2012 23:16
Me voy, me voy, me voy, me voy que llego tardeeeeeee!! Mañana os traigo el BORA (y lo explico ;)
Espero que os guste.
-------------------
El punto frío desapareció al instante para convertirse en una superficie blanda pero igualmente fría que le hacía cosquillas en el cuello. Sintió como una mano buscaba entre su camisa y encontraba finalmente su destino en la piel descubierta. No pudo contener una pequeña risa.
-No has perdido las viejas costumbres.
Junto a su oído le respondió una voz dulce como hacía tiempo no había oído.
-Porqué hacerlo si estas son buenas.
-Me estás congelando –se quejó risueño. Pero cuando ella hizo ademán de quitarla la detuvo apoyando suavemente su mano sobre el brazo de ella.
-No sabes cuanto he echado de menos esto –susurró mientras se abrazaba más a él.
Transcurrieron así varios minutos hasta que finalmente Raimundo habló.
-Juro que iba a ir a visitarte pero… me aterraba la idea de que pudieras no quererme a tu lado –con su declaración se ganó un suave beso en el cuello – y me pudo el miedo. Pero es desde hace unos meses, después de mi operación, cuando temo que algo pueda sucedernos a cualquiera de los dos y encuentro que la manera de comportarnos ya no tiene ningún sentido.
-Tchh… no digas más por favor. No quiero pensar ni en hoy, ni en ayer ni en mañana. Quiero disfrutar de este momento en el que te tengo conmigo.
-¿Temes que esto termine?
Ante la falta de respuesta de ella, solo puedo atraerla con más fuerza hacia sí para demostrarle que seguía ahí. Y muy presente.
-¿Por qué has venido esta noche? –terminó preguntándole.
Ella suspiró y Raimundo sintió como se le erizaba la piel del cuello con el cálido aliento.
-Necesitaba tomar un rato el aire –concluyó.
Raimundo buscó su mirada en la oscuridad que los envolvía.
-¿Frente a mi taberna? Mentirosa… Yo te he explicado mi verdad ¿Acaso tú no quieres explicarme la tuya? –preguntó confundido, incorporándose lentamente de su posición.
Y ella, que pensó que iba a apartarla de sí, le agarró del chaleco innecesariamente para mantenerlo junto a ella. Confesándose.
-Es solo que... me encanta verte relajado. Con tu familia. Con tus hijos. Me gusta verte feliz –murmuró avergonzada –Nunca, jamás, dejes que te llamen mal padre por lo de Emilia. Ni un minuto hace falta contemplarla para saber que tiene todo cuanto desea –terminó.
Raimundo se quedó en silencio durante unos segundos. Asimilando que su pequeña no se había ido, que seguía ahí.
-¿Olvidas por quién estamos tú y yo aquí esta noche? –comenzó a hablar al fin –Tienes un muchacho maravilloso Francisca. No he conocido a nadie con más tesón para tratar de juntar a dos cabezotas que a tu hijo…
-Si… mi hijo –no pudo evitar sonreírle de oreja a oreja, observándole con un brillo especial en la mirada.
Raimundo se quedó paralizado. Sintiendo un impulso y… conteniéndolo. Mirándola embelesado.
-Igual de irresistible que siempre.
Apartando sus ojos finalmente.
Francisca sacó de debajo de la manta la mano que tenía libre y que había estado rodeándolo desde que se había sentado junto a ella. Acariciándole el rostro, volviéndolo para poder mirarle a los ojos de nuevo.
Unos ojos que la miraban con tristeza y resignación.
-Ojala me hubieras sonreído así durante estos años pasados. Nuestras diferencias habrían acabado muchos años antes –murmuró esta vez sí, sin poder evitar acariciarle la cara –Me resulta casi imposible…
Pero no pudo terminar la frase.
Al ver los ojos de joven enamorado de su Raimundo Ulloa, Francisca se dejó llevar por primera vez en mucho tiempo por lo que sentía. Besándole apasionadamente y consiguiendo dar por fin luz a la oscuridad que le había estado acompañando durante demasiado tiempo.
FIN
Espero que os guste.
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El punto frío desapareció al instante para convertirse en una superficie blanda pero igualmente fría que le hacía cosquillas en el cuello. Sintió como una mano buscaba entre su camisa y encontraba finalmente su destino en la piel descubierta. No pudo contener una pequeña risa.
-No has perdido las viejas costumbres.
Junto a su oído le respondió una voz dulce como hacía tiempo no había oído.
-Porqué hacerlo si estas son buenas.
-Me estás congelando –se quejó risueño. Pero cuando ella hizo ademán de quitarla la detuvo apoyando suavemente su mano sobre el brazo de ella.
-No sabes cuanto he echado de menos esto –susurró mientras se abrazaba más a él.
Transcurrieron así varios minutos hasta que finalmente Raimundo habló.
-Juro que iba a ir a visitarte pero… me aterraba la idea de que pudieras no quererme a tu lado –con su declaración se ganó un suave beso en el cuello – y me pudo el miedo. Pero es desde hace unos meses, después de mi operación, cuando temo que algo pueda sucedernos a cualquiera de los dos y encuentro que la manera de comportarnos ya no tiene ningún sentido.
-Tchh… no digas más por favor. No quiero pensar ni en hoy, ni en ayer ni en mañana. Quiero disfrutar de este momento en el que te tengo conmigo.
-¿Temes que esto termine?
Ante la falta de respuesta de ella, solo puedo atraerla con más fuerza hacia sí para demostrarle que seguía ahí. Y muy presente.
-¿Por qué has venido esta noche? –terminó preguntándole.
Ella suspiró y Raimundo sintió como se le erizaba la piel del cuello con el cálido aliento.
-Necesitaba tomar un rato el aire –concluyó.
Raimundo buscó su mirada en la oscuridad que los envolvía.
-¿Frente a mi taberna? Mentirosa… Yo te he explicado mi verdad ¿Acaso tú no quieres explicarme la tuya? –preguntó confundido, incorporándose lentamente de su posición.
Y ella, que pensó que iba a apartarla de sí, le agarró del chaleco innecesariamente para mantenerlo junto a ella. Confesándose.
-Es solo que... me encanta verte relajado. Con tu familia. Con tus hijos. Me gusta verte feliz –murmuró avergonzada –Nunca, jamás, dejes que te llamen mal padre por lo de Emilia. Ni un minuto hace falta contemplarla para saber que tiene todo cuanto desea –terminó.
Raimundo se quedó en silencio durante unos segundos. Asimilando que su pequeña no se había ido, que seguía ahí.
-¿Olvidas por quién estamos tú y yo aquí esta noche? –comenzó a hablar al fin –Tienes un muchacho maravilloso Francisca. No he conocido a nadie con más tesón para tratar de juntar a dos cabezotas que a tu hijo…
-Si… mi hijo –no pudo evitar sonreírle de oreja a oreja, observándole con un brillo especial en la mirada.
Raimundo se quedó paralizado. Sintiendo un impulso y… conteniéndolo. Mirándola embelesado.
-Igual de irresistible que siempre.
Apartando sus ojos finalmente.
Francisca sacó de debajo de la manta la mano que tenía libre y que había estado rodeándolo desde que se había sentado junto a ella. Acariciándole el rostro, volviéndolo para poder mirarle a los ojos de nuevo.
Unos ojos que la miraban con tristeza y resignación.
-Ojala me hubieras sonreído así durante estos años pasados. Nuestras diferencias habrían acabado muchos años antes –murmuró esta vez sí, sin poder evitar acariciarle la cara –Me resulta casi imposible…
Pero no pudo terminar la frase.
Al ver los ojos de joven enamorado de su Raimundo Ulloa, Francisca se dejó llevar por primera vez en mucho tiempo por lo que sentía. Besándole apasionadamente y consiguiendo dar por fin luz a la oscuridad que le había estado acompañando durante demasiado tiempo.
FIN
#6024
04/02/2012 04:35
Hola a todas, después de una semana de magníficas escenas y momentos inolvidable, no pude sostener estas ganas de incluirme en esta familia que poco a poco se ha formado gracias a la maravillosa serie que nos hace soñar cada día, chicas las he seguido desde siempre y me encanta las secuencias que escriben me divierto de lo lindo , no tengo mucho tiempo,trabajo varias horas pero siempre tengo un momentico para seguir la serie y a vosotras, lo que me tiene un poco triste es la confución mental de nuestro querido Rai un día se muestra todo deretido y triste por la Paca le dice ( como darte todo el amor que te he guardado) y después dice en otra secuencia ( que alguien le devuelve la ilusión) y no precisamente se referia a nuestra paca creo yo, esto me mata, yo sigo la serie por esta relación tan especial que se ha mantenido viva en el tiempo, si ellos no estan junto no tiene sentido no puedo con este sufrimiento y los guionista no se dan cuenta de lo que estan haciendo ( NOS MATAN CADA VEZ QUE LA AGUEDA ESTA CON ÉL, NO ES JUSTO, RAI TIENE QUE SER DE FRANCISCA ELLA LO AMA) les deseo a todas un feliz fin de semana chaoooo......
#6025
04/02/2012 12:06
Hola a todas!!!!!!!!!
Espero que estéis teniendo buen finde.
Miri!!!!!!! me encanta tu montaje, que bonito....que juego de luz y esas palabras ahí entre las imágenes.......precioso.
Cris, quién se puede resistir a esos ojitos de Raimundo Ulloa?? nadie...y la Paca muuucho menos, jeje!!!! Hasta me los he imaginado ahí sentaditos en el banco......
melisalaura bienvenida!!!!
Un besooooooooooooooooooooo
Espero que estéis teniendo buen finde.
Miri!!!!!!! me encanta tu montaje, que bonito....que juego de luz y esas palabras ahí entre las imágenes.......precioso.
Cris, quién se puede resistir a esos ojitos de Raimundo Ulloa?? nadie...y la Paca muuucho menos, jeje!!!! Hasta me los he imaginado ahí sentaditos en el banco......
melisalaura bienvenida!!!!
Un besooooooooooooooooooooo
#6026
04/02/2012 15:25
Brrrrr, ¡qué frío está haciendo estos días, ando congelada perdía!
Rocío, estoy enamorada de tus Gotas del pasado. Me encanta como vas desarrollando la historia (:
Miri, precioso el montaje. Si ganara un fondo Raipaquista sería todo un orgullo, ¡ánimo a todas las que os presentáis!
Ay, Cris, ¡qué escena tan mona! Con la mantita, el frío y su amor para calentarlos...
Espero que estéis pasando un buen finde
Rocío, estoy enamorada de tus Gotas del pasado. Me encanta como vas desarrollando la historia (:
Miri, precioso el montaje. Si ganara un fondo Raipaquista sería todo un orgullo, ¡ánimo a todas las que os presentáis!
Ay, Cris, ¡qué escena tan mona! Con la mantita, el frío y su amor para calentarlos...
Espero que estéis pasando un buen finde
#6027
04/02/2012 15:33
Buenas!! seguimos dando bienvenidas. ¡Cómo me gusta! A ver si cuantas más seamos nos hacemos escuchar con más fuerza
Laura,es que no me puedo reír más con tus historias jajajajaja me encantan! se te va la pinza que da gusto. Muy apropiado para este hilo! jajaja
Rocio,mi ángel. Sabes que me tienes enamorada de tus pequeñas gotitas del pasado.Maravilloso.Ojalá el encuentro entre ellos hubiera sido un poquito más largo,pero lo bueno es que Raimundo ha podido ver la marca de su cara. ¡Maldito Castro!
Crispilla! jejeje (cada día te llamo diferente ^^ ). ¡Cómo amo verlos así! tan juntitos, dándose calorcito...y esa Francisca que no puede resistirse a los ojos de su Raimundo. ¡Si es que la entiendo perfectamente! Yo tampoco me resistiría al Ulloa
(No entiendo lo del BORA. Explíquese usted, por favor)
saltamontes! me encanta el fondo. Yo he estado cacharreando esta mañana, pero estoy tan harta que creo que tiro la toalla jajaja A ver si mañana por la mañana me levanto de mejor humor y hago algo oO. Precioso! quiero que gane un fonde Raipaquista
(O en su defecto Raimundista jajaja)
Pasad buen día! si tengo ganas de ponerme a escribir,igual esta tarde/noche os subo algo. Pero no os prometo nada,que hoy tengo el día vago.
Besos de parte de RIRI ^^
Laura,es que no me puedo reír más con tus historias jajajajaja me encantan! se te va la pinza que da gusto. Muy apropiado para este hilo! jajaja
Rocio,mi ángel. Sabes que me tienes enamorada de tus pequeñas gotitas del pasado.Maravilloso.Ojalá el encuentro entre ellos hubiera sido un poquito más largo,pero lo bueno es que Raimundo ha podido ver la marca de su cara. ¡Maldito Castro!
Crispilla! jejeje (cada día te llamo diferente ^^ ). ¡Cómo amo verlos así! tan juntitos, dándose calorcito...y esa Francisca que no puede resistirse a los ojos de su Raimundo. ¡Si es que la entiendo perfectamente! Yo tampoco me resistiría al Ulloa

(No entiendo lo del BORA. Explíquese usted, por favor)
saltamontes! me encanta el fondo. Yo he estado cacharreando esta mañana, pero estoy tan harta que creo que tiro la toalla jajaja A ver si mañana por la mañana me levanto de mejor humor y hago algo oO. Precioso! quiero que gane un fonde Raipaquista
(O en su defecto Raimundista jajaja)
Pasad buen día! si tengo ganas de ponerme a escribir,igual esta tarde/noche os subo algo. Pero no os prometo nada,que hoy tengo el día vago.
Besos de parte de RIRI ^^
#6028
04/02/2012 16:39
Buenos tardes mis chic@!!!
Ayer me fui rápido y no me dio tiempo para explicar que era el BORA. Como ya sabréis, existe el BOE (Boletín Oficial del Estado) y yo publico la última actualización del BORA, useasé, el Boletín Oficial Raipaquista Antiaguedista con las distintas denominaciones a nuestra adorada
Bicha, insípida, desvelada, ñoña, pija, sosa, parásita, sopinstant, tenia, ojerosa, Sor Águeda, enfermiza, Voldemort, la-que-no-debe-ser-nombrada, tarta de fresa...
Ampliable

Me alegro de que os haya gustado el final del relato. Luego pondré la primera parte de uno nuevo. Del fondo, me encanta que os haya gustado el último que hice. A ver si hay suerte
Laury, decirte que las risas que han caído con la conversación de los idiomas y las lenguas de tu relato han sido ÉPICAS jajajajajaj. Genial, me he reído muchísimo (estás/estamos fatal
)
Rocío... ay esas gotitas... como me has dejado con Raimundo dudando y sufriendo por lo que no quiere ni imaginar esté pasando su pequeña... Genial el relato, continúalo en cuanto tengas un ratito!!
Un beso chicas!
Ayer me fui rápido y no me dio tiempo para explicar que era el BORA. Como ya sabréis, existe el BOE (Boletín Oficial del Estado) y yo publico la última actualización del BORA, useasé, el Boletín Oficial Raipaquista Antiaguedista con las distintas denominaciones a nuestra adorada
SPOILER (puntero encima para mostrar)Águeda de Mesía
Bicha, insípida, desvelada, ñoña, pija, sosa, parásita, sopinstant, tenia, ojerosa, Sor Águeda, enfermiza, Voldemort, la-que-no-debe-ser-nombrada, tarta de fresa...
Ampliable

Me alegro de que os haya gustado el final del relato. Luego pondré la primera parte de uno nuevo. Del fondo, me encanta que os haya gustado el último que hice. A ver si hay suerte
Laury, decirte que las risas que han caído con la conversación de los idiomas y las lenguas de tu relato han sido ÉPICAS jajajajajaj. Genial, me he reído muchísimo (estás/estamos fatal
)Rocío... ay esas gotitas... como me has dejado con Raimundo dudando y sufriendo por lo que no quiere ni imaginar esté pasando su pequeña... Genial el relato, continúalo en cuanto tengas un ratito!!
Un beso chicas!
#6029
04/02/2012 16:57
Actualización BORA
Bicha, insípida, desvelada, ñoña, pija, sosa, parásita, sopinstant, tenia, ojerosa, Sor Águeda, enfermiza, Voldemort, la-que-no-debe-ser-nombrada, tarta de fresa...
Sor Bicha de la Cruz Perpetua de las Santas Calesas transporta Pacas
Cansina
Harta sopas
Pregoná!!
Bicha, insípida, desvelada, ñoña, pija, sosa, parásita, sopinstant, tenia, ojerosa, Sor Águeda, enfermiza, Voldemort, la-que-no-debe-ser-nombrada, tarta de fresa...
Sor Bicha de la Cruz Perpetua de las Santas Calesas transporta Pacas
Cansina
Harta sopas
Pregoná!!
#6030
04/02/2012 17:26
De verdad qeu lo qeu me rio con vosotras no tiene precio!! BORA??? Que bueno! 
Pero chicas compadeceros de mi que este fin de semana son las fiestas de mi pueblo en honor a la patrona, adivinais quien SANTA AGUEDA!! Dios llevame pronto, to el dia con la Voldemort por donde voy, qeu desastre!! Pero me ha encantado la idea de BORA, me ha subido mucho la moral, jeje
Miri qeu pasada de fondo!! yo lo intente pero para eso soy nefasta, pero el tuyo me encanta!! es precioso!!
Crippy por fin!! creia que nos ibamos a quedar con la nariz fria por siempre, qeu con este tiempo es muy apropiado, jeje, pero me ha encantado!! que mono!!
melisalaura bienvenida!! yo tambien soy nueva, pero como si estuvieramos de toa la vida, verdad' bueno pues que te lo pases muy bien por aqui con locuras varias =)
Rocio las gotas del pasado me encantan, podian poner de vez en cuando algo asi en la serie, sigue pronto, no nos dejes asi, porfa plis!
Ah! y me alegro que os riais con los relatillos que con lo que nos hacen sufrir estos lionistas nos merecemos unas risas de vez en cuando, sobre todo con lo qeu se nos viene encima...
Y hoy me he levantado poeta, no se poruqe, sera el frio qeu me inspira y he escrito esto, son tres poemas-carta. A ver qeu os parecen pero ya aviso qeu la rima no es lo mio, aunque cuentan una historia a la vez:
CARTAS DE AMOR
¿Y si no puedo controlar el sentimiento que me atrapa?
¿Y si me llena, me completa y me impide respirar?
¿Y si no puedo dejar de temblar cuando te veo,
Ni disimilar que te quiero?
¿Qué hago?
Fingir, actuar, eso hago y no quiero más.
Quiero gritar a los cuatro vientos que eres mi vida,
Quiero que estés a mi lado cada noche, cada día.
No quiero que nadie más te toque,
Que nadie más te mire
Que nadie más te sienta.
Porque tú eres mío y yo soy tuya.
Porque ni siquiera en la aciaga tormenta,
Ni en el devastador invierto
Ni en la desoladora soledad
He dejado de pensar en ti
No te he dejado de sentir.
¿Tanto te cuesta quererme?
¿Por qué tú puedes olvidarme
Y yo de mi cabeza no sé sacarte?
Por qué es tan injusto el mundo,
yo también quiero desenamorarme.
Pero no puedo
Lo intento y lo intento y no sales de mi mente.
Si te vas de mi lado ¿por qué no te llevas tu recuerdo?
Llévatelo, llévatelo lejos
Porque si lo tengo te seguiré queriendo.
Ya no quiero seguir con este tormento.
Quiero olvidarte, pero es que no puedo.
Así que te suplico, déjame ganarme tu perdón
No cierres las puertas de mi amor.
Te juro que mi llanto es sincero
Y mi amor por ti, eterno.
Francisca

Pero chicas compadeceros de mi que este fin de semana son las fiestas de mi pueblo en honor a la patrona, adivinais quien SANTA AGUEDA!! Dios llevame pronto, to el dia con la Voldemort por donde voy, qeu desastre!! Pero me ha encantado la idea de BORA, me ha subido mucho la moral, jeje
Miri qeu pasada de fondo!! yo lo intente pero para eso soy nefasta, pero el tuyo me encanta!! es precioso!!
Crippy por fin!! creia que nos ibamos a quedar con la nariz fria por siempre, qeu con este tiempo es muy apropiado, jeje, pero me ha encantado!! que mono!!
melisalaura bienvenida!! yo tambien soy nueva, pero como si estuvieramos de toa la vida, verdad' bueno pues que te lo pases muy bien por aqui con locuras varias =)
Rocio las gotas del pasado me encantan, podian poner de vez en cuando algo asi en la serie, sigue pronto, no nos dejes asi, porfa plis!
Ah! y me alegro que os riais con los relatillos que con lo que nos hacen sufrir estos lionistas nos merecemos unas risas de vez en cuando, sobre todo con lo qeu se nos viene encima...
Y hoy me he levantado poeta, no se poruqe, sera el frio qeu me inspira y he escrito esto, son tres poemas-carta. A ver qeu os parecen pero ya aviso qeu la rima no es lo mio, aunque cuentan una historia a la vez:
CARTAS DE AMOR
¿Y si no puedo controlar el sentimiento que me atrapa?
¿Y si me llena, me completa y me impide respirar?
¿Y si no puedo dejar de temblar cuando te veo,
Ni disimilar que te quiero?
¿Qué hago?
Fingir, actuar, eso hago y no quiero más.
Quiero gritar a los cuatro vientos que eres mi vida,
Quiero que estés a mi lado cada noche, cada día.
No quiero que nadie más te toque,
Que nadie más te mire
Que nadie más te sienta.
Porque tú eres mío y yo soy tuya.
Porque ni siquiera en la aciaga tormenta,
Ni en el devastador invierto
Ni en la desoladora soledad
He dejado de pensar en ti
No te he dejado de sentir.
¿Tanto te cuesta quererme?
¿Por qué tú puedes olvidarme
Y yo de mi cabeza no sé sacarte?
Por qué es tan injusto el mundo,
yo también quiero desenamorarme.
Pero no puedo
Lo intento y lo intento y no sales de mi mente.
Si te vas de mi lado ¿por qué no te llevas tu recuerdo?
Llévatelo, llévatelo lejos
Porque si lo tengo te seguiré queriendo.
Ya no quiero seguir con este tormento.
Quiero olvidarte, pero es que no puedo.
Así que te suplico, déjame ganarme tu perdón
No cierres las puertas de mi amor.
Te juro que mi llanto es sincero
Y mi amor por ti, eterno.
Francisca
#6031
04/02/2012 17:27
Para Francisca:
¿Verdad que es caprichoso el destino?
Nos une y nos separa a su antojo
Y somos esclavos de sus designios
Es cruel, malvado este destino
Porque cada vez que creo que puedo olvidarte
Vuelve a unir nuestros caminos
¿Será quizás que es nuestro sino
Amarnos sin estar unidos?
No, ya no.
Ya no puedo seguir negando lo que siento.
Yo lo sé y tú sabes que te quiero
Pero es tan difícil
¿Realmente podríamos volver donde estábamos?
Después de tanta rabia, ¿podríamos perdonarnos?
Han sido muchos años
Mi corazón casi se ha acostumbrado
A vivir sin vida porque no estás a mi lado.
El tiempo pasa y cambiamos y…
¿De qué estoy hablando?
Cuanto más escribo, más me equivoco
Y más veo cuanto te adoro.
Nunca es tarde amor.
No puede serlo si te quiero como el primer día
En qie sentí tu mirada sobre la mía.
Si te amo, si te necesito, si te quiero
No es tarde
Nunca es tarde
A partir de hoycada segundo vivido
Compensará los perdidos
Porque te juro y te aseguro
Que nada volverá a separarnos
Y así por siempre nuestros cuerpos podrán morir
Podrán apagarse las estrellas, fundirse el sol,
Pero jamás se ha de extinguir la llama de mi amor
Raimundo
¿Verdad que es caprichoso el destino?
Nos une y nos separa a su antojo
Y somos esclavos de sus designios
Es cruel, malvado este destino
Porque cada vez que creo que puedo olvidarte
Vuelve a unir nuestros caminos
¿Será quizás que es nuestro sino
Amarnos sin estar unidos?
No, ya no.
Ya no puedo seguir negando lo que siento.
Yo lo sé y tú sabes que te quiero
Pero es tan difícil
¿Realmente podríamos volver donde estábamos?
Después de tanta rabia, ¿podríamos perdonarnos?
Han sido muchos años
Mi corazón casi se ha acostumbrado
A vivir sin vida porque no estás a mi lado.
El tiempo pasa y cambiamos y…
¿De qué estoy hablando?
Cuanto más escribo, más me equivoco
Y más veo cuanto te adoro.
Nunca es tarde amor.
No puede serlo si te quiero como el primer día
En qie sentí tu mirada sobre la mía.
Si te amo, si te necesito, si te quiero
No es tarde
Nunca es tarde
A partir de hoycada segundo vivido
Compensará los perdidos
Porque te juro y te aseguro
Que nada volverá a separarnos
Y así por siempre nuestros cuerpos podrán morir
Podrán apagarse las estrellas, fundirse el sol,
Pero jamás se ha de extinguir la llama de mi amor
Raimundo
#6032
04/02/2012 17:28
Apenas puedo contener la dicha
Mi mano tiembla mientras escribo estas palabras
Silencio pluma no hagas hablar al papel
Mientras escribo
No hagáis ni un ruido.
Que ni el viento sople
Que no oiga ni un canto
Que se detenga el mundo
Pues duerme mi Raimundo
Parece un sueño y no quiero despertar
Que Morfeo se apiade de mi y me deje un rato más
Solo por verlo, por oírlo respirar
Que se pare el mundo que ya no hay nada más.
Doy gracias a la vida y lo digo de verdad.
Doy gracias al destino, lo he vuelto a encontrar
No podría ser más feliz,
Me pasaría el resto de mi vida viéndolo dormir
Y lo creía imposible más está pasando
Que cada día que lo siento me sigo enamorando
Pero cuidado, ya despierta. Silencio.
Abra los ojos y me mira, Dios mío, cuánto lo quiero.
(Raimundo se levanta y sin decir nada se acerca a ella, posando suavemente sus labios en su cuello para después cogerle la pluma de la mano)
No es hora de escribir, sino de vivir
La época de buscarnos en la distancia ya pasó.
Ahora por fin te tengo aquí
Así que deja ya la carta
Y vuelve conmigo a la cama.
No se qeu hago qeu siempre los dejo en la cama, XD
Mi mano tiembla mientras escribo estas palabras
Silencio pluma no hagas hablar al papel
Mientras escribo
No hagáis ni un ruido.
Que ni el viento sople
Que no oiga ni un canto
Que se detenga el mundo
Pues duerme mi Raimundo
Parece un sueño y no quiero despertar
Que Morfeo se apiade de mi y me deje un rato más
Solo por verlo, por oírlo respirar
Que se pare el mundo que ya no hay nada más.
Doy gracias a la vida y lo digo de verdad.
Doy gracias al destino, lo he vuelto a encontrar
No podría ser más feliz,
Me pasaría el resto de mi vida viéndolo dormir
Y lo creía imposible más está pasando
Que cada día que lo siento me sigo enamorando
Pero cuidado, ya despierta. Silencio.
Abra los ojos y me mira, Dios mío, cuánto lo quiero.
(Raimundo se levanta y sin decir nada se acerca a ella, posando suavemente sus labios en su cuello para después cogerle la pluma de la mano)
No es hora de escribir, sino de vivir
La época de buscarnos en la distancia ya pasó.
Ahora por fin te tengo aquí
Así que deja ya la carta
Y vuelve conmigo a la cama.
No se qeu hago qeu siempre los dejo en la cama, XD
#6033
04/02/2012 17:35
Os dejo el inicio de otro relato. Como siempre, no tiene título. Espero que os guste
-------------------
Casi tres meses habían pasado desde que Francisca Montenegro fuera operada a vida o muerte y contra su voluntad. Desde el mismo momento en que despertó y se vio impedida, la Casona nunca volvió a ser la misma, primero por los gritos y después por el más inmóvil silencio de quien no quería hacer nada que la molestara y por lo tanto, la condujera a la ira de nuevo.
Ante la impotencia de verse dependiente de todo el mundo, Francisca había reaccionado recluyéndose más y más cada día en su propio cuarto. Abandonando el que desde que su marido hubiese desaparecido había sido su fortín, el despacho.
Raimundo podía recordar el alivio y la alegría que sintió cuando su hija le comunicó que la operación de Francisca había conseguido salvarle la vida. Ni la tristeza que le embargó cuando supo del verdadero resultado. Entristecido por cómo alguien como ella podría pasar el resto de su vida anclada en una silla.
Pocas eran las noticias que trascendía acerca de la Montenegro, seguramente a petición de la que durante muchos años había sido la dama más influyente de toda la comarca.
Raimundo observó como Tristán entraba en su negocio, seguramente buscando a Pepa. Al verlo, no pudo evitar acercarse a habar con él y tras una charla breve y cortés, preguntarle por su madre.
-Lamentablemente, se deja consumir. La propia doctora Casas le ha asegurado que si se esfuerza y trabaja en ello, podría llegar a invertir los malos resultados de la operación. Pero ella no quiere escuchar a nadie. Parece incluso que me odia por haber decidido operarla. Únicamente deja entrar en su habitación a Rosario y a Mariana, y siempre que lo hace es con gritos y malos modos.
Raimundo calló. No podría haberse imaginado ni en un millón de años una Francisca que se dejara consumir. Claro que él mismo, viéndose en una situación parecida, también había padecido esos sentimientos, si bien el apoyo y el cariño de su hija habían hecho que desaparecieran tras no demasiado tiempo.
Quizás ese era el problema –se dijo – que ella no tenía, o por lo menos no dejaba acercarse a esas personas que consiguieran convencerla de seguir luchando. Que la quisieran tanto como para soportar desplante tras desplante cuando las cosas no salieran o no fueran tan rápido como deseara. Y quien mejor que él, si en los treinta años que habían pasado separados había sufrido todo tipo de ataques por su parte sin poder dejar de quererla. Se decidió.
-Tristán, ¿me permitirías ir y hablar con ella?
La sonrisa cansada del muchacho le dio la respuesta que esperaba.
-Siempre será bienvenido en la Casona. Por lo menos por mí.
-------------------------
La primavera estaba trayendo consigo el cálido sol y Raimundo podría decir que si no hubiese estado tan nervioso hubiera disfrutado del verde camino hasta la Casona. Iba a ser la primera vez que la viera desde que se hubo despedido de ella antes de la operación que casi le había costado la vida y que le había hecho darse cuenta más que nunca del peso que tenía Francisca todavía en su vida.
Las grandes puertas de la Casona se abrieron y la misma Mariana con un semblante triste lo recibió. Con gran sorpresa.
-¡Mariana! ¡Mariana! –surgió una voz malhumorada desde el piso superior.
La joven suspiró resignada antes de dirigirse a Raimundo.
-Discúlpeme Raimundo, pero la señora me requiere –dijo dirigiendo la mirada hacia una bandeja que descansaba sobre la mesa del recibidor, donde seguramente la habría dejado para abrir la puerta –y no quiero que eche la casa abajo con sus gritos.
-Aguarda muchacha –la detuvo Raimundo –Yo mismo se la subiré.
Mariana lo miró incrédula.
-¿Está seguro de que desea entrar ahí dentro? ¿Voluntariamente?
Raimundo sonrió.
-No te preocupes. Me las apañaré.
La muchacha no pareció disgustada en absoluto al verse relevada en su tarea y con una sonrisa cercana al agradecimiento desapareció tras la puerta que conducía a la cocina.
Raimundo a su vez cogió con cuidado la bandeja y convenciéndose de que podía hacerlo subió las escaleras que conducían al piso superior. Lentamente abrió la puerta y tuvo que sujetar fuerte la bandeja para evitar que ésta cayera al suelo.
-Ya era hora haragana –comenzó Francisca sin darse cuenta de quien era su verdadero visitante. Raimundo la contempló. La enfermedad la había hecho adelgazar demasiado y su pelo, en lugar de estar recogido en el estricto moño de siempre, caía suelto sobre sus hombres. Vestía el mismo camisón que llevaba cuando se despidió de ella, que la rodeaba y cubría sus piernas inmóviles y parte de la silla en la que estaba sentada.
Francisca aprovechó ese momento para levantar la mirada del libro que estaba leyendo y su furia se convirtió en temor al observar quien, con la mirada perdida, la observaba desde la puerta. Con lástima. Cosa que no podía soportar.
-------------------
Casi tres meses habían pasado desde que Francisca Montenegro fuera operada a vida o muerte y contra su voluntad. Desde el mismo momento en que despertó y se vio impedida, la Casona nunca volvió a ser la misma, primero por los gritos y después por el más inmóvil silencio de quien no quería hacer nada que la molestara y por lo tanto, la condujera a la ira de nuevo.
Ante la impotencia de verse dependiente de todo el mundo, Francisca había reaccionado recluyéndose más y más cada día en su propio cuarto. Abandonando el que desde que su marido hubiese desaparecido había sido su fortín, el despacho.
Raimundo podía recordar el alivio y la alegría que sintió cuando su hija le comunicó que la operación de Francisca había conseguido salvarle la vida. Ni la tristeza que le embargó cuando supo del verdadero resultado. Entristecido por cómo alguien como ella podría pasar el resto de su vida anclada en una silla.
Pocas eran las noticias que trascendía acerca de la Montenegro, seguramente a petición de la que durante muchos años había sido la dama más influyente de toda la comarca.
Raimundo observó como Tristán entraba en su negocio, seguramente buscando a Pepa. Al verlo, no pudo evitar acercarse a habar con él y tras una charla breve y cortés, preguntarle por su madre.
-Lamentablemente, se deja consumir. La propia doctora Casas le ha asegurado que si se esfuerza y trabaja en ello, podría llegar a invertir los malos resultados de la operación. Pero ella no quiere escuchar a nadie. Parece incluso que me odia por haber decidido operarla. Únicamente deja entrar en su habitación a Rosario y a Mariana, y siempre que lo hace es con gritos y malos modos.
Raimundo calló. No podría haberse imaginado ni en un millón de años una Francisca que se dejara consumir. Claro que él mismo, viéndose en una situación parecida, también había padecido esos sentimientos, si bien el apoyo y el cariño de su hija habían hecho que desaparecieran tras no demasiado tiempo.
Quizás ese era el problema –se dijo – que ella no tenía, o por lo menos no dejaba acercarse a esas personas que consiguieran convencerla de seguir luchando. Que la quisieran tanto como para soportar desplante tras desplante cuando las cosas no salieran o no fueran tan rápido como deseara. Y quien mejor que él, si en los treinta años que habían pasado separados había sufrido todo tipo de ataques por su parte sin poder dejar de quererla. Se decidió.
-Tristán, ¿me permitirías ir y hablar con ella?
La sonrisa cansada del muchacho le dio la respuesta que esperaba.
-Siempre será bienvenido en la Casona. Por lo menos por mí.
-------------------------
La primavera estaba trayendo consigo el cálido sol y Raimundo podría decir que si no hubiese estado tan nervioso hubiera disfrutado del verde camino hasta la Casona. Iba a ser la primera vez que la viera desde que se hubo despedido de ella antes de la operación que casi le había costado la vida y que le había hecho darse cuenta más que nunca del peso que tenía Francisca todavía en su vida.
Las grandes puertas de la Casona se abrieron y la misma Mariana con un semblante triste lo recibió. Con gran sorpresa.
-¡Mariana! ¡Mariana! –surgió una voz malhumorada desde el piso superior.
La joven suspiró resignada antes de dirigirse a Raimundo.
-Discúlpeme Raimundo, pero la señora me requiere –dijo dirigiendo la mirada hacia una bandeja que descansaba sobre la mesa del recibidor, donde seguramente la habría dejado para abrir la puerta –y no quiero que eche la casa abajo con sus gritos.
-Aguarda muchacha –la detuvo Raimundo –Yo mismo se la subiré.
Mariana lo miró incrédula.
-¿Está seguro de que desea entrar ahí dentro? ¿Voluntariamente?
Raimundo sonrió.
-No te preocupes. Me las apañaré.
La muchacha no pareció disgustada en absoluto al verse relevada en su tarea y con una sonrisa cercana al agradecimiento desapareció tras la puerta que conducía a la cocina.
Raimundo a su vez cogió con cuidado la bandeja y convenciéndose de que podía hacerlo subió las escaleras que conducían al piso superior. Lentamente abrió la puerta y tuvo que sujetar fuerte la bandeja para evitar que ésta cayera al suelo.
-Ya era hora haragana –comenzó Francisca sin darse cuenta de quien era su verdadero visitante. Raimundo la contempló. La enfermedad la había hecho adelgazar demasiado y su pelo, en lugar de estar recogido en el estricto moño de siempre, caía suelto sobre sus hombres. Vestía el mismo camisón que llevaba cuando se despidió de ella, que la rodeaba y cubría sus piernas inmóviles y parte de la silla en la que estaba sentada.
Francisca aprovechó ese momento para levantar la mirada del libro que estaba leyendo y su furia se convirtió en temor al observar quien, con la mirada perdida, la observaba desde la puerta. Con lástima. Cosa que no podía soportar.
#6034
04/02/2012 17:43
Laura,pero tú cuántos relatos/poemas y demás, tenías escritos en la recámara??? jajaja
una maravilla
Cris,por lo que más quieras...
muero por saber cómo sigue
una maravilla

Cris,por lo que más quieras...

muero por saber cómo sigue
#6035
04/02/2012 17:57
Ruth como crees qeu he sobrevivido a los examens de medicina??? Escribiendo sobre esta pareja qeu es lo unico qeu me sube la moral, de hecho tengo otro relato uqe ya casi parece un libro, lo alargo mas qeu los lionistas jeje, es qeu me encanta escribir y sobre todo qeu os guste!
Cris!! Sigue cuando puedas qeu ese primer encuentro va a ser épico!!
Cris!! Sigue cuando puedas qeu ese primer encuentro va a ser épico!!
#6036
04/02/2012 18:24
Melisalaura, bienvenida :) Otra nueva que tras esta intensa semana decide salir de las sombras. Encantada de que cada día seamos más. Esta pareja se lo merece :D
Laury, además de hacernos reir tambien eres una poeta extraordinaria. Precioso el poema, de veras.
Cris, estoy deseando leer lo siguiente
Me ha dado muchisima pena que Francisca se deje ir. Estar en silla de ruedas va a ser el peor palo que le puedan haber dado.
Sigue pronto.
Y la BORA jajaja Me encanta
Miri, muy bonito. Igual que el anterior :)
Laury, además de hacernos reir tambien eres una poeta extraordinaria. Precioso el poema, de veras.
Cris, estoy deseando leer lo siguiente
Me ha dado muchisima pena que Francisca se deje ir. Estar en silla de ruedas va a ser el peor palo que le puedan haber dado. Sigue pronto.
Y la BORA jajaja Me encanta
Miri, muy bonito. Igual que el anterior :)
#6037
04/02/2012 19:47
Hola genteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
Madre mía me he viciado con el chat y ahora apenas paso por aquí ;)
Lo primero de todo bienvenidas a las recién llegadas: laury, edirne,... Sed bienvenidas a esta gran familia. Yo me llamo Natalia. Un beso.
Laury cariño que bien escribes. Me he meado de risa XD. Y los poemas buenísimos.
Rocío cariño me encantan esas gotas del pasado. Las veo tan reales...
Miri qué buen montaje. Por mucho que trasteo yo con el gimp no consigo nada decente todavía.
Así que espero que saquen un concurso de relatos, ahí a lo mejor puedo enviar algo...
Yo ahora subiré algo del mío que tengo el día inspirador. He adelantado un poco el de Natalia (que os va a sorprender creo) y ahora me meteré con el de Aranjuez ;)
Mil besos a todas.
EDITO: que se me olvida. Cris me ha encantado ese relato de los dos junticos ahí... Y deseando estoy de ver esa versión de la visita de Raimundo.
Ah! Me meo con lo de BORA jajajajajajja. ¡Qué bueno! A ver cuántos motes le ponemos XD
Madre mía me he viciado con el chat y ahora apenas paso por aquí ;)
Lo primero de todo bienvenidas a las recién llegadas: laury, edirne,... Sed bienvenidas a esta gran familia. Yo me llamo Natalia. Un beso.
Laury cariño que bien escribes. Me he meado de risa XD. Y los poemas buenísimos.
Rocío cariño me encantan esas gotas del pasado. Las veo tan reales...
Miri qué buen montaje. Por mucho que trasteo yo con el gimp no consigo nada decente todavía.
Así que espero que saquen un concurso de relatos, ahí a lo mejor puedo enviar algo...
Yo ahora subiré algo del mío que tengo el día inspirador. He adelantado un poco el de Natalia (que os va a sorprender creo) y ahora me meteré con el de Aranjuez ;)
Mil besos a todas.
EDITO: que se me olvida. Cris me ha encantado ese relato de los dos junticos ahí... Y deseando estoy de ver esa versión de la visita de Raimundo.
Ah! Me meo con lo de BORA jajajajajajja. ¡Qué bueno! A ver cuántos motes le ponemos XD
#6038
04/02/2012 20:48
Miri preciosos los dos montajes, preciosos. Muchas suerte en el concurso La única pega en mi caso es ver a la galena
#6039
04/02/2012 22:06
hola a todas:
os dejo un video que me habia pedido sonia con la escena (bueno con el escenon) de raimundo cuando se despide de francisca. Solo he utilizado esa escena y la musica es idea de Sonia. Espero que os guste
os dejo un video que me habia pedido sonia con la escena (bueno con el escenon) de raimundo cuando se despide de francisca. Solo he utilizado esa escena y la musica es idea de Sonia. Espero que os guste
#6040
04/02/2012 23:00
Miri hija pero qeu artista qeu eres!! me han encantado todos tus fondos pero este ultimos SE SUPERA, increible!!
Ruth, Rocion, natalia, miri, bueno todas, muchas gracias por vuestros mensajes me subis mucho el animo sabiendo que os gusta lo qeu escribo!!
Maria jose me ha encantado el video, casi lloro... otra vez
Por cierto, tengo qeu volver a decirlo para que alguien me consuele ESTOY HARTA DE AGUEDA!! por si no fuera poco verla acercarse a Raimundo ahora se adueña de las fiestas de mi pueblo!! que la patrona es como no "Santa Agueda" la tengo hasta en la sopa
Otro termino para BORA
aguafiestas
chafardera
(uno muy de mi pueblo) "esta como una chota"

Ruth, Rocion, natalia, miri, bueno todas, muchas gracias por vuestros mensajes me subis mucho el animo sabiendo que os gusta lo qeu escribo!!

Maria jose me ha encantado el video, casi lloro... otra vez

Por cierto, tengo qeu volver a decirlo para que alguien me consuele ESTOY HARTA DE AGUEDA!! por si no fuera poco verla acercarse a Raimundo ahora se adueña de las fiestas de mi pueblo!! que la patrona es como no "Santa Agueda" la tengo hasta en la sopa

Otro termino para BORA
aguafiestas
chafardera
(uno muy de mi pueblo) "esta como una chota"
