El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
#0
08/06/2011 23:44
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#6001
02/02/2012 22:44
En la vida todos tenemos un secreto inconfesable, un arrepentimiento irreversible, un sueño inalcanzable y un amor inolvidable
#6002
03/02/2012 08:13
Jessica el otro nieto es el hijo de Emilia!Clarp spn una super happy fsmily, jeje
ya se que se me fue algo la piza, es que lo hice en epoca de examenes y ya se sabe como nos dejan =P
ya se que se me fue algo la piza, es que lo hice en epoca de examenes y ya se sabe como nos dejan =P
#6003
03/02/2012 08:58
jajaja Laura, y después hay algunos que quieren abrir un lupanar en PV. Pero si entre ellos se lo montan pipa jajajaja. me reí mucho Laury, ha estado genial!
#6004
03/02/2012 09:03
Laura me parto!! Jajajajajajajaja
Siempre dije que mas que El secreto de Puente Viejo,debería haberse llamado ¿Quién es mi padre?
Besos amores,luego os leo (estoy desayunando q acabo de volver del médico y ya m piro en 5 minutos) Suerte a las que se examinan hoy!!!
Siempre dije que mas que El secreto de Puente Viejo,debería haberse llamado ¿Quién es mi padre?
Besos amores,luego os leo (estoy desayunando q acabo de volver del médico y ya m piro en 5 minutos) Suerte a las que se examinan hoy!!!
#6005
03/02/2012 11:29
Ruth mucha suerte en el médico
#6006
03/02/2012 11:44
Buenos dias angelitos, bueno, me paso por aquí antes de irme al ultimo examen del cuatrimestre, por fin se termina.
Del capi de ayer me encantó la escena de Rosario y Tistán con Paca de cuerpo presente, Rosario por que nos dejó ver a la verdadera Francisca, esa capaz de dar dinero a un pobre cuando a ella le falta, esa mujer buena y tierna que Salvador se encargó de convertir en lo que es y Tristan, magnífico emocionado, muerto de miedo y consciente de la que se le va a venir encima si si madre sobrevive a esto.
En cuanto a Rai, puede decir lo que quiera, yo creo que negar sus sentimientos delante de Voldemort lo hace por dos motivos, el principal es por que los considera algo muy íntimo y lo segundo como medida de protección, no quiere sufrir más de lo que ya esta sufriendo. Pero nosotras sabemos la verdad y con eso basta, esa escena será el clavo al que agarrarnos cuando dudemos, el lo dijo, siempre la quiso y la amara toda su vida.
Laury, ja ja me he reido mogollón menuda juerga de relato.
Bueno me voy a enfrentarme con mi destino, besos
Del capi de ayer me encantó la escena de Rosario y Tistán con Paca de cuerpo presente, Rosario por que nos dejó ver a la verdadera Francisca, esa capaz de dar dinero a un pobre cuando a ella le falta, esa mujer buena y tierna que Salvador se encargó de convertir en lo que es y Tristan, magnífico emocionado, muerto de miedo y consciente de la que se le va a venir encima si si madre sobrevive a esto.
En cuanto a Rai, puede decir lo que quiera, yo creo que negar sus sentimientos delante de Voldemort lo hace por dos motivos, el principal es por que los considera algo muy íntimo y lo segundo como medida de protección, no quiere sufrir más de lo que ya esta sufriendo. Pero nosotras sabemos la verdad y con eso basta, esa escena será el clavo al que agarrarnos cuando dudemos, el lo dijo, siempre la quiso y la amara toda su vida.
Laury, ja ja me he reido mogollón menuda juerga de relato.
Bueno me voy a enfrentarme con mi destino, besos
#6007
03/02/2012 11:49
HOLA chicas:
laury : lo que me he podido reir con tu relato imaginadome a todos contando sus secretillos pero eso si lo que mas me agustado ese raimundo pidiendole la mano a francisca .
En cuanto el capitulo de ayer me gusto mucho ver ase tristan tan preocupada de su madre (eso si que es ser un hijo) y no la bipolar de soledad no puede negarse de quien es hijo .
UN BSESO
RUHT : espero que no sea nada
laury : lo que me he podido reir con tu relato imaginadome a todos contando sus secretillos pero eso si lo que mas me agustado ese raimundo pidiendole la mano a francisca .
En cuanto el capitulo de ayer me gusto mucho ver ase tristan tan preocupada de su madre (eso si que es ser un hijo) y no la bipolar de soledad no puede negarse de quien es hijo .
UN BSESO
RUHT : espero que no sea nada
#6008
03/02/2012 12:20
Hola corazones!! Me alegro que os gustara ese final alocado por decir algo, es qeu ya se sabe qeu en los examenes pues apetece algo alegre, por eso escribir tambien lo qeu os voy a dejar ahora... qeu no es un relado, mas bien es una escena, tipo LA Paca Beoda Returns, qeu me encantó y me inspiró, pa alegrarnos un poquillo que yo llevo una semana de llorera en llorera, 1º Raimundo y su confesion de amor y luego Tristán... que monos!!
Ruth espero qeu no sea nada, pero si necesitas una 2º opinion me puedes consultar, otra cosa es qeu yo acierte qeu estoy en 1º jeje, pero no te preocupes.
UN BESAZO A TODAS qeu con vuestros comentarios me subis el animo cada dia y a MARIA BOUZAS claro que me alegra siempre.
Por cierto donde esta la entrevista esa de la qeu hablais??
Bueno os dejo otra cosilla, de mi estilo asi qeu es para reir un poquito tambien, espero.
UNA REUNION DE ¿AMIGOS?
Volvió a cuestionarse si aquella reunión sería una buena idea. La sola idea de merendar con esa ojerosa hacía que comenzase a atragantársele ya las pastas. Pero en fin, otra gran ocurrencia de ese cura con demasiado tiempo libre, se dijo. La cabeza la atormentaba como siempre y aunque ya estaba acostumbrada a ese incesante dolor decidió tomarse un par de grajeas para soportar con mejor humor la tarde que le esperaba.
Por fin en el Jaral se dispuso a enfrentarse a ella. Al entrar en el salón saludó con cortesía Águeda, a D. Anselmo y… ¿Raimundo? Por qué ese hombre tenía que estar en todas partes. Era lo que le faltaba para su dolor de cabeza, ver como la bicha y él se ponían ojitos.
- Ya pensábamos que no vendrías.
- No hubiera sido propio de una señora rechazar la invitación.
- Pero por favor toma asiento- Dijo Águeda.
Francisca se sentó en el sillón que le ofrecía, frente al cura dejando a su derecha a Raimundo y a la izquierda a Águeda. Nada más sentarse trajeron una bandeja con pastas, café y cuatro tazas. Mientras lo servía Águeda explicó.
- Raimundo espero que me disculpe el atrevimiento pero como no hace mucho manifestó su deseo de probar las hierbas orientales de las que le hablé me he tomado la libertad de prepararle una infusión.
- Muchas gracias.
- Señora- dijo una voz al fondo
Una criada llamó a Águeda que tuvo que levantarse y desapareció de la sala. Francisca miró con aprensión el oscuro brebaje y exclamó:
- La doctora me ha prohibido tomar café.
- Desde cuando haces lo que te dicen- Dijo Raimundo.
- No lo hago, pero lo cierto es que me provoca unas jaquecas horribles.
- Puedes tomarte tú la infusión si quieres, lo cierto es que me gusta más el café. Lo dije por hacer un comentario.
- De acuerdo.
Lo que ninguno alcanzó a sospechar es que el interés de Águeda por cambiarle la bebida a Raimundo no era puramente culinario. Había decidido deshacerse de su mayor contrincante para ganar el corazón de Raimundo aquella tarde, para ello colocó en la infusión un notable cantidad de un elixir que ya usaba su marido, entrado en años, era ni más ni menos que un potente afrodisíaco que llevaba a cualquiera a perder el control. Águeda quería que Francisca pensara que ella volvía loco a Raimundo y aprovechar de paso el elixir, pues ya había acordado con Raimundo que él se quedaría tras la reunión a cenar. Y con algo de suerte, se dijo, tendremos postre.
Para cuando Águeda llegó al salón tanto Raimundo como Francisca casi habían apurado sus tazas para que nadie notara el cambio. De repente, Francisca comenzó a notar un calor sofocante que subía por su cuerpo, lo atribuyó a que la infusión estaba caliente, pero lo cierto era que su cabeza parecía dar vueltas y se sentía tremendamente… traviesa.
- Estábamos hablando sobre Marx- Dijo Raimundo- Como decía si implantásemos las teorías marxistas se acabarían las injusticias en el mundo.
Francisca observó que Águeda no tenía opinión se limitaba a darle la razón en todo a Raimundo. Como si así le fuese a gustar. Pero bueno, que demonios llevaría esa infusión, a saber de dónde eran las hierbas. El calor iba en aumento, sacó el abanico y comenzó a refrescarse a la vez que se implicaba en la conversación con la esperanza de distraerse.
- Perdona que te interrumpa, pero eso es una utopía.
- No esperaba que una cacique como tú lo comprendiera.
- No hablo de aprobar o comprender, sino de realidad. ¿Cuántos hombres justos conoces que tengan dinero? Ninguno. El dinero corrompe a las gentes, aunque se repartiese todo alguien sería el encargado de repartir y se haría el dueño de todo.
Ruth espero qeu no sea nada, pero si necesitas una 2º opinion me puedes consultar, otra cosa es qeu yo acierte qeu estoy en 1º jeje, pero no te preocupes.
UN BESAZO A TODAS qeu con vuestros comentarios me subis el animo cada dia y a MARIA BOUZAS claro que me alegra siempre.
Por cierto donde esta la entrevista esa de la qeu hablais??
Bueno os dejo otra cosilla, de mi estilo asi qeu es para reir un poquito tambien, espero.
UNA REUNION DE ¿AMIGOS?
Volvió a cuestionarse si aquella reunión sería una buena idea. La sola idea de merendar con esa ojerosa hacía que comenzase a atragantársele ya las pastas. Pero en fin, otra gran ocurrencia de ese cura con demasiado tiempo libre, se dijo. La cabeza la atormentaba como siempre y aunque ya estaba acostumbrada a ese incesante dolor decidió tomarse un par de grajeas para soportar con mejor humor la tarde que le esperaba.
Por fin en el Jaral se dispuso a enfrentarse a ella. Al entrar en el salón saludó con cortesía Águeda, a D. Anselmo y… ¿Raimundo? Por qué ese hombre tenía que estar en todas partes. Era lo que le faltaba para su dolor de cabeza, ver como la bicha y él se ponían ojitos.
- Ya pensábamos que no vendrías.
- No hubiera sido propio de una señora rechazar la invitación.
- Pero por favor toma asiento- Dijo Águeda.
Francisca se sentó en el sillón que le ofrecía, frente al cura dejando a su derecha a Raimundo y a la izquierda a Águeda. Nada más sentarse trajeron una bandeja con pastas, café y cuatro tazas. Mientras lo servía Águeda explicó.
- Raimundo espero que me disculpe el atrevimiento pero como no hace mucho manifestó su deseo de probar las hierbas orientales de las que le hablé me he tomado la libertad de prepararle una infusión.
- Muchas gracias.
- Señora- dijo una voz al fondo
Una criada llamó a Águeda que tuvo que levantarse y desapareció de la sala. Francisca miró con aprensión el oscuro brebaje y exclamó:
- La doctora me ha prohibido tomar café.
- Desde cuando haces lo que te dicen- Dijo Raimundo.
- No lo hago, pero lo cierto es que me provoca unas jaquecas horribles.
- Puedes tomarte tú la infusión si quieres, lo cierto es que me gusta más el café. Lo dije por hacer un comentario.
- De acuerdo.
Lo que ninguno alcanzó a sospechar es que el interés de Águeda por cambiarle la bebida a Raimundo no era puramente culinario. Había decidido deshacerse de su mayor contrincante para ganar el corazón de Raimundo aquella tarde, para ello colocó en la infusión un notable cantidad de un elixir que ya usaba su marido, entrado en años, era ni más ni menos que un potente afrodisíaco que llevaba a cualquiera a perder el control. Águeda quería que Francisca pensara que ella volvía loco a Raimundo y aprovechar de paso el elixir, pues ya había acordado con Raimundo que él se quedaría tras la reunión a cenar. Y con algo de suerte, se dijo, tendremos postre.
Para cuando Águeda llegó al salón tanto Raimundo como Francisca casi habían apurado sus tazas para que nadie notara el cambio. De repente, Francisca comenzó a notar un calor sofocante que subía por su cuerpo, lo atribuyó a que la infusión estaba caliente, pero lo cierto era que su cabeza parecía dar vueltas y se sentía tremendamente… traviesa.
- Estábamos hablando sobre Marx- Dijo Raimundo- Como decía si implantásemos las teorías marxistas se acabarían las injusticias en el mundo.
Francisca observó que Águeda no tenía opinión se limitaba a darle la razón en todo a Raimundo. Como si así le fuese a gustar. Pero bueno, que demonios llevaría esa infusión, a saber de dónde eran las hierbas. El calor iba en aumento, sacó el abanico y comenzó a refrescarse a la vez que se implicaba en la conversación con la esperanza de distraerse.
- Perdona que te interrumpa, pero eso es una utopía.
- No esperaba que una cacique como tú lo comprendiera.
- No hablo de aprobar o comprender, sino de realidad. ¿Cuántos hombres justos conoces que tengan dinero? Ninguno. El dinero corrompe a las gentes, aunque se repartiese todo alguien sería el encargado de repartir y se haría el dueño de todo.
#6009
03/02/2012 12:20
- Quizás en eso tengas razón, pero si al menos los políticos de este país fueran más honestos…
- No era Marx quein decía: “Die politische Macht ist die organisierte Gewalt einer Klasse zur Unterdrückung einer andern”. (El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra). No puede haber políticos honrados, si lo fueran no se meterían a política.
Raimundo se quedó mirándola, le encantaba cuando hablaba en alemán hacia que un escalofrío recorriese todo su cuerpo.
- No sabía que hablaba usted alemán- Dijo Águeda
Francisca ya se había dado por vencida ante aquel calor que recorría su cuerpo, y tener a Raimundo tan cerca solo empeoraba la situación. Tenía que hacer un esfuerzo sobre humano para no abalanzarse sobre él. De cualquier forma, era como si hubiera perdido el control de sí misma, no hubiera sabido explicarlo pero si encontraba francamente bien.
- ¿Usted no sabe? – Respondió sorprendida- Pues debería aprender, es muy útil. Recuerdo que hace tiempo intenté enseñar a Raimundo, pero resultaba imposible porque cada vez que decía una frase en alemán me…
- Sí, bueno, nunca se me dieron bien los idiomas- La cortó Raimundo, pensando qué estaba pasando con aquella mujer y si iba a decir lo que pensaba que iba a decir.
- Hombre, ahora que llegaba a lo interesante. – Dijo afligida- Pues espere a que le diga lo que nos pasó con el francés.
- Creo que ya hemos hablado mucho de lenguas hoy.
- No, yo la lengua aún no la he nombrado estaba en otras partes, pero…
- Dª Francisca- empezó Dº Águeda- Es cierto que me comentó Raimundo que se conocieron bien de jóvenes
- Yo diría que mejor que bien, nos conocimos a fondo…
- Sí, el caso es que me dijo que entonces era una persona dulce y cariñosa y no alcanzo a comprender las causas de su cambio. No se ofenda.
- Ni lo más mínimo querida- Dijo con el mismo tono hipócrita.- No se moleste en intentar comprender, yo comprenderlas, no las he comprendido.- Raimundo la escuchaba atento- Pero conocerlas, sí las conoce. De hecho tiene una causa delante y, si no me equivoco, a la otra la tuvo encima.
- ¡Francisca!- Dijeron los hombres al unísono
- ¿Qué? También pudo estar debajo, pero Salvador era más bien dominante. En cualquier caso estuvo “dentro”. De todas formas, hablábamos de política no de mi vida.
- Sí, es cierto, aunque viendo cómo me has rebatido todos mis argumentos, no sé si debo seguir- dijo Raimundo- Al menos me permitirás decir que la monarquía es una pamplina
- Raimundo deja a la santa Monarquía en paz- Dijo Don Anselmo
- Con la Iglesia hemos topado
Raimundo y don Anselmo comenzaron a charlar amigablemente, esta vez Francisca prefería no intervenir. No sabía qué le estaba pasando ni qué llevaba aquella maldita infusión, pero el calor recorría su cuerpo de arriba abajo y volvía de nuevo. No podía apartar la mirada de Raimundo, de sus ojos, de sus labios, comiéndoselo con la mente, devorando cada fibra de su ser sin dejar de abanicarse todo lo rápido que podía. Entonces se le ocurrió una idea, y el abanico salió disparado de sus manos
- Vaya, que torpe soy.
Raimundo se levantó de su asiento y se gachó a cogerlo haciendo que los calores de Francisca alcanzaran un nuevo nivel, Dios que culo se decía una y otra vez usando toda la voluntad que le quedaba para no lanzarse sobre él. Al recuperar su abanico le dedicó una sonrisa a Raimundo que lo dejó turbado y volvió a abanicarse, aunque esta vez no pudo permanecer mucho callada.
- Pues así es, Don Anselmo, la Iglesia ha cometido las peores tropelías de la Historia
- Sí Raimundo, pero eso no es culpa de Dios, si no de los hombres a los que tanto defiendes, ¿o acaso no son ellos los que han decidido interpretar las Sagradas Escrituras a su conveniencia? – Dijo Francisca
- Hoy pareces empeñada en dejarme sin palabras
- Querido Raimundo, ni Dios podría obrar ese milagro
Se miraron en silencio retándose con la mirada hasta que don Anselmo habló
- Dª Francisca creo que hoy la voy a beatificar, menos mal que me salva de este ateo. Y hablando de santos, ese pobre hombre que se lisió en Navidades me ha pedido que le dé las gracias por su generosa ayuda, les ha permitido vivir con comodidad hasta ahora que empieza a trabajar.
- ¿Cómo? Tú Francisca ¿ayudando a alguien?- Dijo Raimundo
- Yo, qué va, fue solo una limosna, el cura exagera
- De eso nada, que es pecado, él mismo me dijo que era una suma…
- Pero bueno, Don Anselmo, ¿nos va a decir ya por qué nos ha reunido?- Le cortó ella- ¿Es que le apetecía tener una cita doble? Y si es así, dígame, quién es su pareja ¿Dª Águeda o Raimundo?
El sacerdote se mostró algo ofendido, pero Raimundo no pudo evitar reírse con aquella ocurrencia. No sabía qué podía pasarle aquel día a Francisca, pero le encantaba, era casi como si su pequeña hubiera vuelto, igual de inteligente, de mordaz, de pícara.
- No se ponga así, que era una broma.- Continuó ella- Pero mientras se decide por uno de los dos, si me disculpan voy a empolvarme la nariz.
Que hara Francisca en el baño y despues??? Os adelanto qeu nada bueno! jeje
- No era Marx quein decía: “Die politische Macht ist die organisierte Gewalt einer Klasse zur Unterdrückung einer andern”. (El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra). No puede haber políticos honrados, si lo fueran no se meterían a política.
Raimundo se quedó mirándola, le encantaba cuando hablaba en alemán hacia que un escalofrío recorriese todo su cuerpo.
- No sabía que hablaba usted alemán- Dijo Águeda
Francisca ya se había dado por vencida ante aquel calor que recorría su cuerpo, y tener a Raimundo tan cerca solo empeoraba la situación. Tenía que hacer un esfuerzo sobre humano para no abalanzarse sobre él. De cualquier forma, era como si hubiera perdido el control de sí misma, no hubiera sabido explicarlo pero si encontraba francamente bien.
- ¿Usted no sabe? – Respondió sorprendida- Pues debería aprender, es muy útil. Recuerdo que hace tiempo intenté enseñar a Raimundo, pero resultaba imposible porque cada vez que decía una frase en alemán me…
- Sí, bueno, nunca se me dieron bien los idiomas- La cortó Raimundo, pensando qué estaba pasando con aquella mujer y si iba a decir lo que pensaba que iba a decir.
- Hombre, ahora que llegaba a lo interesante. – Dijo afligida- Pues espere a que le diga lo que nos pasó con el francés.
- Creo que ya hemos hablado mucho de lenguas hoy.
- No, yo la lengua aún no la he nombrado estaba en otras partes, pero…
- Dª Francisca- empezó Dº Águeda- Es cierto que me comentó Raimundo que se conocieron bien de jóvenes
- Yo diría que mejor que bien, nos conocimos a fondo…
- Sí, el caso es que me dijo que entonces era una persona dulce y cariñosa y no alcanzo a comprender las causas de su cambio. No se ofenda.
- Ni lo más mínimo querida- Dijo con el mismo tono hipócrita.- No se moleste en intentar comprender, yo comprenderlas, no las he comprendido.- Raimundo la escuchaba atento- Pero conocerlas, sí las conoce. De hecho tiene una causa delante y, si no me equivoco, a la otra la tuvo encima.
- ¡Francisca!- Dijeron los hombres al unísono
- ¿Qué? También pudo estar debajo, pero Salvador era más bien dominante. En cualquier caso estuvo “dentro”. De todas formas, hablábamos de política no de mi vida.
- Sí, es cierto, aunque viendo cómo me has rebatido todos mis argumentos, no sé si debo seguir- dijo Raimundo- Al menos me permitirás decir que la monarquía es una pamplina
- Raimundo deja a la santa Monarquía en paz- Dijo Don Anselmo
- Con la Iglesia hemos topado
Raimundo y don Anselmo comenzaron a charlar amigablemente, esta vez Francisca prefería no intervenir. No sabía qué le estaba pasando ni qué llevaba aquella maldita infusión, pero el calor recorría su cuerpo de arriba abajo y volvía de nuevo. No podía apartar la mirada de Raimundo, de sus ojos, de sus labios, comiéndoselo con la mente, devorando cada fibra de su ser sin dejar de abanicarse todo lo rápido que podía. Entonces se le ocurrió una idea, y el abanico salió disparado de sus manos
- Vaya, que torpe soy.
Raimundo se levantó de su asiento y se gachó a cogerlo haciendo que los calores de Francisca alcanzaran un nuevo nivel, Dios que culo se decía una y otra vez usando toda la voluntad que le quedaba para no lanzarse sobre él. Al recuperar su abanico le dedicó una sonrisa a Raimundo que lo dejó turbado y volvió a abanicarse, aunque esta vez no pudo permanecer mucho callada.
- Pues así es, Don Anselmo, la Iglesia ha cometido las peores tropelías de la Historia
- Sí Raimundo, pero eso no es culpa de Dios, si no de los hombres a los que tanto defiendes, ¿o acaso no son ellos los que han decidido interpretar las Sagradas Escrituras a su conveniencia? – Dijo Francisca
- Hoy pareces empeñada en dejarme sin palabras
- Querido Raimundo, ni Dios podría obrar ese milagro
Se miraron en silencio retándose con la mirada hasta que don Anselmo habló
- Dª Francisca creo que hoy la voy a beatificar, menos mal que me salva de este ateo. Y hablando de santos, ese pobre hombre que se lisió en Navidades me ha pedido que le dé las gracias por su generosa ayuda, les ha permitido vivir con comodidad hasta ahora que empieza a trabajar.
- ¿Cómo? Tú Francisca ¿ayudando a alguien?- Dijo Raimundo
- Yo, qué va, fue solo una limosna, el cura exagera
- De eso nada, que es pecado, él mismo me dijo que era una suma…
- Pero bueno, Don Anselmo, ¿nos va a decir ya por qué nos ha reunido?- Le cortó ella- ¿Es que le apetecía tener una cita doble? Y si es así, dígame, quién es su pareja ¿Dª Águeda o Raimundo?
El sacerdote se mostró algo ofendido, pero Raimundo no pudo evitar reírse con aquella ocurrencia. No sabía qué podía pasarle aquel día a Francisca, pero le encantaba, era casi como si su pequeña hubiera vuelto, igual de inteligente, de mordaz, de pícara.
- No se ponga así, que era una broma.- Continuó ella- Pero mientras se decide por uno de los dos, si me disculpan voy a empolvarme la nariz.
Que hara Francisca en el baño y despues??? Os adelanto qeu nada bueno! jeje
#6010
03/02/2012 12:50
Del adelanto del lunes
SPOILER (puntero encima para mostrar)Calvario escribe a don Fermín. Se equivocó con Pepa, tampoco ella merece tener al niño.
Francisca despierta. Está lúcida y se siente bien, pero, ¡no tiene sensibilidad en las piernas¡
#6011
03/02/2012 14:04
Gracias Laura. Los gritos de Paca se van a escuchar hasta en las Américas donde debería haberse ido el Guapo ¬¬
Pobrecita mía
p.d. Por cierto,que lo del médico no es nada,solo unos análisis porque me encuentro muy cansada y baja de defensas ultimamente. Pero vamos,nada grave ^^ ¡Gracias!
Pobrecita mía

p.d. Por cierto,que lo del médico no es nada,solo unos análisis porque me encuentro muy cansada y baja de defensas ultimamente. Pero vamos,nada grave ^^ ¡Gracias!
#6012
03/02/2012 14:09
Hola guapas!!! Me marcho rápidamente a comer y dar una clasecilla pero me gustaría compartir con vosotras que me han subido el segundo Wallpaper, es el número 67. Espero que os guste. Nuestra parejita tiene un lugar privilegiado donde los iconos no pueden llegar, muahahaha!
A la noche relato!!!
A la noche relato!!!
#6013
03/02/2012 14:28
Cris es una preciosidad. Tienes que ir enviando más los haces preciosos.. Y yo sigo flipando porque han subido uno a mi nombre que no es mío.. Mandé un mensaje por correo a los de antena 3
#6014
03/02/2012 15:34
Yo lo que me imagino es que Rai cuando sepa que Paca no pueda andar cuidará de ella y la llevará en brazos, él será sus piernas.
Por motivos personales no estoy animada a seguir escribiendo, pero lo intentaré
Por motivos personales no estoy animada a seguir escribiendo, pero lo intentaré
#6015
03/02/2012 15:42
HOLA CHICAS:
LAURA que buena francisca toda escitada me encata y con esa hironia jajaj estoy de seando saber que ocurrira en el baño aunque me hago una ligera idea jajaj
CRIS que bonito el segudo salva pantallas me ha encantado sobretodo la fotos de arriba cris mi opinion este ultimo me gusta mas que no quiero decir que el otro no este bien pero me gusta mas este ultimo.
RUHT me alegro que no sea nada
UN BESO
LAURA que buena francisca toda escitada me encata y con esa hironia jajaj estoy de seando saber que ocurrira en el baño aunque me hago una ligera idea jajaj
CRIS que bonito el segudo salva pantallas me ha encantado sobretodo la fotos de arriba cris mi opinion este ultimo me gusta mas que no quiero decir que el otro no este bien pero me gusta mas este ultimo.
RUHT me alegro que no sea nada
UN BESO
#6016
03/02/2012 17:08
Laury, que grande la Paca cuando se suelta...
¿Es que le apetecía tener una cita doble? Y si es así, dígame, quién es su pareja ¿Dª Águeda o Raimundo? Lo que me he podido reír en esta parte jajajaja. Sigue cuando puedas, me encanta
He visto verdaderas preciosidades en el concurso de los fondos de pantallas. Cris y Third, muchísima suerte con los vuestros, que son una maravilla (:
Gisy, sea lo que sea, ¡muchos ánimos, guapa! Verás como la cosa mejora... Y si no te apetece comentar, al menos no dejes de pasarte por aquí, que verás como acabas por soltar alguna sonrisilla con las ocurrencias que nos traen por el rinconcito. Un abrazo enorme
Y a las demás, que paséis un buen día... ¡Por fin es viernes!
Hoy no podré ver el capi, después me pasaré a ver lo que os ha parecido a vosotras y el adelanto para la próxima semana que se presenta tristona para nuestra Paca
Un beso.
¿Es que le apetecía tener una cita doble? Y si es así, dígame, quién es su pareja ¿Dª Águeda o Raimundo? Lo que me he podido reír en esta parte jajajaja. Sigue cuando puedas, me encanta

He visto verdaderas preciosidades en el concurso de los fondos de pantallas. Cris y Third, muchísima suerte con los vuestros, que son una maravilla (:
Gisy, sea lo que sea, ¡muchos ánimos, guapa! Verás como la cosa mejora... Y si no te apetece comentar, al menos no dejes de pasarte por aquí, que verás como acabas por soltar alguna sonrisilla con las ocurrencias que nos traen por el rinconcito. Un abrazo enorme

Y a las demás, que paséis un buen día... ¡Por fin es viernes!
Hoy no podré ver el capi, después me pasaré a ver lo que os ha parecido a vosotras y el adelanto para la próxima semana que se presenta tristona para nuestra Paca
Un beso.
#6017
03/02/2012 17:15
Hola!!!!
Q días estamos viviendo eh!!!! muuuchos pañuelos gastados....menos mal que sabemos que nuestra Francisca seguirá vivita y coleando (de no ser así ni me molestaría en seguir viendo ESDPV)
Laury......me parto con tus relatos.....pero no lo dejes ahi!!! Francisca en el baño? sola?? q peligro!!!!!
siento no haberme pasado muucho por aquí (por cierto, anoche intenté entrar en el chat pero no me dejaba la conexión....en un rato entro a comentar con vosotras el capítulo, que hoy no tengo clase) pero he estado mala y liada ya con prácticas, trabajos y demás.
Ruth......espero que esos análisis salgan del diez!!!!
Besossssssssssss
EDITO: se me olvidaba, sorry!!! Edirne y Fann3 bienvenidas!!!! yo soy Laura....encantada de tener a más gente por aquí, cuantos más seamos mejor!!!!
Q días estamos viviendo eh!!!! muuuchos pañuelos gastados....menos mal que sabemos que nuestra Francisca seguirá vivita y coleando (de no ser así ni me molestaría en seguir viendo ESDPV)
Laury......me parto con tus relatos.....pero no lo dejes ahi!!! Francisca en el baño? sola?? q peligro!!!!!
siento no haberme pasado muucho por aquí (por cierto, anoche intenté entrar en el chat pero no me dejaba la conexión....en un rato entro a comentar con vosotras el capítulo, que hoy no tengo clase) pero he estado mala y liada ya con prácticas, trabajos y demás.
Ruth......espero que esos análisis salgan del diez!!!!
Besossssssssssss
EDITO: se me olvidaba, sorry!!! Edirne y Fann3 bienvenidas!!!! yo soy Laura....encantada de tener a más gente por aquí, cuantos más seamos mejor!!!!
#6018
03/02/2012 19:58
Hola a todos!!
No se qeu pensareis vosotros pero yo estoy indigna con Raimun, es qeu eso de qeu "quiero ser feliz y he conocido a alguien que me ha devuelto la alegria de vivir" me ha repateado, mucho, si hace unos dias confesaba qeu siempre habia amado a Francisca y siempre lo haria y ahora se nos sale con esas, pero este hombre
coordina.
La semana que viene tendremos actuacion espectacular de Maria como siempre, pero yo personalemtne voy a sufrir viendola asi, encima como a Rai le de por hacerse el don Juan con la Ines equeivocada, pero bueno... Por si fuera poco el lunes por la tarde tengo diseccion y no lo podre ver!! que desastre! asi que el lunes necesitare detalles! jeje
Me alegro qeu os vaya gustando lso relatos, con esto termino este que era mas pa pasar el rato, pero estoy con 2 mas qeu ya son algo serios, pa no encasillarme, eso si el amor no me lo quita nadie! Muchas gracias por lso comentarios, y espero qeu el final os guste, ya os aviso que yo escenas eroticas no se hacer exactamente, pero podeis imaginar un pocquito
UNA REUNION DE ¿AMIGOS?
Francisca se fue hacia el servicio tal y como le había indicado Águeda y allí intentó refrescarse echándose algo de agua por la cara, el cuello. Pero no era suficiente, era volver a imaginarse a Raimundo y le volvían todos los calores. No podía seguir así o le daría un vahído de nuevo, eso con suerte, porque si no le daba en el momento menos pensado iba a lanzarse sobre él y … ¡FRANCISCA! Se dijo, no pienses en eso. En momentos desesperados, medidas desesperadas. Se rompió la gasa que cubría la parte de arriba del vestido dejando un visible escote, se rompió las mangas de codos para abajo, se quitó toda la tela innecesaria de encima y de abajo, las enaguas y toda esa ropa que llevaba era agobiante. Incluso decidió hacerse una raja en un lado del vestido para que corriera el aire. Y el pelo, con ese moño no podía vivir, se lo deshizo y se mojó el cabello todo lo que pudo para después medio recogérselo, le daba igual cómo le quedase, le bastaba con sentirse fresca. Y así salió de nuevo al salón. Todos callaron en cuanto la vieron y a ella solo se le ocurrió decir:
- Es que he pensado que Marx tenía algo de razón, demasiadas cosas nos perturban, así que siguiendo el ejemplo de Dª Águeda, he decidido deshacerme de la tela que me sobraba.
Raimundo rió de buena gana hasta que se dio cuenta de lo que significaba “deshacerse de tela”. Aquel escote, sus brazos, su pelo que caía vagamente sobre los hombros y… su respiración se paró al creer entrever la pierna de Francisca por debajo de la falda. En aquel momento no envidiaba nada el voto de castidad de Don Anselmo, pero agradeció que comenzara a hablar.
- Les decía a los demás que les he reunido para ver qué les parecía la idea de Juan Castañeda de montar una casa del pecado aquí.
- Pues- Comenzó Raimundo- A mí no es que me gusten ese tipo de negocios, es algo denigrante para las mujeres, pero no creo que tengamos derecho a impedir que ejerzan su libertad de empresarios.
- Yo pienso igual que Raimundo- Dijo Águeda.
- ¿Y usted Dª Francisca?
- Pues…- Volvió a abanicarse- A mí me parece un lugar de perversión y estoy totalmente en contra de ese tipo de “negocios”. Pero los hombres que quieran pecar lo harán, sino aquí en Villalpanda, en la Puebla o con alguna campesina. No podemos impedir que caigan en la tentación. Si ellos desean abandonarse al pecado, rodearse de cuerpos desnudos, cubiertos en sudor que se rozan, se acarician, se aman en cada lugar, en cada esquina. El olor del alcohol llenando el ambiente, gritos, jadeos, caricias en una vorágine de tentación y perdición que devora cada fibra de su ser…- Volvió a abanicarse- No podemos impedirlo.
- Bueno- dijo D. Anselmo- Pues si ni siquiera usted tiene inconveniente puede que deba reconsiderarlo.
Hacía ya tiempo que Francisca no escuchaba al cura. No sabía qué era lo que llevaba esa condenada infusión, pero cada fibra de su ser ardía, ni el agua, ni el abanico, nada conseguía quitarle aquel calor que la estaba consumiendo. Y tener a Raimundo tan cerca, con ese traje, tan sonriente… no, verlo no ayudaba nada. Rezaba con todas sus fuerzas porque se acabara de una vez la reunión y pudiera marcharse a casa a darse un baño en agua helada. Se sintió llena de alegría cuando vio cómo D. Anselmo se disponía a marcharse, pero cómo no, ese “encanto de mujer” tuvo que abrir la boca antes de que el párroco pudiera despedirse y tuvo que volver a sentarse.
- ¿Y qué tal marchan las cosas con Efrén?
Había podido observar cómo Francisca se llevaba toda la atención de Raimundo y la mejor idea que se le ocurrió fue poner de manifiesto la crueldad de Francisca para que Raimundo volviera a verla como antes y no como la persona desenfadada que por alguna razón era aquella tarde.
- No sé a santo de qué pregunta si su hija sabe mucho más que yo de ese… ser.
- Todavía no me explico Dª Francisca cómo ha podido mantenerlo encerrado todo ese tiempo- Su plan parecía funcionar, Raimundo volvía a mirarla con reproche.
Francisca se bebió el último trago de aquel extraño brebaje, y ya no sabía si era cosa de las grajeas de la doctora que la inhibían un tanto o cosa de aquella infusión que bien podría ser cualquier extraña bebida; el caso es que Francisca, por una vez, tenía ganas de ser sincera, más allá de las meras apariencias. Se podría decir que tenía ganas de contar la verdad y olvidarse de prejuicios, que quería limpiar su alma del dolor, pero lo cierto es que quería dejar a esa desvelada con un palmo de narices.
- Pues verá, mi marido era muy dado a hacer pequeñas “excursiones por terrenos ajenos a los conyugales”, como usted bien sabe, y el hecho de que forzara a una trabajadora no dejaba de ser denigrante para las dos, claro, pero poco podía hacer ella por resistirse y poco podía hacer yo por impedirlo, porque, no sé como de bien llegó a conocerlo pero no solo la parte de su cuerpo que usted conoció era suelta, también tenía la mano larga y… oye, yo lo sentía mucho, pero daba gracias a Dios cuando caía la noche y sabía que se estaba desfogando con una criada y no conmigo. De Efrén no supe realmente nada hasta hace 10 años. Cuando nació Salvador me dijo que estaba muerto, yo estaba embarazada de Soledad y preferí no indagar por no correr la misma suerte. Puede parecer egoísta, pero como madre tenía que mirar primero por mi bebé. Cuando Salvador desapareció Rosario me contó lo que Mauricio había hecho, al principio no la creía, pero me llevaron a verlo a una gruta, mucho peor que donde lo encontraron, era una cueva húmeda y fría, lo único que habían conseguido Mauricio y Rosario. Me dijeron que qué podíamos hacer y yo valoré las posibilidades.
- Lo dejaste encerrado- Dijo Raimundo
- Lo dejé a salvo- Dijo ella. – ¿Cómo crees que lo habría recibido la gente hace 10 años? ¿Cómo estaba yo hace 10 años? Tristán ya estaba en el ejército, muy lejos de aquí, de conflicto en conflicto. Y cómo iba a explicarle a mi hija lo que había hecho su padre, ella sabe casi tan bien como yo la clase de persona que era pero no quería seguir removiendo esa herida. Y si lo hubiera sacado, acaso la gente lo habría recibido con los brazos abiertos? De no haber sido por mi hijo y por Pepa habría muerto apaleado hace mucho. Entonces yo estaba sola, sin Tristán, y todavía bajo la sombra de mi marido, hubieran hecho de mi la mofa del pueblo, no me habrían escuchado, ni siquiera temido como ahora lo hacen porque tardé unos años en superar a mi marido como cacique, ya lo sabes. El caso es que si lo hubiera sacado entonces lo mejor que podía haberle pasado era haber acabado en un circo. Lo traje a la casona, escondido, pero a salvo en un lugar más caliente, menos húmedo y Rosario podía llevarle comida más a menudo.
No se qeu pensareis vosotros pero yo estoy indigna con Raimun, es qeu eso de qeu "quiero ser feliz y he conocido a alguien que me ha devuelto la alegria de vivir" me ha repateado, mucho, si hace unos dias confesaba qeu siempre habia amado a Francisca y siempre lo haria y ahora se nos sale con esas, pero este hombre
coordina. La semana que viene tendremos actuacion espectacular de Maria como siempre, pero yo personalemtne voy a sufrir viendola asi, encima como a Rai le de por hacerse el don Juan con la Ines equeivocada, pero bueno... Por si fuera poco el lunes por la tarde tengo diseccion y no lo podre ver!! que desastre! asi que el lunes necesitare detalles! jeje
Me alegro qeu os vaya gustando lso relatos, con esto termino este que era mas pa pasar el rato, pero estoy con 2 mas qeu ya son algo serios, pa no encasillarme, eso si el amor no me lo quita nadie! Muchas gracias por lso comentarios, y espero qeu el final os guste, ya os aviso que yo escenas eroticas no se hacer exactamente, pero podeis imaginar un pocquito
UNA REUNION DE ¿AMIGOS?
Francisca se fue hacia el servicio tal y como le había indicado Águeda y allí intentó refrescarse echándose algo de agua por la cara, el cuello. Pero no era suficiente, era volver a imaginarse a Raimundo y le volvían todos los calores. No podía seguir así o le daría un vahído de nuevo, eso con suerte, porque si no le daba en el momento menos pensado iba a lanzarse sobre él y … ¡FRANCISCA! Se dijo, no pienses en eso. En momentos desesperados, medidas desesperadas. Se rompió la gasa que cubría la parte de arriba del vestido dejando un visible escote, se rompió las mangas de codos para abajo, se quitó toda la tela innecesaria de encima y de abajo, las enaguas y toda esa ropa que llevaba era agobiante. Incluso decidió hacerse una raja en un lado del vestido para que corriera el aire. Y el pelo, con ese moño no podía vivir, se lo deshizo y se mojó el cabello todo lo que pudo para después medio recogérselo, le daba igual cómo le quedase, le bastaba con sentirse fresca. Y así salió de nuevo al salón. Todos callaron en cuanto la vieron y a ella solo se le ocurrió decir:
- Es que he pensado que Marx tenía algo de razón, demasiadas cosas nos perturban, así que siguiendo el ejemplo de Dª Águeda, he decidido deshacerme de la tela que me sobraba.
Raimundo rió de buena gana hasta que se dio cuenta de lo que significaba “deshacerse de tela”. Aquel escote, sus brazos, su pelo que caía vagamente sobre los hombros y… su respiración se paró al creer entrever la pierna de Francisca por debajo de la falda. En aquel momento no envidiaba nada el voto de castidad de Don Anselmo, pero agradeció que comenzara a hablar.
- Les decía a los demás que les he reunido para ver qué les parecía la idea de Juan Castañeda de montar una casa del pecado aquí.
- Pues- Comenzó Raimundo- A mí no es que me gusten ese tipo de negocios, es algo denigrante para las mujeres, pero no creo que tengamos derecho a impedir que ejerzan su libertad de empresarios.
- Yo pienso igual que Raimundo- Dijo Águeda.
- ¿Y usted Dª Francisca?
- Pues…- Volvió a abanicarse- A mí me parece un lugar de perversión y estoy totalmente en contra de ese tipo de “negocios”. Pero los hombres que quieran pecar lo harán, sino aquí en Villalpanda, en la Puebla o con alguna campesina. No podemos impedir que caigan en la tentación. Si ellos desean abandonarse al pecado, rodearse de cuerpos desnudos, cubiertos en sudor que se rozan, se acarician, se aman en cada lugar, en cada esquina. El olor del alcohol llenando el ambiente, gritos, jadeos, caricias en una vorágine de tentación y perdición que devora cada fibra de su ser…- Volvió a abanicarse- No podemos impedirlo.
- Bueno- dijo D. Anselmo- Pues si ni siquiera usted tiene inconveniente puede que deba reconsiderarlo.
Hacía ya tiempo que Francisca no escuchaba al cura. No sabía qué era lo que llevaba esa condenada infusión, pero cada fibra de su ser ardía, ni el agua, ni el abanico, nada conseguía quitarle aquel calor que la estaba consumiendo. Y tener a Raimundo tan cerca, con ese traje, tan sonriente… no, verlo no ayudaba nada. Rezaba con todas sus fuerzas porque se acabara de una vez la reunión y pudiera marcharse a casa a darse un baño en agua helada. Se sintió llena de alegría cuando vio cómo D. Anselmo se disponía a marcharse, pero cómo no, ese “encanto de mujer” tuvo que abrir la boca antes de que el párroco pudiera despedirse y tuvo que volver a sentarse.
- ¿Y qué tal marchan las cosas con Efrén?
Había podido observar cómo Francisca se llevaba toda la atención de Raimundo y la mejor idea que se le ocurrió fue poner de manifiesto la crueldad de Francisca para que Raimundo volviera a verla como antes y no como la persona desenfadada que por alguna razón era aquella tarde.
- No sé a santo de qué pregunta si su hija sabe mucho más que yo de ese… ser.
- Todavía no me explico Dª Francisca cómo ha podido mantenerlo encerrado todo ese tiempo- Su plan parecía funcionar, Raimundo volvía a mirarla con reproche.
Francisca se bebió el último trago de aquel extraño brebaje, y ya no sabía si era cosa de las grajeas de la doctora que la inhibían un tanto o cosa de aquella infusión que bien podría ser cualquier extraña bebida; el caso es que Francisca, por una vez, tenía ganas de ser sincera, más allá de las meras apariencias. Se podría decir que tenía ganas de contar la verdad y olvidarse de prejuicios, que quería limpiar su alma del dolor, pero lo cierto es que quería dejar a esa desvelada con un palmo de narices.
- Pues verá, mi marido era muy dado a hacer pequeñas “excursiones por terrenos ajenos a los conyugales”, como usted bien sabe, y el hecho de que forzara a una trabajadora no dejaba de ser denigrante para las dos, claro, pero poco podía hacer ella por resistirse y poco podía hacer yo por impedirlo, porque, no sé como de bien llegó a conocerlo pero no solo la parte de su cuerpo que usted conoció era suelta, también tenía la mano larga y… oye, yo lo sentía mucho, pero daba gracias a Dios cuando caía la noche y sabía que se estaba desfogando con una criada y no conmigo. De Efrén no supe realmente nada hasta hace 10 años. Cuando nació Salvador me dijo que estaba muerto, yo estaba embarazada de Soledad y preferí no indagar por no correr la misma suerte. Puede parecer egoísta, pero como madre tenía que mirar primero por mi bebé. Cuando Salvador desapareció Rosario me contó lo que Mauricio había hecho, al principio no la creía, pero me llevaron a verlo a una gruta, mucho peor que donde lo encontraron, era una cueva húmeda y fría, lo único que habían conseguido Mauricio y Rosario. Me dijeron que qué podíamos hacer y yo valoré las posibilidades.
- Lo dejaste encerrado- Dijo Raimundo
- Lo dejé a salvo- Dijo ella. – ¿Cómo crees que lo habría recibido la gente hace 10 años? ¿Cómo estaba yo hace 10 años? Tristán ya estaba en el ejército, muy lejos de aquí, de conflicto en conflicto. Y cómo iba a explicarle a mi hija lo que había hecho su padre, ella sabe casi tan bien como yo la clase de persona que era pero no quería seguir removiendo esa herida. Y si lo hubiera sacado, acaso la gente lo habría recibido con los brazos abiertos? De no haber sido por mi hijo y por Pepa habría muerto apaleado hace mucho. Entonces yo estaba sola, sin Tristán, y todavía bajo la sombra de mi marido, hubieran hecho de mi la mofa del pueblo, no me habrían escuchado, ni siquiera temido como ahora lo hacen porque tardé unos años en superar a mi marido como cacique, ya lo sabes. El caso es que si lo hubiera sacado entonces lo mejor que podía haberle pasado era haber acabado en un circo. Lo traje a la casona, escondido, pero a salvo en un lugar más caliente, menos húmedo y Rosario podía llevarle comida más a menudo.
#6019
03/02/2012 19:59
- Me consta que Dª Francisca no obró mal.- Dijo el cura- Es un tema muy delicado y me he encontrado con casos verdaderamente espantosos de madres que matan a sus propios hijos por esa tara que Dios les ha dado. Dª Francisca lo ha mantenido estos años e incluso no hace mucho que se comprometió a tenerlo más en cuenta, y he notado que ha dejado de llamarle monstruo. Por mi parte y la del Altísimo está perdonada y creo que igual debería hacer el pueblo.
Francisca le sonrió agradecida, por una vez el cura era de ayuda. Raimundo la miró sonreír llena de ternura y agradecimiento, realmente algo había cambiado en ella aquella tarde y también en él que, no había olvidado todos sus errores, pero que había vuelto a ver a la mujer que amaba más que nada.
- Bueno, viendo que corro el riesgo de ponerme sentimental, pienso que ya es hora de acabar con esta reunión. Pronto anochecerá.
D. Anselmo y Raimundo se levantaron al ver que ella iba a levantarse, e iba a hacerlo pero al ver la planta de Raimundo de pie con ese traje, perdió el equilibrio y tuvo que volver a sentarse sin dejar de azuzar el abanico que casi echaba humo.
- ¿Te encuentras bien Francisca?
- Perfectamente, ha sido un vahído de nada. Aguarda un momento que se me pasa.
“Se me pasará en cuanto no te vea bombón. ¿Qué me estará pasando hoy?”
- Será mejor que te acompañe a la Casona, no creo que puedas llegar así. ¿Me disculpará Águeda? Mañana me pasaré para que me enseñe eso que quería mostrarme.
- Claro, no pasa nada- “Pues estamos apañaos” pensó “con lo que me ha costado enfundarme en el corsé sexy, que era lo único que le quería enseñar y se me va con la otra”
- Por mí no lo hagas, si ya puedo mira.
Francisca comenzó a levantarse, pero Raimundo la sujetó intentando ayudarla y el roce de su piel hizo que volviera a perder la razón. “Pero chico, así cómo quieres que me espabile, si es que me pones mala!!!” Se dijo.
- No hay más que hablar, si no puedes ni levantarte, te acompaño y punto.
- Lo que sea, pero salgamos de aquí, necesito aire.
Y no mentía, necesitaba aire fresco para calmar su sed, sed de Raimundo. Al salir recibió con júbilo la primera bocanada de aire fresco que golpeó su rostro. Raimundo la miraba embobado, era como si la viera por primera vez en 30 años, mientras la veía sonreír a la vez que el gélido aire sonrosaba sus mejillas como si fuera una niña se descubrió a sí mismo amándola más intensamente que nunca. Comenzaron a caminar juntos, ninguno de los dos hablaba al principio.
- ¿Seguro que no quieres mi chaqueta? Hace frío
- No necesito chaqueta- Ya me calientas tú, pensó.
- Me lo he pasado bien esta tarde, deberíamos reunirnos más a menudo.
- Sí, podríamos montar un club de lectura subversivo- Dijo ella irónica.
- No es mala idea. Suelo hablar mucho con Águeda sobre literatura revolucionaria.
- No me extraña que esté loquita por tus huesos- volvió a hablar con ironía, pero también un fondo de amargura.
- Francisca, de verdad, ponte la chaqueta, ¿no ves que está a punto de llover?
- No caerá esa breva.
- Hoy estás muy extraña
- Verdad que es fantástico.
Raimundo la miró de nuevo, embelesado con su sonrisa y en aquel momento el cielo estalló en un tremendo rugido y comenzó a llover. Raimundo se tapó con la chaqueta y echó a correr hacia la casona, pero al cabo de un rato se dio cuenta de que Francisca no lo seguía. Se giró y la contempló, como si de una aparición se tratase, con el cabello suelto, empapado por la lluvia, con los ojos cerrados, la cabeza mirando al cielo, los brazos extendidos y dando vueltas. Sintiendo cada gota de lluvia que caía sobre su cuerpo. Raimundo la miraba y la adoraba, era como si de repente ella hubiera olvidado sus preocupaciones, su nombre, su orgullo, su dolor pasado y fuera simplemente ella, una niña que disfruta de la sencillez de la vida. Hipnotizado por el movimiento de Francisca al bailar bajo la lluvia, Raimundo también olvidó todo, el pasado, el presente, el futuro. Solo había lugar para una cosa en su mente: Francisca. Tiró la chaqueta con la que se tapaba al suelo empapándose como ella lo hacía. Se dirigió con paso firme hacia ella, sin dudas ni temores. Avanzó- Y cuando estaba a un palmo escaso de ella, la cogió por la cintura. Ella paró de bailar y lo miró sorprendida. Raimundo la acercó con fuerza hacia él y la besó con el deseo contenido de aquellos 30 años, con pasión, con rabia, con frustración, pero también con todo su amor, ternura y calidez, mientras las gotas de lluvia caían fundiéndose entre sus labios como ellos mismos querían hacer. Como hicieron allí mismo, bajo la lluvia, sobre la tierra. Fundirse en uno, para no volver a separarse jamás.
FIN!! Y vivieron felices pintando colorines colorados =P
Francisca le sonrió agradecida, por una vez el cura era de ayuda. Raimundo la miró sonreír llena de ternura y agradecimiento, realmente algo había cambiado en ella aquella tarde y también en él que, no había olvidado todos sus errores, pero que había vuelto a ver a la mujer que amaba más que nada.
- Bueno, viendo que corro el riesgo de ponerme sentimental, pienso que ya es hora de acabar con esta reunión. Pronto anochecerá.
D. Anselmo y Raimundo se levantaron al ver que ella iba a levantarse, e iba a hacerlo pero al ver la planta de Raimundo de pie con ese traje, perdió el equilibrio y tuvo que volver a sentarse sin dejar de azuzar el abanico que casi echaba humo.
- ¿Te encuentras bien Francisca?
- Perfectamente, ha sido un vahído de nada. Aguarda un momento que se me pasa.
“Se me pasará en cuanto no te vea bombón. ¿Qué me estará pasando hoy?”
- Será mejor que te acompañe a la Casona, no creo que puedas llegar así. ¿Me disculpará Águeda? Mañana me pasaré para que me enseñe eso que quería mostrarme.
- Claro, no pasa nada- “Pues estamos apañaos” pensó “con lo que me ha costado enfundarme en el corsé sexy, que era lo único que le quería enseñar y se me va con la otra”
- Por mí no lo hagas, si ya puedo mira.
Francisca comenzó a levantarse, pero Raimundo la sujetó intentando ayudarla y el roce de su piel hizo que volviera a perder la razón. “Pero chico, así cómo quieres que me espabile, si es que me pones mala!!!” Se dijo.
- No hay más que hablar, si no puedes ni levantarte, te acompaño y punto.
- Lo que sea, pero salgamos de aquí, necesito aire.
Y no mentía, necesitaba aire fresco para calmar su sed, sed de Raimundo. Al salir recibió con júbilo la primera bocanada de aire fresco que golpeó su rostro. Raimundo la miraba embobado, era como si la viera por primera vez en 30 años, mientras la veía sonreír a la vez que el gélido aire sonrosaba sus mejillas como si fuera una niña se descubrió a sí mismo amándola más intensamente que nunca. Comenzaron a caminar juntos, ninguno de los dos hablaba al principio.
- ¿Seguro que no quieres mi chaqueta? Hace frío
- No necesito chaqueta- Ya me calientas tú, pensó.
- Me lo he pasado bien esta tarde, deberíamos reunirnos más a menudo.
- Sí, podríamos montar un club de lectura subversivo- Dijo ella irónica.
- No es mala idea. Suelo hablar mucho con Águeda sobre literatura revolucionaria.
- No me extraña que esté loquita por tus huesos- volvió a hablar con ironía, pero también un fondo de amargura.
- Francisca, de verdad, ponte la chaqueta, ¿no ves que está a punto de llover?
- No caerá esa breva.
- Hoy estás muy extraña
- Verdad que es fantástico.
Raimundo la miró de nuevo, embelesado con su sonrisa y en aquel momento el cielo estalló en un tremendo rugido y comenzó a llover. Raimundo se tapó con la chaqueta y echó a correr hacia la casona, pero al cabo de un rato se dio cuenta de que Francisca no lo seguía. Se giró y la contempló, como si de una aparición se tratase, con el cabello suelto, empapado por la lluvia, con los ojos cerrados, la cabeza mirando al cielo, los brazos extendidos y dando vueltas. Sintiendo cada gota de lluvia que caía sobre su cuerpo. Raimundo la miraba y la adoraba, era como si de repente ella hubiera olvidado sus preocupaciones, su nombre, su orgullo, su dolor pasado y fuera simplemente ella, una niña que disfruta de la sencillez de la vida. Hipnotizado por el movimiento de Francisca al bailar bajo la lluvia, Raimundo también olvidó todo, el pasado, el presente, el futuro. Solo había lugar para una cosa en su mente: Francisca. Tiró la chaqueta con la que se tapaba al suelo empapándose como ella lo hacía. Se dirigió con paso firme hacia ella, sin dudas ni temores. Avanzó- Y cuando estaba a un palmo escaso de ella, la cogió por la cintura. Ella paró de bailar y lo miró sorprendida. Raimundo la acercó con fuerza hacia él y la besó con el deseo contenido de aquellos 30 años, con pasión, con rabia, con frustración, pero también con todo su amor, ternura y calidez, mientras las gotas de lluvia caían fundiéndose entre sus labios como ellos mismos querían hacer. Como hicieron allí mismo, bajo la lluvia, sobre la tierra. Fundirse en uno, para no volver a separarse jamás.
FIN!! Y vivieron felices pintando colorines colorados =P
#6020
03/02/2012 20:52
Momento en que Emilia le cuenta a Raimundo que Francisca ha salido de la operación y está viva
