El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
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08/06/2011 23:44
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#5521
16/01/2012 15:54
Buenas tardes!!
Me alegro que os guste el relato, esta noche sin falta pondré un trozo. Miri, me parece genial que cojas la imagen y te digo lo que a Jesús ¿Necesitas que te la redimensione? ¿Le escribo algo?
Para mi es un placer y un orgullo que os gusten mis montajillos tanto como para utilizarlos!
Con respecto a los spoilers...
Con lo contenta que venía yo después de haberme pasado toda la hora de historia tachando de mis apuntes "Cacique rural" y poniendo "La Paca" , "véase Puente Viejo" o cambiando "La figura del alcalde" por "Don Pedro Mirañar López Regueira Jaca de Togores y Pérez de Pulgar (y esposa)"
Esto de tener una compañera de pupitre puentevejera también no puede ser bueno jajajajaja
Jesús, me ha encantado el momento ese de tensión y orgullo de no querer decirle que parara pero no poder dejar que quitara los nombres. Me parece la lucha que ambos tienen en la serie (aunque sea metafóricamente)
Un beso a tod@s, hasta la noche!
Me alegro que os guste el relato, esta noche sin falta pondré un trozo. Miri, me parece genial que cojas la imagen y te digo lo que a Jesús ¿Necesitas que te la redimensione? ¿Le escribo algo?
Para mi es un placer y un orgullo que os gusten mis montajillos tanto como para utilizarlos!
Con respecto a los spoilers...
SPOILER (puntero encima para mostrar)La madre que los parió!!! Pero si ya ha tenido más escenas con Voldemort/Sopinstant que con Francisca!!! Y ahora nos tocará soportar que lo mire con ojos de cordero degollado... bffff. Por lo menos creo que no tendremos que esperar mucho para ver la escena de lo celos (apuesto por mañana o el miércoles como tarde).¿Y Sebastián? ¿Pero a este hombre se le va la pinza? Por salvar su querida conservera es capaz de vender a su familia si hace falta. Flipante lo de hipotecar la casa de comidas y las tierras de su padre.
Con lo contenta que venía yo después de haberme pasado toda la hora de historia tachando de mis apuntes "Cacique rural" y poniendo "La Paca" , "véase Puente Viejo" o cambiando "La figura del alcalde" por "Don Pedro Mirañar López Regueira Jaca de Togores y Pérez de Pulgar (y esposa)"
Esto de tener una compañera de pupitre puentevejera también no puede ser bueno jajajajajaJesús, me ha encantado el momento ese de tensión y orgullo de no querer decirle que parara pero no poder dejar que quitara los nombres. Me parece la lucha que ambos tienen en la serie (aunque sea metafóricamente)
Un beso a tod@s, hasta la noche!
#5522
16/01/2012 16:08
Me he puesto a hablar de los avances,y me he olvidado de comentar a Cris y a Jesús.
Cristina de mi heart,me encanta! me he podido imaginar toda la conversación de Paca con su hijo.Qué bonito sería ver algo así en la serie! sigue por dios,que me tienes expectante.
Jesús,qué bonito lo de los nombres grabados en el árbol y esa lucha constante que mantienen Francisca y Raimundo contra sus sentimientos.¿Quién aparece? como sea Salva me parto xD (lo digo porque está de moda el tema "regreso Salvador" ). Sigue!
miri,no me empieces otra vez a dudar con lo del beso.Lo que más me fastidia es que ya han tenido más escenas juntos él y Voldemort que con mi Paca
.Repito que el punto de inflexión estará en el momento en que se entere de la enfermedad de su pequeña y la posibilidad de que ella muera.¿Que nos va a tocar sufrir? Pues si,pero ¿pensabais que sería de otra forma?
Cris,lo de Sebastián es que ya no tiene nombre...eso,que hipotequen todo,que si lo pierden de casualidad (que lo perderían...) que se fueran todos a vivir debajo de un puente.Aunque claro,seguro que Voldemort ofrecería su casa a Raimundo
Cristina de mi heart,me encanta! me he podido imaginar toda la conversación de Paca con su hijo.Qué bonito sería ver algo así en la serie! sigue por dios,que me tienes expectante.
Jesús,qué bonito lo de los nombres grabados en el árbol y esa lucha constante que mantienen Francisca y Raimundo contra sus sentimientos.¿Quién aparece? como sea Salva me parto xD (lo digo porque está de moda el tema "regreso Salvador" ). Sigue!
miri,no me empieces otra vez a dudar con lo del beso.Lo que más me fastidia es que ya han tenido más escenas juntos él y Voldemort que con mi Paca
.Repito que el punto de inflexión estará en el momento en que se entere de la enfermedad de su pequeña y la posibilidad de que ella muera.¿Que nos va a tocar sufrir? Pues si,pero ¿pensabais que sería de otra forma?Cris,lo de Sebastián es que ya no tiene nombre...eso,que hipotequen todo,que si lo pierden de casualidad (que lo perderían...) que se fueran todos a vivir debajo de un puente.Aunque claro,seguro que Voldemort ofrecería su casa a Raimundo

#5523
16/01/2012 16:19
no dudes!! no dudes!!
chicas,la escena es mañana ;)
chicas,la escena es mañana ;)
#5524
16/01/2012 16:23
Visto el avance
SPOILER (puntero encima para mostrar)Mañana teneis escena
#5525
16/01/2012 16:53
... y cómo se perfila la cosa? que yo hoy hasta la noche no me enteraré de ná.... a la gresca no?
#5526
16/01/2012 17:09
Buenas tardes, mis niñas!
Cris, sin palabras. Me descubro ante tí. Maravilloso
No creo que pueda articular nada más. Sigue pronto que me has dejado con ganas de más. Y en cuanto puedas sigue con el final de tu hermoso relato
Jesús, me gusta muchisimo. Me alegro de que sacases tiempo para escribir :D
Es muy bonito, y se ve perfectamente el cáracter y esos sentimientos de ambos en los que quieren borrar toda huella de su amor, pero el mismo amor los impide hacerlo. Precioso.
De los avances no hablo que me sulfuro...
A ver que nos depara la escena de mañana, por lo que se ve celos, celos y más celos.
Me gusta.
Que no entendería yo que Raimundo con to lo listo que es no se diese cuenta de que la sangre le hierve a Francisca con solo pensar en Águeda y su relación con ella.
EDITO: Chus, cariño. Miralo si quieres Avance
Francisca celosa en estado puro.
Cris, sin palabras. Me descubro ante tí. Maravilloso

No creo que pueda articular nada más. Sigue pronto que me has dejado con ganas de más. Y en cuanto puedas sigue con el final de tu hermoso relato

Jesús, me gusta muchisimo. Me alegro de que sacases tiempo para escribir :D
Es muy bonito, y se ve perfectamente el cáracter y esos sentimientos de ambos en los que quieren borrar toda huella de su amor, pero el mismo amor los impide hacerlo. Precioso.
De los avances no hablo que me sulfuro...
A ver que nos depara la escena de mañana, por lo que se ve celos, celos y más celos.
Me gusta.
Que no entendería yo que Raimundo con to lo listo que es no se diese cuenta de que la sangre le hierve a Francisca con solo pensar en Águeda y su relación con ella.
EDITO: Chus, cariño. Miralo si quieres Avance
Francisca celosa en estado puro.
#5527
16/01/2012 17:16
ahora mismo no puedo verlo... pero ya me la imagino...
#5528
16/01/2012 19:26
Definitivamente cada día que pasa me cabreo más con los guionistas.
- Primero por la vuelta de Severiano. Otro personaje insulso que añadir.
- Segundo por la trama Efrén que no sé vosotras pero a mí me resulta innecesaria, fea y desagradable.
- Tercero porque a ver... ¿ALGUIEN ME PUEDE EXPLICAR CÓMO ES QUE EN LOS RESÚMENES DEJABAN BIEN A LA PACA Y EN EL CAPÍTULO LA VUELVEN A DEJAR COMO H...P...?
- Cuarto con el NIÑATO de SEBASTIÁN (y lo siento Miri) A ese tenía que haberle dejado su padre en la casa de comidas trabajando como Emilia y no tantos estudios. ¿Para qué si por orgullo es capaz de hacer lo que está haciendo? Por no decir que se ha equivocado es capaz de poner en peligro la salud del ejército...
- Quinto con la p... Águeda de los c... Con lo de que se enamore ya contaba, con la confusión de Raimundo también, pero por eso espero mucho de la escena de mañana. RAIMUNDO SE TIENE QUE ENTERAR DE SU ENFERMEDAD POR FAVOR. Francisca creo que no tardó tanto en enterarse de lo que tenía Raimundo.
- Sexto - la p... trama de Olmo. Más soso no puede ser. Y Soledad creyendo que con un día sabrá con seguridad si no se equivoca.... ¿TÚ LO FLIPAS? Éste ahora con lo que ha firmado si Sole se pone tonta lo utilizará en su contra. Eso y los documentos falsos que le dio haciéndole propietaria de la Casona harán el resto ¿qué no? Si no al tiempo... Me parece tan aburrido esto que no lo pongo ni en spoiler.
Lo único que me está mereciendo la pena son vuestros relatos que como siempre
Ruth cariño probé una última vez después de ver tu mensaje. Mira a ver si te ha llegado porque parecía que iba bien. Si no, te lo mando por un privado.
Cris a mí me pasa igual. Cuando estaba estudiando esa época el curso pasado siempre que oía cacique o terrateniente pensaba en la Paca jejejejeje.
En fin, siento el tocho pero necesitaba desahogarme... ¡DIOS QUÉ AGONÍA DE GUIONISTAS!
- Primero por la vuelta de Severiano. Otro personaje insulso que añadir.
- Segundo por la trama Efrén que no sé vosotras pero a mí me resulta innecesaria, fea y desagradable.
- Tercero porque a ver... ¿ALGUIEN ME PUEDE EXPLICAR CÓMO ES QUE EN LOS RESÚMENES DEJABAN BIEN A LA PACA Y EN EL CAPÍTULO LA VUELVEN A DEJAR COMO H...P...?
- Cuarto con el NIÑATO de SEBASTIÁN (y lo siento Miri) A ese tenía que haberle dejado su padre en la casa de comidas trabajando como Emilia y no tantos estudios. ¿Para qué si por orgullo es capaz de hacer lo que está haciendo? Por no decir que se ha equivocado es capaz de poner en peligro la salud del ejército...
- Quinto con la p... Águeda de los c... Con lo de que se enamore ya contaba, con la confusión de Raimundo también, pero por eso espero mucho de la escena de mañana. RAIMUNDO SE TIENE QUE ENTERAR DE SU ENFERMEDAD POR FAVOR. Francisca creo que no tardó tanto en enterarse de lo que tenía Raimundo.
- Sexto - la p... trama de Olmo. Más soso no puede ser. Y Soledad creyendo que con un día sabrá con seguridad si no se equivoca.... ¿TÚ LO FLIPAS? Éste ahora con lo que ha firmado si Sole se pone tonta lo utilizará en su contra. Eso y los documentos falsos que le dio haciéndole propietaria de la Casona harán el resto ¿qué no? Si no al tiempo... Me parece tan aburrido esto que no lo pongo ni en spoiler.
Lo único que me está mereciendo la pena son vuestros relatos que como siempre

Ruth cariño probé una última vez después de ver tu mensaje. Mira a ver si te ha llegado porque parecía que iba bien. Si no, te lo mando por un privado.
Cris a mí me pasa igual. Cuando estaba estudiando esa época el curso pasado siempre que oía cacique o terrateniente pensaba en la Paca jejejejeje.
En fin, siento el tocho pero necesitaba desahogarme... ¡DIOS QUÉ AGONÍA DE GUIONISTAS!
#5529
16/01/2012 20:37
Natalia corazón, dime, al menos te has quedado a gusto??? 
INSPIRAAAAAR, EXPIRAAAAAR

INSPIRAAAAAR, EXPIRAAAAAR
#5530
16/01/2012 20:44
No lo sabes tú bien Chus 

Es que como estoy de exámenes acumulo mucha tensión
. Entre la historia de los borbones, los tipos de escritura, la escuela de idiomas si al menos la serie atrayera sería algo bueno pero con estas cosas que nos meten pues imagínate cómo acabo
Además estoy sin clases y no sé cómo sonará pero no me gusta estar tanto tiempo en casa. Entre el estudio y que no soy muy de salir lo echo de menos que ni os lo imagináis. En la universidad me siento libre. Estar en casa me recuerda todos los días lo mal que estamos de dinero y que mi madre no tiene trabajo.
Por eso perdonadme tantas palabrotas que he camuflado pero hay veces que me contagio de la desesperación que se vive en mi casa
La novela es una liberación para mí y para mi madre ya que podemos pensar en otras cosas.


Es que como estoy de exámenes acumulo mucha tensión
. Entre la historia de los borbones, los tipos de escritura, la escuela de idiomas si al menos la serie atrayera sería algo bueno pero con estas cosas que nos meten pues imagínate cómo acabo
Además estoy sin clases y no sé cómo sonará pero no me gusta estar tanto tiempo en casa. Entre el estudio y que no soy muy de salir lo echo de menos que ni os lo imagináis. En la universidad me siento libre. Estar en casa me recuerda todos los días lo mal que estamos de dinero y que mi madre no tiene trabajo.Por eso perdonadme tantas palabrotas que he camuflado pero hay veces que me contagio de la desesperación que se vive en mi casa
La novela es una liberación para mí y para mi madre ya que podemos pensar en otras cosas.
#5531
16/01/2012 20:56
Buenas noches chicas!! 
Me alegro de que os haya gustado. Haber si saco un poco tiempo y os pongo lo que sigue.
Espero que hoy haya ido bien el capítulo que ahora me pondré a verlo. Y la escena mañana.
Natalia que los exámenes sean leves por qué según leo tienes muchas tensión. Que te salgan bien y que saques buenas notas
María Jesús. Como va? hace tiempo que no coincidimos.
Estaré por aquí viendo el capitulo.

Me alegro de que os haya gustado. Haber si saco un poco tiempo y os pongo lo que sigue.
Espero que hoy haya ido bien el capítulo que ahora me pondré a verlo. Y la escena mañana.
Natalia que los exámenes sean leves por qué según leo tienes muchas tensión. Que te salgan bien y que saques buenas notas

María Jesús. Como va? hace tiempo que no coincidimos.
Estaré por aquí viendo el capitulo.
#5532
16/01/2012 21:10
animo natalia guapaaaaaaaa!!!! Vente pa' aranjueeez
#5533
16/01/2012 21:19
chicas,en cuanto de los últimos retoques,os subo la escena alternativa al encuentro de mañana
Natalia,ya me llegó ;)
Natalia,ya me llegó ;)
#5534
16/01/2012 21:32
Mucho ánimo Natalia.....espero que vengan tiempos mejores.
Jesús gracias por continuar......y Cris loquita me tienes con tu relato, esa lágrima de Francisca, me encanta, sigue cuando puedas.
Ruth por aquí estaré esperando, jeje!!!!
Hoy estoy algo rarita de ánimo...........y encima el capítulo me ha tocado las narices (más de lo que ya cierto persona de mi vida me las tocó!!!...bueno, en fin) porque por qué demonios se empeñan en dejar a Francisca de mala??? no se supone que ella no tenía culpa en esta historia, que luego no pudo hacer nada por Efrén......me mató cuando Tristán le preguntó a Rosario y ésta se quedó callado. Ayyyyyyy señor, cuánto tenemos que aguantar!!!!!!!!!!!................pero tenéis razón, hay que seguir pensando a ciegas que ese beso será para Francisca....Ramón no nos defraudará, seguro.
Un beso para tod@s.
Jesús gracias por continuar......y Cris loquita me tienes con tu relato, esa lágrima de Francisca, me encanta, sigue cuando puedas.
Ruth por aquí estaré esperando, jeje!!!!
Hoy estoy algo rarita de ánimo...........y encima el capítulo me ha tocado las narices (más de lo que ya cierto persona de mi vida me las tocó!!!...bueno, en fin) porque por qué demonios se empeñan en dejar a Francisca de mala??? no se supone que ella no tenía culpa en esta historia, que luego no pudo hacer nada por Efrén......me mató cuando Tristán le preguntó a Rosario y ésta se quedó callado. Ayyyyyyy señor, cuánto tenemos que aguantar!!!!!!!!!!!................pero tenéis razón, hay que seguir pensando a ciegas que ese beso será para Francisca....Ramón no nos defraudará, seguro.
Un beso para tod@s.
#5535
16/01/2012 21:51
Bueno,antes del relato,decir que no me gusta nada que vuelvan a poner a Francisca otra vez como la mala
.Yo que pensaba que íbamos por el buen camino...! En fin,del resto de tramas ni comento porque me aburren.Solo añadir que hoy hubiera apaleado a Sebastián.Este niñato me está poniendo enferma.Anda,que cuando se entere de que Tristán es su hermano,hijo del gran y único amor de su padre...¡le van a dar los 7 males! jajaja
Y ahora,ahí va.Trata de ser realista,aunque mi realidad no coincida con la de los guionistas
. Laura,siento la tardanza jeje ando con mil cosas a la vez.
Suerte de nuevo a las que estais con exámenes
"Escena Alternativa"
Estaba en el salón de la Casona esperando a que apareciera Tristán. Necesitaba hablar con él con urgencia para solicitar su ayuda. Sebastián estaba fuera de sí, ajeno a la realidad solo por tratar de conseguir sus objetivos en la Conservera. Dispuesto a poner en riesgo la salud de aquellos que tuvieran la desgracia de consumir los productos que él fabricaba. La conservera no estaba cumpliendo las condiciones necesarias de salubridad y ello le podría ocasionar su ruina personal, además de que existía la gran posibilidad de que terminara con sus huesos en la cárcel.
Por eso necesitaba la ayuda de Tristán. Para detener este nuevo despropósito de Sebastián y hacerle entrar en razón. Su hijo estaba completamente trastornado. Y aunque le doliera reconocerlo tal era su desesperación por su situación, que el encuentro con Tristán era más que urgente. Por eso estaba allí. Recorrió con la mirada la estancia, como si buscara a alguien. ¡Ingenuo! Sabía que existía la posibilidad de cruzarse con Francisca en cualquier momento. Pero aquel era un riesgo que estaba dispuesto a correr. Soportaría sus impertinencias con el mejor talante en el caso de que ese veneno de mujer descubriera su presencia allí. Sus pensamientos estaban centrados en su hijo y estaba dispuesto a todo por ayudarle.
Aunque tenía que reconocer que sentía una gran curiosidad por verla. El último encuentro con ella en la taberna le había dejado un sabor agridulce y le tenía totalmente desconcertado. Si bien la visita había comenzado como casi todas, en esta ocasión no había terminado de la misma forma. Escondió las manos tras la espalda mientras caminaba de arriba a abajo por la habitación. Sentarse con Francisca en una de las mesas de su taberna y hablar pausadamente, sin necesidad de discutir había vuelto a traer recuerdos del pasado. Además se sentía regocijado por el hecho de que ella hubiese acudido a él para expresarle sus temores acerca de Tristán y el ánima que estaba causando terror en Puente Viejo. Y luego estaba la forma en que felicitó a Emilia por su próximo enlace. Dejó escapar un suspiro.
Definitivamente, quería volver a verla. Quería cerciorarse de que aquel sutil cambio que había percibido en ella era real y no producto del deseo oculto de que su pequeña volviera a ser la que un día fue. ¡Se sentía tan confuso…! Francisca se presentaba ante él con sus suaves palabras, con su orgullo olvidado por unos instantes, con su precioso rostro… Eso sí era una tortura constante. Cada día estaba más hermosa.
Y por otro lado, estaba Águeda. Durante este tiempo había podido conocerla mejor. Y tenían largas conversaciones sobre arte, literatura o política. Se sentía cómodo con ella. Esa era la palabra. Comodidad. Todo lo contrario a lo que sentía cuando estaba con Francisca. Ella hacía hervir la sangre en sus venas.
- Raimundo Ulloa -.
Sonrió de medio lado cuando escuchó su voz a sus espaldas. Su voz y ese tono de superioridad y altanería que le daba a todo. Pero a la vez, esa cadencia en cada sílaba. Nadie había pronunciado nunca su nombre igual que Francisca. Nadie le provocaba al hacerlo el súbito escalofrío que le recorría la espalda. Nadie. Solamente ella.
- Buenas tardes Francisca –. Se dio la vuelta y al hacerlo, sintió ese vuelco en la boca del estómago como siempre que la veía.
Permanecieron en silencio, estudiándose. Ninguno quería romper esos instantes mágicos en los que se veían envueltos en esos breves segundos que anticipaban cada uno de sus encuentros a lo largo de los años. Esos momentos en los que creían que nada malo había ocurrido y en los que tenían que contenerse para no correr uno en pos del otro. Pero como casi siempre, fue Francisca la que habló primero.
- ¿Puedo saber a qué se debe el motivo de tu presencia en mi casa? – Se arregló nerviosa la falda del vestido con una mano. Estaba aún sobresaltada por haber visto a Raimundo paseando por su salón. De hecho, había estado unos minutos observándole desde la entrada al tiempo que su corazón latía desbocado en el pecho.
Raimundo resopló. La observó durante unos segundos antes de responder.
- He venido a ver a Tristán – Le contestó rápido y sin dar mayores explicaciones, sonriendo para sus adentros al ver que Francisca fruncía el entrecejo furiosa por su parquedad de palabras.
Ella no pudo más que dedicarle una mirada altanera, arqueando una de sus finas cejas. Quería saber más acerca de la presencia de Raimundo en la Casona y de paso, preguntarle sutilmente por su…”amistad” con la de Mesía.
- Y dime Raimundo… - Trató de poner un tono indiferente en su voz. -…¿Qué vas a tratar con mi hijo que no pueda solucionar tu inseparable Águeda Mesía? –. No lo pudo evitar. Trató de contenerse pero ese sentimiento extraño que le nacía de lo más hondo de su ser se adueñó de ella. Celos. Terribles celos que le reconcomían las entrañas desde que les vio juntos y agarrados aquel día en la plaza.
¿Águeda? ¿A santo de qué le preguntaba por ella ahora? La miró sin entender. O tal vez la entendía demasiado bien. ¿Celos? Aunque sí así fuera, significaría que ella tendría algún tipo de sentimiento por él y estaba más que claro que no era así. Porque no lo era ¿verdad? Resopló en lo que intentó ser una risa forzada.
- Es un asunto personal -. Fuera lo que fuera lo que pretendía Francisca mencionando a Águeda, poco le importaba en ese momento. La razón de sus desvelos era Sebastián y él era el único que ocupaba sus pensamientos en ese instante.
Francisca dejó de respirar momentáneamente. Y es que al escuchar la palabra “personal”, se le erizó la piel detrás de la nuca a pesar de que sabía que era totalmente imposible que ninguno de los dos supiera del parentesco que les unía. Sin embargo pronto olvidó ese asunto para volver a retomar el que de verdad le preocupaba. Esa mujer. Y él. ¡Juntos!.
- No se cómo has podido caer tan bajo de hacer amistad con esa arpía solo para fastidiarme -. Ese súbito arranque de furia era previsible en ella. Pero el trasfondo oculto que conllevaba no era tan habitual. Se había propuesto primeramente ser sutil, pero esa no era una de sus cualidades.
Raimundo la miró de medio lado sorprendido. ¿Cómo podía pensar que su relación con Águeda podía estar en algún caso relacionada con importunarla a ella?
.Yo que pensaba que íbamos por el buen camino...! En fin,del resto de tramas ni comento porque me aburren.Solo añadir que hoy hubiera apaleado a Sebastián.Este niñato me está poniendo enferma.Anda,que cuando se entere de que Tristán es su hermano,hijo del gran y único amor de su padre...¡le van a dar los 7 males! jajajaY ahora,ahí va.Trata de ser realista,aunque mi realidad no coincida con la de los guionistas
. Laura,siento la tardanza jeje ando con mil cosas a la vez.Suerte de nuevo a las que estais con exámenes

"Escena Alternativa"
Estaba en el salón de la Casona esperando a que apareciera Tristán. Necesitaba hablar con él con urgencia para solicitar su ayuda. Sebastián estaba fuera de sí, ajeno a la realidad solo por tratar de conseguir sus objetivos en la Conservera. Dispuesto a poner en riesgo la salud de aquellos que tuvieran la desgracia de consumir los productos que él fabricaba. La conservera no estaba cumpliendo las condiciones necesarias de salubridad y ello le podría ocasionar su ruina personal, además de que existía la gran posibilidad de que terminara con sus huesos en la cárcel.
Por eso necesitaba la ayuda de Tristán. Para detener este nuevo despropósito de Sebastián y hacerle entrar en razón. Su hijo estaba completamente trastornado. Y aunque le doliera reconocerlo tal era su desesperación por su situación, que el encuentro con Tristán era más que urgente. Por eso estaba allí. Recorrió con la mirada la estancia, como si buscara a alguien. ¡Ingenuo! Sabía que existía la posibilidad de cruzarse con Francisca en cualquier momento. Pero aquel era un riesgo que estaba dispuesto a correr. Soportaría sus impertinencias con el mejor talante en el caso de que ese veneno de mujer descubriera su presencia allí. Sus pensamientos estaban centrados en su hijo y estaba dispuesto a todo por ayudarle.
Aunque tenía que reconocer que sentía una gran curiosidad por verla. El último encuentro con ella en la taberna le había dejado un sabor agridulce y le tenía totalmente desconcertado. Si bien la visita había comenzado como casi todas, en esta ocasión no había terminado de la misma forma. Escondió las manos tras la espalda mientras caminaba de arriba a abajo por la habitación. Sentarse con Francisca en una de las mesas de su taberna y hablar pausadamente, sin necesidad de discutir había vuelto a traer recuerdos del pasado. Además se sentía regocijado por el hecho de que ella hubiese acudido a él para expresarle sus temores acerca de Tristán y el ánima que estaba causando terror en Puente Viejo. Y luego estaba la forma en que felicitó a Emilia por su próximo enlace. Dejó escapar un suspiro.
Definitivamente, quería volver a verla. Quería cerciorarse de que aquel sutil cambio que había percibido en ella era real y no producto del deseo oculto de que su pequeña volviera a ser la que un día fue. ¡Se sentía tan confuso…! Francisca se presentaba ante él con sus suaves palabras, con su orgullo olvidado por unos instantes, con su precioso rostro… Eso sí era una tortura constante. Cada día estaba más hermosa.
Y por otro lado, estaba Águeda. Durante este tiempo había podido conocerla mejor. Y tenían largas conversaciones sobre arte, literatura o política. Se sentía cómodo con ella. Esa era la palabra. Comodidad. Todo lo contrario a lo que sentía cuando estaba con Francisca. Ella hacía hervir la sangre en sus venas.
- Raimundo Ulloa -.
Sonrió de medio lado cuando escuchó su voz a sus espaldas. Su voz y ese tono de superioridad y altanería que le daba a todo. Pero a la vez, esa cadencia en cada sílaba. Nadie había pronunciado nunca su nombre igual que Francisca. Nadie le provocaba al hacerlo el súbito escalofrío que le recorría la espalda. Nadie. Solamente ella.
- Buenas tardes Francisca –. Se dio la vuelta y al hacerlo, sintió ese vuelco en la boca del estómago como siempre que la veía.
Permanecieron en silencio, estudiándose. Ninguno quería romper esos instantes mágicos en los que se veían envueltos en esos breves segundos que anticipaban cada uno de sus encuentros a lo largo de los años. Esos momentos en los que creían que nada malo había ocurrido y en los que tenían que contenerse para no correr uno en pos del otro. Pero como casi siempre, fue Francisca la que habló primero.
- ¿Puedo saber a qué se debe el motivo de tu presencia en mi casa? – Se arregló nerviosa la falda del vestido con una mano. Estaba aún sobresaltada por haber visto a Raimundo paseando por su salón. De hecho, había estado unos minutos observándole desde la entrada al tiempo que su corazón latía desbocado en el pecho.
Raimundo resopló. La observó durante unos segundos antes de responder.
- He venido a ver a Tristán – Le contestó rápido y sin dar mayores explicaciones, sonriendo para sus adentros al ver que Francisca fruncía el entrecejo furiosa por su parquedad de palabras.
Ella no pudo más que dedicarle una mirada altanera, arqueando una de sus finas cejas. Quería saber más acerca de la presencia de Raimundo en la Casona y de paso, preguntarle sutilmente por su…”amistad” con la de Mesía.
- Y dime Raimundo… - Trató de poner un tono indiferente en su voz. -…¿Qué vas a tratar con mi hijo que no pueda solucionar tu inseparable Águeda Mesía? –. No lo pudo evitar. Trató de contenerse pero ese sentimiento extraño que le nacía de lo más hondo de su ser se adueñó de ella. Celos. Terribles celos que le reconcomían las entrañas desde que les vio juntos y agarrados aquel día en la plaza.
¿Águeda? ¿A santo de qué le preguntaba por ella ahora? La miró sin entender. O tal vez la entendía demasiado bien. ¿Celos? Aunque sí así fuera, significaría que ella tendría algún tipo de sentimiento por él y estaba más que claro que no era así. Porque no lo era ¿verdad? Resopló en lo que intentó ser una risa forzada.
- Es un asunto personal -. Fuera lo que fuera lo que pretendía Francisca mencionando a Águeda, poco le importaba en ese momento. La razón de sus desvelos era Sebastián y él era el único que ocupaba sus pensamientos en ese instante.
Francisca dejó de respirar momentáneamente. Y es que al escuchar la palabra “personal”, se le erizó la piel detrás de la nuca a pesar de que sabía que era totalmente imposible que ninguno de los dos supiera del parentesco que les unía. Sin embargo pronto olvidó ese asunto para volver a retomar el que de verdad le preocupaba. Esa mujer. Y él. ¡Juntos!.
- No se cómo has podido caer tan bajo de hacer amistad con esa arpía solo para fastidiarme -. Ese súbito arranque de furia era previsible en ella. Pero el trasfondo oculto que conllevaba no era tan habitual. Se había propuesto primeramente ser sutil, pero esa no era una de sus cualidades.
Raimundo la miró de medio lado sorprendido. ¿Cómo podía pensar que su relación con Águeda podía estar en algún caso relacionada con importunarla a ella?
#5536
16/01/2012 21:55
- Mi relación con Águeda no tiene nada que ver contigo -. Movía nervioso las manos porque sinceramente que no entendía nada. Además, ¿por qué iba a molestarle que Águeda y él fueran amigos? ¿Acaso Francisca y él no eran enemigos declarados? Y seguían siéndolo por su culpa. Porque él se empeñó en recalcarlo aquella noche en que también le confesó sus sentimientos. Sus vidas estaban llenas de contrastes. Amor y odio. De miles de “Te quieros” no pronunciados porque no se tiene el valor de confesarlo o el orgullo es más fuerte que los sentimientos.
- Te reconozco el gusto Raimundo. A pesar de ser muy poca cosa, su fortuna la hace atractiva -. Estaba furiosa y mal disimulaba los celos que ya sin remedio se habían apoderado de ella.
En cambio Raimundo estaba atónito. No solo le había acusado de estar cerca de Águeda por mortificarla, sino que además se atrevía a insinuar que el único motivo que le movía a hacerlo era su dinero. ¡Demonio de mujer!
- Francisca déjame decirte que comparto demasiadas aficiones con Águeda y disfruto tanto de su compañía, que me importaría bien poco que estuviera en la más absoluta de las miserias -. La estaba mirando fijamente. Había sido un estúpido al creer que ella había cambiado. Seguía siendo la misma mujer fría que llevaba siendo desde hace más de 25 años. – Me complace que me cuente entre sus amistades y no es por fastidiarte. Mi mundo no gira alrededor tuyo Francisca -.
El rostro de Francisca mudó repentinamente. De la más absoluta furia a la más infinita tristeza. Tragó con fuerza para aliviar la quemazón que sentía en la garganta. Y con los últimos retazos de su orgullo herido mantuvo erguida la cabeza, sin ceder un ápice. Aunque su voz la traicionó.
- Hubo un tiempo en que sí lo fui -. Se atrevió a pronunciar en voz baja pero sin dejar de mirarle a los ojos. No queriendo mostrar el dolor que le apretaba el corazón dejándole casi sin respiración.
Él empezó a respirar con fuerza.
- Hubo en tiempo en que ambos fuimos muchas cosas para el otro. En el que pensé que seríamos felices. Un tiempo en el que creí conocerte Francisca, pero me equivoqué -.
- No fue mi culpa que no lo lográramos Raimundo, no te olvides -. Le dijo ella con dureza.
Él suspiró resignado.
– No voy a volver a discutir sobre lo mismo una y otra vez Francisca. Ya te expliqué mis razones, que aunque cobardes, fueron las que fueron. Y no podemos borrar el pasado -. Dio un paso hacia ella. – Dejémoslo así. Tú no puedes olvidar que te dejara ni yo puedo borrar el daño que me has hecho a mí y a mi familia -.
Se quedaron en silencio mirándose a los ojos y con la respiración entrecortada. Raimundo volvió a hablar.
- Sigue tu vida, que yo seguiré con la mía -. Le dolía enormemente tener que decir esas palabras que para nada sentía, pero estaba cansado de tanta lucha. Deseaba terminar sus últimos años de vida en paz, viendo a sus hijos realizados y felices. Emilia ya lo era. Y si las cosas salían como planeaba, Sebastián también lo sería.
- ¿Seguir con mi vida? – Francisca agitó los brazos en el aire riéndose con desprecio. - ¿Qué vida Raimundo? ¿No te das cuenta de que estoy muerta desde que me dejaste? -. Gritaba. Estaba fuera de sí. Solo de pensar que él estaba pensando en rehacer su vida con Águeda le desgarraba por dentro. – No lo voy a consentir, ¿me oyes? -. Se acercó tanto a Raimundo que casi podían tocarse. – ¡No voy a permitir que seas feliz con ella! -.
De pronto él lo vio claro. Estaba celosa…¡Francisca estaba celosa! Y eso solo podía significar que aún sentía algo por él.
- ¿Por qué no ibas a consentirlo Francisca? -.
La voz grave y susurrante de Raimundo retumbó en sus sienes traspasándola de lado a lado. Se vio acorralada por no saber controlar sus impulsos.
- ¿Cómo…cómo que… por qué? -. Titubeó al hablar. Se fijó en que él la estaba mirando los labios de una forma nada decorosa, esperando anhelante su respuesta. Y ella solo podía notar el temblor que le recorría el cuerpo.
Por eso trató de alejarse de él. Poner espacio entre ellos. Sin embargo, no contó con que Raimundo no se lo iba a permitir. Se vio de repente pegada a su cuerpo y sintiendo una de sus manos sujetándole por la cintura.
- ¿Por qué no ibas a consentirlo…Francisca? -. Volvió a preguntarle, pero esta vez más pausadamente y mucho más cerca de ella que antes. Movía suavemente su mano, la que aferraba su cintura, en pequeños círculos torturadores.
Haciéndole ahogar un jadeo. Obligándola a mirar su mirar su boca como una demente. Deseándo besarla. Incapaz de hablar. Escuchando solo su agitada respiración y sintiendo su cálido aliento sobre sus labios.
Entonces cerró los ojos. Y vio con su corazón la sonrisa que él pintó en su rostro. Iba a ocurrir. Después de tantos años, volvería a sentir la dulce presión de la boca de Raimundo sobre la de ella. Sin ser dueña de su cuerpo, sus manos fueron ascendiendo por el pecho del gran amor de su vida hasta posarlas alrededor de su cuello.
Estaban a punto de rozarse, pero Francisca escuchó algo en la lejanía. Algo que la sacó del estado de embelesamiento en que se encontraba. ¿Qué podría ser? Nadie había en la casa. Nadie más que ella y Tristán. ¡Dios santo, Tristán!
-…Tristán… -. Pronunció en un susurro sin soltarse de Raimundo.
- ¿Qué…? -. Raimundo seguía absorto. Sintiendo nada más el cuerpo de Francisca pegado al suyo. - ¿Tristán? -. Ahora fue él quien escuchó los pasos acercándose.
Se miraron a los ojos y fueron conscientes de la situación. ¿Cómo demonios habían terminado así? Se sentían igual que si hubieran recibido un jarro de agua fría en el rostro. Sin necesidad de decirse nada, fueron separándose lentamente hasta poner una distancia prudencial entre ellos.
Cuando Tristán llegó al salón, Raimundo estaba cerca del sofá y Francisca de espaldas junto al piano, tocando aleatoriamente unas teclas. Sus manos temblaban descontroladas.
- Raimundo, siento la espera -. Le saludó mirando de reojo a su madre que ni siquiera se giró. Permaneció de espaldas y con la cabeza gacha. Habrán vuelto a discutir pensó sin sorprenderse por ello. Se respiraba un aire de tensión en el ambiente, que él confundió con una más de las habituales peleas entre ellos.
- Si me acompaña…- Señaló con la mano la puerta de la biblioteca y ambos hombres fueron hacia ella. -…en el despacho hablaremos con más comodidad. Madre -. La saludó cuando pasó cerca de ella.
Antes de cerrar la puerta a sus espaldas, Raimundo la dedicó una nueva mirada. Profunda. Intensa. Y ella percibió de nuevo el temblor en sus rodillas. Miradas. Siempre miradas. Aquellas que decían lo que no se pronunciaba con palabras.
FIN
- Te reconozco el gusto Raimundo. A pesar de ser muy poca cosa, su fortuna la hace atractiva -. Estaba furiosa y mal disimulaba los celos que ya sin remedio se habían apoderado de ella.
En cambio Raimundo estaba atónito. No solo le había acusado de estar cerca de Águeda por mortificarla, sino que además se atrevía a insinuar que el único motivo que le movía a hacerlo era su dinero. ¡Demonio de mujer!
- Francisca déjame decirte que comparto demasiadas aficiones con Águeda y disfruto tanto de su compañía, que me importaría bien poco que estuviera en la más absoluta de las miserias -. La estaba mirando fijamente. Había sido un estúpido al creer que ella había cambiado. Seguía siendo la misma mujer fría que llevaba siendo desde hace más de 25 años. – Me complace que me cuente entre sus amistades y no es por fastidiarte. Mi mundo no gira alrededor tuyo Francisca -.
El rostro de Francisca mudó repentinamente. De la más absoluta furia a la más infinita tristeza. Tragó con fuerza para aliviar la quemazón que sentía en la garganta. Y con los últimos retazos de su orgullo herido mantuvo erguida la cabeza, sin ceder un ápice. Aunque su voz la traicionó.
- Hubo un tiempo en que sí lo fui -. Se atrevió a pronunciar en voz baja pero sin dejar de mirarle a los ojos. No queriendo mostrar el dolor que le apretaba el corazón dejándole casi sin respiración.
Él empezó a respirar con fuerza.
- Hubo en tiempo en que ambos fuimos muchas cosas para el otro. En el que pensé que seríamos felices. Un tiempo en el que creí conocerte Francisca, pero me equivoqué -.
- No fue mi culpa que no lo lográramos Raimundo, no te olvides -. Le dijo ella con dureza.
Él suspiró resignado.
– No voy a volver a discutir sobre lo mismo una y otra vez Francisca. Ya te expliqué mis razones, que aunque cobardes, fueron las que fueron. Y no podemos borrar el pasado -. Dio un paso hacia ella. – Dejémoslo así. Tú no puedes olvidar que te dejara ni yo puedo borrar el daño que me has hecho a mí y a mi familia -.
Se quedaron en silencio mirándose a los ojos y con la respiración entrecortada. Raimundo volvió a hablar.
- Sigue tu vida, que yo seguiré con la mía -. Le dolía enormemente tener que decir esas palabras que para nada sentía, pero estaba cansado de tanta lucha. Deseaba terminar sus últimos años de vida en paz, viendo a sus hijos realizados y felices. Emilia ya lo era. Y si las cosas salían como planeaba, Sebastián también lo sería.
- ¿Seguir con mi vida? – Francisca agitó los brazos en el aire riéndose con desprecio. - ¿Qué vida Raimundo? ¿No te das cuenta de que estoy muerta desde que me dejaste? -. Gritaba. Estaba fuera de sí. Solo de pensar que él estaba pensando en rehacer su vida con Águeda le desgarraba por dentro. – No lo voy a consentir, ¿me oyes? -. Se acercó tanto a Raimundo que casi podían tocarse. – ¡No voy a permitir que seas feliz con ella! -.
De pronto él lo vio claro. Estaba celosa…¡Francisca estaba celosa! Y eso solo podía significar que aún sentía algo por él.
- ¿Por qué no ibas a consentirlo Francisca? -.
La voz grave y susurrante de Raimundo retumbó en sus sienes traspasándola de lado a lado. Se vio acorralada por no saber controlar sus impulsos.
- ¿Cómo…cómo que… por qué? -. Titubeó al hablar. Se fijó en que él la estaba mirando los labios de una forma nada decorosa, esperando anhelante su respuesta. Y ella solo podía notar el temblor que le recorría el cuerpo.
Por eso trató de alejarse de él. Poner espacio entre ellos. Sin embargo, no contó con que Raimundo no se lo iba a permitir. Se vio de repente pegada a su cuerpo y sintiendo una de sus manos sujetándole por la cintura.
- ¿Por qué no ibas a consentirlo…Francisca? -. Volvió a preguntarle, pero esta vez más pausadamente y mucho más cerca de ella que antes. Movía suavemente su mano, la que aferraba su cintura, en pequeños círculos torturadores.
Haciéndole ahogar un jadeo. Obligándola a mirar su mirar su boca como una demente. Deseándo besarla. Incapaz de hablar. Escuchando solo su agitada respiración y sintiendo su cálido aliento sobre sus labios.
Entonces cerró los ojos. Y vio con su corazón la sonrisa que él pintó en su rostro. Iba a ocurrir. Después de tantos años, volvería a sentir la dulce presión de la boca de Raimundo sobre la de ella. Sin ser dueña de su cuerpo, sus manos fueron ascendiendo por el pecho del gran amor de su vida hasta posarlas alrededor de su cuello.
Estaban a punto de rozarse, pero Francisca escuchó algo en la lejanía. Algo que la sacó del estado de embelesamiento en que se encontraba. ¿Qué podría ser? Nadie había en la casa. Nadie más que ella y Tristán. ¡Dios santo, Tristán!
-…Tristán… -. Pronunció en un susurro sin soltarse de Raimundo.
- ¿Qué…? -. Raimundo seguía absorto. Sintiendo nada más el cuerpo de Francisca pegado al suyo. - ¿Tristán? -. Ahora fue él quien escuchó los pasos acercándose.
Se miraron a los ojos y fueron conscientes de la situación. ¿Cómo demonios habían terminado así? Se sentían igual que si hubieran recibido un jarro de agua fría en el rostro. Sin necesidad de decirse nada, fueron separándose lentamente hasta poner una distancia prudencial entre ellos.
Cuando Tristán llegó al salón, Raimundo estaba cerca del sofá y Francisca de espaldas junto al piano, tocando aleatoriamente unas teclas. Sus manos temblaban descontroladas.
- Raimundo, siento la espera -. Le saludó mirando de reojo a su madre que ni siquiera se giró. Permaneció de espaldas y con la cabeza gacha. Habrán vuelto a discutir pensó sin sorprenderse por ello. Se respiraba un aire de tensión en el ambiente, que él confundió con una más de las habituales peleas entre ellos.
- Si me acompaña…- Señaló con la mano la puerta de la biblioteca y ambos hombres fueron hacia ella. -…en el despacho hablaremos con más comodidad. Madre -. La saludó cuando pasó cerca de ella.
Antes de cerrar la puerta a sus espaldas, Raimundo la dedicó una nueva mirada. Profunda. Intensa. Y ella percibió de nuevo el temblor en sus rodillas. Miradas. Siempre miradas. Aquellas que decían lo que no se pronunciaba con palabras.
FIN
#5537
16/01/2012 22:10
Me muero!!! Ruth que hermoso, espectacular......he llorado de la emoción, q momento más bonito. Ojalá pasara eso mañana. Gracias guapa
#5538
16/01/2012 22:26
ruth genial!! pero he de confesarte que en mi cabeza si se han besado jejejej (una que necesita ver amor)
por cierto si quieres continuar con la escena en el despacho (esta vez menos realista) por mi vale eh? :P ajajaj
yo si confio en la escena de mañana...creo que será reveladora de los celos profundos de francisca. Y si raimundo va a el jaral a ver si voldemort le confiesa que le dio un vahido en la plaza y pepa tuvo que llevarla al medico.
por cierto si quieres continuar con la escena en el despacho (esta vez menos realista) por mi vale eh? :P ajajaj
yo si confio en la escena de mañana...creo que será reveladora de los celos profundos de francisca. Y si raimundo va a el jaral a ver si voldemort le confiesa que le dio un vahido en la plaza y pepa tuvo que llevarla al medico.
#5539
16/01/2012 22:30
HOLA CHICAS :
Estoy un poco harta de que todo lo malo que ha hecho salvardor a cabe siempre salpicandole a francisca ,es que no sedan cuenta lo que ella tanbien a tenido que soportar de salvador , tristan y pepa tenian que haver sido un poco mas compresibos con ella , sabiendo lo que rosario les conto lo que le hacia su padre, bueno pues nada que tendremos que seguir sufriendo esta semana por que haora nos toca el acercamiento entre raimundo y voldermort pero bueno voy a pensar que al final de todo raimundo cuando tenga que elegir no tenga ninguna duda de que aquien realmente siempre ha querido ha sido a francisca.
POSD: EN CUANTO LAS HISTORIAS NO MEDEJAIS DE SORPRENDERME !!QUE BUENAS SOIS!!
Estoy un poco harta de que todo lo malo que ha hecho salvardor a cabe siempre salpicandole a francisca ,es que no sedan cuenta lo que ella tanbien a tenido que soportar de salvador , tristan y pepa tenian que haver sido un poco mas compresibos con ella , sabiendo lo que rosario les conto lo que le hacia su padre, bueno pues nada que tendremos que seguir sufriendo esta semana por que haora nos toca el acercamiento entre raimundo y voldermort pero bueno voy a pensar que al final de todo raimundo cuando tenga que elegir no tenga ninguna duda de que aquien realmente siempre ha querido ha sido a francisca.
POSD: EN CUANTO LAS HISTORIAS NO MEDEJAIS DE SORPRENDERME !!QUE BUENAS SOIS!!
#5540
16/01/2012 22:47
Ruth Eres inmensa, puro talento escribi8endo
Lourdes No nos olvidamos de ti.. Queremos que vuelva
Silvia Mañana te esperamos por estos lares
Natalia: Me encanta todo lo que has escrito. Has resumido todo lo que pensamos de ciertas tramas. Así que deshogate por aquí siempre que queiras.. no creo que nadie de aquí vaya a ponerte una pega
Lourdes No nos olvidamos de ti.. Queremos que vuelva
Silvia Mañana te esperamos por estos lares
Natalia: Me encanta todo lo que has escrito. Has resumido todo lo que pensamos de ciertas tramas. Así que deshogate por aquí siempre que queiras.. no creo que nadie de aquí vaya a ponerte una pega