El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
#0
08/06/2011 23:44
Vídeos FormulaTV
Nos colamos en el plató de 'Friends' y descubrimos los secretos del apartamento de Monica en el Friends Fest
Selena Leo: "Jamás en la eternidad se va a repetir un reencuentro de Sonia y Selena"
Sonia Madoc: "¿Crees que si tuviese una gira de 80 bolos me iría de Sonia y Selena?"
'Euphoria' regresa tras su salto temporal en el tráiler de la tercera temporada
laSexta cumple 20 años con la información y el entretenimiento como bastiones frente a la competencia
'La isla de las tentaciones 10' lanza un extenso avance antes de su estreno en Telecinco
Tráiler en español de 'Off Campus', la nueva serie de Prime Video con Ella Bright y Belmont Camelli
#5321
05/01/2012 18:37
Mucho mejor así jaja Voldemort no toques ¿por qué tocas?
Pues al final ni escena de Francisca pensando ni nada de nada, al final ni se ha enterado -.-'
A ver que nos deparan los avances.
Pues al final ni escena de Francisca pensando ni nada de nada, al final ni se ha enterado -.-'
A ver que nos deparan los avances.
#5322
05/01/2012 18:44
Ay ay ay ay ayyyyyyyyy, que conversación para la semana que vieneeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!
#5323
05/01/2012 18:45
ay que lloroooooooooooooo
que llorooooooooooo
ahí están!! LAS ESCENAS!!!
Ramón,te adoro!
EDITO: lo mejor...el tono de voz de ambos..y la mirada de Raimundooooo
que llorooooooooooo
ahí están!! LAS ESCENAS!!!
Ramón,te adoro!
EDITO: lo mejor...el tono de voz de ambos..y la mirada de Raimundooooo
#5324
05/01/2012 18:45
Aaaaaaaah me ha dao un infarto!!!!! Dios que escenaaa!!!
#5325
05/01/2012 18:47
¿Que errores Raimundo?
Jaja pensaba que no lo diría
Dejar pasar el amor, el primero
Me encanta, menuda conversación para la semana que viene. Y la barra de por medio
Ains, me voy a ver la cabalgata. Que voy ha llegar tardisimo, pero voy con una sonrisa que no me cabe.
Un besazo
Que os traigan muchas cosillas los reyes.
Jaja pensaba que no lo diría

Dejar pasar el amor, el primero
Me encanta, menuda conversación para la semana que viene. Y la barra de por medio

Ains, me voy a ver la cabalgata. Que voy ha llegar tardisimo, pero voy con una sonrisa que no me cabe.
Un besazo
Que os traigan muchas cosillas los reyes.
#5326
05/01/2012 18:52
Espero que francisca baje el tono de la conversacion porque yo la veo como siempre... No se apea del burro ni a la de tres...!
#5327
05/01/2012 18:55
Yo me conformo con verlos juntos, solos (sin Voldemort) y hablando de su pasado. Ya si me quitan la barra de en medio la releche (y como no sabemos como continúa la escena... ahí lo dejo xD)
Aquí estoy esperando a que suban el avance a la web, que de momento no lo han hecho.
Aquí estoy esperando a que suban el avance a la web, que de momento no lo han hecho.
#5328
05/01/2012 19:37
Hola chicas.
Ay ay ay ay ay ay ¡¡¡QUE ME DA UN TELELE!!! Dios mío necesito ver otra vez ese PEDAAAAZO DE AVANCE. Este fin de semana va a ser demasiado largo DIOS MÍO.
Siento no haber pasado por aquí pero los borbones me tenían secuestrada XD. Es broma, es que digo si enciendo el ordenador voy ipsofacta al foro y tengo que preparar exámenes asi que me he dedicado a darle un empujón a la teoría. Pero no me he perdido vuestros comentarios.
Si vais a matar a Águeda apuntadme ya!!!! Dios mío que tontería tiene esa mujer. ¿Y el tonito que le ha puesto a Raimundo cuando ha dicho eso de "estaba esperando a que lo hiciera" o algo así? ¡¡Qué guantazo se ha ganado con eso!! El mismo que se ha ganado Sebastián ¿Pero qué pretenden los guionistas con él? De verdad que no les entiendo.
En cuanto a los relatos Ruth... ¿qué te digo ya que no te haya dicho? Impresionantes. Ese sueño compartido, esa puerta cerrada en las narices de Emilia XD. Pero estos días me estaba barruntando algo... ¿y si el sueño de Raimundo no es con Francisca... sino con Natalia? ¿Y si en ese sueño le impulsara a luchar por su felicidad? Sería bonito verlo en la serie ¿no?
En fin muchachas, si puedo os dejaré un trocillo de mi relato para hacer boca la semana que viene. Que el avance me ha dado una ansiedad tremenda y estoy escritora. Y que os traigan muchas cosas los reyes guapísimas
Ay ay ay ay ay ay ¡¡¡QUE ME DA UN TELELE!!! Dios mío necesito ver otra vez ese PEDAAAAZO DE AVANCE. Este fin de semana va a ser demasiado largo DIOS MÍO.
Siento no haber pasado por aquí pero los borbones me tenían secuestrada XD. Es broma, es que digo si enciendo el ordenador voy ipsofacta al foro y tengo que preparar exámenes asi que me he dedicado a darle un empujón a la teoría. Pero no me he perdido vuestros comentarios.
Si vais a matar a Águeda apuntadme ya!!!! Dios mío que tontería tiene esa mujer. ¿Y el tonito que le ha puesto a Raimundo cuando ha dicho eso de "estaba esperando a que lo hiciera" o algo así? ¡¡Qué guantazo se ha ganado con eso!! El mismo que se ha ganado Sebastián ¿Pero qué pretenden los guionistas con él? De verdad que no les entiendo.
En cuanto a los relatos Ruth... ¿qué te digo ya que no te haya dicho? Impresionantes. Ese sueño compartido, esa puerta cerrada en las narices de Emilia XD. Pero estos días me estaba barruntando algo... ¿y si el sueño de Raimundo no es con Francisca... sino con Natalia? ¿Y si en ese sueño le impulsara a luchar por su felicidad? Sería bonito verlo en la serie ¿no?
En fin muchachas, si puedo os dejaré un trocillo de mi relato para hacer boca la semana que viene. Que el avance me ha dado una ansiedad tremenda y estoy escritora. Y que os traigan muchas cosas los reyes guapísimas
#5329
05/01/2012 19:39
He cometido muchos errores en mi vida...

...y no pretendo que mis hijos sean perfectos

¿Qué errores Raimundo Ulloa?

Sabes muy bien a qué me refiero...

No..no lo se...

Dejar pasar el amor. El primero...

...y no pretendo que mis hijos sean perfectos

¿Qué errores Raimundo Ulloa?

Sabes muy bien a qué me refiero...

No..no lo se...

Dejar pasar el amor. El primero...
#5330
05/01/2012 20:06
BUENO CHICAS ´:
MEnudo regalo de reyes que nos han dejado casi me da un vuelco el corazon viendo los avances
que miradas entre ellos es que son el uno para el otro .
AGUEDA NO TIENES NADA QUE HACER JA JA JA MENUDA ES NUESTRA FRANCISCA .
MEnudo regalo de reyes que nos han dejado casi me da un vuelco el corazon viendo los avances
que miradas entre ellos es que son el uno para el otro .
AGUEDA NO TIENES NADA QUE HACER JA JA JA MENUDA ES NUESTRA FRANCISCA .
#5331
05/01/2012 20:39
Ola bonitas miassssssssssssss,os acordais de mi?Seria normal que no xd.Yo de vosotras si y mucho.
No tengo tiempo más que para pasarme un segundo pero hace tiempo que ando bastante desconectada de la serie pero parece que tengo un sexto sentido para presentir que va a pasar algo porque VAMOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS,porque VAMOSSSSSSSSSSS.
MUERTA ME HALLO.
*tengo que revivir que hoy tengo cena de Reyes jajajaja*
A mi me dice eso del pasar del amor y traspaso la barra como si fuera invisible jajajaja. <3 Y ya veras tu como no lo dejamos pasar ni un segundo más XD
Espero que hayas tenido un buen comienzo de año ;)
Pd:Meandome con el titulo, Voldemort jajajajajajaja veo que la aburrida que le llamo yo xd es la inombrable,la que no debe ser nombrada xddddddddddddddddd
No tengo tiempo más que para pasarme un segundo pero hace tiempo que ando bastante desconectada de la serie pero parece que tengo un sexto sentido para presentir que va a pasar algo porque VAMOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS,porque VAMOSSSSSSSSSSS.
MUERTA ME HALLO.
*tengo que revivir que hoy tengo cena de Reyes jajajaja*
A mi me dice eso del pasar del amor y traspaso la barra como si fuera invisible jajajaja. <3 Y ya veras tu como no lo dejamos pasar ni un segundo más XD
Espero que hayas tenido un buen comienzo de año ;)
Pd:Meandome con el titulo, Voldemort jajajajajajaja veo que la aburrida que le llamo yo xd es la inombrable,la que no debe ser nombrada xddddddddddddddddd
#5332
05/01/2012 20:47
Hija pródiga,por supuesto que te echamos de menos y nos acordamos de tí
(yo mucho,ya te lo dije el otro día)
Aquí has de estar el ¿martes? para tus capturas jejeje
Un beso mi niña
Edito: Natalia,el relato de la puerta en las narices a Emilia,es de miri
¡grande!
(yo mucho,ya te lo dije el otro día)
Aquí has de estar el ¿martes? para tus capturas jejeje
Un beso mi niña
Edito: Natalia,el relato de la puerta en las narices a Emilia,es de miri
¡grande!
#5333
05/01/2012 22:10
juas juas juas me encanta!!!
yo había empezado a escribir mi escena alternativa (¡no lo puedo remediar!)
pero como quiero ponerla toda seguida,a ver si os la subo mañana
yo había empezado a escribir mi escena alternativa (¡no lo puedo remediar!)
pero como quiero ponerla toda seguida,a ver si os la subo mañana
#5334
05/01/2012 23:48
Siento haber tardado tanto en meterme pero es que han venido los reyes magos a mi casa de hecho estoy escribiendo desde mi nuevo tablet. Que pasada.
Bueno entre esto y la pedazo de escena...madree si boy no me da el infarto es que ya no me da. Chicas que Raimundo SE HA DECLARADO por que si eso no es una declaracion que venga Dios y lo vea y esa mirada. Como Francisca no diga algo bonito la mato. Chicas mañana sigo comentando. Os quiero
Bueno entre esto y la pedazo de escena...madree si boy no me da el infarto es que ya no me da. Chicas que Raimundo SE HA DECLARADO por que si eso no es una declaracion que venga Dios y lo vea y esa mirada. Como Francisca no diga algo bonito la mato. Chicas mañana sigo comentando. Os quiero
#5335
05/01/2012 23:50
Lo primero Silvia, se te echaba muchísimo de menos!!! A ti y a esas fantásticas capturas que nos traes de vez en cuando y que esperaremos como agua de mayo tras la escena!!
Lo segundo Miri, me ha encantado tu versión. Como molaría ver algo así!!! Que me da a mi que nos vamos a tener que conformar con las miraditas propias de la confesión...
Y para terminar y analizado el avance solo me queda decir que no hay quien gane a la Paca a tocar los huevos (lo que me he reído con ese "al menos el muchacho saldrá... GUAPO") ni a Rai en frases lapidarias (dejar pasar el amor, el primero). ¡¡Que ganas de ver la escena entera!!
Ruth, deseando leer tu versión!
EDITO: Y a destacar que Rai lleva el chaleco oscuro, ese que le sienta taaaaan bien
No sabe la Paca ni na
Lo segundo Miri, me ha encantado tu versión. Como molaría ver algo así!!! Que me da a mi que nos vamos a tener que conformar con las miraditas propias de la confesión...
Y para terminar y analizado el avance solo me queda decir que no hay quien gane a la Paca a tocar los huevos (lo que me he reído con ese "al menos el muchacho saldrá... GUAPO") ni a Rai en frases lapidarias (dejar pasar el amor, el primero). ¡¡Que ganas de ver la escena entera!!
Ruth, deseando leer tu versión!
EDITO: Y a destacar que Rai lleva el chaleco oscuro, ese que le sienta taaaaan bien
No sabe la Paca ni na
#5336
06/01/2012 00:55
Miri cariño perdona
Siempre me pasa lo mismo cuando acumulo páginas y es que ya no estoy segura de quién es cada relato XD. Tus dos minis han sido estupendos. Ojalá veamos algo así el martes. Y añado que me reí una barbaridad con la puerta en las narices a Emilia.
Silvi TÍAAAAAA ¡Claro que se te echaba de menos! A ti y a Lourdes. Te esperamos el martes que vamos a acabar declarándolo día raipaquista XD. Madre mía... pobre hilo. Creo que va a petar este fin de semana jejejejeje.
En fin... mientras tanto... Allá que va mi humilde relato.
Durante todo el día nadie le dijo a Raimundo que era su cumpleaños cuando en realidad todo el pueblo lo sabía. Al caer la noche todo estaba preparado en los jardines de la Casona. Raimundo se encontraba batallando con la cuadrilla de parroquianos que siempre iba para cenar en esos momentos cuando Emilia entró con la cara un tanto preocupada. Cuando se acercó a la casa Raimundo le preguntó:
- Emilia hija ¿qué tienes?
- Padre… me he encontrado con Mauricio fuera y me ha dicho que la Doña quiere verle. – dijo Emilia.
- ¿Por eso traes esa cara? – dijo Raimundo extrañado.
- Padre perdone pero no me acostumbro a que la misma Doña de estos últimos años, la misma persona fría de antes, sea la que le busque. – dijo Emilia. – Me alegro por usted pero no puedo evitar verlo extraño.
- Te entiendo hija. A veces yo tampoco me lo creo.
Raimundo se quitó el delantal y se fue rápido a la Casona. Alfonso entró después y se dirigió sonriente a Emilia.
- Trae que te ayudo mujer. No te puedes perder la fiesta de tu padre.
…
Raimundo se dirigía a la Casona totalmente nervioso cuando de repente vio a todo el pueblo en el jardín.
- ¿Qué es todo esto?
- ¡¡¡¡¡¡¡¡SORPRESA!!!!!!!!!
Raimundo se quedó con la boca abierta cuando vio lo que tenía ante sus ojos. Dos mesas llenas de comida, música,… Pero lo que más le impresionó fue el cartel que colgaba encima de ellos: “Felicidades Raimundo” Unas lágrimas se deslizaron por su rostro de la emoción. De repente Hipólito salió de entre la multitud y comenzó a cantar con su guitarra:
- Cumpleaaaaños feliiiiz, cumpleaaaaños feliiiiz, te deseeeeaaaamos don Raimundooooo, cumpleaaaaaños feliiiiiz.
Todo el pueblo aplaudió tras la canción de Hipólito. Entre risas y alegría Raimundo comenzó a saludar a la gente que se había acercado a la fiesta dándoles las gracias pero en realidad estaba buscando a una persona. Pero no la encontraba. Después de unos minutos llegaron Emilia y Alfonso y se unieron a la fiesta.
- ¡Emilia hija! – gritó Raimundo con los brazos abiertos.
- Felicidades padre. ¿De verdad creía que no nos habíamos acordado?
- Llevamos preparando esto desde hacía días don Raimundo. – dijo Alfonso.
- Os estoy muy agradecido a todos. De verdad que no me lo esperaba. – dijo Raimundo emocionado.
- ¡Ah! Se me olvidaba. La Doña dijo que cuando llegara que fuera a la Casona. Quería hablar con usted… en privado. – dijo Emilia acentuando esas palabras.
La sonrisa de Raimundo no pudo ser más grande tras esas palabras.
- Pues… no la hagamos esperar. – dijo Raimundo pícaro.
- Vaya, vaya padre. – le instó Emilia.
…
Ya en la Casona, Francisca estaba radiante con un vestido nuevo negro de lentejuelas que marcaba sus curvas. Estaba preciosa. Era una de las muchas cosas que había encargado nuevas de la Puebla para su viaje. Estaba segura de que iba a ser inolvidable. También se había dejado el pelo suelto. Ahora lucía una melena que le caía por los hombros. Cuando Raimundo entró y la vio se quedó perplejo.
- Dios mío Francisca… Estás preciosa.
Francisca no dijo nada. Se limitó a avanzar hasta él, deslizar sus brazos por el cuello de Raimundo y atacar su boca con todo el amor que guardaba para él.
- Felicidades tabernero. – susurró Francisca rozando sus labios.
- Es el mejor cumpleaños de mi vida. – le susurró Raimundo deslizando sus manos por la cintura y la espalda de ella.
- ¿Ah sí? ¿Y eso por qué? – le contestó ella. Raimundo respondió con un beso apasionado introduciendo su lengua en su boca y abrazándola más fuerte.
- Porque vuelvo a estar a tu lado. – le dijo él apoyando su frente en la de ella.
- Estoy deseando fugarme contigo. – dijo ella cuando nunca pensó que las oiría de su boca. – Ya tengo todo listo. Solo necesito que venga Tristán.
- ¿Tienes noticias suyas?
- Sí. Esta mañana llegó una carta suya. Han decidido volver unos días antes. Dicen que tienen una noticia muy importante que darnos y que no pueden esperar. Llegarán dentro de dos días.
- No veo el momento de estar a solas contigo y perderme entre tus brazos. – dijo Raimundo antes de abatirla con otro beso.
- Tendremos todo el tiempo del mundo. Pero eso sí… - dijo con su sonrisa pícara y con su brillo maléfico. – será mejor que cojas fuerzas estos días Ulloa. Te aseguró que las necesitarás. – le susurró en su oído.
Raimundo la miró sorprendido.
- ¿Ah sí?
- Sí… Tengo muchas sorpresas para ti - dijo ella antes de morder sus labios en un gesto provocativo. – Pero ahora tenemos unos invitados que atender Ulloa. – dijo volviéndose de repente hasta la puerta dejando a Raimundo con la miel en los labios. La miró como avanzaba unos pasos. Francisca le dirigió una mirada pícara.
- ¿No vienes?
Raimundo se mordió el labio ante ese tono. ¿Cómo podía provocarle tanta pasión? Avanzó hasta ella, la obligó a girarse y la acorraló contra la pared. Ella sonreía al ver su expresión.
- Eso no se hace Francisca. – dijo ella antes de perderse en sus labios y acariciar su cuerpo con sus manos. Caricias que a Francisca le arrancaron unos intensos jadeos de placer sobre todo cuando pasaban por sus muslos y le subían el vestido. – Ahora sí. – dijo él separándose para poder respirar. Le ofreció el brazo y ella lo aceptó.
Salieron y ambos disfrutaron de la fiesta. Incluido Francisca entre miradas de asombro por su nuevo aspecto cosa que a ella no le importó en lo más mínimo. Era feliz y absolutamente nadie iba a manchar su felicidad.
Siempre me pasa lo mismo cuando acumulo páginas y es que ya no estoy segura de quién es cada relato XD. Tus dos minis han sido estupendos. Ojalá veamos algo así el martes. Y añado que me reí una barbaridad con la puerta en las narices a Emilia.Silvi TÍAAAAAA ¡Claro que se te echaba de menos! A ti y a Lourdes. Te esperamos el martes que vamos a acabar declarándolo día raipaquista XD. Madre mía... pobre hilo. Creo que va a petar este fin de semana jejejejeje.
En fin... mientras tanto... Allá que va mi humilde relato.
Durante todo el día nadie le dijo a Raimundo que era su cumpleaños cuando en realidad todo el pueblo lo sabía. Al caer la noche todo estaba preparado en los jardines de la Casona. Raimundo se encontraba batallando con la cuadrilla de parroquianos que siempre iba para cenar en esos momentos cuando Emilia entró con la cara un tanto preocupada. Cuando se acercó a la casa Raimundo le preguntó:
- Emilia hija ¿qué tienes?
- Padre… me he encontrado con Mauricio fuera y me ha dicho que la Doña quiere verle. – dijo Emilia.
- ¿Por eso traes esa cara? – dijo Raimundo extrañado.
- Padre perdone pero no me acostumbro a que la misma Doña de estos últimos años, la misma persona fría de antes, sea la que le busque. – dijo Emilia. – Me alegro por usted pero no puedo evitar verlo extraño.
- Te entiendo hija. A veces yo tampoco me lo creo.
Raimundo se quitó el delantal y se fue rápido a la Casona. Alfonso entró después y se dirigió sonriente a Emilia.
- Trae que te ayudo mujer. No te puedes perder la fiesta de tu padre.
…
Raimundo se dirigía a la Casona totalmente nervioso cuando de repente vio a todo el pueblo en el jardín.
- ¿Qué es todo esto?
- ¡¡¡¡¡¡¡¡SORPRESA!!!!!!!!!
Raimundo se quedó con la boca abierta cuando vio lo que tenía ante sus ojos. Dos mesas llenas de comida, música,… Pero lo que más le impresionó fue el cartel que colgaba encima de ellos: “Felicidades Raimundo” Unas lágrimas se deslizaron por su rostro de la emoción. De repente Hipólito salió de entre la multitud y comenzó a cantar con su guitarra:
- Cumpleaaaaños feliiiiz, cumpleaaaaños feliiiiz, te deseeeeaaaamos don Raimundooooo, cumpleaaaaaños feliiiiiz.
Todo el pueblo aplaudió tras la canción de Hipólito. Entre risas y alegría Raimundo comenzó a saludar a la gente que se había acercado a la fiesta dándoles las gracias pero en realidad estaba buscando a una persona. Pero no la encontraba. Después de unos minutos llegaron Emilia y Alfonso y se unieron a la fiesta.
- ¡Emilia hija! – gritó Raimundo con los brazos abiertos.
- Felicidades padre. ¿De verdad creía que no nos habíamos acordado?
- Llevamos preparando esto desde hacía días don Raimundo. – dijo Alfonso.
- Os estoy muy agradecido a todos. De verdad que no me lo esperaba. – dijo Raimundo emocionado.
- ¡Ah! Se me olvidaba. La Doña dijo que cuando llegara que fuera a la Casona. Quería hablar con usted… en privado. – dijo Emilia acentuando esas palabras.
La sonrisa de Raimundo no pudo ser más grande tras esas palabras.
- Pues… no la hagamos esperar. – dijo Raimundo pícaro.
- Vaya, vaya padre. – le instó Emilia.
…
Ya en la Casona, Francisca estaba radiante con un vestido nuevo negro de lentejuelas que marcaba sus curvas. Estaba preciosa. Era una de las muchas cosas que había encargado nuevas de la Puebla para su viaje. Estaba segura de que iba a ser inolvidable. También se había dejado el pelo suelto. Ahora lucía una melena que le caía por los hombros. Cuando Raimundo entró y la vio se quedó perplejo.
- Dios mío Francisca… Estás preciosa.
Francisca no dijo nada. Se limitó a avanzar hasta él, deslizar sus brazos por el cuello de Raimundo y atacar su boca con todo el amor que guardaba para él.
- Felicidades tabernero. – susurró Francisca rozando sus labios.
- Es el mejor cumpleaños de mi vida. – le susurró Raimundo deslizando sus manos por la cintura y la espalda de ella.
- ¿Ah sí? ¿Y eso por qué? – le contestó ella. Raimundo respondió con un beso apasionado introduciendo su lengua en su boca y abrazándola más fuerte.
- Porque vuelvo a estar a tu lado. – le dijo él apoyando su frente en la de ella.
- Estoy deseando fugarme contigo. – dijo ella cuando nunca pensó que las oiría de su boca. – Ya tengo todo listo. Solo necesito que venga Tristán.
- ¿Tienes noticias suyas?
- Sí. Esta mañana llegó una carta suya. Han decidido volver unos días antes. Dicen que tienen una noticia muy importante que darnos y que no pueden esperar. Llegarán dentro de dos días.
- No veo el momento de estar a solas contigo y perderme entre tus brazos. – dijo Raimundo antes de abatirla con otro beso.
- Tendremos todo el tiempo del mundo. Pero eso sí… - dijo con su sonrisa pícara y con su brillo maléfico. – será mejor que cojas fuerzas estos días Ulloa. Te aseguró que las necesitarás. – le susurró en su oído.
Raimundo la miró sorprendido.
- ¿Ah sí?
- Sí… Tengo muchas sorpresas para ti - dijo ella antes de morder sus labios en un gesto provocativo. – Pero ahora tenemos unos invitados que atender Ulloa. – dijo volviéndose de repente hasta la puerta dejando a Raimundo con la miel en los labios. La miró como avanzaba unos pasos. Francisca le dirigió una mirada pícara.
- ¿No vienes?
Raimundo se mordió el labio ante ese tono. ¿Cómo podía provocarle tanta pasión? Avanzó hasta ella, la obligó a girarse y la acorraló contra la pared. Ella sonreía al ver su expresión.
- Eso no se hace Francisca. – dijo ella antes de perderse en sus labios y acariciar su cuerpo con sus manos. Caricias que a Francisca le arrancaron unos intensos jadeos de placer sobre todo cuando pasaban por sus muslos y le subían el vestido. – Ahora sí. – dijo él separándose para poder respirar. Le ofreció el brazo y ella lo aceptó.
Salieron y ambos disfrutaron de la fiesta. Incluido Francisca entre miradas de asombro por su nuevo aspecto cosa que a ella no le importó en lo más mínimo. Era feliz y absolutamente nadie iba a manchar su felicidad.
#5337
06/01/2012 01:42
MIs niñas lindas felices reyes a todas os quiero,
#5338
06/01/2012 10:07
Guap@s!!! Ni dormir he podido de la emocion!! Ala otra que se suma a los imsomnios!!!
Felices reyes!!!
Felices reyes!!!
#5339
06/01/2012 11:07
Bueno chicas después de las emociones de ayer (entre la escena y los reyes fue una noche de la leche), hoy más tranquila comento.
Lo primero es lo primero: SILVIIIIIIIIIIII el volver a leerte sí que ha sido un regalazo, has vueltoooooooo, mi niña, como se te echaba de menos, ni se te ocurra volver a tardar tanto en aparecer por aquí.
Como al final se le ocurra a Voldemort ir a la boda me cagaré en todo, si te has comprometido en ir al baile pues al baile, hay que tener educación y ese Raimundo...lo adoro, me encanta pero chicas cuando está con Agueda es como si se volviese gilipollas, le cambia hasta el tono de voz, que horror.
Ruth no toques ¿por qué tocas?. Raimundo con traje ES MIO (mi tesorooooooooo), el resto del tiempo te lo doy enterito pero vestido de padrino...hay omaaaaaaaaa(Chus, esto también va por ti ¿eh?)
Miri, me he partido de risa, ja ja, que momentazo, pasa así y me da, que grande y Natalia...eres una empollona, que estamos de vacaciones niña, descansa un poquito. Que bonito la fiesta sorpresa y que ganas de que se vayan para Aranjuez los dos solitos, esa Francisca "maruja" puede ser mortal.
En cuanto a la escena, madreeeeeeeee que mirada de Rai cuando lo del error, si la escena terminara ahí casi diría que es una declaración en toda regla pero...TENGO MIEDOOOOOOO ¿y si le da por decir que es un error que no piensa volver a repetir (refiriendose a Voldemort)? ahí mi Paca se nos muere y yo con ella. De todas formas que llegue el lunes ya, que fin de semana más largo por favor y lo peor es que hasta que no salga a las 10 no podré verlo nooooooooooo.
Bueno mis niñas que espero que los reyes se hayan portado genial con vosotras. Os quiero.
Lo primero es lo primero: SILVIIIIIIIIIIII el volver a leerte sí que ha sido un regalazo, has vueltoooooooo, mi niña, como se te echaba de menos, ni se te ocurra volver a tardar tanto en aparecer por aquí.
Como al final se le ocurra a Voldemort ir a la boda me cagaré en todo, si te has comprometido en ir al baile pues al baile, hay que tener educación y ese Raimundo...lo adoro, me encanta pero chicas cuando está con Agueda es como si se volviese gilipollas, le cambia hasta el tono de voz, que horror.
Ruth no toques ¿por qué tocas?. Raimundo con traje ES MIO (mi tesorooooooooo), el resto del tiempo te lo doy enterito pero vestido de padrino...hay omaaaaaaaaa(Chus, esto también va por ti ¿eh?)
Miri, me he partido de risa, ja ja, que momentazo, pasa así y me da, que grande y Natalia...eres una empollona, que estamos de vacaciones niña, descansa un poquito. Que bonito la fiesta sorpresa y que ganas de que se vayan para Aranjuez los dos solitos, esa Francisca "maruja" puede ser mortal.
En cuanto a la escena, madreeeeeeeee que mirada de Rai cuando lo del error, si la escena terminara ahí casi diría que es una declaración en toda regla pero...TENGO MIEDOOOOOOO ¿y si le da por decir que es un error que no piensa volver a repetir (refiriendose a Voldemort)? ahí mi Paca se nos muere y yo con ella. De todas formas que llegue el lunes ya, que fin de semana más largo por favor y lo peor es que hasta que no salga a las 10 no podré verlo nooooooooooo.
Bueno mis niñas que espero que los reyes se hayan portado genial con vosotras. Os quiero.
#5340
06/01/2012 16:30
Buenas tesoros,espero que los Reyes hayan sido generosas con vosotras.Yo con tener a mi familia conmigo,ya me doy por regalada.Todo lo que venga a mayores,bienvenido sea 
Aquí os dejo mi escena alternativa a las escenas bonitas del martes.Aunque irreal, espero que os guste.Un beso,os leo a la noche!
"Escena alternativa"
Abrió la puerta de la Casa de Comidas igual que un niño abre emocionado su regalo el día de Reyes. Su mirada se iluminó como hacía siempre, cuando divisó a Raimundo al fondo, faenando detrás de la barra. Éste aún no se había percatado de su presencia a pesar de que eran pocos los parroquianos presentes en la taberna, por lo que se permitió observarle con la misma mirada de enamorada que ponía siempre, segura de que él no la había visto.
No había querido pararse a pensar en las verdaderas razones de su presencia allí. No. Era demasiado orgullosa para reconocerlo, así que disfrazó la verdad con la excusa de felicitar a Raimundo por la próxima boda de su hija Emilia con el mayor de los Castañeda. Lentamente, se fue acercando hasta la barra. Se estremeció cuando Raimundo alzó la vista y se cruzó con sus ojos. ¡Dios santo, siempre había sido capaz de robarle el aliento solo con una de sus miradas!
- Francisca Montenegro, sea usted bienvenida a mi humilde casa – Posó el cuchillo con el que había estado cortando queso hacía breves instantes. - ¿A qué debo el honor de su visita? –
Francisca sonrió con los ojos. ¡Siempre igual! Con el arma cargada, dispuestos a una buena batalla.
- Relaja ese carácter Raimundo que mi visita, en esta ocasión, es pura cortesía –
- ¿Cortesía y Francisca Montenegro juntas? – Soltó una sincera carcajada. – Me vas a permitir que lo dude. Aunque bueno, en estos días estoy tan contento, que sea lo que sea a lo que hayas venido, no vas a conseguir que me enfade –
- Ni lo pretendo siquiera tabernero – Pasó uno de sus dedos por la barra, sacudiéndolo después. – Ya te dije que vengo en son de paz -.
Raimundo la miró con detenimiento. La verdad es que le sorprendía su actitud y más si cabe, si tenía en cuenta que su último encuentro en la plaza había sido… interesante. Jamás en su vida había tenido una conversación tan absurda con alguien como la que mantuvo con ella. Por su parte, debía añadir que se había sobresaltado al escuchar la voz de Francisca a sus espaldas estando Voldemort como estaba asida a su brazo.
- Muy bien, tú dirás entonces –
- Rosario… - Suavizó su tono de voz. -…me ha dado la noticia de la próxima boda de su hijo con Emilia, y vine a presentar mis respetos y felicitarte por el evento, nada más –
Raimundo respiró con fuerza. Parecía sincera, pero con Francisca uno no podía fiarse del todo. Pensó en ella ahora mismo como un lobo con piel de cordero, pero al hacerlo, sus pensamientos se desviaron hacia donde no debían. Recordó a la Francisca dulce pero a la vez apasionada, que le hacía perder la razón. Meneó la cabeza volviendo a la realidad cuando se dio cuenta de que ella le estaba mirando fijamente.
- Si es así, te lo agradezco Francisca. Mi hija está feliz y yo no puedo pedir nada más – le dijo mientras cogía un trapo y empezaba a secar vasos. Necesitaba tener las manos ocupadas para esconder el temblor que siempre aparecía cuando la tenía delante.
- Emilia ha tenido suerte al encontrar a un muchacho tan bueno, honrado y trabajador como Alfonso Castañeda, y más dadas las circunstancias – Le miró con fingida inocencia. – Porque a ver qué joven iba a cargar con el mocoso de otro… –
Ahí estaba. La puñalada final que él tanto temía. ¿Cómo podía ser tan ingenuo de pensar que Francisca venía en son de paz? Tuvo que morderse la lengua para no contestarle de malas maneras. Ella prosiguió.
-… al menos el chaval saldrá…guapo… ¿no crees? - Recalcó la palabra “guapo” con toda intención. ¿Por qué había tenido que hacerlo? Era superior a ella, como si no pudiera evitar herirle con alguna de sus pullas. Esta vez se sintió miserable, porque bien pensado, era la menos indicada para echar en cara algo que ella misma había vivido en sus propias carnes. La única diferencia es que Emilia había tenido suerte al encontrar al hombre que iba a criar a su hijo. Ella por el contrario no pudo haber elegido peor. Bajó la mirada para no enfrentarse a la de Raimundo.
- ¿A qué vienes Francisca? ¿Es que no puedes dejarme en paz? – Dejó con fuerza el trapo que tenía entre las manos. – No voy a permitir que se insulte a mis hijos en mi propia casa. Lo único que me importa es la felicidad de Emilia, a pesar de que me hubiera gustado que las cosas fueran de otra manera. Pero he aprendido que la vida hay que tomarla como viene – Suspiró, deteniendo brevemente su discurso. – Yo mismo lo he sufrido en mi persona – La miró con intensidad. – He cometido muchos errores en mi vida, y no pretendo que mis hijos sean perfectos –
Francisca, que había permanecido con la cabeza gacha, la movió ligeramente para encararse de nuevo con él. Esa última frase pronunciada, le había echo temblar por dentro.
- ¿Qué errores, Raimundo Ulloa? –
Estaba atrapado. Tan concentrado había estado en sus palabras que en realidad no fue consciente de lo que había dicho. Errores…Frente a él tenía a la mujer que amaba preguntándole por ellos. Y no sabía qué contestar.
- Sabes muy bien a qué me refiero… - le dijo mientras esquivaba su mirada.
Se sintió traspasada por aquellas palabras. Apenas tenía resuello para continuar hablando, pero ansiaba escuchar de sus labios cuál era alguno de esos errores que le atormentaba. Y sobre todo, si estaba relacionado con ella como sospechaba.
- No, no lo sé… - Dímelo Raimundo…dime que te arrepientes de haberme dejado…dímelo…
Raimundo alzó la mirada para fijarla en ella. Estaba abrumado por la espiral de sentimientos encontrados por la que estaba atravesando. La irrupción de Voldemort en su vida, le había hecho recordar lo que es sentirse nuevamente cómodo con una mujer. El problema era que la única con la que soñaba estar, estaba fuera de su alcance. Y sin embargo, ahí estaba Francisca. Frente a él esperando una respuesta.
- Dejar pasar el amor…el primero. Y no hay un solo día que no me arrepienta de ello –
La mirada de Raimundo la traspasaba, llegando hasta su corazón y resquebrajando la debilitada coraza que le recubría. Él se había encargado de ir destruyéndola poco a poco y cada vez le quedaban menos defensas.
- ¿Amor? – Su voz seguía siendo suave. Tanto que a Raimundo le partía el alma escucharla. – Tú le dejaste pasar. A mí se me escapó entre los dedos sin que tan siquiera lo viera venir – Tenía la mirada perdida, como si estuviera en algún lugar del pasado. – Un día crees que no puede existir felicidad mayor que la que estás viviendo y al día siguiente… - Le quemaba la garganta y cada vez le costaba más hablar. -…Al día siguiente estás muerta por dentro – Así se sentía ella. Muerta desde que Raimundo no estaba a su lado. Apoyó su mano en la barra ante el temblor de sus rodillas y volvió a mirarle a los ojos. – El amor es cosa de niños. O de locos que aún siguen creyendo en él… -
Raimundo sentía el dolor de Francisca como si fuera propio. Reconoció los mismos sentimientos que él tenía cuando pensaba en ella. Miró la mano que tenía en la barra, y él apoyó también las palmas de sus manos, muy cerca de donde estaba la de Francisca.

Aquí os dejo mi escena alternativa a las escenas bonitas del martes.Aunque irreal, espero que os guste.Un beso,os leo a la noche!
"Escena alternativa"
Abrió la puerta de la Casa de Comidas igual que un niño abre emocionado su regalo el día de Reyes. Su mirada se iluminó como hacía siempre, cuando divisó a Raimundo al fondo, faenando detrás de la barra. Éste aún no se había percatado de su presencia a pesar de que eran pocos los parroquianos presentes en la taberna, por lo que se permitió observarle con la misma mirada de enamorada que ponía siempre, segura de que él no la había visto.
No había querido pararse a pensar en las verdaderas razones de su presencia allí. No. Era demasiado orgullosa para reconocerlo, así que disfrazó la verdad con la excusa de felicitar a Raimundo por la próxima boda de su hija Emilia con el mayor de los Castañeda. Lentamente, se fue acercando hasta la barra. Se estremeció cuando Raimundo alzó la vista y se cruzó con sus ojos. ¡Dios santo, siempre había sido capaz de robarle el aliento solo con una de sus miradas!
- Francisca Montenegro, sea usted bienvenida a mi humilde casa – Posó el cuchillo con el que había estado cortando queso hacía breves instantes. - ¿A qué debo el honor de su visita? –
Francisca sonrió con los ojos. ¡Siempre igual! Con el arma cargada, dispuestos a una buena batalla.
- Relaja ese carácter Raimundo que mi visita, en esta ocasión, es pura cortesía –
- ¿Cortesía y Francisca Montenegro juntas? – Soltó una sincera carcajada. – Me vas a permitir que lo dude. Aunque bueno, en estos días estoy tan contento, que sea lo que sea a lo que hayas venido, no vas a conseguir que me enfade –
- Ni lo pretendo siquiera tabernero – Pasó uno de sus dedos por la barra, sacudiéndolo después. – Ya te dije que vengo en son de paz -.
Raimundo la miró con detenimiento. La verdad es que le sorprendía su actitud y más si cabe, si tenía en cuenta que su último encuentro en la plaza había sido… interesante. Jamás en su vida había tenido una conversación tan absurda con alguien como la que mantuvo con ella. Por su parte, debía añadir que se había sobresaltado al escuchar la voz de Francisca a sus espaldas estando Voldemort como estaba asida a su brazo.
- Muy bien, tú dirás entonces –
- Rosario… - Suavizó su tono de voz. -…me ha dado la noticia de la próxima boda de su hijo con Emilia, y vine a presentar mis respetos y felicitarte por el evento, nada más –
Raimundo respiró con fuerza. Parecía sincera, pero con Francisca uno no podía fiarse del todo. Pensó en ella ahora mismo como un lobo con piel de cordero, pero al hacerlo, sus pensamientos se desviaron hacia donde no debían. Recordó a la Francisca dulce pero a la vez apasionada, que le hacía perder la razón. Meneó la cabeza volviendo a la realidad cuando se dio cuenta de que ella le estaba mirando fijamente.
- Si es así, te lo agradezco Francisca. Mi hija está feliz y yo no puedo pedir nada más – le dijo mientras cogía un trapo y empezaba a secar vasos. Necesitaba tener las manos ocupadas para esconder el temblor que siempre aparecía cuando la tenía delante.
- Emilia ha tenido suerte al encontrar a un muchacho tan bueno, honrado y trabajador como Alfonso Castañeda, y más dadas las circunstancias – Le miró con fingida inocencia. – Porque a ver qué joven iba a cargar con el mocoso de otro… –
Ahí estaba. La puñalada final que él tanto temía. ¿Cómo podía ser tan ingenuo de pensar que Francisca venía en son de paz? Tuvo que morderse la lengua para no contestarle de malas maneras. Ella prosiguió.
-… al menos el chaval saldrá…guapo… ¿no crees? - Recalcó la palabra “guapo” con toda intención. ¿Por qué había tenido que hacerlo? Era superior a ella, como si no pudiera evitar herirle con alguna de sus pullas. Esta vez se sintió miserable, porque bien pensado, era la menos indicada para echar en cara algo que ella misma había vivido en sus propias carnes. La única diferencia es que Emilia había tenido suerte al encontrar al hombre que iba a criar a su hijo. Ella por el contrario no pudo haber elegido peor. Bajó la mirada para no enfrentarse a la de Raimundo.
- ¿A qué vienes Francisca? ¿Es que no puedes dejarme en paz? – Dejó con fuerza el trapo que tenía entre las manos. – No voy a permitir que se insulte a mis hijos en mi propia casa. Lo único que me importa es la felicidad de Emilia, a pesar de que me hubiera gustado que las cosas fueran de otra manera. Pero he aprendido que la vida hay que tomarla como viene – Suspiró, deteniendo brevemente su discurso. – Yo mismo lo he sufrido en mi persona – La miró con intensidad. – He cometido muchos errores en mi vida, y no pretendo que mis hijos sean perfectos –
Francisca, que había permanecido con la cabeza gacha, la movió ligeramente para encararse de nuevo con él. Esa última frase pronunciada, le había echo temblar por dentro.
- ¿Qué errores, Raimundo Ulloa? –
Estaba atrapado. Tan concentrado había estado en sus palabras que en realidad no fue consciente de lo que había dicho. Errores…Frente a él tenía a la mujer que amaba preguntándole por ellos. Y no sabía qué contestar.
- Sabes muy bien a qué me refiero… - le dijo mientras esquivaba su mirada.
Se sintió traspasada por aquellas palabras. Apenas tenía resuello para continuar hablando, pero ansiaba escuchar de sus labios cuál era alguno de esos errores que le atormentaba. Y sobre todo, si estaba relacionado con ella como sospechaba.
- No, no lo sé… - Dímelo Raimundo…dime que te arrepientes de haberme dejado…dímelo…
Raimundo alzó la mirada para fijarla en ella. Estaba abrumado por la espiral de sentimientos encontrados por la que estaba atravesando. La irrupción de Voldemort en su vida, le había hecho recordar lo que es sentirse nuevamente cómodo con una mujer. El problema era que la única con la que soñaba estar, estaba fuera de su alcance. Y sin embargo, ahí estaba Francisca. Frente a él esperando una respuesta.
- Dejar pasar el amor…el primero. Y no hay un solo día que no me arrepienta de ello –
La mirada de Raimundo la traspasaba, llegando hasta su corazón y resquebrajando la debilitada coraza que le recubría. Él se había encargado de ir destruyéndola poco a poco y cada vez le quedaban menos defensas.
- ¿Amor? – Su voz seguía siendo suave. Tanto que a Raimundo le partía el alma escucharla. – Tú le dejaste pasar. A mí se me escapó entre los dedos sin que tan siquiera lo viera venir – Tenía la mirada perdida, como si estuviera en algún lugar del pasado. – Un día crees que no puede existir felicidad mayor que la que estás viviendo y al día siguiente… - Le quemaba la garganta y cada vez le costaba más hablar. -…Al día siguiente estás muerta por dentro – Así se sentía ella. Muerta desde que Raimundo no estaba a su lado. Apoyó su mano en la barra ante el temblor de sus rodillas y volvió a mirarle a los ojos. – El amor es cosa de niños. O de locos que aún siguen creyendo en él… -
Raimundo sentía el dolor de Francisca como si fuera propio. Reconoció los mismos sentimientos que él tenía cuando pensaba en ella. Miró la mano que tenía en la barra, y él apoyó también las palmas de sus manos, muy cerca de donde estaba la de Francisca.