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El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon

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samureta
samureta
08/06/2011 23:44
elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon

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No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.

[/b]
#4841
Gisy
Gisy
14/12/2011 19:54
Eso!! Águeda no te metas!!!! no te soporto!!! ¬¬

Pero que oportuno Raimundo mira que ir a El Jaral a ver a Pepa!!!
#4842
Nhgsa
Nhgsa
14/12/2011 19:58
Hola chicas.

Me he escapado un momento del estudio para saludaros. Mañana tengo un examen de paleografía. Mariajo cariño cómo me acuerdo de ti ;). Estoy de la escritura uncial, la semiuncial, la capital cuadrada, etc. hasta más arriba de... ahí XD.

En cuanto a los vídeos me han encantado. Y antes de que se me olvide ¡¡¡¡FELIZ NAVIDAD PARA VOSOTROS TAMBIÉN MARÍA Y RAMÓN!!!! Estaban los dos monísimos.

El capítulo me ha gustado mucho. María ha estado GRANDE con mayúsculas y Ramón otro tanto. Esa entrada a casa de los Castañeda ha sido bestial junto con ese sufrimiento por su hija. Y esa defensa de Emilia me ha dejado a mí también con una sonrisa tonta XD. Si es que se quieren.

¡Ay de ti Águeda como se entere Francisca de que le has arreado un jarronazo a Raimundo! Si es que le daba... Por no decir a Juan... Me estoy planteando crear la plataforma POR UNA MUERTE LENTA Y DOLORSA PARA EL NIÑATO LLAMADO JUAN CASTAÑEDA. Es que NO LE SOPORTO.

En fin... veremos a ver cómo se disculpa Águeda. Comienza nuestro suplicio. Lo único que me consuela es que ya falta menos para las escenas que nos prometió Ramón. ¡¡¡Ánimo chicas!!!

Cuando acabe esta semana de exámenes seguiré un poco con el relato. A lo mejor hasta todavía les mando a Aranjuez de viaje romántico Mariajosé XD... me lo estoy planteando seriamente... guiño
#4843
Kerala
Kerala
14/12/2011 20:00
¡¡sabía yo que me olvidaba de algo!!

gracias por recordarlo miri.Esa cara de Rai cuando Sebastián ha dicho lo de problemas familiares ha sido...!! y luego preguntando si sabía que era.Así,como quien no quiere la cosa xD

apoyo lo de los botones.Pero JAMÁS delante de Águeda hum
Edito: y añado que el día que se desabroche los tres botones...¡¡lleve pantalones claros!!
fiestafiesta
#4844
Crippy
Crippy
14/12/2011 20:07
Natalia, me uno a tu plataforma de Juan y añado otra PORQUE FRANCISCA SE ENTERE DEL JARRONAZO A RAIMUNDO Y LE ARRANQUE EL MOÑO A ÁGUEDA

Edito: Si alguna quiere ver la conversación Mauricio-Francisca de nuevo la tenéis en el capítulo de hoy en la parte tercera, minuto 06:48.
Y a este respecto decir... soy la única a la que no le ha parecido tan casual que Mauricio estuviera en la taberna?? Es como si le estuviera dando reporte a la Paca por algo que ella le había pedido que hiciera, que estuviera allí. No sé, no sé...
#4845
mariajose1903
mariajose1903
14/12/2011 21:23
Natalia siiiii!!! Que vengan a aranjuez!!! Al hotel mariajose!! Jeje
#4846
soyi
soyi
14/12/2011 21:53
Bueno bueno que nos han enfadado a la paca y ni mas ni menos que juan secuestrar a u hija y como diria la esteban !!!POR MI HIJA MATO¡¡¡¡¡¡¡ ja ja . por otra parte MARIA aestado en esa escena magistral bueno que voy ha deciros que no sepais . pues que se prepare agueda cuando se entere de que de que le ha dado un jarronazo a su amor no megustaria estar en su pellejo jaja

un beso guapas
#4847
MrsT
MrsT
14/12/2011 23:12
Me gusta mucho el nuevo lema NO TOQUES, NO TOQUES!!!
DO NOT TOUCH, NICHT ANFASSEN!!!! NE TOUCHEZ PAS!! Queda claro???? es que hasta siente bien decirlo. me he quedao a gusto!
hoy he visto el capi en modo salón, vaya coñazo. el capítulo la verdad que me gustó, hemos tenido buenas raciones de Rai y Paca aunque por separao y María por favor qué escenas nos has regalado hoy! Eres la mejor!! Me encantó la escena en la que defiende a Emilia. Me encanta cuando muestra esos sentimientos de madre, especialmente cuando sufre por Soledad y bueno seguimos con la cuenta atrás para por fin ver lo que mas nos encantaría...
Y nuestro Rai pobriño , sin comentarios, aunque bueno sigo muy cabreada con lo de jarronazo! Qué manía tienen de darle a este hombre siempre en la cabeza y además a un hombre con un libro en la mano totalmente inofensivo. Pero esta pava de qué carallo va??? A ver si se entera la Paca y aparte de arrancarle el moño le echa en cara como quien no quiere la cosa de que ella no paga operaciones para que venga una y a la primera de cambio se lo deje lelo. Qué ella gusta rentabilizar de sus inversiones, !!!!!!
#4848
mariajo76
mariajo76
15/12/2011 00:00
De verdad que ver un capitulo en modo salón es una agonía, que horror.

A ver, inmensa la Paca, cuando deja a un lado esa manía que le ha salido de matar a Pepa vuelve a ser nuestra Paca y de verdad que se agradece, eso de que le dice a Mauricio que como vuelva a injuriar a la hija de Ulloa le arranca la piel a tiras...muy revelador

De juan y Soledad ni hablo, lo siento pero a mi esa trama ME ABURREEEEEEEEEE, que le den la nulidad de una puñetera vez y que nos dejen vivir. Lo de Juan es de chiste pero de los de llorar, que coñazo de tío, vete de putas o utiliza la tecnología digital y déjanos tranquilas niño.

Las escenas de Agueda y Pepa simplemente soporíferas, no tiene nada de química juntas, aburre verlas en cuanto a Agueda y lo del jarronazo...venga ya, me ha parecido una auténtica chorrada.

Por cierto como se le ocurra tocar a Rai TE CORTO LAS MANOS MAMARRACHA.

Ruth, si el relato te va a quitar mucho tiempo déjalo estar que bastante tienes con los dos empezados.

Niñas, os quiero.
#4849
mariajose1903
mariajose1903
15/12/2011 09:25
jajajaja....mariajo me parto con tus comentarios!!

joe es que es verdad que juan y soledad aburre.....y mira que alejandra me gusta mucho..pero chica decidete...si quieres a juan deja de vacilar y vete con el y si quieres a olmo pues pide la nulidad joe...vaya rollo


de agueda y pepa....dios son soporiferas las dos!! que insusas y hablando de cambios...decis que francisca ha cambiado de la primera y segunda temporada pues pepa ni te cuento...se ha converitdo en la tipica niña mona de telenovela americana..insulsa y tonta...! antes molaba con sus arrestos pero ahora...

maria inmejorable!!! mariaa te adoro!!


besotes guapas!!
#4850
Gisy
Gisy
15/12/2011 12:30
En vez de secuestrar a Sole Juan tendría que haber secuestrado a Águeda jojojo carcajada que Olmo quería matarlo asi que tendria mas motivos de secuestrar a Águeda asi no molestaria :p
#4851
thirdwatch
thirdwatch
15/12/2011 18:07
Acabo de ver el gif de la escena posterior de Rai Águeda que ha dejado Monkey en adelantos.. No estiy viendo el capítulo, pero por el gif parece que a Rai le cae bien Águeda.. Esto va a ser el acicate para recuperar a la Paca.. O eso espero
#4852
soyi
soyi
15/12/2011 19:48
hola:
hoy hemos vuelto haver a nuestra francisca del pricipio haciendo todo lo posible por su familia .

en cuanto AGUEDA pareceser que RAIMUNDO como era de esperar con ella dada de nada menos mal

no pega nada con AGUEDA. y por otra parte pienso que RAIMUNDO se ha que dado preocupado



por lo que le esta pasando a la hija de su amor por eso igual es que hable con juan para que suelte a

SOLEDAD y por ello francisca se hacercara ha el .


un beso guapas
#4853
Gisy
Gisy
15/12/2011 20:12

Raimundo <-------------- propiedad de Paca




Águeda ni te acerques ¬¬

elrincondefranciscayraimundoesteamorsemereceunyacimientotundatundagraciasmariayramon


Te papanateo Águeda huum ¬¬
#4854
mariajose1903
mariajose1903
15/12/2011 20:50
Ay dios pues vaya un absudo lo del botellazo.... Aunque ahora seguro que le invita a pasar las navidades y ahi empieza el rollo...

Ole por francisca defendiendo a soledad esaes mi paca!!! Rai se ha quedado preocupado y podia hacerle una visita para apoyarla con el secuestro no?? He visto a raimundo defendiendo a su amor frente a sebastian!! Y me encNta que se defiendan!!
#4855
Crippy
Crippy
15/12/2011 21:47
No he visto el capítulo porque no he tenido tiempo pero por lo que me ha contado mi abuela... lo flipo con los guionistas... un portazo que se convierte en una brecha y un chorro de sangre instantáeno y un jarronazo que poco más que hace cosquillitas. De verdad...

No me ha molado nada la mirada de Raimundo a Águeda... (he visto el gif) que mal humor.
#4856
soyi
soyi
15/12/2011 22:02
miri :

que buena la foto pero tu com yo me parece que ya sabemos quien va a ganar !!!ja ja !!!1


eres un genio de las fotos,
#4857
Kerala
Kerala
15/12/2011 23:13
Bueno mariajo,lo prometido es deuda. Vaya por delante que no estoy muy convencida del relato,porque no creo en la historia,pero ahí estaba el reto ¿no?
Solo espero que os guste.Y si no es así,decídlo también ¿ok?

Os recuerdo. El reto era escribir la posibilidad de que Soledad también fuera hija de Raimundo


Asomada en la puerta de la Casona, observaba con gran alivio como Salvador Castro desaparecía de su casa y de su vida al menos durante cuatro benditos días. Unos asuntos de negocios requerían su presencia en la capital, y la noticia no podía haber llegado en mejor momento para ella. Necesitaba vivir en paz esos días para poder asumir y curar en soledad la nueva herida causada por el último encontronazo con Raimundo.

Cerró la puerta recordando las palabras que él le había dedicado sin ningún miramiento. “Te odio”. Bien es cierto que esa fue la respuesta de Raimundo a un ataque anterior de ella, pero eso no lo hacía más asumible. El dolor que aquellas dos palabras habían causado en su corazón era mucho mayor que si le hubieran clavado un cuchillo oxidado en el pecho. Y es que casi siempre, las palabras herían mucho más. Y ella llevaba acumulada demasiada pena y rencor por Raimundo. Tanto que quiso ocasionarle el mismo daño. Herirle en lo más profundo. Pero su estrategia no tuvo en cuenta que ese ataque se volvería contra ella. Jamás pensó escuchar de sus labios que la odiaba, a pesar de tener motivos sobrados para ello.

Llegó hasta el salón dejándose caer sobre el sofá, como si cuerpo no fuera suyo, ausente de todo lo que ocurría a su alrededor. Solo unas pequeñas manitas que le rodearon el cuello por detrás, consiguieron sacarle de su estado de ensimismamiento.

- ¡¡Mami!! -. Su precioso pequeño, su Tristán, hacía días que no estaba tan contento. Recordó como su mirada se había iluminado cuando le contó que Salvador se marchaba unos días. Tan pequeño y tan consciente de la mala sangre de aquel a quien consideraba su padre. Le sonrió tiernamente mientras el niño le estampaba un sonoro beso en la mejilla.

Observó cómo se sentaba en la alfombra y se ponía a jugar tranquilamente con un caballito de madera, regalo de su último cumpleaños. Los ojos se le cargaron de lágrimas cuando el pequeño frunció el ceño, en un gesto tan parecido a Raimundo que creyó morir. Tristán jamás sabría quién era su verdadero padre, a pesar de que aquella decisión hubiera partido su alma en dos mitades. Y después de la disputa de esa misma mañana, consideró que había tomado la opción correcta. Si Raimundo la odiaba, ¿qué ganaría con decirle que Tristán era su hijo? Pero aunque no fuera así, ellos no eran libres. Debían respeto a otras personas a las que estaban atadas, aunque en su caso, esa persona fuera el mismísimo diablo.

Recapituló los siete últimos años de su vida. Aquel fatídico día en que Raimundo rompió con ella, deseo morir. Pero cuando llegó a sus oídos la próxima boda de él con una rica heredera, en ese mismo instante murió Francisca Montenegro para dar vida a ese ser triste, taciturno, lleno de odio y rencor en el que se había convertido. Miró de nuevo a su hijo. Tristán era la única alegría que había tenido en todo ese tiempo. ”Te odio”. Cerró los ojos al escuchar las palabras retumbar en su cabeza. Y las había pronunciado la misma persona que llenó su vida de ”te quieros” en un tiempo que se le antojaba demasiado lejano.

Masajeó sus sienes sintiéndose terriblemente cansada. A pesar de sus 26 años, se notaba como si tuviera más de 70. Demasiadas experiencias acumulaba a sus espaldas, y la mayoría con tintes profundamente inhumanos.

- ¿Se encuentra bien Señora? -. La voz de Rosario le hizo regresar a la realidad. - ¿Desea que les traiga aquí la merienda? -.

- No Rosario…-. Se levantó acercándose a ella. – No voy a merendar hoy, no tengo apetito. Sírvesela a Tristán en la cocina por favor -. Añadió mirando al niño, que seguía enfrascado en sus juegos.

- Es por lo ocurrido esta mañana, ¿verdad Señora? -. Francisca la miró desconcertada. Enseguida pensó en Raimundo y ella, y en su altercado en la plaza. Parece que había llegado a oídos de todo el mundo, y solo podía agradecer que Salvador hubiera partido de viaje esa tarde. Si los rumores de lo ocurrido llegaran hasta él, no sabía lo que podía pasar. Bufó con desprecio. Sí, sí lo sabía. Se frotó los brazos en los que aún quedaban vestigios de su última muestra de crueldad. Rosario dio un paso hacia ella.

- Esté tranquila Señora, pronto acallarán los cotilleos. Él no se enterará -. La miró compasiva. Rosario fue su confidente aquella noche en la que una de las palizas de Salvador la dejó medio muerta y ella acudió para hacerle las primeras curas. Asistió horrorizada al momento en que Castro se negó a llamar al doctor para que le curase esas horribles heridas en la espalda. Ella hizo todo lo que pudo, pero las marcas quedaron en Francisca como mudo recordatorio de la vida cruel que le había tocado en suerte. Y ella, su Señora, cuando ambas estuvieron solas, se desahogó con ella, descargando su pena y relatándole su drama personal. Como su historia de amor con Raimundo se vio truncada por los intereses de Fernando Ulloa. Como ella terminó en brazos del mismo demonio. Como aún, a pesar de todo, no podía evitar amar a ese hombre que le había roto el corazón.

- Voy a salir a dar un paseo Rosario -. Las lágrimas que no quería derramar le quemaban en la garganta dificultándole el habla. Se agachó para pedirle a Tristán que se fuera con Rosario a la cocina para la merienda, no sin antes besar su frente cerrando los ojos, pues era como si estuviera besando al mismo Raimundo. A una parte de él.

Tomó un chal y salió al exterior. Quizá un poco de aire puro llevara algo de paz a su alma atormentada. Caminó sin prestar atención a dónde le llevaban sus pasos hasta que se detuvo frente al antiguo caserón. Sollozó con fuerza. Había recorrido tantas veces aquel camino en el pasado, y hoy que extrañaba tanto los momentos felices que había vivido en ese lugar, que inconscientemente había terminado allí.

“Te odio” Volvió a escuchar su mente. Se agarró la garganta con la mano, pues la quemazón que sentía en ese instante la estaba destrozando.”Te odio”. Sentía perder las fuerzas por minutos.

Abrió la puerta del gran Caserón del que ahora era la dueña después de que Salvador se lo arrebatara a Raimundo. En nada se asemejaba ahora su aspecto al esplendor del que hizo gala antaño. No había vida, solo frías paredes. Solo demasiados recuerdos. Acarició los muros de lo que un día fue el gran salón de los Ulloa.

-…Raimundo…- sollozó.

Justo en ese instante, escuchó un crujido en la habitación del fondo, en la que había sido la biblioteca. El temor a que algún maleante se hubiera colado estando ella sola ahora mismo, se apoderó de su ser. Oteó a su alrededor buscando algo con lo que poder defenderse si fuera menester. Encontró un trozo de madera gruesa apoyado en la pared.
#4858
Kerala
Kerala
15/12/2011 23:14
Lo asió con fuerza entre sus manos y con sigilo, para no revelar su presencia, se fue acercando poco a poco hasta que alcanzó el pomo de la puerta. Lentamente, lo giró hasta que ésta se abrió y levantó los brazos para golpear a quien fuera que estuviera allí. Y jamás se imaginó que aquella persona fuera él. Raimundo.

Él se había girado al escuchar que la puerta se abría y descubrió con horror como Francisca estaba frente a él, portando un madero entre sus manos y dispuesta a golpearle. Se observaron durante unos segundos que les parecieron eternos, y aprovechando el desconcierto de ella, Raimundo le arrebató el trozo de madera.

- Será mejor que te libre de esto, no sea que te hagas daño -. Le habló irónico.

Francisca pareció reaccionar a su burla y mudando la sorpresa inicial de su rostro, le respondió con dureza.

- Hay quien me ha hecho más daño que yo misma -. Pero enseguida cambió de tema. - ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No sabes que nada de lo que hay aquí y en 3 kilómetros a la redonda te pertenece ya? -. Respiraba con fuerza.

- Por derecho moral todo sigue siendo mío Francisca. Castro y tú me lo arrebatasteis con vuestras malas artes -.

- Fuera como fuese estás en mi propiedad. Así que más vale que vuelvas al asqueroso agujero en el que malvives y al cual llamas “casa”, antes de que te haga sacar a patadas -. Raimundo se acercó un poco más a ella. – Ni te atrevas a dar un paso más o lo pagarás caro Ulloa -.

Él se detuvo al instante. Había acudido a su viejo caserón con la intención de redimirse ante sus recuerdos y en los que ella era la protagonista. Quería pedirles perdón por haberles mancillado al pronunciar que la odiaba. ¡Aquello no era cierto! ¿Cómo podría odiar a la mujer a la que amaba con toda su vida? Pero el rencor que había vislumbrado en los ojos de su pequeña esta mañana, y que fue acompañado de duros reproches, le hizo esconder sus verdaderos sentimientos por ella. Y el dolor punzante en su pecho le obligó a proferir esas dos horribles palabras que para nada sentía.

Y ahora, por capricho del destino volvían a estar frente a frente. Los ojos acusadores de Francisca de nuevo le recriminaban sin palabras y le acusaban de todos los males que le acuciaban.

- Aprovechando que te tengo delante…- habló Francisca. -…déjame decirte que no eres tú el único que alberga odio. Si tú me odias, yo te aborrezco muchísimo más. No eres nada para mí. Te desprecio y te detesto como jamás pensé que lo haría -. Escupió las palabras como dardos envenenados que se clavaron sin piedad en Raimundo. – Te veo ante mis ojos y no siento nada del amor que un día te profesé -. Se había vengado de su desprecio de esta mañana y le había devuelto las injurias. ¿Por qué sentía entonces que acababa de perder el último rastro de humanidad que quedaba en ella?

Raimundo, visiblemente dolido, dio un paso más hacia ella, percibiendo como la cadencia de su respiración cambiaba de repente. - Mientes -. Fue la respuesta de Raimundo. Sonrió de medio lado. – Volverías a ser mía si yo quisiera -. Se aproximó a sus labios hasta quedar a escasos centímetros. – El problema… - susurró junto a ellos -…es que no quiero nada de ti… -. Se apartó de ella dándole la espalda y sintiéndose como un miserable por haberle mentido de aquella manera. Pero estaba profundamente dolido por su discurso anterior y no fue consciente de cómo el corazón de Francisca estallaba en mil pedazos ante sus ojos. – Nada queda de la dulce muchacha que conocí. Solo veo ante mí a una mujer con el alma ennegrecida por el odio -. Volvió a girarse, mirando con intensidad sus ojos. – Lo mejor que nos pudo pasar fue no terminar juntos -.

El silencio impregnó el ambiente ahogándole hasta no permitirle respirar. Asistió destrozado al momento en que los ojos de Francisca perdieron todo su brillo y se quedaron sin vida. Vacíos. Y nuevamente, había sido él quien se lo ocasionó.

- Será mejor que me marche de aquí -. No soportaba estar durante más tiempo allí con ella después de todo lo que acababan de decirse. Lo mejor era no volver a verse nunca más para evitar seguir haciéndose tanto daño. Pasó por su lado para poder salir de allí sin volver la vista atrás.

- ¿Por qué permitiste que me enamorara de ti Raimundo? -. Su voz suave y rota por el dolor hizo eco en la habitación. – Si tan poco signifiqué para ti no sé por qué no me dejaste antes de que perdiera mi corazón -.

Volvió sus ojos a él esperando una respuesta que nunca llegó. Por el contrario, sus miradas se cruzaron durante interminables segundos, acercándose el uno al otro sin ser conscientes de ello. Francisca apoyó su frente sobre la de Raimundo, cerrando los ojos cuando sintió el roce de sus labios sobre los de ella. Un leve y fugaz contacto que envió señales de alerta a su mente.

- No quiero volver a verte Raimundo… -. Pero otra vez sus labios se unieron a los de Raimundo en otro roce infinito. – Márchate… -.

-…No…-. Contestó Raimundo en un susurro que apenas fue audible. – Esto no está bien… -. Chocó de nuevo su boca contra la suya. -...Es un error… -. La ciñó por la cintura y Francisca posó las manos sobre su pecho, empujándole suavemente.

-…No me hagas esto… -. La mente de Francisca se negaba a entregarse al amor, pero su corazón la empujaba más y más hacia él. – Me destrozaste Raimundo…no vuelvas a hacerlo… -.

Él acarició con ternura su mejilla sintiendo su suavidad.

– Pequeña mía…debemos decirnos adiós…-.

Pero una fuerza mayor que ellos mismos, se apoderó con fiereza de sus voluntades y la razón quedó aparcada para poder dar rienda suelta a sus deseos y anhelos más profundos. Y es que deseaban estar juntos, volver a sentirse por encima de todas las cosas, aunque ellos se empeñaran en negarse esa posibilidad.
#4859
Kerala
Kerala
15/12/2011 23:17
Se besaron con dureza, como si cada uno quisiera castigar al otro y castigarse a sí mismo por lo que estaba ocurriendo, pero tras unos segundos, esa misma rabia dio paso a la ternura, a la dulzura. Volvieron a saborearse con lentitud, con calma. Las manos se encontraban en el camino por librarse de la ropa que molestaba y les abrasaba la piel. En un rápido movimiento, Raimundo la tomó en sus brazos, apoderándose de nuevo de su boca, gimiendo cuando ella le permitió el acceso a su interior y al fin pudo mezclar su aliento con el suyo.

Volvieron a amarse convirtiéndose en un solo ser, olvidándose del pasado y sobre todo, de su amargo presente, en el que por desgracia, tenían que sobrevivir separados.

Cuando las aguas se calmaron, hicieron su aparición los remordimientos y la culpa. Raimundo se sentía como un miserable. Por un lado, por haber sucumbido a sus bajos instintos y a la debilidad que se adueñaba de él cada vez que la tenía cerca. Por otro lado…Natalia. Había vilipendiado su compromiso matrimonial con esa mujer que le había devuelto la esperanza y las ganas de vivir. Y que, aunque no la amara como ella se merecía, si le debía un respeto. Pero lo había echado a perder en un momento de locura.

Sus cuerpos desnudos seguían íntimamente unidos cuando miró a Francisca. Tenía el rostro ladeado evitando mirarle a los ojos y surcado de lágrimas. Se maldijo mentalmente, pues aquello se le había ido de las manos y no pretendía hacerle daño. Pero también era cierto que ella había participado en ese encuentro íntimo, con las mismas ansias que él. Cerró los ojos al sentir el contacto con Francisca debajo de él, pero se obligó a incorporarse y separarse de ella.

Sintió un enorme vacío cuando Raimundo se alejó de ella. Se sentía avergonzada por su comportamiento. No podía creer que hubiera flaqueado ante sus deseos más íntimos después de todo lo que había pasado entre ellos en los años pasados. ”Raimundo te abandonó sin ningún miramiento, y tú te vuelves a entregar a él a la mínima de cambio”. Se levantó recogiendo su ropa del suelo, y empezó a vestirse tan rápido como sus alterados nervios se lo permitían. No fue capaz de mirarle a los ojos, como sabía que tampoco podría volver a mirarse a ella misma por mostrarse débil ante él. Se juró a sí misma que nunca consentiría que Raimundo volviera a acercarse tanto a ella. Cerraría su corazón a cal y canto para que nadie tuviera en sus manos la posibilidad de pisotearle.

Raimundo la observaba con sentimientos encontrados. Sabiendo que no debía hacerlo, la llamó en un susurro:

-…Francisca…- .

Ella se posicionó frente a él mirándole a los ojos.

– Esto jamás debió ocurrir. A ti y a mí ya no nos une nada -. Lo mejor era cortar ese momento cuanto antes. – Somos enemigos Raimundo, y nuestros caminos seguirán separados -. Se fue hacia la puerta y la abrió. – Adiós. Para siempre -.

Corrió hasta la Casona tan rápido como pudo y entró por la cocina. No había nadie allí y se dejó caer en el suelo cubriendo su rostro con las manos y comenzando a llorar. No supo cuánto tiempo pasó en esa posición, acurrucada en el suelo sin tener las fuerzas suficientes para levantarse. En esas seguía cuando Rosario entró en la cocina.

- ¡Dios santo, Señora! -. Se agachó para ayudarle a ponerse en pie. – Pero mírese, está temblando -. Francisca la miró. - ¡…Jesús…! -. Se llevó una mano al pecho al ver el vacío inmenso en los ojos de su Señora. - ¿Qué…? ¿Qué le ha ocurrido? -.

Francisca emitió un intenso sollozo y se refugió en los brazos de su fiel amiga. Cuando se sintió con fuerzas para hablar, le contó todo lo ocurrido con Raimundo esa tarde en el caserón, haciéndole prometer que jamás revelaría ese secreto a nadie.


*************************************

Pasaron dos semanas desde el encuentro con Raimundo. Salvador había vuelto tan contento con el resultado de sus negocios que apenas la había importunado en todo ese tiempo. Aquella mañana, durante el desayuno, comenzó a sentirse terriblemente mal. Unas intensas nauseas la obligaron a correr hasta el cuarto de baño. Rosario, que vio salir a Francisca del comedor, fue tras ella, golpeando suavemente la puerta.

- Señora, ¿se encuentra bien? -.

Francisca salió con el rostro desencajado y unas profundas ojeras. No podía creer que otra vez le estuviera pasando aquello. Miró a Rosario mientras se llevaba las manos al vientre. La criada enseguida comprendió la importancia de aquel gesto, y se llevó las manos a la boca.

- ¡Raimundo! -.

Francisca se acercó furiosa hacia ella, agarrándole firmemente del brazo.

- Nunca más menciones ese nombre en mi presencia -. Tragó saliva. – Y como se te ocurra decir que este niño que espero es de él, os echaré a ti y tu familia de mis tierras. Lo pagareis muy caro. ¿Me has entendido? -.

Algo se había roto en ella. No reconoció en esa mujer que tenía frente a ella a la joven Francisca, dulce y amable que había conocido. Supo en ese instante, que las cosas habían cambiado para siempre.

- Descuide Señora. Su secreto estará a salvo conmigo. Y ahora, si me disculpa, volveré a mis quehaceres -.

Francisca quedó sola en la habitación. Fue hacia la ventana tratando de mantenerse serena. A pesar de las complicaciones que suponía aquel nuevo embarazo, tenía una mezcla de sentimientos en su interior. Después de todo, tendría dos hijos del único hombre al que había amado en la vida, y que seguiría amando más allá de la muerte.


FIN

P.D. Lo siento si no os ha gustado,de verdad...lo empecé como cuatro veces y otras tantas lo borré.Esta es la versión que me pareció más aceptable
#4860
Lua23
Lua23
15/12/2011 23:36
Ruth, q bonito.....me he emocionado tanto que he llorado al imaginármelo!!!!

He de confesar que yo tampoco creo que Soledad sea hija de Raimundo....pero aún así la historia es muy bonita.....gracias.
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