El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
Nos colamos en el plató de 'Friends' y descubrimos los secretos del apartamento de Monica en el Friends Fest
Selena Leo: "Jamás en la eternidad se va a repetir un reencuentro de Sonia y Selena"
Sonia Madoc: "¿Crees que si tuviese una gira de 80 bolos me iría de Sonia y Selena?"
'Euphoria' regresa tras su salto temporal en el tráiler de la tercera temporada
laSexta cumple 20 años con la información y el entretenimiento como bastiones frente a la competencia
'La isla de las tentaciones 10' lanza un extenso avance antes de su estreno en Telecinco
Tráiler en español de 'Off Campus', la nueva serie de Prime Video con Ella Bright y Belmont Camelli
Mauricio había logrado un auténtico golpe de efecto. Ni planeando una entrada más sorpresiva hubiera salido mejor que en esta ocasión. Francisca le miraba de hito en hito, sin comprender cómo era posible que hubiera sido capaz de semejante acción. Pero tenía una buena razón para ello. La única razón que llenaba su vida desde hace años. Ella. Francisca Montenegro.
Aprovechó el desconcierto que reinaba en el ambiente para acercarse hasta ella y tomar con delicadeza su mano. Sin dejar de mirarla a los ojos, dejó un beso cortés cargado de intenciones. Raimundo entrecerró los ojos, sintiendo en su pecho la dura punzada de los celos. Él mismo era un hombre enamorado y sabía reconocer perfectamente en otro ese mismo sentimiento. Hasta hace unos segundos no había sido capaz de comprender a Mauricio. ¿Para qué querría sus tierras? ¿Por dinero tal vez? Sí, eso parecía lo más factible. Al menos hasta que vio como agarraba la mano de Francisca, de su pequeña. Apretó los puños con fuerza contra sus costados. Estaba más que claro. Mauricio estaba enamorado de Francisca.
Francisca tenía los ojos desorbitados por la sorpresa, y esta fue la que le llevó a no apartar la mano cuando Mauricio la aferró entre la suya. Giró su cabeza para mirar a Raimundo, percibiendo que sus ojos brillaban de furia por los celos. Solo en ese momento pareció reaccionar, y rápidamente se soltó de Mauricio.
- ¿Me puedes explicar qué clase de patochada es esta capataz? ¿Cómo te atreves a presentarte de esta guisa en mi casa y encima faltarme al respeto llamándome Francisca? -. Se acercó a él de manera peligrosa. – Espero que tengas una buena explicación para todo esto, porque te aseguro que terminarás colgado de una de las vigas de las cochiqueras por tu osadía -.
Mauricio empezó a reírse meneando la cabeza. – Puro fuego Francisca -. Ponía voz a sus pensamientos, pero sin mirarla a los ojos. – Es lo que más me gusta de ti -.
- ¡¿Cómo dices?! -. Francisca estaba roja de ira. ¿Qué clase de broma era esta?
Mauricio hizo intención de acercarse más a Francisca, pero Raimundo se colocó entre ellos.
– Cuidado Mauricio, no olvides dónde estás y quién está junto a ella -.
Era una auténtica batalla visual entre dos hombres enamorados de la misma mujer. Tristán y Sebastián, se lanzaron una significativa mirada y aprovecharon para escabullirse del salón, sin que nadie se percatara de su ausencia. Tres personas estaban demasiado ocupadas en ellos como para fijarse que los dos jóvenes se habían marchado.
Francisca se quedó turbada ante la actitud de Raimundo. Por muy celoso que pudiera estar, no necesitaba que nadie diera la cara por ella, ni la defendiera. Ella misma se bastaba y se sobraba para enfrentarse a ese incapaz mostrenco que había tenido de capataz todos estos años.
- Disculpa Raimundo, pero puedo defenderme perfectamente yo sola. Así ha sido siempre y seguirá siéndolo en adelante -. Le cogió del brazo y le apartó hacia su lado mientras le lanzaba una tímida sonrisa, que solo él pudo ver. Raimundo amó cada parte de ese endemoniado carácter que ella tenía y que la hacía única frente a todas las mujeres de la tierra. Pero a la vez, era capaz de una ternura que llenaba de calidez su interior. ¡Cómo la amaba!
- Ya has oído a Francisca, Ulloa. Será mejor que te apartes -. Mauricio se dirigió a él con desprecio. – Además no eres más que un muerto de hambre que no tienes dónde caerte muerto -.
Francisca estaba furiosa. - ¿Me puedes decir quién te ha dado vela en este entierro, zopenco? -. Apretó con fuerza los puños. – Te advierto que mi paciencia se está agotando Mauricio. Ya sabes cómo actúo cuando alguien sobrepasa los límites de ella y te aseguro que te estás acercando peligrosamente a esa línea -. Entrecerró los ojos, visiblemente enfadada. – Y vuelve de nuevo a llamarme Francisca, o a dirigirte a Raimundo de esa forma, y yo misma te echaré a patadas de esta casa, ¿está claro? Y ahora, habla. ¿Para qué quieres las tierras? ¿Qué es lo que pretendes? -.
- Hablaré si él se marcha -. Señaló a Raimundo con la mano.
- No pienso marcharme a ningún…- Raimundo se acercó a Mauricio, dispuesto para la pelea, pero Francisca volvió a detenerle.
- Está bien Mauricio -. Raimundo se volvió a ella sin comprender su actitud. Francisca le habló en susurros. – Tranquilo, mi amor. Sé cómo tratar a este mastuerzo. Además, necesito saber a qué ha venido todo esto -. Y tomó su rostro con las manos, depositando un beso en sus labios. – Te quiero -. Musitó. – Mauricio, sígueme -.
Fue hacia la biblioteca sin mirar siquiera al capataz, que la seguía muerto de celos por el beso que acababa de presenciar. Al pasar por el lado de Raimundo, este le agarró de un brazo.
- Como se te ocurra hacerle daño, o rozarle el más mínimo pelo, te perseguiré hasta acabar contigo -.
- Suéltame escoria -. Dijo mientras se zafaba del agarre de Raimundo. – Voy a pelear por ella. ¡Y ya veremos a quién elige de los dos! -. Y riéndose descaradamente de él, entró en la biblioteca y cerró la puerta.
Francisca estaba sentada en silencio tras la mesa, con los dedos entrelazados y la cabeza baja. Esperó pacientemente hasta que Mauricio entró en la biblioteca y se situó frente a ella. Solo entonces, levantó la mirada. Sus ojos echaban fuego.
- ¿Puedes explicarme Mauricio… -. Su tono de voz era frío y peligroso. -…qué he hecho yo para merecer a un zopenco como tú a mi lado? -. Bajó las manos apoyando las palmas sobre la mesa. - ¿Cómo es posible que gracias a ese cerebro tuyo de mosquito pensaras que podía agradarme que te quedaras con esas tierras? -. Su tono de voz iba subiendo cada vez más. - ¿Qué es lo que pretendías? ¿Ponerte en mi contra Mauricio? -.
Tras unos segundos de silencio, Mauricio se atrevió a decirle a Francisca todo aquello que había deseado decirle en infinidad de ocasiones. Algo que su corazón llevaba guardando demasiados años, soportando sus continuos desprecios y malas palabras. Pero era algo que no podía evitar.
Ella estaba extrañada. ¿A la persona que ama? Nunca se había parado a pensar en la vida sentimental de Mauricio. Bien es cierto que no le importaba, bastante tenía con resolver los entuertos amorosos de sus hijos y sobre todo, los suyos propios, como para interesarse por los de los demás.
- ¿Es que acaso esa persona ambiciona tierras, posición? -. Se irguió, poniéndose de pie pero quedando tras la mesa. - ¿Y qué descerebrada es aquella de quien te has enamorado, Mauricio? ¿Te corresponde? -. A pesar de no tener ningún tipo de interés en esa mujer, si sentía una gran curiosidad. Y desde la llegada de su capataz a la Casona, un presentimiento nublaba su mente, pero se negaba a creerlo.
- Es usted Señora. Estoy enamorado de usted y deseo cortejarla formalmente -. Lo soltó deprisa, de carrerilla. No fuera que los nervios o el miedo al rechazo le hicieran retroceder en su cometido.
Su presentimiento se había cumplido. En el fondo, sabía de la veneración que Mauricio sentía por ella desde hace ya muchos años, pero siempre se había negado a creerla. Además, fueran cuales fueran los sentimientos que otra persona pudiera albergar por ella, carecían de importancia ante sus propios sentimientos. Estaba enamorada de Raimundo Ulloa desde que era una niña, y así seguiría siendo siempre. El suyo, era un amor más allá de la muerte. Incluso si Raimundo ya no sintiera lo mismo por ella, daba lo mismo. Su corazón seguiría siendo suyo y jamás se lo entregaría a otro hombre. Ni sin tierras ni con la mayor de las riquezas.
- ¿Qué estás diciendo Mauricio? ¡Te has vuelto rematadamente loco y estúpido! -. Salió de detrás de la mesa y se encaró a él. - ¿Pensabas que apropiándote de manera indebida de esos terrenos, yo podría fijarme en ti? -. Comenzó a moverse por la habitación, agitando las manos sin parar. – No puedo llegar a entender tu grado de estupidez Mauricio, ¡No lo concibo! -. Se volvió hacia él. - ¿Y qué te hace pensar que yo voy a aceptar tu absurda propuesta? ¿Acaso no sabes que estoy enamorada Raimundo? -.
Mauricio se enfureció al escuchar el nombre del Ulloa. - ¡Pero él era su enemigo Señora...! ¡Siempre lo fue! -. Bufó furioso. - ¡No es más que un simple tabernero de tres al cuarto! -.
- ¡¡Pero es mi tabernero!! -. Estaba tan furiosa que no sabía ya ni lo que decía. Se recompuso la falda en un intento de recomponerse ella misma. – Siento que pensaras que por tener dinero tendrías alguna posibilidad conmigo Mauricio. Pero tu majadería no te ha servido para nada -.
Se acercó hasta la puerta dispuesta a abrirla, pero Mauricio la agarró del brazo, la acercó hasta él, y con rudeza besó su boca, realizando aquello que siempre había soñado. Francisca trató de zafarse, pero Mauricio la había agarrado con fuerza, haciéndole daño en los brazos.
De pronto la puerta de la biblioteca se abrió y ella se sintió liberada del capataz. Un fuerte estruendo resonó en sus oídos. Francisca enfocó la mirada y pudo ver a Mauricio en el suelo, agarrándose la mandíbula y sangrando por la nariz, mientras que Raimundo de pie a su lado, temblaba de furia.
- Te advertí que no te atrevieras a tocarla -. Se agachó hasta agarrarle de las solapas de la chaqueta, obligándole a levantarse. Alzó el puño dispuesto a asestarle un nuevo puñetazo, pero lo detuvo en el aire. Respiraba con fuerza. No recordaba cuándo fue la última vez que estuvo tan furioso. Solo otra vez, en aquella misma casa y con un monstruo frente a él.
Sintió unas manos en su espalda, y al punto, toda su furia se fue disipando.
– Déjale Raimundo, no merece la pena -. Raimundo le soltó y Francisca, orgullosa, se paró frente a Mauricio mirándole con repulsa. – Lárgate de mi casa y no vuelvas a poner los pies en ella. No quiero volver a verte nunca más -.
Con los últimos restos de una dignidad que casi había perdido, y los trozos de un corazón destrozado, Mauricio se agachó para recoger su sombrero. Echó una última mirada a Francisca y salió de la biblioteca y de la Casona para no regresar nunca.
- Le hubiera matado cuando le vi con sus sucias manos sobre ti -. Raimundo seguía mirando la puerta por la que había salido Mauricio furioso consigo con él y consigo mismo por permitir que llegara tan lejos con ella. Le hervía la sangre solo pensar qué habría pasado si él no se hubiera quedado en el salón esperando. Eso le había permitido escuchar un forcejeo contra la puerta que le animó a entrar. Y menos mal que lo había hecho.
Francisca se abrazó a él por detrás, rodeándole la cintura con los brazos y apoyando la cabeza en su espalda.
– No pienses más en eso -. Susurró. – Lo que siento es que has perdido de nuevo tus tierras por mi culpa -.
Raimundo se dio la vuelta y la miró. Le abrazó por la cintura acercándola a su cuerpo.
- ¿Y crees que unas tierras significan para mí algo, teniéndote a ti a mi lado? -. Le susurró de manera insinuante. Francisca sonrió de medio lado mientras empezaba a subir sus manos por los brazos de Raimundo hasta detenerse en su cuello, que comenzó a rozar con la yema de los dedos.
- Gracias…-. Le besó en la mejilla.
- ¿Por qué, pequeña? -. Raimundo cerró los ojos aspirando el dulce aroma de azahar que desprendía el cabello de Francisca. Volvió a mirarla.
Ella le dedicó una mirada cargada de amor, y rodeó el cuello de Raimundo con sus brazos.
- Por cuidar de mí…-. Le besó los labios. – Por protegerme… -. Otro beso. – Por…amarme, mi condenado tabernero… -. Mordisqueó los labios de Raimundo, tanteándole hasta que él tomó el control, atrapando su boca desesperado. Quería olvidar la imagen de Mauricio sobre ella.
Francisca acariciaba su espalda, tranquilizándole y calmándose también ella misma. Por fortuna, Mauricio ya no volvería a estar en sus vidas.
(Continuará....)
Con respecto a la credibilidad de las parejas, secundo lo que dices Rocío. A día de hoy, ninguna sería creíble con tantas idas y venidas (especialmente la de Pepa y Tristán). A mi con esas escenazas que nos dejan de vez en cuando me basta para ser Raipaquista!
Aunque la Francisca de ahora y la de joven no se parecen en nada...
Pedazo de escena de ramon... Se me caia la baba cuando ha dicho que aun sueña con ella y que aun la quiere..!!
Y... Maria, genial!!! Es espectacular siempre!!
La actriz del flashback me da igual yo quiero a nuestra fracisca y a nuestro raimundo de ahora y los quiero juntos!!!
Quien se atreve a decir que no acabaran juntos o que no lo merecen??? Por favor mirad araimundo y su caracuando habla de su pequeña.. Se aman por encima de todo!!ay que amor mas grande!!!
Como siempre enamoradica perdida de estos dos, que ¿se pueden ser más monos? Yo creo que no.
Y chica, me has teminado de matar con ese Raimundo en plan heroe, que se me ha venido a la cabeza la imagen de cuando le daba a la colunma. Y entre eso y lo de esta tarde...
Ay Francisca, por fin se confirma lo que todas ya sabíamos y a mí la actriz sí que me ha gustado, pobrecica que pena me ha dado, mi amor Raimundo Ulloa dice y la Escena de la Paca genial también.
Rocío niña, que mal, espero que luego nos compenses por que tu relato no es más que de sufrir, ahora Natalia...uf, que mal.
Ruth, ja ja me meo con tu Paca, es lo menos diplomático de la historia del mundo, podía haber sido un poquitín más delicada con el pobre Mauricio pero ala, ella a lo suyo, sólo espero que ese no de más la lata, a ver si estos pueden estar tranquilos de una vez además Raimundo aun tiene que saber lo de Tristán...a ver como se lo toma.
HE APROBADO HISTORIA DE EGIPTO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! MENUDA ASIGNATURA...
En cuanto al capítulo me ha encantado.
- Ramón ha estado increíble no... LO SIGUIENTE. Me lo comía a besos y no dejaba ni el chaleco XD.
Eso sí, pensé que Pepa no sabía nada de la historia de estos dos. Al ver que sí no me cuadra cuando Pepa le recriminó a Francisca que no conocía el amor verdadero.
- Y María igual, IMPRESIONANTE. Esa escena ha sido increíble junto con el flashback. La actriz a mí me ha gustado. Pero bueno... no habéis comentado una cosa... YA LE HEMOS PUESTO CARA A ELENA MONTENEGRO jejejejejjeejjeje.
Comienza la cuenta atrás para que se enteren Raimundo y Tristán. Para ello tengo distinas hipótesis ¿por cuál apostáis?
SPOILER (puntero encima para mostrar)- Que en una discusión por Águeda, ella saque todos los sentimientos y que al despertar al día siguiente juntos (ojalá) ella se lo termine contando.
-Que Rosario empiece a sembrar sospechas en Tristán (ya que parece ser que no era ese el secreto que tenían) y que al ver lo nerviosa que se pone su madre con las preguntas del niño sospeche que hay gato encerrado e investigue tal y como hizo con su padre.
-Que la enfermedad de Francisca se agrave y en un momento de delirio o de confesión con don Anselmo lo cuente y alguien del servicio lo escuche.
- Que alguien que todavía no conozcamos lo sepa y venga a Puente Viejo.
- Que don Anselmo vaya a la Casona a una de sus charlas en la biblioteca y acabe confesando a Francisca, soltando ésta semejante secreto y que Tristán lo escuche.
En cuanto a tu postura, eva. La entiendo pero tampoco la comparto. El amor verdadero es capaz de perdonar infinitamente y ellos se aman. Después de haber juntado taaaantas veces a Pepa y Tristán no entendería que después de presentar esta historia de amor de Paca y Rai se queden separados. Sería incomprensible bajo mi punto de vista.
En cuanto a tus hipótesis cualquiera es buena eso sí, me jodería pero mogollón que no fuera Francisca la que lo dijera.
Por cierto que Raimundo cuando ha dicho que ahora Francisca era una amargada hubiera quedado muy bien que dijera "y yo tengo gran parte de la culpa", más que nada para dejar las cosas claras a ver si ahira va a resultar que Francisca se transformó en HP por ciencia infusa.
Eva, yo comprendo a las que pensais así pero me resulta imposible compartirlo, Francisca me parece simplemente maravillosa y por supuesto que quiero que termine con Rai, es su destino. De todas formas lo de personajes buenos y malos es muy relativo, me acuerdo del fantástico Diego de la Vega de yo soy Bea al que odiabamos a muerte en la primera parte y del que nos enamoramos todas como locas en la segunda olvidándonos de todas las barbaridades que había hecho y las que aun haría.
Ahora ansío ver la reacción de Raimundo cuando sepa que tienen un hijo en común. Espero que no tengamos que esperar tropecientos mil capítulos ni siquiera hasta Navidad. En el avance vemos una escena de Rai y Tristán que me hace pensar que puede haber escena . Ya podía ahora Rai presentarse en la Casona y enfrentar a Xisca y a ver si le quita de esa preocupación a su hijo y a nosotros nos da una alegría. Seré una ilusa?
Eva, ya sabes que aquí veneramos a esta pareja y defendemos este amor a muerte, yo coincido contigo en que no me gusta a la que llamo yo KillerPaca y aunque ahora dejaron entrever que hay algo más que puro clasismo, nos estropearon este personaje maravilloso. No quiero dejar de creer en que nos lo devolverán poco a poco y espero que algún día le puedas hacer un chascarrillo favorable a esta pareja y dedicarlo a nuestra Santa paciencia.
Rocío, muy dura la historia de la muerte de Natalia, en mi caso, gracias por dosificarla, sé que lloraré con la continuación!
Ruth, pobre Mauricio, pero me alegro tanto de que lo haya intentado…. Espero que ahora no cargue rencoroso en contra de ellos.
Natalia, corazón, enhorabuenaaa!! Te has quitado uno gordo de encima eh! Espero puedas seguir un poquito tu historia o bueno historias, que la de Natalia tb se perfila preciosa.
De paso aprovecho para desearos a las que estáis de exámenes MUCHA SUERTE.
Que tengáis todas un feliz día! Bicos
En Puente Viejo.
Hasta el más viejo.
Está hecho un pendejo.
Mejor yo de allí me alejo.
Hay muchos que sin saberlo son hermanos.
Por que son padres no tuvieron quietas las manos.
! Puente Viejo es un gran burdel!.
! Puente Viejo es un gran carrusel !.
Nadie sabe quien es su padre.
Ni en ocasiones quien es su madre.
Son todos de sangre caliente.
Aquí todo el mundo mucho miente.
Tienen sus secretos escondidos.
! Son todos unos bandidos!.
! Ni del cura ya me fio!.
! Seguro que de jóven tuvo algún lio!.
Hijos que caen de los cielos o de los infiernos.
Lo cierto es que aquí abundan los cuernos.
Hasta la esposa perfecta Dolores.
Con otro calmó sus ardores.
No se sabe si a Pedro le han dado un timo.
Y Hipólito es hijo de su primo.
Alfonso cargará con el hijo de Emilia.
Esta sería cada día más se lía
Samu, espero que no ocurra lo que dices porque me hunden eh xD. Ahora que están empezando a remontar sus tramas (flashbacks, hablar con cariño...) Yo entiendo que Francisca no se lo dijera, quizás es menos comprensible desde que se enteró de por qué la abandonó, pero anteriormente estaba muy justificado. Ahora... pues lo que dije el otro día, que teniendo en cuenta la trama Pepa, sería incoherente que fuera corriendo a contarlo. Me decanto por cualquiera de tus hipótesis Natalia. Solo pido que no nos peguemos 60 capítulos sin que se entere.
Veremos el flashback de hoy, a ver si tenemos suerte y nos dan alguna escena juntos. Con tanto recuerdo a flor de piel por parte de ambos... ay
1º la siguen poniendo como loca obsesionada con lo que se terminan de cargar al personaje y la relación Rai-Agueda se da por supuesta por que una Paca así ni de coña esta con Rai.
2º Recuperan a la Paca de siempre dándole un giro al personaje, es decir, igual de cabrona y mala leche pero enseñan al espectador ese fondo tierno y maravilloso que nosotras sabemos que tiene y entonces doy por asegurado el acercamiento Paca-Rai
Desde luego aunque soy de las que opinan que el amor perdona casi todo...lo que creo que no se puede perdonar y Rai con lo padrazo que es no lo hará, es provocar la infelicidad de un hijo a propósito, así que a ver que pasa
