El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
#0
08/06/2011 23:44
Vídeos FormulaTV
Nos colamos en el plató de 'Friends' y descubrimos los secretos del apartamento de Monica en el Friends Fest
Selena Leo: "Jamás en la eternidad se va a repetir un reencuentro de Sonia y Selena"
Sonia Madoc: "¿Crees que si tuviese una gira de 80 bolos me iría de Sonia y Selena?"
'Euphoria' regresa tras su salto temporal en el tráiler de la tercera temporada
laSexta cumple 20 años con la información y el entretenimiento como bastiones frente a la competencia
'La isla de las tentaciones 10' lanza un extenso avance antes de su estreno en Telecinco
Tráiler en español de 'Off Campus', la nueva serie de Prime Video con Ella Bright y Belmont Camelli
#4401
24/11/2011 15:51
¿Por que no habré visto esto antes de irme? Con lo feliz que hubiera sido toda la mañana! María eres INCREIBLE. Que sonrisa se me ha puesto al ver que habia una entrevista de ella :D ¡Que ya podrian haberle preguntado algo del tabernero ¬¬ ! Pero bueno... no importa.
La verdad es que grabar a ese ritmo y sin descanso tiene que ser super duro. Pobrecillos.
Monisima mandandonos un abrazo :D TE QUEREMOS MARÍA. Y a Ramón tambien claro :P
P.D. Ahora leo lo tuyo Ruth.

EDITO: Que bonito. El pasado fue duro para ambos, pero Francisca se llevó la peor parte sin duda. Me ha encantado el momento en el que Raimundo ha apoyado a Francisca. ¡Eso es lo que deberian de hacer en la serie! Genial, Ruth
#4402
24/11/2011 17:58
Paca drogada again!!!! Rai, dónde estas??? Ve a convencerla de que no "envíe" a Tristán a la guerra!!!
EDITO; estoy sola en el VE, ya me parece al hasta hablar otra vez xD
EDITO; estoy sola en el VE, ya me parece al hasta hablar otra vez xD
#4403
24/11/2011 18:39
yo estaba pero no han leido nada de lo que he puesto....es que me iba fatal el ordenador...
que ha dicho de lo que nos interesa cris?
que ha dicho de lo que nos interesa cris?
#4404
24/11/2011 18:42
AY QUE MONINA ES MARÍA
Que sonrisa se me ha quedado. GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS te adoramos, ya lo sabes :) siempre se acuerda ella de nosotras que re-mona es.
Pero bueno, quien es el entrevistador ese que ni le ha preguntado por Raimundo??vamos a ver!xD.
Me cogen a mi para la entrevista y veriais vosotras.
PD: Os echo de menos ;___;
Que sonrisa se me ha quedado. GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS te adoramos, ya lo sabes :) siempre se acuerda ella de nosotras que re-mona es.
Pero bueno, quien es el entrevistador ese que ni le ha preguntado por Raimundo??vamos a ver!xD.
Me cogen a mi para la entrevista y veriais vosotras.
PD: Os echo de menos ;___;
#4405
24/11/2011 18:42
Es que en directo no había nadie, solo ponía yo cosas de vez en cuando, han leído dos y ya me daba apuro poner otra vez algo. De lo que nos interesa...
Temed con Raimundo - Águeda... porque la cara que ha puesto y el silencio...
Temed con Raimundo - Águeda... porque la cara que ha puesto y el silencio...
#4406
24/11/2011 18:45
¿agueda-raimundo? en serio? jooo pues si ya me caia mal imaginate ahora....
francisca tendra que sacar las uñas para defender a su hombre...
francisca tendra que sacar las uñas para defender a su hombre...
#4407
24/11/2011 18:50
Es que no sé, tengo que volver a verlo porque justo se me ha colgado el ordenador y he puesto el comentario mucho después, cuando he recuperado internet.
A ver, puede ser porque su revelación afecte a Raimundo en la parte de que le sale un hijo por ahí o porque...
nos la metan entre Francisca y Raimundo.
A ver, puede ser porque su revelación afecte a Raimundo en la parte de que le sale un hijo por ahí o porque...
nos la metan entre Francisca y Raimundo.
#4408
24/11/2011 18:51
como hagan trama Águeda-Raimundo me voy a cagar en todo
hablando mal y claro...
venga,que como Francisca ha sufrido poco,pues sigamos machacándola haciendo que una tipa se meta con el amor de su vida.Genial..trama muy innovadora
P.D. Silvia,te echo mucho de menos :(:(:(
hablando mal y claro...venga,que como Francisca ha sufrido poco,pues sigamos machacándola haciendo que una tipa se meta con el amor de su vida.Genial..trama muy innovadora

P.D. Silvia,te echo mucho de menos :(:(:(
#4409
24/11/2011 19:08
¡No! ¡No se os ocurra meter a Águeda entre Francisca y Raimundo, Señores guionistas!
Es que sería de chiste. Llevan 30 años separados. Sufriendo. Sin poder decirse a la cara lo que sus corazones quieren gritar. Se insultan, se reprochan todo, se odian. Despues se salvan la vida mutuamente. Se "sinceran" más o menos y a su manera. Pasan los meses y se ven de higo a breva. Y ahora, despues de que pase todo eso, despues de tenernos aqui esperando a que coincidan ZAS nos meten a un tercero en discordia, en este caso tercera. ¡Pero si no se ven! ¡No se miran! ¡No hablan!
¿Que pretendeis, guionistas?
Si finalmente resulta que Águeda se interesa por Raimundo,
¡QUE NO SEA CORRESPONDIDO!
Solo pido eso. Que si Francisca se pone celosa, bien. Pero que en ningun momento se les ocurra hacer que Raimundo dude de sus sentimientos hacia Francisca.
P.D. Sivia aqui tambien se te echa mucho de menos :(
Es que sería de chiste. Llevan 30 años separados. Sufriendo. Sin poder decirse a la cara lo que sus corazones quieren gritar. Se insultan, se reprochan todo, se odian. Despues se salvan la vida mutuamente. Se "sinceran" más o menos y a su manera. Pasan los meses y se ven de higo a breva. Y ahora, despues de que pase todo eso, despues de tenernos aqui esperando a que coincidan ZAS nos meten a un tercero en discordia, en este caso tercera. ¡Pero si no se ven! ¡No se miran! ¡No hablan!
¿Que pretendeis, guionistas?
Si finalmente resulta que Águeda se interesa por Raimundo,
¡QUE NO SEA CORRESPONDIDO!
Solo pido eso. Que si Francisca se pone celosa, bien. Pero que en ningun momento se les ocurra hacer que Raimundo dude de sus sentimientos hacia Francisca.
P.D. Sivia aqui tambien se te echa mucho de menos :(
#4410
24/11/2011 21:30
Bueno chicas, no sé vosotras pero yo me he quedado bastante chof con el VE. Cruzando los dedos estoy porque todo sea por la revelación de la paternidad de Tristán y no por lo que no quiero ni mentar.
¿Alguna se anima a escribir algo bonito que nos suba la moral?
Silvia, aquí también se te echa mucho de menos guapa, espero que pronto vuelvas a poder pasarte más
¿Alguna se anima a escribir algo bonito que nos suba la moral?
Silvia, aquí también se te echa mucho de menos guapa, espero que pronto vuelvas a poder pasarte más
#4411
24/11/2011 21:36
algo bonito??
un dondeseaencuentro?
un beso?
en plan romántico o en plan "aqui tepillo aqui te mato"?
pensamientos por separado?
si lse dan trama conjunta (que espero que no...) confio en que Águeda se quede con un palmo de narices,porque Raimundo ESTÁ ENAMORADO DE FRANCISCA! y eso no va a cambiar.
vamos,no cambió en 30 años y lo va a hacer ahora...
guionistas...
un dondeseaencuentro?
un beso?
en plan romántico o en plan "aqui tepillo aqui te mato"?
pensamientos por separado?
si lse dan trama conjunta (que espero que no...) confio en que Águeda se quede con un palmo de narices,porque Raimundo ESTÁ ENAMORADO DE FRANCISCA! y eso no va a cambiar.
vamos,no cambió en 30 años y lo va a hacer ahora...

guionistas...
#4412
24/11/2011 21:41
Miri, estaba viéndolo en directo y justo cuando han leído una pregunta sobre lo de Águeda y Rai (no era mía, era de las enviadas) Cuca ha puesto carilla y ha dicho algo que no recuerdo porque se me ha caído internet!!! A lo que lo he recuperado, ya estaban hablando de otra cosa y he puesto eso a ver si me enteraba de algo más.
Así que habrá que esperar a que lo suban bien a antena 3, como el capítulo, que por ver el VE no lo he podido ver.
Ruth, por mi un relatillo gracioso-romántico de esos que se te dan tan bien!!
Así que habrá que esperar a que lo suban bien a antena 3, como el capítulo, que por ver el VE no lo he podido ver.
Ruth, por mi un relatillo gracioso-romántico de esos que se te dan tan bien!!
#4413
24/11/2011 22:11
Bueno cada día un poco peor ahora solo me faltaba una trama raí agüeda juro que como los vea juntos vomito, solo de pensar que se puedan dar un beso me dan arcadas.
Ruth por mi un relato con mucho amor y mucho folleteo que necesitamos una inyección de moral.
Miri ¿Como llevas los dedos?
Ruth por mi un relato con mucho amor y mucho folleteo que necesitamos una inyección de moral.
Miri ¿Como llevas los dedos?
#4414
24/11/2011 22:12
Chicas pensad como yo en positivo: Trama Águeda Rai mola porque eso va a traer como consecuencia el desmelene de la Paca. ¿No os molaría ver a la Paca desmelnarse para no perder al tabernero? Si ve peligrar al tabernero la Paca va a estar día sí día también en la taberna. ¡Tendsíamos escenasssssssss! La paca celosa pensad en eso. Y de esa forma la paca empezaría a plantar batalla para no perder a su hombre
#4415
24/11/2011 22:20
Joooo es que yo no quiero una paca celosa, quiero una paca Enamorada sobona besucona y a poder ser sexualmente activa por no decir folladora. Estoy harta de verla sufrir.
#4416
24/11/2011 22:23
Estoy contigo Mariajo... a mi es que eso de pensar que podamos ver un beso Águeda-Rai antes que un Rai-Paca... me supera.
Sería como un Seve pero en pijo... y visto lo que han hecho entre Alfonso y Emilia. Mal rollo me da!
Sería como un Seve pero en pijo... y visto lo que han hecho entre Alfonso y Emilia. Mal rollo me da!
#4417
24/11/2011 22:36
Mariajo Yo queiro ver a la Paca desmelenándose y ahora mismo epdue que Águeda sea la excusa para alejarnos a la Paca viuda negra que queire cargarse a Pepa como si se le fuese la vida.. Quiero ver a la Paca yendo a la posada, verla arregládose apra atraer a rai.. y acepto lo que sea para que me la saquen de la trama que tiene ahora y si es gracias a Águeda bienvenida sea
#4418
24/11/2011 22:41
ehhhhhhhh!! no corrais...que aquí los únicos que se van a comer los morros son Paca y Rai...
y por lo pronto, no tardando xD
aquí va el comienzo...
24 de Noviembre de 1902
Vuelvo a estar sedada. Mis migrañas volvían a ser tan intensas que preferí padecer la tortura de mostrarme complaciente con todo el mundo en contra de lo que viene siendo mi carácter habitual. Tanto es así, que hasta estoy escribiendo estas líneas por el simple hecho de mantenerme ocupada, y no estar mostrando esta estúpida sonrisa pintada en mi rostro a cualquier desarrapado que se cruza en mi camino. Ni siquiera he salido a dar uno de mis acostumbrados paseos. Hasta he tenido que contener las ganas de ir a ver a Raimundo. ¿Por qué será que cuando estoy bajo los efectos de estos inyectables, siempre siento ganas de ir a él y lanzarme a su boca como una vulgar mujerzuela? Sea como sea… ¡Agradezco tanto no sentir ningún tipo de dolor en este instante…!
Leyó las líenas que acababa de escribir. ¿Por qué lo habría hecho? Ni ella misma se entendía a veces. Pero le pareció gracioso. Como todo desde hace un par de horas, cuando la doctora le suministró aquel mejunje del demonio que le hacía ver todo a colorines. Era como si fuera una mera espectadora de su vida. Una extraña nebulosa le rodeaba y le hacía reducir a menudencias todo a su alrededor. Por eso había tomado la determinación de no moverse de la Casona. Debía controlar esas ganas que tenía de corretear por ahí y de divertirse. Se dejó caer sobre la silla, cruzando las manos sobre el pecho. Le apetecía ir al bosque a recoger castañas. Se carcajeó ella sola en el despacho, imaginándose a sí misma, con la falda arremangada para no ensuciarse de barro y recogiendo aquellos deliciosos frutos. ¡Dios mío! Sería mejor que se fuera a su habitación antes de cometer una estupidez.
La puerta de la biblioteca se abrió de pronto, revelando a Tristán que se le quedó mirando atónito. Desde que estaba tomando ese sedante tan fuerte, sorprendía a su madre en mas de una ocasión riéndose descontrolada. Y ahora, estaba otra vez haciendo lo mismo.
- Disculpe madre, no sabía que estaba aquí -. Se había quedado parado con una mano a cada lado de la puerta.
- Hijo ¿Qué haces en esa postura tan ridícula? -. Se le quedó mirando mientras arqueaba una ceja. – En fin, da lo mismo. ¿Querías algo? -.
- Verá madre…- se apartó de la puerta para dejar ver a sus espaldas a Raimundo Ulloa que estaba desconcertado al verla así. -…tenía que tratar unos asuntos con Don Raimundo -.
Francisca se levantó como un resorte,con tanto ímpetu, que casi se cae al suelo. Lo que menos necesitaba en ese estado era ver a Raimundo. De repente se dio cuenta que, sobre la mesa, había dejado aquel absurdo escrito y trató de esconderlo bajo unos papeles. Tristán no fue consciente de ese pequeño gesto, pero Raimundo sí.
- En fin Tristán, yo me retiro entonces. Lo que menos me apetece ahora es estar escuchando cuitas de taberna -. Caminó hacia la puerta, pasando junto a Raimundo al que se quedó mirando. – Bonito chaleco tabernero… -.
Tristán y Raimundo estaban boquiabiertos. La vieron alejarse por el salón mientras ella seguía farfullando algo de un chaleco, el buen gusto que había recuperado Ulloa y otras tantas cosas más.
- ¿Se encuentra bien? Juraría que me ha hecho un cumplido -. Dijo Raimundo mientras señalaba a la dirección por donde ella había desaparecido, y fruncía el entrecejo.
Tristán suspiró resignado. – Es cosa de la medicación para sus jaquecas Raimundo. El sedante es algo más fuerte de lo acostumbrado. Desde que lo toma está más…complaciente -. Ambos se quedaron mirando hacia la puerta.
- En fin, ¿le apetece tomar un refrigerio? Iré a pedirle a Mariana que nos sirva algo -. Tristán salió del despacho cerrando la puerta y dejando a Raimundo en su interior.
Éste seguía algo aturdido por el estado en que se encontraba Francisca. Nunca la había visto así, ni siquiera cuando eran novios. Novios. Sonrió de medio lado mientras recordaba. Habían compartido risas y confidencias en infinidad de veces. Echaba de menos a esa Francisca divertida que siempre conseguía arrancarle una sonrisa con sus ocurrencias.
Paseó por la habitación, admirando la vasta colección de libros que poseían los Montenegro. Era envidiable sin ninguna duda. Se giró hacia la mesa y entonces recordó que Francisca había escondido algo cuando ellos llegaron. Su curiosidad fue demasiado fuerte y comenzó a rebuscar entre los papeles hasta que lo encontró. Eran apenas unas líneas. Sonrió al reconocer la escritura de Francisca en ellas y esa forma tan peculiar de escribir la letra “R” y que a él tanto le encantaba…
Comenzó a leer y a medida que lo iba haciendo, su turbación y desconcierto aumentaban al mismo ritmo que las ganas de abrir esa puerta e ir en busca de ella. ¿Quería besarle?
- ¡Esta si que es buena Francisca Montenegro…! -.
La puerta se abrió de nuevo. Tristán llegaba seguido de Mariana. Raimundo escondió rápidamente la nota en el bolsillo de su chaqueta y sonrió perversamente. No se marcharía de la Casona sin divertirse un rato a costa de Francisca.
- Sírvenos el té Mariana y después, asegúrate que nadie nos moleste, ¿de acuerdo? -.
y por lo pronto, no tardando xD
aquí va el comienzo...
24 de Noviembre de 1902
Vuelvo a estar sedada. Mis migrañas volvían a ser tan intensas que preferí padecer la tortura de mostrarme complaciente con todo el mundo en contra de lo que viene siendo mi carácter habitual. Tanto es así, que hasta estoy escribiendo estas líneas por el simple hecho de mantenerme ocupada, y no estar mostrando esta estúpida sonrisa pintada en mi rostro a cualquier desarrapado que se cruza en mi camino. Ni siquiera he salido a dar uno de mis acostumbrados paseos. Hasta he tenido que contener las ganas de ir a ver a Raimundo. ¿Por qué será que cuando estoy bajo los efectos de estos inyectables, siempre siento ganas de ir a él y lanzarme a su boca como una vulgar mujerzuela? Sea como sea… ¡Agradezco tanto no sentir ningún tipo de dolor en este instante…!
Leyó las líenas que acababa de escribir. ¿Por qué lo habría hecho? Ni ella misma se entendía a veces. Pero le pareció gracioso. Como todo desde hace un par de horas, cuando la doctora le suministró aquel mejunje del demonio que le hacía ver todo a colorines. Era como si fuera una mera espectadora de su vida. Una extraña nebulosa le rodeaba y le hacía reducir a menudencias todo a su alrededor. Por eso había tomado la determinación de no moverse de la Casona. Debía controlar esas ganas que tenía de corretear por ahí y de divertirse. Se dejó caer sobre la silla, cruzando las manos sobre el pecho. Le apetecía ir al bosque a recoger castañas. Se carcajeó ella sola en el despacho, imaginándose a sí misma, con la falda arremangada para no ensuciarse de barro y recogiendo aquellos deliciosos frutos. ¡Dios mío! Sería mejor que se fuera a su habitación antes de cometer una estupidez.
La puerta de la biblioteca se abrió de pronto, revelando a Tristán que se le quedó mirando atónito. Desde que estaba tomando ese sedante tan fuerte, sorprendía a su madre en mas de una ocasión riéndose descontrolada. Y ahora, estaba otra vez haciendo lo mismo.
- Disculpe madre, no sabía que estaba aquí -. Se había quedado parado con una mano a cada lado de la puerta.
- Hijo ¿Qué haces en esa postura tan ridícula? -. Se le quedó mirando mientras arqueaba una ceja. – En fin, da lo mismo. ¿Querías algo? -.
- Verá madre…- se apartó de la puerta para dejar ver a sus espaldas a Raimundo Ulloa que estaba desconcertado al verla así. -…tenía que tratar unos asuntos con Don Raimundo -.
Francisca se levantó como un resorte,con tanto ímpetu, que casi se cae al suelo. Lo que menos necesitaba en ese estado era ver a Raimundo. De repente se dio cuenta que, sobre la mesa, había dejado aquel absurdo escrito y trató de esconderlo bajo unos papeles. Tristán no fue consciente de ese pequeño gesto, pero Raimundo sí.
- En fin Tristán, yo me retiro entonces. Lo que menos me apetece ahora es estar escuchando cuitas de taberna -. Caminó hacia la puerta, pasando junto a Raimundo al que se quedó mirando. – Bonito chaleco tabernero… -.
Tristán y Raimundo estaban boquiabiertos. La vieron alejarse por el salón mientras ella seguía farfullando algo de un chaleco, el buen gusto que había recuperado Ulloa y otras tantas cosas más.
- ¿Se encuentra bien? Juraría que me ha hecho un cumplido -. Dijo Raimundo mientras señalaba a la dirección por donde ella había desaparecido, y fruncía el entrecejo.
Tristán suspiró resignado. – Es cosa de la medicación para sus jaquecas Raimundo. El sedante es algo más fuerte de lo acostumbrado. Desde que lo toma está más…complaciente -. Ambos se quedaron mirando hacia la puerta.
- En fin, ¿le apetece tomar un refrigerio? Iré a pedirle a Mariana que nos sirva algo -. Tristán salió del despacho cerrando la puerta y dejando a Raimundo en su interior.
Éste seguía algo aturdido por el estado en que se encontraba Francisca. Nunca la había visto así, ni siquiera cuando eran novios. Novios. Sonrió de medio lado mientras recordaba. Habían compartido risas y confidencias en infinidad de veces. Echaba de menos a esa Francisca divertida que siempre conseguía arrancarle una sonrisa con sus ocurrencias.
Paseó por la habitación, admirando la vasta colección de libros que poseían los Montenegro. Era envidiable sin ninguna duda. Se giró hacia la mesa y entonces recordó que Francisca había escondido algo cuando ellos llegaron. Su curiosidad fue demasiado fuerte y comenzó a rebuscar entre los papeles hasta que lo encontró. Eran apenas unas líneas. Sonrió al reconocer la escritura de Francisca en ellas y esa forma tan peculiar de escribir la letra “R” y que a él tanto le encantaba…
Comenzó a leer y a medida que lo iba haciendo, su turbación y desconcierto aumentaban al mismo ritmo que las ganas de abrir esa puerta e ir en busca de ella. ¿Quería besarle?
- ¡Esta si que es buena Francisca Montenegro…! -.
La puerta se abrió de nuevo. Tristán llegaba seguido de Mariana. Raimundo escondió rápidamente la nota en el bolsillo de su chaqueta y sonrió perversamente. No se marcharía de la Casona sin divertirse un rato a costa de Francisca.
- Sírvenos el té Mariana y después, asegúrate que nadie nos moleste, ¿de acuerdo? -.
#4419
24/11/2011 23:11
Ruth por dios!!! Sigueeeee...... Me tienes en ascuaas!!!
#4420
24/11/2011 23:19
- Gracias por su visita Raimundo -. Tristán estrechó su mano mientras se despedían en el salón. – Espero que pueda hacer entrar en razón a Sebastián con respecto a la Conservera -.
- No te preocupes Tristán. Hablaré con él -. Fueron caminando hacia la puerta. Raimundo empezó a pensar una excusa para no tener que marcharse. La nota de Francisca le quemaba en el bolsillo de la chaqueta. Necesitaba mostrarle que la había encontrado y divertirse con su reacción.
Esta vez seré yo quien te toque un rato las narices, Francisca.
- Me gustaría bajar un momento a la cocina. Necesito dar un recado a Rosario, si no te importa -. Se escondería un rato allí mientras hacía tiempo para poder escabullirse hasta que diera con ella. Seguramente estuviera en su habitación, o puede que en el jardín. Tembló de anticipación.
- ¡Por supuesto! -. Le sonrió Tristán. – Esta es su casa. Yo le dejo porque quedé en ir a ver a Pepa -. Y estrechando de nuevo su mano, subió a su habitación para arreglarse antes de su cita con la partera.
Por su parte, Raimundo bajó precipitadamente las escaleras que llevaban a la cocina, y casi se desmayó de la impresión ante lo que se encontró allí abajo. Francisca, sentada en una silla, descalza y con los pies apoyados en otra silla, se estaba tomando una taza de humeante chocolate, mientras sus ojos poseían un adorable y divertido brillo. No podía estar más perturbado ante su visión. Ni tan lleno de deseo como en ese momento. Estaba realmente adorable.
Cuando Francisca se dio cuenta de que no estaba sola, y que además era Raimundo quien estaba con ella, se incorporó con la mala suerte de que el chocolate se derramó por todo su vestido dejando una gran mancha a su paso.
- ¡Maldito seas Raimundo Ulloa! -. Se acercó a él poniéndo los brazos en su cadera. – Es uno de mis mejores vestidos. ¡Me las vas a pagar! -.
Raimundo se empezó a reir para sus adentros mientras con cuidado sacaba un papelito del bolsillo de su chaqueta.
- ¿En serio Francisca? ¿Y qué vas a hacerme? -. Terminó de bajar los dos últimos escalones. -¿Acaso vas a… -. Abrió la nota y leyó. -…lanzarte a por mí como una vulgar mujerzuela? -.
Francisca ahogó un grito cuando reconoció sus propias palabras en la boca de Raimundo. El muy ladino había encontrado la nota que ella había escrito solo unos minutos antes. Sentía como poco a poco perdía el color en su rostro hasta volverse blanco como el papel. Le zumbaban los oídos y en lo único que podía pensar era en…¡lanzarse a él como una vulgar mujerzuela! Voy a matar a la doctora Casas por haberme puesto en esta tesitura. Mañana mismo dejo de tomar esta maldita medicación.
Pero a pesar de querer mostrarse enfadada, la verdad es que la situación se le antojaba bastante divertida. Ahí estaban los dos, en la cocina de su casa mientras Raimundo volvía a tener esa sonrisa tan característica suya y la miraba con un brillo pícaro en los ojos.
- No te preocupes Tristán. Hablaré con él -. Fueron caminando hacia la puerta. Raimundo empezó a pensar una excusa para no tener que marcharse. La nota de Francisca le quemaba en el bolsillo de la chaqueta. Necesitaba mostrarle que la había encontrado y divertirse con su reacción.
Esta vez seré yo quien te toque un rato las narices, Francisca.
- Me gustaría bajar un momento a la cocina. Necesito dar un recado a Rosario, si no te importa -. Se escondería un rato allí mientras hacía tiempo para poder escabullirse hasta que diera con ella. Seguramente estuviera en su habitación, o puede que en el jardín. Tembló de anticipación.
- ¡Por supuesto! -. Le sonrió Tristán. – Esta es su casa. Yo le dejo porque quedé en ir a ver a Pepa -. Y estrechando de nuevo su mano, subió a su habitación para arreglarse antes de su cita con la partera.
Por su parte, Raimundo bajó precipitadamente las escaleras que llevaban a la cocina, y casi se desmayó de la impresión ante lo que se encontró allí abajo. Francisca, sentada en una silla, descalza y con los pies apoyados en otra silla, se estaba tomando una taza de humeante chocolate, mientras sus ojos poseían un adorable y divertido brillo. No podía estar más perturbado ante su visión. Ni tan lleno de deseo como en ese momento. Estaba realmente adorable.
Cuando Francisca se dio cuenta de que no estaba sola, y que además era Raimundo quien estaba con ella, se incorporó con la mala suerte de que el chocolate se derramó por todo su vestido dejando una gran mancha a su paso.
- ¡Maldito seas Raimundo Ulloa! -. Se acercó a él poniéndo los brazos en su cadera. – Es uno de mis mejores vestidos. ¡Me las vas a pagar! -.
Raimundo se empezó a reir para sus adentros mientras con cuidado sacaba un papelito del bolsillo de su chaqueta.
- ¿En serio Francisca? ¿Y qué vas a hacerme? -. Terminó de bajar los dos últimos escalones. -¿Acaso vas a… -. Abrió la nota y leyó. -…lanzarte a por mí como una vulgar mujerzuela? -.
Francisca ahogó un grito cuando reconoció sus propias palabras en la boca de Raimundo. El muy ladino había encontrado la nota que ella había escrito solo unos minutos antes. Sentía como poco a poco perdía el color en su rostro hasta volverse blanco como el papel. Le zumbaban los oídos y en lo único que podía pensar era en…¡lanzarse a él como una vulgar mujerzuela! Voy a matar a la doctora Casas por haberme puesto en esta tesitura. Mañana mismo dejo de tomar esta maldita medicación.
Pero a pesar de querer mostrarse enfadada, la verdad es que la situación se le antojaba bastante divertida. Ahí estaban los dos, en la cocina de su casa mientras Raimundo volvía a tener esa sonrisa tan característica suya y la miraba con un brillo pícaro en los ojos.