El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
#0
08/06/2011 23:44
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#4241
13/11/2011 23:20
Ojala tengas razón Miri, que yo creo que nos lo merecemos aunque para mí lo mejor es que podré comentarlo con vosotras, sino no tendría gracia.
#4242
13/11/2011 23:39
Ay Miri, que sea grande y que nos quite el aliento si no es para matarlos.
qué razón tienes Mariajo, un día sin pasarse por aquí ya no es lo mismo :) al menos para mi. Sois LO MEJOR!!!
qué razón tienes Mariajo, un día sin pasarse por aquí ya no es lo mismo :) al menos para mi. Sois LO MEJOR!!!
#4243
14/11/2011 08:10
Buenos días preciosas ;)
Todavia no me he puesto al día con vuestras historias, no me mateis, quiero tener un rato libre para disfrutarlas con todo mi ser.
Eso si, no me he podido resistir a leer tu ESCENON RUTH, ay MADRE QUE CALORES tia, y ya que se digan "Te odio" mientras se lo montan no sabes lo que me mola
¡Queremos continuación!
Miri maravilloso video, de verdad ;)
Se me ha muerto el disco duro externo y con él todos los capitulos que tenia descargados de ESPDV,megacoentodo :(
Creo que ahora viene lo bueno, al tema de Rai/Tristán le quedan dos días, dentro de nada veremos como Francisca se lo oculta a Tristán y a Pepa...aish que sufrimiento.
Todavia no me he puesto al día con vuestras historias, no me mateis, quiero tener un rato libre para disfrutarlas con todo mi ser.
Eso si, no me he podido resistir a leer tu ESCENON RUTH, ay MADRE QUE CALORES tia, y ya que se digan "Te odio" mientras se lo montan no sabes lo que me mola
¡Queremos continuación!Miri maravilloso video, de verdad ;)
Se me ha muerto el disco duro externo y con él todos los capitulos que tenia descargados de ESPDV,megacoentodo :(
Creo que ahora viene lo bueno, al tema de Rai/Tristán le quedan dos días, dentro de nada veremos como Francisca se lo oculta a Tristán y a Pepa...aish que sufrimiento.
#4244
14/11/2011 12:31
Dedicado para vosotras.Espero que os guste,le he hecho con mucho cariño 
Mi vida sin ti
ya no es vida,
Tu amor es el aire
Que me hacia respirar.
Te extraño
Porque me haces daño,
Es imposible
Aunque lo intente olvidar.
De quererte así
Me voy a enloquecer,
Moriría si me dejas de querer...
Amor venme a buscar,
Te necesito, no lo ves?
No puedo más.
Todo es tristeza
Desde que no estás.
No seas cruel perdóname,
Nunca se resignara mi corazón
A perder tu amor.
Te amo, cuanto te amo,
Tú me decías llena de felicidad.
No entiendo, no lo comprendo.
Como me puedes herir así y abandonar?
Te conozco se muy bien
Que al igual que yo
Tienes ganas que otra vez seamos dos.
Amor venme a buscar.
Te necesito no lo ves,
No puedo más.
Todo es tristeza
Desde que no estás.
No seas cruel, perdóname,
Nunca se resignara mi corazón
A perder tu amor.
Vuélveme a buscar.
Sálvame del castigo
de no tenerte un día más.
Voy a enloquecer
Si me dejas de querer.
Amor te necesito, no lo ves?
Venme a buscar.
Todo es tristeza
Desde que no estas
No seas cruel perdóname.
Nunca se resignara
Mi corazón a perder tu amor.
Vivir sin tu amor....
[/b]

Mi vida sin ti
ya no es vida,
Tu amor es el aire
Que me hacia respirar.
Te extraño
Porque me haces daño,
Es imposible
Aunque lo intente olvidar.
De quererte así
Me voy a enloquecer,
Moriría si me dejas de querer...
Amor venme a buscar,
Te necesito, no lo ves?
No puedo más.
Todo es tristeza
Desde que no estás.
No seas cruel perdóname,
Nunca se resignara mi corazón
A perder tu amor.
Te amo, cuanto te amo,
Tú me decías llena de felicidad.
No entiendo, no lo comprendo.
Como me puedes herir así y abandonar?
Te conozco se muy bien
Que al igual que yo
Tienes ganas que otra vez seamos dos.
Amor venme a buscar.
Te necesito no lo ves,
No puedo más.
Todo es tristeza
Desde que no estás.
No seas cruel, perdóname,
Nunca se resignara mi corazón
A perder tu amor.
Vuélveme a buscar.
Sálvame del castigo
de no tenerte un día más.
Voy a enloquecer
Si me dejas de querer.
Amor te necesito, no lo ves?
Venme a buscar.
Todo es tristeza
Desde que no estas
No seas cruel perdóname.
Nunca se resignara
Mi corazón a perder tu amor.
Vivir sin tu amor....
[/b]
#4245
14/11/2011 15:27
jolin Ruth, es precioso, se me pusieron los pelos de punta!! ainnsss! Graciassss!!!!
habéis visto la entrevista a los castañeda en A3. Adelfa es mas solete que Rosario si cabe eh!! y habla de su 'secreto potente' con la doña.... me la como a esta mujer!
habéis visto la entrevista a los castañeda en A3. Adelfa es mas solete que Rosario si cabe eh!! y habla de su 'secreto potente' con la doña.... me la como a esta mujer!
#4246
14/11/2011 15:31
Ruth, que pasada... me encanta!!!! La música es... ufff
Comparto totalmente lo que decíais ayer, lo mejor de seguir a Raimundo y Francisca es compartirlo con vosotras, porque cada una saca un matiz que la otra no había visto y ni se le había ocurrido. Es genial este pequeño rincón.
Por cierto, que han sacado una entrevista de los Castañeda en la web de Antena 3 y el titular, sacado de los labios de Adelfa es... "Tengo un secreto muy potente con Doña Francisca".

Yo no digo nada... Por cierto que son adorables la entrevista aunquei me ha sorprendido no haber visto a Jonás... se habrá ido TontoJuan de la serie??
Y también ha salido que Andrea Duro (Yoli de FoQ) se ha incorporado a la serie. Personalmente no me agrada mucho, quizás por el registro que siempre ha tenido pero... ya veremos. Me parece una estrategia para atraer al público juvenil.
Comparto totalmente lo que decíais ayer, lo mejor de seguir a Raimundo y Francisca es compartirlo con vosotras, porque cada una saca un matiz que la otra no había visto y ni se le había ocurrido. Es genial este pequeño rincón.
Por cierto, que han sacado una entrevista de los Castañeda en la web de Antena 3 y el titular, sacado de los labios de Adelfa es... "Tengo un secreto muy potente con Doña Francisca".

Yo no digo nada... Por cierto que son adorables la entrevista aunquei me ha sorprendido no haber visto a Jonás... se habrá ido TontoJuan de la serie??Y también ha salido que Andrea Duro (Yoli de FoQ) se ha incorporado a la serie. Personalmente no me agrada mucho, quizás por el registro que siempre ha tenido pero... ya veremos. Me parece una estrategia para atraer al público juvenil.
#4247
14/11/2011 15:48
me ha encantado lo del secreto que comparte con la Doña y sobre todo lo de:
"Yo a Francisca la quiero,hemos estado juntas desde pequeñas..."
¡Qué mona! aunque yo siempre he pensado que estas dos eran amigas de niñas y luego de jovencitas,y la cosa se torció cuando mi Paca cambió por culpa de Salvador y por el abandono de Rai. Pero en el fondo,yo se que Francisca también le tiene mucho cariño a Rosario.
Gracias,me alegro que os gustara el video ;)
"Yo a Francisca la quiero,hemos estado juntas desde pequeñas..."
¡Qué mona! aunque yo siempre he pensado que estas dos eran amigas de niñas y luego de jovencitas,y la cosa se torció cuando mi Paca cambió por culpa de Salvador y por el abandono de Rai. Pero en el fondo,yo se que Francisca también le tiene mucho cariño a Rosario.
Gracias,me alegro que os gustara el video ;)
#4248
14/11/2011 15:55
Ruth, muchas gracias por ese pedazo de video!Mezclar Il Divo con Francisca y Raimundo ha sido impresionante :) Que canción más maravillosa. Ideal para nuestra pareja.
Que buena la entrevista, aunque al final todos los personajes de Puente Viejo tendrán entrevistas menos Francisca y Raimundo

Adoro a Adelfa
Lo del secreto... no se que pensar porque si los guionistas creen que el hecho de que Tristán sea un Ulloa es sorprendente, van mal. Carlota es super expontanea y risueña, me encanta.Lo de la actriz nueva, la verdad es que no me hace mucha gracia. No es una actriz que haya visto mucho, pues no seguia FyQ, pero bueno... habrá que darle una oportunidad a Enriqueta.
De los spoilers yo ya me los leo asi por encima y por verlos, porque nunca dicen nada de nuestra pareja, tambien está el hecho de que no haya escenas pero bueno... cuando las hay tampoco las ponen. Ya sabemos el motivo del ataque de Francisca, pero no han dado detalles de el. Esperemos que tengamos al menos una escena esta semana de Francisca y Raimundo, aunque no aparezca en los spoilers.
P.D. Seguir a esta pareja sin vosotras no seria lo mismo.
La verdad es que cada día me alegro más de pertenecer a este rinconcito. Un beso, mis niñas.`EDITO: Como se me ha cortado el cuerpo de nuevo al ver el dolor de Francisca. María lo hace genial. Me encanta ver a Tristán preocupado por su madre :)
#4249
14/11/2011 18:49
Maravillosa esa escena en la que mirando a la ventana Francisca le explica a su hijo que las tierras son toda su vida, lo que me hubiera gustado es que tras el jamacuco ese que le ha dado... Tristán hubiera ido a por Pepa en vez de a por la doctora, básicamente porque Pepa estaba junto a Raimundo y podría enterarse de una ... vez xD
#4250
14/11/2011 21:32
miri,muchas gracias por las imágenes y por las palabras 
he sufrido hoy viéndola así
pero me alegro de que al menos Tristán se haya dado cuenta de que la cosa es más grave de lo que parecía.Podía haberse encontrado con Raimundo en la plaza mientras hablaba con la doctora y que se lo hubieran contado....¿a que habría estado bien?
En fin! que no me olvido de la segunda parte del mini porno jajaja Le tengo ya empezado, golosas, no se si le terminaré hoy,porque tengo un trancazo enorme y me duele bastante la cabeza.Sino,mañana os le pongo.

he sufrido hoy viéndola así

pero me alegro de que al menos Tristán se haya dado cuenta de que la cosa es más grave de lo que parecía.Podía haberse encontrado con Raimundo en la plaza mientras hablaba con la doctora y que se lo hubieran contado....¿a que habría estado bien?
En fin! que no me olvido de la segunda parte del mini porno jajaja Le tengo ya empezado, golosas, no se si le terminaré hoy,porque tengo un trancazo enorme y me duele bastante la cabeza.Sino,mañana os le pongo.
#4251
14/11/2011 22:04
Jo Miri, me has dejado igual que me dejó la escena o peor. Que sufrimiento. Pero me encanta, gracias por esas palabras unidas a las capturas. Adoro ver a Tristán junto a su madre, porque en el fondo, es su madre y la quiere. En sus letras y las imagenes se percibe la impotencia que él siente al no poder calmar el dolor de Francisca. Al no poder hacer nada para evitarlo. Al igual que no puede hacer nada para parar a los Mesia.
Ruth
espero que te mejores pronto! Un beso. Tengo ganas de leer esa segunda parte pero bueno... sabré esperar.
Ruth
espero que te mejores pronto! Un beso. Tengo ganas de leer esa segunda parte pero bueno... sabré esperar.
#4252
14/11/2011 22:23
Muy buenas noches a toda la gente guapa de este hilo. He hecho una poesía o chascarrillo dedicado a doña Francisca y a toda la gente que le encanta el personaje y admira a la gran Maria Bouzas.
Soy la mala de un dramático culebrón.
Necesito con urgencia un buen revolcón.
Tengo clase , poderío y orgullo
Quien me molesta lo mando al trullo.
Si un enemigo osa cruzarse en mi camino.
Sin pensarlo dos veces yo misma lo elimino.
Si alguien me saca de quicio
Le mando a mi capataz Mauricio.
Quiero librarme de la partera
! Esta mujer me desespera!.
!Quiere la muy bribona casarse con mi hijo.!
! Que se marche de Puente Viejo yo le exijo !.
! Menos mal que a buena hora !.
Ha venido mi cómplice la doctora.
Espero metersela a mi hijo por los ojos
Para que se me vayan todos los enojos.
La partera es una analfabeta
y tiene mucho orgullo y geta.
! Tengo un dolor de cabeza horroroso !.
!Necesito tranquilidad y un trato amoroso!.
! Necesito un elisir de amor y ternura !.
Para que desaparezca para siempre mi amargura!.
Por que mi malvado marido Salvador.
Me causó un trauma y mucho dolor.
!Si Raimundo me mete mano!.
!Estoy convencida que sano!.
! Si volviera con Raimundo !
! Sería la mujer más feliz del mundo !.
Es evidente que para hacer muchos episodios.
Yo tengo que dar caña y sembrar odios.
! Destruirme ahora quieren Águeda y Olmo!.
! Llevarme a la ruina esto es el colmo !.
Ahora que todo a mi alrrededor se desmorona.
Me siento como una reina a la que se le quita la corona.
Soy la mala de un dramático culebrón.
Necesito con urgencia un buen revolcón.
Tengo clase , poderío y orgullo
Quien me molesta lo mando al trullo.
Si un enemigo osa cruzarse en mi camino.
Sin pensarlo dos veces yo misma lo elimino.
Si alguien me saca de quicio
Le mando a mi capataz Mauricio.
Quiero librarme de la partera
! Esta mujer me desespera!.
!Quiere la muy bribona casarse con mi hijo.!
! Que se marche de Puente Viejo yo le exijo !.
! Menos mal que a buena hora !.
Ha venido mi cómplice la doctora.
Espero metersela a mi hijo por los ojos
Para que se me vayan todos los enojos.
La partera es una analfabeta
y tiene mucho orgullo y geta.
! Tengo un dolor de cabeza horroroso !.
!Necesito tranquilidad y un trato amoroso!.
! Necesito un elisir de amor y ternura !.
Para que desaparezca para siempre mi amargura!.
Por que mi malvado marido Salvador.
Me causó un trauma y mucho dolor.
!Si Raimundo me mete mano!.
!Estoy convencida que sano!.
! Si volviera con Raimundo !
! Sería la mujer más feliz del mundo !.
Es evidente que para hacer muchos episodios.
Yo tengo que dar caña y sembrar odios.
! Destruirme ahora quieren Águeda y Olmo!.
! Llevarme a la ruina esto es el colmo !.
Ahora que todo a mi alrrededor se desmorona.
Me siento como una reina a la que se le quita la corona.
#4253
14/11/2011 23:18
Eva me meo con lo de "Raimundo me mete mano" jajajajajaja.
Una dudilla que tengo:
Una dudilla que tengo:
SPOILER (puntero encima para mostrar)Rosario y Mariana se van a trabajar al palacete de Águeda y entonces he pensado que a lo mejor Enriqueta (el personaje de Andrea Duro) es nuevo servicio contratado por Francisca ¿no podría ser?
#4254
15/11/2011 11:31
Hola chicas. Ya he vuelto después de tantos exámenes. Ayer tuve uno de Franco y no pude ver la novela :( Menos mal que parece que el ataque de la doña es el jueves ¿no? La cosa se está poniendo tensa. Vaya tela.
En cuanto a los relatos: Rocío tía maravilloso. Me encanta ese encuentro. Escribes las cosas de una manera muy realista. Me encanta. Eva, me he meao toa de risa con el chascarrillo ajjajaja. Sería chulísimo que alguien la cantara en una chirigota :) Y Ruth tía yo también me asumo a la petición "segunda parte del "jardín prohibido"" Queremos más más más más... ;)
Perdonarme si me dejo algo pero es que hoy acabo de salir de otro de epigrafía y con dos exámenes se me cambia el riego. Cuando no escribo os sigo por el móvil y siempre me digo "Tengo que acordarme de decirles esto" pero luego al final de dejo las cosas :( Pero ya sabéis que soy una fan absoluta de vuestros relatos.
Los vídeos maravillosos tanto de la familia como el de Ruth. A mí que me encanta Il Divo pues imagínate. Además que esa canción les viene que ni pintada.
Y ya que he visto por ahí agradecimientos yo también me sumo a la lista. De verdad que no sabéis cómo me alegráis los días esos grises que una tiene o esos días de exámenes. Gracias de corazón. Parecerá mentira pero nunca me había sentido tan aceptada ni tan arropada. De hecho sois las primeras personas con las que me he atrevido a poner por escrito y compartir esas historias que se me ocurren en la cabeza. Nunca pensé que os gustarían de verdad. En fin que gracias por estar ahí, gracias por este hilo, gracias por animarme a escribir, por soportarme,... Miles de besos a todas.
Y siguiendo con estos relatos me había dado cuenta de que no me había atrevido a cambiar esta. En realidad no he cambiado del todo la escena ya que el diálogo está íntegro sólo que al final le he añadido mi toque personal. Espero que os guste.
- ¿Quién es?
- Soy yo señora. Ha venido Raimundo Ulloa y pregunta por usted. Está ahí fuera.
- Hazle pasar.
Raimundo entra con paso decidido en el despacho.
- De nuevo cara a cara. Confío en que en esta ocasión estés desarmado.
- Vengo a darte las gracias por devolverme a mi hijo. Retiraste la denuncia y Sebastián está en casa y libre.
- Me alegro y agradezco tu visita pero como tú mismo has dicho no he hecho más que cumplir con mi palabra y no hay mérito alguno en mi acción y menos… si la comparamos con la tuya.
- No estoy orgulloso de lo que hice.
- ¡Me salvaste la vida!
- A cambio de acabar con la vida de una mujer de quien mi hijo estaba enamorado. Cuando llegué a casa tuve que contárselo… y ya sabe que fui yo quien la maté. Creo que de nuevo se ha roto algo entre nosotros.
- Comprendo tu pesar. Es una situación difícil para ambos… pero Sebastián ha de entender que no tuviste otra solución.
- Sé que no era buena… que no le correspondía y que era una mujer muy peligrosa pero… el amor es antojadizo. Es un sentimiento que está por encima de la lógica. No siempre nos enamoramos de quien más nos conviene.
- No… no siempre.
- Sebastián la quería con locura y yo se la arrebaté. Necesitará mucho tiempo para apreciarlo de otra manera.
- Yo… te seguiré agradeciendo… que me salvaras la vida.
- Soy yo el que ha venido a agradecerte que me devolvieses a Sebastián. Pero no olvido que si estuvo en la cárcel fue por tus manejos como tampoco olvido otras tantas tropelías que has cometido contra mí y contra mi familia. Por todo ello Francisca… nada ha cambiado entre nosotros y quiero que sepas que tú y yo… seguimos siendo enemigos.
- Si es lo que deseas así sea. Sólo quiero saber una última cosa antes de que te vayas. El otro día viniste con una pistola… ¿habrías sido capaz de matarme?
- Lo que debería matar es… los sentimientos que todavía me inspiras… Pero no puedo. Menos matarte a ti.
Los dos se quedan unos segundos mirándose fijamente. Después Raimundo camina en dirección a la puerta del despacho con la intención de irse mientras que Francisca le sigue con la mirada. Antes de que Raimundo consiga irse Francisca le coge del brazo. Raimundo se queda quieto sin saber qué hacer y la mira con recelo. Francisca le mira con los ojos brillantes.
- Raimundo… - susurra ella.
Él no sabe qué hacer. Por un lado la ama, la ama con todas su fuerzas pero por otro lado han sido tantas cosas. Quiere ser justo con su familia. Aún así la batalla comienza a ganarla su corazón y mientras ella se acerca unos centímetros acariciándole el brazo hasta el hombro, él levanta la mano libre para acariciarle la mejilla a Francisca. Apenas la tocó con la yema de los dedos justo cuando Mariana de repente abrió la puerta. Los dos consiguieron recomponerse antes de que ella se diera cuenta de lo que pasaba:
- ¡Cuántas veces te he dicho que llames a la puerta Mariana!
- Lo siento señora pero Mauricio dice que es muy urgente que hable con usted. Me pidió que la avisara.
Raimundo respiró hondo al oír eso cerrando los ojos. Cuando Mariana se fue él le dijo:
- Será mejor que me vaya.
- Raimundo… - dijo Francisca.
Y mientras miraba como él se alejaba susurró con lágrimas en los ojos:
- … te amo.
En cuanto a los relatos: Rocío tía maravilloso. Me encanta ese encuentro. Escribes las cosas de una manera muy realista. Me encanta. Eva, me he meao toa de risa con el chascarrillo ajjajaja. Sería chulísimo que alguien la cantara en una chirigota :) Y Ruth tía yo también me asumo a la petición "segunda parte del "jardín prohibido"" Queremos más más más más... ;)
Perdonarme si me dejo algo pero es que hoy acabo de salir de otro de epigrafía y con dos exámenes se me cambia el riego. Cuando no escribo os sigo por el móvil y siempre me digo "Tengo que acordarme de decirles esto" pero luego al final de dejo las cosas :( Pero ya sabéis que soy una fan absoluta de vuestros relatos.
Los vídeos maravillosos tanto de la familia como el de Ruth. A mí que me encanta Il Divo pues imagínate. Además que esa canción les viene que ni pintada.
Y ya que he visto por ahí agradecimientos yo también me sumo a la lista. De verdad que no sabéis cómo me alegráis los días esos grises que una tiene o esos días de exámenes. Gracias de corazón. Parecerá mentira pero nunca me había sentido tan aceptada ni tan arropada. De hecho sois las primeras personas con las que me he atrevido a poner por escrito y compartir esas historias que se me ocurren en la cabeza. Nunca pensé que os gustarían de verdad. En fin que gracias por estar ahí, gracias por este hilo, gracias por animarme a escribir, por soportarme,... Miles de besos a todas.
Y siguiendo con estos relatos me había dado cuenta de que no me había atrevido a cambiar esta. En realidad no he cambiado del todo la escena ya que el diálogo está íntegro sólo que al final le he añadido mi toque personal. Espero que os guste.
- ¿Quién es?
- Soy yo señora. Ha venido Raimundo Ulloa y pregunta por usted. Está ahí fuera.
- Hazle pasar.
Raimundo entra con paso decidido en el despacho.
- De nuevo cara a cara. Confío en que en esta ocasión estés desarmado.
- Vengo a darte las gracias por devolverme a mi hijo. Retiraste la denuncia y Sebastián está en casa y libre.
- Me alegro y agradezco tu visita pero como tú mismo has dicho no he hecho más que cumplir con mi palabra y no hay mérito alguno en mi acción y menos… si la comparamos con la tuya.
- No estoy orgulloso de lo que hice.
- ¡Me salvaste la vida!
- A cambio de acabar con la vida de una mujer de quien mi hijo estaba enamorado. Cuando llegué a casa tuve que contárselo… y ya sabe que fui yo quien la maté. Creo que de nuevo se ha roto algo entre nosotros.
- Comprendo tu pesar. Es una situación difícil para ambos… pero Sebastián ha de entender que no tuviste otra solución.
- Sé que no era buena… que no le correspondía y que era una mujer muy peligrosa pero… el amor es antojadizo. Es un sentimiento que está por encima de la lógica. No siempre nos enamoramos de quien más nos conviene.
- No… no siempre.
- Sebastián la quería con locura y yo se la arrebaté. Necesitará mucho tiempo para apreciarlo de otra manera.
- Yo… te seguiré agradeciendo… que me salvaras la vida.
- Soy yo el que ha venido a agradecerte que me devolvieses a Sebastián. Pero no olvido que si estuvo en la cárcel fue por tus manejos como tampoco olvido otras tantas tropelías que has cometido contra mí y contra mi familia. Por todo ello Francisca… nada ha cambiado entre nosotros y quiero que sepas que tú y yo… seguimos siendo enemigos.
- Si es lo que deseas así sea. Sólo quiero saber una última cosa antes de que te vayas. El otro día viniste con una pistola… ¿habrías sido capaz de matarme?
- Lo que debería matar es… los sentimientos que todavía me inspiras… Pero no puedo. Menos matarte a ti.
Los dos se quedan unos segundos mirándose fijamente. Después Raimundo camina en dirección a la puerta del despacho con la intención de irse mientras que Francisca le sigue con la mirada. Antes de que Raimundo consiga irse Francisca le coge del brazo. Raimundo se queda quieto sin saber qué hacer y la mira con recelo. Francisca le mira con los ojos brillantes.
- Raimundo… - susurra ella.
Él no sabe qué hacer. Por un lado la ama, la ama con todas su fuerzas pero por otro lado han sido tantas cosas. Quiere ser justo con su familia. Aún así la batalla comienza a ganarla su corazón y mientras ella se acerca unos centímetros acariciándole el brazo hasta el hombro, él levanta la mano libre para acariciarle la mejilla a Francisca. Apenas la tocó con la yema de los dedos justo cuando Mariana de repente abrió la puerta. Los dos consiguieron recomponerse antes de que ella se diera cuenta de lo que pasaba:
- ¡Cuántas veces te he dicho que llames a la puerta Mariana!
- Lo siento señora pero Mauricio dice que es muy urgente que hable con usted. Me pidió que la avisara.
Raimundo respiró hondo al oír eso cerrando los ojos. Cuando Mariana se fue él le dijo:
- Será mejor que me vaya.
- Raimundo… - dijo Francisca.
Y mientras miraba como él se alejaba susurró con lágrimas en los ojos:
- … te amo.
#4255
15/11/2011 12:47
buenas amores,escribiéndoos desde el movil.Si es que no puedo pasar ya sin vosotras!
miri,¿tienes exámen? Aristóteles a mí me gustaba
Mucha suerte,por cierto,a las que estais de exámenes.Yo acabé harta de exámenes de Universidad y ahora estoy quemada con el de oposiciones,que le hice hace unos meses y ya estoy preparando el de las siguientes
pero bueno,suerte a todas! que me pongo a contaros mi vida y no paro xD
yo soy un alma caritativa
te lo escribo si quieres,aunque tendré que verme el capítulo ese,porque coincidió que le dieron cuando estuve estudiando para las opos y lo dejé de ver...fue por esa época.En cuanto le vea,te hago una mini escena si quieres.
Natalia! qué bonita esa escena alternativa...
sería tan fácil y tan bonito que las cosas fueran así! yo no entendí porque Francisca en esa escena le dejó marchar sin decirle nada,después de que Raimundo le dijera que aún la ama.Cosas incomprensibles de los guionistas!
Y ya que estais con confesiones,aunque yo no os lo diga,sabeis que os quiero ♥
miri,¿tienes exámen? Aristóteles a mí me gustaba

Mucha suerte,por cierto,a las que estais de exámenes.Yo acabé harta de exámenes de Universidad y ahora estoy quemada con el de oposiciones,que le hice hace unos meses y ya estoy preparando el de las siguientes

pero bueno,suerte a todas! que me pongo a contaros mi vida y no paro xD
yo soy un alma caritativa
te lo escribo si quieres,aunque tendré que verme el capítulo ese,porque coincidió que le dieron cuando estuve estudiando para las opos y lo dejé de ver...fue por esa época.En cuanto le vea,te hago una mini escena si quieres.
Natalia! qué bonita esa escena alternativa...
sería tan fácil y tan bonito que las cosas fueran así! yo no entendí porque Francisca en esa escena le dejó marchar sin decirle nada,después de que Raimundo le dijera que aún la ama.Cosas incomprensibles de los guionistas!
Y ya que estais con confesiones,aunque yo no os lo diga,sabeis que os quiero ♥
#4256
15/11/2011 15:50
Jajjaa que bueno Eva, gracias por ponerlo por aquí :)
Miri, menudas ideas jaja me alegro que Ruth sea esa alma caritativa
Natalia, pero ¿por qué no pasan estas cosas en la serie? Es fácil. Sencillo. Es obvio que después de que te digan: "Lo que debería matar son los sentimientos que aún me inspiras, pero no puedo. Y menos matarte a ti" (Se me vienen solas las palabras a la cabeza. Cuantas veces habré visto esa escena…) Te lances al cuello del amor de tu vida. A los guionistas les falta un hervor... Pero tu escena es fantástica, cambia muy poco de la real pero es justo el final que hubiera procedido. Suerte con los exámenes :)
Un beso, mis niñas
Miri, menudas ideas jaja me alegro que Ruth sea esa alma caritativa

Natalia, pero ¿por qué no pasan estas cosas en la serie? Es fácil. Sencillo. Es obvio que después de que te digan: "Lo que debería matar son los sentimientos que aún me inspiras, pero no puedo. Y menos matarte a ti" (Se me vienen solas las palabras a la cabeza. Cuantas veces habré visto esa escena…) Te lances al cuello del amor de tu vida. A los guionistas les falta un hervor... Pero tu escena es fantástica, cambia muy poco de la real pero es justo el final que hubiera procedido. Suerte con los exámenes :)
Un beso, mis niñas
#4257
15/11/2011 21:30
Buenas noches!!
Os dejo la continuación de mi relato, que como no lo haga ahora no lo termino nunca, le falta un trocito muy pequeñito al final que lo subo mañana. Este me ha salido un poco largo para lo que me hubiese gustado pero bueno... no digo que espero que os guste, porque no... Como odio a Salvador.
GOTAS DEL PASADO
Francisca bajó las escaleras de la Casona. Había almorzado en su habitación. No tenía ganas de hablar con nadie. Hacía apenas unas horas que acababa de gritarle a Raimundo que lo odiaba. Mentira. Lo seguía amando como el primer día. Cerró los ojos mientras bajaba el último escalón. “Me alegro de que ambos sintamos lo mismo.” Suspiró. No había dejado de darle vueltas a aquella frase. Era la primera vez que ambos se gritaban de aquella forma. Era la primera vez que semejantes palabras salían por sus bocas. Ellos. Que siempre se amaron por encima de todas las cosas. Ellos. Que siempre tuvieron una palabra de amor para el otro. Ellos. Que un día pensaron que sus destinos estaban sellados. Que no tendría sentido la existencia del uno sin el otro. Y ahora. Ahora intentaban seguir con sus vidas como podían. Sufriendo en silencio. Gritándose que se odiaban.
Francisca se dirigió hacia el salón. Con un poco de suerte nadie estaría allí. Así era. Tristán estaba en su habitación. Jugando. Y Salvador… no sabía dónde estaba Salvador. No le importaba. Siempre y cuando no le molestase. Y de momento, no lo hacía. Caminó despacio hacia el sofá. Hacia el más lejano. Una vez que hubo llegado. Se dejó caer sobre él. Se echó hacia atrás. Intentando relajarse. Intentando alejar sus pensamientos. Apartarlos. Intentando no pensar en nada. Cerró los ojos. Respirando profundamente. “Te faltó tiempo para lanzarte a sus brazos.” De nuevo la voz de Raimundo. Abrió los ojos. Resignada. Estaba claro que no podría borrar aquella conversación tan fácilmente. Que no podría olvidar sus duras palabras. Raimundo. Como había sido capaz de decirle aquello. Como había sido capaz de reprocharle su matrimonio con Salvador. Meneó la cabeza. No era tan extraño. Ella misma se lo reprochaba cada noche. Suspiró.
-Francisca.-la voz de Rosario la saco de sus pensamientos. La joven criada se había acercado a ella. Sin que se diese cuenta. Mientras Francisca estaba sumida en sus pensamientos. –Espero que no le moleste pero, me he tomado la libertad de traerle una tisana.- dijo amablemente. Francisca la miro. Esbozándole una sonrisa. Agradecida. –Desde que llegó esta mañana está…
-Gracias, Rosario.- la interrumpió Francisca. No quería explicarle los motivos que tenía para estar así. Ausente. Triste. Perdida en su propio mundo. Con el rostro visiblemente cansado. La muchacha entendió que las charlas y explicaciones sobraban en aquel momento. Sin más le tendió la taza con la tisana. Depositándola sobre la mesa.
-Si necesita algo más estaré en la cocina.- le dijo. Con esto se giró. Saliendo del salón. Francisca tomó la taza entre sus manos. Dando un pequeño sorbo a su contenido.
Os dejo la continuación de mi relato, que como no lo haga ahora no lo termino nunca, le falta un trocito muy pequeñito al final que lo subo mañana. Este me ha salido un poco largo para lo que me hubiese gustado pero bueno... no digo que espero que os guste, porque no... Como odio a Salvador.GOTAS DEL PASADO
Francisca bajó las escaleras de la Casona. Había almorzado en su habitación. No tenía ganas de hablar con nadie. Hacía apenas unas horas que acababa de gritarle a Raimundo que lo odiaba. Mentira. Lo seguía amando como el primer día. Cerró los ojos mientras bajaba el último escalón. “Me alegro de que ambos sintamos lo mismo.” Suspiró. No había dejado de darle vueltas a aquella frase. Era la primera vez que ambos se gritaban de aquella forma. Era la primera vez que semejantes palabras salían por sus bocas. Ellos. Que siempre se amaron por encima de todas las cosas. Ellos. Que siempre tuvieron una palabra de amor para el otro. Ellos. Que un día pensaron que sus destinos estaban sellados. Que no tendría sentido la existencia del uno sin el otro. Y ahora. Ahora intentaban seguir con sus vidas como podían. Sufriendo en silencio. Gritándose que se odiaban.
Francisca se dirigió hacia el salón. Con un poco de suerte nadie estaría allí. Así era. Tristán estaba en su habitación. Jugando. Y Salvador… no sabía dónde estaba Salvador. No le importaba. Siempre y cuando no le molestase. Y de momento, no lo hacía. Caminó despacio hacia el sofá. Hacia el más lejano. Una vez que hubo llegado. Se dejó caer sobre él. Se echó hacia atrás. Intentando relajarse. Intentando alejar sus pensamientos. Apartarlos. Intentando no pensar en nada. Cerró los ojos. Respirando profundamente. “Te faltó tiempo para lanzarte a sus brazos.” De nuevo la voz de Raimundo. Abrió los ojos. Resignada. Estaba claro que no podría borrar aquella conversación tan fácilmente. Que no podría olvidar sus duras palabras. Raimundo. Como había sido capaz de decirle aquello. Como había sido capaz de reprocharle su matrimonio con Salvador. Meneó la cabeza. No era tan extraño. Ella misma se lo reprochaba cada noche. Suspiró.
-Francisca.-la voz de Rosario la saco de sus pensamientos. La joven criada se había acercado a ella. Sin que se diese cuenta. Mientras Francisca estaba sumida en sus pensamientos. –Espero que no le moleste pero, me he tomado la libertad de traerle una tisana.- dijo amablemente. Francisca la miro. Esbozándole una sonrisa. Agradecida. –Desde que llegó esta mañana está…
-Gracias, Rosario.- la interrumpió Francisca. No quería explicarle los motivos que tenía para estar así. Ausente. Triste. Perdida en su propio mundo. Con el rostro visiblemente cansado. La muchacha entendió que las charlas y explicaciones sobraban en aquel momento. Sin más le tendió la taza con la tisana. Depositándola sobre la mesa.
-Si necesita algo más estaré en la cocina.- le dijo. Con esto se giró. Saliendo del salón. Francisca tomó la taza entre sus manos. Dando un pequeño sorbo a su contenido.
#4258
15/11/2011 21:30
-Pero que diantres… ¿Cuántas veces te he dicho que mires por donde vas, Rosario?- la inconfundible voz de Salvador sonó en el recibidor. Haciendo que un terrible temblor recorriese el cuerpo de Francisca. Haciendo que el miedo, al igual que había hecho la tristeza, la invadiesen. Decidió ignorarlo. Con suerte ni siquiera entraría en el salón. Francisca se encontraba junto a la ventana. Desde el recibidor Salvador no la vería. Tomó otro sorbo de tisana. Dejando que esta le ayudase a relajarse. A tranquilizarse. El sosiego solo duro unos segundos. Las fuertes pisadas de Salvador se hicieron oír. Dejando claro que en un instante entraría a la estancia.
-Tú.- grito malhumorado. Aludiendo a Francisca. Ella lo miró. Sin entender. Lentamente dejó la taza sobre la mesa.
-Yo también me alegro de verte.- musitó. Sin que sus palabras llegasen a oídos de Salvador. Afortunadamente.
-Se puede saber en qué has hecho.- dijo. Acercándose hacia ella. Amenazante. Sin bajar un ápice su tono de voz. Francisca entrecerró los ojos. Al tiempo que se echaba un poco hacia atrás. Sin levantarse del sofá.
-¿De que estas hablando, Salvador?- preguntó Francisca. Lentamente.
-No te hagas la inocente, Francisca.- le dijo. Esta vez sin gritar. -¿Dónde has estado esta mañana?- le preguntó. El hecho de que no gritara no quitaba crueldad en su voz.
-Yo…-Francisca le apartó la mirada. Seguía sentada en el sofá. Pero la elevación del suelo en el que se encontraba permitía estar a la misma altura que Salvador. Quien estaba un poco más allá de los escalones. –Yo estuve paseando por la plaza.- respondió.
-¿Con quién?- acotó la pregunta. Siendo lo que quería haber preguntado desde el principio. Francisca no podía mantener la mirada fija en ningún sitio. Movía sus ojos de un lado a otro. Intentando apartar de su cabeza la imagen de Raimundo.
-Tristán se paró a jugar y yo…- se levantó. Comenzó a caminar. Bajando los escalones. En estos años había aprendido a ignorar a Salvador. A esquivar sus disputas. Quizás sería mejor hacerlo. Salir de allí. De aquel absurdo interrogatorio que Salvador le estaba haciendo. -Yo estuve hablando con Don Anselmo.- contestó. Mirando a Salvador. Al terminar se giró. Dando un pequeño pasó hacia la salida. Salvador la paró. Sin dejar que continuase. Agarrándola fuertemente del brazo. Moviéndola. Haciéndola quedar frente a él.
-Mientes.- le gritó. Una vez que había clavado su fría mirada en los ojos de Francisca.
-Es verdad, Salvador. Estuve hablando con Don Anselmo.- volvió a decir Francisca. A quien le temblaba incluso la voz. Salvador levantó la mano. Aquella que tenía libre. Pues con la otra sujetaba fuertemente el brazo de la joven. Estrelló su mano en el rostro de Francisca. Como de costumbre.
-Mientes.-repitió con rabia. –Te comportas como si fueras una cría, Francisca.- añadió. –Me has dejado en ridículo delante de todos.- le gritó. A pesar de tenerla justo al lado.
-Pero me puedes decir de una vez de que hablas.- casi gritó. A punto de llorar.
-Del escandalo que has montado esta mañana en la plaza.- contestó. –De eso hablo.- dijo zarandeándola fuertemente. -¿Quién era ese hombre?
-¿Cómo te has enterado?- preguntó ella. Desconcertada. Cierto era que había mucha gente en ese momento. Cierto era que, con los gritos, más de un curioso clavo sus ojos en ellos. Pero… ¿Quién se lo había contado a Salvador?
-Eso no te importa. ¿Quién era?- la apremió. Ella meneó la cabeza. Negándose a contárselo. Él apretó su agarre. Haciendo más daño a Francisca. Esta dejó escapar un sollozo. Un gemido. Salvador la soltó. Para agarrarla de nuevo. Esta vez la tomó por el rostro. Haciendo que ella lo mirase. Acercó sus labios al oído de esta. –Escúchame bien porque no te lo voy a repetir una vez más, ¿Quién era, Francisca?- ella cerró sus labios. Aguantando estoicamente la cercanía a la que Salvador la había sometido. Negó una vez más con la cabeza. Cerrando con fuerza los ojos. Esperando el siguiente golpe. Salvador la soltó. De la misma forma en la que la había agarrado. Quedó mirándola. Con gesto de desprecio en la cara. –Eres patética, Francisca.- le espetó. Con asco. Ella abrió los ojos. Sin apartar el miedo de su rostro. –Crees que no me enteraré de quién es ese hombre. Lo haré.- afirmó. Acortando de nuevo la distancia que los separaba. –Y entonces tú…
-Déjame. Por favor.- le suplicó. En un susurro.- Por favor.-repitió. Su voz sonó inaudible. Francisca dio un paso hacia atrás. Alejándose de él. Protegió la parte del pecho con sus brazos. Intentando esconderse en sí misma. Respiraba con dificultad. Reprimiendo el llanto. Salvador dio un paso hacia ella. Acercándose de nuevo. Acarició su rostro. Sin ningún tipo de delicadeza. Una lágrima terminó cayendo por la mejilla de la joven. Salvador enjugó aquella lágrima. Cogió uno de los mechones que, a destiempo, ocultaban el rostro de Francisca. Haciendo que se deslizase entre sus dedos. Francisca mantenía la mirada perdida. Mientras él la tocaba. Sus manos temblaban. Sus piernas la sostenían a duras penas. Y su voz… no tenía fuerzas para hablar. El miedo se lo impedía. Salvador acercó aquel mechón a su nariz. Pretendiendo olerlo. Oler aquel dulce aroma que Francisca siempre desprendía. Se acercó a un más a ella.
-Don Salvador.- la voz del capataz lo interrumpió. Mauricio entró apresuradamente en la estancia. Tenía el aliento entrecortado. Salvador se separó un poco de Francisca. Dejándola totalmente libre. Ella aprovechó el momento para poner más distancia entre ambos.
-¿Qué ocurre?, Mauricio.- preguntó. Malhumorado. Siempre lo estaba. Y el haber sido interrumpido hacia que lo estuviese más.
-Verá, Señor…- el joven no sabía cómo decirlo. –Estamos teniendo problemas para…- comenzó. Pero se vio interrumpido por los gritos de Salvador.
-Inútiles. Eso es lo que sois ¿Qué ha ocurrido esta vez?- Salvador nunca dejaba hablar a nadie. Siempre con insultos en la boca. Con desprecios. Siempre mostrándose superior.
-El riego, Don Salvador.-contestó. –Al parecer no abrieron bien las compuertas y ahora no podemos arreglarlo.- explicó.
-Desarrapados. Muertos de hambre…-comenzó a decir. En voz baja. –Prepara mi caballo, capataz.-le ordenó. El muchacho se giró. Dispuesto a obedecer la orden. –Espera.- lo detuvo Salvador. –Antes quiero preguntarte algo.- le dijo. Mirando de reojo a Francisca. –Esta mañana, mi querida esposa decidió ser el hazme reír de todo el pueblo, ¿Sabes tú quien fue el afortunado que protagonizó, junto a ella, el espectáculo?- Francisca miró rápidamente a Salvador. No sabía de qué le sorprendían sus palabras. Siempre así. Hiriente. La joven dirigió su mirada hacia Mauricio.
-No, Señor.- respondió. – Algo ha llegado a mis oídos sobre una discusión en medio de la plaza, pero no escuche nada de la señorita. –añadió. Francisca le lanzó una imperceptible sonrisa. Mauricio siempre se enteraba de todo. Era demasiado extraño que no hubiese escuchado aquello. Meneó la cabeza. Claro que lo había escuchado. Salvador resopló. Enfadado. Por esta vez no se había salido con la suya.
-No te he dicho que vayas a por mí caballo.- le gritó Salvador al joven capataz. Este asintió. Saliendo de la estancia. Para sorpresa de Francisca, Salvador no se volvió a acercar a ella. Se limitó a salir del salón. Sin dirigirle la palabra.
-Tú.- grito malhumorado. Aludiendo a Francisca. Ella lo miró. Sin entender. Lentamente dejó la taza sobre la mesa.
-Yo también me alegro de verte.- musitó. Sin que sus palabras llegasen a oídos de Salvador. Afortunadamente.
-Se puede saber en qué has hecho.- dijo. Acercándose hacia ella. Amenazante. Sin bajar un ápice su tono de voz. Francisca entrecerró los ojos. Al tiempo que se echaba un poco hacia atrás. Sin levantarse del sofá.
-¿De que estas hablando, Salvador?- preguntó Francisca. Lentamente.
-No te hagas la inocente, Francisca.- le dijo. Esta vez sin gritar. -¿Dónde has estado esta mañana?- le preguntó. El hecho de que no gritara no quitaba crueldad en su voz.
-Yo…-Francisca le apartó la mirada. Seguía sentada en el sofá. Pero la elevación del suelo en el que se encontraba permitía estar a la misma altura que Salvador. Quien estaba un poco más allá de los escalones. –Yo estuve paseando por la plaza.- respondió.
-¿Con quién?- acotó la pregunta. Siendo lo que quería haber preguntado desde el principio. Francisca no podía mantener la mirada fija en ningún sitio. Movía sus ojos de un lado a otro. Intentando apartar de su cabeza la imagen de Raimundo.
-Tristán se paró a jugar y yo…- se levantó. Comenzó a caminar. Bajando los escalones. En estos años había aprendido a ignorar a Salvador. A esquivar sus disputas. Quizás sería mejor hacerlo. Salir de allí. De aquel absurdo interrogatorio que Salvador le estaba haciendo. -Yo estuve hablando con Don Anselmo.- contestó. Mirando a Salvador. Al terminar se giró. Dando un pequeño pasó hacia la salida. Salvador la paró. Sin dejar que continuase. Agarrándola fuertemente del brazo. Moviéndola. Haciéndola quedar frente a él.
-Mientes.- le gritó. Una vez que había clavado su fría mirada en los ojos de Francisca.
-Es verdad, Salvador. Estuve hablando con Don Anselmo.- volvió a decir Francisca. A quien le temblaba incluso la voz. Salvador levantó la mano. Aquella que tenía libre. Pues con la otra sujetaba fuertemente el brazo de la joven. Estrelló su mano en el rostro de Francisca. Como de costumbre.
-Mientes.-repitió con rabia. –Te comportas como si fueras una cría, Francisca.- añadió. –Me has dejado en ridículo delante de todos.- le gritó. A pesar de tenerla justo al lado.
-Pero me puedes decir de una vez de que hablas.- casi gritó. A punto de llorar.
-Del escandalo que has montado esta mañana en la plaza.- contestó. –De eso hablo.- dijo zarandeándola fuertemente. -¿Quién era ese hombre?
-¿Cómo te has enterado?- preguntó ella. Desconcertada. Cierto era que había mucha gente en ese momento. Cierto era que, con los gritos, más de un curioso clavo sus ojos en ellos. Pero… ¿Quién se lo había contado a Salvador?
-Eso no te importa. ¿Quién era?- la apremió. Ella meneó la cabeza. Negándose a contárselo. Él apretó su agarre. Haciendo más daño a Francisca. Esta dejó escapar un sollozo. Un gemido. Salvador la soltó. Para agarrarla de nuevo. Esta vez la tomó por el rostro. Haciendo que ella lo mirase. Acercó sus labios al oído de esta. –Escúchame bien porque no te lo voy a repetir una vez más, ¿Quién era, Francisca?- ella cerró sus labios. Aguantando estoicamente la cercanía a la que Salvador la había sometido. Negó una vez más con la cabeza. Cerrando con fuerza los ojos. Esperando el siguiente golpe. Salvador la soltó. De la misma forma en la que la había agarrado. Quedó mirándola. Con gesto de desprecio en la cara. –Eres patética, Francisca.- le espetó. Con asco. Ella abrió los ojos. Sin apartar el miedo de su rostro. –Crees que no me enteraré de quién es ese hombre. Lo haré.- afirmó. Acortando de nuevo la distancia que los separaba. –Y entonces tú…
-Déjame. Por favor.- le suplicó. En un susurro.- Por favor.-repitió. Su voz sonó inaudible. Francisca dio un paso hacia atrás. Alejándose de él. Protegió la parte del pecho con sus brazos. Intentando esconderse en sí misma. Respiraba con dificultad. Reprimiendo el llanto. Salvador dio un paso hacia ella. Acercándose de nuevo. Acarició su rostro. Sin ningún tipo de delicadeza. Una lágrima terminó cayendo por la mejilla de la joven. Salvador enjugó aquella lágrima. Cogió uno de los mechones que, a destiempo, ocultaban el rostro de Francisca. Haciendo que se deslizase entre sus dedos. Francisca mantenía la mirada perdida. Mientras él la tocaba. Sus manos temblaban. Sus piernas la sostenían a duras penas. Y su voz… no tenía fuerzas para hablar. El miedo se lo impedía. Salvador acercó aquel mechón a su nariz. Pretendiendo olerlo. Oler aquel dulce aroma que Francisca siempre desprendía. Se acercó a un más a ella.
-Don Salvador.- la voz del capataz lo interrumpió. Mauricio entró apresuradamente en la estancia. Tenía el aliento entrecortado. Salvador se separó un poco de Francisca. Dejándola totalmente libre. Ella aprovechó el momento para poner más distancia entre ambos.
-¿Qué ocurre?, Mauricio.- preguntó. Malhumorado. Siempre lo estaba. Y el haber sido interrumpido hacia que lo estuviese más.
-Verá, Señor…- el joven no sabía cómo decirlo. –Estamos teniendo problemas para…- comenzó. Pero se vio interrumpido por los gritos de Salvador.
-Inútiles. Eso es lo que sois ¿Qué ha ocurrido esta vez?- Salvador nunca dejaba hablar a nadie. Siempre con insultos en la boca. Con desprecios. Siempre mostrándose superior.
-El riego, Don Salvador.-contestó. –Al parecer no abrieron bien las compuertas y ahora no podemos arreglarlo.- explicó.
-Desarrapados. Muertos de hambre…-comenzó a decir. En voz baja. –Prepara mi caballo, capataz.-le ordenó. El muchacho se giró. Dispuesto a obedecer la orden. –Espera.- lo detuvo Salvador. –Antes quiero preguntarte algo.- le dijo. Mirando de reojo a Francisca. –Esta mañana, mi querida esposa decidió ser el hazme reír de todo el pueblo, ¿Sabes tú quien fue el afortunado que protagonizó, junto a ella, el espectáculo?- Francisca miró rápidamente a Salvador. No sabía de qué le sorprendían sus palabras. Siempre así. Hiriente. La joven dirigió su mirada hacia Mauricio.
-No, Señor.- respondió. – Algo ha llegado a mis oídos sobre una discusión en medio de la plaza, pero no escuche nada de la señorita. –añadió. Francisca le lanzó una imperceptible sonrisa. Mauricio siempre se enteraba de todo. Era demasiado extraño que no hubiese escuchado aquello. Meneó la cabeza. Claro que lo había escuchado. Salvador resopló. Enfadado. Por esta vez no se había salido con la suya.
-No te he dicho que vayas a por mí caballo.- le gritó Salvador al joven capataz. Este asintió. Saliendo de la estancia. Para sorpresa de Francisca, Salvador no se volvió a acercar a ella. Se limitó a salir del salón. Sin dirigirle la palabra.
#4259
15/11/2011 21:39
Acabo de ver el capítulo en el modo salón y solo puedo decir... que pasada!!
Ambos (María y Ramón) han estado soberbios hoy. De verdad que estoy impresionada con la escena de Francisca y sus hijos y la de Ramón con Alfonso primero y con Emilia después.
Me ha encantado la carita de la Doña al ver que sus hijos se preocupaban por ella, ha sido tan... dulce, ocultándoles después lo mal que se encontraba. Y Raimundo llorando abrazado a Emilia ha sido de lo más tierno que he visto yo por PV.
Perfecto, ahora solo nos falta que hagan una escena igual de magnífica con ellos dos juntos, concepto que parece les cuesta asimilar a los guionistas. Pero de verdad, me ha encantado.
Eso si, nuestra Paca al lado de Olmito... una niña. Como se las gasta el chaval.
A TontoJuan ni lo nombro...
EDITO: Rocío... que ASCO le tengo a Salvador. Ya dijo María en el VE que Francisca temblaba al oir nombrar a Salvador. Luego la gente se pregunta por qué es así. Me encanta tu relato Rocío, aunque me haces sufrir mucho.
Ambos (María y Ramón) han estado soberbios hoy. De verdad que estoy impresionada con la escena de Francisca y sus hijos y la de Ramón con Alfonso primero y con Emilia después.
Me ha encantado la carita de la Doña al ver que sus hijos se preocupaban por ella, ha sido tan... dulce, ocultándoles después lo mal que se encontraba. Y Raimundo llorando abrazado a Emilia ha sido de lo más tierno que he visto yo por PV.
Perfecto, ahora solo nos falta que hagan una escena igual de magnífica con ellos dos juntos, concepto que parece les cuesta asimilar a los guionistas. Pero de verdad, me ha encantado.
Eso si, nuestra Paca al lado de Olmito... una niña. Como se las gasta el chaval.
A TontoJuan ni lo nombro...
EDITO: Rocío... que ASCO le tengo a Salvador. Ya dijo María en el VE que Francisca temblaba al oir nombrar a Salvador. Luego la gente se pregunta por qué es así. Me encanta tu relato Rocío, aunque me haces sufrir mucho.
#4260
15/11/2011 22:18
De verdad que ni os imaginais las ganas que tengo de que termine esta temporada, de verdad que es una agonía, no puedo ver a mi Francisca sufrir tanto, me mata y sí ODIO A AGUEDA, me da malagana.
Rocío niña que sufrimiento, Salvador no es humano, es un animal que persona más repugnante, cada vez que me imagino lo que tuvo que pasar nuestra Paca... uf estoy con el corazón encogido.
Cris...¿de verdad no tienes clase de filosofía?
Natalia ¿Te acuerdas que has dejado a Rai a punto de irse?
Miri ¿cuando va a volver Tris a hablar con sus padres?, no te olvides de tu historia
Ruth ¿cómo va ese resfriado?, a ti no te digo nada por que bastante tienes con aguantar los mocos. Cuídate guapa.
Rocío niña que sufrimiento, Salvador no es humano, es un animal que persona más repugnante, cada vez que me imagino lo que tuvo que pasar nuestra Paca... uf estoy con el corazón encogido.
Cris...¿de verdad no tienes clase de filosofía?
Natalia ¿Te acuerdas que has dejado a Rai a punto de irse?
Miri ¿cuando va a volver Tris a hablar con sus padres?, no te olvides de tu historia
Ruth ¿cómo va ese resfriado?, a ti no te digo nada por que bastante tienes con aguantar los mocos. Cuídate guapa.
