El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
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08/06/2011 23:44
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#3941
30/10/2011 16:00
Hola chicas!!!
Natalia, me gusta mucho tu relato. Creo que tu versión de como se tomará la noticia Tristán es muy acertada. Confundido al principio, pero terminará por aceptarla y alegrarse. Espero continuación!!!
Kera, me encanta como se ha encaminado ya el relato. Por fin están juntos y Rai en perfectas condiciones... Ahora solo falta que alguien reciba su merecido ¬¬
Rocío, sin palabras me dejas. Esas gotas del pasado tuyas son... Y Tristán de pequeño es un amor. Adoro el relato, continualo!!!
Bueno, os dejo otra escena. Yo la he descubierto hoy mismo y... la adoro. Grande María!! Lo mejor es la segunda parte.
Natalia, me gusta mucho tu relato. Creo que tu versión de como se tomará la noticia Tristán es muy acertada. Confundido al principio, pero terminará por aceptarla y alegrarse. Espero continuación!!!
Kera, me encanta como se ha encaminado ya el relato. Por fin están juntos y Rai en perfectas condiciones... Ahora solo falta que alguien reciba su merecido ¬¬
Rocío, sin palabras me dejas. Esas gotas del pasado tuyas son... Y Tristán de pequeño es un amor. Adoro el relato, continualo!!!
Bueno, os dejo otra escena. Yo la he descubierto hoy mismo y... la adoro. Grande María!! Lo mejor es la segunda parte.
#3942
30/10/2011 17:32
Ruth....simplemente maravillosa!!
Rocio no tengo que perdirnarte mujer... Era broma. Me tiene enganchadisima tu relato.siempre he pensado como seria suvida cuando ambos estaban casados, que harian cuando se vieran, raimindose se sentiria mal? Se enrollaron mientras estaban casados? Uf espero que nos lo descubras!!! Gracias!!!
Cris escenon y maria no tiene precio!!! Impresionanteee....
Rocio no tengo que perdirnarte mujer... Era broma. Me tiene enganchadisima tu relato.siempre he pensado como seria suvida cuando ambos estaban casados, que harian cuando se vieran, raimindose se sentiria mal? Se enrollaron mientras estaban casados? Uf espero que nos lo descubras!!! Gracias!!!
Cris escenon y maria no tiene precio!!! Impresionanteee....
#3943
30/10/2011 17:33
Buenas chicas!!!
Joer, con tanto movimiento como no vamos a escribir tochos… de hecho mucho me temo que aquí irá el mío.
Antes que nada, gracias a todas por vuestros relatos. Lo mejor que tenéis todas es que si no colgarais vuestros relatos por partes, sería como uno de estos libros que no sueltas ni de coña hasta el final y aún así querrías más y más. A veces intento aguantarme y esperar a que pongáis todo. Qué intriga, por Dios! Porque claro aguantar la intriga de un relato aún bueno, pero con tantos a la vez…… no tenéis piedad!
A mí sólo me encantaría tener una milésima parte de vuestro talento para escribir algo mínimamente decente y poderos devolver algo de lo que dais.
Mariajo, yo aquí me quedaré hasta que me echen!! Jajaja, sí que engancha sí!
Miri, ya me dirás tú dónde está la ida de olla! Porque la única ida de olla que se me ocurre de tu relato es que la Paca haya ido a pillar la fiebre a Cádiz. Jajaja Me ha gustado muchísimo!!! La escena de Francisca y Sebas parecía un déjà vu cuando vi la escena Paca- Sebas del capítulo, pero final diferente claro. Qué buena!! A partir de ahí esperé a que colgaras todo y menos mal, qué escena más desgarradora cuando lo pillan Tristan y Soledad agarrado a ella... A ver si nos dan algo así en la serie….
Natalia, me encanta tu historia, eres creo que la primera que describe a Tristán confundido y descolocado cuando se entera de quién es su padre y es muy creíble aparte que muy probable que así suceda en la serie. La guinda es que sea Pepa que le haga ver el sufrimiento por el que pasó su madre y los motivos que la llevaron a ocultárselo y consiga que vuelva para dentro. Sigue cuando puedas!
Rocío, mucha pena me dio que se acabara tu perfecto malentendido. Me parece enorme cambiar completamente de registro y contar ahora en parte la historia que no se cuenta en la serie. Sabemos que es la mejor pero también la más dura y dolorosa y sabemos también que no defraudarás. El contraste de esta primera escena ya me mató. Esa ternura inicial de Francisca con Tristán que pasa al frío horror con la entrada de Castro Buff! Y ahora van para el pueblo no? y que se nos pasa por la cabeza cuando la Francis va al pueblo?????
Cris, qué pasada, cuando le da ese beso en el hombro a mí se me pusieron los pelos de puntaaaa! A ver si puedes seguir pronto. Lo de ponerle ‘Jóvenes eternamente’ me encanta. Gracias por el video, me acuerdo que es la escena que precede a EL ESCENÓN de ‘tú eres mi vedad’. Sirve para recordar ciertas frases buenísimas como: ‘Solidarizarme con ese patán no entra dentro de mis próximos planes’… jajaja. Ay! Cómo echo de menos a esa Paca!
Por cierto, espero que te mejores de la rodilla, mucho ánimo y paciencia.
Silvia, super momento el de Alfonso, Emilia y Rai!!! Yo espero que sea mañana y poder deleitarme más con la leche al tontolapolla ese, mira que es odioso.. ARG!!
Ruth, la escena alternativa de la plaza sublime. A mí también me gusta ese final, es muy real te quedas sintiendo mucho dolor por él y por ella. Ella reprochándole y el intentando justificarse! Ainsss! Y algo parecido en ‘Tu amor es mi condena’, él delirando que fue a por ella y ella quedándose con tantas preguntas por responder. A ver como sigue.
He ahí el quid de la cuestión. Lo que necesitan es darse respuestas a tantas preguntas, pero como no son capaces de llevar una conversación normal pues no hacen más que empeorar todo. Aunque yo prefería que nos lo dieran todo poco a poco a veces pienso que habría que dejarlos encerrados en la conservera por ejemplo para que se espetaran todo de una vez por todas, así de paso, en el heat of the moment, así instante visceral hasta se dan un revolcón y todo.
Buff, como se nota que bebí demasiado vino en la comida!! ya paro eh!
Joer, con tanto movimiento como no vamos a escribir tochos… de hecho mucho me temo que aquí irá el mío.
Antes que nada, gracias a todas por vuestros relatos. Lo mejor que tenéis todas es que si no colgarais vuestros relatos por partes, sería como uno de estos libros que no sueltas ni de coña hasta el final y aún así querrías más y más. A veces intento aguantarme y esperar a que pongáis todo. Qué intriga, por Dios! Porque claro aguantar la intriga de un relato aún bueno, pero con tantos a la vez…… no tenéis piedad!
A mí sólo me encantaría tener una milésima parte de vuestro talento para escribir algo mínimamente decente y poderos devolver algo de lo que dais.
Mariajo, yo aquí me quedaré hasta que me echen!! Jajaja, sí que engancha sí!
Miri, ya me dirás tú dónde está la ida de olla! Porque la única ida de olla que se me ocurre de tu relato es que la Paca haya ido a pillar la fiebre a Cádiz. Jajaja Me ha gustado muchísimo!!! La escena de Francisca y Sebas parecía un déjà vu cuando vi la escena Paca- Sebas del capítulo, pero final diferente claro. Qué buena!! A partir de ahí esperé a que colgaras todo y menos mal, qué escena más desgarradora cuando lo pillan Tristan y Soledad agarrado a ella... A ver si nos dan algo así en la serie….
Natalia, me encanta tu historia, eres creo que la primera que describe a Tristán confundido y descolocado cuando se entera de quién es su padre y es muy creíble aparte que muy probable que así suceda en la serie. La guinda es que sea Pepa que le haga ver el sufrimiento por el que pasó su madre y los motivos que la llevaron a ocultárselo y consiga que vuelva para dentro. Sigue cuando puedas!
Rocío, mucha pena me dio que se acabara tu perfecto malentendido. Me parece enorme cambiar completamente de registro y contar ahora en parte la historia que no se cuenta en la serie. Sabemos que es la mejor pero también la más dura y dolorosa y sabemos también que no defraudarás. El contraste de esta primera escena ya me mató. Esa ternura inicial de Francisca con Tristán que pasa al frío horror con la entrada de Castro Buff! Y ahora van para el pueblo no? y que se nos pasa por la cabeza cuando la Francis va al pueblo?????
Cris, qué pasada, cuando le da ese beso en el hombro a mí se me pusieron los pelos de puntaaaa! A ver si puedes seguir pronto. Lo de ponerle ‘Jóvenes eternamente’ me encanta. Gracias por el video, me acuerdo que es la escena que precede a EL ESCENÓN de ‘tú eres mi vedad’. Sirve para recordar ciertas frases buenísimas como: ‘Solidarizarme con ese patán no entra dentro de mis próximos planes’… jajaja. Ay! Cómo echo de menos a esa Paca!
Por cierto, espero que te mejores de la rodilla, mucho ánimo y paciencia.
Silvia, super momento el de Alfonso, Emilia y Rai!!! Yo espero que sea mañana y poder deleitarme más con la leche al tontolapolla ese, mira que es odioso.. ARG!!
Ruth, la escena alternativa de la plaza sublime. A mí también me gusta ese final, es muy real te quedas sintiendo mucho dolor por él y por ella. Ella reprochándole y el intentando justificarse! Ainsss! Y algo parecido en ‘Tu amor es mi condena’, él delirando que fue a por ella y ella quedándose con tantas preguntas por responder. A ver como sigue.
He ahí el quid de la cuestión. Lo que necesitan es darse respuestas a tantas preguntas, pero como no son capaces de llevar una conversación normal pues no hacen más que empeorar todo. Aunque yo prefería que nos lo dieran todo poco a poco a veces pienso que habría que dejarlos encerrados en la conservera por ejemplo para que se espetaran todo de una vez por todas, así de paso, en el heat of the moment, así instante visceral hasta se dan un revolcón y todo.
Buff, como se nota que bebí demasiado vino en la comida!! ya paro eh!
#3944
30/10/2011 18:13
Hola chicas!!!
Antes que nada Cris perdóname cariño que no te he preguntado por tu rodilla. Espero que vayas mejor.
En cuanto a los relatos maravillosos como siempre. Ruth tía estoy deseando ver la continuación de tu relato después de que Raimundo haya soltado esos bombazos. Miri cariño, esa "ida de olla" es buenísima. Si será por tramas que podrían tener para que estuvieran juntos... Ah y Rocío ni que decir tiene que sigues escribiendo maravillosamente y que me dan ganas de comerme a Tristancito a besos. ¡Qué mono!
Me alegro que os gustara la reacción de Tristán. Descubrir un pelotazo como ese no es fácil. En fin, aquí os dejo con la gran boda. Espero como siempre no defraudar.
En un día soleado y resplandeciente de verano, todo Puente Viejo se engalanó para la mayor boda del siglo. Nada más y nada menos que Raimundo Ulloa y Francisca Montenegro. Su historia de amor estaba en boca de todo el mundo: de enemigos a marido y mujer. Nadie sabía que en verdad siempre fueron uno.
Rosario y Soledad ayudaban a Francisca a vestirse. Estaba realmente hermosa. Francisca se miraba al espejo sin poder creérselo. Atrás quedaban tantos años de dolor. A partir de ahora iba a comenzar una nueva vida con Raimundo. Como debió ser.
- Señora si no se está quieta va a clavarse alguna aguja. – dijo Rosario.
Y es que Francisca estaba feliz pero también nerviosa como un flan.
- Madre tranquilícese que le va a dar algo. Mire que ya se ha tomado tres infusiones de pasiflora. – dijo Soledad que le ayudaba con el peinado.
Francisca sentía que si estaba más tiempo quieta le iba a dar un ataque pero aún así logró contenerse pensando en Raimundo.
…..
Raimundo estaba también lejos de estar tranquilo. El corazón le latía tan fuertemente que pensó que su pecho iba a explotar. Llamaron a la puerta y entraron Emilia y Pepa:
- Padre, está hecho un príncipe. – dijo Emilia con admiración.
- Ni que lo digas Emilia. Me entran ganas de casarme con usted. – bromeó Pepa.
- Bueno parad que me vais a sacar los colores. – dijo Raimundo nervioso. – Vosotras sí que estáis resplandecientes. ¿Querríais acompañar a este humilde tabernero? – añadió con un gesto para que las dos le cogieran del brazo.
Y cogiéndole de los brazos salieron por la puerta sonrientes.
Antes que nada Cris perdóname cariño que no te he preguntado por tu rodilla. Espero que vayas mejor.
En cuanto a los relatos maravillosos como siempre. Ruth tía estoy deseando ver la continuación de tu relato después de que Raimundo haya soltado esos bombazos. Miri cariño, esa "ida de olla" es buenísima. Si será por tramas que podrían tener para que estuvieran juntos... Ah y Rocío ni que decir tiene que sigues escribiendo maravillosamente y que me dan ganas de comerme a Tristancito a besos. ¡Qué mono!
Me alegro que os gustara la reacción de Tristán. Descubrir un pelotazo como ese no es fácil. En fin, aquí os dejo con la gran boda. Espero como siempre no defraudar.
En un día soleado y resplandeciente de verano, todo Puente Viejo se engalanó para la mayor boda del siglo. Nada más y nada menos que Raimundo Ulloa y Francisca Montenegro. Su historia de amor estaba en boca de todo el mundo: de enemigos a marido y mujer. Nadie sabía que en verdad siempre fueron uno.
Rosario y Soledad ayudaban a Francisca a vestirse. Estaba realmente hermosa. Francisca se miraba al espejo sin poder creérselo. Atrás quedaban tantos años de dolor. A partir de ahora iba a comenzar una nueva vida con Raimundo. Como debió ser.
- Señora si no se está quieta va a clavarse alguna aguja. – dijo Rosario.
Y es que Francisca estaba feliz pero también nerviosa como un flan.
- Madre tranquilícese que le va a dar algo. Mire que ya se ha tomado tres infusiones de pasiflora. – dijo Soledad que le ayudaba con el peinado.
Francisca sentía que si estaba más tiempo quieta le iba a dar un ataque pero aún así logró contenerse pensando en Raimundo.
…..
Raimundo estaba también lejos de estar tranquilo. El corazón le latía tan fuertemente que pensó que su pecho iba a explotar. Llamaron a la puerta y entraron Emilia y Pepa:
- Padre, está hecho un príncipe. – dijo Emilia con admiración.
- Ni que lo digas Emilia. Me entran ganas de casarme con usted. – bromeó Pepa.
- Bueno parad que me vais a sacar los colores. – dijo Raimundo nervioso. – Vosotras sí que estáis resplandecientes. ¿Querríais acompañar a este humilde tabernero? – añadió con un gesto para que las dos le cogieran del brazo.
Y cogiéndole de los brazos salieron por la puerta sonrientes.
#3945
30/10/2011 18:16
Don Anselmo estaba que no se lo podía creer. Nunca pensó que oficiaría la boda de Raimundo Ulloa y Francisca Montenegro. Aunque cuando se enteró de su historia terminó por comprenderlo todo. Siempre pensó que detrás de tanto odio tenía que haber algo más. Por ello se encargó de decorar el exterior de la iglesia para la ocasión con flores y arcos.
De repente empezaron a llegar los miembros de la familia. En primer lugar entró Martín echando flores por el camino por el que iban a ir los novios. Seguidamente apareció Raimundo junto con Emilia. Raimundo estaba realmente guapo con el traje. Hasta Dolores Mirañar soltó una exclamación de asombro que hizo enrojecer de vergüenza a Pedro. Cuando llegaron frente a don Anselmo, Emilia dio un beso en la mejilla a su padre y se situó entre Alfonso y Sebastián.
Después de unos minutos que se hicieron eternos llegó doña Francisca Montenegro de la mano de Tristán. Llevaba finalmente el pelo suelo recogido en medio por un pasador y un vestido beige de encaje realmente hermoso. Estaba realmente resplandeciente. Raimundo se quedó sin aliento al verla. Francisca se emocionó a su vez al ver a Raimundo. Parecía un auténtico príncipe. Tuvo que contener el deseo de ir corriendo hasta él y besarle hasta perder el sentido. Cuando llegaron frente a don Anselmo, Tristán besó la mano y la mejilla de su madre y se la entregó a Raimundo.
La ceremonia comenzó pero ellos estaban inmersos en los ojos del otro. De vez en cuando miraban a don Anselmo pero luego volvían a mirarse.
Tristán leyó la primera lectura con cierta emoción. Francisca le miraba sonriente. Definitivamente adoraba a su hijo. Seguidamente Sebastián leyó una carta de san Pablo que a Francisca le llegó hondo:
“Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, nada me aprovecha.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra de la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.”
Con esa lectura ambos habían demostrado que su amor era fuerte: ambos habían esperado y sufrido lo indecible y se seguían queriendo como el primer día. Ambos se habían perdonado y Francisca cambió considerablemente su actitud hacia los demás. Seguidamente llegó el momento de los votos:
- Raimundo, Francisca ¿tenéis los anillos? – dijo don Anselmo.
El pequeño Martín enseguida se levantó y corrió hasta ellos para llevarles los anillos. Después tiró un poco del vestido de Francisca para poder darle un beso. Francisca le contestó acariciándole el pelo. Después le guiñó el ojo a Raimundo que le contestó de la misma manera. Raimundo empezó:
- Francisca, mi pequeña, nunca he sido tan feliz como cuando estoy a tu lado. Si pudieras estar un minuto en mí verías todo lo que siento por ti. Es tan grande que las palabras se quedan pequeñas. Quiero pasar el resto de mi vida contigo y borrar con mi amor todo este tiempo separados. Te amo Francisca Montenegro y si hay vida eterna la pasaré amándote. - seguidamente besó el anillo y se lo colocó en el dedo.
- Raimundo, eres el hombre de mis sueños. Desde niña te amé porque nací para amarte, para ser tuya. Vivo con el único deseo de perderme en tus ojos y hacerte feliz. Por eso sé que quiero vivir mi vida amándote hasta más allá de la vida y la muerte, porque tuya soy. – besó el anillo con todo el amor del mundo y se lo colocó a un emocionado Raimundo.
Don Anselmo, que también tenía, al igual que los presentes, serios problemas para aguantar la emoción dijo:
- Por el poder que me ha sido concedido yo os declaro marido y mujer. Raimundo, puedes besar a la novia.
Los dos se fundieron en un beso que hizo estallar de júbilo el lugar entero. Al fin eran marido y mujer.
P.D.: Perdón por el toque religioso pero es que adoro esa lectura :)
De repente empezaron a llegar los miembros de la familia. En primer lugar entró Martín echando flores por el camino por el que iban a ir los novios. Seguidamente apareció Raimundo junto con Emilia. Raimundo estaba realmente guapo con el traje. Hasta Dolores Mirañar soltó una exclamación de asombro que hizo enrojecer de vergüenza a Pedro. Cuando llegaron frente a don Anselmo, Emilia dio un beso en la mejilla a su padre y se situó entre Alfonso y Sebastián.
Después de unos minutos que se hicieron eternos llegó doña Francisca Montenegro de la mano de Tristán. Llevaba finalmente el pelo suelo recogido en medio por un pasador y un vestido beige de encaje realmente hermoso. Estaba realmente resplandeciente. Raimundo se quedó sin aliento al verla. Francisca se emocionó a su vez al ver a Raimundo. Parecía un auténtico príncipe. Tuvo que contener el deseo de ir corriendo hasta él y besarle hasta perder el sentido. Cuando llegaron frente a don Anselmo, Tristán besó la mano y la mejilla de su madre y se la entregó a Raimundo.
La ceremonia comenzó pero ellos estaban inmersos en los ojos del otro. De vez en cuando miraban a don Anselmo pero luego volvían a mirarse.
Tristán leyó la primera lectura con cierta emoción. Francisca le miraba sonriente. Definitivamente adoraba a su hijo. Seguidamente Sebastián leyó una carta de san Pablo que a Francisca le llegó hondo:
“Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor soy como bronce que suena o címbalo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, nada me aprovecha.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra de la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta.”
Con esa lectura ambos habían demostrado que su amor era fuerte: ambos habían esperado y sufrido lo indecible y se seguían queriendo como el primer día. Ambos se habían perdonado y Francisca cambió considerablemente su actitud hacia los demás. Seguidamente llegó el momento de los votos:
- Raimundo, Francisca ¿tenéis los anillos? – dijo don Anselmo.
El pequeño Martín enseguida se levantó y corrió hasta ellos para llevarles los anillos. Después tiró un poco del vestido de Francisca para poder darle un beso. Francisca le contestó acariciándole el pelo. Después le guiñó el ojo a Raimundo que le contestó de la misma manera. Raimundo empezó:
- Francisca, mi pequeña, nunca he sido tan feliz como cuando estoy a tu lado. Si pudieras estar un minuto en mí verías todo lo que siento por ti. Es tan grande que las palabras se quedan pequeñas. Quiero pasar el resto de mi vida contigo y borrar con mi amor todo este tiempo separados. Te amo Francisca Montenegro y si hay vida eterna la pasaré amándote. - seguidamente besó el anillo y se lo colocó en el dedo.
- Raimundo, eres el hombre de mis sueños. Desde niña te amé porque nací para amarte, para ser tuya. Vivo con el único deseo de perderme en tus ojos y hacerte feliz. Por eso sé que quiero vivir mi vida amándote hasta más allá de la vida y la muerte, porque tuya soy. – besó el anillo con todo el amor del mundo y se lo colocó a un emocionado Raimundo.
Don Anselmo, que también tenía, al igual que los presentes, serios problemas para aguantar la emoción dijo:
- Por el poder que me ha sido concedido yo os declaro marido y mujer. Raimundo, puedes besar a la novia.
Los dos se fundieron en un beso que hizo estallar de júbilo el lugar entero. Al fin eran marido y mujer.
P.D.: Perdón por el toque religioso pero es que adoro esa lectura :)
#3946
30/10/2011 18:44
Cris gracias por poner el video. Esta escena la he buscado un montón de veces y la he podido encontrar dos como mucho, no me acuerdo de una vez a otra donde los veo y eso es lo que pasa… Ese momento fue fantástico y mucho más sabiendo que después viene el gran momento :)
Chus esto engancha mucho jajaja
Natalia genial, muy bonita y emotiva. Me ha gustado mucho que hayas puesto la lectura, no la conocía y tampoco lo hubiera hecho si no lo hubieras puesto, las últimas cuatro frases de este le vienen genial a nuestra pareja :) Y bueno ¡Que vivan los novios!
Jo, os iba a dejar otro cachito de mi relato pero Natalia ha dejado tan buen rollo que no lo quiero estropear. Escribir sobre el pasado es lo que tiene… De nuevo agradeceros los comentarios, yo también adoro al pequeñín, como va a salir si tiene a Francisca Montenegro y a Raimundo Ulloa de padres, lo lleva en la sangre :) Esta primera parte del relato me está sirviendo sobre todo para “explicar” lo que paso en el momento de la separación y los 3 años posteriores… acordaos que Raimundo vive en Villafranca por lo cual ¿Se encontraran en la plaza de Puente Viejo?
Chus esto engancha mucho jajaja
Natalia genial, muy bonita y emotiva. Me ha gustado mucho que hayas puesto la lectura, no la conocía y tampoco lo hubiera hecho si no lo hubieras puesto, las últimas cuatro frases de este le vienen genial a nuestra pareja :) Y bueno ¡Que vivan los novios!

Jo, os iba a dejar otro cachito de mi relato pero Natalia ha dejado tan buen rollo que no lo quiero estropear. Escribir sobre el pasado es lo que tiene… De nuevo agradeceros los comentarios, yo también adoro al pequeñín, como va a salir si tiene a Francisca Montenegro y a Raimundo Ulloa de padres, lo lleva en la sangre :) Esta primera parte del relato me está sirviendo sobre todo para “explicar” lo que paso en el momento de la separación y los 3 años posteriores… acordaos que Raimundo vive en Villafranca por lo cual ¿Se encontraran en la plaza de Puente Viejo?
#3947
30/10/2011 19:23
No tengo tiempo de nada, luego leo lo escrito, pero aprovecho estos minutitos entre estudio para dejaros esta escena. Otra de esas maravillosas perlas que quedan eclipsadas por los escenones que los acompañan en los capítulos.
Geniales María y Sandra. A mi se me encoge el estómago con esta escena ufff.
Geniales María y Sandra. A mi se me encoge el estómago con esta escena ufff.
#3948
30/10/2011 20:00
Hola guapas, joer menudo día he tenido un poco más y ni me puedo meter para comentar:
Miri, que bonita tu historia, ya se que lo digo una y otra vez pero me encanta que este par este juntos, quiero pensar que cuando ocurra en la serie serán así de maravillosos y me encanta la reacción de Rai cuando ve a su pequeña enferma, la verdad es que ver sufrir a la persona que quieres es lo peor.
Natalia me ha gustado como has escrito la reacción de Tristán, no se si será la más realista por que uno no sabe como va a reaccionar ante una determinada situación hasta que le ocurre pero sí que ha sido diferente, también me ha gustado que haya sido Pepa la que haya hecho reaccionar a Tristán, la boda perfecta y la lectura me ha encantado casi casi me la se de memoria de las veces que me ha tocado leerla y la verdad es que es preciosa.
Ruth guapa, yo también tengo curiosidad por saber la explicación que va a dar Raimundo, muy buena tiene que ser para que a pesar de saber todo lo que estaba pasando su pequeña la dejará con Salvador, para mi este es uno de los puntos más oscuros si Raimundo sabía lo que estaba pasando y quería a Francisca ¿por qué no hizo nada?
Cris, como va esa rodilla guapa. Las escenas geniales sobre todo la de Emilia y Francisca, ahí si que se me encoge el alma por que se ve todo el dolor y el rencor que lleva en el alma. Que pena que de esa Francisca no quede prácticamente nada.
Miri, que bonita tu historia, ya se que lo digo una y otra vez pero me encanta que este par este juntos, quiero pensar que cuando ocurra en la serie serán así de maravillosos y me encanta la reacción de Rai cuando ve a su pequeña enferma, la verdad es que ver sufrir a la persona que quieres es lo peor.
Natalia me ha gustado como has escrito la reacción de Tristán, no se si será la más realista por que uno no sabe como va a reaccionar ante una determinada situación hasta que le ocurre pero sí que ha sido diferente, también me ha gustado que haya sido Pepa la que haya hecho reaccionar a Tristán, la boda perfecta y la lectura me ha encantado casi casi me la se de memoria de las veces que me ha tocado leerla y la verdad es que es preciosa.
Ruth guapa, yo también tengo curiosidad por saber la explicación que va a dar Raimundo, muy buena tiene que ser para que a pesar de saber todo lo que estaba pasando su pequeña la dejará con Salvador, para mi este es uno de los puntos más oscuros si Raimundo sabía lo que estaba pasando y quería a Francisca ¿por qué no hizo nada?
Cris, como va esa rodilla guapa. Las escenas geniales sobre todo la de Emilia y Francisca, ahí si que se me encoge el alma por que se ve todo el dolor y el rencor que lleva en el alma. Que pena que de esa Francisca no quede prácticamente nada.
#3949
30/10/2011 20:07
Natalia,preciosa boda! a mi también me gusta mucho esa lectura,así que gracias por incluirla
Cris,el video me mata.Yo de verdad que no entiendo nada.Emilia,que fue testigo de las confesiones de ambos,que se ve a la legua el dolor que han padecido y lo mucho que se quieren a pesar de todo, a veces reacciona como una pazguata y pone cara de poker como si no supiera de qué va la historia.Me pierdo señores guionistas! Por cierto,si quieren contratarme ya saben dónde encontrarme xD
Cris,el video me mata.Yo de verdad que no entiendo nada.Emilia,que fue testigo de las confesiones de ambos,que se ve a la legua el dolor que han padecido y lo mucho que se quieren a pesar de todo, a veces reacciona como una pazguata y pone cara de poker como si no supiera de qué va la historia.Me pierdo señores guionistas! Por cierto,si quieren contratarme ya saben dónde encontrarme xD
#3950
30/10/2011 20:38
Natalia, a mi tb me gustó la lectura, me pareció perfecta y muy apropiada. Enhorabuena!
Rocio, serán las ganas de saber cómo es su primer encuentro a pesar de tener que ser muy doloroso! Ahora mismo no me acuerdo cuando Rai volvió a PV!
La escena de Emilia con Francisca me pareció tan desgarradora, a ella además después le afecta la reacción de Raimundo y le da un ataque de ansiedad que Pepa le calma con una bofetada! Ay, no entiendo como no nos devuelven a nuestra Paca, no quiero hablar de los guionistas porque sólo me saldrían insultos! Buaj!
Rocio, serán las ganas de saber cómo es su primer encuentro a pesar de tener que ser muy doloroso! Ahora mismo no me acuerdo cuando Rai volvió a PV!
La escena de Emilia con Francisca me pareció tan desgarradora, a ella además después le afecta la reacción de Raimundo y le da un ataque de ansiedad que Pepa le calma con una bofetada! Ay, no entiendo como no nos devuelven a nuestra Paca, no quiero hablar de los guionistas porque sólo me saldrían insultos! Buaj!
#3951
30/10/2011 20:55
Creo que la tonteria de Emilia es un guiño hacia ellos mismos, los guionistas. Igualitos que son, ¿Como puede Emilia escuchar semejantes palabras, tanto de Raimundo, como de Francisca, y quedarse tan pancha? y los guionistas igual, nos dan escenas en las que se comen con los ojos y despues alá 27 cap. separados... no tienen perdón.
Chus, no se si es eso lo que has querido decir pero, Raimundo se fue a vivir a Villafranca con Natalia. Despues, cuando Sebastián tenia 4 añitos y Emilia 6 meses, se transladaron a Puente Viejo, el pueblo natal de Raimundo, para no levantar sospechas con el tema de Emilia. Eso es lo que cuenta Raimundo cuando le habla de lo de Emila a Sebastián.
Chus, no se si es eso lo que has querido decir pero, Raimundo se fue a vivir a Villafranca con Natalia. Despues, cuando Sebastián tenia 4 añitos y Emilia 6 meses, se transladaron a Puente Viejo, el pueblo natal de Raimundo, para no levantar sospechas con el tema de Emilia. Eso es lo que cuenta Raimundo cuando le habla de lo de Emila a Sebastián.
#3952
30/10/2011 21:17
Miri, son muchisimas las incognitas, muchos datos que nos faltan, detalles y cosas que realmente tienen importancia. Es dificil intentar comprenderlo y ultimamente por las noches estudio historia con ellos, intentando hacer tablas, lineas del tiempo para que todo me cuadrase y a mi manera lo ha hecho, claro esta que cuando a los guionistas se les ocurra dar otra pincelada en este cuadro sin color nada de lo que me he inventado cuadrará pero bueno... espero que pronto nos desvelen más cosas de esta historia de la que aún no sabemos ni la mitad.
Os dejo el cachito que os quería subir, lo siento, pero este estaba escrito para hoy y si lo ponía mañana no os podía poner el encuentro :) No es muy largo.
GOTAS DEL PASADO
El niño no paraba de saludar a todo aquel que pasaba por su lado. Sonreía. Dando, como podía, las buenas tardes a todo aquel que se cruzaba con él. No le importaba quien fuese. Los saludaba a todos. Forasteros. Campesinos. Tenderos. El médico. El alcalde… Todos. Francisca sonreía despreocupada. La gente reaccionaba de distintas maneras hacia el niño. Algunos quedaban parados al ver a su madre, Francisca Montenegro. Otros, sin entender de clases sociales, le devolvían el saludo al pequeño. Cansado de saludar, Tristán comenzó a dar grandes zancadas. Jugando mientras andaba. Sin soltar la mano de su madre. Hacia sonidos con la boca. Como si fuese un gigante que hacía retumbar la tierra cuando la pisaba. Algo le llamó de repente la atención. Soltó a Francisca. Corriendo hacia una manzana que había caído del puesto de la fruta.
-Tristán, no corras.- Le dijo Francisca pacientemente. –Te vas a ca…-Antes de que la joven terminase de decir la frase el pequeño tropezó. Cayendo al suelo. Francisca aligeró el paso. Corriendo hacia su hijo. Lo levantó. Cogiéndolo en brazos. Tristán no lloraba. Sin ni siquiera mirarlo, Francisca lo llevó a la fuente. Con paso rápido. Lo sentó sobre la piedra. Se agachó para mirar las magulladuras del niño. Este hizo un par de pucheros. Cosa que Francisca calmó dándole un fuerte beso en la frente. Le miró la palma de las manos. Estas estaban un poco manchadas de tierra. Ninguna herida se veía en ellas. Francisca las sacudió. Dejándolas lo más limpias que pudo. Cuando terminase de revisar a su hijo le lavaría las manos. Miró sus rodillas. Una de ellas estaba un poco ensangrentada. El pantalón estaba rasgado. Un pequeño arañón se vislumbraba a través del agujero de la prenda. -¿Te duele?- le preguntó. Cariñosa. Preocupada por Tristán. El niño negó con la cabeza. Francisca saco un pañuelo de su bolso. Se incorporó. Inclinándose un poco hacia la fuente. Mojando cuidadosa el pañuelo. Introduciéndolo bajo el chorro de agua. Aquello le serviría para limpiar la herida de Tristán. Una vez que una parte del pañuelo estuvo totalmente mojada, Francisca, se giró hacia su hijo. Hacia el lugar donde se suponía que él estaba. Al no verlo se asustó. Su corazón latió con fuerza. Miró hacia los lados. Lo buscó con la mirada por la plaza. Allí estaba. Frente a Francisca. Unos pasos alejado de ella. Unos escasos 4 metros. Una distancia considerable. Pero no demasiado lejos. Suspiró. Tristán parecía estar hablando con una mujer que portaba un carrito. Una mujer alta. Delgada. Más joven que Francisca. Quizás dos o tres años. No era una campesina. Pero tampoco vestía como ella. Sus prendas eran mucho menos lujosas que las de Francisca. La mujer tenía el pelo rubio. A media melena. Cortado sobre los hombros. Lo llevaba suelto. Intentando que los primeros mechones no ocultasen su fino rostro, los escondía tras las orejas. Dejando ver a todos sus deslumbrantes ojos claros. Azules. Color cielo. Dejando ver una preciosa sonrisa. Aquella que ahora le dedicaba a Tristán. O con la que segundos antes había mirado al bebe del carrito. Por deducción, su hijo. Era una mujer muy guapa. Encantadora, por la forma en la que hablaba cómicamente con el pequeño. Francisca dio un paso hacia delante. Para coger a su hijo. No quería que siguiese molestando a la joven. Algo la paró.
Os dejo el cachito que os quería subir, lo siento, pero este estaba escrito para hoy y si lo ponía mañana no os podía poner el encuentro :) No es muy largo.
GOTAS DEL PASADO
El niño no paraba de saludar a todo aquel que pasaba por su lado. Sonreía. Dando, como podía, las buenas tardes a todo aquel que se cruzaba con él. No le importaba quien fuese. Los saludaba a todos. Forasteros. Campesinos. Tenderos. El médico. El alcalde… Todos. Francisca sonreía despreocupada. La gente reaccionaba de distintas maneras hacia el niño. Algunos quedaban parados al ver a su madre, Francisca Montenegro. Otros, sin entender de clases sociales, le devolvían el saludo al pequeño. Cansado de saludar, Tristán comenzó a dar grandes zancadas. Jugando mientras andaba. Sin soltar la mano de su madre. Hacia sonidos con la boca. Como si fuese un gigante que hacía retumbar la tierra cuando la pisaba. Algo le llamó de repente la atención. Soltó a Francisca. Corriendo hacia una manzana que había caído del puesto de la fruta.
-Tristán, no corras.- Le dijo Francisca pacientemente. –Te vas a ca…-Antes de que la joven terminase de decir la frase el pequeño tropezó. Cayendo al suelo. Francisca aligeró el paso. Corriendo hacia su hijo. Lo levantó. Cogiéndolo en brazos. Tristán no lloraba. Sin ni siquiera mirarlo, Francisca lo llevó a la fuente. Con paso rápido. Lo sentó sobre la piedra. Se agachó para mirar las magulladuras del niño. Este hizo un par de pucheros. Cosa que Francisca calmó dándole un fuerte beso en la frente. Le miró la palma de las manos. Estas estaban un poco manchadas de tierra. Ninguna herida se veía en ellas. Francisca las sacudió. Dejándolas lo más limpias que pudo. Cuando terminase de revisar a su hijo le lavaría las manos. Miró sus rodillas. Una de ellas estaba un poco ensangrentada. El pantalón estaba rasgado. Un pequeño arañón se vislumbraba a través del agujero de la prenda. -¿Te duele?- le preguntó. Cariñosa. Preocupada por Tristán. El niño negó con la cabeza. Francisca saco un pañuelo de su bolso. Se incorporó. Inclinándose un poco hacia la fuente. Mojando cuidadosa el pañuelo. Introduciéndolo bajo el chorro de agua. Aquello le serviría para limpiar la herida de Tristán. Una vez que una parte del pañuelo estuvo totalmente mojada, Francisca, se giró hacia su hijo. Hacia el lugar donde se suponía que él estaba. Al no verlo se asustó. Su corazón latió con fuerza. Miró hacia los lados. Lo buscó con la mirada por la plaza. Allí estaba. Frente a Francisca. Unos pasos alejado de ella. Unos escasos 4 metros. Una distancia considerable. Pero no demasiado lejos. Suspiró. Tristán parecía estar hablando con una mujer que portaba un carrito. Una mujer alta. Delgada. Más joven que Francisca. Quizás dos o tres años. No era una campesina. Pero tampoco vestía como ella. Sus prendas eran mucho menos lujosas que las de Francisca. La mujer tenía el pelo rubio. A media melena. Cortado sobre los hombros. Lo llevaba suelto. Intentando que los primeros mechones no ocultasen su fino rostro, los escondía tras las orejas. Dejando ver a todos sus deslumbrantes ojos claros. Azules. Color cielo. Dejando ver una preciosa sonrisa. Aquella que ahora le dedicaba a Tristán. O con la que segundos antes había mirado al bebe del carrito. Por deducción, su hijo. Era una mujer muy guapa. Encantadora, por la forma en la que hablaba cómicamente con el pequeño. Francisca dio un paso hacia delante. Para coger a su hijo. No quería que siguiese molestando a la joven. Algo la paró.
#3953
30/10/2011 21:27
Bueno chicas. Pensaba en poneros esto mañana pero ha sido superior a mí. Es que cuando me siento agobiada o un poco de bajón me da por escribir y estos dos últimos capítulos los he cogido con ganas asi que ahí os los dejo. Aquí termina la historia de Raimundo, Francisca y Carmen. Gracias a todas por los comentarios, por aguantarme, y un laaaaaaargo etc.
Una vez que llegaron al convite en los jardines de la Casona todo el pueblo se acercó a felicitar a los novios. Tanto es así que Francisca estaba a punto de soltar alguna barbaridad para que la dejaran en paz. Raimundo lo advirtió y enseguida salvó la situación:
- Perdonen pero les tengo que robar a la novia. Que disfruten del convite. Se van a relamer con la comida de mi hija. – dijo Raimundo.
- Gracias a Dios. Un segundo más y no sé lo que hubiera pasado. – dijo Francisca con gesto de cansancio.
Raimundo estalló en carcajadas.
- ¿Te he dicho ya que te amo? – dijo él sonriente.
- Mmmmm… no me acuerdo bien. – bromeó Francisca.
- Pues eso no puede ser. – dijo Raimundo acercándola a él. Los dos se fundieron en un beso que hizo exclamar de asombro a todo el pueblo. Francisca sentía que se le subía la sangre de la vergüenza. Raimundo disfrutó viéndola así. Apenas se separaron un milímetro cuando Francisca le susurró:
- Maldito… Ulloa – dijo Francisca antes de devolverle el beso.
- Ejem ejem. Vamos Raimundo, no seas hereje que estás haciendo esperar a tu familia. – dijo don Anselmo.
Raimundo se separó y sonrió a su amigo pero Francisca le fulminó con la mirada. No le había hecho gracia.
Ambos fueron donde estaba su familia y comenzó el banquete.
Fue un día inigualable en toda la historia de Puente Viejo. Seguidamente los novios dieron su primer baile juntos. Eligieron un vals. Los dos no cesaban de dedicarse miradas de amor. Estaban más allá de la alegría. Se sentían felices. Dolores Mirañar empezó a sollozar como una chiquilla ante semejante escena al igual que Emilia, Soledad y Pepa. Esa muestra de amor verdadero llenó todo el lugar. Después empezaron a unirse el resto de parejas: Alfonso y Emilia, Hipólito y Mariana (para asombro de todos), Sebastián sacó a bailar a una tímida Soledad, Pepa y Tristán,…
Raimundo y Francisca se encontraban en otra órbita.
- ¿Eres feliz mi pequeña? – dijo Raimundo.
- Soy la mujer más feliz del mundo. – dijo Francisca.
Raimundo le contestó deslizando su brazo por la cintura de Francisca para pegar su cuerpo al de él. Sintió como su cuerpo comenzaba a arder de deseo con ese contacto. Apoyó su frente en el de ella y le susurró:
- Eres la mujer de mi vida ¿lo sabías? – dijo Raimundo – Te amo Francisca.
- Y yo a ti.
Ante eso Raimundo devoró su boca como si no hubiera mañana mientras Francisca le acariciaba el pecho y subía hasta su cuello profundizando el beso. Ella empezaba a sentir como si su piel fuera fuego. Menos mal que don Anselmo estaba en otra cosa. Los dos intentaron contenerse mientras que aún quedara gente en el convite. Tristán se acercó a ellos.
- Madre, padre. Nosotros nos retiramos que ya es tarde y Pepa necesita descansar. Esta noche iremos a la casa de los Mesía. – dijo Tristán ya que con Olmo detenido la fortuna pasó a Pepa.
- ¿Ocurre algo hijo? – dijo Francisca.
Pepa y Tristán sonrieron abiertamente.
- ¡Voy a tener otro hermanito! – dijo el pequeño Martín.
Raimundo entonces abrazó a su hijo y después a Pepa.
- Muchas felicidades hijo. – dijo Raimundo.
- Me alegro por vosotros, de verdad. – dijo Francisca.
- Gracias señora.
- Espero que no terminen muy cansados de esta boda porque después vendrá la nuestra. – bromeó Tristán.
- Lo soportaremos hijo. – dijo Raimundo divertido.
Tristán se despidió de su madre con un abrazo y un beso en la mejilla al igual que Pepa y se marcharon.
- Al fin hay alegría en este pueblo. – dijo Francisca.
Una vez que llegaron al convite en los jardines de la Casona todo el pueblo se acercó a felicitar a los novios. Tanto es así que Francisca estaba a punto de soltar alguna barbaridad para que la dejaran en paz. Raimundo lo advirtió y enseguida salvó la situación:
- Perdonen pero les tengo que robar a la novia. Que disfruten del convite. Se van a relamer con la comida de mi hija. – dijo Raimundo.
- Gracias a Dios. Un segundo más y no sé lo que hubiera pasado. – dijo Francisca con gesto de cansancio.
Raimundo estalló en carcajadas.
- ¿Te he dicho ya que te amo? – dijo él sonriente.
- Mmmmm… no me acuerdo bien. – bromeó Francisca.
- Pues eso no puede ser. – dijo Raimundo acercándola a él. Los dos se fundieron en un beso que hizo exclamar de asombro a todo el pueblo. Francisca sentía que se le subía la sangre de la vergüenza. Raimundo disfrutó viéndola así. Apenas se separaron un milímetro cuando Francisca le susurró:
- Maldito… Ulloa – dijo Francisca antes de devolverle el beso.
- Ejem ejem. Vamos Raimundo, no seas hereje que estás haciendo esperar a tu familia. – dijo don Anselmo.
Raimundo se separó y sonrió a su amigo pero Francisca le fulminó con la mirada. No le había hecho gracia.
Ambos fueron donde estaba su familia y comenzó el banquete.
Fue un día inigualable en toda la historia de Puente Viejo. Seguidamente los novios dieron su primer baile juntos. Eligieron un vals. Los dos no cesaban de dedicarse miradas de amor. Estaban más allá de la alegría. Se sentían felices. Dolores Mirañar empezó a sollozar como una chiquilla ante semejante escena al igual que Emilia, Soledad y Pepa. Esa muestra de amor verdadero llenó todo el lugar. Después empezaron a unirse el resto de parejas: Alfonso y Emilia, Hipólito y Mariana (para asombro de todos), Sebastián sacó a bailar a una tímida Soledad, Pepa y Tristán,…
Raimundo y Francisca se encontraban en otra órbita.
- ¿Eres feliz mi pequeña? – dijo Raimundo.
- Soy la mujer más feliz del mundo. – dijo Francisca.
Raimundo le contestó deslizando su brazo por la cintura de Francisca para pegar su cuerpo al de él. Sintió como su cuerpo comenzaba a arder de deseo con ese contacto. Apoyó su frente en el de ella y le susurró:
- Eres la mujer de mi vida ¿lo sabías? – dijo Raimundo – Te amo Francisca.
- Y yo a ti.
Ante eso Raimundo devoró su boca como si no hubiera mañana mientras Francisca le acariciaba el pecho y subía hasta su cuello profundizando el beso. Ella empezaba a sentir como si su piel fuera fuego. Menos mal que don Anselmo estaba en otra cosa. Los dos intentaron contenerse mientras que aún quedara gente en el convite. Tristán se acercó a ellos.
- Madre, padre. Nosotros nos retiramos que ya es tarde y Pepa necesita descansar. Esta noche iremos a la casa de los Mesía. – dijo Tristán ya que con Olmo detenido la fortuna pasó a Pepa.
- ¿Ocurre algo hijo? – dijo Francisca.
Pepa y Tristán sonrieron abiertamente.
- ¡Voy a tener otro hermanito! – dijo el pequeño Martín.
Raimundo entonces abrazó a su hijo y después a Pepa.
- Muchas felicidades hijo. – dijo Raimundo.
- Me alegro por vosotros, de verdad. – dijo Francisca.
- Gracias señora.
- Espero que no terminen muy cansados de esta boda porque después vendrá la nuestra. – bromeó Tristán.
- Lo soportaremos hijo. – dijo Raimundo divertido.
Tristán se despidió de su madre con un abrazo y un beso en la mejilla al igual que Pepa y se marcharon.
- Al fin hay alegría en este pueblo. – dijo Francisca.
#3954
30/10/2011 21:31
Cuando el convite hubo terminado Raimundo y Francisca se dirigieron al interior de la Casona. Francisca se acercó a él y le miró con un brillo en los ojos especial:
- Ha sido una boda de ensueño.
- Sí. El día más feliz de mi vida. – dijo Raimundo acercándose a ella para besarla pero en el último momento Francisca se apartó y con una mirada provocadora y esa sonrisa pícara que tanto enloquecía a Raimundo empezó a subir las escaleras con aire digno.
Raimundo se mordió los labios por el deseo. Esa mujer definitivamente era veneno en estado puro. Pero no podía dejar de tomarlo. Subió las escaleras sin dejar de mirarla como un depredador. Cuando terminaron de subir Raimundo no pudo más y haciéndola girar de un movimiento rápido la acorraló contra la pared y empezó a devorar su boca como un hambriento. Francisca se aferraba a él y le devolvía el beso con toda la intensidad que podía dar su alma. Raimundo la levantó en brazos sin dejar de adorarla.
Así, enloquecidos, encontraron el dormitorio. Raimundo la dejó en el suelo un segundo para poder cerrar la puerta mientras que Francisca se giró yendo hacia la cama. Raimundo al verla de espaldas se sintió más depredador. Se acercó a ella y la abrazó desde detrás por la cintura. Lentamente comenzó a desabrochar el vestido a la vez que besaba apasionadamente cada trozo que quedaba al descubierto. Francisca cerró los ojos al sentir millones de escalofríos que llenaban su cuerpo. Sin dejar de morder la delicada piel de su cuello Raimundo le quitó lentamente el vestido a Francisca. Ella no pudo aguantar más y se giró para devorar su boca mientras empezaba a desabrocharle la camisa. Quería que ese momento fuera interminable. Cuando la camisa se reunió con el vestido le acarició el abdomen y subió por el pecho hasta que sus miradas se encontraron. No necesitaron decirse nada. Los dos se besaron como si fuera la última vez.
Cuando estuvieron completamente desnudos, Raimundo empezó a acariciarle los pechos con sus labios sin dejar de acariciarla, adorándola. Francisca se retorcía de placer. Raimundo volvió a ascender hasta volver a entretenerse con el cuello de Francisca. Ella se aferraba a él acariciándole la espalda mientras intentaba devolverle como una sedienta sus besos. Y así, con sus cuerpos enloquecidos por la pasión, Raimundo empezó a poseerla. Francisca no podía evitar arañarle la espalda por culpa del placer. El fuego de la pasión comenzó a consumirles llevándoles a la locura.
- Mi hombre… mi esposo… Por fin... juntos… - le susurró Francisca.
- Siempre… - le susurró Raimundo
El clímax les alcanzó confirmándoles su unión. Se aferraron el uno al otro, presos del placer. El dolor les había separado pero el amor les había vuelto a unir y esta vez… para siempre.
FIN
P.D.: Cris qué grande María en esas escenas. A mí también me encantó la escena en la que Pepa le da un bofetón, en esa escena con Emilia o cuando le dice a Tristán ese "¿Para qué?¿Para que me cruzara la cara?" cuando Tristán le dice que por qué no se enfrentaba a Salvador cuando la pegaba y después ella llora por el recuerdo o cuando se enfrenta a Angelines. Esa sonrisa que pone me encanta. Rocío cariño, me encanta como estás describiendo la situación.
- Ha sido una boda de ensueño.
- Sí. El día más feliz de mi vida. – dijo Raimundo acercándose a ella para besarla pero en el último momento Francisca se apartó y con una mirada provocadora y esa sonrisa pícara que tanto enloquecía a Raimundo empezó a subir las escaleras con aire digno.
Raimundo se mordió los labios por el deseo. Esa mujer definitivamente era veneno en estado puro. Pero no podía dejar de tomarlo. Subió las escaleras sin dejar de mirarla como un depredador. Cuando terminaron de subir Raimundo no pudo más y haciéndola girar de un movimiento rápido la acorraló contra la pared y empezó a devorar su boca como un hambriento. Francisca se aferraba a él y le devolvía el beso con toda la intensidad que podía dar su alma. Raimundo la levantó en brazos sin dejar de adorarla.
Así, enloquecidos, encontraron el dormitorio. Raimundo la dejó en el suelo un segundo para poder cerrar la puerta mientras que Francisca se giró yendo hacia la cama. Raimundo al verla de espaldas se sintió más depredador. Se acercó a ella y la abrazó desde detrás por la cintura. Lentamente comenzó a desabrochar el vestido a la vez que besaba apasionadamente cada trozo que quedaba al descubierto. Francisca cerró los ojos al sentir millones de escalofríos que llenaban su cuerpo. Sin dejar de morder la delicada piel de su cuello Raimundo le quitó lentamente el vestido a Francisca. Ella no pudo aguantar más y se giró para devorar su boca mientras empezaba a desabrocharle la camisa. Quería que ese momento fuera interminable. Cuando la camisa se reunió con el vestido le acarició el abdomen y subió por el pecho hasta que sus miradas se encontraron. No necesitaron decirse nada. Los dos se besaron como si fuera la última vez.
Cuando estuvieron completamente desnudos, Raimundo empezó a acariciarle los pechos con sus labios sin dejar de acariciarla, adorándola. Francisca se retorcía de placer. Raimundo volvió a ascender hasta volver a entretenerse con el cuello de Francisca. Ella se aferraba a él acariciándole la espalda mientras intentaba devolverle como una sedienta sus besos. Y así, con sus cuerpos enloquecidos por la pasión, Raimundo empezó a poseerla. Francisca no podía evitar arañarle la espalda por culpa del placer. El fuego de la pasión comenzó a consumirles llevándoles a la locura.
- Mi hombre… mi esposo… Por fin... juntos… - le susurró Francisca.
- Siempre… - le susurró Raimundo
El clímax les alcanzó confirmándoles su unión. Se aferraron el uno al otro, presos del placer. El dolor les había separado pero el amor les había vuelto a unir y esta vez… para siempre.
FIN
P.D.: Cris qué grande María en esas escenas. A mí también me encantó la escena en la que Pepa le da un bofetón, en esa escena con Emilia o cuando le dice a Tristán ese "¿Para qué?¿Para que me cruzara la cara?" cuando Tristán le dice que por qué no se enfrentaba a Salvador cuando la pegaba y después ella llora por el recuerdo o cuando se enfrenta a Angelines. Esa sonrisa que pone me encanta. Rocío cariño, me encanta como estás describiendo la situación.
#3955
30/10/2011 21:53
ay Rocio,que me muero,que esa es Natalia,estoy segura!
sigue por Dios!
Natalia,qué cosa más preciosa tu historia.Aunque al principio me pusiese furiosa con esa maldita Carmén del demonio (no diré mucho mas,que yo he creado a su alter ego Tomás xD),me ha encantado como le has dado forma. Me ha gustado mucho la historia,y ese final perfecto,como debe ser.Bravo corazón!
Bueno,pues como hoy es domingo, día perfecto para relatos,ahí os pongo el otro cachito del capítulo de hoy de....
"TU ERES MI CONDENA"
Francisca entró con la bandeja del desayuno en la habitación. Rosario le había insistido para subirla ella misma, pero Francisca se negó. Quería hacerlo ella. Le agradeció a su reencontrada amiga, todos sus años de servicio a la familia. A los Montenegro. Decidió darle también el día libre a ella y a Mariana, haciéndoles jurar que nadie debía saber que Raimundo estaba en la Casona.
- Te traigo el desayuno -. Dijo después de conseguir, no sin gran esfuerzo, abrir la puerta de la habitación con una bandeja en las manos. - ¿Qué haces levantado? -. Dejó el recipiente encima de la mesa y se acercó a Raimundo.
Él se había girado en cuanto escuchó su voz. Estaba junto a la ventana, mirando como los primeros días de otoño habían desnudado practicamente los árboles del jardín.
- Estoy bien mi niña, no te preocupes -. Pero se llevó una mano al costado cuando intentó dar un paso hacia ella.
- Ven, deja que te ayude. Mira que eres terco Raimundo -. Se apoyó en ella mientras le volvía a llevar hasta la cama. Él sonreía de medio lado al ver el ceño fruncido de Francisca en un gesto tan típicamente suyo…Pero su mirada se ensombreció de repente. Francisca le había contado cómo Sebastián le había rescatado de aquel hombre que pretendía matarle por encargo de Tomás Alonso. Cómo le sacó de allí y fueron hasta la Casona. Y ahora él era un prófugo de la ley. Serían muchos los testigos que verían a Sebastián sacarle de prisión, por lo que pronto se sabría que seguía vivo. Miró a su pequeña, que seguía regañándole por haberse levantado de la cama estando herido. Cómo la amaba…tantos sufrimientos padecidos y ella seguía ahí, amándole como el primer día.
Un nudo se formó en su garganta. No era conveniente seguir allí escondido, ella podría verse perjudicada. En cuanto llegara Sebastián, le contaría sus planes. Se mantendría escondido en algún paraje, cerca de Puente Viejo hasta que pudiera demostrar, primero su inocencia, y después la culpabilidad de Tomás. Tenía que abandonar la Casona. A Francisca. Y no sabía cómo decírselo. Por tercera vez, tenía que abandonarla. Si, la tercera. Afortunadamente, Francisca no era conocedora de la vez que no pudo rescatarla de Salvador.
- Y hazme el favor de quedarte quieto aquí. No me obligues a pedir a mi capataz que me ayude a atarte a la cama. ¿Me oyes Raimundo? -. Sonrió pérfida solo de imaginarse la situación. – Te aseguro que al mostrenco de Mauricio le encantaría poder atarte. Aunque no a mi cama, precisamente…-. Frunció el ceño pensativa.
- Francisca ven, siéntate aquí conmigo -. Alargó su mano para que se acercara a él.
- ¿Qué pasa Raimundo? -. Ella tomó temerosa la mano ofrecida y se sentó junto a él. – No me gusta nada tu tono de voz. ¿Qué ocurre? -.
Raimundo tomó sus manos y comenzó a cariciarlas suavemente. Iba a ser más duro que las otras veces. Lo último que quería era hacerle daño.
- Mi pequeña, te amo con todo mi corazón, lo sabes ¿verdad? -. Ella asintió. Pero un temor que le nacía de lo más profundo del alma, empezaba a apoderarse de ella.
- Raimundo, habla claro. Me estás asustando -.
Él suspiró. Tenía que decírselo ya. – Lo mejor será que me vaya amor mío… -. Ella se quedó sin respiración y trató de soltarse de sus manos. – Déjame que te explique mi niña -. Le dijo él antes de que ella pudiera decir una sola palabra. – He estado sopesando mi situación Francisca. Los guardias no tardarán en venir a buscarme y si me atrapan, esta vez no tendré salvación. Me condenarán al garrote -.
- ¡Pero eres inocente! ¡Y aquí estás seguro Raimundo! -. Gritó ella. – Nadie pondrá un solo pie en la Casona sin mi permiso. Nada te pasará aquí mi amor, no te marches…- La voz se le rompía casi al mismo tiempo que lo estaba haciendo su corazón.
- Sabes que estando aquí solo te pongo en peligro Francisca, y no podría perdonarme que te pasara algo por mi causa -. Dejó de hablar unos segundos para tomar fuerzas. – Cuando venga Sebastián, me marcharé con él. Es lo mejor, mi niña…-
- ¿Lo mejor? ¿para quién? ¿para mí? -. Francisca estaba furiosa. Se incorporó alejándose de él mientras le hablaba entre lágrimas. - ¿Quién eres para decidir qué es lo mejor para mí? ¿Por qué vuelves a hacerme lo mismo, Raimundo? -. Se llevó las manos a la cabeza desesperada, buscando una explicación. Le miró a los ojos. – No consentiré que te marches solo porque creas que es lo mejor para mí. No otra vez Raimundo -. Volvió a sentarse a su lado. – Ya no soy una chiquilla a la que debas proteger -.
Raimudo la miraba con todo el amor que sentía por ella. La atrajo a su pecho y la besó desesperado. Se aferraron el uno al otro como si no hubiera un mañana. Desesperados. Hambrientos. Enamorados.
- Está bien mi cielo. Me quedaré hasta que esté totalmente recuperado. Pero después…- Ella fue a interrumpirle, pero él la silenció poniéndole un dedo en los labios. -…después tendrás que consentir que me marche, para poder encontrar las pruebas que demuestren que ese malnacido de Tomás intentó asesinarme. Sabré esconderme bien, amor mío. Y por las noches, me tendrás siempre a tu lado. Lucharemos los dos juntos Francisca -. Acarició con suavidad su rostro mientras la seguía manteniendo abrazada. – Utilizaré esos pasadizos que tú y yo tan bien conocemos para volver cada día a tu lado sin ser visto. ¿Conforme? -.
Francisca le miró intensamente a los ojos. Sabía que Raimundo no iba a permanecer mucho tiempo escondido sin poder demostrar que era inocente. Y si ella insistía en no dejarle marchar, él terminaría por irse un día sin darle ninguna explicación. Tenía que confiar en él y en sus palabras. ¡Qué irónico Francisca!...tú que solo confías en ti misma…. Pero de eso trata también el amor. De confianza. Y de respeto. Suspiró y muy a su pesar, le contestó.
- Conforme -.
sigue por Dios!
Natalia,qué cosa más preciosa tu historia.Aunque al principio me pusiese furiosa con esa maldita Carmén del demonio (no diré mucho mas,que yo he creado a su alter ego Tomás xD),me ha encantado como le has dado forma. Me ha gustado mucho la historia,y ese final perfecto,como debe ser.Bravo corazón!
Bueno,pues como hoy es domingo, día perfecto para relatos,ahí os pongo el otro cachito del capítulo de hoy de....
"TU ERES MI CONDENA"
Francisca entró con la bandeja del desayuno en la habitación. Rosario le había insistido para subirla ella misma, pero Francisca se negó. Quería hacerlo ella. Le agradeció a su reencontrada amiga, todos sus años de servicio a la familia. A los Montenegro. Decidió darle también el día libre a ella y a Mariana, haciéndoles jurar que nadie debía saber que Raimundo estaba en la Casona.
- Te traigo el desayuno -. Dijo después de conseguir, no sin gran esfuerzo, abrir la puerta de la habitación con una bandeja en las manos. - ¿Qué haces levantado? -. Dejó el recipiente encima de la mesa y se acercó a Raimundo.
Él se había girado en cuanto escuchó su voz. Estaba junto a la ventana, mirando como los primeros días de otoño habían desnudado practicamente los árboles del jardín.
- Estoy bien mi niña, no te preocupes -. Pero se llevó una mano al costado cuando intentó dar un paso hacia ella.
- Ven, deja que te ayude. Mira que eres terco Raimundo -. Se apoyó en ella mientras le volvía a llevar hasta la cama. Él sonreía de medio lado al ver el ceño fruncido de Francisca en un gesto tan típicamente suyo…Pero su mirada se ensombreció de repente. Francisca le había contado cómo Sebastián le había rescatado de aquel hombre que pretendía matarle por encargo de Tomás Alonso. Cómo le sacó de allí y fueron hasta la Casona. Y ahora él era un prófugo de la ley. Serían muchos los testigos que verían a Sebastián sacarle de prisión, por lo que pronto se sabría que seguía vivo. Miró a su pequeña, que seguía regañándole por haberse levantado de la cama estando herido. Cómo la amaba…tantos sufrimientos padecidos y ella seguía ahí, amándole como el primer día.
Un nudo se formó en su garganta. No era conveniente seguir allí escondido, ella podría verse perjudicada. En cuanto llegara Sebastián, le contaría sus planes. Se mantendría escondido en algún paraje, cerca de Puente Viejo hasta que pudiera demostrar, primero su inocencia, y después la culpabilidad de Tomás. Tenía que abandonar la Casona. A Francisca. Y no sabía cómo decírselo. Por tercera vez, tenía que abandonarla. Si, la tercera. Afortunadamente, Francisca no era conocedora de la vez que no pudo rescatarla de Salvador.
- Y hazme el favor de quedarte quieto aquí. No me obligues a pedir a mi capataz que me ayude a atarte a la cama. ¿Me oyes Raimundo? -. Sonrió pérfida solo de imaginarse la situación. – Te aseguro que al mostrenco de Mauricio le encantaría poder atarte. Aunque no a mi cama, precisamente…-. Frunció el ceño pensativa.
- Francisca ven, siéntate aquí conmigo -. Alargó su mano para que se acercara a él.
- ¿Qué pasa Raimundo? -. Ella tomó temerosa la mano ofrecida y se sentó junto a él. – No me gusta nada tu tono de voz. ¿Qué ocurre? -.
Raimundo tomó sus manos y comenzó a cariciarlas suavemente. Iba a ser más duro que las otras veces. Lo último que quería era hacerle daño.
- Mi pequeña, te amo con todo mi corazón, lo sabes ¿verdad? -. Ella asintió. Pero un temor que le nacía de lo más profundo del alma, empezaba a apoderarse de ella.
- Raimundo, habla claro. Me estás asustando -.
Él suspiró. Tenía que decírselo ya. – Lo mejor será que me vaya amor mío… -. Ella se quedó sin respiración y trató de soltarse de sus manos. – Déjame que te explique mi niña -. Le dijo él antes de que ella pudiera decir una sola palabra. – He estado sopesando mi situación Francisca. Los guardias no tardarán en venir a buscarme y si me atrapan, esta vez no tendré salvación. Me condenarán al garrote -.
- ¡Pero eres inocente! ¡Y aquí estás seguro Raimundo! -. Gritó ella. – Nadie pondrá un solo pie en la Casona sin mi permiso. Nada te pasará aquí mi amor, no te marches…- La voz se le rompía casi al mismo tiempo que lo estaba haciendo su corazón.
- Sabes que estando aquí solo te pongo en peligro Francisca, y no podría perdonarme que te pasara algo por mi causa -. Dejó de hablar unos segundos para tomar fuerzas. – Cuando venga Sebastián, me marcharé con él. Es lo mejor, mi niña…-
- ¿Lo mejor? ¿para quién? ¿para mí? -. Francisca estaba furiosa. Se incorporó alejándose de él mientras le hablaba entre lágrimas. - ¿Quién eres para decidir qué es lo mejor para mí? ¿Por qué vuelves a hacerme lo mismo, Raimundo? -. Se llevó las manos a la cabeza desesperada, buscando una explicación. Le miró a los ojos. – No consentiré que te marches solo porque creas que es lo mejor para mí. No otra vez Raimundo -. Volvió a sentarse a su lado. – Ya no soy una chiquilla a la que debas proteger -.
Raimudo la miraba con todo el amor que sentía por ella. La atrajo a su pecho y la besó desesperado. Se aferraron el uno al otro como si no hubiera un mañana. Desesperados. Hambrientos. Enamorados.
- Está bien mi cielo. Me quedaré hasta que esté totalmente recuperado. Pero después…- Ella fue a interrumpirle, pero él la silenció poniéndole un dedo en los labios. -…después tendrás que consentir que me marche, para poder encontrar las pruebas que demuestren que ese malnacido de Tomás intentó asesinarme. Sabré esconderme bien, amor mío. Y por las noches, me tendrás siempre a tu lado. Lucharemos los dos juntos Francisca -. Acarició con suavidad su rostro mientras la seguía manteniendo abrazada. – Utilizaré esos pasadizos que tú y yo tan bien conocemos para volver cada día a tu lado sin ser visto. ¿Conforme? -.
Francisca le miró intensamente a los ojos. Sabía que Raimundo no iba a permanecer mucho tiempo escondido sin poder demostrar que era inocente. Y si ella insistía en no dejarle marchar, él terminaría por irse un día sin darle ninguna explicación. Tenía que confiar en él y en sus palabras. ¡Qué irónico Francisca!...tú que solo confías en ti misma…. Pero de eso trata también el amor. De confianza. Y de respeto. Suspiró y muy a su pesar, le contestó.
- Conforme -.
#3956
30/10/2011 22:41
Ola re-guapas, que contenta estoy hoy y eso que mañana ni puente ni nada xDDD
Miri gracias por ese final,aish,me encanta!!!Es que me poneis el listón mega-alto y luego claro pasa lo que pasa, perfecto!!!gracias otra vez ;)
Natalia OLEEEEEEEEEE,de verás,gracias por tu historia, me has hecho sufrir mucho ya lo sabes con la Carmencita y el Olmo xD pero ha merecido la pena el sufirmiento, maraviloso final, gracias!!!Y concuerdo con que la reacción de Tristán me ha costado mucho, creo que pasará algo asi en la serie. Le desconcertara y se enfadra porque Raimundo es un buen hombre y su vida hubiera sido muy distinta si ellos dos los supieran, le hubiera dado todo su cariño y apoyo aunque estuviera Salvador por ahi pululando. Por cierto al Salva le voy a llamar elquenodebesernombrado que da mucho mal rollo,como al malo de Harry Potter xDDDDD
Roci quieres que me coma a Tristán?AY QUE MONIN POR FAVOR,con su flor,con su todo. Y esa es Natalia y cerca esta Raimundooooooooo,lo vas a seguir hoy?por fa,por fa,por faaaaaaaaaaaaaa,tus fans te necesitamos ;)
Ruth, me emocionas, ese Raimundo delirando,ese amor que se tienen, esa impotencia que se tiene que marchar, que se marchaaaa ;___________; pero que vuelva todos los días como ha dicho eh??? ay terminame bien todo esto por favor xD,gracias!que me tienes en viloooooo
Cris millones de gracias por subir las escenas, te lo agradezco, es un placer volver a verlas :) me encanta esa de Emilia y Francisca, siempre me la veo,después de que la echa,esa y la de Raimundo hablando a Emilia.........
Mariajo, Alejandro sale en todos los lados xDDD pa tu disfrute. Hablando de Alejandro,Lourdes vuelve aunque sea un momentinnnnnnnn por fa,que te echamos mucho de menos ;)
Chus encantada de verte comentar y di que si, un vinito que es muy bueno pal corazón y para hacer la digestión jajajaja,divino. Alguien tiene que encerrar a estos dos para que pase lo inevitable y tirar las llaves al rio.
A ver, sobre los guionistas, aclararos que tienen PERDIDAS DE MEMORIA MUY SEVERAS, les voy a dar yo eso que anuncian en los anuncios pa los examenes o un vitaminico o algo, yo se lo mando por paquete expresssssssss pero ya. Que antes parecia que se volvian a acordar de repente pero ahora temo por su salud porque esto no es normal, no ,no , no.
Y sobre estos dos decir que los dos tienen mucho que perdonarse, demasidado. Y el paso, lo tiene que dar ella, tiene que decirle que le quiere, que le pago la operación, que teme morir sin decirle que es el hombre de su vida. Algo porque si, Raimundo le dirá todo lo que quiera pero siempre que ella se acerca recula porque creo que Rai necesita oir que lo ama sobre todas las cosas y creerselo. Esa distancia de seguridad que le tiene levantada derribarla. Que va a costar si, lo se, pero en cuanto empiece a desmoronarse nos moriremso del gusto, he dicho XD.
¿Les mandamos un jamón a los guionistas?Va a haber que empezar a sobornarles en serio...
Mientras tanto a ponerse el video de María como terapia de choque.
Miri gracias por ese final,aish,me encanta!!!Es que me poneis el listón mega-alto y luego claro pasa lo que pasa, perfecto!!!gracias otra vez ;)
Natalia OLEEEEEEEEEE,de verás,gracias por tu historia, me has hecho sufrir mucho ya lo sabes con la Carmencita y el Olmo xD pero ha merecido la pena el sufirmiento, maraviloso final, gracias!!!Y concuerdo con que la reacción de Tristán me ha costado mucho, creo que pasará algo asi en la serie. Le desconcertara y se enfadra porque Raimundo es un buen hombre y su vida hubiera sido muy distinta si ellos dos los supieran, le hubiera dado todo su cariño y apoyo aunque estuviera Salvador por ahi pululando. Por cierto al Salva le voy a llamar elquenodebesernombrado que da mucho mal rollo,como al malo de Harry Potter xDDDDD
Roci quieres que me coma a Tristán?AY QUE MONIN POR FAVOR,con su flor,con su todo. Y esa es Natalia y cerca esta Raimundooooooooo,lo vas a seguir hoy?por fa,por fa,por faaaaaaaaaaaaaa,tus fans te necesitamos ;)
Ruth, me emocionas, ese Raimundo delirando,ese amor que se tienen, esa impotencia que se tiene que marchar, que se marchaaaa ;___________; pero que vuelva todos los días como ha dicho eh??? ay terminame bien todo esto por favor xD,gracias!que me tienes en viloooooo
Cris millones de gracias por subir las escenas, te lo agradezco, es un placer volver a verlas :) me encanta esa de Emilia y Francisca, siempre me la veo,después de que la echa,esa y la de Raimundo hablando a Emilia.........
Mariajo, Alejandro sale en todos los lados xDDD pa tu disfrute. Hablando de Alejandro,Lourdes vuelve aunque sea un momentinnnnnnnn por fa,que te echamos mucho de menos ;)
Chus encantada de verte comentar y di que si, un vinito que es muy bueno pal corazón y para hacer la digestión jajajaja,divino. Alguien tiene que encerrar a estos dos para que pase lo inevitable y tirar las llaves al rio.
A ver, sobre los guionistas, aclararos que tienen PERDIDAS DE MEMORIA MUY SEVERAS, les voy a dar yo eso que anuncian en los anuncios pa los examenes o un vitaminico o algo, yo se lo mando por paquete expresssssssss pero ya. Que antes parecia que se volvian a acordar de repente pero ahora temo por su salud porque esto no es normal, no ,no , no.
Y sobre estos dos decir que los dos tienen mucho que perdonarse, demasidado. Y el paso, lo tiene que dar ella, tiene que decirle que le quiere, que le pago la operación, que teme morir sin decirle que es el hombre de su vida. Algo porque si, Raimundo le dirá todo lo que quiera pero siempre que ella se acerca recula porque creo que Rai necesita oir que lo ama sobre todas las cosas y creerselo. Esa distancia de seguridad que le tiene levantada derribarla. Que va a costar si, lo se, pero en cuanto empiece a desmoronarse nos moriremso del gusto, he dicho XD.
¿Les mandamos un jamón a los guionistas?Va a haber que empezar a sobornarles en serio...
Mientras tanto a ponerse el video de María como terapia de choque.
#3957
30/10/2011 23:12
Natalia... BRAVO!!! Maravilloso ese final... como todo el relato. Mi más sincera enhorabuena y... otro pronto!!! ¡Por favor! Para quitarnos el mono Raipaquista...
Kera... me parece que Mauricio no va a ser el único que puede atar a Rai... lo de que Francisca esté conforme me suena a... siiii... claro... xD. Encadenado al cabecero, lo que yo te diga. Continualo pronto!
Rocío, reencuentro en 3,2,1... y pobre Paca, conocer en directo a Natalia (esos ojazos azules de Sebatián y los de su madre, delatan) Me encanta!!
Kera... me parece que Mauricio no va a ser el único que puede atar a Rai... lo de que Francisca esté conforme me suena a... siiii... claro... xD. Encadenado al cabecero, lo que yo te diga. Continualo pronto!
Rocío, reencuentro en 3,2,1... y pobre Paca, conocer en directo a Natalia (esos ojazos azules de Sebatián y los de su madre, delatan) Me encanta!!
#3958
31/10/2011 14:59
precioso miri! una maravilla
"TU AMOR ES MI CONDENA"
Unos suaves golpes en la puerta, interrumpieron la conversación de Francisca y Raimundo, que estaban desayunando tranquilamente en la habitación.
Francisca se levantó y abrió. Allí estaba Soledad, su hija.
- ¿Qué ocurre Soledad? -.
- Venía a interesarme por Raimundo, madre. Además Sebastián y Emilia están aquí -. Francisca sonrió a su hija al notar el tono preocupado de su voz. Le agarró con ternura de la mano.
- Gracias hija mía, Raimundo está mejor. Ahora está desayunando. ¿Por qué no les acompañas hasta que terminemos? Luego podrán subir aquí, con Raimundo -.
Media hora después, Sebastián estaba sentado frente a su padre en la habitación de Francisca. Emilia se había lanzado a sus brazos nada más verle, y se negaba a soltarle.
- Emilia hija, estoy bien…pero me matarás si sigues apretando así de fuerte -. Rió Raimundo.
- Perdone padre, pero no se imagina el horror que hemos vivido esta noche. Si llegáramos a perderle, yo…-
- No te aflijas mi niña, estoy bien, y eso es lo único que importa -. Acarició con dulzura el rostro de su hija.
- ¿Cómo se encuentra, padre? Nos ha dado un susto de muerte -. Sebastián se mantenía más entero que su hermana, pero por dentro, estaba asustado.
Raimundo esbozó una pequeña sonrisa. – La muerte la he visto yo de cerca Sebastián -. Pronunció mientras llevaba su mano a la herida. Cambió la expresión de su rostro. – Ahora debemos hablar de otros asuntos -.
Raimundo empezó a contarles su intención de buscar algún dato o testigo que pudiera atestiguar que Tomás Alonso estaba detrás de su intento de asesinato. Tendrían que tener mucho cuidado, porque él era ahora un prófugo de la justicia.
- Padre, es peligroso que salga de aquí en su estado. No puedo estar de acuerdo con usted en eso -. Sebastián lo tenía claro.
- No puedo creer que pienses igual que Francisca -. Raimundo meneó la cabeza frustrado. – Entiéndelo Sebastián. Ese hombre ha querido matarme y si permanezco aquí solo la pondré en peligro a ella -. Miró a su hija buscando su ayuda -. Emilia, dime que tú sí lo entiendes…-.
- Aunque me cueste decirlo, y por una vez, estoy de acuerdo con Doña Francisca, padre -.
Raimundo bufó furioso. Estaba claro que no podía contar con nadie. Cruzó los brazos sobre el pecho mientras fruncía el ceño visiblemente enfadado. Se sentía como un inútil.
********************************************
Francisca se quedó sola en el salón después de haber compartido una pequeña charla con su hija Soledad. Ésta, se había retirado porque quería revisar unos terrenos de la finca. Recordó la conversación que había mantenido con Raimundo de buena mañana. No estaba dispuesta a dejarle marchar así como así. Aún no estaba curado y necesitaba reposo. Había accedido a regañadientes a esa absurda idea de que él se fuera de la Casona, solo para que se quedara tranquilo. Ni pienses por un momento que estoy conforme con tu decisión Raimundo…Haré todo lo que esté en mi mano por evitar que pongas en peligro tu vida de nuevo .
Esperó pacientemente hasta que Sebastián y Emilia bajaron de la habitación.
- Emilia, me gustaría hablar contigo un momento -. La muchacha le miró extrañada. ¿De qué querrá hablarme?
- Yo aprovecho para marcharme -. Habló Sebastián. – Tengo que resolver unos asuntos de la Conservera -. Y he de hablar a Tristán del hombre que me avisó de lo de mi padre . Pero eso, no lo dijo.
- ¿De qué se trata? -. Emilia le preguntó cuando las dos estuvieron solas.
- Quiero que te pongas en contacto con Eulalio Samaniego y que vengáis los dos esta noche a la Casona -.
- ¿Qué está tramando Señora? -. Emilia estaba pasmada ante su petición.
Francisca miró a la joven. – Pretendo lograr que ese hombre retire la denuncia contra Raimundo. Y para eso, necesito tu ayuda. ¿Puedo contar contigo? -.
Emilia sintió de pronto una corriente de afecto hacia esa mujer. Es cierto que en el pasado habían tenido sus encontronazos, casi todos teniendo como origen a Raimundo Ulloa. Pero ahora, ahí estaban las dos. Preocupadas y dispuestas a hacer cualquier cosa por ese hombre al que tanto querían.
- Puede contar conmigo Señora. Esta noche, conseguiremos que mi padre sea declarado inocente -.
Francisca sonrió satisfecha. Esta misma noche quedaría resulto el tema de la inocencia de Raimundo. Despúes, comenzaría con la segunda parte. Lograr que el desgraciado de Tomás confesara. Pero ya pensaría más adelante cómo hacerlo.
"TU AMOR ES MI CONDENA"
Unos suaves golpes en la puerta, interrumpieron la conversación de Francisca y Raimundo, que estaban desayunando tranquilamente en la habitación.
Francisca se levantó y abrió. Allí estaba Soledad, su hija.
- ¿Qué ocurre Soledad? -.
- Venía a interesarme por Raimundo, madre. Además Sebastián y Emilia están aquí -. Francisca sonrió a su hija al notar el tono preocupado de su voz. Le agarró con ternura de la mano.
- Gracias hija mía, Raimundo está mejor. Ahora está desayunando. ¿Por qué no les acompañas hasta que terminemos? Luego podrán subir aquí, con Raimundo -.
Media hora después, Sebastián estaba sentado frente a su padre en la habitación de Francisca. Emilia se había lanzado a sus brazos nada más verle, y se negaba a soltarle.
- Emilia hija, estoy bien…pero me matarás si sigues apretando así de fuerte -. Rió Raimundo.
- Perdone padre, pero no se imagina el horror que hemos vivido esta noche. Si llegáramos a perderle, yo…-
- No te aflijas mi niña, estoy bien, y eso es lo único que importa -. Acarició con dulzura el rostro de su hija.
- ¿Cómo se encuentra, padre? Nos ha dado un susto de muerte -. Sebastián se mantenía más entero que su hermana, pero por dentro, estaba asustado.
Raimundo esbozó una pequeña sonrisa. – La muerte la he visto yo de cerca Sebastián -. Pronunció mientras llevaba su mano a la herida. Cambió la expresión de su rostro. – Ahora debemos hablar de otros asuntos -.
Raimundo empezó a contarles su intención de buscar algún dato o testigo que pudiera atestiguar que Tomás Alonso estaba detrás de su intento de asesinato. Tendrían que tener mucho cuidado, porque él era ahora un prófugo de la justicia.
- Padre, es peligroso que salga de aquí en su estado. No puedo estar de acuerdo con usted en eso -. Sebastián lo tenía claro.
- No puedo creer que pienses igual que Francisca -. Raimundo meneó la cabeza frustrado. – Entiéndelo Sebastián. Ese hombre ha querido matarme y si permanezco aquí solo la pondré en peligro a ella -. Miró a su hija buscando su ayuda -. Emilia, dime que tú sí lo entiendes…-.
- Aunque me cueste decirlo, y por una vez, estoy de acuerdo con Doña Francisca, padre -.
Raimundo bufó furioso. Estaba claro que no podía contar con nadie. Cruzó los brazos sobre el pecho mientras fruncía el ceño visiblemente enfadado. Se sentía como un inútil.
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Francisca se quedó sola en el salón después de haber compartido una pequeña charla con su hija Soledad. Ésta, se había retirado porque quería revisar unos terrenos de la finca. Recordó la conversación que había mantenido con Raimundo de buena mañana. No estaba dispuesta a dejarle marchar así como así. Aún no estaba curado y necesitaba reposo. Había accedido a regañadientes a esa absurda idea de que él se fuera de la Casona, solo para que se quedara tranquilo. Ni pienses por un momento que estoy conforme con tu decisión Raimundo…Haré todo lo que esté en mi mano por evitar que pongas en peligro tu vida de nuevo .
Esperó pacientemente hasta que Sebastián y Emilia bajaron de la habitación.
- Emilia, me gustaría hablar contigo un momento -. La muchacha le miró extrañada. ¿De qué querrá hablarme?
- Yo aprovecho para marcharme -. Habló Sebastián. – Tengo que resolver unos asuntos de la Conservera -. Y he de hablar a Tristán del hombre que me avisó de lo de mi padre . Pero eso, no lo dijo.
- ¿De qué se trata? -. Emilia le preguntó cuando las dos estuvieron solas.
- Quiero que te pongas en contacto con Eulalio Samaniego y que vengáis los dos esta noche a la Casona -.
- ¿Qué está tramando Señora? -. Emilia estaba pasmada ante su petición.
Francisca miró a la joven. – Pretendo lograr que ese hombre retire la denuncia contra Raimundo. Y para eso, necesito tu ayuda. ¿Puedo contar contigo? -.
Emilia sintió de pronto una corriente de afecto hacia esa mujer. Es cierto que en el pasado habían tenido sus encontronazos, casi todos teniendo como origen a Raimundo Ulloa. Pero ahora, ahí estaban las dos. Preocupadas y dispuestas a hacer cualquier cosa por ese hombre al que tanto querían.
- Puede contar conmigo Señora. Esta noche, conseguiremos que mi padre sea declarado inocente -.
Francisca sonrió satisfecha. Esta misma noche quedaría resulto el tema de la inocencia de Raimundo. Despúes, comenzaría con la segunda parte. Lograr que el desgraciado de Tomás confesara. Pero ya pensaría más adelante cómo hacerlo.
#3959
31/10/2011 17:38
La noche llegó y Francisca dejó solo a Raimundo en la habitación con la excusa de que debía tratar ciertos asuntos relacionados con la finca, con Mauricio. Sonreía cuando pensó en cómo él le había besado hasta robarle la respiración antes de marcharse. Se sentía algo turbada ante el rumbo que había tomado su relación en las dos últimas semanas. De ser los enemigos más feroces ante todo el mundo, a mostrarse de nuevo el uno al otro, el inmenso amor que se profesaban. Un amor que había estado siempre latente, esperando a ser despertado. Lástima que hubieran tenido que suceder aquellos terribles acontecimientos para hacerle volver a la luz.
Entró en la biblioteca y miró el reloj. Marcaba las 21:50. Aún quedaban 10 minutos para que Emilia llegara con ese hombre. Abrió el cajón de la mesita de su despacho y sacó una bolsa que contenía una cuantiosa cantidad de dinero. Esperaba que ese hombre aceptara la propuesta.
La puerta de la biblioteca se abrió de pronto. Francisca alzó la mirada para encontrarse a Rosario frente a ella.
- Señora, me he pasado por aquí por si necesitaba algo -.
Francisca le sonrió. Rosario era una buena mujer, y ella no había sido siempre justa con ella. Tenía mucho que agradecerle, ya que, a pesar de cómo se había portado con ella en el pasado y hasta hace no muchos días, Rosario siempre había sido fiel a los Montenegro. A ella.
- Gracias Rosario, pero te recuerdo que te había dado el día libre -. Se levantó y fue hacia ella. - ¿Qué haces que no estás con tu familia? No te preocupes, aquí estamos bien. Vuelve a casa y piensa un poco en ti…para variar -. Rosario no sabía qué decir. Francisca había cambiado tanto…le recordaba a la mujer que fue antes de Salvador Castro. La que la apreciaba a pesar de las diferencias de clase.
- Está bien Señora. Mañana estaremos temprano para el desayuno -.
- Gracias Rosario. Por todo. –
La puerta de la Casona se abrió de pronto y entraron dos personas. Eran Emilia y un hombre de unos 50 años. Debía ser el tal Eulalio.
- Señora, yo me retiro ya. Que pase buena noche -. Rosario se despidió de Francisca y saludó afectuosamente a Emilia cuando pasó por su lado.
Francisca se acercó a los visitantes con paso altivo. Emilia procedió a presentarles.
- Señora, él es Eulalio Samaniego... -.
- Su tío -. Habló el hombre apresuradamente.
Francisca le miró de arriba a abajo. – Siento no poder decir que estoy encantada de conocerle. Como comprenderá no me es grata la presencia del hombre por el cual Raimundo terminó en la cárcel -. Se acercó a él de manera peligrosa. – A pesar de que él cumplió y le contó la verdad a Emilia. Actuó con honor, no como usted -.
Si esa era la manera en la que pensaba ayudar a su padre, iban por mal camino. Emilia estaba atónita ante el recibimiento de la Doña. Bien es cierto que ella no sentía un afecto especial por ese hombre a pesar de ser su tío. No se había comportado de manera adecuada con su padre. Le ocasionó su entrada en prisión con las consecuencias casi funestas que acontecieron después. Y eso no podría perdonárselo. Pero aun así, no debían olvidar que pretendían que ese hombre quitara la denuncia.
- Eulalio, entienda que por su denuncia, mi padre ha padecido mucho sufrimiento, incluso estuvo a punto de morir -. Miró de reojo a Francisca pidiéndole sin hablar, que controlase un poco su mal carácter.
El hombre suspiró apesadumbrado. – Sé que no actué con honor. Pero fueron demasiados años pensando que te había perdido para siempre, y de repente descubrir que estabas viva y que ese hombre te había…-
- Me había criado como a su propia hija…-. Emilia le interrumpió. – Sé que mi padre, Raimundo, debió buscar si yo tenía familia antes de llevarme con él. Pero me ha dado todo el amor del mundo. Una educación, unos valores…Usted es mi familia. Pero él también. Siempre será mi padre. Por eso le pido que por favor, retire la denuncia -. Emilia le tomó suavemente del brazo. – Por favor…-.
Francisca estaba emocionada ante las palabras de la joven, pero supo disimularlo.
– Además, yo estaría más que dispuesta a hacerle entrega de una buena cantidad de dinero para que pudiera comprarse una propiedad aquí, en Puente Viejo, y así, pudiera venir a ver a Emilia cuando quisiera -.
Ambos miraron a Francisca desconcertados. De todo lo que esperaban escuchar de su boca, ese ofrecimiento no estaba en su imaginación.
- Señora… ¿En serio haría eso? -.
Francisca sonrió. – Haría cualquier cosa por Raimundo. Estar cerca de tu verdadera familia te haría feliz Emilia -. Tomó el mentón de la muchacha. - Y si tú eres feliz, también lo es Raimundo. Y eso es lo único que yo quiero -.
- Está bien -. Eulalio habló después de pensarlo unos segundos. – Retiraré la denuncia. Pero no puedo aceptar su dinero Señora. Yo tengo unos ahorros y…- se volvió a Emilia. – puedo adquirir una pequeña casita para poder venir a ver a mi sobrina. Si es que ella…quiere -.
Emilia sonrió al hombre. – Me gustaría conocer todo lo que pueda sobre mi familia -.
- Entonces, no hay más que hablar. Mañana mismo, la denuncia será retirada y Raimundo será declarado inocente -. Conseguido. Ahora solo me queda pensar cómo acabar con Tomás .
Sonrió para sus adentros. Comenzaba a barruntar una idea que seguro llegaría a buen puerto
P.D: Qué asquete me da Severiano.Eso sí, mi Rai en plan malote....ufffffffffffffff
Entró en la biblioteca y miró el reloj. Marcaba las 21:50. Aún quedaban 10 minutos para que Emilia llegara con ese hombre. Abrió el cajón de la mesita de su despacho y sacó una bolsa que contenía una cuantiosa cantidad de dinero. Esperaba que ese hombre aceptara la propuesta.
La puerta de la biblioteca se abrió de pronto. Francisca alzó la mirada para encontrarse a Rosario frente a ella.
- Señora, me he pasado por aquí por si necesitaba algo -.
Francisca le sonrió. Rosario era una buena mujer, y ella no había sido siempre justa con ella. Tenía mucho que agradecerle, ya que, a pesar de cómo se había portado con ella en el pasado y hasta hace no muchos días, Rosario siempre había sido fiel a los Montenegro. A ella.
- Gracias Rosario, pero te recuerdo que te había dado el día libre -. Se levantó y fue hacia ella. - ¿Qué haces que no estás con tu familia? No te preocupes, aquí estamos bien. Vuelve a casa y piensa un poco en ti…para variar -. Rosario no sabía qué decir. Francisca había cambiado tanto…le recordaba a la mujer que fue antes de Salvador Castro. La que la apreciaba a pesar de las diferencias de clase.
- Está bien Señora. Mañana estaremos temprano para el desayuno -.
- Gracias Rosario. Por todo. –
La puerta de la Casona se abrió de pronto y entraron dos personas. Eran Emilia y un hombre de unos 50 años. Debía ser el tal Eulalio.
- Señora, yo me retiro ya. Que pase buena noche -. Rosario se despidió de Francisca y saludó afectuosamente a Emilia cuando pasó por su lado.
Francisca se acercó a los visitantes con paso altivo. Emilia procedió a presentarles.
- Señora, él es Eulalio Samaniego... -.
- Su tío -. Habló el hombre apresuradamente.
Francisca le miró de arriba a abajo. – Siento no poder decir que estoy encantada de conocerle. Como comprenderá no me es grata la presencia del hombre por el cual Raimundo terminó en la cárcel -. Se acercó a él de manera peligrosa. – A pesar de que él cumplió y le contó la verdad a Emilia. Actuó con honor, no como usted -.
Si esa era la manera en la que pensaba ayudar a su padre, iban por mal camino. Emilia estaba atónita ante el recibimiento de la Doña. Bien es cierto que ella no sentía un afecto especial por ese hombre a pesar de ser su tío. No se había comportado de manera adecuada con su padre. Le ocasionó su entrada en prisión con las consecuencias casi funestas que acontecieron después. Y eso no podría perdonárselo. Pero aun así, no debían olvidar que pretendían que ese hombre quitara la denuncia.
- Eulalio, entienda que por su denuncia, mi padre ha padecido mucho sufrimiento, incluso estuvo a punto de morir -. Miró de reojo a Francisca pidiéndole sin hablar, que controlase un poco su mal carácter.
El hombre suspiró apesadumbrado. – Sé que no actué con honor. Pero fueron demasiados años pensando que te había perdido para siempre, y de repente descubrir que estabas viva y que ese hombre te había…-
- Me había criado como a su propia hija…-. Emilia le interrumpió. – Sé que mi padre, Raimundo, debió buscar si yo tenía familia antes de llevarme con él. Pero me ha dado todo el amor del mundo. Una educación, unos valores…Usted es mi familia. Pero él también. Siempre será mi padre. Por eso le pido que por favor, retire la denuncia -. Emilia le tomó suavemente del brazo. – Por favor…-.
Francisca estaba emocionada ante las palabras de la joven, pero supo disimularlo.
– Además, yo estaría más que dispuesta a hacerle entrega de una buena cantidad de dinero para que pudiera comprarse una propiedad aquí, en Puente Viejo, y así, pudiera venir a ver a Emilia cuando quisiera -.
Ambos miraron a Francisca desconcertados. De todo lo que esperaban escuchar de su boca, ese ofrecimiento no estaba en su imaginación.
- Señora… ¿En serio haría eso? -.
Francisca sonrió. – Haría cualquier cosa por Raimundo. Estar cerca de tu verdadera familia te haría feliz Emilia -. Tomó el mentón de la muchacha. - Y si tú eres feliz, también lo es Raimundo. Y eso es lo único que yo quiero -.
- Está bien -. Eulalio habló después de pensarlo unos segundos. – Retiraré la denuncia. Pero no puedo aceptar su dinero Señora. Yo tengo unos ahorros y…- se volvió a Emilia. – puedo adquirir una pequeña casita para poder venir a ver a mi sobrina. Si es que ella…quiere -.
Emilia sonrió al hombre. – Me gustaría conocer todo lo que pueda sobre mi familia -.
- Entonces, no hay más que hablar. Mañana mismo, la denuncia será retirada y Raimundo será declarado inocente -. Conseguido. Ahora solo me queda pensar cómo acabar con Tomás .
Sonrió para sus adentros. Comenzaba a barruntar una idea que seguro llegaría a buen puerto
P.D: Qué asquete me da Severiano.Eso sí, mi Rai en plan malote....ufffffffffffffff
#3960
31/10/2011 18:56
Hola chicas!!
Natalia
Gracias por ese final, y por tu relato. He odiado a Carmen, he sufrido por lo que pudiese hacerle a Francisca, he sentido angustia por la herida de Raimundo… pero al final, como en todos los relatos, su amor vale más que cualquier obstáculo :) Un relato maravilloso sin duda. Esperando estoy el próximo ;)
Miri, me encanta. Puff lo he visto mientras escuchaba la música y un par de lagrimillas se me han saltado. Orgullo y cabezonería es lo que tienen…
Ruth, amor!! Raimundo ha perdido el juicio definitivamente ¡Irse de la Casona! Já. Ya me extrañaba a mí que Francisca hubiese accedido a semejante locura… adoro a esa Francisca, la que es capaz de utilizar sus armas para algo bueno, para el bien de Raimundo. Espero que Eulalio quite la denuncia y no nos llevemos sorpresas.
Un beso a todas
Del capítulo he visto la última mitad, si puedo ahora veré los avances.
Dentro de X tiempo reviso lo que tengo escrito y os lo pongo :)
Natalia
Gracias por ese final, y por tu relato. He odiado a Carmen, he sufrido por lo que pudiese hacerle a Francisca, he sentido angustia por la herida de Raimundo… pero al final, como en todos los relatos, su amor vale más que cualquier obstáculo :) Un relato maravilloso sin duda. Esperando estoy el próximo ;)Miri, me encanta. Puff lo he visto mientras escuchaba la música y un par de lagrimillas se me han saltado. Orgullo y cabezonería es lo que tienen…
Ruth, amor!! Raimundo ha perdido el juicio definitivamente ¡Irse de la Casona! Já. Ya me extrañaba a mí que Francisca hubiese accedido a semejante locura… adoro a esa Francisca, la que es capaz de utilizar sus armas para algo bueno, para el bien de Raimundo. Espero que Eulalio quite la denuncia y no nos llevemos sorpresas.
Un beso a todas

Del capítulo he visto la última mitad, si puedo ahora veré los avances.
Dentro de X tiempo reviso lo que tengo escrito y os lo pongo :)
