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El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon

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samureta
samureta
08/06/2011 23:44
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No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.

[/b]
#3901
anfrjaun
anfrjaun
28/10/2011 17:37
Pues Carlota también podría esclarecer algo de la enfermedad (superlenta XD) de la Paca, al fin y al cabo es su criada. Es que Leonor no me gusta.

SPOILER (puntero encima para mostrar)

Por desgracia no se va, Leonor tiene firmados 100 capítulos, así que queda de ella para rato, Alejandro Muñoz dejó de grabar hacia el 190-195, justo cuando acaba la 3ª así que poco le queda a este. Por cierto la 3ª acaba el 28 de noviembre y la 4ª empieza el 29 y el 30 es mi cumple XD. a ver si me regalan un escenón de la Paca y de Rai.

#3902
Franrai
Franrai
28/10/2011 18:47
Silvia yo me lo he leido ;) Te echabamos mucho de menos...

Ruth, me encanta, me gusta mucho por donde te lo vas a llevar gracias por compartirlo :)


:D Soy yo o a vosotras tambien os ha salido una sonrisilla tonta cuando ha visto a Francisca en la plaza sonriente Espero que aproveche la visita y se pase por la taberna, como una simple visita de cortesia...

EDITO: Ruth que solo habia leido la 1º parte ahora te comento el resto :)
#3903
Naryak
Naryak
28/10/2011 18:52
Gracias por leerme soles!!!

Me tengo que ir pitando......luego te leo mi Ruth ;) que seguro que me voy con una sonrisa pa la cama. (x cierto que no te he dicho antes,gracias por meter a A&E, me pirroooooooooo)

Roci he pensando lo mismo a ver si aprovecha la visita por el pueblo....y tal. Oye ahora con lo de que Sebas renuncia y tal, algo en cara se echaran estos dos o que???Vamos digo yo.........

Por un momento he pensado que iba a ir la Paca a ligarse a Olmo carcajada ya que la hija ha fracasao xDDD, que se vaya pa la taberna........HOMBRE YA

Que MOMENTAZO el de Alfonso y Raimundo y Emilia apareciendo, que leche más bien dada le da en el avance!

Third nos compramos unos billetes al Caribe y vamos a por ellos?Yo encantada oye XD
#3904
mariajose1903
mariajose1903
28/10/2011 18:58
Habeis visto a la paca con la galena en el pueblo? Igual de casualidad ve a raimundo..,!! Ojala
#3905
Kerala
Kerala
28/10/2011 19:03
cada vez que veo al Ulloa en la conservera,se me para el corazón pensando que aparece Paca.Además si es que se pone guapete cada vez que va allí...ainssss

Sobre el capítulo,yo tambíén he pensado que mi Paqui tuvo que utilizar "sus encantos" para cazar a Salvador.pobriña mia...
prefiero no ilusionarme con la escena en la plaza,mientras habla con la doctora.Así,si no pasa nada como me temo,no me llevo desilusión.
Aunque a lo mejor pasa de casualidad Raimundo, y Francisca piensa "Anda mira! un hombre nuevo en el pueblo..." hum

lo mejor del avance...la leche que le mete mi Rai (tio buenoooooo) a Severiano.
qué monos Emilia y Alfonso,aunque hay bombo fijisisisisisisiiiiiiiisimo xD ese mareo lo confirma.
#3906
MrsT
MrsT
28/10/2011 19:44
Jeje, todas pensamos lo mismo. La Paca va al pueblo. Se nos pasa por la sesera que vería al tabernero, pero yo ya ni me hago ilusiones y total para que sigan donde la han dejado la última vez…

Silvia, me encantó tu tocho :-)

Ruth, serán cada vez más largos, pero a mí se me hacen cada vez más cortos. Ha sido la crème de la crème. Dices que te salen como churros, pero hay que saber hacer churros y tú hasta con chocolate!!

Lo de Emilia ya está cantao no? ya tiene Pepa a su primera paciente.
Visteis la cara que pone Rai en el momento que le mete el puñetazo a Seve? Ay mamiña! Este hombre cabreao me pone muchooooo.
#3907
Franrai
Franrai
28/10/2011 20:12
Ruth me dejas sin palabras :) Gracias por ese mini relato, que aunque sea largo una lo lee gustosamente. Y ese final me ha gustado, que cada una piense lo que quiera...

Os dejo el combite y espero tener terminado el final del relato antes de cenar :) Estoy a partes iguales triste y contenta de terminarlo... esta es la penúltima escena.


En el jardín exterior de la Casona. Sillas y un par de extensas mesas se habían colocado para la ocasión. Había una gran cantidad de comida sobre ellas. Abundante. Todas con una pinta exquisita. No se podía esperar menos de las manos de Rosario y Emilia. Las mujeres, en este preciso instante estaban siendo felicitadas por un par de vecinos. Emilia reía y meneaba la cabeza al mismo tiempo. Sin darle importancia a los halagos recibidos. Se despidió educadamente de la pareja y de Rosario. Acercándose hacia Sebastián. Comenzando una alegre conversación. Junto a su otro hermano. Tristán. No podía apartar los ojos de ellos. Verlos así, cómplices, me emocionaba. Raimundo me dio un suave beso en el cuello. Por detrás. Me gire hacia él.
-¿Dónde te habías metido?- le pregunté. Frunciendo el ceño. Fingiendo, cómicamente, estar enfadada.

-Dolores Mirañar.- pronunció. Bromista. Respondiéndome con aquel nombre a mí pregunta. No pude sino carcajearme. Tomé su mano. Mientras daba un pequeño paso hacia él. Eliminando la distancia que nos separaba. Deslicé la mano que tenía libre por su pecho. Subiendo hasta su cuello. Lo atraje hacia mí. Atrapando su labio inferior entre los míos. Lentamente. Raimundo me devolvió el beso. Proporcionándole un poco más de fuerza. De intensidad. Comenzamos a jugar con nuestras lenguas. Sin percatarnos de donde nos encontrábamos. En medio del jardín.

- Disculpadme un segundo. Voy a traer de la cocina…- comenzó a decir Emilia a sus hermanos. Tristán nos dirigió una rápida mirada.

-No traigas más comida, Emilia.- la interrumpió. –Al menos los novios ya tienen suficiente.- se chanceó Tristán. Sebastián se carcajeó. Comprendiendo la broma. Emilia los miró sin entender. Sebastián le indicó con la cabeza nuestra posición. La joven se giró. Entendiendo entonces a lo que sus hermanos se referían. Meneó la cabeza. Sonriendo.


-Pero… habrase visto. -exclamó Don Anselmo pasando por nuestro lado. Raimundo y yo nos separamos un poco. Sonriendo ante las palabras del párroco.

-Vamos, hombre. Ahora tampoco me va a dejar besar a mi esposa.- rechistó Raimundo. Sonriente. El cura meneó la cabeza. Suspiro. Dando a Raimundo por imposible. Reí ante la escena. Tristán llamó nuestra atención. Lo mire. Mi hijo nos hizo un gesto. Invitándonos a acercarnos a él. Raimundo y yo lo hicimos. Colocándonos a su lado. El joven seguía haciendo que todo el mundo le prestase atención.

-Madre, padre,-empezó Tristán.-normalmente un hijo no presencia la boda de sus padres, un hijo no ve como sus padres se ven a escondidas, como se besan en silencio. Quizás a algunos les parezca mal, les parezca una deshonra hacia la iglesia, algo poco moral. A mí me parece lo más maravilloso del mundo. –continuó Tristán. Con un tono sereno. Calmado. Emocionado. Dirigiéndonos una hermosa sonrisa.- El amor está hay, no se oculta, por mucho que el orgullo lo intente. Han ocultado el amor que sentían el uno por el otro, durante años, fingiendo odiarse, sintiendo a ratos que eso era cierto.- explicó.- Padres, no saben lo feliz que me hace verlos juntos, ver cada mañana a mi madre, sorprenderme de su cambio y pensar que ese es su verdadero carácter, a pesar de ser terca y orgullosa como la que más.-sonrió-. No saben lo feliz que me hace saberme hijo de un hombre sabio, inteligente, honesto, y mil adjetivos más. No saben lo feliz que me hace verles sonreírse mutuamente, verles sonreír después de la dura vida que les ha tocado vivir. Me alegro de que por fin puedan ser felices, padres.-terminó nuestro hijo. Abracé con fuerza a Raimundo. Quien me devolvió el abrazo con igual intensidad. A la vez que atraía a Tristán hacia nosotros. Completando el abrazo.
-Os quiero.-nos susurró. Le di un suave beso en la mejilla. Sonriéndole. Separándome un poco de Raimundo. Tristán y yo nos miramos a los ojos. Raimundo se volvió hacia Soledad y Emilia.

-Venid aquí anda.-les dijo. Las jóvenes se lanzaron a sus brazos. Abrazándolo. Tristán dirigió su mirada hacia ello. Para contemplar la escena. Yo hice lo propio. Sonriendo al ver como casi lo dejaban sin respiración. Sebastián también lo hacía. Se reía con fuerza. Acercándose hacia nosotros. Colocándose junto a Tristán. Me sonrió cálidamente. Repuesto del ataque de risa inicial. Una música comenzó a sonar. Rápidamente se formó un corrillo. Sin nadie que bailase dentro. Todos esperaban que Raimundo y yo abriésemos el baile. Este, repuesto del abrazo, se acercó a mí. Sonriente. Mirándome. Di un par de pasos hacia él. Tomándolo de la mano. Dispuesta a bailar.

-¿Recuerdas cuando hicimos esto la última vez?- preguntó.

-Todo el mundo nos miraba, nadie entendía nada.-le contesté. Sonreí. Abrazándolo. Colocando mis manos en su espalda. Él hizo lo propio. Aquella música era lenta. Comenzamos a movernos al compás de ella. Lentamente.

-Te amo, pequeña.- me susurró. Sonreí. Apoyando mi cabeza en su hombro. Embriagándome con su olor. Con su aroma. Sintiendo la calidez de su cuerpo. Sin parar de movernos. Solo Raimundo y yo bailábamos. Bajo las atentas miradas de todos. Continuamos así. Bailando.
#3908
MrsT
MrsT
28/10/2011 20:34
no puede ser más bonito y tierno tu relato Rocío! sabes que me tienes fascinada.
#3909
Kerala
Kerala
28/10/2011 20:52
Rocio,me va a dar una pena tremenda que acabes este maravilloso malentendido que un día te sacaste de la cabeza...fue preciosa la boda,perfecto es el convite.Muero solo de imaginar la noche de bodas!
Perfecto!

Gracias por los comentarios,espero no aburriros con tanto relato!
#3910
Crippy
Crippy
28/10/2011 21:21
Chicas, me tenéis impresionadas...

Kera!!! De verdad, me maravillas, no sé como se puede escribir tanto y tan bueno de una sentada. Me ha encantado ese maravilloso mini que nos has regalado, leerte es una pasada. De verdad, muchas gracias, eres fantástica!!!

Rocío, pedazo preciosidad de relato. Desde principio a fin. La boda ha sido perfecta y el convite... describes genial. He adorado ese baile!!!

Natalia, a ver como le dan la noticia a Tristán!!! Yo también quiero un desayuno made by Raimundo Ulloa... xD

Miri, por mucho que me fastidie, esas palabras de la Doña a Sebastián son tan... suyas. Ays... la verdad es que es muy bruta cuando se lo propone. Sigueee, que me tienes intrigada, quiero que aparezca nuestro superai!!

Del capítulo... que decir, que me ha encantado. Lo he disfrutado muchísimo. Por fin Emilia ha abierto los ojos!!!! Y me parece que la paca 2.0 se va a ir desintegrando. Hay que decir que por mucho que adore a nuestra doña tiene cada cosita... entre lo de Sebastián y lo de Soledad... se luce.

Lo del VE, de verdad me parece coña que lleven a Leonor, y creo que con eso queda muy claro que la Gregor no se va (como buen dolor de muelas...) hubiera preferido mil veces que fuera Carlota, sinceramente me parece mucho más simpática y su trama me interesa más, porque para lo que va a decir Leonor de la enfermedad de Francisca... en fin.
#3911
Kerala
Kerala
28/10/2011 21:30
miri,me pondré a ello,para este finde lo tendré jeje
que como tengo mini puente,tengo tiempo de sobra! fiesta
#3912
Franrai
Franrai
28/10/2011 21:58
Ya esta. Se acabo. Aqui os dejo la ultima escena de mi relato "Un perfecto malentendido"

Raimundo y yo entramos en la Casona. Nuestros hijos dormirían fuera esta noche. Estaba agotada. Llevaba horas bailando con Raimundo sin parar. Este cerró la puerta al entrar. Me gire hacia él. Sonriendo.

-Por fin solos.-exclamó. Lo mire inocente. Mordiéndome el labio. Raimundo se acercó a mí. Estrechándome por la cintura. Rodeándome con sus brazos. Deje de morder los míos para atrapar los suyos. Entre mis labios. Entre mis dientes. Mordiéndolos suavemente. Comenzando así un intenso beso. Un beso cargado de amor. Cargado de pasión. Un beso cargado de sentimientos encontrados. Jugamos con nuestras lenguas. Con nuestros labios. Con nuestras manos. Acariciándonos mientras nuestras bocas estaban ocupadas en la del otro. Nos separamos. Consecuencia de la falta de aire. Respirábamos dificultosamente. Permanecimos en silencio. Recuperando el aliento. Mirándonos a los ojos. Con unas miradas veladas por el amor. Me deshice de su agarre. Sonriendo.

-Menos mal que no te ha dado por entrar en la Casona conmigo en brazos.- Comenté. Bromeando. Raimundo me miro. Sonriendo de medio lado. Aparté la sonrisa de mi rostro. Alzando las cejas.

-No es mala idea.- dijo. Diciendo exactamente lo que me temía. Negué con la cabeza. Dando un pequeño pasó hacia atrás.

-No te atrevas.- mi voz sonó amenazante. Intentaba serlo. Raimundo avanzo hacia mí. No puede evitar esbozar una pequeña sonrisa. Ante su mirada. Picara. –No lo hagas Raimundo, por favor.-le supliqué. Sin poder quitar la sonrisa de mi cara. Raimundo no me hizo caso. Me cogió en brazos. Subió como pudo las escaleras. Aunque resultaba bastante difícil. Me agarré a él. Para no caer.

-No confías en mí, pequeña.- me susurró. Terminando de subir las escaleras. –Antes caería yo que tu.-me dijo. Dirigiéndose hacia mi alcoba. Por suerte la puerta de mi habitación estaba encajada. Por lo que solo hubo que dar un pequeño empujoncito para abrirla. Sin parar Raimundo caminó hacia la cama. Dejándome en el suelo a un par de pasos de esta.

-Para que te habré dicho nada.- le dije. Sonriendo. Desabroché el primer botón de su camisa. Raimundo sonrió. Dando un suave y corto beso sobre mis labios. Con ganas de más volví a acercar mis labios a los suyos. Besándolo en los labios. Esta vez el beso fue más largo. Le quité la chaqueta. Lanzándola hacia una silla cerca de donde nos encontrábamos. Raimundo comenzó a desabrochar los botones de mi vestido. Que no eran pocos. Al tiempo que yo desabrochaba los suyos. Uno a uno. Raimundo terminó antes que yo. Hecho que hizo que terminase por romper el ultimo botón. Él sin camisa y yo sin vestido nos sentamos sobre la cama. En medio de un profundo beso. Bajamos la rapidez de nuestros movimientos. Haciendo más intenso aquel momento. Disfrutando de los escalofríos que el roce con su piel me provocaba. Raimundo acarició mis pechos. Con delicadeza. Con amor. Mientras yo acariciaba su espalda. Mientras besaba y atrapaba la delicada piel de su cuello. Poco a poco nos fuimos desnudando. Tumbándonos sobre la cama al hacerlo. Sintiéndonos. Sintiendo su calor. Su aroma. Su peso sobre mi cuerpo. Mordí delicadamente sus labios.
-Te amo, Raimundo. Ahora nadie ni nada nos puede separar.-susurré. Él me besó. Tiernamente.

-Nunca nos hemos separado, Francisca. Mi corazón siempre te perteneció. Siempre estuve a tu lado.-sonreí ante su respuesta. Sabiendo que tenía razón.

-Yo el tuyo y tú el mío.-le dije. Besándolo de nuevo. Poco a poco los besos subieron de intensidad. Raimundo me hizo suya. Lentamente. Disfrutando de la delicia de estar juntos. Comenzamos a movernos. A un suave compás. La música se fue acelerando a medida que ambos buscábamos más placer. Cada vez más y más rápido. El clímax no tardó en llegar. Haciendo que ambos rozásemos las estrellas con la yema de los dedos. Que alcanzásemos la felicidad absoluta. Que sintiéramos que nada podía ir mejor. Raimundo y yo estaríamos juntos hasta el fin de nuestros días. Siendo ahora marido y mujer. Habíamos formado la familia que siempre quisimos ser. Le habíamos mostrado al mundo que nuestro amor era puro. Fuerte. Duradero. Habíamos luchado por él. Habíamos conseguido ser felices.
Nuestro amor todo lo puede.


FIN


P.D. Gracias a todas por leerlo, por comentar, por incitarme a continuar. Gracias a todas, amores sonriente Que aunque no os las de muy a menudo gracias a vuestro apoyo me atrevo a continuar.
Me ha encantado meterme en la piel de Francisca, hacer este relato en primera persona tenia sus puntos buenos y malos, como todo, aqui solo podia poner las sensaciones de Francisca, solo esta escrito lo que sus sentidos han visto, todado u oido. Gracias una vez mas por vuestro apoyo.
Me da muchisima pena despedirme de este relato pero bueno, espero que el otro os guste por que empeño le estoy poniendo...
#3913
Franrai
Franrai
28/10/2011 22:26
Miri, me encanta, vas a reunir a toda la family en la Casona jajaja deseando estoy de ver como lo sigues :)

Ruth esperare esa escena alternativa :)

Buenas noches a todas :D
#3914
mariajo76
mariajo76
28/10/2011 23:56
Hola guapas, feliz fin de semana, (aunque a mi aun me queda currar mañana por la tarde, ains)

Ruth, que pasote guapa, cómo me ha gustado, ese momentazo de la Paca con el tontomierdaese ha sido sublime, y es que una cosa es que ella dedique su vida a amargarsela a Raimundo y otra muy distinta es que otros le toquen un pelo al amor de su vida, faltaría más. Fíjate si se me va la olla, que cuando has terminado lo que me ha venido a la cabeza es que la Emilia se ha quedado preñada y es Francisca la que la va a consolar contándole lo de Tristán para que ella no cometa el mismo error y por variar la apoya por que se ve reflejada y acaba siendo la madrina del retoño y a todo esto me imaginaba al Rai calléndosele la baba con su Francisca y con su nieto/a. Que malo es dormir 5 horas al día.

Rocíooooooooo, que preciosidad, más bonito imposible, que dulce y que tierno y que.... me quedo sin palabras, jo que penica me da que se haya terminado, es como si me despidiera de unos viejos amigos, menos mal que empiezas con otro y ahí me los volveré a encontrar

Miri, ja ja, los Ulloa Y los Montenegro juntos en la casona ¡¡¡tengo miedoooo!!!, cuando se entere Raimundo de la enfermedad de su pequeña...uf y a la Paca ya la vale, mira que pueda llegar a ser cabrona cuando se lo propone, espero que le pida disculpas al Sebas y que el susto le sirva de algo.

Silvi me he leído tu tocho, faltaría más, se te echa en falta pero te entiendo, me parece que de tiempo vamos todas más o menos igual. Un besito mi niña

Chus que alegría que sigas comentando por aquí, es que unirse al club de las desesperadas es lo que tiene, que empiezas y ya no puedes parar, je je, me encanta leerte.

Natalia, que tienes a los dos a punto de hablar con Tristán, sigueeeeeeeeeee

Cris, que se que has tenido clase de filosofía así que ¿para cuando otro capi de tu relato?, me tienes fascinada.

O sea que el Rai le da al Severiano, eso sí que no me lo pierdo,me voy ahora mismo a ver el avance.

Joer al final menudo tocho me ha salido, Silvi, me has dado envidia je je
#3915
Naryak
Naryak
29/10/2011 00:28
Ruth ya lo he leído ;) y vamos que vivan tus escenas ya sabes, es que podria pasar perfectamente por la proxima trama de la serie, que te plagieeeeeeeeen pero ya!Ver a la Paca dandole su merecido al Vispris (salia en el anuncio de Vispring XD) no ha tenido precio, de verdad, hombre faltaria más que la unica que jode a Rai como dice a Mariajo es ella XDDDDD,los demás nanay. "Lo hice por ti" es que es tan creible que llegado un momento le confiese por ejemplo lo de la operación imaginate,aishhhhh me vuelvo loca de solo de pensarlo y luego claro esta caeran rendiditos como en el tuyo jejejej <3333333333

Rocío GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS,GRACIAS por esta maravillosa historia, eres una gran escritora, tienes una forma única de verás, tan delicada, tan romántica, describes que da gusto...deseando estoy de leer la proxima. Me da mucha penita que acabe esta pero la has terminado de la mejor manera posible, por cierto ese discurso de Tristán me ha emocionado (el tema del hijo me puede XD) y esa noche de bodas,que bonito.

Miriiii que se pone la cosa interesantisima,todos pa la Casona, la que se va a montar carcajada ¡Deseando estoy de leerlo!

Chus si es que Raimundo enfadado vamos, deseosa estoy que llegue el Lunes, todavia estoy recomponiendome de ver a Alfonso riendose a la cara del Severiano, ay que momentazo. A Ruth también le mola Rai asi (bueno de todas maneras) si hasta en su relato le ha puesto dandole una leche a la mesa xDDDDDDDD,yo creo que a medida que lo escribe lo imagina y se la goza jajaja.

Mariajo envidiosilla jajajaja, ponte el avance!y yo me leo tus tochos más que encantada que ya sabes lo que me gusta leerte, que me alegras el día.

Cris....................guapaaaaaaaa ya sabes lo que queremos ¿no? ;) y concuerdo que a la mini-Paca le quedan dos días, esta nos vuelve con el bobo de Juan ya vereis.

Fijaros lo que son las cosas que nos emocionamos solamente viendo a Francisca en la plaza, no siginfica que se vean, pero la taberna es tan cerca, tan cerca guionistas!!!!!!!!!!!Ya nos podiais dar el gusto eh?

¡Buenas noches!;)
#3916
thirdwatch
thirdwatch
29/10/2011 01:52
Silvia es que queremos, rogamos que queremos escena y sino nos vamos al caribe y nos traemos a Paca y rai de vuelta y mandamos a sus dobles al paro.. Y esto si que no tenemos que rogárselo a la virgen del chozogozo sino a la virgen de todos los santos, a ponerle velitas para que se acuerde de nosotras que estamos a 4 velas

Rocío muchísimas gracias por tu historia, es simplemente maravillosa
#3917
Crippy
Crippy
29/10/2011 03:02
Rocío.... que cosa más bonita tu final snif snif la verdad es que me da mucha pena a mi también que se termine, es una delicia leerte. He de reconocer que en este último trozo he pensado que nos los matabas (ese Raimundo osado queriéndola subir en brazos a la habitación xD) Gracias por compartir esta maravilla con nosotras. Espero ansiosa tu próximo relato.

Miri, reunión en la Casona, a ver si Tristán se entera de una vez de los amoríos de su madre, que es una escena que se ha echado de menos en la serie. El camarote de los hermanos Marx hecho habitación de la Paca, porque se van a juntar todos jajajaja.

Bueno Mariajo, casi pero no. Al final no tuve clase de filosofía, casi acabo en el hospital por un problema en la rodilla xD. Pero nada, aproveché un ratito esa misma tarde y me puse a escribir, el problema es que yo soy de las de escribir en papel y después pasar a ordenador y entre unas cosas y otras... me cuesta una barbaridad. Pero bueno, que raro yo dejándoos a horas intempestivas un trocito de relato... jajajaja. Espero que os guste. Muchísimas gracias a todas por los comentarios, de verdad, animáis muchísimo.

--------------------------------


Francisca bajó la mirada hacia sus manos, comprobando que estaban en perfectas condiciones. Cuando la levantó se encontró con los ojos de un Raimundo Ulloa que parecía comprender perfectamente lo que a ella le turbaba. Y por un momento deseó sentir de nuevo aquel desgarrador dolor físico solo para volver a experimentar la sensación de ser amada.

Sacudió la cabeza, tratando de despejar su mente y pensamientos, cosa que no conseguiría si seguía mirándolo. Cambió de objetivo.

A pesar de todos los años transcurridos, reconoció de inmediato a Eulalio. La emoción comenzó a apoderarse de ella; demasiadas cosas habían sucedido esa misma noche que no le permitían el lujo de mostrarse imperturbable. Podía hacerlo cuando sus hijos la despreciaban o cuando hacía cosa de las que no se sentía precisamente orgullosa para cuidar de su familia, pero no cuando todo su pasado resurgía con la misma fuerza y ferocidad que la lava de un volcán en erupción.

Caminó lentamente hacia Eulalio, que al parecer también la había reconocido, pues la pipa que estaba a punto de llevarse a la boca se había quedado a medio camino. Tras ella, a una distancia prudencial pero observando cautelosamente todos sus movimientos y reacciones, estaba Raimundo.

-Magdalena no me defraudó. Ha hecho de ti todo un hombre –afirmó Francisca, dejando a un lado su habitual tono duro.

Eulalio se sobresaltó al escuchar un nombre poco esperado.

-¿Qué sabe usted de mi madre adoptiva? –preguntó desconcertado.

-Fui yo quien le encomendó tu cuidado cuando tu padre… murió.

-¿Cómo dice? Eso… eso es imposible, ella me lo habría contado.

-Yo misma le pedí que no te lo rebelara bajo ningún concepto – aclaró – Siempre tuve la esperanza de que esta situación no se diera pero supongo que en el fondo… sabía que sucedería. No te negaré que si lo hice fue por mi propio interés y el de mi familia pero es tarde para encontrar culpables. Tu padre murió por culpa de un cabestro, de un animal que se aprovechó de supuestas órdenes para acabar con su vida. Pero no encontrarás responsabilidades ni en mi persona ni en la de… Raimundo. Ambos lo adorábamos y nunca quisimos su mal –se lamentó. Por primera vez en mucho tiempo estaba mostrando sus verdaderos sentimientos frente a alguien y por mucho que le estuviera costando no podía dejar de sentirse liberada. Trató de calmarse y controlar su respiración, que amenazaba con interrumpirse en un sollozo en cualquier momento.

-¡Está mintiendo! –se alteró Eulalio, incapaz de asimilar la verdad.

-Te aseguro que no. Fue el capataz de mi padre, quien, aprovechándose de que él le había pedido que comprara vuestras tierras lo asesinó ante su negativa. Cuando me enteré, te busqué, luché mucho por sacarte de ese orfanato y, sabiendo de la infelicidad que padecían Magdalena y su marido ante la imposibilidad de tener hijos les hable de ti. Era lo mínimo que podía hacer por tu padre después de cómo… nos ayudó – evitó a propósito pronunciar el nombre de él para que no se le quebrara la voz. Y un escalofrío le recorrió la espalda cuando la mano de Raimundo se deslizó suavemente por su espalda, rodeándola y apoyándose suavemente en su cintura.

Finalmente, y sabiendo lo que a ella le estaba costando hablar, los sentimientos habían ganado la partida al resentimiento y se había acercado a ella para tratar de transmitirle su apoyo.

Con sus costados juntos, no pudo evitar besar su hombro y apoyar la barbilla en el mismo sitio. Oyó como ella suspiraba, aun siendo incapaz de separarse. Cerró los ojos. Apreciando su calor.

-Raimundo, por favor –le suplicó ella –No me hagas esto.

¡Por qué era tan injusta! Cumpliendo sus deseos se retiró, sintiéndose como el animal herido que se recoge en una esquina a lamerse las heridas.

Eulalio ni siquiera les había prestado atención, perdido en sus propios asuntos y atando aquellas cosas que no había podido entender en el pasado.

-Si eso es cierto, es hora de que recupere lo que es de mi propiedad –resolvió finalmente.

Ese era el momento que ella más había temido desde que se enterara del regreso de Eulalio.

-Razón no te falta, es cierto. Pero me gustaría que consideraras otras opciones. Entiendo que quieras recuperar las tierras, pero yo podría ser muy generosa, dándote su valor y un añadido por la gran estima en la que tenía a tu padre –le sugirió.

Interiormente estaba deseando que aceptara su propuesta.

Eulalio la miró, sopesando mientras jugueteaba con su bastón, en un clarísimo tic nervioso.

-Está bien Necesito el dinero más que las tierras para expandir mis negocios. ¿Cuándo podría disponer de ese capital?

-En esta misma semana si es lo que deseas –respondió Francisca tratando de ocultar una medio sonrisa que pugnaba por salir –Si queremos discreción lo mejor será que te pases por la Casona tras la hora de comer. Las criadas estarán en sus casas y no tendremos ninguna interrupción.

-Sea así. –Eulalio se despidió con una inclinación de cabeza y se retiró a su calesa, con la cual partió en aquel mismo momento.

Francisca miró hacia el horizonte, donde la luna se reflejaba en la pequeña y humilde casa de los Samaniego. Concentrada.

La realidad era que no se atrevía a enfrentarse a él.

-Podrás apartarme físicamente de ti cuantas veces quieras, pero está claro que ni treinta años han bastado para borrarme de tu memoria –la profunda voz de Raimundo resonó en el silencio de la noche

De espaldas a él, cerró los ojos.

Cómo podía hacerlo si le había dejado el mejor recuerdo posible.
#3918
Franrai
Franrai
29/10/2011 11:04
Buenos días preciosas :)


Cris como siempre un placer leerte :) Me ha encantado ver a Francisca así de sincera, aunque le cueste. El momento en el que Raimundo se ha acercado por detrás ha sido precioso, igual que la última frase pronunciada por Rai. Parece que Eulalio es más manso de lo que nos imaginábamos y no ha puesto problemas, me alegro.

A ver cómo empiezo, quería explicaros un poco antes de poneros el relato. Este no será precisamente alegre, y quizás os aburra un poco, pues al principio no todo será de color de rosas. En este relato le he intentado dar la mejor forma posible a lo que ya sabemos, inventándome lo que nos ocultan. Espero que os guste y no se os haga excesivamente pesado, de todas formas tened presente que, como todo, tendrá un final feliz para Francisca y Raimundo. Las primeras líneas pertenecen al final, y a partir de ahí iría lineal hasta llegar al presente. No sé si me he explicado bien, no sé si me habréis entendido pero bueno… ahora os dejo la primera escena de GOTAS DEL PASADO.
#3919
Franrai
Franrai
29/10/2011 11:05
La mujer se incorporó. Quedando sentada sobre la cama. Junto a él, su esposo. Esbozó una pequeña sonrisa. Tierna. Enamorada. Este le devolvió la sonrisa. Cariñoso. Enamorado. Ella se acercó a él. Besándolo suavemente sobre los labios. Entrelazando sus manos. Aquellas en las que portaban una hermosa alianza. Aquel objeto que decía que estarían juntos hasta que la muerte los separase. Aunque, a ellos, no les hacía falta ningún objeto. No les hacía falta ningún papel. No les hacía falta nada. Solo necesitaban estar el uno al lado del otro.

GOTAS DEL PASADO

Primavera de 1876. Hacia una tarde preciosa. Los alrededores de la Casona estaban plagados de flores. Flores de diversos colores. Hermosas. Unas junto a las otras. Decorando los exteriores. Los jardines de la vivienda. Dentro no todo era igual. Francisca y el pequeño Tristán se encontraban en el salón. Sentados en el sofá. Tristán tendría unos dos años escasos. Su madre lo miraba embelesada. Sonriente. Sosteniéndolo entre sus piernas. Acunándolo. Francisca tocó rápidamente la pequeña nariz de su hijo. En un tierno gesto. El pequeño rió. Mostrándole, a su madre, la mejor de sus sonrisa. La más inocente. Típica de un niño pequeño. Tristán la miraba con adoración. Con sus grandes y hermosos ojos castaños. Alzó su brazo. Devolviéndole el gesto a Francisca. Atrapó su nariz entre una de sus pequeñas manos. La apartó. Como si conservase la nariz de su madre en ella. Se zafó de los brazos de Francisca. Se levantó. Saltando. Con la típica energía de un niño pequeño. Salió corriendo. Hacia el centro de la estancia. Francisca se levantó. Frunciendo cómicamente el ceño. Puso sus brazos en jarra. Fingiendo estar enfadada.

-Pero bueno, - exclamó. –Serás…- La mujer salió de detrás de la mesa. Dirigiéndose hacia su hijo. Este rió. Moviendo su mano. Mostrándosela juguetón a su madre. Quedó parado cuando observó cómo su madre se acercaba. La miro. Con una rara mezcla de seriedad y travesura. Cuando vio que Francisca estaba demasiado cerca volvió a salir corriendo. –Vamos Tristán, no voy a correr detrás de ti.-dijo Francisca. Mirándolo. De repente Tristán se agachó. Gateando. Se escondió tras el sofá. Francisca sonrió. Meneó la cabeza. Sigilosa, se dirigió hacia el escondite de Tristán. Sin hacer suido. Despacio. Se inclinó hacia delante. Agachándose un poco. Junto al sofá. Pudo ver al niño. Sentado en el suelo. Con la mano cerrada. Como si conservase un tesoro en ella. Tenía la respiración acelerada. Los ojos cerrados. Escondiéndose. Con una dulce sonrisa en el rostro. –Te pillé.- dijo Francisca. Justo al lado de su hijo. El chiquillo se sobresaltó. Abrió los ojos. Dirigiendo la mirada a su madre. Sonriendo. Llevó su mano hasta el rostro de Francisca. Abriéndola cuando llegó a su nariz. Como si volviese a colocarla en su sitio. Soltó una carcajada cuando lo hizo. Derritiendo a su madre. Esta se levantó. Cogió al pequeño en brazos.

-Te quiero, mami.-le dijo Tristán. Francisca sonrió. El niño la miro. En brazos. La abrazo. Con fuerza. Se separó un momento. Para darle un beso a su madre. Un tierno beso en la mejilla. Francisca lo apretó contra ella. Abrazándolo. Amorosa. Al cabo de unos segundos lo soltó. Dejándolo en el suelo. Colocó bien la vestimenta de Tristán. Peinó su alborotado pelo rizado.

-¿Te apetece que salgamos a dar un paseo?-le preguntó Francisca al pequeño. Con entusiasmo. El niño asintió. Y, en un tierno gesto, acercó sus manos hacia el pelo de su madre. Intentando peinarla. De la misma forma que Francisca hacía con el suyo. Francisca se carcajeó al ver los movimientos de Tristán. El niño también rió. Contagiado por su madre. Las puertas del despacho los asustaron. A ambos. Francisca se irguió. De espaldas a ellas.

-¿¡Se puede saber que escandalo es este!?-una grave voz sonó desde el despacho. Francisca respiro hondo. Trago saliva. Se giró. El pequeño Tristán se escondió tras su madre. Aferrándose a sus piernas.

-Tristán estaba jugando, no sé si lo recuerdas pero, es un niño y necesita hacerlo.-contestó Francisca al hombre. Seria. Con firmeza.

-¿Y tiene que ser justamente aquí?- preguntó Salvador. Malhumorado. Su aspecto no concordaba con su carácter. Desde fuera era un hombre atractivo. Rubio. Con los ojos claros. Una pequeña barba ocultaba más aún sus labios. Estos eran finos. Delgados. Haciendo más visible su recta nariz. No demasiado grande. Desde dentro era un hombre cruel. Siempre enfadado. Casi nunca se podía encontrar en casa. Pero cuando lo estaba, la existencia de todos los que allí vivían se hacía difícil. Dolorosa. Francisca lo miraba con desprecio. Con asco. Odiándose a sí misma por haber casado con semejante monstruo. Tristán lo miraba con temor. No lo veía como el padre que se suponía que era para él. El servicio se limitaba a obedecer sus órdenes. Sin rechistar. Carlos, el primogénito de Salvador, vivía, sin preocupaciones, con sus abuelos en Asturias. Rara vez se le veía por Puente Viejo.

-No te preocupes, Salvador. Tristán y yo ya nos vamos.-dijo Francisca. Con entereza. Sin perder los nervios. Aunque quisiera ir hacia él y decirle cuatro cosas bien dichas. No por esta vez. Sino por otras tantas ocasiones en las que Salvador la había humillado. La había insultado. Por las ocasiones en las que le había pegado. Pero sobre todo por su hijo. Nadie tenía derecho a asustarlo de esa forma. Respiro hondo.

-¿¡Iros!? ¿A dónde?- Salvador salió de su despacho. Acercándose a Francisca.

-A ti no te incumbe.-respondió Francisca. De mala manera. Salvador levantó la mano. Aquella que tan poco le costaba levantar. Estampándola contra la mejilla de Francisca. El niño se aferró más aún a su madre. Francisca quedó mirando hacia otro lado. Su cabeza se había movido. Fruto del impacto. Levantó la cabeza. Sin mirarle. –Vuelve a tu trabajo, Salvador. –le ordenó. Cambiando el rumbo de su mirada. Clavándola en los fríos ojos de aquel hombre. Su marido. Francisca le regaló una mirada cargada de odio. De tensión. De rabia contenida. -Tristán y yo nos vamos.- le informó. Salvador no pudo sostenerle la mirada a Francisca. Bufó. Enfadado. Se giró. Francisca miro a su hijo. Con la mejilla roja. Por el fuerte golpe. Producto de la bofetada de Salvador. Apartó un mechón, de pelo, de su rostro. Los golpes de Salvador no le dolían. Su hijo la miró. Con el semblante triste. Francisca le sonrió. Haciendo que el chiquillo se tranquilizase. Se relajase. Regalándole una pequeña sonrisa a su madre. El sonido de las puertas del despacho hizo que, de nuevo, su semblante cambiara. Asustado por el estruendo. Pero ya nada había que temer. Salvador se había encerrado en su despacho. Francisca se agachó. Para estar a la altura de su hijo. Sin perder la sonrisa. –Mi niño.-le susurró. El pequeño esbozó una deliciosa sonrisa. Acarició la enrojecida mejilla de su madre. Suavemente. Se acercó a ella. Besándola tiernamente. Intentando sanarla. Después se separó de ella. Corriendo torpemente hacia la puerta. Dejando a Francisca agachada. Se levantó sin dificultad. Estirando su falda. Una falda azul. Azul marina. Que contrastaba con una hermosa blusa bordada. Una blusa blanca. Le quedaba francamente bien. Estilizaba su figura. Realzaba sus hermosas curvas. Caminó hacia el recibidor. Tristán la esperaba impaciente. Moviendo la cabeza de un lado a otro. Francisca cogió de la mesa su bolso. Un bolso beige. También con unos preciosos bordados. Cogió un sobrero entre sus manos. Tristán corrió hacia ella. Cogiéndole el sombrero entre sus diminutas manos. Quitándoselo a su madre. Lo dejó sobre la mesa.

-Vamos, mamá.-le apremió el pequeño. Cogiéndola de la mano. Arrastrándola hacia la puerta. Sin apenas fuerza. Francisca no puso resistencia. Ambos salieron alegremente de la Casona. Olvidando al monstruo que dejaban dentro.
#3920
Naryak
Naryak
29/10/2011 11:57
Buenos días guapas ;)

Cris...mil gracias por continuar, de verás, escalofrio el que me entra a mi al leerte de las sensaciones que me provocas, me encanta esa última frase. Y me imagino a Raimundo susurrando y ya....

Rocío ME ENCANTA la idea de tu nueva historia, en serio, aunque sea dura porque vamos a tener que aguantar a Salvador estoy deseando ver lo que paso en aquellos años y el pequeño Tristán me causa una ternura absoluta, ¿Se van a encontrar con Raimundo a que si?AWWWWW. Sigue que me fascina y esas lineas del final que nos has puesto preciosas, son para darnos animos no??jejeje, no te preocupes que volvere a releerlas las veces que hagan falta.

Third nos vamos eh?No se como se lo voy a explicar a mi jefe eso si carcajada a los dobles esos alguien los tiene que echar xD que se han adueñado de la serie.
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