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El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon

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samureta
samureta
08/06/2011 23:44
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No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.

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#3861
Nhgsa
Nhgsa
26/10/2011 20:26
Me faltaba este trocito (lo siento) Es que no sabía sin incluirlo en el anterior o ponerlo en otro y escribir el encuentro. Aunque me encanta escribir encuentros de estos dos XD, sólo por esta vez, me gusta así.

Francisca sintió que el mundo entero se paraba. Se llevó una mano a la boca presa de la felicidad. Definitivamente sus sueños se hacían realidad. El corazón amenazaba con estallarle de amor. Finalmente sólo pudo susurrar:
- Sí… sí quiero Raimundo. – susurró con lágrimas deslizándose por su rostro.
Raimundo entonces besó el anillo con infinita ternura y se lo colocó a Francisca que no podía ni respirar. Los dos se fundieron en un beso apasionado. Raimundo entonces la llevó en brazos hasta la habitación sin dejar de besarla. Allí dentro se amaron despacio con toda la intensidad que eran capaces de dar. Al fin y al cabo estarían juntos para siempre.

EDITO: Me alegra mucho que te haya gustado Miri ;)
#3862
MrsT
MrsT
26/10/2011 21:51
Buenas noches preciosas!

Aprovecho rápido porque solo tengo un ratito para meterme y al menos comentar algo. La verdad es que estoy impresionadísima.
Cris, Natalia, Rocío, Ruth no me voy a explayar en cada relato, sinceramente porque ya me faltan adjetivos para calificar tanto portento. La verdad que lo de las palabras es lo vuestro. Son todos una pasada, me han encantado y os quería transmitir mi admiración. Por cierto me encanta cuando a veces relatáis y dejáis entrever lo que pasa por vuestras mentes o influye en el ‘making of’.
Con el permiso de las demás quisiera esta vez destacar el de Cris tanto por el tema Eco y Narciso como por la ‘vuelta al presente’. Para mí es una obra de arte Cris.

Aquí que no se pasen los guionistas ya, que se pasen las editoriales yo quiero que me firméis un libro en el futuro!! sonriente

y van 25 escenas ya sin eyos !!! ouch ouch ouch es que son simple y llanamente IDIOTAS caray!

Ya me tengo que ir. Espero poder pasarme mañana, me entra un mono ya cuando no puedo entrar…. Besos a TOD@S.
#3863
Kerala
Kerala
26/10/2011 22:19
Continuo con el mini relato.Me ha quedado un poco largo,pero es que he preferido hacerlo así.Espero que os guste ;)

"TU AMOR TODO LO CURA"

1ª PARTE


- Pero padre, no puede hacer eso -. Sebastián sabía del valor que ese pequeño terreno tenía para él, más sentimental que práctico. – Es lo único que le queda de su pasado -.

- ¿Y se te ocurre una idea mejor? -. Sebastián bajó la vista. Raimundo se obligó a sonreír. – Además, ¿de qué me sirve tener ese terreno si os pierdo a Emilia o a ti? -. Rodeó a su hijo con un brazo. – Vosotros sois lo más importante para mí. Mucho más que cualquier terreno -. Su mirada, de repente, se ensombreció. – Francisca ya quiso comprarme la tierra hace unos meses. Le diré que acepto su oferta y santas pascuas -. Se acercó a la puerta dispuesto a marcharse, pero volvió sus ojos a Emilia. – Cuida de tu hermana -. Le dijo con ternura. – Voy de inmediato a la Casona -.

***********************************************************

La tarde estaba apacible. El sol brillaba en lo alto y hasta los jardines de la Casona llegaba el suave aroma de los naranjos y de las flores de azahar. Francisca cerró los ojos dejando que la suave brisa de la tarde le acariciara el rostro. Recordaba perfectamente una tarde como aquella, en ese mismo patio, pero muchos años atrás. Ella había estado leyendo poemas de Rosalía de Castro con aquel libro que suponía para ella su mayor tesoro.

”Alma que vas huyendo de ti misma,
¿Qué buscas, insensata, en las demás?
Si secó en ti la fuente del consuelo,
Secas todas las fuentes has de hallar.
¡Que hay en el cielo estrellas todavía,
Y hay en la tierra flores perfumadas!
¡Sí! Mas no son ya aquellas
Que tú amaste y te amaron, desdichada…


Los versos surgieron en su mente sin que ella pudiera evitarlo. Los mismos últimos versos que aquella tranquila tarde de primavera, ella había pronunciado antes de ser silenciada por los labios de Raimundo. Abrió los ojos lentamente. Ni tenía el libro en sus manos y ni mucho menos Raimundo estaba junto a ella. Suspiró profundamente. Poco eran los momentos en los que se permitía recordar su pasado junto a él. Aún era demasiado doloroso, la herida seguía abierta y sangraba cada vez que se cruzaban sus miradas.


Raimundo se había detenido ante la visión de Francisca en el jardín. Durante segundos que se convirtieron en una eternidad, volvió su mirada a una tarde demasiado lejana ya. Los versos, su pequeña, sus labios, los besos robados y compartidos…¡Qué lejos estaba en el tiempo y qué presente lo tenía cada día de su vida! Mirándola, se le olvidó el motivo de aquella visita. Ansiaba deshacerse del orgullo y correr a ella. Tomarla en sus brazos y borrar con sus besos todos los años de separación. Deseaba derribar las barreras que la soberbia y el rencor de Francisca habían levantado, creando un muro infranqueable. A pesar de todos sus desprecios y malas jugadas, no podía evitar amarla por encima de todas las cosas. Lástima que ella no sintiera lo mismo por él. Se había encargado de demostrárselo durante más de 20 años. Trató de centrarse de nuevo. Emilia. Ahora mismo, su hija era su única prioridad.

- Francisca -.

La voz de Raimundo la sobresaltó. Un intenso escalofrío le recorrió el cuerpo desde la punta de los pies. Ocultó el desasosiego ocasionado por su presencia y se volvió hacia él.

- Raimundo Ulloa…-. Se sujetó las manos en un intento de controlar las ganas que éstas tenían de volar hacia él. - ¿Qué te trae a mi…humilde morada? -.

El sarcasmo en la voz de Francisca le trajo de nuevo a la realidad. A la dura realidad de ellos dos. Respiró profundamente queriendo coger las fuerzas suficientes para decirle aquello que había venido a hacer.

- Tengo un asunto que tratar contigo, y que puede interesarte -.

Ella arqueó una ceja sorprendida ante sus palabras. – Y…¿qué asunto puede tratar conmigo un simple tabernero que no tiene donde caerse muerto? -.

Las palabras dolían. Hacían daño. Se mordió la lengua para no contestarle lo que realmente hubiera querido decirle. Pero volvió a recordarse porqué estaba allí. Emilia. Sus hijos eran lo más importante. Y si tenía que suplicar, lo haría.

- Quiero venderte mi terreno Francisca -. Cruzó las manos a la espalda ocultando su nerviosismo. – Siempre has estado interesada en él. Muy bien. Ahora te lo vendo -.

Francisca sintió que se le paraba el corazón. Algo grave debía ocurrir para que Raimundo estuviera dispuesto a deshacerse de los últimos resquicios de su pasado. Quiso saber el motivo, tratando de no resultar demasiado evidente


(Continua...)
#3864
Kerala
Kerala
26/10/2011 22:21
- Vaya, me…sorprende que quieras vender esos terruños que tanto significan para ti -. Se levantó rodeándole, hasta ponerse justo tras su espalda. - ¿puedo saber cuál es la urgencia? -.

Raimundo bufó irónico. Ella estaba interesada, eso estaba claro.

– Los motivos que tenga o deje de tener, no son de tu incumbencia -. Se volvió hasta encararla. - ¿Estás interesada o no? -.

Definitivamente, era algo grave. Deseaba conocer más, saber qué le ocurría. Pero no podía hacerlo sin delatarse. Sin hacerle notar que todo lo suyo le importaba.

- Y… ¿Para qué quiero yo cuatro terruños mal cultivados? -. Caminó con altanería alejándose unos pasos de él. – Lo siento Raimundo, pero ya no los quiero. Si no tienes más que decir, te agradecería que te marcharas de mi casa -. Estaba siendo dura a propósito. Tal vez así, él quisiera decirle el motivo de aquella precipitada venta. Se le encogió el corazón. Raimundo estaba…desesperado.

Raimundo no se había esperado aquella respuesta, el rechazo de Francisca ante su propuesta. Maldita seas Francisca Montenegro… . Hizo de tripas corazón. Se acercó a ella lentamente y tocó con suavidad su brazo.

- Francisca…-.

Ella se quiso morir ante la voz suplicante de Raimundo. Se le partía el corazón verle tan derrotado. Detuvo el camino que una de sus manos había emprendido atrevida hacia el rostro de Raimundo.

- ¿Cuánto pides por ellas? -. Trató de sonar fría y despreocupada. Aquello iba a ser solo una transacción. Raimundo la miró esperanzado haciendo que a ella le flaqueasen las rodillas.

- 1000 duros -. Necesitaba esa cantidad tan elevada por si había que prolongar en el tiempo el tratamiento de Emilia.

Francisca recibió la cifra con horror. Era mucho dinero, aunque menos del valor real de aquella tierra. Raimundo la estaba malvendiendo. Sopesó su decisión intentando razonarla, pero su corazón ya había decidido por ella.

- Está bien Raimundo. Espero que hayas traído los papeles de la propiedad. Si no es así, ya puedes marcharte por donde has venido. No habrá negocio -. Trataba de buscar en las expresiones de Raimundo una explicación. Pero no la encontró.

Él se limitó a sacar unos viejos papeles que llevaba debajo de su chaqueta. Acarició con nostalgia los documentos antes de mostrárselos a Francisca. – Aquí los tienes -.

Se miraron a los ojos con intensidad, haciendo visible durante un soplo, el delicado hilo que unía sus almas a pesar de todo. Francisca rompió el momento compartido.

- Espera aquí. Iré a por el dinero -. Se retiró hacia el interior de la Casona pasando antes junto a Raimundo haciendo que sus manos se rozaran durante un instante que les pareció toda una vida.

Raimundo tragó saliva. La escena que acababa de protagonizar junto a su pequeña había sido a la vez dura y desconcertante. Por un momento creyó ver en los ojos de ella preocupación, angustia por él…amor. Iluso de mí….

- Aquí tienes Raimundo -. Francisca soltó una pequeña bolsita llena de monedas, encima de la mesa. Por su parte, él le entregó los documentos de propiedad de sus tierras. – Un placer hacer negocios contigo tabernero. Cuando tengas algo más que vender, si es que aún te queda algo, ya sabes dónde encontrarme -.

Se sentó de nuevo en la misma silla en la que estaba antes de que Raimundo llegara. Se comportó con indiferencia y le ignoró hasta que él desapareció por la puerta del jardín.

Francisca entonces se mostró inquieta. Algo le pasaba a Raimundo para que tuviera que vender las tierras que tanto amaba. Y ella, iba averiguar el motivo. Nada se le escapaba a Francisca Montenegro. Y menos, si eso estaba relacionado con el amor de su vida.


(Continua....)
#3865
Kerala
Kerala
26/10/2011 22:24
- Emilia, haz el favor de quedarte descansando en la cama -. Raimundo regañaba a su hija igual que cuando era pequeña. – Aún no estás restablecida del todo, y la doctora Casas te ha recomendado reposo absoluto hasta que estuvieras completamente restablecida. Ya le has oído cuando ha estado aquí hace un momento para examinarte -.

Emilia miraba a su padre enfurruñada y cruzada de brazos. Odiaba estar inactiva, sin hacer nada. Había demasiada faena en la taberna y ella seguía en la cama. Se sentía ya mucho mejor y no entendía que su padre no le permitiera incorporarse de una buena vez al trabajo.

- Padre… -.

- Ni una palabra más -. Raimundo trató de mostrarse serio mientras le apuntaba con el dedo, pero sus ojos le delataban. Estaba feliz. Emilia se estaba recuperando maravillosamente bien y eso era lo único que le importaba.

*********************************************

La doctora Casas se encontró con una inesperada visita cuando llegó a su consultorio. La mismísima Francisca Montenegro en persona.

- Doña Francisca no esperaba encontrarle por aquí -. Fue tras su mesa y dejó su maletín. – ¿Se siente peor de sus migrañas? Yo misma podría haberme acercado a la Casona a examinarla -.

- No se preocupe doctora, estoy perfectamente -. Esperó a que Gregoria tomara asiento para continuar. – Estoy aquí por otro motivo. ¿Qué enfermedad tiene Emilia Ulloa? -.

La doctora abrió los ojos sorprendida ante la pregunta de Francisca.

– Disculpe, pero tengo por norma no comentar el estado de mis pacientes con nadie -.

Francisca suspiró con paciencia. – Y yo tengo por norma saber qué es lo que pasa a mi alrededor. Así que hable. ¿Qué tiene Emilia? -.

**************************************

Pasaron varios días y Emilia se incorporó al trabajo en la posada. Se encontraba totalmente restablecida de su enfermedad. Había respondido muy bien al tratamiento. En un principio se molestó con su padre cuando se enteró de que se había deshecho de sus tierras solo para poder pagar sus medicinas. Encima se las había vendido a Francisca Montenegro. Pero después solo pudo abrazarse agradecida a él. Se sentía tan amada y protegida por su padre que sintió que el corazón le estallaba de felicidad.

La puerta de la Casa de Comidas se abrió de repente y ella alzó la vista. Francisca acababa de entrar en la taberna.

- ¿Qué es lo que hace aquí Señora? – Emilia salió de la barra y se acercó a ella. – Mi padre no se encuentra aquí, y si ha venido a escupir su veneno más vale que se dé media vuelta y se marche en su escoba -.

Francisca sonrió imperceptiblemente. Admiraba el valor de la muchacha. Tenía que reconocer que tenía coraje.

- Que esté Raimundo o no, no es indispensable para lo que he venido a hacer -. Sacó un papel que llevaba bajo su capa y se lo entregó a Emilia. – Toma. Entrégaselo a tu padre cuando llegue -. Y se dio media vuelta dispuesta a marcharse.

- ¿Qué es esto Señora? -. Emilia miraba el documento con curiosidad.

- Lo sabrás en cuanto Raimundo te lo diga -. Francisca se marchó dejando a una atónita Emilia atrás.


(Continua...)
#3866
Kerala
Kerala
26/10/2011 22:32
La noche era cálida. Francisca salió al jardín y dejó que el aire de la noche llenara sus pulmones. Estaba temerosa de que en cualquier momento pudiera encontrarse con Raimundo. ¿Y qué le diría entonces?. ¿Que no podía aceptar que se desprendiera de las tierras que tanto amaba para salvar la vida de su hija? ¿Que por eso se las devolvía?. Se frotó las sienes. Le dolía la cabeza, así que decidió despejar su mente y no pensar en eso ahora mismo. Después de todo, no iba a verle en ese momento.

Se sentó en una de las sillas dejándose caer sobre el respaldo. Echó atrás ligeramente la cabeza y cerró los ojos. Se vio corriendo por un verde prado plagado de flores. Se sentía tan joven de nuevo…Divisó una figura a lo lejos que le abría los brazos de par en par. Sonrió al reconocer a Raimundo y corrió hacia él. Pero por más que corría y corría, no conseguía alcanzarle.

- Raimundo… ¿Dónde estás? -. Susurró al aire.

- Aquí, junto a ti…-.

Francisca abrió los ojos de repente, encontrándose a Raimundo arrodillado a su lado y mirándole a los ojos. Ella se irguió en el asiento, pero aún seguía demasiado cerca de él. Se incorporó buscando distancia entre los dos.

- ¿Q..qué haces aquí Raimundo? Es tarde y no tenemos nada de lo que hablar -. Trataba de aparentar una calma que no sentía.

Raimundo la miraba de manera extraña. Comprobó con horror que él se acercaba lentamente hacia ella hasta detenerse apenas a dos pasos.

- ¿Por qué me has devuelto las tierras Francisca? Hicimos un trato -. Francisca había temido esta pregunta desde el momento en que Raimundo se había hecho presente esa noche ante ella. Y, como también temía, no sabía que contestarle.

- Ya te dije que esas tierras no eran productivas para mí. Solo me iban a causar pérdidas, así que lo mejor es que vuelvan a tus manos. Tú…sabrás sacarle mejor provecho a esa árida tierra que no sirve ni para plantar un nabo -.

Mentirosa pensó Raimundo. – Tú no das puntadas sin hilo Francisca. Pero muy bien…- levantó los brazos en signo de rendición. – Si no quieres contármelo, ya lo descubriré -. Se dio media vuelta para irse. No había llegado a la puerta cuando Francisca le detuvo.

- ¿Cómo está Emilia? -. Preguntó ella como si nada.

Raimundo sonrió de medio lado. Su intuición no le había fallado.

- ¿Cómo sabes lo de Emilia? -.

Volvió sobre sus pasos hasta estar de nuevo situado frente a ella.

– Dudo mucho que nadie de mi familia o de mis amigos te lo haya contado -. Cruzó los brazos sobre el pecho. - ¿Cómo te has enterado? -.

Maldición. Estoy acorralada . Suspiró resignada. Nada perdía por confesar el verdadero motivo por el cual le había devuelto la propiedad de las tierras.

- Está bien. Tú ganas. Estaba preocupada. Pregunté a la doctora y ella me contó lo de su enfermedad -. Raimundo la miraba extrañado.

- Y ¿ese inusitado interés por el bienestar de mi familia? -. Descruzó los brazos y se acercó un paso más hacia ella. – Va a resultar que después de todo tienes un corazoncito Francisca -.

Ella le miró respirando con dificultad. – Tú mejor que nadie deberías saber que tenía un solo corazón que a ti te entregué. Pero no sirvió para nada…-. Quería huir, pero no lo hizo. Parecía que había llegado el momento de afrontar el pasado y el presente.

Las palabras de Francisca fueron como un puñetazo en el estómago. Pero por una vez no encontró rencor en ellas. Solo un inmenso dolor. Una pena que él quería borrar con sus besos.

- Yo te quería Francisca. Eras lo más importante en mi vida, lo único que realmente tenía valor para mí -. Esta vez no quiso detener su discurso. Ansiaba que ella supiera cuánto había sufrido su ausencia, cuanto había penado por tener que mantenerse lejos de ella soportando su rencor y sus desprecios. – Sé que te hice daño. Pero tú no fuiste la única que sufrió por el camino -. Alzó los ojos buscando su mirada. Francisca estaba llorando. Mudas lágrimas se deslizaban por su rostro hasta morir en sus labios.

Él alzo una de sus manos y retuvo una de ellas entre sus dedos, llevándola después a sus propios labios besándola con una ternura infinita. Un sollozo de Francisca rompió el silencio y él solo pudo abrir los brazos para refugiarla en ellos.

Ella acudió a su llamada, y se escondió en su pecho sintiendo que estaba de nuevo en casa. No necesitaron decirse nada. Sobraban las palabras. Ahora solo querían sentirse. Necesitaban sentirse.

Buscaron sus labios regalándose mutuamente el corazón mientras sus alientos se mezclaban en un beso lleno de dulces promesas. Pasó una eternidad hasta que reunieron las fuerzas suficientes para separarse. Francisca acarició el rostro de Raimundo con una mano. Esta vez, él no se apartó de su toque. Solo cerró los ojos sintiéndola.

- Vamos dentro Raimundo. Tenemos mucho que hablar. Demasiado que perdonarnos. -. Ella entrelazó su mano con la de él y ambos entraron en la Casona.

- Te quiero Francisca. Esa es mi verdad -.

Ella besó dulcemente sus labios.

– Te amo Raimundo. Ayer, hoy y siempre -.

Entraron en la biblioteca y cerraron la puerta. Tenían que recuperar demasiados años que perdieron por el rencor y el orgullo. Pero contaban con lo imprescindible. Un amor capaz de curar todas las heridas.


FIN



EDITO: Natalia,qué bonito!! me ha parecido de una ternura inmensa.
me has emocionado snif
#3867
Kerala
Kerala
26/10/2011 23:00
Gracias! me alegro que te haya gustado guiño
Ya ves, siempre me empeño en poner un final feliz entre ellos,aunque hoy he estado tentada de no hacerlo...pero bueno,al final ha ganado mi vena romática jeje
#3868
Crippy
Crippy
26/10/2011 23:05
Jo chicas, me habéis sacado los colores con esos comentarios. De verdad, un millón de gracias por ellos porque me motivan muchísimo a continuar cuando estoy atascada. Mañana os prometo que va un trocillo (tengo clase de filosofía xD)

A vosotras... Natalia, que bonita la nota y la cita en la taberna. Me encanta la Emilia de tu relato y no la boba que nos están obligando a tragarnos todos los días en la serie y solo me queda por decir... ¡Bodorrio, bodorrio, bodorrio!

Rocío, lo mismo me sucede con tu Emilia. Y como siempre describes todo maravillosamente. Estoy deseando leer la boda!!!

Kera, que decirte. Que preciosidad tu mini relato. Ese momento de interesarse Francisca por el estado de Emilia me tenías el estómago encogido... ¡Así si, señores guionistas! Como escribes!!! Y has introducido algo que a mi me parece muy interesante y muy real, ese "fingiré que no me importa absolutamente nada lo que te ocurra, te voy a soltar la mayor bordería pero bajo mano me enteraré y trataré de ayudarte" Ay la doña, que le traiciona ese maltratado corazoncito...

Por cierto, a comentar del capítulo de hoy que ese momento Doña en el patio también se me ha pasado por la cabeza que recordara a Rai, y en el momento conservera que el susodicho apareciera (ni por esas ni por ninguna, que ni siquiera lo hemos visto hoy hum La verdad es que me gustaron mucho más los capítulos de ayer y antes de ayer, el de hoy no me ha dicho mucho ... Sebas ya se está pasando un poquito con lo de la conservera, aunque sea comprensible pero...
La escena con Mauricio ha sido impresionante, de lo mejorcito. Está hasta las trancas por nuestra Paca, a ver si Raimundo se da prisa en ponerle el cartelito de Raimundo's property para evitar confusiones jajajaja
#3869
mariajose1903
mariajose1903
26/10/2011 23:15
Ruth a mi tu vena romantica me gusta mucho mas!!! Es como si loviera en la seriee!!! Gracias!!
#3870
mariajo76
mariajo76
26/10/2011 23:30
Chicas buenas noches, o sea que 25 capítulos, anda, tantos como llevo sin ver la serie, con vuestros comentarios sobre lo que pasa me basta y me sobra, prefiero leeros que perder el tiempo viendo ese coñazo...y lo que nos queda.

Ruth, ¿qué voy a decirte que no te haya dicho ya?, que eres la leche, que tus relatos ya sean largos o cortos me fascinan y que lo mejor es que los releo una y otra vez y no me canso, por cierto...acuerdate que nos tienes a Raimiundo entre la vida y la muerte ¿eh?

Rocío, adoro a estos dos juntos, es que para mi son LA PAREJA, son tan románticos y me gusta la idea de que Francisca se lleve bien con los hijos de Raimundo, ahora sí que van a tener la familia que siempre quisieron.

Natalia que romántico hija, las velas, la cena, Raimundo con su mejor traje arrodillado frente a Francisca con el anillaco...por cierto ¿no tenía Francisca que decirle algo?

Yo de los spoilers paso, ya me he hecho a la idea de que tal como van las tramas no vemos a estos hasta dentro de otros 25 como poco así que me dedicaré a leer y releer los relatos que tenemos para intentar quitarme el mono
#3871
Kerala
Kerala
27/10/2011 16:16
Hola amores,mil gracias por los comentarios y vuestro cariño,me animaís a seguir escribiendo. Pero como dije una vez,teniendo a Raimundo y Francisca de protagonistas de todos ellos,es muy fácil escribir este tipo de historias.Gracias!

Bueno,que había dejado a Raimundo inconsciente y herido.Aquí va la continuación.

"TU ERES MI CONDENA"

- Sebastián Ulloa. Explícame ahora mismo cómo has sido tan inconsciente de ir tú solo a la prisión -. Francisca se paseaba arriba y abajo por todo el salón tratando de parecer furiosa para enmascarar el miedo que tenía por Raimundo. – Y dime cómo te enteraste de lo que habían planeado -. Se paró en seco. - ¿El culpable es Tomás, verdad? Pero ¡habla de una vez Sebastián! -.

- Madre, tal vez si usted se serena un poco y le deja hablar, él pueda contestarle a todas esas preguntas -. Tristán sonrió levemente a pesar de la desgracia. Su madre estaba realmente alterada por Raimundo. Solo quería tranquilizarle.

Francisca miró enfadada a su hijo.

- ¿Te estás burlando de mí Tristán? ¿Consideras que estoy hablando demasiado? -.

- No madre…jamás osaría decir tal cosa…-. Se volvió a Sebastián. – Amigo, cuéntanos todo con pelos y señales. Te lo ruego -.

Sebastián les miró a ambos y se sintió terriblemente cansado. Lo último que deseaba en ese momento era ponerse a dar explicaciones, mientras su padre estaba en aquella habitación quizá a punto de morir. Pero la expresión del rostro de Francisca Montenegro, no daba lugar a negativas. Suspiró agotado. Comenzó entonces a relatarles todo lo acontecido desde que horas antes había llegado a la Casa de Comidas. Solo decidió ocultar, al menos de momento a Doña Francisca, quién era el hombre misterioso que le había dado la información. Prefería hablar primero con Tristán.


**********************************************

Habían pasado varias horas ya, cuando Gregoria salió de la habitación de Francisca. Estaba agotada, pero satisfecha con su trabajo. Bajó las escaleras y entró al salón donde estaban reunidos Tristán, Sebastián y Francisca en un tenso silencio. Cuando le vieron entrar, fueron rápidamente hacia ella, bombardeándola a preguntas.

- Les ruego que se calmen. Si me dejan hablar, podré darles las explicaciones necesarias -. Se acercó a una de las sillas y tomó asiento.

- ¿Cómo está Raimundo? Él… ¿ha sobrevivido, no es cierto? -. Francisca tenía el alma en vilo desde que la doctora había bajado hasta el salón.

Gregoria miró a la Doña. – Raimundo está fuera de peligro -. Francisca soltó el aire que estaba reteniendo mientras se llevaba una mano al pecho. Gracias Dios mío por no arrebatármele .

La doctora siguió hablando. – Afortunadamente, la herida ha sido bastante superficial, aunque demasiado aparatosa. Ha perdido mucha sangre. Necesita descansar en un lugar tranquilo donde pueda recuperarse hasta que sane su herida -.

- Se quedará aquí -. Francisca ni siquiera lo pensó. Las palabras habían salido de forma natural de su boca. – En la Casona recibirá los cuidados necesarios y estará bien atendido, eso se lo garantizo -. Ella misma se iba a ocupar de cuidar a su Raimundo. No iba a separarse de él hasta que se restableciera. Y después de eso, tampoco. Estarían siempre juntos.

- Doña Francisca, no sé si es buena idea que mi padre se quede aquí -. Sebastián no estaba muy convencido con la propuesta de Francisca. Tenía que ser él quien se ocupara de su padre, junto con Emilia.

- Si me disculpan yo me retiro. Será mejor que traten sus asuntos a solas -. La doctora se puso en pie dispuesta a marcharse.

- Yo le acompañaré doctora -. Tristán se ofreció. – Es tarde y no es conveniente que se marche sola hasta el pueblo -. Tomó su chaqueta. – No tardaré madre. Sebastián…-. Se despidieron de ambos y se marcharon camino de Puente Viejo.

Francisca se dirigió entonces a Sebastián. - Este es el mejor lugar donde puede estar. Aquí estará a salvo. ¿O te recuerdo que Raimundo ahora es un fugitivo? -. Asintió con la cabeza cuando vio cómo Sebastián comprendía que la Casona era el sitio más seguro. – Lo entiendes al fin Sebastián. Aquí nadie osará a importunar a Raimundo. De hecho, nadie sabrá que se encuentra aquí -. Se movió, quedándose de espaldas al joven. – Y si Tomás se atreve a venir por aquí buscándole, sabrá quién es Francisca Montenegro -.

***************************************************

Francisca entró con cuidado en su habitación. La tenue luz de un quinqué iluminaba el cuarto. Se acercó hasta la cama, donde Raimundo descansaba con una expresión de tranquilidad en su rostro. Se sentó al borde de la cama, a su lado, y se vio con la libertad de tocarle a su antojo. Acarició su frente, sus mejillas, su barba, sus labios. Esa misma noche había descubierto lo que era morir de dolor. Si le hubiera perdido…Meneó la cabeza y se tragó las lágrimas que amenazaban con salir. Raimundo estaba vivo, y eso era lo más importante. Se inclinó hasta llegar a sus labios. Le besó con dulzura, con todo el amor de su corazón.

- Duerme vida mía. Yo cuidaré de ti y velaré tus sueños -. Susurró.

Se incorporó entonces poniéndose de pie, y comenzó a desnudarse sin dejar de mirar a Raimundo. Pensó en acercarse hasta su cómoda y tomar uno de los camisones del cajón. Pero no lo hizo. Había pasado tanto miedo por él, que lo único que deseaba con todas sus fuerzas era sentirle junto a ella. Piel con piel. Abrazarse a él y no despertarse nunca del maravilloso sueño que suponía estar a su lado.

Rodeó la cama y separó las mantas. Se deslizó por el colchón notando en su piel el frescor de las sábanas. Acercó su cuerpo al de Raimundo, sintiendo su calidez. Se acomodó a su lado y cerró los ojos. Al fin se hacía realidad lo que tantas noches había anhelado.


(Continuará...)
#3872
Franrai
Franrai
27/10/2011 16:20
Buenas tardes chicas!!
Gracias por vuestros relatos chicas:
Natalia, puff menuda pedida, que bonita, me ha encantado… :)
Ruth la perfección se queda corta en tu caso, esa escena alternativa ha sido preciosa, súper romántica y esa Francisca preocupada por lo que le pudiese pasar a su amor ha sido genial. Que lástima que los guionistas no te plagien nunca, porque esa escena podría cuadrar perfectamente en la serie.

A ver que nos depara hoy el cap. nada interesante supongo… 26 si hoy tampoco salen, esto es insoportable, aunque yo ya me voy haciendo la idea de que la semana que viene tampoco habrá nada…
SPOILER (puntero encima para mostrar)

Lo único interesante que veo de la semana que viene es la escena en la que, según los spoilers, Francisca y Águeda se ven las caras, supongo que podremos volver a ver a la Paca de verdad, aunque poco a poco nos la están devolviendo, o al menos eso pienso.




EDITO: Creo que al mismo tiempo que Francisca a soltado el aire contenido, yo tambien lo he hecho :) me alegro de que este bien. Que mona Francisca acostandose al lado de su hombre, me encanta.
#3873
thirdwatch
thirdwatch
27/10/2011 17:31
Mariajo nos darán escena para terminar temporada. Siempre empezamos y termianmos las temporadas (1 y 2) con buenas escenas. Terminamos la 2 con la enfermedad de Rai y el momento en que la Paca se sincera, y empezamos la temporada 2 con la Paca pagando el tratamiento de Rai y la terminamos con el asesinato de Virtudes y empezamos la 3 con las consecuencias de ese acto.. ¿Cómo terminaremos la temporada? Con el moemnto en que se descubra la enfermedad de Paca?
#3874
Kerala
Kerala
27/10/2011 19:10
observaciones!!

1º. Pepa: "Raimundo,los tres sabemos lo que es amar con pasión y sin condiciones"
TOMA YAAAAAA!!!

2º. Sebastián habla de Francisca.O al menos eso creo...espero que no sea que se va con Olmo xD

3º. Paca dándole de nuevo al jerez xDD (No fue Rai el que tuvo problemas con el alcohol? cuidadin Paca que últimamente,le das mucho)

4º. Voy a terminar cantando a Pedro Mirañar "Que viene el estirón"

5º. miri, Ramiro se nos va snif

6º. Edito: miri,escribe tu escena! Me mola!
#3875
Franrai
Franrai
27/10/2011 19:13
Lo de las temporadas es totalmente cierto, siempre las empiezan y acaban con escenas maravillosas de Francisca y Raimundo... solo espero no tener que esperar tanto para la proxima escena, aunque ya queda menos. 26 :(

Bueno yo sigo con mi relato, queria deciros que siento mucho si estos últimos relatos no han sido del todo... cuidados, pero entre que tenía poquísimo tiempo para escribirlos y el cansancio acumulado... tambien hubiese querido poneros algún par de escenas antes de la boda, pero todo estaba cuadrado y no me daba tiempo a escribir nada más, la boda la tenía que escribir o hoy o la semana que viene asi que tampoco me hubiese gustado haceros esperar. A esta parte le he puesto especial cariño y os la ire subiendo a lo largo de la tarde :) Solo espero que os guste.
Siento el rollo que os acabo de soltar...


"Un perfecto malentendido"

Respire hondo. Eso debía de hacer si no quería que me diese un ataque de nervios. Ajuste por enésima vez el corsé. Tirando fuertemente de las cuerdas de este. “Vamos, Francisca, como sigas así te quedaras sin oxígeno” me dijo una voz interior. Anudé las cintas del corsé. Haciendo una pequeña lazada con ellas. Sacudí un poco las prendas. En un nervioso gesto. Estaba sola en mi alcoba. Rosario estaba terminando algunos preparativos. Soledad se estaría vistiendo. Al igual que Tristán. El padrino. La madrina sería Emilia. Era lo justo. Me giré hacia el lugar en el que se encontraba el vestido. Era precioso. Emilia y Soledad no me habían convencido para ir de blanco. Pero en su lugar habíamos encontrado el vestido perfecto. Un vestido beige. Un color claro. Muy parecido al blanco. Pero no igual. Tenía unos hermosos bordados. Pequeños. Imperceptibles a lo lejos. Los bordados formaban una especie de enredadera en la parte de arriba. Unas flores burdeos. Con los tallos verde botella. Cogí el vestido entre mis manos. Con delicadeza. Me lo puse. Lentamente. Sintiendo como el vestido se ajustaba progresivamente a mi cuerpo. Abroché uno a uno la hilera de botones situados en mi espalda. Uno a uno. Ciñendo el vestido a mí figura. Me miré en el espejo. Sonreí. Definitivamente, el vestido me quedaba como un guante. La elección de ponerle medias mangas al vestido había sido excelente. Teniendo en cuenta que el verano empezaba a hacer acto de presencia. No quedaban mal aquellas mangas. El vestido tenía un escote cuadrado. Cortado justamente para no enseñar más de lo debido. La cintura estaba fruncida. Dando mayor acople a la prenda. A raíz de la cadera el vestido caía con total libertad. Alguien llamó a la puerta.

-Adelante.- dije volviendo a mi estado de nerviosismo. Soledad entró en la habitación. Perfectamente vestida. Llevaba un traje azulado. El pelo suelto. Recogido únicamente con un par de trenzas anudadas hacia atrás.

-¿Le ayudo en algo, madre?-preguntó Soledad. Sonriente. Dirigiéndose hacia mí. Yo ignore su pregunta. Fruto de los nervios. Me paseaba de un lado a otro. Quedaba menos de media hora para la boda.

-¿Dónde está Rosario, hija?- le pregunté. Cambiando el rumbo de mis pies hacia Soledad. –Hace rato que debería de estar aquí, mírame. –dije. Mis palabras sonaban un poco más alto de lo normal. –Ni siquiera estoy peinada.- estaba irritada. Atacada. Nerviosa. Todo debía de salir perfecto.

-Vamos, madre, siéntese. Yo misma la peinare.- dijo Soledad. Sonriendo. Meneando la cabeza se dirigió hacia una silla. Ofreciéndomela para que me sentara. Lo hice. Me senté. Dejando que mi hija cepillase mí pelo. Mi cabello oscuro. Soledad lo cepilló con delicadeza. Desenredándolo. No hizo ningún tipo de recogido. Lo dejó como estaba. Suelto. –Ya está.- dijo soltando el cepillo sobre la peinadora. Me levanté de la silla. Mirándome en el espejo. Soledad se colocó detrás de mí. Sonreí levemente. Un poco más relajada. A pesar de llevar el pelo suelto, ningún mechón azabache ocultaba mi rostro. Apenas maquillado. Mis ojos estaban iluminados por si solos. Brillaban. Presas de la emoción. De la ilusión. Del amor. Ningún color puse a mis mejillas. No lo necesitaban. Simplemente un suave carmín pintaba mis labios. Mi cabello caía sobre mi espalda. Sin ningún tipo de rebeldía.
–Madre, está usted realmente hermosa. –dijo Soledad. Sonriente.

-Preciosa. – la voz de Tristán nos sobresaltó. Ambas no giramos hacia el joven. Elegantemente vestido. Este vino hacia nosotras. –Tú también estas muy guapa, hermana.- le dijo. Dándole un suave beso en la frente. Después volvió a dirigirse hacia mí. Tomando caballeroso mi mano. Sonriente. Su sonrisa era tan parecida a la de su padre. Al igual que su mirada. Avispada. La que ahora me dedicaba. – ¿Sabe qué?-dijo pensativo. –Quizás la boda dure más de lo esperado.- lo mire sin entender. Tristán ensanchó su sonrisa. Casi carcajeándose. – Padre se quedara embobado al verla y…- le di un suave golpe en el pecho. Meneando la cabeza.

-Sera mejor que nos vayamos ya.- dijo Soledad. Dirigiéndose hacia la puerta.

-Sí, no quiero hacer esperar a…- comencé a decir. Tristán soltó la carcajada que antes había aguantado.

-Terca y orgullosa, como siempre.-musitó. Me atrajo hacia sí. Abrazándome. Le devolví el abrazo con fuerza. Escondiéndome en su pecho. Sintiéndome tranquila mientras lo hacía. Mientras lo abrazaba. A mi hijo. A nuestro hijo.

-Te quiero, Tristán.- le susurré. Sin separarme de sus brazos.

-Yo también, madre.- me contestó en otro susurro. Al cabo de unos segundos nos separamos. Tristán me miró. Sonriente. –Vámonos, no hagamos esperar a Raimundo.- dijo con un poco de retintín. Sonreí. Dirigiéndome hacia donde se encontraba Soledad. Tristán siguió mis pasos. Los tres salimos de mi alcoba. Para después abandonar la Casona. Dirigiéndonos hacia la iglesia.
#3876
Kerala
Kerala
27/10/2011 19:43
Ay Rocio,a ver qué cara pone Rai cuando la vea!
Sigueeeeeeee!
#3877
MrsT
MrsT
27/10/2011 19:48
Ruth el momento en el que Francisca se mete desnuda en la cama con Rai, lo sentí yo en mi propia piel, qué pasada!!! Gracias, deseando de que Rai despierte.
Realmente nos estás preguntando si queremos escena alternativa? Conociéndote ya estás en ello. A ver en qué tiempo récord llega esta vez! De qué planeta has salido tú?

Sobre el capítulo de hoy no puedo decir nada. Para una vez que lo podía ver en directo cae la tormenta del año y se va la señal.
Ole por la frase de Pepa desde luego y a ver ser si sale algo más de la escena de Rai y Sebas entonces . Crucemos los dedos!

Rocío, qué bonito corazón, parece una chiquilla y me la puedo imaginar perfectamente con tanta atención al detalle que le pones siempre y que sus hijos compartan ese momento con ella con tanto amor. Con ansia espero la escena en la que Rai la vea entrar en la iglesia
#3878
Kerala
Kerala
27/10/2011 20:02
Chus,es que con ellos salen los relatos solos,como churros xD
Como se le ha ocurrido a miri,que lo escriba ella,que es una artistaza!

hoy me he quedado muerta con Raimundo Ulloa.(Si,me pasa habitualmente,pero es que hoy...ufffff diablo )
#3879
MrsT
MrsT
27/10/2011 20:34
pues hasta final de temporada nos podían dar una escenita no?, no quiero pensar que podrían ser otros 20 capis sin ellos! snif
#3880
Kerala
Kerala
27/10/2011 20:42
miri,yo también me barrunto un final de temporada apoteósico.Espero que no nos equivoquemos carcajada

espero con ansia tu mini relato
(yo estoy con otra historia que se me ocurrió hace unos días,y la voy escribiendo a cachos...)

Silvia,i miss you :(
Lourdes i miss you too :(
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