El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon
#0
08/06/2011 23:44
Vídeos FormulaTV
Nos colamos en el plató de 'Friends' y descubrimos los secretos del apartamento de Monica en el Friends Fest
Selena Leo: "Jamás en la eternidad se va a repetir un reencuentro de Sonia y Selena"
Sonia Madoc: "¿Crees que si tuviese una gira de 80 bolos me iría de Sonia y Selena?"
'Euphoria' regresa tras su salto temporal en el tráiler de la tercera temporada
'La isla de las tentaciones 10' lanza un extenso avance antes de su estreno en Telecinco
laSexta cumple 20 años con la información y el entretenimiento como bastiones frente a la competencia
#2881
05/10/2011 08:22
Alucinante la conversación de Rai y Mauricio, que pasada, lo mejor es que diga lo que diga el Rai no quiere compartir a su chica y ve más allá de la coraza de Francisca por que en el fondo sabe que ella no es malvada sino que han sido las circunstancias tan desgraciadas de su vida en las que él desde luego tiene su parte de culpa, las que la han hecho así.
Tu tranqui y sigue cuando puedas que está muy muy bien que aquí vamos todas pilladas y gracias por este relato tan alucinante. Por cierto ¿qué hará la Paca cuando vea que Mauricio le ha dado un latigazo a su chico?...
Tu tranqui y sigue cuando puedas que está muy muy bien que aquí vamos todas pilladas y gracias por este relato tan alucinante. Por cierto ¿qué hará la Paca cuando vea que Mauricio le ha dado un latigazo a su chico?...
#2882
05/10/2011 09:05
a mi la escena que mas me gusta y la veo 100 veces al dia es la de cuando francisca le dice a raimundo que lo quiere y el está desmayado...y tambien cuando francisca acaricia la cara de raimundo...es la veo 1000 veces!
me gustan porque se ve a francisca como es...una mujer con sentimientos y capaz de todo por el amor de su vida...y me encanta verla asi....sin esa coraza de mujer fria y cruel. Me encanta que muestre sus sentimientos y ademas en esas escenas Maria esta brutal! sus gestos y como es capaz de cambiar sus rasgos duros de la cara y transformarlos en los mas dulces...está guapisima en ambas escenas (pero sobre todo en la que acaricia la cara de su amor) si es que hasta le cambia la voz..¿os habeis dado cuenta? es increible esta mujer!!
pero tambien me gustan otras escenas como la de cuando están en la conservera y raimundo va a permitir el paso del agua por sus tierras...francisca le echa unas miradas de "te comia enterito" que vamos.... y me encanta cuando le dice: - quizas seas algo mas despues de todo. Con una mirada....mmm fijaos en youtube que esta el video (que por cierto lo subí yo jajaj).
me gustan porque se ve a francisca como es...una mujer con sentimientos y capaz de todo por el amor de su vida...y me encanta verla asi....sin esa coraza de mujer fria y cruel. Me encanta que muestre sus sentimientos y ademas en esas escenas Maria esta brutal! sus gestos y como es capaz de cambiar sus rasgos duros de la cara y transformarlos en los mas dulces...está guapisima en ambas escenas (pero sobre todo en la que acaricia la cara de su amor) si es que hasta le cambia la voz..¿os habeis dado cuenta? es increible esta mujer!!
pero tambien me gustan otras escenas como la de cuando están en la conservera y raimundo va a permitir el paso del agua por sus tierras...francisca le echa unas miradas de "te comia enterito" que vamos.... y me encanta cuando le dice: - quizas seas algo mas despues de todo. Con una mirada....mmm fijaos en youtube que esta el video (que por cierto lo subí yo jajaj).
#2883
05/10/2011 09:17
Cris ya te extrañábamos por aquí, estábamos deseando leerte.
#2884
05/10/2011 12:31
bravo Cris!! esa conversación entre Mauricio y Raimundo ha sido increible! me alegro que Rai piense que Francisca es como es por todos los desgraciados que le han hecho convertirse en una mujer dura y fria.BRAVO!
Bueno, a petición de miri y de third,he creado este mini relato en el que Francisca conoce la situación de Raimundo con Emilia,y cómo actua ante ello.Espero no defraudaros!
La rabia y el dolor se acumulaban en su pecho robándole sin piedad la respiración. La situación con Emilia estaba acabando poco a poco con su vida. Esa misma mañana su niña le había dedicado duras palabras que se habían clavado como dagas en su corazón. Ni siquiera le dejó explicarse. Aunque, ¿qué iba a decirle? ¿Que iba tan borracho que no se dio cuenta de que sus verdaderos padres iban por el camino y el los arrolló acabando su vida? ¿Qué él la tomó en sus brazos y se la llevó sin más?. Las lágrimas se agolparon en sus ojos quemándole el alma. Se apoyó con los brazos en una de las mesas. No sabía cómo resolver esta situación, pero si sabía que Emilia necesitaba tiempo para asumir la verdad que acababa de conocer. Aunque en esta ocasión su paciencia brillara por su ausencia.
- Raimundo… -
Esa voz. No necesitaba darse la vuelta para darse cuenta de que era ella. Su luz y su oscuridad.
- ¿Qué es lo que quieres Francisca? – exclamó sin volverse hacia ella. –Como ves, este no es un buen momento. No tengo ganas de soportar ni tu presencia ni tus absurdas disputas -.
Francisca tragó saliva. – Baja las armas Raimundo, no vengo a pelear-. Se acercó un poco más a él, pero guardando una distancia prudencial. Le hubiera gustado poder tocarle, consolarle en su pena. Pero el abismo insondable que les separaba hacia imposible esa acción. Le observó con la mirada entristecida, a sabiendas que él no podía verle por estar de espaldas a ella. Mudó el rostro cuando él se giró.
- ¿Entonces qué es lo que quieres? Habla rápido y márchate por donde has venido -. Su fria mirada se clavó en ella. Francisca la sintió en todo su ser y adoptó su pose altiva para evitar mostrar cuánto daño le hacía con sus palabras y sus gestos.
- Yo…solamente quería saber cómo estabas - le miró con cautela. –Tristán me contó lo de Emilia. Me…imagino lo que debes estar pasando -.
Raimundo bufó irónico. - ¿Te lo imaginas Francisca?- se acercó peligroso a ella. – No tienes ni idea de lo que siento. No posees ni un ápice de amor y compasión en ese negro corazón tuyo, asi que permíteme que dude que imagines por lo que estoy pasando -. Sentía una rabia que le atravesaba el cuerpo de punta a punta. Siguió hablando. – Todo esto a ti no te importa ni lo más mínimo. De echo,estarás hasta disfrutando de mi dolor. Destruyes todo a tu paso -.
Francisca le miró entre horrorizada y dolida. - ¿Acaso…- las palabras casi se negaban a salir de su boca - ¿Acaso me echas a mi también la culpa de esto? ¿Qué tengo yo que ver con que te llevaras a Emilia en medio de una de tus borracheras? –.
Raimundo la tomó con fuerza por los brazos. – Todo Francisca…tienes que ver en todo. Arruinaste mi vida, mi existencia. Nada de esto habría sucedido si no te hubieras ensañado conmigo de la forma en que lo hiciste - soltó sus brazos y le miró fijamente a los ojos. – Solo me has traido desgracias Francisca Montenegro. Ojalá nunca te hubieras cruzado en mi vida. Maldigo el día que te conocí. Y maldigo el día en que te empecé a amar -.
Se arrepintió de sus palabras casi al mismo tiempo que las había pronunciado. Sintió las mudas lágrimas de Francisca que se deslizaban por sus mejillas igual que si fueran rios de lava quemandole el corazón.
- Francisca…yo…-. No le dio tiempo a rectificar. El daño estaba ya hecho. Francisca ahogó un grito en su garganta y salió corriendo por la puerta, desapareciendo por la plaza. Raimundo sintió como otra parte de su corazón se iba detrás de ella perdiéndose para siempre.
Llegó a su casa, esbozó un saludo a su hijo que estaba en el salón hablando con Pepa y se encerró en la biblioteca. Se apoyó sin fuerzas en la puerta, llevándose las manos a su cuello en un vano intento de aliviar el dolor que le causaban las lágrimas que pugnaban por salir de su garganta. Sabía en lo más profundo de su corazón que fue la rabia la que había hablado por boca de Raimundo, pero aún así, las palabras resonaban una y otra vez en sus oidos. Cerró los ojos. Ella no maldecía seguir amándole por encima de todo. Era lo único hermoso que había tenido en su triste vida. Pero si maldijo al cruel destino que no le permitió vivir feliz junto a él. Se acercó al cajón y tomó con cuidado el libro de Rosalía de Castro que él le regaló. Sabía que era mucho el daño causado durante todos estos años. Que él la odiase a ella si quería. Pero no podía soportar que Emilia odiara a Raimundo. Ella sabía muy bien lo que era sentirse despreciada por tus propios hijos y no quería ese dolor para él. Enjugó sus lágrimas.Guardó de nuevo el libro en el cajón y esperó encerrada hasta que el salón se quedó vacio. Salió con cuidado, tomó un pequeño manto y se encaminó de nuevo hacia el pueblo.
Bueno, a petición de miri y de third,he creado este mini relato en el que Francisca conoce la situación de Raimundo con Emilia,y cómo actua ante ello.Espero no defraudaros!
La rabia y el dolor se acumulaban en su pecho robándole sin piedad la respiración. La situación con Emilia estaba acabando poco a poco con su vida. Esa misma mañana su niña le había dedicado duras palabras que se habían clavado como dagas en su corazón. Ni siquiera le dejó explicarse. Aunque, ¿qué iba a decirle? ¿Que iba tan borracho que no se dio cuenta de que sus verdaderos padres iban por el camino y el los arrolló acabando su vida? ¿Qué él la tomó en sus brazos y se la llevó sin más?. Las lágrimas se agolparon en sus ojos quemándole el alma. Se apoyó con los brazos en una de las mesas. No sabía cómo resolver esta situación, pero si sabía que Emilia necesitaba tiempo para asumir la verdad que acababa de conocer. Aunque en esta ocasión su paciencia brillara por su ausencia.
- Raimundo… -
Esa voz. No necesitaba darse la vuelta para darse cuenta de que era ella. Su luz y su oscuridad.
- ¿Qué es lo que quieres Francisca? – exclamó sin volverse hacia ella. –Como ves, este no es un buen momento. No tengo ganas de soportar ni tu presencia ni tus absurdas disputas -.
Francisca tragó saliva. – Baja las armas Raimundo, no vengo a pelear-. Se acercó un poco más a él, pero guardando una distancia prudencial. Le hubiera gustado poder tocarle, consolarle en su pena. Pero el abismo insondable que les separaba hacia imposible esa acción. Le observó con la mirada entristecida, a sabiendas que él no podía verle por estar de espaldas a ella. Mudó el rostro cuando él se giró.
- ¿Entonces qué es lo que quieres? Habla rápido y márchate por donde has venido -. Su fria mirada se clavó en ella. Francisca la sintió en todo su ser y adoptó su pose altiva para evitar mostrar cuánto daño le hacía con sus palabras y sus gestos.
- Yo…solamente quería saber cómo estabas - le miró con cautela. –Tristán me contó lo de Emilia. Me…imagino lo que debes estar pasando -.
Raimundo bufó irónico. - ¿Te lo imaginas Francisca?- se acercó peligroso a ella. – No tienes ni idea de lo que siento. No posees ni un ápice de amor y compasión en ese negro corazón tuyo, asi que permíteme que dude que imagines por lo que estoy pasando -. Sentía una rabia que le atravesaba el cuerpo de punta a punta. Siguió hablando. – Todo esto a ti no te importa ni lo más mínimo. De echo,estarás hasta disfrutando de mi dolor. Destruyes todo a tu paso -.
Francisca le miró entre horrorizada y dolida. - ¿Acaso…- las palabras casi se negaban a salir de su boca - ¿Acaso me echas a mi también la culpa de esto? ¿Qué tengo yo que ver con que te llevaras a Emilia en medio de una de tus borracheras? –.
Raimundo la tomó con fuerza por los brazos. – Todo Francisca…tienes que ver en todo. Arruinaste mi vida, mi existencia. Nada de esto habría sucedido si no te hubieras ensañado conmigo de la forma en que lo hiciste - soltó sus brazos y le miró fijamente a los ojos. – Solo me has traido desgracias Francisca Montenegro. Ojalá nunca te hubieras cruzado en mi vida. Maldigo el día que te conocí. Y maldigo el día en que te empecé a amar -.
Se arrepintió de sus palabras casi al mismo tiempo que las había pronunciado. Sintió las mudas lágrimas de Francisca que se deslizaban por sus mejillas igual que si fueran rios de lava quemandole el corazón.
- Francisca…yo…-. No le dio tiempo a rectificar. El daño estaba ya hecho. Francisca ahogó un grito en su garganta y salió corriendo por la puerta, desapareciendo por la plaza. Raimundo sintió como otra parte de su corazón se iba detrás de ella perdiéndose para siempre.
Llegó a su casa, esbozó un saludo a su hijo que estaba en el salón hablando con Pepa y se encerró en la biblioteca. Se apoyó sin fuerzas en la puerta, llevándose las manos a su cuello en un vano intento de aliviar el dolor que le causaban las lágrimas que pugnaban por salir de su garganta. Sabía en lo más profundo de su corazón que fue la rabia la que había hablado por boca de Raimundo, pero aún así, las palabras resonaban una y otra vez en sus oidos. Cerró los ojos. Ella no maldecía seguir amándole por encima de todo. Era lo único hermoso que había tenido en su triste vida. Pero si maldijo al cruel destino que no le permitió vivir feliz junto a él. Se acercó al cajón y tomó con cuidado el libro de Rosalía de Castro que él le regaló. Sabía que era mucho el daño causado durante todos estos años. Que él la odiase a ella si quería. Pero no podía soportar que Emilia odiara a Raimundo. Ella sabía muy bien lo que era sentirse despreciada por tus propios hijos y no quería ese dolor para él. Enjugó sus lágrimas.Guardó de nuevo el libro en el cajón y esperó encerrada hasta que el salón se quedó vacio. Salió con cuidado, tomó un pequeño manto y se encaminó de nuevo hacia el pueblo.
#2885
05/10/2011 12:34
- Emilia, hija…- Raimundo se acercó a ella, que estaba limpiando una de las mesas. –Salgo un momento. Tengo que acercarme hasta las tierras para comprobar cómo va el cultivo-.
Emilia le miró con indiferencia y no le dijo palabra. Siguió limpiando la mesa sin prestarle más atención. Raimundo suspiró apenado. Levantó una mano para acariciarle la mejilla, pero esta quedo suspendida en el aire para luego caer sin remedio sobre su costado. Debía darle tiempo. Agachó la cabeza y se fue.
Francisca, que había estado escondida observando la situación, esperó hasta que Raimundo se hubo alejado lo suficiente. Despúes, entró en la taberna.
- Ya hemos cerrado -. Dijo Emilia al oir la puerta.
- Emilia -. Ella se giró sobresaltada al escuchar a la Doña. - ¿Cómo estás?
- Le advierto que mi pa…- Se calló antes de pronunciar la palabra. -…que Raimundo no está en este momento. Así que vuelva más tarde si quiere -.
- No es con él con quien he venido a hablar, sino contigo -. Se quitó el manto y lo dejó caer suavemente en el respaldo de una de las sillas. – Soy conocedora de vuestra…nueva situación y de cómo lo estais sobrellevando. Se que eres incapaz de perdonarle ahora mismo -.
- Mire Señora, creo que esto no es algo que le incumba -. Emilia tiró con rabia el trapo con el que estaba limpiando las mesas encima de la barra. – Pero ya que está aquí, le diré que ese…hombre, me ha tenido engañada todos estos años -. Le dolía en el fondo estar hablando así de su padre. –Todo en lo que creía se ha derrumbado. Así que no se atreva a juzgarme por mi manera de actuar. Usted mejor que nadie sabe lo que es que Raimundo Ulloa le haga daño a una -.
Francisca le miró entristecida. Luego comenzó a hablar. – Emilia, Raimundo Ulloa es el hombre más maravilloso que existe sobre la faz de la tierra. Jamás conocí a persona más noble y justa -. Comenzó a caminar por el establecimiento. – Pero es un ser humano,y como tal, comete errores - Se giró y le miró directamente a los ojos. – Puede que su acción no fuera la más acertada. Pero acaso ¿no te ha querido y protegido como a una hija? ¿No ha velado tus sueños y cuidado cuando estuviste enferma?. Te ha dado educación, te ha dado principios. Pero sobre todo te ha dado su amor Emilia. El amor no lo da la sangre -. Se acercó a ella y le levantó el mentón. –Hubiera dado mi vida porque mis hijos hubieran disfrutado de un amor tan puro y sincero como el que Raimundo siente por ti -. Dejó caer su mano apenada.
- Usted le ama -. Dijo Emilia sin ninguna duda.
- Más que a mi propia existencia. Por eso te pido que no le juzgues y escuches lo que tenga que decirte. Se muy bien lo que es sentir el desprecio de un hijo. Y no quiero eso para Raimundo. Escúchale y luego decide qué es lo mejor para ti -.
Emilia sopesó lo que acababa de decirle Doña Francisca. En el fondo sabía que su padre la quería y que ella no estaba siendo justa con él. Tenían que hablar y después…después ya se vería cómo iban sucediendose las cosas. Algo había cambiado entre ellos, pero el amor seguía presente. De eso estaba segura. Miró a Francisca.
- Está bien. Hablaré con él -. Se cruzó de brazos. – pero…no le prometo nada -.
Francisca sonrió. – Con que le dejes explicarse me conformo. Y con respecto a esta charla que hemos tenido…- se acercó un poco más a ella – será mejor que él no conozca su existencia -.
- Me temo que ya es un poco tarde para eso Francisca -. Raimundo habló suavemente sobresaltando a las dos mujeres.
- ¿Cu…Cuánto tiempo llevas ahí parado escuchando Raimundo?-. Francisca retorcía sus manos sentiendo que el corazón se le escapaba del pecho.
- El tiempo suficiente para saber por fin ciertas cosas -. Volvió sus ojos a su hija. – Emilia, yo…hija…-.
Emilia se acercó muy despacio hasta su padre. Le tomó del brazo. - ¿Qué le parece si nos sentamos a hablar usted y yo? Creo que…lo necesitamos -. Raimundo sonrió a su hija y la estrechó entre sus brazos. Cuando se separó de su ella comprobó aturdido que Francisca se había marchado.
Emilia le miró con indiferencia y no le dijo palabra. Siguió limpiando la mesa sin prestarle más atención. Raimundo suspiró apenado. Levantó una mano para acariciarle la mejilla, pero esta quedo suspendida en el aire para luego caer sin remedio sobre su costado. Debía darle tiempo. Agachó la cabeza y se fue.
Francisca, que había estado escondida observando la situación, esperó hasta que Raimundo se hubo alejado lo suficiente. Despúes, entró en la taberna.
- Ya hemos cerrado -. Dijo Emilia al oir la puerta.
- Emilia -. Ella se giró sobresaltada al escuchar a la Doña. - ¿Cómo estás?
- Le advierto que mi pa…- Se calló antes de pronunciar la palabra. -…que Raimundo no está en este momento. Así que vuelva más tarde si quiere -.
- No es con él con quien he venido a hablar, sino contigo -. Se quitó el manto y lo dejó caer suavemente en el respaldo de una de las sillas. – Soy conocedora de vuestra…nueva situación y de cómo lo estais sobrellevando. Se que eres incapaz de perdonarle ahora mismo -.
- Mire Señora, creo que esto no es algo que le incumba -. Emilia tiró con rabia el trapo con el que estaba limpiando las mesas encima de la barra. – Pero ya que está aquí, le diré que ese…hombre, me ha tenido engañada todos estos años -. Le dolía en el fondo estar hablando así de su padre. –Todo en lo que creía se ha derrumbado. Así que no se atreva a juzgarme por mi manera de actuar. Usted mejor que nadie sabe lo que es que Raimundo Ulloa le haga daño a una -.
Francisca le miró entristecida. Luego comenzó a hablar. – Emilia, Raimundo Ulloa es el hombre más maravilloso que existe sobre la faz de la tierra. Jamás conocí a persona más noble y justa -. Comenzó a caminar por el establecimiento. – Pero es un ser humano,y como tal, comete errores - Se giró y le miró directamente a los ojos. – Puede que su acción no fuera la más acertada. Pero acaso ¿no te ha querido y protegido como a una hija? ¿No ha velado tus sueños y cuidado cuando estuviste enferma?. Te ha dado educación, te ha dado principios. Pero sobre todo te ha dado su amor Emilia. El amor no lo da la sangre -. Se acercó a ella y le levantó el mentón. –Hubiera dado mi vida porque mis hijos hubieran disfrutado de un amor tan puro y sincero como el que Raimundo siente por ti -. Dejó caer su mano apenada.
- Usted le ama -. Dijo Emilia sin ninguna duda.
- Más que a mi propia existencia. Por eso te pido que no le juzgues y escuches lo que tenga que decirte. Se muy bien lo que es sentir el desprecio de un hijo. Y no quiero eso para Raimundo. Escúchale y luego decide qué es lo mejor para ti -.
Emilia sopesó lo que acababa de decirle Doña Francisca. En el fondo sabía que su padre la quería y que ella no estaba siendo justa con él. Tenían que hablar y después…después ya se vería cómo iban sucediendose las cosas. Algo había cambiado entre ellos, pero el amor seguía presente. De eso estaba segura. Miró a Francisca.
- Está bien. Hablaré con él -. Se cruzó de brazos. – pero…no le prometo nada -.
Francisca sonrió. – Con que le dejes explicarse me conformo. Y con respecto a esta charla que hemos tenido…- se acercó un poco más a ella – será mejor que él no conozca su existencia -.
- Me temo que ya es un poco tarde para eso Francisca -. Raimundo habló suavemente sobresaltando a las dos mujeres.
- ¿Cu…Cuánto tiempo llevas ahí parado escuchando Raimundo?-. Francisca retorcía sus manos sentiendo que el corazón se le escapaba del pecho.
- El tiempo suficiente para saber por fin ciertas cosas -. Volvió sus ojos a su hija. – Emilia, yo…hija…-.
Emilia se acercó muy despacio hasta su padre. Le tomó del brazo. - ¿Qué le parece si nos sentamos a hablar usted y yo? Creo que…lo necesitamos -. Raimundo sonrió a su hija y la estrechó entre sus brazos. Cuando se separó de su ella comprobó aturdido que Francisca se había marchado.
#2886
05/10/2011 12:37
Confusa, Francisca cepillaba su cabello mientras se miraba en el espejo. No se reconocía ante él, no veía a aquella muchacha feliz que algún día fue.Sollozó sin saber cómo se enfrentaría al nuevo día y a Raimundo, ahora que sabía todo lo que ella aún sentía por él. Trenzó su pelo nerviosa. Había regresado a casa en un suspiro y se encerró en su habitación, justificando su ausencia en la cena debido a una de sus fuertes migrañas. Tomó un sorbo de agua que le refrescó la garganta y se acostó. Mañana…ya pensaría qué hacer mañana.
El silencio reinaba en toda la Casona. Raimundo se deslizó furtivo por la puerta principal y subió de puntillas las escaleras, procurando no delatarse. Llegó hasta la puerta y la abrió moviendo ligeramente el pomo. Se coló en su interior,volviendo a cerrar tras él. Sin apenas respirar se acercó hasta la cama donde ella dormía. Deslizó las sábanas con sumo cuidado y recorrió su cuerpo con la mirada antes de sentarse delicadamente en el borde de la misma. Alzó su mano hasta que rozó su mejilla con las yemas de los dedos.
- Lo siento…mi pequeña…-. Habló en un susurro apenas audible.- Lo siento tanto…-. Se agachó y rozó levemente sus labios. Francisca se removió y abrió lentamente los ojos. Sonrió.
- Raimundo…-. Cerró de nuevo los ojos, pero siguió hablando. – Al menos puedo tenerte en mis sueños…-
- Esto no es un sueño mi pequeña. Estoy aquí…- rozó otra vez sus labios. -…contigo -. Francisca llevó su mano hasta el rostro de él, acariciándolo, sintiendo que era real. – No quise decir lo que dije Francisca…estaba destrozado por lo de Emilia y lo pagué contigo. Perdóname por favor -.
- Comprendo que sientas lo que dijiste Raimundo -. Habló entre lágrimas. – Comprendo que maldigas cada día que has pasado junto a mí -. Raimundo sintió que sus palabras habían calado muy hondo en ella. – Son demasiados pesares los que te he causado. Pero ya no volverá a suceder. Me alejaré de ti…-. Se detuvo para poder limpiarse las lágrimas con el dorso de la mano. – Dejaré que seas feliz al fin -.
- No hay felicidad para mi en este mundo si tu estás lejos de mí, mi pequeña -. Le incorporó ciñéndole firmemente de la cintura. – No maldigo ni un solo instante a tu lado amor mio, creeme. No me dejes nunca mi pequeña…nunca…-. Tomó sus labios entre los suyos, besando cada centímetro de ellos, bebiendo de su boca el elixir que le daba la vida. Francisca le dio acceso a su boca y se aferró a él temiendo caer de nuevo en el abismo de su ausencia. Sus lenguas se enredaron, se reconocieron, se amaron.
- Déjame amarte mi niña…-. Raimundo comenzó a despojarle del camisón. – Te necesito tanto…tanto…-.
Cuando al fin estuvo desnuda, Francisca se sentó sobre sus rodillas y comenzó a desvestir a Raimundo. Pausadamente, sin prisas. Besando cada centímetro de piel que iba quedando expuesta ante ella. Por fin, estuvieron en igualdad de condiciones. Raimundo le tumbó suavemente sobre el colchón atrapándole bajo su peso. Deslizó sus labios por todo el rostro de Francisca, por su cuello. Llégo a su boca atrapando en sus labios el gemido que escapó de la garganta de ella cuando se introdujo en su interior. Se movieron acompasadamente hasta que la pasión más abrumadora se apoderó de ellos. Miles de te quieros rompieron el silencio de la habitación, y cuando sus cuerpos alcanzaron el placer más supremo, sus besos silenciaron las palabras que sus cuerpos acaban de gritar.
- Te amo, mi pequeña -. Sin salir aún de su interior, Raimundo expresó lo que sentía por ella. – Te amo…-
Francisca saboreó sus palabras, sintiéndose plena después de tantos años sin él.
- ¿Qué vamos a hacer ahora Raimundo…?- le acarició con dulzura el rostro.
- Amarnos mi niña…amarnos…- . Y besó de nuevo sus labios encendiendo de nuevo la mecha de la pasión.
FIN
El silencio reinaba en toda la Casona. Raimundo se deslizó furtivo por la puerta principal y subió de puntillas las escaleras, procurando no delatarse. Llegó hasta la puerta y la abrió moviendo ligeramente el pomo. Se coló en su interior,volviendo a cerrar tras él. Sin apenas respirar se acercó hasta la cama donde ella dormía. Deslizó las sábanas con sumo cuidado y recorrió su cuerpo con la mirada antes de sentarse delicadamente en el borde de la misma. Alzó su mano hasta que rozó su mejilla con las yemas de los dedos.
- Lo siento…mi pequeña…-. Habló en un susurro apenas audible.- Lo siento tanto…-. Se agachó y rozó levemente sus labios. Francisca se removió y abrió lentamente los ojos. Sonrió.
- Raimundo…-. Cerró de nuevo los ojos, pero siguió hablando. – Al menos puedo tenerte en mis sueños…-
- Esto no es un sueño mi pequeña. Estoy aquí…- rozó otra vez sus labios. -…contigo -. Francisca llevó su mano hasta el rostro de él, acariciándolo, sintiendo que era real. – No quise decir lo que dije Francisca…estaba destrozado por lo de Emilia y lo pagué contigo. Perdóname por favor -.
- Comprendo que sientas lo que dijiste Raimundo -. Habló entre lágrimas. – Comprendo que maldigas cada día que has pasado junto a mí -. Raimundo sintió que sus palabras habían calado muy hondo en ella. – Son demasiados pesares los que te he causado. Pero ya no volverá a suceder. Me alejaré de ti…-. Se detuvo para poder limpiarse las lágrimas con el dorso de la mano. – Dejaré que seas feliz al fin -.
- No hay felicidad para mi en este mundo si tu estás lejos de mí, mi pequeña -. Le incorporó ciñéndole firmemente de la cintura. – No maldigo ni un solo instante a tu lado amor mio, creeme. No me dejes nunca mi pequeña…nunca…-. Tomó sus labios entre los suyos, besando cada centímetro de ellos, bebiendo de su boca el elixir que le daba la vida. Francisca le dio acceso a su boca y se aferró a él temiendo caer de nuevo en el abismo de su ausencia. Sus lenguas se enredaron, se reconocieron, se amaron.
- Déjame amarte mi niña…-. Raimundo comenzó a despojarle del camisón. – Te necesito tanto…tanto…-.
Cuando al fin estuvo desnuda, Francisca se sentó sobre sus rodillas y comenzó a desvestir a Raimundo. Pausadamente, sin prisas. Besando cada centímetro de piel que iba quedando expuesta ante ella. Por fin, estuvieron en igualdad de condiciones. Raimundo le tumbó suavemente sobre el colchón atrapándole bajo su peso. Deslizó sus labios por todo el rostro de Francisca, por su cuello. Llégo a su boca atrapando en sus labios el gemido que escapó de la garganta de ella cuando se introdujo en su interior. Se movieron acompasadamente hasta que la pasión más abrumadora se apoderó de ellos. Miles de te quieros rompieron el silencio de la habitación, y cuando sus cuerpos alcanzaron el placer más supremo, sus besos silenciaron las palabras que sus cuerpos acaban de gritar.
- Te amo, mi pequeña -. Sin salir aún de su interior, Raimundo expresó lo que sentía por ella. – Te amo…-
Francisca saboreó sus palabras, sintiéndose plena después de tantos años sin él.
- ¿Qué vamos a hacer ahora Raimundo…?- le acarició con dulzura el rostro.
- Amarnos mi niña…amarnos…- . Y besó de nuevo sus labios encendiendo de nuevo la mecha de la pasión.
FIN
#2887
05/10/2011 13:05
Me has hecho llorar, eres una fenómena.
:
:
#2888
05/10/2011 13:12
Kerala eres un genio. Gracias, bravo bravo por regalarnos lo que no veremos con seguridad.
#2889
05/10/2011 14:32
Que GRANDE Kera, impresionante. Me has emocionado de verdad. Me encantaría ver una escena de rabia y dolor como la de al principio, en la serie, sería la mejor manera de ver algo más de sentimientos entre ellos y si además tuviera ese final... uff uff uff.
Genial y espero otro pronto para seguir disfrutando de tus relatos
Genial y espero otro pronto para seguir disfrutando de tus relatos
#2890
05/10/2011 15:14
jejeje gracias chicas,yo como dice Paca,si os ha gustado,con eso me conformo
#2891
05/10/2011 15:21
¿Todavía dudas de que nos haya gustado? Tienes un don para esto, sabía que acertaríamos si lo escribías. Y lo bien que nos iría si escribieras tú parte de la serie
Ina sé que andas liadilla pero haznos una visitilla te extrañamos por aquí
Ina sé que andas liadilla pero haznos una visitilla te extrañamos por aquí
#2892
05/10/2011 15:30
Bravo ruth!! Eres la mejor!!! Me ha encantado!!!
Ojala fuese asi la serie de verdad pero siento que cndo volvamos a ver a estos juntos sera para separarse mas!! Que rollo!!!
Ojala fuese asi la serie de verdad pero siento que cndo volvamos a ver a estos juntos sera para separarse mas!! Que rollo!!!
#2893
05/10/2011 15:55
Yo tengo una idea en la cabeza que podría cuajar si los guionistas se atreviesen. ¿Y si los Montenegro acabasen arruiinados ya sea en esta temporada o en la 4? La Paca teniendo que abandonar sus tierras como le pasó a raimundo, la gente a la que repudió en contra de ella excepto dos personas: Rai y el cura que podrían echarle un cable, uno por no poder matar sus sentimientos por ella y el otro por la caridad cristiana. ¿No haría eso a la Paca que empezase a recapacitar? Sé que no nos darán el gusto pero sería un buen giro a la serie
#2894
05/10/2011 15:56
Ina, ya se que debes de estar muy ocupada pero...

Haznos una visita de vez en cuando guapa, se te echa en falta
Edito: Third, acuerdate de Mauricio, en una entrevista que le hicieron dijo que en la 4º tendría un papel muy bonito con la Paca o algo así, vamos yo por lo menos deduje que o se liaban o la ayudaba a salir de la ruina

Haznos una visita de vez en cuando guapa, se te echa en falta
Edito: Third, acuerdate de Mauricio, en una entrevista que le hicieron dijo que en la 4º tendría un papel muy bonito con la Paca o algo así, vamos yo por lo menos deduje que o se liaban o la ayudaba a salir de la ruina
#2895
05/10/2011 16:06
Pues eso me da miedo, no lo veo liándose con la Paca. Aunque Mario también comentó que le parecía muy interesante la trama que hemos visto hasta ahora de Mauricio y Soledad, trama que en estos momentos yo no la veo muy interesante. Y eso que ha habido momentos en que creí que la tensión sexual de estos dos era lo más interesante de la temporada
#2896
05/10/2011 16:14
jajaja eso o "se mueven menos que epi y blas en una cama de velcro" jajaj
yo sin embargo si he leido por ahi que los montenegro se arruinan y ahi es donde vendria el cambio de francisca!! y de ahi salio la idea de francisca tabernera os acordais?
yo creo que ese podria ser un buen giro a la serie...pero dadas las circunstancias..yo opino como miri...que se junten, como sea pero ya!!!
yo sin embargo si he leido por ahi que los montenegro se arruinan y ahi es donde vendria el cambio de francisca!! y de ahi salio la idea de francisca tabernera os acordais?
yo creo que ese podria ser un buen giro a la serie...pero dadas las circunstancias..yo opino como miri...que se junten, como sea pero ya!!!
#2897
05/10/2011 16:17
Miri pues la serie en estos momentos pide un giro ya porque ver sufrir a pepa ya durante 30 capítulos de lo que llevamos de temporada cual Soledad en la primera, se hace pesado, lento y aburrido. Y a la Paca y a la serie le podría ir bien ese cambio. A La paca porque sería arruinada, lo mismo que le pasó a raimundo, por una mujer en una especie de venganza (la Paca lo hizo con Rai, y Águeda por lo que la Paca está tramando y tramó contra Pepa. ) y si encima se repite la historia de Paca- rai en su hijo la Paca podría verse reflejada otra evz en Pepa y en su hijo. A veces ser cosnciente de que eres la causante de la infelicidad de aquellas personas a las que quieres puede ser el peor castigo.
Pero dudo que los guionistas tengan la imaginativa para dar ese vuelco a la serie. Prefieren seguir metiendo terceras personas en las relaciones y no interrrelacionando a quienes podrían dar un poco de juego en la serie.
Pero dudo que los guionistas tengan la imaginativa para dar ese vuelco a la serie. Prefieren seguir metiendo terceras personas en las relaciones y no interrrelacionando a quienes podrían dar un poco de juego en la serie.
#2898
05/10/2011 16:27
Menudo día de perros llevo, menos mal que esta este hilo para sacar algo positivo a la rutina :D
Ruth!! me has hecho llorar :( Me ha entrado una congoja... No me ha gustado, ME HA ENCANTADO. Pero tus relatos siempre lo hacen asi que es algo normal :D
Cris muy buena lo conversación de Rai-Mauricio. No te preocupes que aqui todas andamos faltal de tiempo y te comprendemos :)
Miri genial tu comentario. Y los de todas las demás :)
EDITO: Siempre se me olvida algo jajaja. Lo de Olmo y Águeda desde mi punto de vista será algo como lo del Marqués de Albi y al final la trama terminara de una manera un tanto extraña. No creo que finalmente los Montenegro se arruinen.
Ruth!! me has hecho llorar :( Me ha entrado una congoja... No me ha gustado, ME HA ENCANTADO. Pero tus relatos siempre lo hacen asi que es algo normal :D
Cris muy buena lo conversación de Rai-Mauricio. No te preocupes que aqui todas andamos faltal de tiempo y te comprendemos :)
Miri genial tu comentario. Y los de todas las demás :)
EDITO: Siempre se me olvida algo jajaja. Lo de Olmo y Águeda desde mi punto de vista será algo como lo del Marqués de Albi y al final la trama terminara de una manera un tanto extraña. No creo que finalmente los Montenegro se arruinen.
#2899
05/10/2011 16:32
Miri y tanto que se acerca el momento de Alfonso y Emilia. una pareja de la serie tiene que estar bien y ahora que van a separar a Tristán y Pepa tiene que existir alguna pareja en la serie. Siempre he mantenido que el día que separasen a Tris y pe sería para acercar a Alfonso y Emilia
#2900
05/10/2011 16:42
Miri es normal cuando detrás de eloos están maría Bouzas y Ramón Ibarra, los dos mejores actores que tiene esta serie, que son capaces de mantener la tensión sexual sin apenas coincidir en escena.