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El Rincón de Francisca y Raimundo:ESTE AMOR SE MERECE UN YACIMIENTO (TUNDA TUNDA) Gracias María y Ramon

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samureta
samureta
08/06/2011 23:44
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No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas.

[/b]
#2721
mariajo76
mariajo76
28/09/2011 00:10
como mola sigueeeeeeeeeeee y que bonito Raimundo consolando a Paca, así tenía que haber sido en la serie pero en fin...
#2722
Lua23
Lua23
28/09/2011 00:54
Que buenas sois todas!!!!! Los relatos me encantan....sigo más el foro que la propia serie, jeje!!!
Me encantaría comentar relato por relato, pero estoy pasando una época bastante estresante y lo único que puedo conseguir en un ratito de escape es leer.....y cuando puedo comentaré. Sorry.....os seguiré un poco en silencio.
Ya veo que es mala época para todas....porque lna, se nota mucho tu ausencia.
#2723
Kerala
Kerala
28/09/2011 13:05
mariajo mi niña,qué tienes? porqué andas chof?
porque no te leí anoche que sino,lo huberia subido antes...es que me dolía la cabeza y apagué el ordenador.

mariajose,me encanta lo que estás escribiendo.Sigue!!

Bueno,ahí va un trocito de "Amor,lucha y rendición"

Raimundo se había quedado a cenar. Soledad, Tristán y una sorprendida Pepa, que fue instada a quedarse por la propia Francisca, se sintieron como espectadores no invitados de la representación de amor más puro y sincero que jamás conocieron. Las veladas miradas y las caricias a escondidas que se prodigaban Raimundo y Francisca fueron continuas durante toda la cena. Tras ella, todos se retiraron respetuosamente, queriendo dejar algo de intimidad a la pareja.

Raimundo tomó la mano de Francisca acariciándole sensualmente con el pulgar y depositando, a continuación un suave beso que provocó en ella placenteros escalofríos que recorrieron toda su columna vertebral. Condenado tabernero…es capaz de hacerme temblar con un simple roce de labios…. Él se deleitó por el efecto que causaba en ella. Sonrió. Francisca no era consciente de que para él, también el simple roce de su piel le ocasionaba casi la pérdida de todo su control y fuerza de voluntad.

-¿Te apetece dar un paseo por el jardín? Aún no quiero marcharme a casa -. Raimundo entrelazó sus dedos con los de ella y salieron al exterior. La noche era apacible y cálida. Había luna llena sobre un manto estrellado.

- No puede ser más perfecto– Sonrió Francisca mientras miraba aquel maravilloso espectáculo.

- No puedo estar más de acuerdo, mi pequeña…- Raimundo no podía quitar sus ojos de ella. Francisca se percató de su mirada y se la devolvió divertida.

- Mira que eres zalamero Raimundo- se acercó a su oído. –Y me encanta…- le susurró.

Caminaron por el jardín en perfecto y cómodo silencio, hasta que llegaron a uno de los árboles del patio y se sentaron. Raimundo se acomodó sobre el tronco, y ella sobre su pecho. Nada se escuchaba salvo sus besos. Francisca se abrazó a él y le dijo:

- Aún no puedo creer que mañana vayamos a casarnos después de todo lo que hemos vivido Raimundo-. Él beso su cabello mientras ella jugueteaba con el botón de su camisa.

- Lo que a mí me cuesta creer…- le dijo Raimundo – es que sigas amándome después de que te dejara...aunque fueran nobles mis razones-

Francisca se incorporó lo suficiente como para mirarle a los ojos. –Mi amor…un día le dije a Sebastián que cuando se amaba tanto, ese amor no moría nunca -. Delineó su nariz con el dedo. – Te quería entonces y te quiero tanto ahora, que ni marchándome yo de este mundo podría dejar de amarte-. Sus bocas se acercaron hasta fundirse en un beso que se tornó cada vez más apasionado.

-Menos mal que al fin mañana es la boda…- bufó Raimundo. – Esa idea tuya de no dejarme que te haga el amor hasta que estemos casados, me está volviendo loco-. Frunció el ceño.

Francisca no pudo evitar reírse de sus palabras. –Estuviste casi 30 años sin mí, Raimundo…No te cuesta nada esperar otra noche más-

Él volvió a gruñir, aunque al final sonrió pícaramente.


(continua...)
#2724
Kerala
Kerala
28/09/2011 13:08
Se acercó a ella sensual y con la voz ronca por el deseo le dijo: -Te hice el amor cada noche en mis sueños, pequeña-.

Francisca tragó saliva y se movió buscando su boca. Casi lo había logrado cuando Raimundo apartó divertido sus labios. –Pero en fin, tú has querido que sea así, y así será. Yo no quiero otra cosa que hacer tu santa voluntad, Francisca Montenegro -, le habló cómicamente resignado.

Francisca se quedó con la boca abierta mientras Raimundo cerraba los ojos y se apoyaba de nuevo en el tronco, intentando aguantarse las ganas de reír.

-Serás…- Francisca trató de incorporarse pero Raimundo fue más rápido que ella y la giró tumbándole bajo su cuerpo.

-Aunque…un besito no hace mal a nadie ¿verdad?- le dijo inocente, mientras poco a poco sus labios descendieron sobre los de ella. Le provocó con la lengua hasta que Francisca ya no pudo resistirse más y le permitió la entrada. Enredaron sus lenguas en una lucha sin tregua, intentando atrapar el alma de cada uno en los gemidos que salían de sus gargantas. Las manos de Francisca se enredaron en la nuca de Raimundo, llevándole hasta tal punto de agonía, que haciendo acopio del poco control que le quedaba, se separó de ella apoyando su frente en la suya.

- Será mejor que paremos ahora mi pequeña…- su respiración era dificultosa. –Pero te aseguro que mañana no te escapas de mí-. Le miró intensamente.

Francisca suspiró resignada. A fin de cuentas había sido de ella esa absurda idea de esperar hasta la boda. Cada día tienes mejores ideas Francisca se dijo a sí misma. Se incorporaron de nuevo y se encaminaron de regreso hacia la Casona. Cuando llegaron a la puerta, ninguno de los dos tenía ganas de separarse. Pero mañana iba a ser un día de grandes emociones y debían descansar.

Francisca acarició tiernamente su barba. –Raimundo… ¿estás seguro de esto verdad? Mira que reconozco que tengo un carácter de los mil demonios, y sé que es complicado vivir conmigo-

Raimundo la miró con adoración. ¡Cómo podía amarle tanto! Le ciñó de la cintura acercándole a él tanto como pudo.

-Adoro tu mal genio Francisca. Adoro tu carácter, tu fortaleza…que seas tan apasionada con lo que haces…- besó su mejilla y volvió a mirarle. –Adoro todo de ti. Además…- le picó – piensa en lo divertida que va a ser nuestra vida juntos, con todas esas peleas que tendremos durante el día, y todas esas…reconciliaciones que tendremos durante la noche- . Ella le miró con amor. – Solo quiero estar a tu lado cada segundo, cada minuto y cada hora que me quede de vida. Te amo Francisca Montenegro-.

Ella se abrazó feliz a él. Su amor había conseguido superar el tiempo y el dolor. Se separó unos centímetros de él y le miró con el corazón en los ojos. Se despidieron al fin

-Hasta mañana, Señor Montenegro-

-Hasta mañana…Señora Ulloa-

Le vio marchar hasta que su imagen quedó diluida en el horizonte. Entró en casa y cerró la puerta. Sonrió mientras subía a su habitación. Mañana, sería el comienzo de su nueva vida.


(si me da tiempo a la noche,os subo algo más!)
#2725
mariajose1903
mariajose1903
28/09/2011 14:26
uuuy la boda se acerca ya!!

gracias por vuestro apoyo...luego os subo otro cachito...que esto tiene miga.


saludoss!!
#2726
Franrai
Franrai
28/09/2011 17:25
Mariajose que bonito. Raimundo consolando a Francisca. Preciosos sin duda.

Ruth que queda un día para la boda!! me voy a planchar el vestido que voy tarde :)
Me encantan los dos controlandose. Haciendo un esfuerzo hasta el dia de la boda pero a Francisca le dan los arrebatos de cristiana demasiado tarde, despues de todos los LOQUESEAENCUENTROS que han tenido en el relato ahora va y dice que hasta que no esten casados nada jajaja no hay quien la entienda pero bueno...

Os pongo la continuacion del relato despues del capitulo :) Me alegro de que os este gustando y adelanto que por mucho que me pese Rai no los estaba escuchando, mi imaginación va por otros derroteros. Lo siento. Y tranquila Miri que ya retozaran jaja todo a su tiempo.
#2727
samureta
samureta
28/09/2011 18:05
que desastre de historia mientras raimundo actúa de buen samaritano y está siempre para todos y actúa de confesor de pepa, la entiende y sufre con ella algo que su santísimo prometido es incapaz de hacer tenemos a francisca cual demonio con peinado haciendo de las suyas. y todo eso sin regalarnos una mísera escena en condiciones
#2728
mariajose1903
mariajose1903
28/09/2011 18:29
pobre raimundo! esta sufriendo muchoo...emilia tiene que perdonarle...el siempre ha sido bueno con ella....seguro qeu le perdona....! a ver si se entera ya y se acaba la trama de eulalio porque me aburre un poco y ademas raimudno esta ocupado y no puede ir a la casona a ver a francisca.

jeje

creo que de pesame nada...esta vez no habra escena... por lo menos de ese tipo...

ay que cruz de guionistas!

ahora que papelazo el de maria bouzas hoy...ha estado grande...proque de verdad que hoy he odiado a la paca...ay dios que mujer!! mira que decir que quemen todo lo de martin...espero que se arrepienta porque me la estan poniendo de mala y eso no me gusta....


en fin...ahora os subo un cachito de la historia...por cierto ponerle nombre!!
#2729
samureta
samureta
28/09/2011 18:35
mariajose me temo que este giro a la maldad de francisca es para separarla de raimundo. encima nos dejan sin el pan y la sala n uestra no permitiendo que se relacionen en una escena.
#2730
mariajose1903
mariajose1903
28/09/2011 18:36
- A veces hay que aliarse con los enemigos-pensó maliciosa.

- y bien?- pregunto Francisca enfadada- Raimundo….no tengo todo el día…¿vas a decirme quien es esa tal Águeda y que hace en Puente Viejo?

- Francisca, no sé nada de ella. Solo sé que es una mujer guapa, distinguida y elegante que ha venido esta misma tarde a la posada – contesto Raimundo receloso- Llegó tarde…por eso no pude asistir puntual al funeral de Martin. No puedo decirte mas- terminó sentenciando.

Francisca miró a Raimundo inquisidora, entornando los ojos.

-Estas seguro tabernero?

Raimundo dio un paso al frente amenazador.

-Maldita sea Francisca!!!! ….ya te he dicho lo que se…y sabes que? Que si quieres saber algo más deberás pasar por la taberna y expandir tus dotes de cacique.

Raimundo se dio la vuelta y marchó por el camino dejando a Francisca atónita.
#2731
Franrai
Franrai
28/09/2011 18:45
Aqui os dejo la continuación de "Un perfecto malentendido" y no os preocupeis que la proxima escena os gusta más que esta, os lo aseguro :)

-Francisca ¿ha estado llorando?-me preguntó, se había percatado de que tenía los ojos llorosos y las mejillas humedecidas. Menee la cabeza. Él no quedo muy convencido.-Dígame una cosa, ¿es usted feliz?

No, no lo soy, me falta algo en la vida para serlo. Me falta él. Me faltan sus besos. Sus caricias. Me falta una palabra bonita dedicada por él. Menee la cabeza. No le podía decir eso. No solo porque Pablo cree que estamos casados, sino porque al decirle que no lo estábamos volvería a interesarse por mí. No podía permitírmelo. No quería que lo hiciera.
Él me miraba. Esperando una contestación. Una respuesta que yo no le iba a dar. ¿Qué escusa utilizarás para salir de esta, Francisca? Me pregunte a mí misma. Como respuesta a esta pregunta un murmullo se escuchó lejano. Me aparte de Pablo. Buscando con la mirada a aquellas voces. A sus dueños. El despacho. El salón. El recibidor. Hay estaba. Mariana y Pedro Mirañar. El alcalde. Una expresión aburrida cruzo mi rostro. ¿A que había venido a estas horas? De todos modos había de agradecerle por sacarme de aquel “aprieto”. Pedro termino educado de hablar con Mariana. Siguiendo su explicación se encamino hacia el despacho.
-Doña Francisca.-Dijo una vez que se colocó frente a mí. Entre el salón y el despacho. –Buenas noches- saludo. Dirigiendo una mirada curiosa hacia Pablo.

-Me alegro que sepa usted que es por la noche.-Dije con un enfado fingido. Con el alcalde me resultaba muy fácil. Sabía que yo estaba por encima de él. - Se puede saber qué motivo trae para personarse en mi casa a estas horas. –Continúe. Pidiéndole una explicación.

-Yyo… perdóneme.- Se disculpó. Haciendo un brusco movimiento. Inclinándose. – Mi esposa y yo decidimos hace unos días organizar un baile en la plaza del pueblo.-Comenzó. “Un baile” Los Mirañar nunca descansan tranquilos si no se acuestan maquinando algo. Algo nuevo cada día. Ahora harían un baile. Genial. Justo cuando estoy “casada”. Justo cuando tengo un invitado en la casona. Suspire. –Llevo todo el día organizando los preparativos y no he podido venir antes para avisarla de que usted también estaba invitada. Claro que usted es la personalidad más importante. No puede faltar. –terminó. Perfecto. Qué le diría ahora.

-Y se puede saber cuál es el motivo para organizar semejante fiesta.- intente salir del tema. Lo hice. No podía explicarle que Raimundo y yo fingíamos ser marido y mujer delante de aquel caballero.

Pedro quedo pensativo. Habían planeado la fiesta sin ningún motivo.-Esta fiesta servirá para unir al pueblo. Después de tantos sinsabores y desgracias como han ocurrido en los últimos meses.-Había sido rápido. Había pensado una buena respuesta. Poco propio de él.

En ese momento la puerta de la casona se volvieron a abrir. Raimundo apareció tras ella. Con el semblante serio. Apenado. Cabizbajo. Cerró la puerta. Mi rostro se contagió. Volviéndose triste con él. Raimundo ni siquiera se percató de la presencia de Pedro. Tampoco lo hizo con la de Pablo. Y dudo que lo hiciese con la mía.

-¡Raimundo!-Exclamó el alcalde.- ¿Qué hace usted aquí?

El aludido levanto la cabeza. Nos miró. Sorprendido. No esperaba a Pedro allí. Yo tampoco esperaba tener que vivir aquella escena. Raimundo quedo sin palabras. No sabía que contestar. Lo ayude. Al fin y al cabo yo también estaba implicada en aquella patraña.

-Que va a hacer aquí, Alcalde.-Exclame. Como si él se hubiese vuelto loco.-Raimundo regresa después de un duro día de trabajo. A su casa. Como debería de hacer usted ahora mismo.

-¡A su casa!-dijo el alcalde sorprendido. En voz baja.

Raimundo pareció reaccionar. Se colocó a mi lado. Frente al alcalde. Haciendo que Pablo se desplazara. El caballero se colocó entre él y Pedro.
Sonrió al ver la cara que el pobre hombre estaba poniendo.
-Se puede saber a qué ha venido usted.-dijo Raimundo. Adoptando el papel de hombre de la casa. No lo era. No importaba.-Ya es tarde y como comprenderá mi mujer, yo y nuestro invitado-enumeró. Colocándose delante de Pablo.- deseamos cenar tranquilos.

-Yo solo he venido a anunciar el baile de mañana.- contesto Pedro. Secándose el sudor frio que había inundado su rostro. Fruto del nerviosismo.
El pobre hombre creerá que se está volviendo loco. Sonreí. Raimundo me miro extrañado.
-¿Qué baile?- me pregunto.

-Al alcalde se la ha ocurrido la brillante idea de organizar un baile. Una fiesta para celebrar que todo en este pueblo vuelve a la normalidad.-le explique. En un tono un tanto irónico.

Raimundo sonrió. Una sonrisa ladeada. Una “brillante” idea habría pasado por su mente.
-De acuerdo alcalde. Allí estaremos mi esposa y yo.-le dijo sonriente. Pedro aún no daba crédito a las palabras. No creía que aquello estuviese pasando. Su cara reflejaba la incredulidad absoluta. No podía estar loco. Raimundo le lanzo una mirada a Pablo. Después la colocó en Pedro.- Si el caballero quiere, también ira. Pero eso ha de preguntárselo usted, alcalde.

-Claro que iré. Siempre y cuando este invitado.-Dijo Pablo educado. Apiadándose del pobre hombre. Pedro no podía unir dos palabras seguidas. Solo balbuceaba. Se estiraba de la corbata. Intentando tomar aire.

-Cómo no iba a estar invitado Don Pablo.-dijo Raimundo irónico.-Bueno,- esta vez se dirigió hacia el alcalde.-ya ha cumplido su cometido y será mejor que marche a casa.-cogió a Pedro por los hombros. Dirigiéndose con él hasta la puerta. Haciendo que se fuera. Lo echó. Una vez que estuvo fuera, Raimundo volvió a entrar. Esta vez solo. Cerró la puerta tras él.
-¿Porque no cenamos?-Dijo a la vez que se dirigía hacia mí. Señalando con la mano la mesa.

-Sí, será lo mejor.-conteste.-Mariana- llame. La muchacha apareció en seguida.-Dispón la cena.-le ordene. La muchacha obedeció. Salió del salón y bajo hasta la cocina.

Pablo camino hacia la mesa. Raimundo y yo nos quedamos atrás.
-Francisca.- Susurró Raimundo. La tristeza volvió a su rostro. –Discúlpame por lo de antes. Yo no…yo no sentía lo que te dije. No hablaba con el corazón.

-No tienes por qué pedir disculpas. Tus palabras no me afectaron. – Mentía. Claro que me habían afectado. Se me habían clavado en el corazón. Como una daga. Pero mi carácter no pudo decir la verdad. No podía admitirlo. Rehuía de su mirada. Si nuestros ojos coincidían sabría lo que mi corazón siente. Sabría que había pasado toda la tarde llorando. Por él.

Raimundo me acaricio la mejilla. Bajando sus dedos hasta mi mentón. Subiéndolo. Haciendo que nuestras miradas coincidiesen. Se había dado cuenta. Sabía lo que había pensado. Lo mire a los ojos. Sus ojos. Estaban rojos. No podía ser. El también había llorado.
-Perdóname.- susurro.
Sonreí. Con tristeza. Perdonándolo. Él también me sonrió. Un te quiero se disipo antes de poder tomar forma. Suspire. No podía decírselo. Volví a erguirme altiva. Orgullosa. Me dirigí hacia la mesa. La cena ya estaba sobre ella. Me senté alrededor de la misma. Pablo ya estaba sentado. Raimundo también lo hizo. Quedando frente a mí. La cena transcurrió tranquila. Raimundo y yo continuamos con nuestra enemistad habitual. Olvidando lo ocurrido antes de sentarnos en la mesa. Olvidando nuestros sentimiento. Intentando mantenerlos al margen. Como lo habíamos hecho durante estos últimos 30 años. Soportándolo en silencio.
#2732
mariajo76
mariajo76
28/09/2011 18:46
Buenoooooooooo de mal en peor.
En primer lugar, gracias Kera mi niña eres un sol estoy un poco chof por que hoy es mi último día de vacaciones, mañana vuelvo a la rutina y segundo por que chica, recien comienza la universidad y ya tengo trabajos por un tubo y tengo que subir mi nota media si quiero tener por lo menos posibilidades de que me admitan en el master que quiero hacer, en fin un sinvivir. De tu relato ni comento, me parece tan dulce, tan sensible y tan tierno que me ha hecho sonreir y te lo agradezco
Tocayaaaaaaaaaaaaa, que misterio hija, y que dulce nuestro Rai, ¿me lo ha parecido o la Paca está un poco celosa?, sigue cuando puedas.
Ay Samu, que me parece que tienes razón, la Paca ha ido para atrás y para mi que salvo sorpresa mayúscula el personaje va en una pendiente sin retorno, ni cuando era mala malísima hacía cosas como estas, ya no tiene ni esa ternura escondida que nos encantaba y que hacía que nos enamoraramos del personaje, ahora es mala sin más y para mí que el personaje pierde casi toda su esencia, a pasado de ser ángela Chaning a una mala cualquiera de cualquier culebrón sudamericano, previsible y aburrida, por mucho que María Bouzas actúa que te cagas.

EDITO: Fran, que preciosidda ¿cómo pueden ser tan tercos?. Por favor si los dos se quiereeeeeen, baile agarrao juntos pero yaaaaaaaaaaaaa, como al Pablo ese se le ocurra bailar con la Paca le arranco la cabezaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
#2733
mariajose1903
mariajose1903
28/09/2011 19:52
Maldito tabernero! Tiene en su posada a la mujer que me está atormentando la existencia. Ha dicho que es guapa. ¿Qué querrá esa mujer?. ¿Qué hace en puente viejo?. Francisca estaba absorta en sus pensamientos. Sin darse cuenta estaba acariciando su libro de poemas de Rosalía de Castro. No sabía por qué pero sin querer lo había cogido. Salió de sus pensamientos.

-Mauricio!! Mauricio!!- gritó Francisca mientras paseaba nerviosa por la casa.

Mauricio apareció en el vestíbulo de la Casona.

-Dígame señora….que desea?- dijo un sumiso Mauricio.

-Mauricio…- dijo Francisca mirándole de arriba debajo de forma amenazante- ve al pueblo y averigua lo que sea de esa tal Doña Águeda. Quiero saber que hace aquí, porque ha venido y….que hace con Raimundo Ulloa….. – ante esta última frase Francisca bajo la cabeza como avergonzada- ¿está claro?

-Cristalino, señora…marcho pues…añadió Mauricio.
#2734
Kerala
Kerala
28/09/2011 21:43
subo un poco más,porque quiero terminarlo mañana

"Amor,lucha y rendición"

Se sentía radiante. Estaba frente al espejo de su habitación con su impecable vestido color crema. Soltó su cabellera dejándola caer en cascada por su espalda. Lo llevaría suelto, pensó. A él le gusta más así. Cerró los ojos un instante tratando de imaginar el feliz futuro que le esperaba a su lado. Había decidido legar responsabilidades para poder dedicarse a pasar más tiempo con él. Incluso hasta le había propuesto ayudarle en la taberna cuando fuera menester, provocando sonoras carcajadas en Raimundo. ¿Francisca Montengro tabernera?, le había dicho mientras reía sin parar. Sonrió al recordar su risa…Tembló cuando pensó en la intimidad que habían compartido después de aquello. Le había extrañado mucho estos días. Ni siquiera sabía porqué se le había ocurrido la necedad de mantener alejados sus instintos hasta que no estuvieran casados. Pensó en esa noche y en la intensa promesa que Raimundo le había hecho. Se estremeció, anhelando que ese momento llegará pronto.

De repente llamaron a la puerta.

-Adelante-

Soledad entró en la habitación con un precioso vestido color lavanda, seguida de Pepa y de una tímida Emilia. Francisca arqueó una ceja incrédula al ver la zozobra de la muchacha.

-Señora, veníamos por si necesitaba ayuda…- Emilia casi ni se atrevía a mirarle a los ojos.

-¿Qué tienes muchacha? – se acercó a ella hasta ponerse en frente –No te creía tan solícita, pensé que tenías más…arrestos. Ni siquiera eres capaz de mirarme de frente-

-¡Madre!- Soledad estaba avergonzada ante el ataque gratuito hacia Emilia.

-Mire señora…- empezó a hablar Pepa, pero Francisca le interrumpió. –Acaso…¿no sabes defenderte Emilia Ulloa?-

Emilia le miró con enojo. –Tengo los arrestos suficientes para enfrentarme a usted y a quien se me ponga delante-. Estaba furiosa. –Y una cosa le advierto Doña Francisca…más vale que mi padre sea feliz, o se las verá conmigo- terminó señalándole con el dedo justo delante de su cara.

Francisca sonrió. Esta si era Emilia. –Así me gusta muchacha. No vuelvas a bajar la mirada ante mí. ¿Estamos?- se giró de nuevo hasta el espejo, dejándoles a las tres con la boca abierta. –Y en cuanto a lo de hacer feliz a tu padre…ese es mi único deseo-. Se colocó un pequeño velo sobre el rostro y se giró hacia ellas.

-¿Y bien? ¿Qué hacéis ahí para das como pasmarotes? Vamos – las apremió – algunas nos casamos hoy -. Y sin más, salió de la habitación con la cabeza bien alta.

Tristán estaba abajo esperando a que bajara su madre. Cuando le vio aparecer, se le iluminó la mirada. Nunca le había visto tan guapa. Parecía que el amor…le había rejuvenecido. Se acercó a la escalera y le ofreció cortésmente su brazo.

-Madre, está usted radiante-. Acarició su mano.

-Hijo, el amor nos embellece a todos. ¿Verdad partera?- ni se volvió hacia ella. –A ver cuando llega el día en que vosotros dos os casáis y dejáis de vivir en pecado-

Pepa miró a Tristán meneando la cabeza –Tu madre no tiene remedio- le dijo a Soledad.

-En fin- habló Tristán –Si ya está lista madre, la calesa nos está esperando -.
#2735
Kerala
Kerala
28/09/2011 21:52
(continuación)

Raimundo no hacía más que pasearse arriba y abajo dentro de la iglesia. Don Anselmo le miraba con una sonrisa en los labios disfrutando del hecho de que un hereje como Raimundo Ulloa hubiera accedido a petición de la que iba a ser su mujer, a entrar por fin en una iglesia.

-Padre,esté tranquilo. Doña Francisca no tardará en llegar -. Sebastián trató de calmar el nerviosismo de su padre.

-¿Y si en el último momento se arrepintió?- Raimundo estaba realmente nervioso. Sebastián puso los ojos en blanco sin creer que su padre, tan racional como era, hubiera pensado semejante dislate.

-Padre, Francisca le ama. Estoy seguro de que ya están de camino. Relájese, que todos le están mirando…- le terminó diciendo en voz baja.

La iglesia estaba llena de gente. Todo Puente Viejo había querido acompañar a la pareja en su día tan especial: Los Mirañar, la familia Castañeda al completo. Hasta José Castañeda había venido desde Galicia para acudir al evento. Se escuchaban murmullos hasta que de repente la puerta de la iglesia se abrió. Todo quedó en silencio.

Raimundo se giró al escuchar abrirse la puerta. EL corazón se le paró y la respiración se le quedó atascada en los pulmones. Su pequeña, había llegado.


MAÑANA FINAL!!

Rocio,como Pablo toque un solo pelo a Francisca en el baile,le mando a Carmen para que le de un escarmiento xDD. Por favor,casi me muero con el momento en que Rai le pide perdón...ainsss qué bonito!!

mariajose,la Paca está que trina de celos jajaja me encanta! sigue!

Del capitulo de hoy,me quedo con mi Paca GRANDE hasta desmayada! con mi Rai tristón por el tema Emilia,haciéndole esa confesión a Sebastián (que para mi se está redimiendo después del tema Virtudes).
Megan fabulosa!
y Mariana escupiendo el agua a Hipólito. GENIAL!
#2736
Nhgsa
Nhgsa
28/09/2011 21:56
Hola chicas. ¡CAPITULAZO EL DE HOY! Sí señor. Ver a Raimundo emocionado ha sido increíble. Megan y María de 10. Y Sebastián también genial, va a apoyar a su padre y eso le da puntos. A ver qué pasa mañana con Emilia. Personalmente me cae fatal el Eulalio de las narices. Ah, y suscribo lo que decíais en un comentario sobre los Mirañar. Estoy de Nostradamus y del fin del mundo hasta los h...
En cuanto a lo malo, no me gusta lo que están haciendo con Francisca. Otra vez la quieren poner de super mala. Y ahora envenenando a Pepa. No entiendo por qué hacen esto con ella.
Kera tía ya estamos listas con nuestros trajes para la gran boda. Seguro que te queda genial. Me encanta cómo escribes. Y Crippy, me puedes llamar Natalia sin problemas mujer XD

En fin muchachas, otro trocito más de mi "triángulo peligroso" XD.

Raimundo se levantó más despierto que de costumbre junto con Emilia para preparar la taberna. Se sentía como un chiquillo que iba a dar su primera carta de amor a su amada. Era algo increíble, como si el amor de Francisca le hubiera devuelto a la juventud. Terminó de desayunar con Emilia y se puso a bajar las sillas y prepararlo todo para abrir la taberna pero los nervios que tenían hacían que las piernas le temblaran de la emoción. “¿Cómo es posible que esté así?” – pensó Raimundo.
- Padre ¿se encuentra bien? – dijo Emilia.
- Sí, solo que estoy un poco nervioso. – dijo Raimundo.
- ¿Y por qué iba a estar nervioso padre? – dijo Emilia con curiosidad.
- He quedado con Francisca esta noche… yo…– dijo Raimundo poniéndose rojo como un tomate.
- Acabáramos – dijo Emilia con una sonrisa y cogiéndole la mano. – Padre marche tranquilo y no se preocupe por mí que por las noches me apaño yo sola.
- ¿De verdad? – dijo Raimundo casi con vergüenza. Parecía un zagal que pedía permiso a su madre.
- Pues claro padre. Usted necesita tener momentos para usted y dejarse la taberna. Necesita ser feliz de una vez. – dijo Emilia.
Raimundo la miró con orgullo y con amor. Adoraba a su hija. Le cogió el rostro con ambas manos y le besó la frente con amor. Después le dijo:
- Mi Emilia. ¿Qué habría sido de mi vida sin ti? – dijo Raimundo sin poder evitar las lágrimas.
Emilia le contestó con un tierno beso en la mejilla y ambos volvieron al trabajo. En ese momento Rosario entró en la casa de comidas.
- Rosario ¿qué haces aquí?
- Buenas…Raimundo. – hablaba con una vergüenza tremenda en la voz. – Verá… ayer me enteré de que Juan…
- Si es por lo que creo no te preocupes. Sé lo que estáis pasando. – dijo Raimundo. – Lo que si te pediría es un favor… personal.
- Lo que usted quiera Raimundo.
- ¿Podría darle esta carta a doña Francisca? – dijo Raimundo con la misma vergüenza que antes. Emilia tuvo que hacer grandes esfuerzos por no reírse.
- Cclaro Raimundo. En cuanto llegue. – dijo Rosario un poco desconcertada. – Hasta luego y gracias.
- No, gracias a usted Rosario. Y sabe que me tiene para lo que necesite. – dijo Raimundo sonriente.
- Igualmente. Hasta luego Emilia.
- Adiós Rosario.
Transcurrió el día con normalidad, sin ningún sobresalto. Los dos, Emilia y Raimundo, trabajaron a destajo aunque a Raimundo no se le iba del cuerpo el hormigueo que tenía. “Por lo que más quieras Raimundo que ya no eres un niño.” – se reprendió a sí mismo.
Al atardecer, viendo Emilia como estaba su padre le dijo:
- Padre, ¿por qué no va a cambiarse y… prepara el terreno? Que si el encuentro es donde yo creo va a necesitar fuerzas.
Raimundo no podía dejar de sentir cierta vergüenza. Dios santo, definitivamente parecía un chiquillo al lado de su hija.
- Definitivamente que esa mujer va a acabar conmigo. – dijo Raimundo.
- Bueno, bien dicen que morir por amor es lo más dulce. – dijo Emilia.
Y dicho esto Raimundo se puso su mejor traje y cogiendo su carro con algunas cosillas para… sorprender y un caballo prestado partió al chozo. Llevaba un trecho cuando de repente vio a alguien caminar tambaleándose. Parecía alguien bajo. Bajó del carro y se acercó a esa persona. A medida que se acercaba a él era más bajo… tan bajo como si fuera… Raimundo corrió a socorrer a la persona cuando de repente ésta cayó fulminada al suelo. Raimundo aceleró y se le paró la respiración.
- Cielos santo… ¡¡¡MARTÍN!!!
#2737
mariajose1903
mariajose1903
28/09/2011 22:14
-Madre, marcha usted?- preguntó Tristán curioso. Es muy temprano…

Francisca esta vez no podía rehuirle. Había estado evitándolo desde que anuncio su boda con la partera. No había querido inmiscuirse ni participar en nada. Quedaban dos días y no había tenido una conversación con su hijo. Había tirado la toalla con ese tema. Se iban a casar y ya está. No le hacía gracia pero prefería tener a la partera en casa antes que perder a su hijo y lo peor es que iba a ser la madrina aunque no estaba conforme. Pero en el fondo…quería demasiado a su hijo.

-Si, hijo…voy a…al pueblo…mandé a Mauricio a por noticias de esa tal Águeda y el mastuerzo no ha conseguido nada.-dijo insolente Francisca-así que tendré que ocuparme yo personalmente.

-Está bien madre, pero no olvide…que pasado mañana es la boda y necesito que sea mi madrina…y….gracias por aceptar serlo…se que usted no está conforme….pero le agradezco que respete.

Francisca refunfuño algo y dando una caricia a su hijo en el brazo salió de la Casona en dirección al pueblo.

(continua )
#2738
mariajose1903
mariajose1903
28/09/2011 22:17
Raimundo despertó como cada mañana. Exactamente a las 8:30. Se desperezó y se sentó en su cama. No podía olvidar a su pequeña Francisca. Había ido a buscarla para darle el pésame por la muerte del pequeño Martin y ella lo había reconocido sin darse la vuelta. ¿ será verdad que distinguía su olor?. Sonrió. Esto le hizo feliz. Recordó cómo se torció la conversación con ella. Que orgullosa era. No podía mostrar ni un signo de debilidad. Se había enfadado por llorar delante de el y eso que a él le hubiese encantado seguir consolándola. Volvió a sonreír pícaramente
Se vistió rápidamente. Escuchó a Emilia por la cocina y no podía dejarla sola. Bajó las escaleras con paso firme dispuesto a empezar el día.

-Buenos días Don Raimundo- dijo una voz suave y aterciopelada.

Raimundo se giró y vio a Doña Águeda al principio de la escalera. Iba arreglada, muy guapa y con una sonrisa en los labios. No pudo evitar recordad a su pequeña. ¡Que diferencia de caracteres….! Pero amaba a Francisca, a pesar de su rebeldía…la amaba. Sonrió nuevamente.

-Me alegra ver que empieza usted el día con una sonrisa-dijo la mujer.

-Buenos días Doña Águeda-dijo Raimundo acercándose a ella y ofreciéndole su brazo para cogerse-La invito a desayunar conmigo….¿le parece bien?

-Será un placer Raimundo- contestó simpática.

Doña Águeda se cogió al brazo de Raimundo y bajaron juntos las escaleras. Emilia los esperaba en la posada con un buen desayuno. Raimundo, haciendo gala de su caballerosidad, retiro la silla de la mujer para que pudiera sentarse. Sirvió su taza y no pudo evitar mirar a la mujer de arriba abajo. Estaba desayunando con una mujer…hacia mucho que….desde que …..ella lo abandonó. Movió la cabeza para quitarse ese mal pensamiento y comenzó a desayunar.

-Y dígame Doña Águeda, ha dormido bien en mi humilde posada?- pregunto Raimundo curioso- Entiendo que quizá es demasiado humilde para alguien como usted-agachó la cabeza apesadumbrado.

-Raimundo por dios, su posada es de lo mas hospitalaria- respondió la mujer- está muy limpia y además….los amigos de mi sobrina…son mis amigos-guiño un ojo a Raimundo en señal de complicidad.

-¿Por fin habló con Pepa?- preguntó divertido Raimundo..

-Si, anoche…Por fin pude confesarle a Pepa que soy su tía y que he venido a buscarla…pero…he pinchado en hueso Raimundo- La mujer agacho la cabeza triste y apagada- No quiere venir conmigo..dice que se ha enamorado y que no quiere irse de Puente Viejo. Por eso he comprado las tierras, para que pueda tener un buen patrimonio y una casa propia y decente.

Raimundo miro a la mesa afligido. Águeda se dio cuenta de sus palabras y cogió del brazo a Raimundo.

-Por favor, no se moleste…Se que ha sido un padre para Pepa …y que ella los tiene en alta estima…pero entienda que..quiero dejar a mi sobrina con el mayor patrimonio antes de que marche…pero le doy las gracias por ser su amigo y de ahora en adelante….también mi amigo-dijo Águeda sonriendo dulcemente.

-Marchará usted pronto?-preguntó Raimundo.

-Después de la boda….de mi sobrina….-Águeda se puso seria- Raimundo….sin preámbulos….hábleme de Francisca Montenegro.

A Raimundo se le heló la sangre…Le estaba preguntando por Francisca? No sabía que contestarle. Le diría la verdad. Esa mujer se merecía saber la verdad.

-Doña Águeda…El pueblo no habla muy bien de Francisca Montenegro…-dijo Raimundo- Es una cacique de armas tomar, cruel, depota …pero….yo no puedo ser objetivo porque…ella….es…- vaciló sobre lo que iba a decir pero su corazón se impuso a su razón- ella es….el amor de mi vida!. Estoy profundamente enamorado de ella….

Águeda cogió la mano de Raimundo. Le miró y sonrió. Entendía perfectamente a Raimundo. El amor podía con todo. Raimundo levantó la cabeza y miro a la mujer con ojos de agradecimiento. Sabía que ella le había entendido. Soltó una carcajada. Giró la vista hacia la ventana y una perpleja Francisca Montenegro contemplaba la escena.
#2739
Abril 22
Abril 22
28/09/2011 22:23
Pues nada que habría sido grande grande que el Ulloa andara en la Explosión de Pepa y que él y la Doña se Mirasen Joer!!!! Pero nada que no hay manera!!!
#2740
mariajose1903
mariajose1903
28/09/2011 22:40
hay una cosa que me ha mosqueado...cuando le ha dicho francisca a tristan:

si aun lo sigues defendiendo...entonces es que eres mas castro..

me he quedado a cuadros porque nunca pensé que si si hijo fuera ulloa le diria eso...

que pensais?
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