El Rincón de Raimundo y Francisca. 16 años después... ¡Queremos gozo en el otoño de la vida!
#0
20/08/2012 18:46
Vídeos FormulaTV
Movistar Plus+ anuncia la fecha de estreno de 'Por cien millones' y lanza su primer teaser
Amaia Salamanca ('Pura Sangre'): "Lo he pasado mal, porque he tenido que galopar en campo abierto"
'Decomasters': Los robos de los Gemeliers, el pedo de Edu en la cara de Canco y los lloros de Isa Pantoja
Greg Taro (Benidorm Fest 2026): "En el camp de composición nos daban cuatro horas y si no salía, mala suerte"
Asha: "Hay algunos cambios en 'Turista' para adaptar la canción al directo del Benidorm Fest"
Kitai (Benidorm Fest): "Nos perjudica no tocar en directo, necesito el bajo de Fabio y que me tiemble el pecho"
#1941
10/06/2013 15:59
E : PasaRaipaca
F : Formulatv
G : GOZO !!!!!!!!!!!!!!
H : Hiperventile
Jajajaja eaa aii llevais las mias!!!
Sois unas cracks chicas
F : Formulatv
G : GOZO !!!!!!!!!!!!!!
H : Hiperventile
Jajajaja eaa aii llevais las mias!!!

Sois unas cracks chicas
#1942
10/06/2013 16:01
Franrai, sigueee *.*
#1943
10/06/2013 19:25
BUENO, BUENO!!!! UN TIEMPO SIN PASAR POR ESTOS LARES Y YA HEMOS PASADO LAS 100!!!!
Sé que llego un poquito tarde pero me lanzo a este rosco raipaquero...
A: AYALA (hombre al que casi mato por besar a nuestra Paca)
B: BODA (ya va siendo hora)
C: CASTRO (SIN COMENTARIOS)
D: DESESPERACIÓN (o por lo menos eso causa en mí)
E: PASORAIPACA (no me arriesgo)
F: FÓRMULA TV
G: GOZO ( lo deseo más que la boda...jejeje)
H: HIPERVENTILE (que logramos resucitar gracias a los pedidos de Nicu...jejeje)
Y ahora un trocito de la historia, que con los finales no tengo mucho tiempo... (siento el retraso)
Se hallaba con el camisón rasgado del tirón. Quería mostrarse enfadada, pero solo le salia la excitación al ver a Raimundo tan deseoso de ella.
-Francisca, te amo y te amo...-dijo él con la voz ronca producto del deseo.-Quiero olerte, saborearte y que no te separes nunca de mi.
-Ay Raimundo... yo también te quiero... y no deseo otra cosa que estar a tu lado lo que me reste de vida.-Añadió excitada como nunca.
-No pienses en la muerte, mi amor.-dijo.
-Pienso en lo pazguatos que hemos sido. Por ese orgullo soberbio mio y por esa testarudez de ambos.-dijo triste.
-Ya no tiene sentido que nos reprochemos las cosas, ahora lo que hemos de hacer es pasarlo bien.
-¿Y qué pretendes que hagamos?-pregunto con ganas de una sola respuesta.
-Se me ocurren tantas cosas...-Dijo mientras se colocaba encima de ella.
-Raimundo tienes una imaginación...-dijo imitando no mostrar interés ante tal idea.
-Pero me quieres...
-Claro que te quiero. Por esas ideas, por tu orgullo, por tu visión de la justicia, en fin... te amo por todo...
-Francisca dejemos de hablar y limitémonos a otros menesteres...-concluyó Raimundo con una sonrisa pícara.-que seguro que sabes a que me refiero, ¿no es así?
-No sé, demuéstramelo...-dijo con un tono rosado en sus mejillas.
Sin contestar, Raimundo se acercó a ella ansioso y continuo con lo que había dejado a medias.
Había pasado un mes, un mes maravilloso en compañía de ella, Francisca.
No se imaginaba que todavía estuviese en esa forma, pensó recordando todo lo que habían hecho.
Francisca de igual modo estaba estupefacta. No sabia que a su edad se pudiesen tener agujetas en ese lugar tan intimo. Mientras lo decía sus mofletes se teñían de rojo cual adolescente con las hormonas revolucionadas. Raimundo le había traído la juventud de nuevo.
Ambos estaban haciendo la maleta para regresar a su añorado Puente Viejo. No sabían como iba a ser todo a partir de ahí. Lo único que sabían es que ni el orgullo ni la gente iba a poder separarlos de nuevo.
PD: ENHORABUENA POR ESA IDEA DEL ROSCO, ES IMPRESIONANTE!!!
Sé que llego un poquito tarde pero me lanzo a este rosco raipaquero...
A: AYALA (hombre al que casi mato por besar a nuestra Paca)
B: BODA (ya va siendo hora)
C: CASTRO (SIN COMENTARIOS)
D: DESESPERACIÓN (o por lo menos eso causa en mí)
E: PASORAIPACA (no me arriesgo)
F: FÓRMULA TV
G: GOZO ( lo deseo más que la boda...jejeje)
H: HIPERVENTILE (que logramos resucitar gracias a los pedidos de Nicu...jejeje)
Y ahora un trocito de la historia, que con los finales no tengo mucho tiempo... (siento el retraso)
Se hallaba con el camisón rasgado del tirón. Quería mostrarse enfadada, pero solo le salia la excitación al ver a Raimundo tan deseoso de ella.
-Francisca, te amo y te amo...-dijo él con la voz ronca producto del deseo.-Quiero olerte, saborearte y que no te separes nunca de mi.
-Ay Raimundo... yo también te quiero... y no deseo otra cosa que estar a tu lado lo que me reste de vida.-Añadió excitada como nunca.
-No pienses en la muerte, mi amor.-dijo.
-Pienso en lo pazguatos que hemos sido. Por ese orgullo soberbio mio y por esa testarudez de ambos.-dijo triste.
-Ya no tiene sentido que nos reprochemos las cosas, ahora lo que hemos de hacer es pasarlo bien.
-¿Y qué pretendes que hagamos?-pregunto con ganas de una sola respuesta.
-Se me ocurren tantas cosas...-Dijo mientras se colocaba encima de ella.
-Raimundo tienes una imaginación...-dijo imitando no mostrar interés ante tal idea.
-Pero me quieres...
-Claro que te quiero. Por esas ideas, por tu orgullo, por tu visión de la justicia, en fin... te amo por todo...
-Francisca dejemos de hablar y limitémonos a otros menesteres...-concluyó Raimundo con una sonrisa pícara.-que seguro que sabes a que me refiero, ¿no es así?
-No sé, demuéstramelo...-dijo con un tono rosado en sus mejillas.
Sin contestar, Raimundo se acercó a ella ansioso y continuo con lo que había dejado a medias.
Había pasado un mes, un mes maravilloso en compañía de ella, Francisca.
No se imaginaba que todavía estuviese en esa forma, pensó recordando todo lo que habían hecho.
Francisca de igual modo estaba estupefacta. No sabia que a su edad se pudiesen tener agujetas en ese lugar tan intimo. Mientras lo decía sus mofletes se teñían de rojo cual adolescente con las hormonas revolucionadas. Raimundo le había traído la juventud de nuevo.
Ambos estaban haciendo la maleta para regresar a su añorado Puente Viejo. No sabían como iba a ser todo a partir de ahí. Lo único que sabían es que ni el orgullo ni la gente iba a poder separarlos de nuevo.
PD: ENHORABUENA POR ESA IDEA DEL ROSCO, ES IMPRESIONANTE!!!
#1944
11/06/2013 05:05
Sara bello!! Qué venga más!
Besos a todas!
Besos a todas!
#1945
11/06/2013 13:16
Mal día hoy para el Raipaquismo, vamos de boda y no de la que todas estamos deseando desde el principio de los tiempos. Sobre el asunto de la boda, yo también PasoRaPaca.

Bueno, vamos con los resultados de las últimas preguntas, a ver si pasamos este trago lo mejor posible.






.

Bueno, vamos con los resultados de las últimas preguntas, a ver si pasamos este trago lo mejor posible.






.
#1946
11/06/2013 20:40
Ya sé, ya sé q me pierdo más q el Guadiana, pero¿ q le hago? Es defecto de Fabrica y x mas q lo intento no lo consigo [XD][XD][XD]
Pero hoy y ahora estoy aqui cn vosotras y como ya hemos pasado de la página 100, pues os digo a tod@s:
¡¡¡¡FELICIDADES X LA PAG.102!!!!
A mis Diosas dl papel y la pluma, deciros lo de siempre (ya sé me repito mas q el ajo, pero es la pura realidad) q gracias a vosotras se lleva mucho mejor este sin sentido q últimamente tiene esta dichosa novela q me tiene los sesos sorbidos, así q cuando vyestros quehaceres diarios os lo permitan...SEGUIIIID!!! (q trankila q me he qdado)
Otra cosa mariposa, si aun no ea muuuu tarde, me apunto al Raiparosco. Hay van mus respuestas
A: AYALA (la voz profunda, lástima q hiciera de malo)
B: BODA (y como dice Evelyn en el FB, ojalá q cuando León la casque si la Paca quiere heredar sus Bienes se tnga q casar cn Rai y convivan como matrimonio durante X años para q a la Paca no se le ocurre darle crispys bohemia otra vez)
C: CASTRO (aaaggg)
D: DESIDIA
E: PASARAIPACA
F: FORMULATV
G: GOZO (ya les toca c...ñ...)
H: HIPERVENTILACION (q entre todas las RP hemos agotado los suministros d todos los almacenes pa 1 año jejejjejejee)
Por cierto del episodio d hoy lo q mas me ha gustado d la "Bodaaaaggggg" ha sido cuando Don Anselmo estaba leyendo el pasaje de la biblia y tanto la Montenegro como el Ulloa rememoraban esos dias donde se prodigaban tantos besos y achuchones...me ha encantado...recogiendo babas estoy todavia
Pero hoy y ahora estoy aqui cn vosotras y como ya hemos pasado de la página 100, pues os digo a tod@s:
¡¡¡¡FELICIDADES X LA PAG.102!!!!
A mis Diosas dl papel y la pluma, deciros lo de siempre (ya sé me repito mas q el ajo, pero es la pura realidad) q gracias a vosotras se lleva mucho mejor este sin sentido q últimamente tiene esta dichosa novela q me tiene los sesos sorbidos, así q cuando vyestros quehaceres diarios os lo permitan...SEGUIIIID!!! (q trankila q me he qdado)
Otra cosa mariposa, si aun no ea muuuu tarde, me apunto al Raiparosco. Hay van mus respuestas
A: AYALA (la voz profunda, lástima q hiciera de malo)
B: BODA (y como dice Evelyn en el FB, ojalá q cuando León la casque si la Paca quiere heredar sus Bienes se tnga q casar cn Rai y convivan como matrimonio durante X años para q a la Paca no se le ocurre darle crispys bohemia otra vez)
C: CASTRO (aaaggg)
D: DESIDIA
E: PASARAIPACA
F: FORMULATV
G: GOZO (ya les toca c...ñ...)
H: HIPERVENTILACION (q entre todas las RP hemos agotado los suministros d todos los almacenes pa 1 año jejejjejejee)
Por cierto del episodio d hoy lo q mas me ha gustado d la "Bodaaaaggggg" ha sido cuando Don Anselmo estaba leyendo el pasaje de la biblia y tanto la Montenegro como el Ulloa rememoraban esos dias donde se prodigaban tantos besos y achuchones...me ha encantado...recogiendo babas estoy todavia
#1947
11/06/2013 21:01
¡¡Toma, toma, que no tengo ninguna roja!! 


SUÉLTAME
La noche había caído sobre el pueblo como una dulce capa de tranquilidad. Los niños que alegremente habían pasado la tarde correteando de un lado para otro de la plaza volvieron a sus casas al tiempo que los primeros puestos echaban el cierre. Y poco a poco, mientras los últimos clientes del día iban abandonando la tasca, el silencio fue inundando el lugar para sólo verse interrumpido por el suave taconeo de la mujer que, en ese momento, entraba en la plaza dispuesta a cruzarla.
Había salido de firmar aquellos documentos con una extraña sensación en el cuerpo. La inusitada y excesiva amabilidad con la que había sido tratada en el ayuntamiento la había mosqueado en gordo. Todos sabían que, a la muerte de Salvador, Francisca relevaría su puesto, y todos se esmeraban para caerle en gracia a la mujer, que nunca se había preocupado más de lo debido en asuntos del pueblo, para no ser despojados de su cargo.
Era como si todos los que la rodeaban se estuviesen preparando para que continuara con el legado del Castro, dictando y moviendo según le convenía a su finca y, sobre todo, a su ego. Parecía que todos esperaban que hiciese justo lo que no estaba del todo dispuesta a hacer.
¿Por qué continuar con algo que había sido su tormento durante largos años? ¿Cómo actuar bajo el patrón de lo que había odiado toda su vida?
Bajo aquellos pensamientos había abandonado el edificio, poniendo rumbo hacia la Casona y acabando así con tan largo día. Un día que, para su desgracia, no estaba dispuesto a acabar tan rápidamente.
-Vaya, vaya…- la sorprendieron un par de hombres que le salieron al paso y se colocaron frente a ella, impidiéndole continuar con su camino.
-¿Pero qué joyita tenemos aquí?- le habló el uno al otro.
-Apártense- les exigió, provocando la carcajada del que acababa de pronunciarse. Francisca aprovechó el momento para tratando de esquivarlos, pero ambos hombres fueron más rápidos que ella y, ante lo que consideraron una impertinencia, la agarraron y acorralaron contra la pared más cercana. – Déjenme, se lo ruego,- les pidió esta vez. –Déjenme ahora y les prometo que no les pasará nada- continuó hablando mientras notaba como el menor de ambos, que no el menos corpulento, se acercaba a ella con una lascivia que la hizo temblar de puro pavor.
-Déjala, Alfredo- habló el mayor. – ¿No has visto quién es?- le preguntó tratando de que entrarse en razones, pero el hombre, lejos de hacerlo, colocó una de sus manos sobre el brazo de la Montenegro, intimidándola, acariciándola si a aquello se le podía llamar caricia.
-Vete tú si quieres- le dijo sin apartar sus dilatados ojos de la mujer, -yo me quedaré un rato más con esta delicada hembra-. Sonrió con mezquindad, haciendo que a Francisca se le revolviesen todas las entrañas, asqueada, mientras el acompañante quedaba inmóvil tras ellos, esperando para ser espectador de tan vil fechoría.
-Malnacidos- les espetó con rabia.
Y lo único que consiguió con ello fue incrementar la de su agresor, que alzó su mano dispuesta a estrellarla en la mejilla de la mujer.
-Adelante, pégame- lo retó.
No sería la primera vez que un hombre ejerciese su fuerza contra ella, como tampoco lo sería el hecho de ser tomada a la fuerza, aunque no por ello sentía menos miedo. No por ello gastaría todas sus fuerzas en escaparse de aquel destino.
-Pégame y dejarás de ser un hombre, continuó hablando. –Aunque dudo que en toda tu vida hayas sido algo ni siquiera parecido… Solo un patán, un sinvergüenza es capaz de atacar así a una mujer… Y te juro que esto no va a quedar así, ¿me oyes?- le gritó.
-Vamos, suéltala y vayámonos- le pidió el otro hombre, que dentro de la situación parecía el más cabal.
-Te he dicho que te vayas-. Entre la mujer y su amigo le estaban haciendo perder los nervios, y se vio obligado a gritarle para que callase y lo dejase actuar en paz. -Y tú...- posó su mirada en Francisca. -Tú será mejor que calles y obedezcas, ¿entendido?- la agarró bruscamente del mentón, haciendo que le prestase total atención.
Sintió incluso ganas de vomitar al notar, cual bofetada, el sudor mugriento y el aliento apestando a alcohol que el hombre desprendía. No podían negar que habían pasado toda la tarde en la tasca, y mucho menos que hacía días que el agua no les rozaba siquiera. Eran un par de salvajes, unos desalmados que sin duda eran capaces de cometer una bajeza tan grande como la que amenazaban.
Se removió entre los brazos de su atacante, buscando zafarse de su agarre, pero ese hombre era mucho más fuerte que ella y la bebida le habían hecho perder del todo la razón.
-Suéltame de una vez- le gritó, con desprecio. Y él, viendo que el carácter de la viuda del Castro no era ni mucho menos sumiso, estalló y agarró con saña ambas manos de la mujer para acorralarla completamente entre la pared y su cuerpo.
Ella le volvió la cara, cerró sus ojos y selló sus labios. Asustada y asqueada ante lo que parecía ya un hecho. Pero el mismo revés que había propiciado aquel infortunio, volvió a tornar la suerte de aquella noche y, de repente, la presión que el borracho ejercía sobre ella desapareció, sus muñecas quedaron libres y el nauseabundo olor que desprendía se oxigenó sin mayor dilación.
-Te ha pedido que la sueltes- le habló encolerizado el hombre que acababa de agarrarlo.
Francisca reaccionó entonces al escuchar aquella voz tan masculina, la voz de Raimundo Ulloa, y perpleja observó como él mismo golpeaba al otro hombre para amedrentarlo y alejarlos de allí. Y lo consiguió. El mayor agarró al más joven para retenerlo e impedir lo que se perfilaba como una encarnizada pelea, y ambos se alejaron por una de las callejuelas que desembocaban en la plaza.
-Y que no les vuelva a ver, hijos de satanás- les gritó mientras se perdían ante sus ojos. –Que no les vuelva a ver o no respondo de mis actos- musitó. Girándose hasta encontrar a Francisca apoyada en la pared, con la respiración errática y agitada y temblando cual hoja de otoño a punto de caer. -¿Estás bien?- fue capaz de articular.



SUÉLTAME
La noche había caído sobre el pueblo como una dulce capa de tranquilidad. Los niños que alegremente habían pasado la tarde correteando de un lado para otro de la plaza volvieron a sus casas al tiempo que los primeros puestos echaban el cierre. Y poco a poco, mientras los últimos clientes del día iban abandonando la tasca, el silencio fue inundando el lugar para sólo verse interrumpido por el suave taconeo de la mujer que, en ese momento, entraba en la plaza dispuesta a cruzarla.
Había salido de firmar aquellos documentos con una extraña sensación en el cuerpo. La inusitada y excesiva amabilidad con la que había sido tratada en el ayuntamiento la había mosqueado en gordo. Todos sabían que, a la muerte de Salvador, Francisca relevaría su puesto, y todos se esmeraban para caerle en gracia a la mujer, que nunca se había preocupado más de lo debido en asuntos del pueblo, para no ser despojados de su cargo.
Era como si todos los que la rodeaban se estuviesen preparando para que continuara con el legado del Castro, dictando y moviendo según le convenía a su finca y, sobre todo, a su ego. Parecía que todos esperaban que hiciese justo lo que no estaba del todo dispuesta a hacer.
¿Por qué continuar con algo que había sido su tormento durante largos años? ¿Cómo actuar bajo el patrón de lo que había odiado toda su vida?
Bajo aquellos pensamientos había abandonado el edificio, poniendo rumbo hacia la Casona y acabando así con tan largo día. Un día que, para su desgracia, no estaba dispuesto a acabar tan rápidamente.
-Vaya, vaya…- la sorprendieron un par de hombres que le salieron al paso y se colocaron frente a ella, impidiéndole continuar con su camino.
-¿Pero qué joyita tenemos aquí?- le habló el uno al otro.
-Apártense- les exigió, provocando la carcajada del que acababa de pronunciarse. Francisca aprovechó el momento para tratando de esquivarlos, pero ambos hombres fueron más rápidos que ella y, ante lo que consideraron una impertinencia, la agarraron y acorralaron contra la pared más cercana. – Déjenme, se lo ruego,- les pidió esta vez. –Déjenme ahora y les prometo que no les pasará nada- continuó hablando mientras notaba como el menor de ambos, que no el menos corpulento, se acercaba a ella con una lascivia que la hizo temblar de puro pavor.
-Déjala, Alfredo- habló el mayor. – ¿No has visto quién es?- le preguntó tratando de que entrarse en razones, pero el hombre, lejos de hacerlo, colocó una de sus manos sobre el brazo de la Montenegro, intimidándola, acariciándola si a aquello se le podía llamar caricia.
-Vete tú si quieres- le dijo sin apartar sus dilatados ojos de la mujer, -yo me quedaré un rato más con esta delicada hembra-. Sonrió con mezquindad, haciendo que a Francisca se le revolviesen todas las entrañas, asqueada, mientras el acompañante quedaba inmóvil tras ellos, esperando para ser espectador de tan vil fechoría.
-Malnacidos- les espetó con rabia.
Y lo único que consiguió con ello fue incrementar la de su agresor, que alzó su mano dispuesta a estrellarla en la mejilla de la mujer.
-Adelante, pégame- lo retó.
No sería la primera vez que un hombre ejerciese su fuerza contra ella, como tampoco lo sería el hecho de ser tomada a la fuerza, aunque no por ello sentía menos miedo. No por ello gastaría todas sus fuerzas en escaparse de aquel destino.
-Pégame y dejarás de ser un hombre, continuó hablando. –Aunque dudo que en toda tu vida hayas sido algo ni siquiera parecido… Solo un patán, un sinvergüenza es capaz de atacar así a una mujer… Y te juro que esto no va a quedar así, ¿me oyes?- le gritó.
-Vamos, suéltala y vayámonos- le pidió el otro hombre, que dentro de la situación parecía el más cabal.
-Te he dicho que te vayas-. Entre la mujer y su amigo le estaban haciendo perder los nervios, y se vio obligado a gritarle para que callase y lo dejase actuar en paz. -Y tú...- posó su mirada en Francisca. -Tú será mejor que calles y obedezcas, ¿entendido?- la agarró bruscamente del mentón, haciendo que le prestase total atención.
Sintió incluso ganas de vomitar al notar, cual bofetada, el sudor mugriento y el aliento apestando a alcohol que el hombre desprendía. No podían negar que habían pasado toda la tarde en la tasca, y mucho menos que hacía días que el agua no les rozaba siquiera. Eran un par de salvajes, unos desalmados que sin duda eran capaces de cometer una bajeza tan grande como la que amenazaban.
Se removió entre los brazos de su atacante, buscando zafarse de su agarre, pero ese hombre era mucho más fuerte que ella y la bebida le habían hecho perder del todo la razón.
-Suéltame de una vez- le gritó, con desprecio. Y él, viendo que el carácter de la viuda del Castro no era ni mucho menos sumiso, estalló y agarró con saña ambas manos de la mujer para acorralarla completamente entre la pared y su cuerpo.
Ella le volvió la cara, cerró sus ojos y selló sus labios. Asustada y asqueada ante lo que parecía ya un hecho. Pero el mismo revés que había propiciado aquel infortunio, volvió a tornar la suerte de aquella noche y, de repente, la presión que el borracho ejercía sobre ella desapareció, sus muñecas quedaron libres y el nauseabundo olor que desprendía se oxigenó sin mayor dilación.
-Te ha pedido que la sueltes- le habló encolerizado el hombre que acababa de agarrarlo.
Francisca reaccionó entonces al escuchar aquella voz tan masculina, la voz de Raimundo Ulloa, y perpleja observó como él mismo golpeaba al otro hombre para amedrentarlo y alejarlos de allí. Y lo consiguió. El mayor agarró al más joven para retenerlo e impedir lo que se perfilaba como una encarnizada pelea, y ambos se alejaron por una de las callejuelas que desembocaban en la plaza.
-Y que no les vuelva a ver, hijos de satanás- les gritó mientras se perdían ante sus ojos. –Que no les vuelva a ver o no respondo de mis actos- musitó. Girándose hasta encontrar a Francisca apoyada en la pared, con la respiración errática y agitada y temblando cual hoja de otoño a punto de caer. -¿Estás bien?- fue capaz de articular.
#1948
11/06/2013 21:02
La sola idea de que esos malnacidos le hubiesen hecho daño a Francisca le impedía casi respirar. Y lo peor no era precisamente eso. Lo peor era que en esa ocasión había logrado impedirlo, pero, ¿cuántas veces se habría visto forzada y vejada por Salvador? ¿Cuántas veces a lo largo de aquellos 20 años habría sido golpeada con crudeza por ese desgraciado que ahora se pudría en los confines del infierno? ¿Cuántas?
Aun recordaba su conversación con Rosario, años atrás, después de haber vislumbrado en la mejilla de Francisca una espantosa herida. Y nada pudo hacer para apartarlas de las garras de aquel monstruo. Nada.
Todo cuanto le prometió de niños, todo cuanto planearon de jóvenes, se había visto truncado de la peor de las maneras y aquel castillo de cristal en el que habían planeado vivir, se había hecho añicos ante sus ojos cortando y rompiendo sus corazones en ínfimos pedazos. Y a pesar de los años, cada día seguí muriendo por no tenerla entre sus brazos, por no acariciarla en la noche serena, por no compartir con ella hasta sus más íntimos miedos.
Tanto amor, tantos sueños… Y ante las órdenes de su padre no supo defenderlos. Calló y acató por su bien, por protegerla de una vida infeliz en la más absoluta de las pobrezas. Lo hizo por ella, y ahora se daba cuenta de que no era otra cosa si no infelicidad la que había provocado. No sabía si Francisca hubiese estado dispuesta a dejarlo todo por él, por el amor que estaba dispuesto a entregarle hasta que no le quedasen fuerzas para seguir viviendo, pero pensar en que así hubiese sido le hacía aún más ruin, más cobarde.
No solo había destrozado su vida, si no que había propiciado la desdicha de su tesoro más preciado, su pequeña.
¿Su pequeña? Más de 20 años separados y aun la seguía pensando de su propiedad. Y jamás dejaría de ser así, pues en lo más profundo de sus sueños seguiría reteniéndola entre sus brazos como si el tiempo no hubiese pasado y la orilla del mismo rio que lo había visto crecer, siguiese siendo testigo eterno de tanto amor como le profesaba. La amaba más que a su vida, y ni el mismo diablo lograría alejar de él semejante sentimiento.
Se acercó a ella lentamente, e intentando no incomodarla, y aunque pereciese de ganas por abrazarla, se detuvo a un metro escaso de su persona.
-¿Te han hecho algo?- le preguntó con miedo a que la respuesta fuese afirmativa, a que hubiese llegado tarde, aunque por lo que había visto aquel hombre no había ido más allá por más que aquella fuese su intención.
-No, no, estoy bien- respondió confundida, aun con la respiración desbocada. Abrazó su vientre y su pecho con sus propios brazos intentando controlarse. –Ya creía que ese ser repugnante me iba a…-.
-Ni lo pienses- la interrumpió. Encontrándose con la mirada agotada de Francisca.
-¿Qué más daría una más?- musitó. Aquello la había hecho sentir de nuevo como un trozo de carne, como un objeto al que manejar y tomar a antojo. Incontables veces Salvador había ejercido sus derechos matrimoniales sobre ella, y aunque esta vez hubiese sido diferente el resultado era el mismo.
Sólo a un hombre se había entregado por amor. Y aquel hombre era mismo que ahora tenía frente a ella. El mismo que acababa de protegerla como hacía años que no lo hacía.
Se sintió estúpida por pensar tal cosa, por recordar su niñez y juventud junto a él cuando sus brazos la rodeaban de tal modo que ni el más gélido de los vientos podría destemplarla.
Y por desgracia, habían pasado tantos años desde aquello. Esos dos jóvenes ilusionados habían cambiado de tal manera que ahora no eran más que dos adultos desdichados, al menos ella. Porque no se puede ser feliz cuando aquel al que amas vive apartado de ti, cuando no sientes sus caricias día a día, sus besos noche tras noche. No se puede ser feliz cuando tus sueños te recuerdan constantemente que tu corazón tiene sólo un nombre. Y el de ella tenía grabado el de Raimundo desde que apenas tenía unos 7 años.
Por más que inexplicablemente él se hubiese alejado de ella cuando más felices eran, se sentía condenada a permanecer amándolo el resto de sus días.
-Francisca…- pronunció el Ulloa viéndola tan alicaída. Y ella pareció despertar de su ensimismamiento al escucharlo.
-Será mejor que me vaya, Raimundo, -habló, sintiéndose incómoda ante la situación -hoy ha sido un día demasiado largo- se excusó. Aunque lo único que quería era alejarse de él, tomar distancia para no seguir pensando en todo el caos de emociones que le provocaba su presencia.
-Te acompaño- se descubrió diciendo. No iba a permitir que regresase sola a la Casona, demasiado peligrosa se le hacía la idea teniendo en cuenta el percance que acababa de sufrir.
-No te molestes, Ulloa, sé el camino de sobra y no creo que tenga tanta fortuna como para sufrir dos ataques en una misma noche- bromeó casi sin ganas. Mostrándole a él que no deseaba su compañía, aunque verdaderamente era lo único que anhelaba. –A más ver- se despidió rápidamente y comenzó a caminar en sentido contrario al que habían tomado sus asaltantes.
Necesitaba llegar cuando antes la Casona, despojarse de sus ropas y dormir hasta olvidar todo lo sucedido. Hasta borrar de su mente sus años junto a Salvador, hasta quitar de sus muñecas el dolor provocado por el agarre de aquel malnacido… Hasta apartar de su ser todo lo que Raimundo le hacía sentir.
-Espera- escuchó a sus espaldas, cuando apenas había conseguido alejarse unos metros.
Aun recordaba su conversación con Rosario, años atrás, después de haber vislumbrado en la mejilla de Francisca una espantosa herida. Y nada pudo hacer para apartarlas de las garras de aquel monstruo. Nada.
Todo cuanto le prometió de niños, todo cuanto planearon de jóvenes, se había visto truncado de la peor de las maneras y aquel castillo de cristal en el que habían planeado vivir, se había hecho añicos ante sus ojos cortando y rompiendo sus corazones en ínfimos pedazos. Y a pesar de los años, cada día seguí muriendo por no tenerla entre sus brazos, por no acariciarla en la noche serena, por no compartir con ella hasta sus más íntimos miedos.
Tanto amor, tantos sueños… Y ante las órdenes de su padre no supo defenderlos. Calló y acató por su bien, por protegerla de una vida infeliz en la más absoluta de las pobrezas. Lo hizo por ella, y ahora se daba cuenta de que no era otra cosa si no infelicidad la que había provocado. No sabía si Francisca hubiese estado dispuesta a dejarlo todo por él, por el amor que estaba dispuesto a entregarle hasta que no le quedasen fuerzas para seguir viviendo, pero pensar en que así hubiese sido le hacía aún más ruin, más cobarde.
No solo había destrozado su vida, si no que había propiciado la desdicha de su tesoro más preciado, su pequeña.
¿Su pequeña? Más de 20 años separados y aun la seguía pensando de su propiedad. Y jamás dejaría de ser así, pues en lo más profundo de sus sueños seguiría reteniéndola entre sus brazos como si el tiempo no hubiese pasado y la orilla del mismo rio que lo había visto crecer, siguiese siendo testigo eterno de tanto amor como le profesaba. La amaba más que a su vida, y ni el mismo diablo lograría alejar de él semejante sentimiento.
Se acercó a ella lentamente, e intentando no incomodarla, y aunque pereciese de ganas por abrazarla, se detuvo a un metro escaso de su persona.
-¿Te han hecho algo?- le preguntó con miedo a que la respuesta fuese afirmativa, a que hubiese llegado tarde, aunque por lo que había visto aquel hombre no había ido más allá por más que aquella fuese su intención.
-No, no, estoy bien- respondió confundida, aun con la respiración desbocada. Abrazó su vientre y su pecho con sus propios brazos intentando controlarse. –Ya creía que ese ser repugnante me iba a…-.
-Ni lo pienses- la interrumpió. Encontrándose con la mirada agotada de Francisca.
-¿Qué más daría una más?- musitó. Aquello la había hecho sentir de nuevo como un trozo de carne, como un objeto al que manejar y tomar a antojo. Incontables veces Salvador había ejercido sus derechos matrimoniales sobre ella, y aunque esta vez hubiese sido diferente el resultado era el mismo.
Sólo a un hombre se había entregado por amor. Y aquel hombre era mismo que ahora tenía frente a ella. El mismo que acababa de protegerla como hacía años que no lo hacía.
Se sintió estúpida por pensar tal cosa, por recordar su niñez y juventud junto a él cuando sus brazos la rodeaban de tal modo que ni el más gélido de los vientos podría destemplarla.
Y por desgracia, habían pasado tantos años desde aquello. Esos dos jóvenes ilusionados habían cambiado de tal manera que ahora no eran más que dos adultos desdichados, al menos ella. Porque no se puede ser feliz cuando aquel al que amas vive apartado de ti, cuando no sientes sus caricias día a día, sus besos noche tras noche. No se puede ser feliz cuando tus sueños te recuerdan constantemente que tu corazón tiene sólo un nombre. Y el de ella tenía grabado el de Raimundo desde que apenas tenía unos 7 años.
Por más que inexplicablemente él se hubiese alejado de ella cuando más felices eran, se sentía condenada a permanecer amándolo el resto de sus días.
-Francisca…- pronunció el Ulloa viéndola tan alicaída. Y ella pareció despertar de su ensimismamiento al escucharlo.
-Será mejor que me vaya, Raimundo, -habló, sintiéndose incómoda ante la situación -hoy ha sido un día demasiado largo- se excusó. Aunque lo único que quería era alejarse de él, tomar distancia para no seguir pensando en todo el caos de emociones que le provocaba su presencia.
-Te acompaño- se descubrió diciendo. No iba a permitir que regresase sola a la Casona, demasiado peligrosa se le hacía la idea teniendo en cuenta el percance que acababa de sufrir.
-No te molestes, Ulloa, sé el camino de sobra y no creo que tenga tanta fortuna como para sufrir dos ataques en una misma noche- bromeó casi sin ganas. Mostrándole a él que no deseaba su compañía, aunque verdaderamente era lo único que anhelaba. –A más ver- se despidió rápidamente y comenzó a caminar en sentido contrario al que habían tomado sus asaltantes.
Necesitaba llegar cuando antes la Casona, despojarse de sus ropas y dormir hasta olvidar todo lo sucedido. Hasta borrar de su mente sus años junto a Salvador, hasta quitar de sus muñecas el dolor provocado por el agarre de aquel malnacido… Hasta apartar de su ser todo lo que Raimundo le hacía sentir.
-Espera- escuchó a sus espaldas, cuando apenas había conseguido alejarse unos metros.
#1949
11/06/2013 21:42
Buenas Raipaquistas!!!!
cómo se mueve esto con el Raiparosco!!! ya 102!! jajajaja, me encanta!!!que siga la ruleta!!!
Ahora voy con los relatillos, Sara me encantas!! sólo de imaginármelos me parto!! jejejeje, gracias x dejarnos disfrutar de momnts q en PV no parecen estar x la labor...no se xq...
Y esas gotas del pasado ya las lei x face pero me tienen superenganchada tb desde que las empecé a leer!! son preciosas!! seguid cuando podáis!!!
Y de la serie...bueno poco q decir dadas las circunstancias...q me quedo cn el momnto recuerdos, y q no se yo el tema alcobas como acabará q a Leoncito se lo ve muy interesado..y el rollo del ebanista...no sé yo paquita...jajajajaja , que venga rai al rescate q la liamos!!!
Un besote wapas!!!
cómo se mueve esto con el Raiparosco!!! ya 102!! jajajaja, me encanta!!!que siga la ruleta!!!

Ahora voy con los relatillos, Sara me encantas!! sólo de imaginármelos me parto!! jejejeje, gracias x dejarnos disfrutar de momnts q en PV no parecen estar x la labor...no se xq...
Y esas gotas del pasado ya las lei x face pero me tienen superenganchada tb desde que las empecé a leer!! son preciosas!! seguid cuando podáis!!!
Y de la serie...bueno poco q decir dadas las circunstancias...q me quedo cn el momnto recuerdos, y q no se yo el tema alcobas como acabará q a Leoncito se lo ve muy interesado..y el rollo del ebanista...no sé yo paquita...jajajajaja , que venga rai al rescate q la liamos!!!

Un besote wapas!!!
#1950
11/06/2013 23:54
Claro que llegas a tiempo Paqui, aquí tienes tu rosco.

.

.
#1951
12/06/2013 00:06

Siguiente tanda de preguntas. Gracias a todas por participar. Esto es ser Raipaquistas, no dejarse superar por las adversidades.
¡¡¡¡Animo que ya quedan menos!!!!
Empieza por I: Sentido que les sobra a las Raipaquistas.
Empieza por J: Intención de los guionistas para con las Raipaquistas un día sí y otro también.
Empieza por K: Modo en que queremos que Raimundo deje a León de un puñetazo.
Empieza por L: Animalito ronroneador de la Paca.
.
#1952
12/06/2013 01:04
Allá q voy:
I: IMAGINACIÓN (de la q vamos sobradas todas y cada una d nosotras)
J: PASARAIPACA (se me ocurren varias peo prefiero pasar)
K: KAO (Tngo q reconocer q esta pregunta me ha encantao...jejejeje)
L: LEÓN (de nombre xq parece más bien un corderito)
YA q he perdido la matrícula de honor a ver si llego al Suficiente XD XD XD
I: IMAGINACIÓN (de la q vamos sobradas todas y cada una d nosotras)
J: PASARAIPACA (se me ocurren varias peo prefiero pasar)
K: KAO (Tngo q reconocer q esta pregunta me ha encantao...jejejeje)
L: LEÓN (de nombre xq parece más bien un corderito)
YA q he perdido la matrícula de honor a ver si llego al Suficiente XD XD XD
#1953
12/06/2013 01:35
Wualaaa esto está que arde!!!!! Así me gusta así, que en los peores momentos raipaquistas, esto esté en movimiento!!!! Toma guionistas, las raipacas resurgen y resurgen y vuelven a resurgir!!!!!!
Cuanto raiparosco!!!!! Vamos chicas, que vais genial!!!! Bueno alguna mejor qie otra, pero la idea son los ánimos y las ganas de querer participar. Yo me quedo con unas ganas enormes!!!!! Jajajaja
De PV y la novela mejor hago lo que últimamente, PasaRaiPaca.
Muchos Besotes y gracias mil a las escritoras!!!!!!!
Ayyy esas gotitas!!!!
Cuanto raiparosco!!!!! Vamos chicas, que vais genial!!!! Bueno alguna mejor qie otra, pero la idea son los ánimos y las ganas de querer participar. Yo me quedo con unas ganas enormes!!!!! Jajajaja
De PV y la novela mejor hago lo que últimamente, PasaRaiPaca.
Muchos Besotes y gracias mil a las escritoras!!!!!!!
Ayyy esas gotitas!!!!
#1954
12/06/2013 01:44
Jajajajajjaja.... vamos chicas, vamoooooooos... esos raiparoscos.... que es lo único que vale la pena... porque la novela... ni hablar de ella tengo ganas.... aiiins... en fin...
Vamos seguid jugando... que es muy divertido.... lástima que yo no pueda... jajajajajaja..
Un besazo guapas!!!
Vamos seguid jugando... que es muy divertido.... lástima que yo no pueda... jajajajajaja..
Un besazo guapas!!!
#1955
12/06/2013 01:59
Mejores momentos del capítulo 584.

No, mejores no, sino los peores. Ėsta penúltima escena (el acto final de la boda), mejor no comento.

No, mejores no, sino los peores. Ėsta penúltima escena (el acto final de la boda), mejor no comento.
#1956
12/06/2013 17:03

I: Imaginación, y algo que empieza por P también nos sobra.
J: Joder (aunque también valen sinónimos como putear, fastidiar...)
K: KO (JAJAJAJA
)L: León.
#1957
12/06/2013 20:46
Bueno bueno tercera ronda alla vamos!! 
I : Imaginación (con esas bombillitas iluminamos todo PV) jajajajaaj
J : Jorobar...por no decir otra cosa...en fin sin comntarios
K : K.O. (aunque parece que le van a ahorrar el trabajo...)
L : León, leoncito, leoncio tb conocido por lindo gatito jajajaja
Gracias una vez más chicas!!!

I : Imaginación (con esas bombillitas iluminamos todo PV) jajajajaaj
J : Jorobar...por no decir otra cosa...en fin sin comntarios

K : K.O. (aunque parece que le van a ahorrar el trabajo...)
L : León, leoncito, leoncio tb conocido por lindo gatito jajajaja
Gracias una vez más chicas!!!
#1958
13/06/2013 00:32
Saludos a Todas!
Aqui les va mi parte haber si mejoro en esos resultados!
I: El sentido que nos sobra es La imaginación
J: Ganas que tienen de joder
K: KO (Knock out )
L: Leoncito
El pobre que le queda poco.
Aqui les va mi parte haber si mejoro en esos resultados!

I: El sentido que nos sobra es La imaginación

J: Ganas que tienen de joder

K: KO (Knock out )

L: Leoncito
El pobre que le queda poco.
#1959
14/06/2013 01:15

¡¡¡¡¡Ya estáis casi a mitad del raiparosco!!!!! Dejamos un día más para que puedan contestar las demás y si no, mañana seguiré con el PasaRaiPaca. Esto es como con todo juego, hay jugadores que se quedan a mitad del juego y otros que consiguen llegar al final. ¡¡¡¡Y mañana traeremos una sorpresa!!!!





.
#1960
14/06/2013 14:10
I: Imaginación.
J: Joder.
K: Kao.
L: León.
Eaaa ya está !
J: Joder.
K: Kao.
L: León.
Eaaa ya está !