FormulaTV Foros

Foro El secreto de Puente Viejo

Subforo La Casona

El Rincón de Raimundo y Francisca. 16 años después... ¡Queremos gozo en el otoño de la vida!

Anterior 1 2 3 4 [...] 89 90 91 92 93 94 95 [...] 108 109 110 111 Siguiente
#0
RaiPaquistas
RaiPaquistas
20/08/2012 18:46
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

ANTIGUO HILO
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

HILOS: RAMÓN Y MARÍA
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

REDES SOCIALES
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

VÍDEOS
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

MUNDO ALTERNATIVO
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavidaelrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

HUMOR RAIPAQUISTA
elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas. Paulo Coelho.

#1821
eve2013
eve2013
06/05/2013 04:51
Saludos para todos!!

Nicuxy te a quedado comiquísimo el billboard con la paca.

Saben algo Raipaquistas, me encantaría que los guionistas convirtieran la relación de Raí y La Paca en un aggressive love (un amor agresivo). diablo carcajada

Con eso quiero decir que estos dos se encuentran en un lugar solos y empieza una discusión acalorada que de repente termina en amando se con locura. Agresivamente sin ningún control. Que pierdan el control como cuando eran jóvenes. fiesta Y después aparentan delante de todos un odio que no se soportan.
Los guionistas pudiesen agregarle sitas escondidas con mucha pasión porque están solos. Pero ante los demás un odio para que nadie sospeche.

Please háganme caso Guionistas!!! angel Qué difícil es no poder cumplir un sueño!

Besos para todas. Cuente me que piensan de mi idea?
#1822
saraRYF
saraRYF
06/05/2013 16:51
Caray...me tenéis súper enganchada a vuestros relatos!!!!

Bueno...yo sigo con el mío y espero que os guste. Supuestamente iba a terminarlo ya pero... me he liado un poquito...jeje


Llevaban besándose y acariciándose largo rato. Francisca pensaba en Raimundo,en lo distinto que besaba. Él era diferente. Con solo una caricia despertaba en ella la pasión. León despertaba en ella un interés distinto. Parecía amor,pero no. Era un sentimiento bien distinto sería por saber que todavía despertaba sentimientos en otras personas.

Raimundo se moría de celos. Un Castro estaba tocando a su pequeña,la estaba besando,la estaba acariciando... Deseaba tanto cambiarse de lugar,provocar en ella esas sensaciones.
En ese momento se dio cuenta de que ella ya no estaba enamorada de él,quería darse otra vez a la bebida,pero no. No quería hacer el ridículo,en ese momento creyó que lo más conveniente era irse,escapar,huir de lo visto,de lo presenciado aunque bien sabía que no podía escapar de sus sentimientos.
Estaba decidido,iba hacerlo para no volver. No regresaría.

Esa mañana amaneció con energía,con ilusión. Quería bajar al pueblo,besar allí a León,delante de Raimundo. Quería ver si provocaba en él celos. ¡Seguro que sí!
Asi que,sin más demora,se vistió y bajó al pueblo en busca de León.

León y Francisca salían cogidos del brazo de la Casa de Comidas. Ella sabía que Raimundo estaba muy metido en la construcción de las casas de los aparceros y sabía que todos los días a la misma hora el pasaba por el camino de la ermita. ¡Se lo iba a pasar genial!
Estaban allí,pasaron minutos,hasta un hora. Francisca se decepcionó,no podía ser...¿qué le habría pasado? ¿Estaría bien?

Raimundo no sabía como decirselo a Emilia. No quería hacerla daño. Pero si se quedaba se haría daño él y seguramente que también a Francisca pues mataría a León si le viese junto a ella.
Quería también despedirse de ella pero no sabía cómo.

Francisca estaba sentada en el jardín,tomándose un café. Hacía una tarde espléndida. Sólo faltaba él,Raimundo.
Oyó unas pisadas,sería León. Se dio la vuelta y le vio allí,cabizbajo. En ese momento creyó que se la rompería el corazón,le pasaba algo.
-Raimundo ¿qué te sucede?
-Me voy Francisca
-¿Cómo que te vas? ¿A dónde?
-Me voy lejos,ya no soporto estar más tiempo aquí
-¿El qué no soportas?
-¿De verdad quieres que te lo diga?
-Claro. Me estás preocupando.
-Me muero de celos. No puedo ver cómo te coge del brazo,como te besa,como te acaricia. No lo aguanto.
-Y huyes,¿no? Como siempre,como hace treinta años. Siempre has sido un cobarde,no sé cómo pude enamorarme de ti.
-Yo. ¿Un cobarde? No. No quiero hacerte daño. Sé que le quieres.
-Pues si piensas eso estás muy equivocado. No le quiero.
-Ah,¿no? ¿Y por qué le besas y le acaricias si no lo quieres?
-¿En serio quieres saberlo? Pues te lo diré. Quería que te murieses de celos. Quería que sufrieras.
-¿Lo has hecho aposta? No me lo puedo creer. Eres una bruja.
-Seré todo lo que tu digas. Nunca he dejado de quererte, en muchas ocasiones lo disfracé de celos,tuve que luchar contra los impulsos de lanzarme a tus brazos,de besarte.
-Claro y por eso casi me matas con ese maldito veneno,¿no?
-Te pareceré una cínica pero, cada vez que te lo echaba en el vaso,se me partía el corazón. Aunque no me hubieses descubierto no habría podido seguir. Mi vida no tiene ningún sentido sin ti. Si tu te mueres yo me voy detrás.
-Francisca...
-Madre mía,cuanto he ansiado que me volvieses a llamar así...
-Lo hacía aunque tú no me escuchases.

León lo había escuchado todo,nunca se lo hubiese imaginado,¡le había estado utilizando! Pero eso no iba a quedar así.
Ya perpetraría algo para vengarse de él y poder vivir por siempre junto a ella.


UN BESAZO A TODAS Y A POR ESTA SEMANITA QUE PINTA FUERTE!!!!!
#1823
Paqui76
Paqui76
06/05/2013 21:02
muuu bonito saraRFY, muuuu bonitooooo
como q lo ibas a terminar???? asi ni se te ocurra dejármelo....yo q iba leyendo y leyendo imaginándome un buen jardining y zzzzaaaassss mi gozo en un pozo y ahora me toca esperar....uuuffff

Se os esta pegando el síndrome del "LIONISTA" ESTO NO SE HACEnonono


carcajadacarcajadacarcajada
#1824
nicuxy
nicuxy
07/05/2013 01:57
De películas como Novia a la Fuga....llega de manos de The Paca's Screen Collection, hoy para todos los cines raipaquistas en general!!!!!

Las que no hayáis visto el premium.....mañana entenderéis la peli.

elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida
#1825
Sonia1919
Sonia1919
07/05/2013 02:06
Que grande eres Nicuxy, si con la película "El otro lado de la Casona" me partí de risa, con "Atrápame si puedes" me has matado, jajajajajajaajaj

Nos ha salido un poco cobardica este León, le viene grande nuestra Paca, jajajajajajajajjaja



.
#1826
Kerala
Kerala
07/05/2013 10:47
Nicuxy me parto contigo jejeje tus montajes son buenísimos carcajadacarcajada

Y chiquitinas, Sonia y Sara, continuad con los relatos... que luego decís de mí, que lo dejo en lo mejor...

Semana interesante se nos presenta. Yo con ver a mi Ulloa celoso, ya disfruto

¡Besos!
#1827
paquirai
paquirai
07/05/2013 13:10
A las buenas, buenaaaaaas!!!!


A ver esas artistas foreras raipaquistas.....

Las magas del papel y pluma...

Las nuevas guionistas de PV, que saben que es lo que queremos...

No dejeis nunca de escribir....guapaaaaas!!!! bravobravo



Y ahora, me vais a permitir un inciso, y dedicarle estas lineas a mi gemelilla del alma...

Esa que me alegra las noches con sus montajes... y hace que por las mañanas tenga la energía al

100%... y empiece los dias con una sonrisa.

Esa que sabe decirme las cosas oportunas en el momento oportuno...

Esa que sabe spoilear como nadie, y hace que viva la novela con hiperventiles muertes y

resucitaciones a través de una pantalla...

Esa, que es mi geme, y como tal.... me conoce como la madre que me parió....

Así es que GEME, gracias por todo lo que me aportas, las sonrisas, la compañía whatsapera, la

facebookera...

Y ya, que me pongo ñoña... y el hiperventile de esta tarde es peor... jajajajajaj


A las demás... mantengamos vivo este foro... al menos que sea por María y Ramón....

un besazo perlas...
#1828
vivienohara39
vivienohara39
08/05/2013 13:41
Hola Raipaquistas!!! cómo van esos hiperventiles?? xq vaya semanita ns están dando, vamos a colapsar la sanidad nosotras solas!!jajajaja

Lo primero CHAPÓ a las artistas y a las escritoras!! bravo
esas pelis lo mejor, no sé con cuál me reí más, pero son geniales!! jajajaja Y los relatos puff intrigada me tienen!! quiero ver esas continuaciones que nos habéis dejado muchos frentes abiertos!!! esa boda exprés ( q dudo algún día nos dejen ver en la pantalla aunque la esperanza es lo último que se pierde y más cn estos dos jajaja) , luego la escena declaración en el jardín y al gatito escuchando (vamos la otra cara de la escena q nos han regalado jajaja, m nkntan los celos x la Paca vengan x donde vengan XD), y como no ese relato de "amor frágil " que me tiene superenganchada, ya se que te tenemos un poco explotada tb cn los celos x otros lares, pero esq ver la cntrapartida del León fiero m nkta!!! no dejes de terminarlo Ruth!! angel

También quería daros las gracias x los vídeos que colgais en el canal de youtube, no sé quién se encarga , pero alegráis mis fines de semana y momntos como los cristalitos... lengua

Y ya de la serie, pues que estoy disfrutando como una enana!! ver a nuestra Paca en plan femme fatal, me está dejando loca, y es q no dejará de sorprenderme, eso sí en todas sus versiones me encanta!! especialmente x la gran María Bouzas que está detrás permitiéndonos disfrutar de cada uno de sus matices GRACIAS!! Aunque tampoco se queda atrás nuestro querido rai y su cara de ¿cómo? tú y mi Paca? que te lo has creído!!diablo jajajaja, su entrada al jardín colosal carcajada , deseando estoy de ver la continuación jeje

Y el que me tiene un poco cn la mosca detrás de la oreja es nuestro Leoncito preferido....aunque m nknta detrás de nuestra cacique preferida, algo me huele a chamusqina..cn los avances y esas cosis q se ven x ahí unido a su gran apellido.. hum para mí que vendrá cn sorpresa!! y no puedo estar más impaciente x verla!! jaja

Bueno y eso es todo creo, que ya se me ha ido de las manos....jajaja

Un besazo guapas!!!! y MIL GRACIAS A RAMÓN Y MARÍA POR DEJARNOS DISFRUTAR DE SU TALENTO!! sonriente
#1829
Kerala
Kerala
08/05/2013 14:10
¿Puede alguien resistirse a esta mirada?

elrinconderaimundoyfrancisca16anosdespuesqueremosgozoenelotonodelavida

¡Adoro a Raimundo Ulloa celoso! ¡Es lo más! Disfruté muchísimo cuando fue nuestra Paquita la que estaba celosa (allá antaño, cuando la bicha pelo paja). La trama no me gustó pero ver a Francisca celosísima de que tocaran a su hombre, fue genial. Y no olvidar la escena entre ella y la bicha en la que renuncia a su gran amor por la felicidad de éste. Escena MEMORABLE.

Ahora estamos en el caso contrario, y dudo mucho que nuestro Rai se muestre tan generoso en ese sentido jajaja. No le veo yo reunido con León diciéndole que renuncia a su chiqui para que pueda ser feliz. ¡De eso nada! Feliz solo con él carcajada

A la Paca se le van a poner las enaguas a punto de nieve (Cuquina dixit) cuando se entere que Raimundo está celoso. Y es que ese par de maromos para ella sola... vamos, ni en sueños se había visto en otra carcajada

En fin, que solo espero que la cosa vaya bien. Hasta el momento me gusta cómo lo plantean, así que crucemos los dedos angel A ver cuándo León va sacando las garras, aunque ayer en la charla que tuvo con Raimundo, puso una cara de loco que te mueres. ¡Qué yuyu!

Un beso morenas!

Ainhoa, del canal Raipaquista en YouTube me encargo yo, aunque en ocasiones suelo recibir ayuda de María José.

EDITO: que se me olvidaba... En cuanto a los relatos, prometo seguir pronto, de verdad. Que este finde me habéis tenido en Facebook con los "Celos" carcajada y no he podido escribir nada del otro. Pronto otro capítulo
#1830
saraRYF
saraRYF
08/05/2013 16:55
Hola,chicas!!!!

En primer lugar he de decir que muero al ver al Ulloa de esa guisa. Uffffffff celoso!!!! Me encanta!!!

En cuanto al relato tengo que decir que sí, soy una lionista pero no en el sentido que os figuráis si no en el sentido de que quiero liarlos pero YA!!

Kerela, Sonia esperamos la continuación con mucha ansia.

Nicuxy tus pelis fabulosas,haces que me ria mucho así que MUCHAS GRACIAS!!

Y ahora os dejo con el final... Espero que os guste!!





Estaba lleno de ira,no podía tolerarlo. Se habían reído de él. "Está bien,ya sé que he de hacer" dijo para sí.
Lo iba hacer,aunque se convirtiera nuevamente en un asesino. Quería secuestrarlo y probablemente matarlo. Tenía que tenderle una trampa y llevarle a las caballerizas de aquella mansión de la que le habló Francisca.

-Raimundo,le han traído una nota. Creo que es de León.-informó Alfonso.
-Gracias yerno -contestó

Raimundo leyó la carta y se preparó para acudir a su llamada.

Francisca también se estaba preparando,había quedado para dar un paseo con el amor de su vida. Estaba muy ilusionada. Probablemente tuviesen otra oportunidad. Se puso el abrigo y se encamino hacia el río.

Raimundo había llegado a su destino. Tenía intriga por saber qué quería León de él. Se oyeron unos pasos. Se dio la vuelta. Era él.
-Raimundo le agradezco que haya decidido venir
-No ha sido nada. ¿Qué quiere de mí?
-Lo sabrá inmediatamente.
En ese momento entraron dos hombres que,si mal no recordaba eran mandados de Mauricio. Le agarraron los brazos por detrás,le sentaron en una silla y le ataron. Raimundo no tenía ni idea de a qué se debía aquello.

Francisca se extrañó,era la primera vez que Raimundo llegaba tarde a una cita. Había pasado ya mas de una hora. Por el camino pasaba su capataz.
-Mauricio ¿has visto a Raimundo?
-Si,señora. Iba a reunirse con León
-¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto?
-Si,a los dos. Raimundo iba a verle y León me ha pedido dos hombres fuertes.
-¿dos hombres fuertes? ¿Para qué?
-No lo sé,no me lo dijo.
-¿Hacia donde fue?
-Creo que a la mansión,¿la acompaño?
-No. No hace falta.
Francisca se dirigió a prisa hacia la mansión. Si pasaba lo que se temía no tenía tiempo que perder.
Al llegar a las caballerizas lo vio. Estaba atado en una silla,al lado León con una navaja y una garrafa de combustible. No podía ser,tenía que evitarlo a toda costa. León la cogió en volandas y la apartó.
-Amor,no te preocupes,no le va a doler.-dijo León
-Lo primero,no consiento que me llames amo y y lo segundo déjale en paz o te las verás conmigo. Si lo matas no te volveré a dirigir la palabra,sin embargo si le sueltas,puede que lleguemos a un acuerdo.
-¿A qué acuerdo,Francisca?
-A uno que nos puede interesar a los dos. Si dejas a Raimundo libre soy tuya.
-Pero Francisca...-intervino Raimundo
-No te creo-dijo León
Francisca se acercó a él y le besó con fuerza fingiendo pasión. León se desarmó y la creyó.
-Está bien,Raimundo eres libre.
Nada más soltarle una cuadrilla de guardias civiles se presentó allí,cogieron a León y se lo llevaron detenido.
Francisca se acercó a Raimundo
-Por fin juntos,mi vida
Se dieron un beso infinito. Francisca le cogió de la mano y le guió hacia la puerta principal de la mansión. Abrió y entraron. Francisca se fue desabrochando el vestido,Raimundo la camisa. Por el camino se iban devorando a besos. Por fin llegaron a la habitación. Raimundo la aupó y la depositó en la cama con delicadeza.
-Raimundo,te quiero. No me dejes nunca.
-Francisca no te voy a dejar nunca. Y yo te quiero mucho más.
Ella empezó a desabrocharle el pantalón a la vez que él paseaba su lengua por su cuello. La quería,la amaba. No entendía porque había estado tanto tiempo sin ella.
La noche fue testigo de la pasión con la que se condujeron. Las estrellas fueron partícipes de la unión de sus cuerpos,de los jadeos y esa mansión fue testigo de esa noche y otras que sin duda pasarían después. Siempre juntos. No se iban a separar. No ahora que se habían encontrado después de tantos años. Todo el pueblo fue testigo de la unión ante los ojos de Dios. Mucha gente se emocionó pues no pensaban ver esa escena nunca y otros tantos como Tristán y Emilia se dieron cuenta de la hermosa pareja que hacían. Francisca siguió con su carácter cosa que a Raimundo le volvía loco y Raimundo siguió con su ironía y con su orgullo cosa que a ella la gustaba a rabiar.
Y así fueron pasando los obstáculos de la vida. Juntos. Regalándose su compañía,su cariño,su ternura. Juntos por siempre.
#1831
Paqui76
Paqui76
08/05/2013 20:46
Olé, Olé, Olé! !! Peazooo d final q le has dado al RELATOOO...Ojalá esto mismo lo veamos en la serie aunq sea durante yna milesima d segundo.

MUCHAS GRACIAS SaraRYF.

ViSto en el episodio d hoy q decir. ..q me encanta como dice Ahinoa...disfruto como una enana viendo a la Montenegro en plan Femme Fatal...y al Ulloa comiendose a León por el mero echo d arrimase a su "palomita-arpia"...jajajaa...deseando estoy q llegue las 17.30h d mañana (xq m resisto a ver el premium, xo si qreis contarlo por mi Pa'lante) para ver la continuación d la merienda de hoy en el jardin, la cara de la Paca de "eha y este q hace aqui, con lo cuca q me he puesto para este lindo gatito" y la conversación d la biblioteca hablando sobre "el escocido del Ulloa"
#1832
nicuxy
nicuxy
09/05/2013 00:28
Hola mis raipacas. Uffff esto de tardar un pelín en escribir.....luego me toca ir por partes.

Esa boda esa boda eh!!!!!! Jajajaja Sonia en escena no se si lo veremos algún día como dicen por aquí, pero ya por lo menos la he leído encantadisima!!!! Algo es algo no??

Ruth esperamos con ansias vivas tu relato de celos también y si, esa mirada de Raimundo es descomunal. A mi también me encanta verlo celoso. Disfruté cuando la Paca y ahora con Rai, el momento Mariana contándole que merendó León en la casona y el momento escucho y luego salgo y digo, interrumpo algo!? para mí han sido lo más!!!! Impresionante el Ulloa. Y la Paca de femme fatal como decís, es que está mujer tiene mil caras, siempre te sorprende.

Lau que relataco, me ha encantado el final. Gracias por vuestros relatos porque cuando los premiums te dicen poco, como el de hoy para mí, luego viene una, lee y se le cambia el ánimo jajaja. Y de nada, el raipaquismo da creatividad e imaginación, jajaja a unas con la pluma y el papel, a otras escenificando, modo normal o modo comedia. Jajajajaja

Y ahora a mi geme, que ya le toca. Jajaja. Ains que maja eres eh. Mira como no se si el día que vea a María o a Ramón, me atreveré a soltar palabra alguna de los nervios y emoción que tendré, de tenerlos delante, lo pondré por aquí. GRACIAS María y Ramón por vuestro talento, por vuestra magnífica interpretación y por ser como sois, porque gracias a ello, hay un Raimundo Ulloa por el que se nos cae la baba y una Francisca Montenegro que nos encanta por muy mala que sea. Jajaja y GRACIAS también porque debido a este foro, a PV y al raipaquismo, he conocido gente divina, pero sobretodo a mi geme, que está ahí aún sabiendo del pacometro tanto positivo como negativo. Que si fuera mi geme de verdad, no sería tan idéntica!!!!! :p Y si, ya que a mi el ñoñerio cual Paca, un rato!!!!!! Para zalamera, María Castañeda!!!! Jajaja

Por último, deseando verle la patita al León feroz, porque no me creo yo que esa foto spoiler de la hoguera sea cosa ajena al Castro. Y entre los ojos de loco que puso cuando Rai le dijo que aún amaba a Francisca y esas huidas y esas formas para con la Paca, no me gustan un pelo. Algo trama y ahora empiezo a creer que es contra los dos.

Besotes!!!!
#1833
EllenRipley
EllenRipley
09/05/2013 01:40
Una canción para Raimundo y Francisca.

Célia - "Nosso amor"



Y aquí es la traducción, desde Portugués, de la canción.

"Nuestro amor no puede terminar así,
Me pregunto qué he hecho,
Quería entender tus razones,
Por que has acabado todo así, por que has terminado todo así.

Mi amor,
Mis ojos se empeñan en no querer llorar,
Pero no pueden detener,
La lágrima del amor que cae,
Causada por la angustia del vacío.

Amo, te amo tanto,
Y cada día que vivo la mayor parte de tu amor,
Sufro con tuya ausencia,
Pero su imagen siempre llevo conmigo, dentro de mí.

Amo, te amo tanto,
Y cada día que vivo la mayor parte de tu amor,
Pero estoy feliz así,
Porque un día tuve la oportunidad de entregarme,
A este amor que es toda mia vida."
#1834
Sonia1919
Sonia1919
10/05/2013 13:42
Chicas aquí tenéis el final de esta boda, espero que os haya gustado.


Se quedaron en silencio, mirándose el uno al otro. Raimundo la agarró de la cintura y la acercó a él. Apartó uno de sus mechones revueltos, colocándolo detrás de la oreja y volvió a recorrer esa distancia para ahora acariciar su rostro, acercándose lentamente a ella. A los pocos segundos Francisca pudo notar como Raimundo rozaba sus labios con los de ella. Primero solo fue eso, un leve roce, pero luego profundizaron en ese beso, explorando cada rincón de los labios del otro. Sin ninguna gana se separaron para recuperar el aire.

-Por fin solos. -Dijo Raimundo dando un fuerte suspiro de alivio.

-Sí, pensé que nunca se marcharían. -Contestó cogiéndolo del brazo.

-Vamos Francisca, subamos arriba. –Dijo mientras le cogía la mano para que lo siguiera.

Abrazados subieron a la alcoba.

-Necesito que me ayudes con esto, estoy deseando quitármelo. -Dijo volviéndose de espaldas y recogiéndose el pelo.

La chaqueta y la corbata de Raimundo habían desaparecido cuando los últimos invitados se habían marchado y los primeros botones de la camisa ya están desabrochados. Se acercó a ella y vio que había una cremallera oculta por una fila de botoncitos. Besó su cuello y comenzó a bajar la cremallera. A Francisca se le había puesto la piel de gallina y temblaba ligeramente, pero no a causa del frío. Deslizo los dedos por el vestido y lo bajó. La tomo de la mano y la ayudó a salir del circulo que formaban la seda y el tul.

Francisca se acercó a Raimundo con los ojos irradiando amor. Nunca la había visto tan bella, con su piel reflejando la luz de las velas y su pelo cayendo por la espalda…

Sus manos se acercaron a su cintura para sacan la camisa del pantalón. Sus dedos se dirigieron hacia los botones de su camisa. Raimundo tuvo que controlar la respiración cuando Francisca deslizó la camisa por sus brazos.

Raimundo pudo ver el suave rubor de Francisca. Le acarició la mejilla, llevó de nuevo sus manos hasta su cintura y tiró de ella para acercarla y besarla como si eso fuera lo único que necesitaba para vivir y así era, ella era el único motivo de su existencia.

Sus brazos subieron hasta su cuello para acercarse aún más a él. Comenzaron a besarse y no rompieron el beso hasta que quedaron sobre la cama.

Sus manos se dirigieron al pecho de Raimundo rozando suavemente la piel con sus dedos. Se miraron para darse un profundo y hambriento beso.

Respiraban aceleradamente, trataban de memorizar todo aquello para guárdalo en su mente y en su corazón, para no olvídalo jamás.

Francisca cerró los ojos, estaba siendo invadida por sensaciones que la estaban enloqueciendo, no sabía qué hacer, pero su cuerpo sí. Se amaron hasta que no pudieron más.

-Mi esposa. - susurró Raimundo, mientras se recostaba y tiraba de ella para traerla a su lado.

Sus cuerpos estaban fríos de sudor, así que usaron las sábanas para cubrirse y se abrazaron fuertemente. Permanecieron abrazados hasta quedarse dormidos, sedados por el amor que sentían.

Cuando despertó vio el brazo de Raimundo rodeándola y sonrío cuando lo sintió acurrucado detrás de ella. Se acercó más a él y su brazo se estrechó más alrededor de su cintura, se giró hacia él dejando un rastro de besos por su rostro. Él la besó en la frente y comenzó a levantarse.

-Aguarda, ¿A dónde vas? –dijo al ver que se levantaba de la cama.

-¿Qué te parece si nos damos un baño juntos y luego bajamos a desayunar? -contestó con una sonrisa pícara.

-Pareces un chiquillo –le dijo con una sonrisa.

-Así me siento estando a tu lado –contestó tirando de ella para que se levantara de la cama.

Raimundo se encontraba ya dentro del agua, Francisca ante la atenta mirada de Raimundo se fue acercando a la bañera, entró en ella despacio y apoyándose en su hombro, se recostó sobre su pecho. Raimundo la agarró por la cintura y empezó a darle besos en el cuello.

-Te quiero, señora Ulloa. -le susurró al oído.

-Yo también, Raimundo… Ulloa. -le respondió riendo.

Raimundo la abrazó más fuerte, cogió la esponja y empezó a pasarla por todo el cuerpo de Francisca despacio, frotando todo su cuerpo. Ninguno de los dos hablaba, simplemente, disfrutaban del momento. El agua caliente, las caricias y los besos les relajaban tanto, que a punto estuvieron de dejarse llevar de nuevo por la pasión.

-¿Bajamos a desayunar? -preguntó Raimundo alcanzando una toalla y cubriendo a Francisca con ella.

-¿Tienes hambre? –le preguntó bajando las escaleras mientras la besaba en la mejilla.

-Estoy famélica. -respondió sin poder ocultar la felicidad que la embargaba.

A mediodía, Raimundo y Francisca se encontraban listos para partir.

Tristán, Soledad, Emilia y María les acompañaron hasta la estación del tren que les llevaría a Valencia, donde les aguardaba un barco que les llevaría a las Américas.

Las reacciones no fueron muy diferentes a lo normal, Soledad lloró de la alegría mientras abrazaba a su madre, Emilia sonreía y manifestó su dicha, Tristán les dedicó una de sus bromas y María unas lágrimas de felicidad y recordándoles que le trajeran algún presente. Todos estaban despidiendo a la pareja en el andén de la estación, cuando el silbato anunció la salida del tren.

-Padre, cuide bien de mi madre –dijo Tristán enternecido.

-Pásenlo muy bien, les echaré de menos –dijo María dándole un fuerte abrazo a su madrina.

Finalmente salieron con dirección a Valencia. El viaje duro varias horas. Al llegar entraron en un café a esperar que llegara la hora de partir.

Era su primer café a solas lejos de Puente Viejo. Cara a cara. Sin más compañía que la de su propia presencia. Podían hablarse, decirse, quererse. Tenían la mirada puesta el uno en el otro. De vez en cuando sus manos se entrelazaban. Manos juguetonas y ligeramente temblorosas por la emoción. Los dedos de Francisca acariciaban suavemente las manos de Raimundo. Recordaban el pasado, momentos felices que pasaron cuando eran jóvenes, recuerdos que habían mantenido en sus memorias esperando este momento.

Salieron del lugar y subieron al carruaje que les trasladaría al puerto, donde les aguardaba el barco que les llevaría en su viaje de luna de miel a las Américas.

Este era el principio de una vida juntos, una vida que había tardado demasiados años en llegar, una vida en la que al fin podían estar juntos y para siempre. A partir de ahora, nada ni nadie podría separarlos de nuevo, se amaban e iban a aprovechar cada minuto juntos, a recuperar todo el tiempo perdido en absurdas peleas que no hicieron otra cosa, que negarles la felicidad que tanto habían ansiado. Ahora todo quedaba atrás, ya nada del pasado importaba, sólo miraban al futuro, un futuro que se percibía feliz, como siempre debió ser, como así seria a partir de ahora y durante el resto de sus vidas.

Mientras miraban el atardecer desde el barco y bajo el último rayo de sol, se dieron un largo y tierno beso.

Fin



.
#1835
eve2013
eve2013
10/05/2013 14:40
Que belleza de relatos. Ojalá los guionistas los tomasen en cuenta.

Un beso a todas mis Raipaquistas!!
#1836
Kerala
Kerala
10/05/2013 22:16
Dejo aquí el relato que subí a Facebook, que María José me ha dicho que no pudo leerlo carcajada
Aquí lo tienes, guapa!

CELOS

[/b]


Emprendía de nuevo el camino de regreso al pueblo, después de haberse presentado en casa de su hija y no encontrarla allí. Sonrió de medio lado pensando en su pequeño despiste. Siendo esa misma noche la proyección del cinematógrafo y habiendo sido Emilia una de las grandes impulsoras de su llegada a Puente Viejo, lo más lógico es que su hija se encontrara revoloteando por la plaza, comprobando que todo salía como debía.

A pesar de los últimos acontecimientos… Esa misma tarde se había atrevido por fin a contarle la verdad sobre lo acontecido aquella fatídica noche en la que sus verdaderos padres perecieron. De no haber sido presionado por Alfonso, jamás lo habría revelado. Se trataba de una herida ya cerrada y que había costado demasiado cicatrizar como para reabrirla de nuevo. Sin embargo, su alma había percibido cierto alivio con la confesión. Al menos, a los ojos de Emilia, había limpiado su imagen.

Se trataba de una agradable noche de primavera. Ideal para disfrutar de una distracción como aquella, y además, si colaboraban en una buena causa como la de ayudar a Hipólito y Quintina, tanto mejor. Decidió aparcar por unas horas aquellos pesares que ensombrecían de nuevo sus días y pasar una agradable velada junto a sus hijos.

Le habría encantado compartir esos momentos con ella, con Francisca. Todos sus intentos por apartarla de su mente y de su corazón, habían resultado infructuosos. Seguía teniéndola demasiado presente en sus horas. Y más cuando un acontecimiento tal ocurría en el pueblo. Habría resultado maravilloso tomar su mano en la íntima oscuridad que llenaría la plaza, mientras la sucesión de imágenes proyectadas les narraban una historia.

Tal vez debería dejar aquellas ensoñaciones que solo le traían pesar. Con toda probabilidad Francisca estaría apoltronada en la Casona sin desear mezclarse con la gente del pueblo. Suspiró apesadumbrado. Simplemente, tan solo, deseaba estar con ella. Sin importar el lugar, el momento o el motivo.

Solos ellos dos.

Escuchó cada vez más cerca la algarabía de la plaza. Estaba seguro que estaría a rebosar, pues los parroquianos sabían arrimar el hombro cuando alguien de verdad lo necesitaba. Él mismo había adquirido un par de entradas para ver la película, pero se las había regalado a unos muchachos ansiosos por admirar aquellas mágicas imágenes en movimiento. Aunque seguro que a Emilia debía de quedarle alguna para él.

- ¡Padre! -, sonrió cuando su hija se acercó a él al verlo entrar. - Me alegro que se haya animado finalmente a venir, ¿dónde se había metido? -.

Frunció el ceño extrañado al ver los intentos de Emilia por apartarle del camino de la Casa de Comidas, hacia donde se dirigía. - Fui a buscarte a casa, pensando en conversar un rato contigo acerca de lo que hablamos esta misma tarde, pero tonto de mí, no se me ocurrió pensar que con esto del cinematógrafo, lo más probable es que te encontraras por aquí -.

- Pues claro, padre, ¿dónde iba a estar si no? Todo esto ha sido idea de Alfonso, y aunque lo último que deseo en estos momentos es sonreír, Hipólito nos necesita -.

Alzó la mano hasta acariciar la mejilla de la mujer. - Siento que todo esto nos haya vuelto a salpicar, Emilia. Siento haberte hecho sufrir nuevamente -.

Ella apartó la mirada unos segundos, dirigiéndola a un punto en concreto, tras su espalda.

- Usted no ha tenido culpa, padre. Y siento que haya cargado con algo en lo que nada tuvo que ver. Mis padres fueron asesinados y el responsable en algún momento pagará por ello, descuide -. Volvió a mirar a Raimundo y sonrió. - Pero esta noche mejor dejemos este tema. No es el momento -.

Quiso volverse. Dirigir su mirada hacia donde lo había hecho la de su hija segundos antes, pero una vez más, Emilia tiró de él impidiéndoselo. - Emilia, ¿qué haces? ¿Es que ocurre algo tras de mí? -. Empezaba a estar intrigado en demasía.

- ¿Qué va a ocurrir? Tontunas suyas, padre. Ande, venga conmigo -. Tiró de él para llevarle lo más lejos de la Casa de Comidas. A pesar de que su padre lo negara una y otra vez, estaba convencida de que verlos juntos no le iba a hacer ni pizca de gracia. - Este es el mejor lugar para ver la película -.

El mejor. En la otra punta de la plaza.

- Emilia, no tengo entrada y no deseo ocupar el asiento que corresponde a otra persona -. Se soltó del brazo de su hija. - Lo mejor será que vea la película desde la taberna -.

- No, espere por favor, le aseguro que aquí estará mucho más cómodo… -. Quiso agarrarle, evitar por todos los medios que su padre pudiera ver a Castro con la Doña, pero fracasó estrepitosamente.

Raimundo se había quedado muy quieto, con la mirada fija en ellos. Sintiendo como el suelo se abría bajo sus pies, y un sentimiento empezaba a tomar forma en su interior. Al fondo, junto a la casa de comidas estaba León Castro. Sonriendo. Tomando su mano mientras ella le devolvía la sonrisa.

- Francisca… -, susurró. - Francisca… -.
#1837
Kerala
Kerala
10/05/2013 22:17
¿Qué es lo que estaba sucediendo? ¿En qué momento ocurrió? Tan ensimismado estaba en su propio mundo, en sus propias cuitas, que no lo había visto venir. Tal vez estuviera lanzando las campanas al vuelo y sus ojos le hubieran jugado una mala pasada. Pudiera ser que tal cercanía entre León Castro y Francisca, no fuera tal.

No, no podía ser.

Lo mejor sería acercarse a saludarlos. Nada malo existía en ello, es más. Sería descortés por su parte no hacerlo. Mantenía una relación más o menos buena con León y daría pábulo a las habladurías del pueblo si ahora evitaba su presencia. En cuanto a Francisca, bastante habían dado que hablar con su relación y posterior ruptura como para incrementar los rumores.

- Iré a saludar -.

Su tono de voz parecía neutro. Frío. Tal vez por eso a Emilia le pareció la peor idea del mundo. La proyección estaba a punto de comenzar y la plaza estaba a rebosar de parroquianos que no iban a perder detalle de lo que allí aconteciera, entre ellos tres. No podía permitirse que su padre diera un espectáculo público. Porque eso es lo que sucedería. Lo percibía en su mirada, o en la rigidez de su espalda.

- Padre, será mejor que lo deje estar -, puso una mano en su espalda. - ¿Qué gana usted con acercarse hasta ellos? Seguramente la Doña le terminara despachando con cajas destempladas -. Raimundo miró a su hija a los ojos, y ella vio el fulgor de los celos en su mirada. Se imaginaba perfectamente cómo podría sentirse. Tal y como estaría ella si en vez de Doña Francisca, fuera Alfonso quien estuviera con otra mujer.

Lo cual le confirmó que, a su pesar, su padre seguía enamorado de ella. Algo que realmente siempre había sospechado. Ambos eran caras de una misma moneda. Incapaz de entender al uno sin el otro. En el amor y en el odio.

- He de hacerlo, Emilia. Te prometo que me comportaré como un caballero, ¿satisfecha? -.

Sería inútil retenerlo. Si no se acercaba en ese instante lo haría más tarde, incluso en mitad de la proyección. Así que cedió, no sin antes acercarse a Alfonso para darle aviso por si tenía que mediar entre aquellas tres personas.

Con cada paso que daba acercándose a ellos, mayor extrañeza sentía. Como también sentía algo que le retorcía las entrañas con cada sonrisa que Francisca prodigaba. Con el rubor que le pareció percibir en ella cuando León se inclinó hacia su oído para hacerle una confidencia. Cualquiera que los viera en ese instante, pensaría en una pareja de enamorados.

Y eso, le mataba por dentro.

- Buenas noches -.

Saludó cuando estuvo junto a ellos. Mirando fijamente a Francisca, que se mostró repentinamente azorada con su presencia. León sin embargo, sonrió ante su llegada y se levantó sonriente, ofreciéndole su mano.

- ¡Raimundo! ¿Cómo le va? Pensé que había marchado a su casa y renunciaba a presenciar la película -.

Tardó unos segundos el volver su mirada a él y responderle. - Pues ya ve. Después de todo sí me apetecía pasar una agradable velada con las gentes de Puente Viejo. ¿Cómo estás, Francisca? -. Obvió de pronto a León para dirigir su mirada a ella. Penetrante. Intensa. Profunda. - Reconozco que me sorprende encontrarte aquí, y sobre todo, acompañada -.

Recalcó aquella última palabra con toda la intención, aunque en el fondo sabía que se podría estar descubriendo demasiado. Se suponía que no deseaba saber nada más de Francisca después de cómo terminaron. Él por su camino y Francisca por el suyo. Y sin embargo, unos terribles celos le consumían con la sola idea de que otro que no fuera él, pudiera disfrutar de su compañía.

- Reconoce que no son abundantes las ocasiones en las que divertimentos como este llegan al pueblo -, le contestó ella fingiendo que no le temblaban las piernas. Que no se sentía como si estuviera cometiendo el más grave de los adulterios. Su corazón seguía latiendo por aquel hombre que estaba de pie frente a ella, y no por aquel que la había acompañado. - Decidí tomarme la noche libre y León accedió a acompañarme -. Deslizó lentamente su mirada por la plaza, con un extraño brillo en los ojos. - Es la mejor idea que he tenido en años -.

Raimundo no podía dar crédito a lo que sus ojos veían. Francisca parecía…feliz. Relajada. Como lo estaba antes de que todo se desmoronase entre ellos. Y no era él quien estaba a su lado. Quien le provocaba esa calidez en la mirada.

Los ojos de Francisca llegaron de nuevo hasta Raimundo, y algo chocó entre ellos. Tensión, dudas, miedo. Celos. Amor. Un cúmulo demasiado intenso de sensaciones que logró que todo empezara a darle vueltas. Alcanzó a duras penas el vaso de vermut que Alfonso les había servido al poco de llegar. Dando un pequeño sorbo y dejándolo de nuevo sobre la mesa con mano temblorosa.

- Francisca… -, se preocupó León tomando asiento de nuevo, ajeno a lo que estaba fluyendo entre ellos dos. Asiendo su mano con delicadeza. - ¿Te encuentras mal? -.

Casi al mismo tiempo, Raimundo había avanzado hasta llegar a su vera. Sin embargo, él no fue tan bien recibido como el Castro. Francisca había alzado una de sus manos para detener su avance. Ni siquiera le permitió acercarse a ella.

- No es nada, estoy bien León -, le sonrió. - Debe ser por la calidez de esta noche. Por la emoción que siento de estar aquí contigo… -. Miró a Raimundo. - Te agradezco que hayas venido a saludarnos, pero la película va a empezar. Nos gustaría poder disfrutar de ella en soledad -.

Ni un puñetazo en las costillas le habría dolido más que sus palabras. Que su desprecio. - Por supuesto -, respondió sintiéndose vacío. Como nunca lo había estado. - Si me disculpan he de retirarme a mi asiento -.

Aun así, permaneció de pie unos instantes más, recibiendo una despedida correcta y afectuosa por parte de León. No pudo decir lo mismo de Francisca, que había tomado de nuevo su vaso y ni siquiera le miró.

Exhaló un suspiro doloroso y se alejó de ellos, hasta un lugar más apartado. Desde donde el cual, sin embargo, aún podía divisarlos.

Algo había cambiado entre ellos, no así el amor que sentía por Francisca. Odiaba que otro ocupara el lugar que a él correspondía. Maldijo pensando en lo complejo que resultaba ahora mismo. Él, que había decidido apartarse para siempre, olvidar hasta que apenas recordara su nombre, se veía incapaz de apartar los ojos de ella.

Francisca era suya. Siempre sería suya. Y nadie, ni siquiera León Castro lograría apartarla de él.
#1838
Kerala
Kerala
10/05/2013 22:17
No necesitaba volver la cabeza para saberlo. Podía sentir su mirada sobre ella, en la oscuridad. Escudriñando cada uno de sus movimientos. Y por más que tratase de negárselo, se sentía culpable por estar allí junto a León. Por no haber permitido minutos antes a Raimundo acercarse a ella.

Se sentía culpable por demasiadas cosas. Y odiaba sentirse así.

¿Por qué tuvo que presentarse esa noche? ¿Por qué tuvo que sorprenderla junto a León y dedicarle aquellas miradas reprobadoras? Durante un instante creyó que Raimundo pudiera estar celoso. ¡Qué ingenua! Después de todo lo que habían vivido juntos y las duras palabras que le había dedicado en su ruptura definitiva, poco o nada debería importarle con quién se relacionaba ella.

Tomó un trago de su bebida mirando a León y sonriendo tímidamente. La idea de que Raimundo hubiera estado celoso habría sido del todo maravillosa. Significaría tantas cosas... todo sería tan diferente al menos…

Se atrevió a buscarle con la mirada, disimulando su ansiedad. De no haberse torcido tanto las cosas entre ellos, sería Raimundo y no León quien la acompañase. Sería él a quien tomaría la mano, segura de su intimidad en medio de tanta gente. Amparados en la noche y en el silencio. Sería él quien tomaría sus labios en un beso breve y a la vez infinito. Sería en él y en su mirada donde se zambulliría para vivir la aventura maravillosa de amar y sentirse amada.

No fue consciente de la sonrisa que se dibujó en sus labios acompañando aquellos pensamientos. Y no se borró cuando finalmente sus ojos le encontraron. Mirándola fijamente. Penetrando hasta lo más profundo de su alma. Desnudándola por completo.

De nuevo fue como si todo se desvaneciese a su alrededor. Como si el resto del mundo no existiera. Tan solo ellos dos y demasiadas cosas por vivir. Por sentir.
Pensó incluso en ir a su lado. Acortar la distancia que los separaba y decirle que a nadie más que él amaba. Que jamás sería feliz con otro que no fuera él. Que sólo las caricias de sus manos eran las que anhelaba… Más no tendría ningún sentido. Se pondría en evidencia, exponiendo una vez más su corazón ante él para que nuevamente volviera a ser pisoteado sin ningún pudor.

Había llegado la hora de olvidarse de Raimundo. León era su presente, y si él lo deseaba, su futuro. Un futuro que se le antojaba desolador, pensó mientras apartaba la mirada casi llorosa, del amor de su vida para regresar junto a León.

- ¿Qué tienes Francisca? ¿Por qué estás así? -, le inquirió Castro realmente preocupado por ella. - ¿Deseas acaso que nos marchemos? Sé que estás incómoda, y lo entiendo -.

Francisca le miró sin comprender. - ¿A qué te refieres? -.

León dejó escapar un suspiro. - No soy ciego, Francisca… Sé que el pequeño encontronazo con Raimundo te ha dejado algo tocada. Y es más que evidente que no estás prestando ninguna atención a la película -. Tomó su mano. - Dime la verdad… ¿por qué quisiste venir aquí conmigo? ¿Fue por molestarle a él? -.

- ¡No! -, respondió ella con rapidez. - No estaba en mi intención. Ni siquiera sabía que él pudiera estar presente. Raimundo Ulloa es pasado para mí, nada significa -. Esbozó una media sonrisa. - Tan solo deseaba disfrutar de un momento en paz… te lo aseguro -. Sin darse cuenta, desvió su mirada durante breves segundos hacia Raimundo, que proseguía observándoles en la lejanía. - Él está fuera de mi vida -.

León agachó la cabeza al ser consciente de dónde miraba ella.

- Por supuesto -, afirmó sin ninguna convicción. Volvió a mirarla. - ¿Por qué no me esperas dentro de la posada? Iré a decirle al cochero que tenga la calesa al punto puesto que partirás en breve a la Casona. Y no hay peros que valgan -. Añadió interrumpiendo aquello que Francisca fuera a decirle. Alzó su mano hasta acariciar su mejilla con la yema de los dedos. - Ya habrá más oportunidades en el futuro -.

Apenas a unos metros de ellos, unos ojos centelleaban presos de los celos. Irguió su postura cuando advirtió que León se ponía en pie y apartaba la silla para que Francisca pudiera hacer lo propio. Extrañado, presenció cómo Castro se alejaba, mientras ella se adentraba en la posada, procurando no captar la atención de nadie.

Y entonces, vio su oportunidad. Con paso firme y decidido, se encaminó el pos de Francisca.
#1839
Kerala
Kerala
10/05/2013 22:19
Se adentró en la posada. Al tiempo que regresaban a ella recuerdos que no había querido traer a su memoria por gusto. Tal vez fuera el lugar, o el momento actual que estaba viviendo. O quizá se estaba haciendo demasiado mayor y se sentía profundamente sola.

********
- Solo quería… -, volvió sus ojos hacia el resto de los presentes, creyéndolos invitados no deseados a una cita de amor. -… pedirte que me recomendaras una buena novela -. Salió del paso sabiendo que Raimundo la entendería, no así Emilia y Alfonso como pretendía. - En mi casa solo entran chiquilladas de María. ¿Tienes tiempo mientras nos tomamos un café? -.

La sonrisa de él se ensanchó con su propuesta. Fue consciente del paso abismal que había supuesto para ella presentarse en su busca aquella tarde en la posada. - Por supuesto que sí -, aceptó encantado. - Será un placer -


*****
Demasiado tiempo había acontecido desde aquellos primeros encuentros hasta ahora. Tantos reproches, tantas traiciones… Creía que jamás se recuperaría de este nuevo envite de la vida. Como jamás borraría de su alma los recuerdos. O de sus labios el calor de los suyos…

- ¿Acaso la película no es de tu gusto, Francisca? -.

Su voz retumbó a su espalda, aunque ésta había sido inusitadamente suave. Sonrió con dolor. En el fondo, esperaba que él apareciera, a pesar de que en su ánimo no existía gana alguna de batallar. Sin embargo, se recompuso, acallando los intensos latidos de su corazón y la picazón que comenzaba a aparecer en sus ojos.

- Ciertamente no es que se pueda decir que la película es una maravilla… -, le habló mientras se volvía hacia él. - Pero simplemente prefiero terminar la velada en la tranquilidad e intimidad de mi casa. León fue a buscar al cochero -.

- León -, repitió él de manera burlona. - Reconozco que me sorprende esa relación tan cercana que mantenéis… -. Clavó sus ojos en ella. Esperando cualquier tipo de reacción que le confirmase lo que le llevaba consumiendo desde que les había visto juntos en la plaza.

Francisca esbozó una sonrisa. - No entiendo el motivo de tu sorpresa. León es parte de la familia. Además… -, se movió por la posada en un intento de escapar de su mirada. -… es un hombre encantador, culto. Buen conversador… leal… -.

Raimundo bufó irónico. - Todo un dechado de virtudes, ¿no es cierto? -.

Le miraba sin entender esa muestra de actitud tan infantil. Creyó que simplemente quería atormentarla. Sin embargo, no estaba para sus impertinencias aquella noche, estaba demasiado cansada como para pelear. Se sentía débil.

- Será mejor que espere a León en el camino de entrada al pueblo -.

Avanzó dispuesta a no permanecer ni un segundo más allí, a su lado. Temía que su repentino remolino de sentimientos pudiera jugarle una mala pasada y revelar cosas que no deseaba mostrarle. Nunca volvería a exponerse tan vulnerable ante Raimundo Ulloa.

Él extendió un brazo, impidiéndole el paso. - ¿Por qué tuviste que venir con él? -. Preguntó repentinamente, apenas en un susurro. - ¿Pretendías mortificarme, Francisca? -.

Mortificarla era lo único que parecía pretender él mismo obrando de aquella manera. Consiguiendo que la cercanía y calor de su cuerpo le afectara hasta el punto de querer voltear su rostro para esconderlo en el hueco de su cuello.

- ¿Y a ti qué puede importarte lo que yo haga o con quién me relacione, Raimundo? - le miró dolida. - ¿No era que no deseabas saber nada más de mí? -.

Él respiró con fuerza. - ¿Acaso he de responderte? ¿De verdad eres tan ingenua como para no darte cuenta de lo que me está ocurriendo? -.

Ella movió la cabeza en negación, cerrando los ojos. - Nada me importa lo que pueda sucederte. Y nada tengo que ver en ello -.

- Entonces ¿por qué tiemblas? -, se movió ligeramente, abarcando su cintura entre sus brazos. - ¿Por qué te estremeces al sentirme cerca? -.

¡Por todos los demonios que se moría por besarla! Hasta ese mismo instante no había sido consciente de lo mucho que la extrañaba en su vida. De que el odio que podía profesarla por todo lo que le había causado a lo largo de los años, se quedaba en nada al lado del intenso amor que aún sentía por ella.

Francisca posó sus manos sobre los antebrazos de Raimundo, queriendo zafarse de su agarre.

- Te exijo que me sueltes, Ulloa -, le solicitó con dureza. - No tienes ningún derecho sobre mí. Tuviste tu oportunidad, te entregué mi amor y lo despreciaste -, se movía sin descanso, pero él se negaba a dejarla escapar. - Y ahora que soy feliz porfías en empañar mi dicha -.

Raimundo esbozó una media sonrisa. - Mientes -.

Aborrecía que se mostrase tan pretencioso y arrogante. Pero sobre todo, odiaba su cuerpo por no obedecerla. Por palpitar con solo sentir las palmas de sus manos sobre su piel. Y detestaba que él se hubiera dado cuenta.

Ni siquiera le dio tiempo a responder a su provocación. En un rápido movimiento, Raimundo la llevó junto a la puerta, apoyándola no obstante con delicadeza. Como si fuera su más preciado tesoro. Ocultos a la vista de todos, Francisca se traicionó mirando sin poder evitarlo el contorno de su boca. Anhelando saborearla aunque fuera una vez más.

- ¿Qué…? ¿Qué diantres haces Raimundo? -. Preguntó sin embargo. Temerosa.

Él rozó su nariz con la suya, en un toque tan suave que sintió que las piernas le fallaban. - Algo que debí hacer hace mucho tiempo -, musitó. - Lo que deseé realmente desde la primera vez que volví a verte -. Se acercó a sus labios, hasta quedar apenas a un suspiro. - Esto -, pronunció ya en el interior de su boca.

Sintiendo que el corazón le estallaba en el pecho cuando, tras unos segundos de duda y confusión, Francisca se abría para él para permitirle el acceso. Respondiendo con igual ardor.

Apoyó todo su peso sobre ella y devoró sus labios con auténtico deleite. Una de sus manos se alzó hasta abarcar su mejilla, acariciándole suavemente con el pulgar, mientras la otra viajaba por su costado hasta llegar a su muslo. Elevándolo para poder acercarse aún más a ella. Haciéndole sentir su deseo.

Ambos gimieron casi al unísono, hecho que pareció devolver la cordura a Francisca, que rompió el beso apartándose de él. Horrorizada por su comportamiento. Los ojos de él brillaban sin embargo cargados de amor. Allí, con los labios hinchados por sus besos y las mejillas arreboladas, supo que no podía amarla más de lo que ya lo hacía.

Comprendió también que necesitaba tiempo, que no iba a ponérselo fácil. Pero contaba con fuerzas renovadas, pues Francisca le había demostrado que los sentimientos por él no estaban muertos como pretendía hacerle creer con sus palabras.

Se apartó para que pudiera escapar y ella aprovechó la ocasión para salir corriendo de la posada sin mirar atrás.

- No podrás huir eternamente de mí, pequeña… -, guardó las manos en los bolsillos mientras sus ojos aún la seguían. - Esto, acaba de comenzar -.

..............

¡Listo!
#1840
mariajose1903
mariajose1903
10/05/2013 23:04
Listoo? Continua pero yaaa eh??? 🔫🔫🔫jajajaja
Anterior 1 2 3 4 [...] 89 90 91 92 93 94 95 [...] 108 109 110 111 Siguiente