Foro El secreto de Puente Viejo
Creemos nuestro propio Puente Viejo. ¡TODOS JUNTOS!
#0
07/03/2012 15:08
Fann3 me ha dado la idea de hacer esto, consiste en elaborar nuestra propia historia de Puente Viejo todos juntos. Cada forer@ va a ser un personaje de Puente Viejo.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
Vídeos FormulaTV

Tráiler de la cuarta temporada de 'La edad dorada'
RTVE presenta a sus 'Reservoir Dogs': Los protagonistas de 'El Telediario de nuestras vidas'
Tráiler extendido de 'Blade Runner 2099', cuando los Replicantes controlan el mundo
El regreso de Mari Carmen García Vela a 'Informe Semanal' con motivo del 70 aniversario de TVE
Warner desempolva la secuela de 'Crazy Rich Asians', ahora como serie para HBO
Manuel se encara a Curro en 'La promesa' tras descubrir que Leocadia mató a Jana y Cruz mató a Tomás
#1901
17/06/2012 13:18
-No me vengas con tus zalamerías, Raimundo, que te conozco. – pronuncié antes de que él dijese nada. -¿Sabes lo que es parir a dos niños? ¿Criarlos?- le recriminé. A sabiendas de que él tenía tanta culpa como yo. –¡A mi edad dos bebés!- exclamé. –A nuestra edad.- corregí. –Pero claro, tú me dirás que no hay nada más dichoso que ser padre por partida doble, que me lo habías dicho y que…- me quiso interrumpir pronunciando mí nombre de una manera un tanto suplicante. –No, Ulloa. No.- me negué a escucharlo. Viendo cómo se desabrochaba el botón de la camisa y buscaba aire. –Dos bebés, Raimundo, dos… Dos hijos a los que sacar a delante.- meneé la cabeza sin terminar de asimilarlo.
Él pareció tambalearse en ese momento y segundos después cayó al suelo desplomado.
-¡Raimundo!- exclamé llevándome la mano al pecho de la impresión y el susto. –Raimundo.- repetí al tiempo que me acercaba a él, preocupada. Agachándome con cuidado a su lado. Levantándolo un poco con mis brazos.
Pepa se agachó a mi lado. Echándole un poco de agua en la cara.
–Menos mal que no eres tú quien tiene que parir.- le espeté provocando la risa de Pepa y Tristán, una vez que el Ulloa pareció recobrar el sentido. Suspiré entonces tranquila. Escuchando como Pepa daba su diagnóstico continuando con la chanza.
Él pareció tambalearse en ese momento y segundos después cayó al suelo desplomado.
-¡Raimundo!- exclamé llevándome la mano al pecho de la impresión y el susto. –Raimundo.- repetí al tiempo que me acercaba a él, preocupada. Agachándome con cuidado a su lado. Levantándolo un poco con mis brazos.
Pepa se agachó a mi lado. Echándole un poco de agua en la cara.
–Menos mal que no eres tú quien tiene que parir.- le espeté provocando la risa de Pepa y Tristán, una vez que el Ulloa pareció recobrar el sentido. Suspiré entonces tranquila. Escuchando como Pepa daba su diagnóstico continuando con la chanza.
#1902
17/06/2012 13:35
Pepa comenzó a hablar, yo seguía en la mesa,sin mirar a Pepa,puesto que ya sabia que me estaba echando una mirada asesina, mi padre me miró con una sonrisa, tratando de tranquilizarme, se levanto y mis padres comenzaron a hablar, de repente, él se desplomó,me levanté corriendo.
-¡Padre! -exclamé agachandome junto a mi madre y Pepa,reimos ante la chanza de que menos mal que él no los tenia que parir-
-¡Padre! -exclamé agachandome junto a mi madre y Pepa,reimos ante la chanza de que menos mal que él no los tenia que parir-
#1903
17/06/2012 13:46
Ayudé a mi padre a ponerse en pie, cuando comenzó a hablar, bastante enfadado,yo y Pepa lo mirabámos serios al ver que estaba enfadado de verdad,después de soltar todo lo que tenía que decir se encaminó hacia su cuarto,dejándonos a los tres allí.
#1904
17/06/2012 14:03
Raimundo se hizo el ofendido. Mostrándose molesto ante las chanzas, que habían conseguido relajarme un poco. Se habló de manera brusca. Como si cayese en ese momento sobre mí toda la resposabilidad.
No supe si reprocharle su comportamiento o pedirle que se calmase y aceptase nuestra broma. Habló de nuevo. Apelando a cuan peligroso sería el parto. Lo miré totalmente incrédula. Raimundo Ulloa, el amante de llevarme la contraría y esquivar a la razón, había sentado la cabeza.
Me mordí la lengua para no hacer mención a su repentino comportamiento, y mucho menos relacionarlo con su futura doble paternidad.
Fue entonces cuando, sin pie a decirle nada más, se marchó del comedor. Diciendo que estaba cansado y se retiraba a nuestra habitación.
Lo observé marcharse y meneé la cabeza. Dirigiendo mi mirada hacía Pepa y Tristán.
-Ya hablaré con vosotros dos.- les dije en un tono en el que ambos temieron que llegase el momento de conversar. -Yo también me retiro, voy a la cocina. Necesito unas cuantas fresas para asimilar la noticia y enfrentarme después al frustrado padre.- terminé mostrando una sonrisa al pensar en el repentino y extraño comportamiento. -Dos niños.- meneé la cabeza sin creérmelo del todo.
Mi hijo y Pepa sonrieron y se despidieron de buen grado.
-Buenas noche.- pronuncié antes de dirigir mis pasos hacía la cocina.
No supe si reprocharle su comportamiento o pedirle que se calmase y aceptase nuestra broma. Habló de nuevo. Apelando a cuan peligroso sería el parto. Lo miré totalmente incrédula. Raimundo Ulloa, el amante de llevarme la contraría y esquivar a la razón, había sentado la cabeza.
Me mordí la lengua para no hacer mención a su repentino comportamiento, y mucho menos relacionarlo con su futura doble paternidad.
Fue entonces cuando, sin pie a decirle nada más, se marchó del comedor. Diciendo que estaba cansado y se retiraba a nuestra habitación.
Lo observé marcharse y meneé la cabeza. Dirigiendo mi mirada hacía Pepa y Tristán.
-Ya hablaré con vosotros dos.- les dije en un tono en el que ambos temieron que llegase el momento de conversar. -Yo también me retiro, voy a la cocina. Necesito unas cuantas fresas para asimilar la noticia y enfrentarme después al frustrado padre.- terminé mostrando una sonrisa al pensar en el repentino y extraño comportamiento. -Dos niños.- meneé la cabeza sin creérmelo del todo.
Mi hijo y Pepa sonrieron y se despidieron de buen grado.
-Buenas noche.- pronuncié antes de dirigir mis pasos hacía la cocina.
#1905
17/06/2012 14:12
Mi madre nos dijo que ya hablaría con nosotros, yo la miré temiendo ese momento, después se despidió encaminándose hacia la cocina despues de que le diéramos las buenas noches,Pepa aún me miraba de forma asesina,no era para menos por mi culpa el follón que se había armado era gordo iba a hablar pero la corté.
-Lo sé Pepa, no hace falta que me lo digas, soy un bocazas...
-Lo sé Pepa, no hace falta que me lo digas, soy un bocazas...
#1906
17/06/2012 16:56
Bajé con cuidado las escaleras de la cocina. Empecé a buscar un vaso y, al encontrarlo, vertí en el un poco de agua de una jarra que había sobre la mesa. Me dejé caer en la silla. Asimilando la metedura de pata de mi hijo Tristán.
Suspiré. Dos niños. En mi vientre llevaba dos pequeños a los que criar. Meneé la cabeza y tomé un trago de agua. Si algo echaba de menos en esos momentos, era el vino. El cual me había sido prohibido en mi embarazo.
Sonreí al sentir la patada de uno de ellos. Moviéndose en mi vientre. Compartiendo aquel pequeño espacio junto a otro igual a él. A mis ojos acudieron un par de lágrimas de emoción. Me mordí el labio intentando calmarlas sin éxito, al igual que la sonrisa que cruzaba mi rostro. Llevé mi mano hacía mi barriga. Acariciándola suavemente.
-Hola, pequeños.- hablé. Haciendo aún más amplia mi sonrisa. -Así que sois dos, ¿eh?- moví mi mano mientras hablaba. -Vuestro padre y yo peleándonos por si erais un niño o una niña, y puede que ambos llevásemos razón.- me eché hacia atrás. Dejando el vaso sobre la mesa. -Aunque parece que ese padre vuestro va a tardar un poco en asimilar que pronto tendrá que cargar con un par de revoltosos.- dije haciendo referencia a sus movimientos. -Pero tranquilos que en cuanto procese esa bomba que nos ha soltado vuestro hermano el mayor, se mostrará tan contento como siempre.- suspiré en mitad de una sonrisa. Pensando en él. Ciertamente no entendía del todo su actitud. Pero verlo desplomarse al suelo por la noticia y después marcharse de aquella brusca manera, en vez de asustarme o enfadarme me habían resultado peculiarmente divertidas. Reí al recordar la escena. Y justo en ese momento Rosario hizo acto de presencia.
-Buenas noches, Rosario.- respondí a su saludo. Para después escuchar como me preguntaba qué hacia allí. -¿No te lo ha dicho Tristán?- pronuncié fingidamente alarmada. La buena mujer negó con la cabeza, expectante por saber qué había ocurrido.
Me levanté con cuidado de la silla. Poniendome frente a ella.
-Dentro de un par de meses, tendremos a dos Ulloa Montenegro llorando y requiriendo de cuidados a todas horas.- le informé con una sonrisa. Poniendo los ojos en blanco de manera comica para decir las últimas palabras.
Rosario tardó un poco en reaccionar, pero cuando lo hizo se mostró contenta y entusiasmada ante la idea.
-Podrías prepararme una tisana para el feliz padre de las criaturas.- le pedí. Ella sonrió encantada y puso a hervir un poco de agua. A Raimundo le convendría tomarla después de saber que iba a ser padre por partida doble.
Poco tardó Rosario en preparar la tisana y en cuando lo hubo hecho me despedí de ella. Tomando rumbo hacía la alcoba con la taza entre las manos.
Abrí la puerta levemente. Queriendo antes de nada, inspeccionar dónde y cómo se encontraba Raimundo. Y no tardé en verlo junto a la ventana. Con la camisa desabrochada y la expresión del rostro un tanto inquietante.
Entré en la estancia. Cerré la puerta y me acerqué a la columna sin captar la atención del Ulloa. Sonreí.
-Si te vas a tirar por la ventana, hazlo ya y así, cuando crezcan, les podré contar a los niños lo heroico de la actuación de su padre al conocer su doble paternidad.- pronuncié irónica. Obteniendo la mirada de Raimundo tras mis palabras. Reí al tiempo que meneaba la cabeza. -Sí... Lo sé, no tiene gracia. Lo siento.- me disculpé. Acercándome a él con una fingida expresión arrepentida en el rostro.
Suspiré. Dos niños. En mi vientre llevaba dos pequeños a los que criar. Meneé la cabeza y tomé un trago de agua. Si algo echaba de menos en esos momentos, era el vino. El cual me había sido prohibido en mi embarazo.
Sonreí al sentir la patada de uno de ellos. Moviéndose en mi vientre. Compartiendo aquel pequeño espacio junto a otro igual a él. A mis ojos acudieron un par de lágrimas de emoción. Me mordí el labio intentando calmarlas sin éxito, al igual que la sonrisa que cruzaba mi rostro. Llevé mi mano hacía mi barriga. Acariciándola suavemente.
-Hola, pequeños.- hablé. Haciendo aún más amplia mi sonrisa. -Así que sois dos, ¿eh?- moví mi mano mientras hablaba. -Vuestro padre y yo peleándonos por si erais un niño o una niña, y puede que ambos llevásemos razón.- me eché hacia atrás. Dejando el vaso sobre la mesa. -Aunque parece que ese padre vuestro va a tardar un poco en asimilar que pronto tendrá que cargar con un par de revoltosos.- dije haciendo referencia a sus movimientos. -Pero tranquilos que en cuanto procese esa bomba que nos ha soltado vuestro hermano el mayor, se mostrará tan contento como siempre.- suspiré en mitad de una sonrisa. Pensando en él. Ciertamente no entendía del todo su actitud. Pero verlo desplomarse al suelo por la noticia y después marcharse de aquella brusca manera, en vez de asustarme o enfadarme me habían resultado peculiarmente divertidas. Reí al recordar la escena. Y justo en ese momento Rosario hizo acto de presencia.
-Buenas noches, Rosario.- respondí a su saludo. Para después escuchar como me preguntaba qué hacia allí. -¿No te lo ha dicho Tristán?- pronuncié fingidamente alarmada. La buena mujer negó con la cabeza, expectante por saber qué había ocurrido.
Me levanté con cuidado de la silla. Poniendome frente a ella.
-Dentro de un par de meses, tendremos a dos Ulloa Montenegro llorando y requiriendo de cuidados a todas horas.- le informé con una sonrisa. Poniendo los ojos en blanco de manera comica para decir las últimas palabras.
Rosario tardó un poco en reaccionar, pero cuando lo hizo se mostró contenta y entusiasmada ante la idea.
-Podrías prepararme una tisana para el feliz padre de las criaturas.- le pedí. Ella sonrió encantada y puso a hervir un poco de agua. A Raimundo le convendría tomarla después de saber que iba a ser padre por partida doble.
Poco tardó Rosario en preparar la tisana y en cuando lo hubo hecho me despedí de ella. Tomando rumbo hacía la alcoba con la taza entre las manos.
Abrí la puerta levemente. Queriendo antes de nada, inspeccionar dónde y cómo se encontraba Raimundo. Y no tardé en verlo junto a la ventana. Con la camisa desabrochada y la expresión del rostro un tanto inquietante.
Entré en la estancia. Cerré la puerta y me acerqué a la columna sin captar la atención del Ulloa. Sonreí.
-Si te vas a tirar por la ventana, hazlo ya y así, cuando crezcan, les podré contar a los niños lo heroico de la actuación de su padre al conocer su doble paternidad.- pronuncié irónica. Obteniendo la mirada de Raimundo tras mis palabras. Reí al tiempo que meneaba la cabeza. -Sí... Lo sé, no tiene gracia. Lo siento.- me disculpé. Acercándome a él con una fingida expresión arrepentida en el rostro.
#1907
17/06/2012 18:02
-¿Eso solo qué...?- susurré junto a su oído.
Lo abracé por la espalda. Dejando mis manos sobre su pecho, cubierto por una camiseta interior. Me pegué a él tanto como la barriga me permitió. Y besé tiernamente su cuello, antes de perder al igual que él la mirada en la luna.
-Raimundo.- pronuncié con suavidad. -Comprendo que... Que reacciones así.- me mostré comprensiva. Separándome un poco. -Tu hijo nos lo ha soltado de una forma tan brusca que tu desmayo y posteriores contestaciones son totalmente normales.- Lo hice girarse hacia mi. Tomando su mano y sonriéndole. -Pero, creí que te haría un poco más de ilusión saber que aqui dentro- coloqué su mano en mi vientre -crecen tus hijos.- terminé. Sonriendo al notar como los pequeños se volvían a mover en el momento idóneo.
Lo abracé por la espalda. Dejando mis manos sobre su pecho, cubierto por una camiseta interior. Me pegué a él tanto como la barriga me permitió. Y besé tiernamente su cuello, antes de perder al igual que él la mirada en la luna.
-Raimundo.- pronuncié con suavidad. -Comprendo que... Que reacciones así.- me mostré comprensiva. Separándome un poco. -Tu hijo nos lo ha soltado de una forma tan brusca que tu desmayo y posteriores contestaciones son totalmente normales.- Lo hice girarse hacia mi. Tomando su mano y sonriéndole. -Pero, creí que te haría un poco más de ilusión saber que aqui dentro- coloqué su mano en mi vientre -crecen tus hijos.- terminé. Sonriendo al notar como los pequeños se volvían a mover en el momento idóneo.
#1908
17/06/2012 18:34
Se abrazó a mi mientras lloraba. Confesando el miedo atroz que lo recorría. Tragué saliva ante sus ideas. Ni por un momento dudaba que fuese a ser un buen padre, pero... No podía confiar de igual modo en que yo resistiese al parto para poder verlo. Me abracé a él con fuerza. Dejando que se desahogase mientras yo trataba de ocultar que sus palabras me estaban afectando más de lo que hubiese deseado.
-Raimundo.- lo llamé mientras me separaba un poco de él. -Mi amor.- lo obligué a mirarme a los ojos. -Escúchame,- le pedí. Acariciando su rostro con ternura. -nuestros hijos nacerán dentro de una familia que los adorarán y... Si algo me ocurriese, -traté de mostrarme entera. -ellos estarán ahí con ellos y contigo.- le sonreí levemente. -Pero, ¿de verdad crees que un parto va a acabar conmigo?- busqué animarlo. Ocultando el miedo que yo también sentía. -Te quiero, Raimundo.- besé tiernamente sus labios al no verlo muy convencido. -Te quiero, y ellos te querrán tanto como yo o más.
-Raimundo.- lo llamé mientras me separaba un poco de él. -Mi amor.- lo obligué a mirarme a los ojos. -Escúchame,- le pedí. Acariciando su rostro con ternura. -nuestros hijos nacerán dentro de una familia que los adorarán y... Si algo me ocurriese, -traté de mostrarme entera. -ellos estarán ahí con ellos y contigo.- le sonreí levemente. -Pero, ¿de verdad crees que un parto va a acabar conmigo?- busqué animarlo. Ocultando el miedo que yo también sentía. -Te quiero, Raimundo.- besé tiernamente sus labios al no verlo muy convencido. -Te quiero, y ellos te querrán tanto como yo o más.
#1909
17/06/2012 19:11
Sonreí forzosamente ante su petición. Sin saber verdaderamente que decirle. No podía prometerle aquello. No estaba en mi mano esa decisión. No podía jurarle que todo saldría bien, pues sentía tanto temor como él.
Miré hacia otro lado, pensando qué hacer.
-Te había traído una tisana por si la necesitabas. Si la quieres, tendrás que tomarla ya, porque fría no...- callé al ver que aquello no funcionaba.
Abracé con mis brazos mi vientre. Cerré los ojos un instante para después mirar a Raimundo con convencimiento.
-No te preocupes que apelaré a todas mis fuerzas para poder verle la cara a mis hijos y al feliz padre de las criaturas.- pronuncié. Y sin saber si quedaría conforme o no, llevé mis manos a su pecho. Tomando allí los extremos de la camisa y atrayéndolo hacia mi.
Vi una pequeña sonrisa en su rostro y yo no pude sino soltar un aliviado suspiro. Lo miré. Mostrandole con mi mirada todo el amor que sentía por él.
-¿Es que no le vas a dar a tu futura esposa y madre de tus hijos, un beso?
Miré hacia otro lado, pensando qué hacer.
-Te había traído una tisana por si la necesitabas. Si la quieres, tendrás que tomarla ya, porque fría no...- callé al ver que aquello no funcionaba.
Abracé con mis brazos mi vientre. Cerré los ojos un instante para después mirar a Raimundo con convencimiento.
-No te preocupes que apelaré a todas mis fuerzas para poder verle la cara a mis hijos y al feliz padre de las criaturas.- pronuncié. Y sin saber si quedaría conforme o no, llevé mis manos a su pecho. Tomando allí los extremos de la camisa y atrayéndolo hacia mi.
Vi una pequeña sonrisa en su rostro y yo no pude sino soltar un aliviado suspiro. Lo miré. Mostrandole con mi mirada todo el amor que sentía por él.
-¿Es que no le vas a dar a tu futura esposa y madre de tus hijos, un beso?
#1910
17/06/2012 19:51
-¿Que voy a hacer contigo?- dije suspirando y mirando a Tristán
#1911
17/06/2012 19:54
Baje a la cocina y me extraño encontrar a la señora alli sentada.
- Buenas noches señora¿que hace usted aquí?-pregunte extrañada.
Ella me dijo si no sabia la buena nueva,que no uno sino dos pequeños crecían en su vientre y que iban a necesitar muchos cuidados.
-Es maravilloso¡No me lo puedo creer!-Exclame entusiasmada.
Ella me sonrió y me pidió si le podía preparar una tisana al futuro padre que estaba algo nervioso.
-Al punto se la preparo-dije poniendo el agua a calentar.
Cuando estaba lista se la entregue y ella se despidió de mi para llevársela al futuro padre que la estaba necesitando.Yo la observe subir las escaleras y en mi rostro se dibujo una amplia sonrisa pensando en la felicidad que iban a traer esas dos criaturas.
- Buenas noches señora¿que hace usted aquí?-pregunte extrañada.
Ella me dijo si no sabia la buena nueva,que no uno sino dos pequeños crecían en su vientre y que iban a necesitar muchos cuidados.
-Es maravilloso¡No me lo puedo creer!-Exclame entusiasmada.
Ella me sonrió y me pidió si le podía preparar una tisana al futuro padre que estaba algo nervioso.
-Al punto se la preparo-dije poniendo el agua a calentar.
Cuando estaba lista se la entregue y ella se despidió de mi para llevársela al futuro padre que la estaba necesitando.Yo la observe subir las escaleras y en mi rostro se dibujo una amplia sonrisa pensando en la felicidad que iban a traer esas dos criaturas.
#1912
17/06/2012 21:23
Como aun no era demasiado de noche,me encamine al pueblo,pensando ver a salvador antes de la boda de los muchachos.Al llegar me recibió Don Julian un poco extrañado por la hora.
-Lo siento Doctor,pero tenia que verlo antes de la boda de su hija.-le dije con tristeza.
-Esta bien,pero no conseguirás nada Rosario,he de ser sincero contigo,cada vez tengo menos dudas sobre cual sera el desenlace que le espera-dijo el doctor poniendo una mano en mi hombro.
-Se va a recuperar,estoy segura de eso,algo en mi interior me dice que así sera-dije notando como las lagrimas brotaban de mis ojos.
-No creo que tu intuición sea mas poderosa que la ciencia,pero es bueno tener fe,-al decir esto el doctor salio dejándome a solas con Salvador.
-Hola mi amor,siento no haber podido venir estos dias pero he estado atareada con la boda de tu hija,si la vieras lo preciosa que esta vestida de novia-dije esbozando una amarga sonrisa.
-Y he de decirte que tienes una nueva nieta,se llama Alba,es un ángel,tan preciosa como su madre-cogí su mano la cual la note demasiado fría.
-Tienes que despertar para que las conozcas a las dos-dije pensando en Laura.
-Y por mi también que te echo mucho de menos-acaricie su rostro esperando ver un movimiento que no se produjo.
Lo tape bien con las mantas que había sobre la cama,ya que no me gustaba ese frió que presagiaba algo que yo me negaba a creer.
-Bueno mi amor he de irme,que mañana me espera un día ajetreado,pensare en ti como siempre lo hago,tienes que luchar por salir de esta,ni se te ocurra dejarme,porque no se que haría sin ti-dije dandole un tierno beso en los labios.
Tras despedirme del doctor me encamine de nuevo a la casona tras visitar a mi preciosa nieta, pensando si quizás pudo escucharme y no todo estaba perdido como decía Don Julian.
-Lo siento Doctor,pero tenia que verlo antes de la boda de su hija.-le dije con tristeza.
-Esta bien,pero no conseguirás nada Rosario,he de ser sincero contigo,cada vez tengo menos dudas sobre cual sera el desenlace que le espera-dijo el doctor poniendo una mano en mi hombro.
-Se va a recuperar,estoy segura de eso,algo en mi interior me dice que así sera-dije notando como las lagrimas brotaban de mis ojos.
-No creo que tu intuición sea mas poderosa que la ciencia,pero es bueno tener fe,-al decir esto el doctor salio dejándome a solas con Salvador.
-Hola mi amor,siento no haber podido venir estos dias pero he estado atareada con la boda de tu hija,si la vieras lo preciosa que esta vestida de novia-dije esbozando una amarga sonrisa.
-Y he de decirte que tienes una nueva nieta,se llama Alba,es un ángel,tan preciosa como su madre-cogí su mano la cual la note demasiado fría.
-Tienes que despertar para que las conozcas a las dos-dije pensando en Laura.
-Y por mi también que te echo mucho de menos-acaricie su rostro esperando ver un movimiento que no se produjo.
Lo tape bien con las mantas que había sobre la cama,ya que no me gustaba ese frió que presagiaba algo que yo me negaba a creer.
-Bueno mi amor he de irme,que mañana me espera un día ajetreado,pensare en ti como siempre lo hago,tienes que luchar por salir de esta,ni se te ocurra dejarme,porque no se que haría sin ti-dije dandole un tierno beso en los labios.
Tras despedirme del doctor me encamine de nuevo a la casona tras visitar a mi preciosa nieta, pensando si quizás pudo escucharme y no todo estaba perdido como decía Don Julian.
#1913
17/06/2012 21:35
La miré para después agachar la mirada, soltando yo también un suspiro.
-Lo siento -dije serio-
-Lo siento -dije serio-
#1914
17/06/2012 21:41
-Yo también- dije mirándole sonriente pues sabía de su arrepentimiento.
-¿y ahora que hacemos? ¿Sabes la bronca que me va a hechar tu madre?- reí
-¿y ahora que hacemos? ¿Sabes la bronca que me va a hechar tu madre?- reí
#1915
17/06/2012 21:51
Me sentía fatal, por haberlo dicho de aquella manera, por la reacción de mi padre, que seguro que había sido provocada por mi metedura de pata.
-¿a tí solo? -intenté reir-
-¿a tí solo? -intenté reir-
#1916
17/06/2012 21:55
-A mi mas que a nadie- sonreí
-No, si en el fondo tengo yo la culpa. ¿Quien me manda contarle nada a nadie?- dije en voz alta mordiendome el labio pero ocn gesto sonriente
-No, si en el fondo tengo yo la culpa. ¿Quien me manda contarle nada a nadie?- dije en voz alta mordiendome el labio pero ocn gesto sonriente
#1917
17/06/2012 22:38
-Pepa...sabes que en mí puedes confiar...pero no sé que me ha pasado que no recordaba que...-suspiré-
#1918
17/06/2012 22:41
-Es igual, el daño ya está hecho, nada ganamos lamentandonos- le acaricié la barbilla, para que se sintiera mejor
#1919
17/06/2012 22:42
-Serán los nervios...desde esta tarde estoy hecho un manojo de nervios...-me río mirándola-
#1920
17/06/2012 22:46
-¿Por la boda?- le sonreí acercandome a él