Foro El secreto de Puente Viejo
Creemos nuestro propio Puente Viejo. ¡TODOS JUNTOS!
#0
07/03/2012 15:08
Fann3 me ha dado la idea de hacer esto, consiste en elaborar nuestra propia historia de Puente Viejo todos juntos. Cada forer@ va a ser un personaje de Puente Viejo.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
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#1281
13/05/2012 16:39
Tristán y Pepa se retiraron a su habitación con los niños, alegando que estaban bastante cansados.
La criada, sin olvidar el lugar que ocupaba en la Casona se levantó de su asiento. Y, argumentando que tenía que volver a sus quehaceres, se retiró.
-Así que nuestra nieta ha nacido en el bosque.- reflexioné bajo la mirada de Raimundo. Al cual miré de reojo en ese momento. Suspiré. –Recuérdame que cuando esté a punto de parir no se me ocurra salir de paseo.- bromeé. Mostrando entonces una sonrisa. Provocando que Raimundo menease la cabeza dándome por imposible.
Me recliné hacia atrás. Dejando que mi espalda se pagase al respaldar del sofá.
-Apenas nos quedan unos meses.- musité. Llevando mi mano hacia mi vientre. Apartándola, después, un instante para coger la de Raimundo y llevarla hacia allí. Sonreí al notar que de nuevo se movía. Y miré a Raimundo henchida de amor y felicidad.
La criada, sin olvidar el lugar que ocupaba en la Casona se levantó de su asiento. Y, argumentando que tenía que volver a sus quehaceres, se retiró.
-Así que nuestra nieta ha nacido en el bosque.- reflexioné bajo la mirada de Raimundo. Al cual miré de reojo en ese momento. Suspiré. –Recuérdame que cuando esté a punto de parir no se me ocurra salir de paseo.- bromeé. Mostrando entonces una sonrisa. Provocando que Raimundo menease la cabeza dándome por imposible.
Me recliné hacia atrás. Dejando que mi espalda se pagase al respaldar del sofá.
-Apenas nos quedan unos meses.- musité. Llevando mi mano hacia mi vientre. Apartándola, después, un instante para coger la de Raimundo y llevarla hacia allí. Sonreí al notar que de nuevo se movía. Y miré a Raimundo henchida de amor y felicidad.
#1282
13/05/2012 17:52
Y de nuevo insistía en que sería niña. Suspiré sin ganas de enfrentarme a él. Sin fuerzas para refutar su opinión y defender que lo que llevaba en mi vientre era un niño tan guapo como lo era Tristán. Escuché como hablaba de que después de que el pequeño naciese nos casaríamos. Sonreí ante la idea. "Casarnos" cuan maravilloso sonaba eso. Sentí en aquel momento como besaba dulcemente mi cuello a la vez que susurraba un te amo.
Llevó lentamente sus labios hacia mi mejilla. Dejando allí de nuevo un beso. Separando un poco su rostro del mío para mirarme a los ojos.
-Menuda familia la nuestra.- dije. Sonriendo de medio lado. –Nuestros nietos serán mayores que nuestro hijo y ellos estarán presentes en nuestra boda, cuando todo había de haber sido al revés.- meneé la cabeza. –Caprichoso destino.- pronuncié antes de besarlo. Negándome a resistirme un segundo más a su mirada.
Llevó lentamente sus labios hacia mi mejilla. Dejando allí de nuevo un beso. Separando un poco su rostro del mío para mirarme a los ojos.
-Menuda familia la nuestra.- dije. Sonriendo de medio lado. –Nuestros nietos serán mayores que nuestro hijo y ellos estarán presentes en nuestra boda, cuando todo había de haber sido al revés.- meneé la cabeza. –Caprichoso destino.- pronuncié antes de besarlo. Negándome a resistirme un segundo más a su mirada.
#1283
13/05/2012 18:29
Sonreí mirando a nuestra hija y arropé a Pepa que se estaba acurrucada en mi pecho.
-Si,es una niña preciosa,como tu,y seguro que sera igual de valiente que su madre. -sonrei abrazandola- Te quiero.
-Si,es una niña preciosa,como tu,y seguro que sera igual de valiente que su madre. -sonrei abrazandola- Te quiero.
#1284
13/05/2012 18:47
Sus palabras siempre conseguían apaciguarme. Y con sus caricias terminaba de hacerme olvidar aquello de lo que estuviésemos hablando.
Besó mis labios con fuerza mientras seguía acariciando mi muslo por encima del faldón. Enmarqué su rostro entre mis manos. Notando su barba bajo la yema de mis dedos. Profundizando así más el beso. Se acercó aún más a mí, en la medida de lo posible. Y llevó la mano que tenía libre hacia mis senos.
-Para, Raimundo…- pronuncié tras romper el beso. –Aquí no, estoy incomoda.- le dije mirando el sofá. –Además tú tendrás que ir ya a trabajar.- añadí. Mirándolo esta vez y esperando su respuesta.
Besó mis labios con fuerza mientras seguía acariciando mi muslo por encima del faldón. Enmarqué su rostro entre mis manos. Notando su barba bajo la yema de mis dedos. Profundizando así más el beso. Se acercó aún más a mí, en la medida de lo posible. Y llevó la mano que tenía libre hacia mis senos.
-Para, Raimundo…- pronuncié tras romper el beso. –Aquí no, estoy incomoda.- le dije mirando el sofá. –Además tú tendrás que ir ya a trabajar.- añadí. Mirándolo esta vez y esperando su respuesta.
#1285
13/05/2012 20:16
-Ya has oído a Rosario, capitán. Ha dicho bien claro que se parece a ti- le besé
-Yo también te quiero. ¿Sabías que iba a ser niña, verdad?- reí
-Yo también te quiero. ¿Sabías que iba a ser niña, verdad?- reí
#1286
13/05/2012 20:30
Hacía rato que Raimundo se había ido a trabajar. Como cada día. Haciendo que una parte de mí se fuera con él y la Casona se me quedase vacía. Él y este niño que dificultaba cada día más mis movimientos se habían convertido en casi los únicos responsables de devolver el color a mi vida. Ellos y sentir la dicha de ser por fin abuela y saber a mis hijos felices. Pues aunque no veía a Soledad desde hacía ya largos meses, reflejaba el amor que sentía hacia Sebastián en cada una de las palabras que nos escribía.
Me acomodé por quinta vez en el sillón. Casi había olvidado cuan incómodo era el estado de la preñez. Por no pensar en el peso. Bien por el admirable apetito que había sentido estos meses o por la edad, había ganado algo de más peso que en el embarazo de Tristán y Soledad, y eso repercutía y mucho a la sensación de cansancio continua que sentía.
Suspiré. En algo menos de 3 meses podría ver por fin el rostro de nuestro hijo. Y, tal y como Raimundo me había apuntado antes, en cuanto pudiésemos uniríamos definitivamente nuestras vidas. Viendo entonces cumplidos nuestros sueños. Miré mi mano, observando allí el precioso anillo que Raimundo me regaló para pedirme matrimonio.
Alguien llamó a la puerta.
-Adelante.- pronuncié. Viendo entonces como el nuevo párroco del pueblo, aquel que sustituiría a Don Anselmo hasta su regreso, entraba.
Me levanté con dificultad al verlo entrar. Y el hombre, atento como no había dejado de serlo desde que llegó, saludó. Ofreciéndome ayuda para tan sencillo y ha la vez complicado movimiento, debido a mi estado.
-Agradecida, Padre.- pronuncié. -¿Qué le trae por aquí? ¿Trae alguna nueva?- formulé. Esperando que su presencia se debiese al tema de la nulidad y, en ese caso, que la respuesta a mi segunda pregunta fuese positiva.
El cura quedó mirándome sin saber que contestarme.
-Verá… Esta misma mañana recibí noticia de Don Anselmo y siendo usted la máxima interesada no podía sino darle parte de las nuevas.- me explicó.
-Siéntese, se lo ruego.- dije nerviosa. Entendiendo que o se trataba de Soledad o era referente a la nulidad. –Y ¿qué noticias son esas?- pregunté mientras me sentaba frente a él en la silla del escritorio.
-Le daría la misiva que me envió, mas viniendo hacia aquí caí en la cuenta de que no la llevaba conmigo.- pronunció. Disculpándose quizás por su descuido. Le sonreí. Mostrándole con ello que no había de qué preocuparse en ese sentido. –Así que me toca comunicarle la desagradable noticia.- prosiguió. Haciendo que me temiese lo peor en aquel mismo instante. –Doña Francisca, Don Anselmo ha hecho todo lo posible por conseguir esa nulidad que tanto ansiaba. Pero parece que el tribunal ha denegado su petición.
-¿Cómo que la ha denegado? Eso no puede ser.- terminé susurrando desilusionada. Sintiendo como de repente mis ojos picaban haciéndome presagiar alguna que otra lágrima.
-De veras que lo siento. Tanto él allí, como yo aquí, hemos hecho todo lo posible por anular el compromiso que la mantiene unida a Salvador Castro pero…- meneó la cabeza.- Lo siento, sinceramente, lo siento.
Negué con la cabeza. De que me servían a mí las disculpas de dos párrocos cuando me seguía viendo encadenada a un monstruo que llevaba 6 meses en coma y que había estado desaparecido durante años.
-Y no se podría…- traté de proponer. Pero el nuevo cura, listo como más de una vez en estos meses había mostrado que era, se negó a ello.
-No alcanzo a comprender el motivo por el que han rechazado su caso. Los argumentos que expusimos eran de peso suficiente para conseguirlo pero… algo extraño ha ocurrido para tan tajante negativa. Y con dinero, no creo que puedan cambiar de opinión.
-Márchese.- le pedí. -Por favor.- supliqué.
El hombre entendió mi estado y sin decir nada más salió por la puerta. Cerrando las correderas una vez fuera.
Hundí mi rostro entre mis manos. No podía ser. Porqué incluso en coma conseguía empañar mi felicidad. Lo odiaba. A él a ese maldito tribunal. Un par de lágrimas de impotencia se deslizaron por mi rostro. Seguido esto de un sollozo. Sin nulidad no podría casarme con Raimundo. Sentí como la rabia se apoderaba de mi al pensar en ello. Al pensar también como se lo diría a Raimundo cuando volviese.
Me acomodé por quinta vez en el sillón. Casi había olvidado cuan incómodo era el estado de la preñez. Por no pensar en el peso. Bien por el admirable apetito que había sentido estos meses o por la edad, había ganado algo de más peso que en el embarazo de Tristán y Soledad, y eso repercutía y mucho a la sensación de cansancio continua que sentía.
Suspiré. En algo menos de 3 meses podría ver por fin el rostro de nuestro hijo. Y, tal y como Raimundo me había apuntado antes, en cuanto pudiésemos uniríamos definitivamente nuestras vidas. Viendo entonces cumplidos nuestros sueños. Miré mi mano, observando allí el precioso anillo que Raimundo me regaló para pedirme matrimonio.
Alguien llamó a la puerta.
-Adelante.- pronuncié. Viendo entonces como el nuevo párroco del pueblo, aquel que sustituiría a Don Anselmo hasta su regreso, entraba.
Me levanté con dificultad al verlo entrar. Y el hombre, atento como no había dejado de serlo desde que llegó, saludó. Ofreciéndome ayuda para tan sencillo y ha la vez complicado movimiento, debido a mi estado.
-Agradecida, Padre.- pronuncié. -¿Qué le trae por aquí? ¿Trae alguna nueva?- formulé. Esperando que su presencia se debiese al tema de la nulidad y, en ese caso, que la respuesta a mi segunda pregunta fuese positiva.
El cura quedó mirándome sin saber que contestarme.
-Verá… Esta misma mañana recibí noticia de Don Anselmo y siendo usted la máxima interesada no podía sino darle parte de las nuevas.- me explicó.
-Siéntese, se lo ruego.- dije nerviosa. Entendiendo que o se trataba de Soledad o era referente a la nulidad. –Y ¿qué noticias son esas?- pregunté mientras me sentaba frente a él en la silla del escritorio.
-Le daría la misiva que me envió, mas viniendo hacia aquí caí en la cuenta de que no la llevaba conmigo.- pronunció. Disculpándose quizás por su descuido. Le sonreí. Mostrándole con ello que no había de qué preocuparse en ese sentido. –Así que me toca comunicarle la desagradable noticia.- prosiguió. Haciendo que me temiese lo peor en aquel mismo instante. –Doña Francisca, Don Anselmo ha hecho todo lo posible por conseguir esa nulidad que tanto ansiaba. Pero parece que el tribunal ha denegado su petición.
-¿Cómo que la ha denegado? Eso no puede ser.- terminé susurrando desilusionada. Sintiendo como de repente mis ojos picaban haciéndome presagiar alguna que otra lágrima.
-De veras que lo siento. Tanto él allí, como yo aquí, hemos hecho todo lo posible por anular el compromiso que la mantiene unida a Salvador Castro pero…- meneó la cabeza.- Lo siento, sinceramente, lo siento.
Negué con la cabeza. De que me servían a mí las disculpas de dos párrocos cuando me seguía viendo encadenada a un monstruo que llevaba 6 meses en coma y que había estado desaparecido durante años.
-Y no se podría…- traté de proponer. Pero el nuevo cura, listo como más de una vez en estos meses había mostrado que era, se negó a ello.
-No alcanzo a comprender el motivo por el que han rechazado su caso. Los argumentos que expusimos eran de peso suficiente para conseguirlo pero… algo extraño ha ocurrido para tan tajante negativa. Y con dinero, no creo que puedan cambiar de opinión.
-Márchese.- le pedí. -Por favor.- supliqué.
El hombre entendió mi estado y sin decir nada más salió por la puerta. Cerrando las correderas una vez fuera.
Hundí mi rostro entre mis manos. No podía ser. Porqué incluso en coma conseguía empañar mi felicidad. Lo odiaba. A él a ese maldito tribunal. Un par de lágrimas de impotencia se deslizaron por mi rostro. Seguido esto de un sollozo. Sin nulidad no podría casarme con Raimundo. Sentí como la rabia se apoderaba de mi al pensar en ello. Al pensar también como se lo diría a Raimundo cuando volviese.
#1287
13/05/2012 21:33
Sonreí y le dí un dulce beso.
-Lo supe desde el primer día que la sentí en tu vientre,que seria otra mujercita tan hermosa por dentro y por fuera como tu.
-Lo supe desde el primer día que la sentí en tu vientre,que seria otra mujercita tan hermosa por dentro y por fuera como tu.
#1288
13/05/2012 21:46
Había salido al jardín en busca del aire que mis pensamientos y la nefasta noticia me quitaban. Mantenía la mirada perdida. Tratando de dejar de darle vueltas a ello. Y al no poder hacerlo, intentar buscar una solución al problema. Tapé mis ojos con mi mano dejando salir un nuevo sollozo. ¿Por qué todo tenía que volver a torcerse?
Unos pasos me alentaron y enjugué mis mejillas por si quedaba el rastro de alguna lágrima soltada. Escuché como Raimundo pronunciaba mi nombre para sentarse acto seguido a mi lado. Le esbocé una triste sonrisa, pues no pude ocultar con mayor ahínco mi estado. Y menos a él.
No tardó ni un instante en percatarse de mi ánimo alicaído y me preguntó qué había ocurrido.
-Raimundo…- articulé tras permanecer unos segundos con la mirada clavada en un punto fijo y el semblante serio. –No podemos.- dije como si él pudiese entender algo. Fui a pronunciar algo más pero al clavar mi mirada en la suya mi rostro volvió a entristecerse y un gemido salió de mi garganta.
Él se acercó a mí sin entender que me pasaba. Acariciando mi rostro y susurrándome tiernas palabras para que me tranquilizase.
Unos pasos me alentaron y enjugué mis mejillas por si quedaba el rastro de alguna lágrima soltada. Escuché como Raimundo pronunciaba mi nombre para sentarse acto seguido a mi lado. Le esbocé una triste sonrisa, pues no pude ocultar con mayor ahínco mi estado. Y menos a él.
No tardó ni un instante en percatarse de mi ánimo alicaído y me preguntó qué había ocurrido.
-Raimundo…- articulé tras permanecer unos segundos con la mirada clavada en un punto fijo y el semblante serio. –No podemos.- dije como si él pudiese entender algo. Fui a pronunciar algo más pero al clavar mi mirada en la suya mi rostro volvió a entristecerse y un gemido salió de mi garganta.
Él se acercó a mí sin entender que me pasaba. Acariciando mi rostro y susurrándome tiernas palabras para que me tranquilizase.
#1289
13/05/2012 22:27
-Esta vez mi intuición falló- dije tras bostezar
-Shhh- susuró Tristán colocandose el dedo indice sobre los labios
-Duerme- volvió a susurrar abrazándome
Ambos nos quedamos dormidos, abrazados el uno al otro y con una sonrisa en los labios tras haber traído juntos al mundo a nuestra hija, nuestra pequeña Alba.
-Shhh- susuró Tristán colocandose el dedo indice sobre los labios
-Duerme- volvió a susurrar abrazándome
Ambos nos quedamos dormidos, abrazados el uno al otro y con una sonrisa en los labios tras haber traído juntos al mundo a nuestra hija, nuestra pequeña Alba.
#1290
14/05/2012 00:11
Estaba disponiendo la mesa para la comida,cuando Raimundo apareció casi sin resuello por la puerta principal preguntándome donde estaban todos.
-El señor y Pepa están arriba durmiendo a la pequeña Alba,pero no tardaran en bajar con Martín-después me pregunto por la señora.
-Esta en el jardín-dije preocupada pues la había visto con el semblante serio al contrario del que mostraba esta mañana.
Raimundo se dirigió al jardín y yo termine de disponer la mesa pensando que quizas pudiera ir al pueblo a ver a mi preciosa nieta y a Salvador.
-El señor y Pepa están arriba durmiendo a la pequeña Alba,pero no tardaran en bajar con Martín-después me pregunto por la señora.
-Esta en el jardín-dije preocupada pues la había visto con el semblante serio al contrario del que mostraba esta mañana.
Raimundo se dirigió al jardín y yo termine de disponer la mesa pensando que quizas pudiera ir al pueblo a ver a mi preciosa nieta y a Salvador.
#1291
14/05/2012 01:53
Le susurré que se durmiera,acariciandole el pelo,sin dejar de abrazarla,ella a los pocos instantes cayo rendida ,y yo cob ella,estabamos dichosos como pocas veces, porque al fin teniamos a nuestra pequeña hija con nosotros,para hacerla la niña mas feliz,junto con Martin.
#1292
14/05/2012 14:52
Unos llantos me hicieron despertar. Provenían de Alba, lloraba, debía acotumbrarme pues estos lloros se convertirían en una rutina. Aún así, me levanté gustosa de poder atender a mi pequeña.
Supuse que habríamos dormido 4 o 5 horas desde que nos acostamos, asi que debía ser la hora de la comida. Con cuidado para no despertarle, me separé de Tristán y me acerqué a la cuna. Allí la vi, era tan bella.
La cogí en mis brazos y me senté en una silla. Mientras la daba el pecho vi como se dormía poco a poco.
Martín entró en la habitación, ya se había despertado.
-¿Que haces, Pepa?- me preguntó acercandose a mí
-Acado de dar de comer a tu hermanita- le dije haciendo,e un gesto para que se acercara
Vino hacia mi sonriendo.
-¿Puedo darla un beso?- me preguntó sonriente
-Claro, mi amor, los que quieras, pero con cuidado, que está dormidita- respondí acercándosela
Martín dio a su hermana un dulce beso en la frente.
-¿Y Padre?- dijo mirando a Tristán
-¡Tu padre está hecho un dormilón!- respondí
Ambos reímos y Tristán abrió los ojos.
Supuse que habríamos dormido 4 o 5 horas desde que nos acostamos, asi que debía ser la hora de la comida. Con cuidado para no despertarle, me separé de Tristán y me acerqué a la cuna. Allí la vi, era tan bella.
La cogí en mis brazos y me senté en una silla. Mientras la daba el pecho vi como se dormía poco a poco.
Martín entró en la habitación, ya se había despertado.
-¿Que haces, Pepa?- me preguntó acercandose a mí
-Acado de dar de comer a tu hermanita- le dije haciendo,e un gesto para que se acercara
Vino hacia mi sonriendo.
-¿Puedo darla un beso?- me preguntó sonriente
-Claro, mi amor, los que quieras, pero con cuidado, que está dormidita- respondí acercándosela
Martín dio a su hermana un dulce beso en la frente.
-¿Y Padre?- dijo mirando a Tristán
-¡Tu padre está hecho un dormilón!- respondí
Ambos reímos y Tristán abrió los ojos.
#1293
14/05/2012 15:11
Abrí los ojos y vi a Martin Pepa y la pequeña Alba, se echaron a reir cuando despwrte.
-Me he dormido...-rei tambien- ¿Llevo mucho tiempo dormido?
-Me he dormido...-rei tambien- ¿Llevo mucho tiempo dormido?
#1294
14/05/2012 15:33
-No te preocupes, yo me he despertado hace muy poco porque Alba lloraba, y Martín acaba de llegar- sonreí
#1295
14/05/2012 15:37
Reí levantandome, y tras darle un beso a los tres, me senté en la cama.
-Yo no me he enterado de nada...-continué riendo-
-Yo no me he enterado de nada...-continué riendo-
#1296
14/05/2012 15:38
-Tienes el sueño profundo, porque los lloros de tu hija los ha debido oir hasta tu madre- le guiñé un ojo sonriendo
#1297
14/05/2012 15:47
-Pero si yo nunca he sido de sueño profundo -reí- Pero estaba muy cansado.
Miré a Martin y le revolvi el pelo cariñosamente.
-Hijo, ¿porque no bajas a ver si está la comida? -asintio y bajo corriendo-
-Quería hablarte de algo..-sonrei a Pepa- ¿que te parece si ponemos ya fecha a nuestra boda?
Miré a Martin y le revolvi el pelo cariñosamente.
-Hijo, ¿porque no bajas a ver si está la comida? -asintio y bajo corriendo-
-Quería hablarte de algo..-sonrei a Pepa- ¿que te parece si ponemos ya fecha a nuestra boda?
#1298
14/05/2012 15:51
Vi como Martín bajaba feliz, para preguntar si la comida estaba lista. Mientras Tristán se acercó a mí, Alba dormía entre mis brazos.
-Nada me haría más feliz. Lo aplazamos por el embarazo, pero ahora que ýa tenemos a nuestra pequeña con nosotros- acaricié la mejilla de nuestra hija- nada nos lo impide.
-Nada me haría más feliz. Lo aplazamos por el embarazo, pero ahora que ýa tenemos a nuestra pequeña con nosotros- acaricié la mejilla de nuestra hija- nada nos lo impide.
#1299
14/05/2012 15:53
Sonreí y le di un beso a la pequeña, y después uno intenso a Pepa.
-Y bien señorita, ¿cuando le viene bien casarse conmigo? tendrá que mirar en su apretada agenda...-reí-
-Y bien señorita, ¿cuando le viene bien casarse conmigo? tendrá que mirar en su apretada agenda...-reí-
#1300
14/05/2012 16:02
-Cuando usted guste capitán, cualquier día es de mi agrado, tengo todo el tiempo del mundo para usted- sonreí