Foro El secreto de Puente Viejo
Creemos nuestro propio Puente Viejo. ¡TODOS JUNTOS!
#0
07/03/2012 15:08
Fann3 me ha dado la idea de hacer esto, consiste en elaborar nuestra propia historia de Puente Viejo todos juntos. Cada forer@ va a ser un personaje de Puente Viejo.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
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#2581
18/07/2012 00:26
Aprovechó nuestra distracción para levantarse y tomar los papeles de la nulidad entre sus manos. Dejé a Don Anselmo disfrutar de las criaturas y me acerqué en un par de zancadas hacía Raimundo, quitándole los papeles y mostrándole una nerviosa sonrisa, la mejor que pude en aquel momento.
-Nada, Raimundo, no pasa nada.- le contesté a su pregunta. -Lo único que ocurre es que no deberías de estar levantado.- lo amonesté para que se olvidase del tema. Pero él se quejó e insistió sobre aquellos papeles. -Son los papeles de la nulidad, sí.- le contesté levantando un poco la voz. Y entonces me di cuenta de que en aquella carpeta no había nada que él no pudiese ver. Lo único que no quería que supiera era aquella extraña sensación que me recorría todo el cuerpo desde que dos iniciales, inesperadas pero no desconocidas, se habían cruzado en mi camino esa misma mañana. "A.M.". Suspiré. Acariciando el brazo izquierdo de Raimundo en un deje y sonriéndole más calmadamente. -Ya te dije que de este tema quería ocuparme yo.- traté de disculparme.
-Nada, Raimundo, no pasa nada.- le contesté a su pregunta. -Lo único que ocurre es que no deberías de estar levantado.- lo amonesté para que se olvidase del tema. Pero él se quejó e insistió sobre aquellos papeles. -Son los papeles de la nulidad, sí.- le contesté levantando un poco la voz. Y entonces me di cuenta de que en aquella carpeta no había nada que él no pudiese ver. Lo único que no quería que supiera era aquella extraña sensación que me recorría todo el cuerpo desde que dos iniciales, inesperadas pero no desconocidas, se habían cruzado en mi camino esa misma mañana. "A.M.". Suspiré. Acariciando el brazo izquierdo de Raimundo en un deje y sonriéndole más calmadamente. -Ya te dije que de este tema quería ocuparme yo.- traté de disculparme.
#2582
18/07/2012 01:33
Se mostró comprensivo e incluso bromista, y aquello hizo que me maldijese por dentro por no ser capaz de decirle lo que me ocurría. ¿Dónde quedaba la confianza que decíamos tener? Pero, aunque quisiera contárselo, no podía ponerle palabras. Era una simple sensación, un mal recuerdo que traía consigo un presentimiento que me hacía temblar. Recibí su tierno beso y no tuve más remedio que dejar que los viese para apartar de él cualquier desconfianza, no sin antes ojearlos yo.
-¿Al jardín?- exclamé tras la propuesta que lanzó después de mirar los documentos. -Acaso no recuerdas lo ocurrido ayer.- le pregunté. Él suspiró, sabiendo que si empezaba con aquella cantinela, terminaría pronunciando un "no" rotundo. -Será mejor que nos quedemos aquí, en todo caso podríamos bajar al salón.- propuse. Pero el párroco interrumpió nuestra conversación diciendo que había de marcharse, pues realmente solo había venido a entregarme los papeles de la nulidad. -Le acompaño entonces, padre.- me ofrecí.
Miré a Raimundo pidiéndole que se volviese a acostar en la cama y aproveché que no miraba para dejarme guiar por un impulso. Tomé papel y lápiz del pequeño escritorio que había en la habitación y escribí rápidamente. Doble la nota y seguí los pasos de Don Anselmo. Cerré la puerta una vez que salí de la habitación.
-Espere.- le pedí. El cura se giró y tragué saliva sin saber que decirle exactamente. -¿Recuerda la pregunta que le hice esta mañana?- Él ni siquiera hubo de hacer memoria, asintió sin pensárselo y suspiré. -¿Pudiera ser que alguien del clero estuviese moviendo hilos?- Fue a responderme de igual forma. -Vamos, Don Anselmo.- casi le supliqué. Él asintió. -¿Una monja, por ejemplo?- traté de indagar. El páter me cogió de los hombros. -No sé exactamente qué es, padre, pero tengo un raro presentimiento.- contesté a su pregunta. Sincerándome, como no quería hacerlo con Raimundo para no preocuparlo. -Tome.- le tendí la nota. Él la miró extrañado y al ver su contenido me miró sin entender. -¿Sabe si ese convento aún sigue en pie?- pregunté. Me respondió que si no se equivocaba sí, aunque quedaba bastante alejado del pueblo y se mantenía casi en el anonimato para todos.
Tras someterme a un intenso interrogatorio, en el cual no solté ni una palabra más de la cuenta, le hice prometer que nada le comentaría a nadie, menos a Raimundo. Y cordialmente, me despedí de él. Volví a la habitación. Me encontré a Raimundo de nuevo levantado y coloqué mis brazos en jarra para reprenderlo.
-¿No te había dicho que te quedases en la cama?
-¿Al jardín?- exclamé tras la propuesta que lanzó después de mirar los documentos. -Acaso no recuerdas lo ocurrido ayer.- le pregunté. Él suspiró, sabiendo que si empezaba con aquella cantinela, terminaría pronunciando un "no" rotundo. -Será mejor que nos quedemos aquí, en todo caso podríamos bajar al salón.- propuse. Pero el párroco interrumpió nuestra conversación diciendo que había de marcharse, pues realmente solo había venido a entregarme los papeles de la nulidad. -Le acompaño entonces, padre.- me ofrecí.
Miré a Raimundo pidiéndole que se volviese a acostar en la cama y aproveché que no miraba para dejarme guiar por un impulso. Tomé papel y lápiz del pequeño escritorio que había en la habitación y escribí rápidamente. Doble la nota y seguí los pasos de Don Anselmo. Cerré la puerta una vez que salí de la habitación.
-Espere.- le pedí. El cura se giró y tragué saliva sin saber que decirle exactamente. -¿Recuerda la pregunta que le hice esta mañana?- Él ni siquiera hubo de hacer memoria, asintió sin pensárselo y suspiré. -¿Pudiera ser que alguien del clero estuviese moviendo hilos?- Fue a responderme de igual forma. -Vamos, Don Anselmo.- casi le supliqué. Él asintió. -¿Una monja, por ejemplo?- traté de indagar. El páter me cogió de los hombros. -No sé exactamente qué es, padre, pero tengo un raro presentimiento.- contesté a su pregunta. Sincerándome, como no quería hacerlo con Raimundo para no preocuparlo. -Tome.- le tendí la nota. Él la miró extrañado y al ver su contenido me miró sin entender. -¿Sabe si ese convento aún sigue en pie?- pregunté. Me respondió que si no se equivocaba sí, aunque quedaba bastante alejado del pueblo y se mantenía casi en el anonimato para todos.
Tras someterme a un intenso interrogatorio, en el cual no solté ni una palabra más de la cuenta, le hice prometer que nada le comentaría a nadie, menos a Raimundo. Y cordialmente, me despedí de él. Volví a la habitación. Me encontré a Raimundo de nuevo levantado y coloqué mis brazos en jarra para reprenderlo.
-¿No te había dicho que te quedases en la cama?
#2583
18/07/2012 10:14
Me pidió que me marchara diciendo que no quería ponerme en peligro,yo puse un gesto de enfado pues no quería dejarlo solo y menos en su estado.Pero tenia razón si no regresaba pronto saldrían a buscarme,le sonreí como el me pidió que hiciera y tras besar sus labios me marche con mucho cuidado de no dejar ningún rastro. Llegue a la casona que seguía custodiada por hombres armados,entre en la cocina y me encontré con el rostro preocupado de Mariana.
-Madre,¿Porque ha tardado tanto?me tenia asustada-soltó un suspiro al verme y me abrazo.
-Lo siento hija ya sabes como es Dolores-le devolví el abrazo y le sonreí para que se tranquilizara.
-La quiero mucho madre,y no soportaría que nada malo le pasara-dijo cogiendo mi mano.
-Mas te quiero yo a ti-dije acariciando su mejilla-y sosiégate que nada malo va a pasarme-dije sonriendole de nuevo.
Ella me la devolvió y subió al salón a seguir con sus tareas,yo me senté en una de las sillas de la cocina pensando que pasaría si a Salvador se le ocurría volver .
-Madre,¿Porque ha tardado tanto?me tenia asustada-soltó un suspiro al verme y me abrazo.
-Lo siento hija ya sabes como es Dolores-le devolví el abrazo y le sonreí para que se tranquilizara.
-La quiero mucho madre,y no soportaría que nada malo le pasara-dijo cogiendo mi mano.
-Mas te quiero yo a ti-dije acariciando su mejilla-y sosiégate que nada malo va a pasarme-dije sonriendole de nuevo.
Ella me la devolvió y subió al salón a seguir con sus tareas,yo me senté en una de las sillas de la cocina pensando que pasaría si a Salvador se le ocurría volver .
#2584
18/07/2012 12:58
Pasaban las horas y Pepa no despertaba, yo seguía ahí junto a su cama,cogido de su mano, sumido aún en el llanto, le intentaba dar las fuerzas que yo no tenía para que despertara.
-Pepa...-susurré- Mi amor tienes que despertar...-apreté su mano y la otra la puse en su vientre- Por él...por mí,por Alba,por Martín, por todos...
De pronto se escucharon unos llantos, la pequeña que dormía en la cuna se había despertado,me acerqué hasta ella y la cogí en brazos,bajé a prepararle el biberón y tras cerciorarme de que Martín dormía volví presto a la alcoba,me senté en uno de los sillones y comencé a darle de comer, sin dejar de mirar a Pepa,volví a dejar a Alba en la cuna,tras acunarla y dormirla. Me senté al lado de la cama,acariciando su cara mientras otra lágrima caía por mi mejilla.
-Pepa...-susurré- Mi amor tienes que despertar...-apreté su mano y la otra la puse en su vientre- Por él...por mí,por Alba,por Martín, por todos...
De pronto se escucharon unos llantos, la pequeña que dormía en la cuna se había despertado,me acerqué hasta ella y la cogí en brazos,bajé a prepararle el biberón y tras cerciorarme de que Martín dormía volví presto a la alcoba,me senté en uno de los sillones y comencé a darle de comer, sin dejar de mirar a Pepa,volví a dejar a Alba en la cuna,tras acunarla y dormirla. Me senté al lado de la cama,acariciando su cara mientras otra lágrima caía por mi mejilla.
#2585
18/07/2012 14:12
Me sentí sumida en un profundo sueño. Era semejante a un laberinto sin salida. ¿Seguía viva? Se podría decir que sí, pero lo cierto era que estaba en un estado extraño. Aún así sentía la presencia de Tristán junto a mí, aunque no podía percatarme exactamente de todo lo que ocurría a mi alrededor.
Sentía miedo, miedo de quedarme así para siempre, de no volver a despertar. Quería guardar las esperanzas pero sabía que eran remotas. Aunque por otro lado, Salvador acababa de salir de una situación semejante a la mía, no las tenía todas conmigo. Solo esperaba que Tristán tuviera la suficiente fuerza para salir adeante, al menos hasta que yo despertara, si es que algún día lo haría.
Sentía miedo, miedo de quedarme así para siempre, de no volver a despertar. Quería guardar las esperanzas pero sabía que eran remotas. Aunque por otro lado, Salvador acababa de salir de una situación semejante a la mía, no las tenía todas conmigo. Solo esperaba que Tristán tuviera la suficiente fuerza para salir adeante, al menos hasta que yo despertara, si es que algún día lo haría.
#2586
18/07/2012 17:33
Fui a la casona con la intención de llevar a Francisca y a Raimundo los papeles de la nulidad y para ver el estado de mi gran amigo.
Me abrió la puerta Mariana y ella misma fue la que me llevó hasta la alcoba en donde se encontraban. Nada más llegar Francisca cogió los papeles de la nulidad y los puso encima del tocador.
Se sentaron en la cama y me ofrecieron asiento en una silla. Me pregunté por el estado de Raimundo, me había enterado de su incidencia con Salvador. Salvador... que malos recuerdos me traía...
Comenzaron a bromear sobre el caso. Después me presentaron a los dos pequeños y me dijeron que les comunicara a quien se parecía cada uno.
-Pero que niños más hermosos... Me alegro mucho que el pequeño Alejandro ya esté mejor, me he enterado por el pueblo que nació endeblucho... Natalia es igualita a usted, Doña Francisca, eso no podría negarlo. Y Alejandro se parece muchísimo a Raimundo y a Tristán.
Mientras estaba alagando a los pequeños, Raimundo se levantó sin que Francisca se percatara, y cogió los papeles de la nulidad matrimonial del tocador.
Francisca se levantó y empezaron a conversar. Yo mientras, seguía embelesado con los niños.
Raimundo propuso salir afuera al jardín, pero antes de que pudiera contestar, Francisca dijo que no, por lo sucedido el día anterior. Fue entonces cuando me propusieron ir al salón.
- Tendréis que perdonadme, pero tengo que hacer otras tareas. Hoy tengo que ir a la iglesia para la confesión. Así que otro día será. Hasta mas ver.
Salí de la casona y me dirigí a la iglesia, como bien había dicho antes.
EDITO: lo siento por la tardanza, pero prometo que a partir de ahora, intentaré meterme en la historia en su momento. Muchas gracias a todas la que leéis.
Me abrió la puerta Mariana y ella misma fue la que me llevó hasta la alcoba en donde se encontraban. Nada más llegar Francisca cogió los papeles de la nulidad y los puso encima del tocador.
Se sentaron en la cama y me ofrecieron asiento en una silla. Me pregunté por el estado de Raimundo, me había enterado de su incidencia con Salvador. Salvador... que malos recuerdos me traía...
Comenzaron a bromear sobre el caso. Después me presentaron a los dos pequeños y me dijeron que les comunicara a quien se parecía cada uno.
-Pero que niños más hermosos... Me alegro mucho que el pequeño Alejandro ya esté mejor, me he enterado por el pueblo que nació endeblucho... Natalia es igualita a usted, Doña Francisca, eso no podría negarlo. Y Alejandro se parece muchísimo a Raimundo y a Tristán.
Mientras estaba alagando a los pequeños, Raimundo se levantó sin que Francisca se percatara, y cogió los papeles de la nulidad matrimonial del tocador.
Francisca se levantó y empezaron a conversar. Yo mientras, seguía embelesado con los niños.
Raimundo propuso salir afuera al jardín, pero antes de que pudiera contestar, Francisca dijo que no, por lo sucedido el día anterior. Fue entonces cuando me propusieron ir al salón.
- Tendréis que perdonadme, pero tengo que hacer otras tareas. Hoy tengo que ir a la iglesia para la confesión. Así que otro día será. Hasta mas ver.
Salí de la casona y me dirigí a la iglesia, como bien había dicho antes.
EDITO: lo siento por la tardanza, pero prometo que a partir de ahora, intentaré meterme en la historia en su momento. Muchas gracias a todas la que leéis.
#2587
18/07/2012 19:43
Sonreí al ver su rostro totalmente afligido mientras se disculpaba. Como si fuese un niño pequeño después de hacer una travesura. Se excusó recurriendo al aburrimiento que sentía pues los niños estaban dormidos y yo me había ausentado.
-Paséate cuanto quieras, pero ten cuidado, aun la herida está muy reciente.- Di un par de pasos para quedar junto a él. Alcé la mano y acaricié tiernamente su barba. Besándolo después, tiernamente en los labios. Miré a la cuna acto seguido y sonreí. –Don Anselmo ha quedado maravillado al verlos.- comenté. Viendo desde la posición en la que nos encontrábamos, como dormían tranquilos.
-Paséate cuanto quieras, pero ten cuidado, aun la herida está muy reciente.- Di un par de pasos para quedar junto a él. Alcé la mano y acaricié tiernamente su barba. Besándolo después, tiernamente en los labios. Miré a la cuna acto seguido y sonreí. –Don Anselmo ha quedado maravillado al verlos.- comenté. Viendo desde la posición en la que nos encontrábamos, como dormían tranquilos.
#2588
18/07/2012 20:05
Besó mi mejilla tras soportar una reprimenda por haber hecho que perdiésemos los estribos teniendo el brazo herido. Y lo cierto era que si no hubiese sido él, hubiese sido yo la que provocase la situación. Tenía tantas ganas de él y este nuevo impedimento no hacia sino que me lamentase por mi suerte. Suspiré y sonreí al notar los besos que Raimundo iba dejando en mi cuello, aunque aun un poco preocupada por pensar que le había hecho daño.
Mi semblante cambió de repente cuando preguntó por lo que habíamos hablado Don Anselmo y yo, y por el tema de la nulidad. Tragué saliva y fingí la mejor de mis sonrisas.
-Don Anselmo confía en que al tramitarlo todo de nuevo esta vez me la concedan. Pero…- dejé escapar mi preocupación, después de comentarle lo alentador de las palabras del páter. –No las tengo todas conmigo, Raimundo.- me liberé. Él me miró sin comprenderme y agarré su mano con fuerza. Si no podía confiar en él, ¿en quién podría hacerlo? –Una idea se cruza por mi cabeza y tengo la extraña sensación de que no me equivoco. Hay alguien detrás.- apunté. Liberándome de la opresión que sentía en mí pecho. Él quiso saber más y no me vi capaz de terminar de confesar mis temores. Quizás solo era una chiquillada, o el miedo que se había reavivado al levantar un recuerdo. –No sé, será mejor que deje esas alocadas ideas. Nadie puede odiarme tanto como para hacer algo así.- traté de convencerlo, mostrándole una tranquilizadora sonrisa. La cual no sentía.
Mi semblante cambió de repente cuando preguntó por lo que habíamos hablado Don Anselmo y yo, y por el tema de la nulidad. Tragué saliva y fingí la mejor de mis sonrisas.
-Don Anselmo confía en que al tramitarlo todo de nuevo esta vez me la concedan. Pero…- dejé escapar mi preocupación, después de comentarle lo alentador de las palabras del páter. –No las tengo todas conmigo, Raimundo.- me liberé. Él me miró sin comprenderme y agarré su mano con fuerza. Si no podía confiar en él, ¿en quién podría hacerlo? –Una idea se cruza por mi cabeza y tengo la extraña sensación de que no me equivoco. Hay alguien detrás.- apunté. Liberándome de la opresión que sentía en mí pecho. Él quiso saber más y no me vi capaz de terminar de confesar mis temores. Quizás solo era una chiquillada, o el miedo que se había reavivado al levantar un recuerdo. –No sé, será mejor que deje esas alocadas ideas. Nadie puede odiarme tanto como para hacer algo así.- traté de convencerlo, mostrándole una tranquilizadora sonrisa. La cual no sentía.
#2589
18/07/2012 20:53
¿Alguna idea? La peor. Casi prefería que fuese Salvador Castro. Al menos controlaba sus intenciones y podía de alguna manera controlarlo. Pero si se trataba de quien creía que se trataba… Poco podría hacer salvo enfrentarla. Y con ella encarar mis miedos, mi pasado y mis rencores.
Me mordí el labio en un gesto nervioso y me encontré con la mirada expectante de Raimundo.
-No.- mentí. –Eso es lo que más me acecha, no saber de quién se trata.- intenté que aquello sonase convincente. Y por su gesto, lo hizo. Acarició mis manos tranquilizador y besó brevemente mis labios. –Raimundo…- llamé su atención suavemente. –Podrías… dar un paseo hacia la cocina y decirle a Rosario que me prepare una… tisana.- le pedí. –Me encuentro un poco cansada y pensar en el tema de la nulidad me ha levantado un pequeño dolor de cabeza.- expliqué. Raimundo sonrió y accedió a ir. Me dio un último beso y le lanzó una mirada a los pequeños.
Lo observé mientras salía y llevé mis manos a mi sien tratando de alejar lo más posible aquello que me atormentaba. Suspiré y miré a los niños. Tumbándome después en la cama. Mirando al techo para no pensar en nada. Aunque me parecía imposible.
Me mordí el labio en un gesto nervioso y me encontré con la mirada expectante de Raimundo.
-No.- mentí. –Eso es lo que más me acecha, no saber de quién se trata.- intenté que aquello sonase convincente. Y por su gesto, lo hizo. Acarició mis manos tranquilizador y besó brevemente mis labios. –Raimundo…- llamé su atención suavemente. –Podrías… dar un paseo hacia la cocina y decirle a Rosario que me prepare una… tisana.- le pedí. –Me encuentro un poco cansada y pensar en el tema de la nulidad me ha levantado un pequeño dolor de cabeza.- expliqué. Raimundo sonrió y accedió a ir. Me dio un último beso y le lanzó una mirada a los pequeños.
Lo observé mientras salía y llevé mis manos a mi sien tratando de alejar lo más posible aquello que me atormentaba. Suspiré y miré a los niños. Tumbándome después en la cama. Mirando al techo para no pensar en nada. Aunque me parecía imposible.
#2590
19/07/2012 12:35
Raimundo apareció en la cocina sacándome de mis pensamientos y pidiéndome si podía prepararle a la señora una tisana ya que tenia un pequeño dolor de cabeza.
-Enseguida la tiene lista-dije poniendo el agua a hervir.
-¿Como esta de su brazo?-le pregunte mientras esperaba que hirviera el agua.
El me contesto que iba mejorando aunque se aburría de estar todo el día en cama ya que la señora no le permitía moverse.
-Y sera mejor que no la contradiga ,ya sabe el carácter que se gasta- dije sonriendole y entregándole la tisana que ya estaba lista.
El me dijo que ese carácter era lo que mas le gustaba de ella,al decir esto una sonrisa se dibujo en su rostro,me dio las gracias y tras advertirme que tuviera cuidado por los caminos y si sabia algo que les pudiera llevar hasta Salvador se lo hiciese saber subió a llevarle la tisana a la señora.
-Enseguida la tiene lista-dije poniendo el agua a hervir.
-¿Como esta de su brazo?-le pregunte mientras esperaba que hirviera el agua.
El me contesto que iba mejorando aunque se aburría de estar todo el día en cama ya que la señora no le permitía moverse.
-Y sera mejor que no la contradiga ,ya sabe el carácter que se gasta- dije sonriendole y entregándole la tisana que ya estaba lista.
El me dijo que ese carácter era lo que mas le gustaba de ella,al decir esto una sonrisa se dibujo en su rostro,me dio las gracias y tras advertirme que tuviera cuidado por los caminos y si sabia algo que les pudiera llevar hasta Salvador se lo hiciese saber subió a llevarle la tisana a la señora.
#2591
19/07/2012 14:15
Sumida como estaba en mis pensamientos, Raimundo entró en la estancia y se sentó a mi lado. Tendiéndome la tisana y preguntándome en qué estaba pensando.
-En nada y en todo.- contesté sin desviar la mirada del punto fijo en el que estaba anclada. Bebí un sorbo del brebaje y suspiré. Notando como él me rodeaba con su brazo sano. Apoyé la cabeza en su pecho y cerré los ojos, sintiéndome así protegida de mis propias cavilaciones. No preguntó, simplemente se limitó a acariciar mis cabellos en silencio, aunque seguramente sospechase de mi extraña actitud. Pero no me veía capaz de contarle que era ella, la persona que para mi llevaba años enterrada en lo más primario de mis recuerdos, quien me turbaba de aquella manera.
Me separó suavemente para hablarme, obligándome a mirarlo a los ojos.
-Ya te he dicho que no es nada...- traté de convencerlo. Mintiéndole cuando odiaba hacerlo. -Tenemos la casa rodeada de hombres armados, con Salvador dispuesto ha acecharnos a la primera oportunidad disponible. Ayer a poco nos mata a los dos y, aunque nada ocurrió, mírate el brazo- le señalé. -otra marca para la colección.- comenté con algo de ironía. -Además, está el tema de la nulidad y... Algo que se me escapa de las manos y no sé como enfrentarlo.- argumente. Mostrándole, tras un pequeño silencio, una tierna sonrisa, un poco más tranquila. -Francisca Montenegro no es tan fuerte como aparenta, Raimundo.- traté de bromear, aunque en el fondo no era más que una gran verdad.
-En nada y en todo.- contesté sin desviar la mirada del punto fijo en el que estaba anclada. Bebí un sorbo del brebaje y suspiré. Notando como él me rodeaba con su brazo sano. Apoyé la cabeza en su pecho y cerré los ojos, sintiéndome así protegida de mis propias cavilaciones. No preguntó, simplemente se limitó a acariciar mis cabellos en silencio, aunque seguramente sospechase de mi extraña actitud. Pero no me veía capaz de contarle que era ella, la persona que para mi llevaba años enterrada en lo más primario de mis recuerdos, quien me turbaba de aquella manera.
Me separó suavemente para hablarme, obligándome a mirarlo a los ojos.
-Ya te he dicho que no es nada...- traté de convencerlo. Mintiéndole cuando odiaba hacerlo. -Tenemos la casa rodeada de hombres armados, con Salvador dispuesto ha acecharnos a la primera oportunidad disponible. Ayer a poco nos mata a los dos y, aunque nada ocurrió, mírate el brazo- le señalé. -otra marca para la colección.- comenté con algo de ironía. -Además, está el tema de la nulidad y... Algo que se me escapa de las manos y no sé como enfrentarlo.- argumente. Mostrándole, tras un pequeño silencio, una tierna sonrisa, un poco más tranquila. -Francisca Montenegro no es tan fuerte como aparenta, Raimundo.- traté de bromear, aunque en el fondo no era más que una gran verdad.
#2592
19/07/2012 14:50
-Lo sé.- respondí a sus palabras. Y era lo único sincero que salía por mi boca desde hacía algún tiempo. Sabía que podía confiar en él, pero esta vez, simplemente no podía. Algo dentro de mí me lo impedía, quizás por miedo a que no fuese más que una chiquillada sin importancia, o por el contrario, estuviese en lo cierto y el pasado de repente se hiciese presente.
Suspiré al escuchar el quejido de uno de los niños, librándome así de la incomoda situación. Me levanté de la cama para ver que les ocurría. Era Natalia, quien amenazaba con estallar en llanto de un momento a otro. La cogí en brazos, meciéndola y tratando de averiguar que le ocurría. Sonreí al ver como callaba.
-Estabas harta de la cuna, ¿eh, pillina?- le dije, sonriéndole y dándole un suave toque en la nariz. Volví con Raimundo, sentándome a su lado y lo miré con un rastro de culpabilidad en mi mirada. Él no quiso darle importancia y llevó su mirada hacia la niña. Que buscaba con sus manos las carantoñas de su padre. Raimundo no dudó en regalarle sus atenciones, mientras yo los observaba embelesada.
Suspiré al escuchar el quejido de uno de los niños, librándome así de la incomoda situación. Me levanté de la cama para ver que les ocurría. Era Natalia, quien amenazaba con estallar en llanto de un momento a otro. La cogí en brazos, meciéndola y tratando de averiguar que le ocurría. Sonreí al ver como callaba.
-Estabas harta de la cuna, ¿eh, pillina?- le dije, sonriéndole y dándole un suave toque en la nariz. Volví con Raimundo, sentándome a su lado y lo miré con un rastro de culpabilidad en mi mirada. Él no quiso darle importancia y llevó su mirada hacia la niña. Que buscaba con sus manos las carantoñas de su padre. Raimundo no dudó en regalarle sus atenciones, mientras yo los observaba embelesada.
#2593
19/07/2012 16:26
Estando en la plaza del pueblo, observé que había un gran revuelo donde las cotillas y me acerqué a la alcaldesa consorte, para saber lo que ocurría, ya que en muy pocas veces estaban así, salvo en las cosas importantes.
- ¿Qué ocurre, Dolores?
- ¿Es que todavía no se ha enterado, Padre?
- ¿Y de qué es de lo que me tendría que haber enterado, si se puede saber?
- Es Pepa, a entrado en coma. Por lo visto recibieron la visita de un ex compañero del ejército de Don Tristán. Tristán fue a por la pequeña Alba que empezó a llorar, y cuando volvió se encontró a Pepa en el suelo sola. - fue relatándome Dolores, mientras mi semblante se iba quedando blanco como la cal.
Me alejé de allí sin despedirme. Esos muchachos se merecían la felicidad que todavía no tenían.
Me dirigí hacia su casa para ver con mis propios ojos el estado de Pepa.
Llegué y llamé a la puerta, esperando a que alguien me abriera.
- ¿Qué ocurre, Dolores?
- ¿Es que todavía no se ha enterado, Padre?
- ¿Y de qué es de lo que me tendría que haber enterado, si se puede saber?
- Es Pepa, a entrado en coma. Por lo visto recibieron la visita de un ex compañero del ejército de Don Tristán. Tristán fue a por la pequeña Alba que empezó a llorar, y cuando volvió se encontró a Pepa en el suelo sola. - fue relatándome Dolores, mientras mi semblante se iba quedando blanco como la cal.
Me alejé de allí sin despedirme. Esos muchachos se merecían la felicidad que todavía no tenían.
Me dirigí hacia su casa para ver con mis propios ojos el estado de Pepa.
Llegué y llamé a la puerta, esperando a que alguien me abriera.
#2594
19/07/2012 17:05
todos los que entramos aquí demosle a avisar al moderador para que este hilo este siempre arriba :)
#2595
19/07/2012 18:59
No había comido,ni dormido desde que Pepa entró en el estado que estaba,había contratado a una muchacha del pueblo para que cuidara a los pequeños,yo no tenía fuerzas para separarme de Pepa,no las tenía, estaba realmente agotado.
Llamaron a la puerta,pensé que sería el doctor,bajé apresuradamente y cuando abrí vi a Don Anselmo.
-Padre...
Llamaron a la puerta,pensé que sería el doctor,bajé apresuradamente y cuando abrí vi a Don Anselmo.
-Padre...
#2596
19/07/2012 19:02
- Hijo, me acabo de enterar de la desgracia de Pepa... los siento mucho...- le dije y su única reacción fue abrazarme.
#2597
19/07/2012 19:05
Me dijo que se acababa de enterar de lo ocurrido con Pepa,y yo me acerqué a él dandole un fuerte abrazo.
-Ha sido todo tan de repente padre...no se como ha pasado....pase por favor...-le hice un gesto para que entrara en la casa-
-Ha sido todo tan de repente padre...no se como ha pasado....pase por favor...-le hice un gesto para que entrara en la casa-
#2598
19/07/2012 19:25
Entré en la casa.
- Tristán, con tu permiso, me gustaría verla.
- Tristán, con tu permiso, me gustaría verla.
#2599
19/07/2012 19:28
Asentí a sus palabras y subí para arriba,entrando en la alcoba con él.
-Ahí la tiene...-dije mientras me llevaba una mano a la cabeza-
-Ahí la tiene...-dije mientras me llevaba una mano a la cabeza-
#2600
19/07/2012 19:34
Tristán asintió y me llevó a su alcoba. Allí se encontraba Pepa con el semblante blanco. Me quedé sin habla cuando la ví.
Poco a poco me fui acercando a ella, hasta que me senté en la cama. Tristán seguía de pie junto a la puerta, llevándose las manos a la cabeza.
- Pepa tienes que aguantar- le susurré- eres la persona más fuerte que he conocido en este mundo, se que sobrevivirás. Tienes que hacerlo por todas las personas que te quieres. Por Tristán, por Alba, por Martín, por este pequeño que llevas en tus entrañas- le dije colocando mi mano en su vientre- Hazlo por todos, te lo suplico.
Me levanté y le dí un beso en la frente. Me dirigí a Tristán, que estaba con los ojos vidriosos.
- Tienes que ser fuerte Tristán y ahora no debes separarte nunca de ella.
Poco a poco me fui acercando a ella, hasta que me senté en la cama. Tristán seguía de pie junto a la puerta, llevándose las manos a la cabeza.
- Pepa tienes que aguantar- le susurré- eres la persona más fuerte que he conocido en este mundo, se que sobrevivirás. Tienes que hacerlo por todas las personas que te quieres. Por Tristán, por Alba, por Martín, por este pequeño que llevas en tus entrañas- le dije colocando mi mano en su vientre- Hazlo por todos, te lo suplico.
Me levanté y le dí un beso en la frente. Me dirigí a Tristán, que estaba con los ojos vidriosos.
- Tienes que ser fuerte Tristán y ahora no debes separarte nunca de ella.