Foro El secreto de Puente Viejo
Creemos nuestro propio Puente Viejo. ¡TODOS JUNTOS!
#0
07/03/2012 15:08
Fann3 me ha dado la idea de hacer esto, consiste en elaborar nuestra propia historia de Puente Viejo todos juntos. Cada forer@ va a ser un personaje de Puente Viejo.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
Espero que os guste esta idea, me parece que lo podemos pasar muy bien.Si teneis alguna duda me lo deciis, y antes que nada si os parece bien, decidme que personaje quereis cada unos y yo los iré poniendo antes de empezar a elaborar la historia. Yo me pido Pepa si no os parece mal, si alguien quiereel personaje de Pepa yo me cojo otro y no pasa nada. Muchas gracias.



PERSONAJES PARA LA HISTORIA:
miri1309- Raimundo
Ruthlovetristan-Pepa
musicintheair13-Emilia
emshdopv-Soledad
Mariaesdpv-Tristán
Fann3-Alfonso
CristinaESDPV- Gregoria Casas
Franrai-Francisca
Triestrellasara-Mariana
Jessicavalido-Rosario
Laury93-Salvador Castro
Nhgsa- Sebastian Ulloa
Esdpvluna- D.Anselmo
¡PODEIS SEGUIR UNIENDOOS AUNQUE YA HAYAMOS EMPEZADO!
Aviso!! Por favor si os comprometeis a hacer un personaje, intentad escribir regularmente para darle continuidad a la historia y no quedar estancados. Muchas Gracias.
Y si quereis participar , informadnos con antelación, sino esto se desmadra y sería un caos. GRACIAS.
Vídeos FormulaTV

Tráiler de la cuarta temporada de 'La edad dorada'
RTVE presenta a sus 'Reservoir Dogs': Los protagonistas de 'El Telediario de nuestras vidas'
Tráiler extendido de 'Blade Runner 2099', cuando los Replicantes controlan el mundo
El regreso de Mari Carmen García Vela a 'Informe Semanal' con motivo del 70 aniversario de TVE
Warner desempolva la secuela de 'Crazy Rich Asians', ahora como serie para HBO
Manuel se encara a Curro en 'La promesa' tras descubrir que Leocadia mató a Jana y Cruz mató a Tomás
#2361
05/07/2012 23:06
Bajó a por el caldo. Aproveché para desahogarme.Me toqué el vientre, que aún me seguía doliendo, como era lógico. Sentía miedo, seguía teniendolo, no tenía realmente la certeza de que todo fuera a salir bien. Ni la vida de mi hijo ni la mía estaban aseguradas al cien por cien. Temía, temía abandonar a mis pequeños, a Tristán.
Seguía estando enfadada con él, pero era una tontería negar lo que ambos sentíamos.
Seguía estando enfadada con él, pero era una tontería negar lo que ambos sentíamos.
#2362
05/07/2012 23:11
Dejé el caldo en la mesa y me acerqué rápidamente a la cama.
-Eh eh Pepa ¿que te ocurre? -le dije mirandola triste y enjugando sus lágrimas-
-Eh eh Pepa ¿que te ocurre? -le dije mirandola triste y enjugando sus lágrimas-
#2363
05/07/2012 23:16
-Nada, Tristán, no es nada- dije
Necesitaba estar sola, pensar, era solo eso lo que llevaba reclamando desde hacía ya algún tiempo pero nadie parecía entenderme.
Necesitaba estar sola, pensar, era solo eso lo que llevaba reclamando desde hacía ya algún tiempo pero nadie parecía entenderme.
#2364
05/07/2012 23:34
Atistbé que Pepa no quería mi compañia,ni la mia ni la de nadie,cogí el caldo y se lo puse en la mesilla de noche.
-Yo..te dejo descansar...-dije a duras penas-
-Yo..te dejo descansar...-dije a duras penas-
#2365
05/07/2012 23:50
Estaba en una contradicción continúa. Por un lado quería estar sola, pensar en todo y descansar. Pero por otro, necesitaba de sus besos, de su cariño, de sus abrazos. El sueño y el cansancio pudieron más e hicieron que me durmiera, acariciandome el vientre y deseando con toda mi alma que mi pequeño se aferrara a la vida. Mas tarde resolvería todo lo que tenía que hacer.
#2366
06/07/2012 00:40
Nos arreglamos la ropa y salimos del callejón en dirección al hospital para encontrarnos con Felisa. Fuimos andando cogidos de la mano y dándonos besos y caricias todo el trayecto. Tardamos bastante en llegar al hospital, pero al fin llegamos.
Una vez en la puerta 305, no sabíamos que le diríamos a esa señora. Yo solo notaba que des de hacía ya un rato la cabeza y la barriga me dolían bastante, y ese dolor iba en aumento.
De golpe noté como las piernas me empezaban a fallar y desfallecí.
Una vez en la puerta 305, no sabíamos que le diríamos a esa señora. Yo solo notaba que des de hacía ya un rato la cabeza y la barriga me dolían bastante, y ese dolor iba en aumento.
De golpe noté como las piernas me empezaban a fallar y desfallecí.
#2367
06/07/2012 02:44
Salí de la habitación,dejando a Pepa sumida en sus pensamientos,estuve un largo rato dando vueltas por el salón, reconcomiéndome porque todo esto había ocurrido por mi culpa, si yo le hubiera contado la verdad a Pepa desde un primer momento ella no se habría llevado tamaño disgusto,y ahora su vida y la de nuestro hijo no correría peligro.
No podía alejar esos pensamientos de mi cabeza,me atormentaban,de nuevo derramé algunas lágrimas, le había causado un daño horrible a la persona que más amo en este mundo y eso yo mismo no me lo perdonaría jamás,tenía ganas de besarla,de abrazarla, de estar junto a ella.
Fui a la alcoba donde hacía un rato habían traído a mis hijos Martín dormía y Carmela estaba vigilando a Alba.
-Buenas señor -me dijo al verme entrar-
-¿como están? -le pregunté-
-Bien,su hijo ya duerme,ha estado todo el rato preguntando por ustedes,y su hija me parece que tiene hambre.
-Pobrecito mío -me acerqué a Martín y le di un tierno beso en la frente,luego Carmela me dio a mi hija- Gracias, ahora te vuelvo a avisar para que subas. -ella asintió y marchó dejandome el biberón a punto-
-Hola mi ángel...-le dije acariciándole las mejillas- ¿tienes hambre? -mi hija me dedicó una sonrisa,y comencé a darle el biberón que lo tomaba con ansia- Calma mi bien que te vas a atragantar...
Tras acabarse el biberón la hice eructar,y la acuné en mis brazos, sin dejar de observar su inocente y bello rostro,en pocos instantes se quedó dormida y la puse con cuidado en la cuna.
Tras darle un beso a cada uno llamé a Carmela y le dije que se quedara con ellos que volvía con Pepa,y así lo hice.
Ya había pasado un largo rato desde que me había ido,abrí la puerta sigilosamente y al ver que dormía decidí entrar.
Me senté en el sillón de al lado de la cama y observé el caldo, se veía que había intentado comer,pero por lo que deduje no más de dos cucharadas,Pepa estaba realmente mal.
Puse mi mano en su frente y noté que la temperatura le había vuelto a subir, cogí un paño y silenciosamente lo mojé en agua y se lo coloqué en la frente.
Tras varias horas cambiándole los paños para intentar que le bajara lo logré, seguía teniendo fiebre,pero conseguí que disminuyera lo suficiente para no alarmarse,puse mi mano sobre su vientre,al lado de la suya que también la tenía posada ahí,y susurré muy bajito para no despertarla.
-Eh pequeño...tu madre va a resistir y tu también tienes que hacerlo,tienes que venir a este mundo hijo mío,no te rindas...
Tras dejar bien arropada a Pepa me volví a sentar en el sillón, hacía días que apenas dormía y comenzaba a notar el cansancio,no quería dormirme por si algo ocurría,pero mi cuerpo me pedía a gritos algo de descanso,cerré los ojos y me dormí,aunque dejé mis sentidos despiertos, si pasara algo me despertaría de inmediato
No podía alejar esos pensamientos de mi cabeza,me atormentaban,de nuevo derramé algunas lágrimas, le había causado un daño horrible a la persona que más amo en este mundo y eso yo mismo no me lo perdonaría jamás,tenía ganas de besarla,de abrazarla, de estar junto a ella.
Fui a la alcoba donde hacía un rato habían traído a mis hijos Martín dormía y Carmela estaba vigilando a Alba.
-Buenas señor -me dijo al verme entrar-
-¿como están? -le pregunté-
-Bien,su hijo ya duerme,ha estado todo el rato preguntando por ustedes,y su hija me parece que tiene hambre.
-Pobrecito mío -me acerqué a Martín y le di un tierno beso en la frente,luego Carmela me dio a mi hija- Gracias, ahora te vuelvo a avisar para que subas. -ella asintió y marchó dejandome el biberón a punto-
-Hola mi ángel...-le dije acariciándole las mejillas- ¿tienes hambre? -mi hija me dedicó una sonrisa,y comencé a darle el biberón que lo tomaba con ansia- Calma mi bien que te vas a atragantar...
Tras acabarse el biberón la hice eructar,y la acuné en mis brazos, sin dejar de observar su inocente y bello rostro,en pocos instantes se quedó dormida y la puse con cuidado en la cuna.
Tras darle un beso a cada uno llamé a Carmela y le dije que se quedara con ellos que volvía con Pepa,y así lo hice.
Ya había pasado un largo rato desde que me había ido,abrí la puerta sigilosamente y al ver que dormía decidí entrar.
Me senté en el sillón de al lado de la cama y observé el caldo, se veía que había intentado comer,pero por lo que deduje no más de dos cucharadas,Pepa estaba realmente mal.
Puse mi mano en su frente y noté que la temperatura le había vuelto a subir, cogí un paño y silenciosamente lo mojé en agua y se lo coloqué en la frente.
Tras varias horas cambiándole los paños para intentar que le bajara lo logré, seguía teniendo fiebre,pero conseguí que disminuyera lo suficiente para no alarmarse,puse mi mano sobre su vientre,al lado de la suya que también la tenía posada ahí,y susurré muy bajito para no despertarla.
-Eh pequeño...tu madre va a resistir y tu también tienes que hacerlo,tienes que venir a este mundo hijo mío,no te rindas...
Tras dejar bien arropada a Pepa me volví a sentar en el sillón, hacía días que apenas dormía y comenzaba a notar el cansancio,no quería dormirme por si algo ocurría,pero mi cuerpo me pedía a gritos algo de descanso,cerré los ojos y me dormí,aunque dejé mis sentidos despiertos, si pasara algo me despertaría de inmediato
#2368
06/07/2012 08:58
Desperté de nuevo, el dolor en el vientre persistía y, me toqué la frente, tenía calentura.
Miré la habitación, a mi lado Tristán, tenía los ojos cerrados, había pasado junto a mí todo ese tiempo, me cogía de la mano.
Quizás estaba equivocada al pensar todo eso que le dije anteriormente. Claro que necesitaba sus besos, sus caricias, sus abrazos, más que nada.
No quería despertarle pero sin hacerlo él sí se percató de que ya no seguía dormida.
-Mi bien, ¿Cómo estas?-dijo apretándome fuerte la mano
-Algo mejor- contesté
La calentura había disminuído con respecto a hacía unas horas.
-Y los niños, ¿Martín y Alba, dónde están? -pregunté preocupada
Miré la habitación, a mi lado Tristán, tenía los ojos cerrados, había pasado junto a mí todo ese tiempo, me cogía de la mano.
Quizás estaba equivocada al pensar todo eso que le dije anteriormente. Claro que necesitaba sus besos, sus caricias, sus abrazos, más que nada.
No quería despertarle pero sin hacerlo él sí se percató de que ya no seguía dormida.
-Mi bien, ¿Cómo estas?-dijo apretándome fuerte la mano
-Algo mejor- contesté
La calentura había disminuído con respecto a hacía unas horas.
-Y los niños, ¿Martín y Alba, dónde están? -pregunté preocupada
#2369
06/07/2012 10:40
La gente no cambia, pero yo había cambiado. Al menos mi aspeco había cambiado hasta tal punto que apenas conseguía reconocerme en el reflejo que me devolvía un pequeño espejo que guardaba en aquella oscura guarida. El reflejo de un ser demacrado, sin apenas rostro, sin color, sin vida más allá de los dejes de amargura que nunca podría perder. Eso era, en eso me había convertido... en eso me habían convertido con sus inquinas y sus maquinaciones, por su culpa, por todos ellos, panda de estúpidos había dejado de ser el hombre poderoso que fui para no ser más que un viejo consumido por el tiempo. Y por si fuera poco, aquella traición, una tras otra, aquellos bastardos, otros más que se sumaban a la larga lista de deshornas sufridas por culpa de la zorra de mi "esposa". Tenia que hacer algo, por más que una parte de mí quisiera olvidar, no podría hasta haberme vengado.
Rosario seguía por allí, ayudándome, salvándome como siempre lo había hecho, ayudándome, dándome algo que pudiera alimentar mi marchito cuerpo. Y viéndola yo pensaba que quería cambiar, hubo un tiempo en el que incluso creí que podría cambiar. Pero la gente no cambia, por más que quisiera cambiar; la gente no cambia por más que lo intente, porque quería cambiar, pero la gente no cambia... y sabía que yo tampoco podría. Era cuestión de tiempo.
Rosario seguía por allí, ayudándome, salvándome como siempre lo había hecho, ayudándome, dándome algo que pudiera alimentar mi marchito cuerpo. Y viéndola yo pensaba que quería cambiar, hubo un tiempo en el que incluso creí que podría cambiar. Pero la gente no cambia, por más que quisiera cambiar; la gente no cambia por más que lo intente, porque quería cambiar, pero la gente no cambia... y sabía que yo tampoco podría. Era cuestión de tiempo.
#2370
06/07/2012 12:23
Me preguntó el porqué de la elección del nombre del pequeño. Alejandro. Cerré los ojos in instante. Recordando a aquel hombre alto, de fuerte complexión, cabellos y ojos oscuros. Bueno, amable, cariñoso... Una sonrisa apareció en mis labios al recordarlo.
-Era mi padre. Alejandro Montenegro.- contesté, encontrándome con la tierna mirada de la joven. -Lo adoraba.- agaché la cabeza tras aquel susurro. Pero me vi obligada a levantar la mirada a Emilia.-Era un buen hombre y los lazos que me unían a el demasiado grandes.- sonreí.
Demasiado. De pequeña era a él al primero a quien acudía, era él el que siempre estaba ahí para consolarme y apoyarme en mis decisiones... A mi mente volvieron todas y cada una de las noches en la cocina, frente a un vaso de leche y una de sus interminables charlas. Era un hombre culto, respetuoso, educado para ser quien era, pero que aun así no dudaba en perder las maneras frente a sus más allegados. Entre los cuales mi madre no se encontraba. Su matrimonio con ella lo hizo desdichado, un matrimonio de conveniencia nunca da buenos frutos, y por tanto entendía e incluso le agradaba que yo hubiese encontrado el amor en Raimundo. Aunque por protegerme y hacer respetable mi honor, de vez en cuando daba algún que otro susto a Raimundo, cuando a hurtadillas venía a buscarme.
-Estoy segura de que le encantaría conocer a estos dos pequeños.- hablé. Se hubiera sentido orgulloso de que uno de sus nietos se llamase como él, no tenía ninguna duda de ello.
La pequeña, terminó de comer.
-Mira, Natalia.- le dije, después de hacer todo lo pertinente. -Ésta es tu hermana mayor, Emilia.- la joven se acercó a nosotras sonriéndole a la niña.
-Era mi padre. Alejandro Montenegro.- contesté, encontrándome con la tierna mirada de la joven. -Lo adoraba.- agaché la cabeza tras aquel susurro. Pero me vi obligada a levantar la mirada a Emilia.-Era un buen hombre y los lazos que me unían a el demasiado grandes.- sonreí.
Demasiado. De pequeña era a él al primero a quien acudía, era él el que siempre estaba ahí para consolarme y apoyarme en mis decisiones... A mi mente volvieron todas y cada una de las noches en la cocina, frente a un vaso de leche y una de sus interminables charlas. Era un hombre culto, respetuoso, educado para ser quien era, pero que aun así no dudaba en perder las maneras frente a sus más allegados. Entre los cuales mi madre no se encontraba. Su matrimonio con ella lo hizo desdichado, un matrimonio de conveniencia nunca da buenos frutos, y por tanto entendía e incluso le agradaba que yo hubiese encontrado el amor en Raimundo. Aunque por protegerme y hacer respetable mi honor, de vez en cuando daba algún que otro susto a Raimundo, cuando a hurtadillas venía a buscarme.
-Estoy segura de que le encantaría conocer a estos dos pequeños.- hablé. Se hubiera sentido orgulloso de que uno de sus nietos se llamase como él, no tenía ninguna duda de ello.
La pequeña, terminó de comer.
-Mira, Natalia.- le dije, después de hacer todo lo pertinente. -Ésta es tu hermana mayor, Emilia.- la joven se acercó a nosotras sonriéndole a la niña.
#2371
06/07/2012 12:42
Logré dormirme,cogido de su mano,de pronto un movimiento suyo hizo que me despertara y cuando lo hice vi que ella también lo estaba,me incorporé y apreté su mano.
-Mi bien ¿como estás? -le pregunté-
Me contestó y al instante preguntó por nuestros hijos,preocupada.
-Tranquila mandé que los trajeran,están en la otra habitación,Carmela está con ellos, antes de venir aquí fui a darle de comer y a acostar a Alba, sosiégate que está todo bien.
Volví a poner mi mano en su frente, y comprobando que aún tenía calentura me levanté y puse un paño en agua helada.
-Mi bien ¿como estás? -le pregunté-
Me contestó y al instante preguntó por nuestros hijos,preocupada.
-Tranquila mandé que los trajeran,están en la otra habitación,Carmela está con ellos, antes de venir aquí fui a darle de comer y a acostar a Alba, sosiégate que está todo bien.
Volví a poner mi mano en su frente, y comprobando que aún tenía calentura me levanté y puse un paño en agua helada.
#2372
06/07/2012 13:05
Con desgana , me diriji hacia la casona para visitar a Pepa.
Deje a mi hijo con una buena mujer del pueblo. Una paciente frecuente.
Me pare ante la puerta y pique algo molesta.
Deje a mi hijo con una buena mujer del pueblo. Una paciente frecuente.
Me pare ante la puerta y pique algo molesta.
#2373
06/07/2012 17:08
Fui a llevarle algo de comer,ropa para que se quitara el pijama del hospital y unas cuchillas de afeitar que había comprado en el colmado.Lo encontré ensimismado mirándose en un pequeño espejo,ni siquiera me escucho entrar.
-Sigues tan guapo como siempre-dije sonriendo detrás de el.
El se sobresalto al escuchar mi voz,pero sonrió al verme y mas al ver todo lo que le traía.
-No es ninguna molestia,lo hago encantada-dije tras escucharlo decir que me estaba dando demasiadas molestias.
-Te quiero¿lo sabes verdad?y te querré mas cuando te quites ese pijama horroroso-dije de chanza.
El me sonrió y tras darle un tierno beso me dispuse a marchar a la casona para no levantar sospechas.
-Sigues tan guapo como siempre-dije sonriendo detrás de el.
El se sobresalto al escuchar mi voz,pero sonrió al verme y mas al ver todo lo que le traía.
-No es ninguna molestia,lo hago encantada-dije tras escucharlo decir que me estaba dando demasiadas molestias.
-Te quiero¿lo sabes verdad?y te querré mas cuando te quites ese pijama horroroso-dije de chanza.
El me sonrió y tras darle un tierno beso me dispuse a marchar a la casona para no levantar sospechas.
#2374
06/07/2012 17:39
Por petición expresa de Raimundo, Emilia se marchó de la estancia. Él se sentó junto a mi y tuvo a bien contarme la peor de las desgracias.
-Eso no...- meneé la cabeza incrédula. -Salvador no... No ha podido despertar, no. Ahora no.- traté de negarme, notando como me faltaba la respiración. -¿Sabes lo qué eso significa...?- le pregunté. De verás me faltaba el aire y Raimundo me tomó de los hombros obligándome a respirar. Intentando calmarme. -No puedo, Raimundo... Salvador nos intentará hacer la vida imposible. Recuerda...- y a mi cabeza volvió el sonido del disparo que acabó en el abdomen de Raimundo. -Los niños, mi amor... Los niños.- apunté. Mis manos temblaban y el aire seguía faltándome en los pulmones.
-Eso no...- meneé la cabeza incrédula. -Salvador no... No ha podido despertar, no. Ahora no.- traté de negarme, notando como me faltaba la respiración. -¿Sabes lo qué eso significa...?- le pregunté. De verás me faltaba el aire y Raimundo me tomó de los hombros obligándome a respirar. Intentando calmarme. -No puedo, Raimundo... Salvador nos intentará hacer la vida imposible. Recuerda...- y a mi cabeza volvió el sonido del disparo que acabó en el abdomen de Raimundo. -Los niños, mi amor... Los niños.- apunté. Mis manos temblaban y el aire seguía faltándome en los pulmones.
#2375
06/07/2012 19:00
Apenas la escuché entrar, pero ahí estaba, como siempre, cuidando de mí aun sabiendo quién, amándome a pesar de cómo era. Porque con ella podía llegar a ser diferente, pero cuando se iba, cuando me apartaba de su luz, la oscuridad, mi oscuridad, el único compañero de mi vida, aquellas sombras qeu ya formaban más parte de mí qeu yo mismo volvían a inundarme y olvidaba cómo era cuando estaba con ella. Pero en aquel instante estaba con ella, estaba con ella aunque mi mente seguía perdida en mis elucubraciones y mi cuerpo más muerto que vivo seguía tratando de recomponerse.
Tras cambiarme de ropa y devorar con fruición todo lo comestible que pude encontrar desoyendo a mi propia razón que me advertía que mi estómago no estaba preparado para tal banquete y acabaría vomitando, todo me daba igual.
Y pasado un tiempo cuando la comida logró asentarse en mi estómago y parecí recuperar las suficientes fuerzas como para pensar sin aquella agotadora neblina en la que mi mente se había visto sumida lo vi todo con más claridad: la venganza, el odio, el pasado, el presente y el futuro. De golpe lo comprendí todo, lo supe todo aunque no quisiera saberlo como supe lo que debía hacer aunque no quisiera hacerlo. Mi destino estaba sellado como lo estuvo desde el día que mi madre me abandonó, quizás por mi bien, quizás por obligación, motivos que no pudieron impedir que me convirtiera en quién era y ahora ya era tarde para volver atrás. Por eso supe en cuanto fui capaz de ponerme en pie lo qeu debía hacer.
- He de irme, me dispararon demasiado cerca de aquí, probablemente encontraron ya este escondite y será el primer lugar en el que quieran buscar. No tardarán mucho, y es mejor para ti que no sepas donde voy, por tu seguridad. - Comencé a marcharme, pero algo me atrajo de nuevo a ella por más que supiera que no debía, lo hice, una vez más. Me acerqué a ella y tomando su rostro entre mis manos le susurré- Yo también te quiero, no lo olvides, pase lo que pase, es lo único que sé.
Y me dispuse a marcharme sin saber adónde ir
Tras cambiarme de ropa y devorar con fruición todo lo comestible que pude encontrar desoyendo a mi propia razón que me advertía que mi estómago no estaba preparado para tal banquete y acabaría vomitando, todo me daba igual.
Y pasado un tiempo cuando la comida logró asentarse en mi estómago y parecí recuperar las suficientes fuerzas como para pensar sin aquella agotadora neblina en la que mi mente se había visto sumida lo vi todo con más claridad: la venganza, el odio, el pasado, el presente y el futuro. De golpe lo comprendí todo, lo supe todo aunque no quisiera saberlo como supe lo que debía hacer aunque no quisiera hacerlo. Mi destino estaba sellado como lo estuvo desde el día que mi madre me abandonó, quizás por mi bien, quizás por obligación, motivos que no pudieron impedir que me convirtiera en quién era y ahora ya era tarde para volver atrás. Por eso supe en cuanto fui capaz de ponerme en pie lo qeu debía hacer.
- He de irme, me dispararon demasiado cerca de aquí, probablemente encontraron ya este escondite y será el primer lugar en el que quieran buscar. No tardarán mucho, y es mejor para ti que no sepas donde voy, por tu seguridad. - Comencé a marcharme, pero algo me atrajo de nuevo a ella por más que supiera que no debía, lo hice, una vez más. Me acerqué a ella y tomando su rostro entre mis manos le susurré- Yo también te quiero, no lo olvides, pase lo que pase, es lo único que sé.
Y me dispuse a marcharme sin saber adónde ir
#2376
06/07/2012 19:25
Llegamos a la habitación de Felisa un tanto desconcertados por lo que le diríamos. Si había sufrido un ataque al corazón no sabía muy bien hasta qué punto podríamos contarle nuestros propósitos. Finalmente toda esa preocupación se desvaneció cuando vi a Soledad cada vez peor. De pronto, desfalleció. Menos mal que estaba a su lado y pude cogerla antes de que cayera.
- ¡Enfermera! ¡Enfermera! – grité angustiado mientras la sostenía - ¡Soledad! ¡Ey! ¿Qué ocurre?
- No es nada Sebastián. Estoy bien. – dijo ella con una voz temblorosa. Pero yo no las tenía todas conmigo. Una enfermera se acercó y la llevó a una camilla para que se acostara.
- Habrá sido un mareo o una bajada de tensión por el calor. Pasa mucho. – intentó restarle importancia la enfermera. Pero de pronto Soledad tuvo una arcada y ya no estaba tan seguro del diagnóstico de la enfermera.
- Me gustaría asegurarme de ello si fuera posible.
- Estoy bien Sebastián. – intentó restarle importancia Soledad.
- No, no lo estás. También pensábamos que lo mío era un soplo solamente y acabó en algo que duró 6 meses. – dije algo más serio.
- No se preocupe señor. Un doctor se encargará de hacerle unas pruebas. – me tranquilizó una enfermera.
Soledad intentó incorporarse pero volvió a marearse así que se tumbó en la camilla y la enfermera la llevó a la habitación que teníamos enfrente: la 305. “Parece que el destino está de nuestro lado” – pensé ya que esto nos permitía una forma de entrar en la habitación sin que la señora se sobresaltara y sin ningún problema.
Entramos y esperamos al doctor. Soledad intentó respirar hondo para ver si se le pasaba el malestar y yo estaba en dos cosas a la vez. Por un lado me preocupaba Soledad y por otro no dejaba de pensar en qué le diría a Felisa cuando despertara. Llegó un doctor alto y moreno, de aspecto robusto y ojos verdes para examinar a Soledad. Después de unos minutos hizo una pregunta que ni por asomo esperábamos oír:
- Soledad ¿hace cuánto que no te viene el periodo?
Si mi mente estaba en dos cosas a la vez a partir de esa pregunta sólo se concentró en la respuesta de Soledad.
- Es la primera falta que tengo… pero doctor ¿no estará insinuando que...?
- Sí Soledad. Estás embarazada, enhorabuena.
- Doctor tiene que haber un error. Tuve un accidente estando embarazada y perdí al bebé. Me examinaron y… diagnosticaron que… soy estéril. Dos personas lo hicieron…
- Soy doctor pero he visto muchas cosas increíbles e inexplicables en mis 30 años de carrera: recuperaciones que nadie esperaba, diagnósticos falsos,… Pero lo que más me temo es que las pruebas hechas en un pueblo no pueden compararse a la eficacia de una gran ciudad.
- ¿Insinúa que cometieron un error?
- Es más que probable y más verosímil de lo que imaginas. Vendrá una comadrona a examinar a Soledad si lo desean pero ya les digo que no hay lugar a dudas. Iré a llamarla.
Soledad y yo nos miramos emocionados.
- Sebastián… - susurró Soledad emocionada. – es nuestro hijo.
Yo no pude aguantar más y la besé sin más preámbulos abrazándola con toda la emoción que invadía mi alma desde el momento en el que el doctor nos dio la buena nueva. Después de unos minutos de emoción me acerqué al vientre de Soledad y dije entre beso y beso:
- Hola hijo. – dije emocionado mientras que Soledad me acariciaba el pelo. - ¿Sabes quién soy? Soy papá. Sí… soy papá. Vas a ser el niño más querido del mundo. Tu familia te va a recibir como un regalo caído del cielo aunque tu abuelo sea ateo. – dije provocando la risa de Soledad. – Y vas a tener a un papá y a una mamá… que te querrán con toda el alma. – dije casi roto por la emoción y con las lágrimas en mi rostro.
Besé con devoción el vientre de Soledad provocando también la sonrisa de la comadrona que entró en ese momento.
- Es un momento increíble ¿verdad?
- Sí… - dije emocionado. – Y más si es con la persona que más amas en el mundo.
- Bueno padrazo… me temo que nos va a tener que dejar mientras la examino. Le avisaré cuando termine.
Miré a Soledad que intentaba que me quedara pero le dije:
- No te preocupes cariño. Estaré aquí fuera. Además… creo que voy a necesitar una tisana para relajarme.
Soledad rió y nos dimos un beso aplazándonos hasta dentro de un momento.
- ¡Enfermera! ¡Enfermera! – grité angustiado mientras la sostenía - ¡Soledad! ¡Ey! ¿Qué ocurre?
- No es nada Sebastián. Estoy bien. – dijo ella con una voz temblorosa. Pero yo no las tenía todas conmigo. Una enfermera se acercó y la llevó a una camilla para que se acostara.
- Habrá sido un mareo o una bajada de tensión por el calor. Pasa mucho. – intentó restarle importancia la enfermera. Pero de pronto Soledad tuvo una arcada y ya no estaba tan seguro del diagnóstico de la enfermera.
- Me gustaría asegurarme de ello si fuera posible.
- Estoy bien Sebastián. – intentó restarle importancia Soledad.
- No, no lo estás. También pensábamos que lo mío era un soplo solamente y acabó en algo que duró 6 meses. – dije algo más serio.
- No se preocupe señor. Un doctor se encargará de hacerle unas pruebas. – me tranquilizó una enfermera.
Soledad intentó incorporarse pero volvió a marearse así que se tumbó en la camilla y la enfermera la llevó a la habitación que teníamos enfrente: la 305. “Parece que el destino está de nuestro lado” – pensé ya que esto nos permitía una forma de entrar en la habitación sin que la señora se sobresaltara y sin ningún problema.
Entramos y esperamos al doctor. Soledad intentó respirar hondo para ver si se le pasaba el malestar y yo estaba en dos cosas a la vez. Por un lado me preocupaba Soledad y por otro no dejaba de pensar en qué le diría a Felisa cuando despertara. Llegó un doctor alto y moreno, de aspecto robusto y ojos verdes para examinar a Soledad. Después de unos minutos hizo una pregunta que ni por asomo esperábamos oír:
- Soledad ¿hace cuánto que no te viene el periodo?
Si mi mente estaba en dos cosas a la vez a partir de esa pregunta sólo se concentró en la respuesta de Soledad.
- Es la primera falta que tengo… pero doctor ¿no estará insinuando que...?
- Sí Soledad. Estás embarazada, enhorabuena.
- Doctor tiene que haber un error. Tuve un accidente estando embarazada y perdí al bebé. Me examinaron y… diagnosticaron que… soy estéril. Dos personas lo hicieron…
- Soy doctor pero he visto muchas cosas increíbles e inexplicables en mis 30 años de carrera: recuperaciones que nadie esperaba, diagnósticos falsos,… Pero lo que más me temo es que las pruebas hechas en un pueblo no pueden compararse a la eficacia de una gran ciudad.
- ¿Insinúa que cometieron un error?
- Es más que probable y más verosímil de lo que imaginas. Vendrá una comadrona a examinar a Soledad si lo desean pero ya les digo que no hay lugar a dudas. Iré a llamarla.
Soledad y yo nos miramos emocionados.
- Sebastián… - susurró Soledad emocionada. – es nuestro hijo.
Yo no pude aguantar más y la besé sin más preámbulos abrazándola con toda la emoción que invadía mi alma desde el momento en el que el doctor nos dio la buena nueva. Después de unos minutos de emoción me acerqué al vientre de Soledad y dije entre beso y beso:
- Hola hijo. – dije emocionado mientras que Soledad me acariciaba el pelo. - ¿Sabes quién soy? Soy papá. Sí… soy papá. Vas a ser el niño más querido del mundo. Tu familia te va a recibir como un regalo caído del cielo aunque tu abuelo sea ateo. – dije provocando la risa de Soledad. – Y vas a tener a un papá y a una mamá… que te querrán con toda el alma. – dije casi roto por la emoción y con las lágrimas en mi rostro.
Besé con devoción el vientre de Soledad provocando también la sonrisa de la comadrona que entró en ese momento.
- Es un momento increíble ¿verdad?
- Sí… - dije emocionado. – Y más si es con la persona que más amas en el mundo.
- Bueno padrazo… me temo que nos va a tener que dejar mientras la examino. Le avisaré cuando termine.
Miré a Soledad que intentaba que me quedara pero le dije:
- No te preocupes cariño. Estaré aquí fuera. Además… creo que voy a necesitar una tisana para relajarme.
Soledad rió y nos dimos un beso aplazándonos hasta dentro de un momento.
#2377
06/07/2012 19:30
Caminé por los pasillos sin creer del todo en mi suerte. Iba a tener un hijo con Soledad, lo último que nos imaginábamos. Por un momento incluso empiezo a creer en Dios lo que me provocó cierta risa al pensar seguidamente en mi padre y en lo que diría. Abrí la puerta que daba a las escaleras con fuerza y con energía y me apoyé en la barandilla. De pronto un brazo me rodeó el cuello y me vi apoyado por detrás en un cuerpo que no conocía. Seguidamente vi como una mano con un cuchillo se acercaba peligrosamente a mi yugular.
- ¿Quién eres tú y qué quieres de mi madre?
Mi mente empezó a funcionar como una turbina pensando en quién sería.
- ¡HABLA! – gritó él
- ¿Alejandro? – pregunté con el aire que podía entrar en mi cuerpo. - ¿Eres tú?
- Te he preguntado quién eres.
- Soy Sebastián. – dije aferrándome al brazo que apretaba mi cuello y consiguiendo aflojarlo un poco. El cedió pero acabé sintiendo en mi yugular el contacto del filo del cuchillo así que decidí por levantar las manos para que viera que no era peligroso. – Sebastián Ulloa. Vengo a hablar con tu madre sobre Ana.
- ¿Qué te interesa de mi hermana?
- Necesito saberlo todo sobre ella pero sobre todo necesito lo que sepa de Oriol Valls.
- Oriol está muerto. – afirmó él.
- No, no lo está. Escucha… soy hijo de Raimundo Ulloa. Él iba a casarse con Francisca Montenegro pero al final no pudo ser y se casó con Salvador Castro.
- Eso ya lo sé pero ¿qué tiene que ver Salvador con Oriol?
- Tengo pruebas que demuestran que Oriol no existe. Fingió su muerte y se fue a Valencia cambiando su nombre por Salvador Castro.
- ¿Qué estás diciendo?
- Estoy reuniendo pruebas contra él para conseguir la nulidad de su matrimonio con Francisca Montenegro… para que mi padre pueda casarse finalmente con ella. Sé que sabes que Oriol mató a tu hermana. Ayúdame a acabar con él y tendrás tu venganza… Te lo prometo.
Estuvo unos segundos reflexionando sobre lo dicho hasta que finalmente soltó su agarre y pude respirar mejor. Me di la vuelta y le vi. Pelo moreno y ojos oscuros. Llevaba ropa muy elegante con lo que deduje que era empresario igual que yo o bien que era rico. Con una mano en mi cuello e intentando tranquilizarme le tendí la otra mano para saludarle.
- Sebastián Ulloa. Encantado.
- Alejandro… Alejandro de la Serna. Siento el percance pero después de lo que le pasó a mi hermana no me fío de nadie.
- No te preocupes. Si quieres vamos… mi mujer está en la misma habitación que tu madre y he salido para que la comadrona la examinara.
Él tendió su mano en señal de que fuera delante de él. No me hacía mucha gracia darle la espalda y más sabiendo el cuchillo que llevaba consigo pero no quise protestar en ese momento después de lo vivido.
Siento la copiada de Bandolera pero es que me gusta mucho el nombre.
- ¿Quién eres tú y qué quieres de mi madre?
Mi mente empezó a funcionar como una turbina pensando en quién sería.
- ¡HABLA! – gritó él
- ¿Alejandro? – pregunté con el aire que podía entrar en mi cuerpo. - ¿Eres tú?
- Te he preguntado quién eres.
- Soy Sebastián. – dije aferrándome al brazo que apretaba mi cuello y consiguiendo aflojarlo un poco. El cedió pero acabé sintiendo en mi yugular el contacto del filo del cuchillo así que decidí por levantar las manos para que viera que no era peligroso. – Sebastián Ulloa. Vengo a hablar con tu madre sobre Ana.
- ¿Qué te interesa de mi hermana?
- Necesito saberlo todo sobre ella pero sobre todo necesito lo que sepa de Oriol Valls.
- Oriol está muerto. – afirmó él.
- No, no lo está. Escucha… soy hijo de Raimundo Ulloa. Él iba a casarse con Francisca Montenegro pero al final no pudo ser y se casó con Salvador Castro.
- Eso ya lo sé pero ¿qué tiene que ver Salvador con Oriol?
- Tengo pruebas que demuestran que Oriol no existe. Fingió su muerte y se fue a Valencia cambiando su nombre por Salvador Castro.
- ¿Qué estás diciendo?
- Estoy reuniendo pruebas contra él para conseguir la nulidad de su matrimonio con Francisca Montenegro… para que mi padre pueda casarse finalmente con ella. Sé que sabes que Oriol mató a tu hermana. Ayúdame a acabar con él y tendrás tu venganza… Te lo prometo.
Estuvo unos segundos reflexionando sobre lo dicho hasta que finalmente soltó su agarre y pude respirar mejor. Me di la vuelta y le vi. Pelo moreno y ojos oscuros. Llevaba ropa muy elegante con lo que deduje que era empresario igual que yo o bien que era rico. Con una mano en mi cuello e intentando tranquilizarme le tendí la otra mano para saludarle.
- Sebastián Ulloa. Encantado.
- Alejandro… Alejandro de la Serna. Siento el percance pero después de lo que le pasó a mi hermana no me fío de nadie.
- No te preocupes. Si quieres vamos… mi mujer está en la misma habitación que tu madre y he salido para que la comadrona la examinara.
Él tendió su mano en señal de que fuera delante de él. No me hacía mucha gracia darle la espalda y más sabiendo el cuchillo que llevaba consigo pero no quise protestar en ese momento después de lo vivido.
Siento la copiada de Bandolera pero es que me gusta mucho el nombre.
#2378
06/07/2012 20:02
Estaba a punto de alcanzar la puerta,cuando me dijo que se iba y que no me diría donde por mi propia seguridad.Se acerco a mis labios y me dijo que me quería,que no lo olvidara pasase lo que pasase.
-No te vas a ir a ningún lado-dije mirándolo a los ojos-solo la muerte habría podido arrancarte de mi lado y no lo a hecho-dije besándolo con pasión demasiado tiempo contenida.
El rompió el beso para mirarme a los ojos,mientras una hermosa sonrisa asomaba a su rostro y me beso con igual pasión que la que yo había empleado.Las caricias y los besos fueron subiendo de intensidad y sin darnos cuenta terminamos tumbados sobre un montón de heno que allí había y terminamos dejándonos llevar por la pasión, arrancándonos la ropa que ya estorbaba.El se puso sobre mi llenando mi cuerpo de besos y caricias. Y tras enlazar su mano con la mia se introdujo en mi interior con sumo cuidado,hasta que las ganas que teniamos el uno del otro se desbordo, llenándolo todo de jadeos y palabras de amor.-Te he echado tanto de menos-susurre perdiéndome en su intensa mirada.El extasis nos alcanzo a los dos a la vez,el se puso a mi lado hasta que nuestras respiraciones recuperaron el ritmo normal al igual que nuestros corazones.Tras pasar un rato a su lado y arrancarle la promesa de que no se iría, marche rumbo a la casona recomponiendo antes mi ropa y mi peinado.El me agarro del brazo diciéndome que me amaba.
-Yo también te amo mi bien-dije antes de marcharme.Mire aquella puerta y no pude evitar sentirme culpable por lo que estaba haciendo.
-No te vas a ir a ningún lado-dije mirándolo a los ojos-solo la muerte habría podido arrancarte de mi lado y no lo a hecho-dije besándolo con pasión demasiado tiempo contenida.
El rompió el beso para mirarme a los ojos,mientras una hermosa sonrisa asomaba a su rostro y me beso con igual pasión que la que yo había empleado.Las caricias y los besos fueron subiendo de intensidad y sin darnos cuenta terminamos tumbados sobre un montón de heno que allí había y terminamos dejándonos llevar por la pasión, arrancándonos la ropa que ya estorbaba.El se puso sobre mi llenando mi cuerpo de besos y caricias. Y tras enlazar su mano con la mia se introdujo en mi interior con sumo cuidado,hasta que las ganas que teniamos el uno del otro se desbordo, llenándolo todo de jadeos y palabras de amor.-Te he echado tanto de menos-susurre perdiéndome en su intensa mirada.El extasis nos alcanzo a los dos a la vez,el se puso a mi lado hasta que nuestras respiraciones recuperaron el ritmo normal al igual que nuestros corazones.Tras pasar un rato a su lado y arrancarle la promesa de que no se iría, marche rumbo a la casona recomponiendo antes mi ropa y mi peinado.El me agarro del brazo diciéndome que me amaba.
-Yo también te amo mi bien-dije antes de marcharme.Mire aquella puerta y no pude evitar sentirme culpable por lo que estaba haciendo.
#2379
06/07/2012 21:48
¿Tranquila? ¿Cómo me podía pedir tranquilidad ante semejante noticia? No podía, Salvador había despertado del coma y de seguro vendría a por mi, a por Raimundo, a por los niños... Tenía que relajarme si no quería que el pequeño se me terminase cayendo de los brazos. Pero, incapaz de hacerlo, decidí soltar al niño en la cuna.
Me paseé por la habitación sin creerlo. Sí Salvador ya enfureció al saberme con Raimundo, al llegar a sus oídos lo ocurrido estos últimos meses... No perdonaría tan deshonra. Y a mi me daba exactamente igual que él lo sintiera así, más no podía permitir que en un arrebato hiciese algo contra Raimundo o contra mis hijos.
Llevé mis manos a la cabeza. Rompiendo en un llanto desconsolado. Justo cuando mejor estabamos, cuando podía acariciar a cada segundo el rostro de mis hijos, Salvador regresaba para poner en peligro todo lo que en estos meses había logrado.
Me paseé por la habitación sin creerlo. Sí Salvador ya enfureció al saberme con Raimundo, al llegar a sus oídos lo ocurrido estos últimos meses... No perdonaría tan deshonra. Y a mi me daba exactamente igual que él lo sintiera así, más no podía permitir que en un arrebato hiciese algo contra Raimundo o contra mis hijos.
Llevé mis manos a la cabeza. Rompiendo en un llanto desconsolado. Justo cuando mejor estabamos, cuando podía acariciar a cada segundo el rostro de mis hijos, Salvador regresaba para poner en peligro todo lo que en estos meses había logrado.
#2380
06/07/2012 22:33
Me tranquilizé al saber que los niños estaban en la Casona.
-¿Cómo están? ¿No les habrás contado nada, no?- dije observando como mojaba un paño en agua fría.
-¿Cómo están? ¿No les habrás contado nada, no?- dije observando como mojaba un paño en agua fría.