FormulaTV Foros

Foro El secreto de Puente Viejo

Una historia de dos: La GRAN INVESTIGACIÓN y una noche de amor

Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 Siguiente
#0
verrego
verrego
27/11/2011 13:21
unahistoriadedoslagraninvestigacionyunanochedeamor


Artemisilla y yo, Verrego, hemos juntado nuestras fuerzas, nuestras mentes y el resultado es una FIC un tanto diferente. La historia es narrada desde el punto de vista de Tristán y de Pepa, ellos serán los narradores.

UNA HISTORIA DE DOS, comienza con un suceso que todas tenemos ganas ver y en medio se descubrirán secretos, engaños, familias enfrentadas y los sentimientos jugarán un papel importante en todo el desarrollo de la historia.


unahistoriadedoslagraninvestigacionyunanochedeamor



Tanto Artemisilla como yo esperamos que os guste y disfrutéis.
#161
verrego
verrego
17/12/2011 22:30
Al día siguiente, cuando llegué a El Jaral, Doña Águeda me estaba esperando en el salón, mientras estaba terminando de desayunar.

- ¿Le interrumpo, Doña Águeda? Si lo prefiere, puedo venir más tarde... -dije azorado, pues pensaba que había llegado demasiado temprano.

-Para nada Tristán, nunca interrumpes, ¿quieres que te sirvan algún refrigerio?

-No, muchas gracias, señora, pero Emilia no me dejaba marchar si no desayunaba primero, y estoy saciado. Ya la conoce usted.

-Sí y me encanta tenerla aquí.

-Le aseguro que ella también está emocionada con su trabajo aquí.

-Tristán te hice llamar porque me gustaría que me acompañaras a dar un paseo por la finca, ¿aceptas?

-Por supuesto, señora. Cuando usted guste.

¿Me hace llamar para dar un paseo? Aquello me dio que pensar. ¿Por qué quiere ir a pasear conmigo? Podría hacerlo sola, o con cualquiera de sus criadas con las que compartir cosas de mujeres. Aún así, mostré disposición y buena cara.

Sé que mi actitud soprende a Tristan, pero quiero conocer mejor al amor de mi hija, saber que es lo que se le pasa por su mente, sólo con verle el rostro sé que apenas duerme y su comportamiento me muestra que está taciturno, cuando él nunca ha sido así y me consta. Cómo le puedo decir que lo único que quiero es verlo feliz...feliz junto a mi hija...como puedo decirle que me alegra que sea una persona tan bella siendo hijo de quien es...me gustaría decirle tantas cosas a este muchacho que no sé por donde empezar ni tan siquiera sé como se las tomaría porque...por la simple razón que desde un principio intenté separarlos sin dar razón ninguna. Con solo verle esa mirada apagada se me rompe el alma, porque yo también soy consciente de lo que duele el amor.

Le ofrezco mi brazo para que se agarre a él y salimos del palacete sin rumbo fijo, pero con paso decidido. Era cierto que en un principio la idea de un paseo no me entusiasmó demasiado, y máxime cuando venía andando desde la posada del pueblo hasta aquí, pero ahora que el sol calienta lo suficiente y que los trinos de los pajarillos de la zona alegran el lugar, he de reconocer que se está bastante bien.

-Bonito día, ¿verdad? Este sol otoñal todavía tiene fuerza y este aire...que bien sienta a los pulmones.

-Cierto, aunque yo prefiero el calor de la primavera y el verde de sus campos. Aunque coincido con usted en lo bien que sientan a los pulmones. ¿Aunque sabe una cosa que me sienta mejor? La verdad sin medias tintas. Doña Águeda, no quiero parecer grosero, pero tampoco quiero que insulte a mi inteligencia. ¿Cuál es el verdadero motivo por el que me ha contratado?

Tristán no hay motivo y el que te di el otro día es lo que pensaba y lo pienso. La verdad es que estoy cuidando que estés bien...

-Curiosa manera tiene usted buscando mi bienestar: pisándome en el día de mi boda mientras me amenazaba sutilmente. Su forma de buscar mi bienestar es muy parecida a la que tiene mi madre, si me permite el comentario.

-Tristán, acabo de encontrar a mi hija y al poco tiempo se casa, ponte en mi caso, ¿qué le pedirías a esa persona? Sé que desde un principio no fui muy agradable contigo ni puse de mi parte, pero ya sabes porque lo hacía. Me puedes culpar de todos tus males, no te quito razón, en el convite pude ver en ti lo que se puede ver en una persona buena que ama con sinceridad, sin pedir nada a cambio, solo te pido una oportunidad. Permiteme ayudarte en lo que pueda.

Paré y lo miré fijamente en a los ojos, de las veces que lo he tenido así de cerca nunca le vi en su mirar lo que tenía Salvador cuando me miraba a los ojos.

-Tristán parece increíble que de un ser tan malvado como tu padre pudieras nacer tú, pero...

- Si le soy sincero, todo el mundo se lo pregunta. Supongo que si no me parezco a él es porque me he criado entre las faldas de la buena de Rosario y con los consejos de Raimundo Ulloa. Pero aunque me pese, más de lo que nada me ha pesado en la vida, Salvador Castro era mi padre.

-Sabemos que tu hermano Carlos no fue engendrado por Salvador, sino que le dio sus apellidos al nacer y que lo crío como si se tratase de su propio hijo, ¿y tú?

Durante un instante creí que Doña Águeda me estaba embromando, pero ya estaba aprendiendo que Doña Águeda no bromea.

-¿Qué quiere decir con eso?

-Lo que te quiero decir es si contigo, sin tú saberlo, le ocurrió como con Carlos, que fueras engendrado por un hombre que no fuera Salvador Castro.

Ciertamente era lo que había deseado toda mi vida, no tener nada que ver con ese monstruo, pero desde que sé quién es realmente Pepa lo he deseado aún más. Aquella insinuación por parte de Doña Águeda me hizo ver un poco de luz en tanta oscuridad.

-Supongamos por un momento que Salvador no te engendró, ojalá la “buena” de Francisca Montenegro hubiera hecho lo mismo que la madre de Carlos, ¿quién podría ser? ¿Se sabe si tu madre tuvo alguna relación anterior a su matrimonio con Salvador?

-Sí, la verdad es que ahora que lo menciona, hace poco he descubierto que mi madre y Raimundo Ulloa tuvieron un idilio hace algunos años, justo antes de que ella casara con Salvador Castro.

-Pues hay que moverse por ahí...Tristán, hijo, sé que puedes pensar que estoy perdiendo el entendimiento pero, ¿y si tu padre fuera Raimundo?

Desde niño había deseado que Raimundo Ulloa fuese mi padre, y ahora ese deseo de infancia no parecía tan descabellado. Si realmente eso fuese cierto, mi vida cambiaría por completo.

-Señora, créame cuando le digo que esa sola insinuación se me antoja música celestial, pero mi madre jamás admitirá haber mantenido una relación con Ulloa, y mucho menos que él sea mi padre natural.

-Pues hay moverse Tristán. Me imagino que Francisca admitirá esa relación pero sí que hay alguien que nos lo puede confirmar, Raimundo.

-Me encantaría hablar con él, pero hay un pequeño problema, señora: a Don Raimundo le afecta mucho hablar de la relación que mantuvo con mi madre, y sus hijos me han pedido que no le recuerde aquella época. Entiéndame, quiero saber la verdad, pero sin hacerle daño a nadie. ¿No habría otra solución?

-¿Me permites que te ayude?

-Por supuesto -Dije rápidamente. Llevaba días barruntándome que confiar en la de Mesía no era buena idea, pero me habría aliado con el mismísimo Satanás si me ayudara a confirmar que mi padre natural era el tabernero y sin hacerle daño a nadie- ¿Por dónde empezamos?

-A Raimundo lo trataré yo. No es que tenga mucha confianza con él, pero creo que no es una persona que le guste mantener las distancias, sino todo lo contrario me parece un hombre llano, muy cercano e intentaré, aprovechando que está Emilia en El Jaral para acercarme más al de Ulloa, ¿qué te parece?

- Me parece una buena idea. Pero dígame sólo una cosa: Usted no contrató a Emilia sólo por su buen hacer en la cocina, ¿me equivoco?

-Como te dije el otro cuando te ofrecí el trabajo no solo me quedé por la finca, sino porque aquí hay muchos problemas que solucionar.

Tras aquellas palabras sentí el deseo de abrazar a aquella mujer que me estaba dando todas las posibilidades para volver a ser feliz junto a la mujer que amo. Pero el sentido común y el sentido del decoro me hicieron permanecer inmóvil.

-Muchas gracias, Doña Águeda, no sabe cuánto se lo agradezco. ¿Seguimos con el paseo y me pone al día de sus planes?

-Continuemos pues.

CONTINUARÁ...
#162
thirdwatch
thirdwatch
17/12/2011 22:41
Chicas aquí tenemos escenones cada dos por tres. Enhorabuena por el realismo y porque siempre que entro a leeros disfruto
#163
monkeygirl
monkeygirl
18/12/2011 00:17
Así sí... ASÍ, SÍ!

Tengo unas ganas tremendas de que se descubra todo, al menos aquí no creo que agonicemos tanto como con la serie. Pr cierto, he de decir que como Pepista echo de menos a Lady Mesía, osea, nuestra partera de toda la vida. Como le irá por los madriles?!?! La carta a Emilia me supo a poco.

Bueno, espero la siguiente parte con impaciencia guiño
#164
verrego
verrego
18/12/2011 00:33
Pues de momento no preguntéis mucho por Pepa porque no se va a saber de ella nada en un tiempecillo, pero bueno, las NOTICAS LLEGARÁN Y RÁPIDO TAL VEZ...

Como dijo Arte en la hoja anterior, AGARRAOS LAS BRAGAS, porque llegan movimientos de los GORDOS, jajajajajajajajaja!!!!!!
#165
verrego
verrego
18/12/2011 11:42

Esta FIC está colgada SIN CORTES PUBLICITARIOS en LA BIBLIOTECA (L - Z) pag: 14 - 15 - 16

#166
lawanxa
lawanxa
18/12/2011 17:24
Jo!!!, Vero y Arte ¡¡¡¡estoy impresionada!!!.

Me he leído el relato de torón desde la pagina 3 en el momento que les dice que son hermanos.
Lo dejé allí por que no podía seguir leyendo sin echarme a llorar. Pero lo prometido es deuda y aquí estoy poniendome al día.

¡¡¡¡¡ES PRECIOSO Y INTRIGANTE A MAS NO PODER!!!!.

¡¡El capitán trabajando para la nueva doña y investigando con ella sus orígenes!!. A cuadros me habéis dejado.

Me tenéis con una sobredosis de capitán bien entendido y apenado que me llega hasta lo mas hondo de mi ser.
Ya sabéis que yo soy tristanera hasta la médula, pero eso no quita para que me una a las pepistas que reclaman a la partera, jajajajajajajaja!!!!!!, yo también la echo de menos, sobre todo bajo del capitán, jajajajajajajaja!!!!!, ¡¡estoy salida, sorry no lo puedo evitar.

Seguir así me encanta y prometo no rezagarme tanto en adelante, ¡¡¡eso si, traer a la pepis que me falta algo!!.

El momento arrebatado poniendose a dios y los hombres por montera del capitán, ¡¡¡¡me ha flipado!!!!,¡¡¡¡¡¡¡ole, ese beso aun a riego de condena eterna!!!!.
#167
verrego
verrego
18/12/2011 17:44
Gracias a todas por vuestras palabras, me gusta teneros tan enganchadas porque lo mejor está por llegar y sí todavía os quedan muchas sorpresas, muchísmas, y varios triángulos amorosos que no os podeis imaginar, jajajajajajajajaja!!!!!!!!!!!!!!


Lo que espero es que disfrutéis muchísimo con esta historia.

De parte de Arte y mía, MUCHAS GRACIAS!
#168
moon3
moon3
18/12/2011 23:37
Me encantan las escenas de Tristán y Águeda....espero que nos deis muchas más........pero lo que más me gusta es el dinamismo de la historia, simpre pasa algo...........continuad por favor
#169
aitama
aitama
20/12/2011 00:20
Una gran historia. Al menos intentaré ayudar a que suba un poquito el hilo que se está quedando muy abajo. Gracias por compartir vuestro talento...
#170
chusmarsoto
chusmarsoto
27/12/2011 08:51
Buenisimo, chicas, felicidades!!!
Trato de subir el hilo que no merece estar en la segunda página
Feliz NAvidad!!!
#171
verrego
verrego
27/12/2011 16:49
En la casona el tiempo es monótono, ojalá pudiera dar marcha atrás para estar mirando la hora constantemente para ir a ver a Juan...pero esos días ya no volverán. Lo echo tanto de menos...ya nada volverá a ser como antes, porque me he comportado tan mal con Rosario y con Mariana que soy consciente que la buena relación que siempre hubo entre ellas y yo también ha desaparecido, ¿cómo pude portarme así con ellas? En aquellos momentos donde todo lo veía oscuro todos eran culpables de lo que había pasado, ahora con la mente más fría me doy cuenta de la cantidad de errores que he cometido. Pero veo como mi ida transcurre más lento que las puntadas de mi bordado y más cuando tengo a mi madre tan cerca y noto como sus ojos están clavados en mi y no en su labor.

-Hija, ¿sucede algo? Como sigas bordando a este ritmo, me va a salir más a cuenta ir a Madrid a por tu ajuar que esperar a que lo hagas tú. Claro, que habría que ver si acabas casándote, porque no es que tú tengas buen tino escogiendo maridos.

-No mejor que el suyo madre o ¿le tengo que recordar que es la viuda de Castro? -Le dije clavándole la mirada.

Nunca aguanté la facilidad de mi madre en reprochar constantemente los errores que comete una persona pero hoy quiero saber algo más.

- ¿Pero cómo te atreves, deslenguda? Soy tu madre y me debes un respeto. Además, si te digo esto es porque con un matrimonio desgraciado en la familia, hay suficiente. Sigue bordando, a ver si aprendes de una condena vez.

-Como guste madre.

Esperé un rato antes de comenzar mi interrogatorio particular, sabiendo que la había crispado no era el momento oportuno para ninguna indagación. Cuando vuelvo a mirarla su rostro...su rostro siempre muestra la misma expresión si soy sincera, porque pocas cosas turban a la Montenegro, pero la verdad no quiero demorarme más.

-Madre ¿puedo hacerle una pregunta?

-Claro, pero ten cuidado con lo que preguntas, no sea que te desagrade la respuesta. ¿Y bien?

-¿Alguna vez ha estado enamorada?

Sé que esta pregunta no se la espera, por eso se lo pregunté directamente. Doy por supuesto que no me responderá de forma sincera, aun así espero que me lo diga con algún detalle de su gesto.

La aguja se paró en seco entre el bastidor y mi regazo. ¿caso era posible que la consentida de mi hija me estuviese preguntando por mi vida sentimental? No, no puedo hablarle de Raimundo. Ese condenado tabernero no se merece ni que lo mencione.

- Claro, yo me casé enamorada de tu padre. Por eso quiero que me escuches cuando desapruebo tus relaciones con los braceros, en especial con el Castañeda. Tu padre también era cariñoso y atento. Hasta que nos casamos. Es entonces cuando saben que somos de su propiedad y nos tratan peor que al felpudo. ¿Alguna pregunta más, hija?

Efectivamente, su rostro por uno momento ha cambiado totalmente, es como si mi madre se acordara de esa persona cuya inicial es R.

-¿Y antes de padre? ¿Antes hubo alguien? -Le dije rauda y con cierto entusiasmo. -Lo siento madre si la atosigo a preguntas, pero... -Por un momento pensé en que excusa le podía poner.

- ¿Pero se puede saber qué te ha dado con mi vida de soltera? ¿Es que no tienes suficientes tareas que te dedicas a husmear en la vida de los demás?

-Madre entiendame, usted ha sido una muchacha como yo, seguro que también ha fantaseado con alguna historia romántica como la de las novelas, por cierto ¿cuál era de aquella época su libro favorito?

- Un libro de poesías de Rosalía de Castro. Como puedes ver, yo en aquella época era tan fantasiosa como tú. Menos mal que puse los pies en la tierra y me dejé de sentimentalismos absurdos.

-¿Me da su consentimiento para leerlo? -Pregunté haciéndome la tonta, pero de sobras sabía que libro era, además me ha confirmado que R fue una persona importante para ella.

- Me gustaría dejártelo, pero hace tiempo que perdí ese libro. De todas maneras, ese no es un libro adecuado para una señorita tan fantasiosa como tú. Más te valdría aprender a bordar bien. Y hazme el favor -dije llevándome la mano a la frente para intentar aliviar el dolor que estaba empezando a martillearme la cabeza- deja ya de hacer preguntas estúpidas, que tanta pregunta me está levantando una jaqueca terrible.

-Lo siento madre no era mi intención, ¿quiere que llame al galeno? -Dije acercándome a ella.

-No es necesario -dije en un intento de hacer prevalecer mi fortaleza, pero al levantarme para retirarme a mis aposentos, sufrí un vahído a causa de un fuerte pinchazo en la cabeza.

-Madre se ponga como se ponga voy hacer que llamen de inmediato al galeno, usted no puede seguir así. -Le dije mientras la ayudaba a sentarse. -Tantos días seguidos sufriendo dolores constantes de cabeza no es sano.

La dejo sentada en la silla mientras me acerco a la puerta de la cocina y llamo a Rosario. Cuando la buena mujer subió le dijo que mandara a alguien a llamar al galeno de forma urgente, madre no está bien. Sabía que ya era tarde, pero mi madre no podía esperar.

CONTINUARÁ...
#172
monkeygirl
monkeygirl
27/12/2011 17:03
Se eschaba de menos vuestra historia, chicas. sonriente

La enfermedad de la Paca se desarrollará más rápido que en la serie? por que... menuda parsimonia me llevan jajaja
#173
verrego
verrego
27/12/2011 17:09
Don Tristán me había esperado hasta que terminé mi jornada en El Jaral. Fuimos todo el camino hablando hasta que casi, a la mitad del camino nos encontramos. Al llegar a la taberna mi padre y mi hermano estaban atendiendo las mesas. Me acerco a la barra y veo como Sebastián quita algo de los estantes donde colocamos las botellas de los licores. ¡Una carta! Cuando Sebastián me dio la carta que me había llegado de Madrid me voy corriendo a la habitación, donde estaba lo poco que me quedaba de ella a parte de recuerdo. Entro, cierro a puerta tras de mi y me siento en la cama. Abro con cuidado el sobre, eran unas tres hojas escritas y sin pensarlo leo:

Querida Emilia:
¿Cómo estás? ¿Cómo está tu padre y Sebastián? ¿Y tu preñed cómo sigue? Emilia, ¿sigues los consejos que te di? Seguro que no, como si te estuviera viendo vamos, pero hazme caso tómate las cosas con calma, hazlo por el bien del niño y por el tuyo propio, sobre todo en estos primeros meses y más sabiendo que no has llegado al tercero.
Emilia, ¡ya estoy en Madrid! Es enorme, es muy grande, siempre me lo imaginé grande pero nunca de las dimensiones que es. Sé que es una ciudad, pero que le vas a pedir a una partera que corrió por los caminos perdidos de España. Cuando llegamos ya era noche y nos esperaban unos amigos de doña Águeda y el padre de Olmo. Es la familia Fernández Cuesta, son muy amables. Pero esa noche no pude quedarme a charlar, cené algo y me fui a dormir. Es una viaje agotador. A la mañana siguiente ya pude hablar un poco más con ellos, son gente encantadora, esa misma mañana nos mostraron la casa que nos habían encontrado, no es muy grande, pero lo suficiente como para tener un rincón para mi y mis cosas. Ese mismo día nos instalamos en ella porque ya la tenían preparada. Esa misma tarde le pedí a Olmo que me llevara hasta la universidad. Es un edificio enorme Emilia, es grandísimo, nunca me lo había imaginado así. Ya he comenzado las clases, la verdad que al principio con los compañeros muy mal, son todos varones, somos muy pocas mujeres, hasta que un día me cansé y me encaré con un grupo de brabucones. !Me vieron dos maestros! Cuando los vi detrás de mi pensaba que se me había acabado mi estancia en la universidad, pero al contrario me apoyaron. Ahora nadie se mete con nadie y nos respetan como compañeras. Aunque sabes que siempre hay oveja negra. Hice muy buenas migas con un profesor de anatomía, aunque sabe mucho de muchas cosas, Olmo me explicó que se le puede considerar un sabio. Es Don Pablo. Es un hombre mayor, vive solo, no tiene hijos y a veces lo invitamos a cenar.
Cuando tengo un rato libre, Olmo me lleva a caminar por El Retiro, un inmenso y bello parque donde puedes encontrarte a grupos de mujeres charlando mientras caminan, hombres sentados en bancos leyendo la prensa o madres con sus hijos...a veces los miro con melancolía y...Emilia como me gustaría que estuviera Martín...mi pequeño ángel de la guarda siempre está presente en mi mente, como Tristán y como tú. No sabes como te echo de menos, nuestras charlas a todos la horas del día, tus consejos, tus abrazos...Continuo que sé que acabaremos llorando las dos. Nuestros paseos por El Retiro acaban en un colmado donde solo compran dulces, pero dulces de todo tipo, y hay unos dulces solo de chocolate, son de todas las formas, redondos, cuadrados, alargados, se llaman bombones, que ricos están, Olmo siempre entra y compra algunos para ir comiendo de vuelta a casa. ¿Sabes? Madrid tiene un olor característico, no sé como explicártelo pero...lo que intento es buscar algún parecido con Puente Viejo y no lo encuentro, solo en el largos paseos que doy por El Retiro, del resto...añoro todo, no veo el momento de volver, Emilia no soy señorita de ciudad, soy mujer de campo y sé que este no es mi lugar. Pero los días se me pasan mas rapido de lo que parece, entre las clases y estudiar no tengo mucho tiempo, después el bueno de Olmo, ¿qué te puedo decir de él? Se desvive por mi. Me lleva y me va a recoger todos los días a la universidad, se pone a estudiar conmigo y a veces, si la noche lo permite, salimos a caminar un poco, según él es para distraerme. Me dijo que un día iríamos al teatro o a la ópera, la verdad que si no fuera por él y por su compañía estaría perdida, muy perdida.
¿Pero sabes a lo que no me acostumbro? A los vestidos que me tengo que poner, mis ropas habituales apenas las pongo, solo cuando no salgo de casa, el resto del tiempo llevo esos vestidos engorrosos de mujer elegante.
Emilia, amiga mia, ¿cómo está? Aunque sea difícil de entender no soy capaz de olvidarlo, lo sigo queriendo como el primer día, no puedo arrancarlo ni de pensamiento ni de mi corazón. Me asusta el pensar que será otra mujer la que le dé hijos y yo nunca podré tener le fruto del amor que un día no unió. Antes de abrir los ojos cuando me despierto quiero pensar que está a mi lado, mirándome como solía hacer cuando se despertaba antes que yo. Echo de menos su voz, sus caricias, su sonrisa...Emilia cada día que pasa es un día menos para mi, noto como si todo esto estuviera acabando conmigo poco a poco. Creo que sigo adelante por Olmo y por los recuerdos tan hermosos que tengo de Puente Viejo, si no fuera por eso...Amiga mía no quiero que pienses que estoy mal ni que estoy perdiendo la cordura, como bien sabes mi mundo fue arrasado sin dejar rastro de lo que fue, ¿cómo puede vivir una persona que ha perdido a su hijo y al amor de su vida en tan poco tiempo? No doy encontrado respuesta.
Mi querida Emilia, mi hermana a la que siempre llevo conmigo, espero con prontitud tu respuesta, y no me puedo despedir sin antes pedirte que le des a tu padre y a tu hermano un abrazo fuerte de mi parte, otro para Alfonso, para ti el más fuerte de los abrazos y de los besos.

Pepa.


CONTINUARÁ...
#174
moon3
moon3
27/12/2011 17:18
Vero que carta mas emotiva................y como describes lo que debe estar pensando y penando pepa con todo lo ocurrido...en serio genial.....
#175
monkeygirl
monkeygirl
27/12/2011 17:19
Qué preciosidad de carta! Me imagino a esa Pepa perfectamente, en plan Paco Martinez Soria en la gran ciudad jajaja.

Sois unas artistas.
#176
thirdwatch
thirdwatch
27/12/2011 17:22
Debería ser esto lo que viéramos en la serie y no lo que nos están dando. Enhorabuena por hacernos las tardes un poco más agradables.
#177
teresag
teresag
27/12/2011 22:09
Que bonita la carta de Pepa y me la imagino enfrentandose a los tios esos jajaja.
#178
verrego
verrego
30/12/2011 00:13
Ha sido un día ajetreado, me duelen las piernas y tengo la boca seca, pero nada que no se pueda arreglar con un buen vaso de vino de Raimundo. Voy a mi habitación a refrescarme un poco, pero justo antes de llegar a mi habitación veo algo que me llama la atención... No, no puede ser... ¿hay luz en la habitación de Pepa? ¡Pepa!

Sé que debería llamar primero a la puerta, pero ya hemos perdido demasiado tiempo e irrumpo en su habitación dispuesto a abrazarla, besarla y quererla como nunca, pero al entrar, todas mis esperanzas se rompen como un vaso al caerse al suelo. Emilia, asustada, me mira desde la cama, mientras unas hojas tiemblan en sus manos. Aún presa del susto inicial me pregunta qué hago allí.

-¡Don Tristán! -Dije con un miedo horrible tras el susto que me había dado. -¿Qué hace aquí?

-Emilia... lo siento... pensaba que... bueno, que lo siento, debería haber llamado primero. ¿Puedo preguntar qué haces aquí? ¿Es que te encuentras mal?

Sabía que se encontraba perfectamente, pero quería que me dijese si esas hojas eran de Pepa.

-Sí estoy bien, algo nerviosa por el susto que me ha dado...la verdad es que he entrado aquí porque la carta que me dio Sabastián cuando llegamos es de Pepa y pensé que al leerla en su habitación sería como estar con ella mientras leía. -Dije sin saber muy bien si hacía bien o no en decirle que había noticias de Pepa.

- Bueno, supongo que yo habría hecho lo mismo. ¿Qué tal se encuentra Pepa en Madrid? Seguro que ya se ha adaptado a su nueva vida...

-Dice que a lo único que no se adapta es a los vestidos de las mujeres elegantes, por el resto bien, cuenta que Olmo y ella pasean frecuentemente por El Parque del Retiro y que después de cada paseo Olmo le compra bombones, que ha comenzado sus clases en la universidad, que Olmo la va a llevar y la va a buscar todos los días, que él mismo la ayuda con sus lecciones, a a veces invitan a cenar a uno de los profesores un tal Don Pablo y poco más Don Tristán...¡ah! Y que gracias a Olmo la estancia se le está haciendo más llevadera...

No sé por qué, pero estaba empezando a sentir mucho calor y el oxígeno de la habitación parecía esfumarse por momentos. Por un instante se me vino a la memoria aquel día en el que me colé por la ventana de este mismo cuarto para explicarle a Pepa que no estaba enamorado de Angustias. Pepa, mi Pepa, y ahora no soy yo, sino ese desgraciado de Olmo. No podría decir exactamente qué fue lo que pasó, pero exploté.

-¡Olmo, Olmo, Olmo! ¿Es que siempre tiene que estar Olmo interfiriendo en mi felicidad? ¡Maldita sea su estampa!

No lo recuerdo bien, pero Emilia me contó después que justo antes de caer incosciente al suelo empecé a romper todo lo que encontraba a mi paso. Cuando desperté vi ante mí a Pepa. No tengo fuerzas, pero intento llamarla, para que sepa que sigo esperándola. Pepa...tuerzo la mirada y: “Tristán, amor mío, estoy aquí contigo, ahora descansa estas fatigado, te tienes que recuperar para emprender el viaje a Madrid”. Nuestros labios se unieron de nuevo, lo sabía, lo sabía, siempre supe que aquel desatino de los hermanos era una patraña que se había formado sólo para separarnos y el tiempo me ha dado la razón, sino ¿por qué volvíamos a estar juntos?

Tomo a Pepa por la cintura y la atraigo hacia mi cuerpo. Está bellísima, más que nunca. Noto sus manos recorriendo cada centímetro de mi piel, besando mis labios como si fuese nuestra última noche en este mundo. “Te amo, soldado” me susurra entre caricias y besos. “Te amo, doctora” -le digo a Pepa, que ha dejado de ser una simple partera para ser la doctora que cura todos mis males- “Y quiero hacerte el amor aquí mismo”

Las caricias y besos suben y bajan de intensidad según nuestro antojo, haciéndonos delirar de placer, hasta caer rendidos uno al lado del otro, abrigados por nuestros cuerpos.

-Señor Tristán...señor Tristán, venga abra los ojos y beba un poco por favor...

Le levanto un poco la cabeza para que beba y lo consigo. No logra dejar esos delirios...espero que llegue pronto mi padre, como dice la gente: “¿dónde está el galeno cuando se le necesita?” Tengo conocimientos pero no tantos como él, él es el galeno. “Padre apurese por favor.”

Abro los ojos poco a poco y al enfocar mi primer impulso es el de huir, pero no lo hago. ¿Dónde está Pepa? ¿Y quién es esa mujer que me mira con esa cara de miedo, o vergüenza? ¿Y de qué me conoce?

Tomo el vaso que me tiende y bebo un poco. La miro con un poco de recelo, aunque supongo que será por la sorpresa.

- No quiero parecer grosero, pero... ¿quién es usted?

-Soy la hija del doctor Ponce señor Tristán, soy Aurora. -Le dije mientras le acerco de nuevo el vaso para que vuelva a beber. -Venga ahora descanse y no hable ni haga esfuerzos. -Le dije mientras le ayudo a colocar la cabeza en la almohada.

CONTINUARÁ...
#179
monkeygirl
monkeygirl
30/12/2011 00:27
Otra galena!!!! VADE RETRO SATANÁS!!!!

Espero que ésta no nos salga como la otra, por dios... q con una ya tengo más q suficiente.

Me ha encantado ese delirio de Tristán, qué bonito... y qué poco le ha durao al pobre jajaja
#180
verrego
verrego
30/12/2011 00:34
No es GALENA, jajajajajajaja!!!!!!!!!!!!!!!!! ES LA HIJA DEL GALENO, que ayuda a su padre, es una especie de enfermera, os dará ALGUNA SORPRESILLA QUE OTRA.
Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 Siguiente