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Foro El secreto de Puente Viejo

Una historia de dos: La GRAN INVESTIGACIÓN y una noche de amor

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#0
verrego
verrego
27/11/2011 13:21
unahistoriadedoslagraninvestigacionyunanochedeamor


Artemisilla y yo, Verrego, hemos juntado nuestras fuerzas, nuestras mentes y el resultado es una FIC un tanto diferente. La historia es narrada desde el punto de vista de Tristán y de Pepa, ellos serán los narradores.

UNA HISTORIA DE DOS, comienza con un suceso que todas tenemos ganas ver y en medio se descubrirán secretos, engaños, familias enfrentadas y los sentimientos jugarán un papel importante en todo el desarrollo de la historia.


unahistoriadedoslagraninvestigacionyunanochedeamor



Tanto Artemisilla como yo esperamos que os guste y disfrutéis.
#181
thirdwatch
thirdwatch
30/12/2011 00:35
Voy a parecerme a masiar con su nick de matagalenos yo ahora seré matagalenas.. Una la de la serie y esta no sé yo si me caerá bien..

Este es el rumbo que debería haber tomado la serie. Gracias chicas por los delirios de Tristan
#182
verrego
verrego
30/12/2011 00:35
Que pena me da verlo en esto estado. Cuando llegamos al pueblo, nos dio la bienvenida cuando fuimos a atender a su madre en la casona, él amablemente nos atendió. Al poco tiempo nos enteremos que estaba preparando su boda con la comadrona del pueblo, Pepa. La verdad es que al verlos pasear una tarde por el pueblo se les veía muy enamorados y hacían una bonita pareja. No sé si serán ciertos los rumores que corren por este pueblo, pero si alguna de las personas, con esas lenguas mortíferas, pudieran verlo como lo veo yo se callarían de inmediato, seguro que aún así seguirían hablando porque en este pueblo es el “ve, corre y dile”. Cuanta gente sin seso hay en este mundo, pero creo que los que menos sesos tienen se han juntado en Puente Viejo.

-¡Padre al fin! -Le dije levantandome de la silla. -¿Cómo es que ha tardado tanto? -Le pregunté.

-Aurora ¿cómo sigue?

-Mal padre, continúa con lo delirios, aunque por un instante volvió a la realidad, porque me preguntó quien era...

-No te ha recococido.

Padre abrió el maletín y cogió un pequeño frasquito que contenía un potente sedante que había decidido inyectarle al señor Tristán.

-Aurora llama a don Raimundo, vamos muchacha haz lo que te digo.

Abro la puerta d ela habitación y salgo como un rayo hacia la taberna donde don Raimundo despachaba algún asunto con Don Pedro Mirañar y con Don Anselmo.

-Don Raimundo, siento interrumpirle pero mi padre quiere verle.

-Vamos muchacha, no hagamos esperar al galeno entonces.

Con nosotros vinieron el alcalde y el cura del pueblo. Sus caras cuando vieron el estado del joven Montenegro fue de susto, pánico, hasta que las palabras de padre los volvieron a la realidad.

-Agradezco que viniera Raimundo y a ustedes también les agradezco que estén aquí porque lo que les voy a pedir es de suma importancia.

El rostro de padre se tornó serio, muy serio, muy pocas veces lo había visto así, sólo cuando la salud del enfermo había empeorado y no había nada que hacer...¿será que con don Tristán ya no se puede hacer nada? No, no puede ser, me niego a que padre se dé por vencido con la salud de Tristán.

-Don Remigio díganos pues.

-Lo que están viendo no puede salir de esta habitación, es más no debe llegar a oídos de doña Francisca...

-Pero don Remigio, ¿cómo nos dice eso? Es su madre. -Dijo don Anselmo.

-Don Anselmo si lo digo es para no empeorar la salud de la de Montenegro. -Dijo mi padre. -La salud de la señora no está como para decirle que su hijo está enfermo. -Les explicó. -Es más les pediría que frenaran cualquier tipo de rumor que trate sobre la salud del joven Tristán. -Les indicó. -Señores ayúdenme, Francisca no se debe enterar.

-Don Remigio, no se preocupe, como alcalde de este pueblo me encargaré personalmente de que este asunto sea zanjado de inmediato y Raimundo Ulloa como el cura del pueblo, Don Anselmo nos encargaremos de acallar las bocas y ya sé por donde voy a empezar. -Dijo el señor alcalde con rostro muy serio cuando era un hombre que siempre tenía un sonrisa.

-No se preocupe, le ayudaremos. -Dijo el de Ulloa.

-Muchas gracias señores. -Dijo padre guardando todo lo que había utilizado en su maletín. -Aurora, hija no te separes de su lado y cuando despierte avísame. -Me indicó.

-Si padre.

-Señores, si me disculpan tengo que abrir el consultorio. -Les dijo mi padre. -Buenos días.

Mi padre salió bastante deprisa y detrás de él los tres señores que habían venido a su llamada. Así me volví a quedar con Tristán que dormía, por primera, sin ningún sobresalto en comparación con los dos últimos días. Pero es fuerte y sé que va a salir de este mal que tanto le afecta.

CONTINUARÁ...
#183
monkeygirl
monkeygirl
30/12/2011 00:45
Qué interesante!! QUIERO MÁS CHICAS!

Sois la leche, vosotras si que conseguís engancharnos.

Una vez más a vuestros pies bravo
#184
barbareta87
barbareta87
30/12/2011 01:10
Me encanta vero!!! Xo x favor no me lo lies con la aurora esa! X favor te lo pido!
#185
teresag
teresag
30/12/2011 12:22
Me encanta chicas,espero que si vuelve pepa,tris no este enrrollado con la hija del galeno.
#186
verrego
verrego
30/12/2011 13:50
Durante todo el trayecto entre la posada y El Jaral iba madurando en mi cabeza las palabras con las que le diría a Doña Águeda que Tristán se encontraba indispuesto. No tenía muy claro si decirle que había sido un vahído propio de los nervios, o relatarle cómo sucedió todo exactamente. No quería mentirle, pero tampoco quería decirle que Tristán se había puesto así al escuchar el nombre de su hijastro. Era una responsabilidad muy grande.

Cuando quise darme cuenta, ya estaba ante la puerta de El Jaral. Nada más entrar le pregunté a la doncella por Doña Águeda, y al referirme que se encontraba en el salón, esperando el desayuno, fui rauda hasta ella.

-Doña Águeda, ¿da su permiso?

-Claro Emilia, pasa.

-Al punto me pongo con el desayuno, pero primero me gustaría comentarle que Don Tristán se encuentra indispuesto y hoy no va a poder acudir al trabajo.

-¿Qué le ocurre Emilia? Venga, habla por favor que tengo el corazón en un puño.

- Pues no sabría exactamente qué le pasa, pero ayer pareció haber perdido el oremus. Fue contarle que había recibido carta de Pepa y perder la color. Imagínese cómo se puso que que perdió el conocimiento. Ahora mismo está siendo atendido por Don Remigio y su hija, Aurora.

-Me voy a acercar hasta allí, quiero saber como está y por el desayuno no te peocupes, me corre más prisa ver como se encuentra Tristán.

-Como quiera, Doña Águeda, pero por favor, no le diga a nadie que Don Tristán se encuentra indispuesto. Don Remigio ha prohibido que la noticia salga del consultorio. Si Doña Francisca se llega a enterar, podría ser fatal para su salud.

-Tranquila muchacha, ¿a quién se lo voy a decir? No te preocupes Emilia, de mis labios nada saldrá de este tema, confía en mi.

Inmediatamente me levanto de la silla y mando que preparen de urgencia la calesa. Al poco tiempo me informan que que ya se puede partir. La cabeza me va a estallar de pensamientos que hunden en los pensamientos más oscuros que jamás se me hayan pasado por la cabeza. “¿Qué habrá hecho este muchacho?” Cuando uno ama hasta la saciedad es capaz de cometer cualquier locura, que en otro estado físico y mental nunca harías. Tan rápido me fluyen los pensamientos, asi de rápido va la calesa por los bacheados caminos que llevan a Puente Viejo. Me da pena Tristán, lo estoy conociendo y es un ser extraordinario, pero cuando la realidad te golpea como le golpeó a él, a veces, la furia te lleva a revelarte contra el mundo, bien lo sé y cuando debes mantener la sangre y la mente frías, haces todo lo contrario.
Al fin la calesa me deja cerca de la plaza del pueblo. A paso firme y un tanto acelerado me voy adentrando en las calles del pueblo. “Maldito sea este pueblo, parece que algo pende encima de él que no permite que los habitantes logren encontrar la felicidad que cualquier persona quiere lograr en este mundo”. Ya visualizo la casa de comidas y entro por la puerta de la taberna.

CONTINUARÁ...
#187
monkeygirl
monkeygirl
30/12/2011 14:03
Qué ganas de leer la escena de Águeda con Tristán. No, si al final ésta será más madre para él que la Paca, como ya fuera Rosario en su infancia...
#188
thirdwatch
thirdwatch
30/12/2011 14:07
Que preciosidad me encanta esa relación que habéis fraguado entre Tristan y Águeda
#189
moon3
moon3
30/12/2011 14:21
Vero y Celia, vuestra historia es genial......que pena que en la serie nos den tan pocas escenas entre Tristan y Agueda.........
#190
verrego
verrego
30/12/2011 14:34
-Buenos días Raimundo. -Dije entrando por la puerta y acercándome a él. -¿Cómo se encuentra Tristán? -Pregunto con preocupación.

-¿Cómo se ha enterado? Emilia...

-No se preocupe de mi boca no va a salir nada. -Le dije para tranquilizarlo.

-Pues el muchacho está sedado y no le voy a mentir no está bien. -Le dije a Doña Águeda. -Aurora, la hija del galeno está cuidando de él.

-Bien...está en buenas manos entonces. -Me dije para mi propia tranquilidad.

Me quedé ensimismada en mis pensamientos cuando la voz de Raimundo me volvió a la realidad.

-Doña Águeda, ¿está bien? -Le pregunté.

-Me gustaría departir con usted un asunto un tanto delicado, pero que llevo días dándole vueltas.

-Sentémomnos pues.

Nos sentamos en una de las mesas libres.

-¿De qué se trata? -Le pregunté a la mujer una vez que estuvimos sentados.

-Raimundo, usted estaba con nosotros cuando di la noticia de que Tristán y Pepa eran hermanos y también escuchó la historia que conté sobre Carlos Castro.

-Sí, está en lo cierto, ¿pero qué tiene que ver eso ahora?

-Como le djie llevo dándole vueltas desde hace días a la posibilidad de que Tristán no sea Castro. -Le dije apesar de que podía haber un rechazo por parte de Raimundo.

La verdad es que más de una vez había pensado esa posibilidad, porque Tristán se diferencia de Salvador y de Francisca en muchos aspectos.

-Raimundo a lo que me refiero es si Francisca, de una relación anterior que pudiera tener se quedó embarazada e hizo pasar a ese niño por un Castro, pero sin el conocimiento de Salvador, o como le ocurrió en el caso de Carlos, Salvador lo aceptó como suyo. -Le dije mientras estaba pendiente de su reacción puesto que ya sé de su relación con Francisca. -Es más una noche, Salvador me confesó que su matrimonio con Francisca era una farsa ya que le obligaron a casarse con ella para separarla del heredero dela familia rival, claro está que cuando me lo contó estaba borracho, por lo que no le di ningún crédito a sus palabras, hasta hace unos días.

Por un momento me hundí en mis recuerdos. Si fuera así tendría sentido, puesto que de todos es sabido que Tristán fue, supuestamente siete mesino, pero si se mira en el caso contrario es evidente que nació cuando tenía que nacer.

Las palabras de Doña Águeda me sacaron de mi ensimismamiento.

-Y es más Raimundo, ¿fisícamente Tristán se parece a alguno de sus progenitores? Por mi parte le aseguro que Salvador este muchacho no se parece ni física ni mentalmente, pero claro a lo mejor se parece a algún Montenegro y no lo sé. -Mientras decía esto veía como Raimundo estuviera haciendo memoria.

- Bueno... si he de serle franco, siempre que veía a Tristán, me parecía verme a mí mismo en mi juventud, pero siempre lo achaqué al gran cariño que he sentido por ese zagal, tan parecido a mi hijo... Dígame, Doña Águeda, usted sabe que aquel pretendiente rival del que supuestamente salvó Salvador a Francisca, soy yo. ¿Cierto? Sé que si no me lo ha dicho ha sido por educación, pero usted lo sabe...

-Raimundo, usted...us... -Por un momento respiro hondo porque no doy crédito, me está confirmando esta posibilidad. -Raimundo, ¿está insinuando que Tristán puede ser hijo suyo?

-Eso lo ha insinuado usted. Yo sólo me limito a repetirlo en voz alta para asimilar tamaña noticia. Aunque claro, no podemos dar nada por seguro, no hay pruebas, y Francisca jamás va a admitir que su primogénito es hijo de un condenado tabernero... de hecho, hace muchos años, me atreví a sugerirle a Francisca la posibilidad de que el bebé que estaba amamantando fuese hijo mío, y me propinó tal guantazo, que aún me duele.

-Para empezar Raimundo, yo no sabía que usted era el heredero de la familia rival de los Montenegro, es verdad que había escuchado que ustedes habían estado enamoriscados pero nunca me imaginé una relación así.

Lo sé estoy mintiendo, bueno mejor dicho maquillando la verdad, pero lo cierto es que me ha sorprendido que él tuviera dudas sobre la verdadera paternidad de Tristán.

-Permítame hacerle un pregunta, ¿por qué por aquel entonces puso en duda la paternidad del niño? -Sé que a lo mejjor no me responde pero por intentarlo que no falte.

-Antes de nada, me gustaría explicarle que cuando yo conocí a Francisca era una muchacha bella, simpática, encantadora y con un corazón de oro, pero las cosas se torcieron y ella marchó de Puente Viejo durante unos meses. Cuando vino, ya estaba casada y embarazada. Al principio pensé que se habría casado porque aquel hombre la había dejado embarazada y se habían casado para salvar su honra. Pero lo que de verdad me hizo sospechar es que ese hijo nació dos meses antes de lo previsto. Pero no crea usted que fue un niño enfermizo o pequeño, no señora. Tristán, cuando nació, era un niño bien hermoso y sonrosado. La misma Rosario Castañeda se lo puede confirmar, fue ella quien ayudó a Francisca en el parto. Es más, voy a hacerla llamar para que usted oiga de boca de la misma Rosario todo lo que le cuento. ¡Alfonso! Alfonso, hijo, acércate un momento.

-Dígame, Don Raimundo.

- Anda, ve y dale aviso a tu madre para que venga aquí, quiero que nos confirme unos datos.

-En seguida, Don Raimundo.

-Espero, Doña Águeda, que no le importe que le haga llamar, pero no me gustaría que por mi mala memoria cayésemos en un error y para bien o para mal, desbarajustemos la vida de algunas personas.

-Para nada Raimundo, al contrario de esta historia depende la felicidad de dos buenas personas y es por eso por lo que debemos luchar.

Mientras esperábamos la llegada de Rosario le pedí a Raimundo que me acercara hasta la habitación donde se hallaba Tristán y amablemente me llevó hasta allí.

CONTINUARÁ...
#191
moon3
moon3
30/12/2011 14:48
Vero, te hago la ola, en serio....................sigue por Dios, a ver que nos cuenta Rosario...
#192
thirdwatch
thirdwatch
30/12/2011 14:57
Que preciosidad de escena.. Y sobre todo el guiño que nos dais diciendo que a rai Tristan le recuerda a el
#193
monkeygirl
monkeygirl
30/12/2011 15:59
He aquí una demostración de que no es necesario enredar tanto las cosas para conseguir una buena historia. Me encanta.
#194
verrego
verrego
30/12/2011 16:02
Pero a lo mejor nosotras lo liámos por otros lados que los guionistas han desaprovechado...NUNCA SE SABE por donde te puede llevar una historia.
#195
teresag
teresag
30/12/2011 16:39
Estoy deseando que sigais me encanta:)
#196
lawanxa
lawanxa
31/12/2011 17:32
Vero Arte feliz 2012.

Entro aquí sobre todo por ti Arte que si no no te veo, pero los buenos deseos son también para todas las demás guapas.

¡¡¡¡SOIS LO MEJOR!!!!.

Además así aprovecho y os subo el hilo que casi se va a segunda.
#197
naty97
naty97
02/01/2012 15:13
os felicito chicas escribis genial seguid cuando podais
#198
minimari
minimari
02/01/2012 15:23
sois geniales, muchisimas felicidades!!!
#199
verrego
verrego
03/01/2012 21:41
Como cada tarde Olmo viene a recogerme a la puerta de universidad. Subo en la calesa y nos dirigimos hacia casa. Comenzamos a charlar de como fue su día y de como me fueron las clases. La verdad es que desde que llegamos a Madrid Olmo y yo hablamos muchísimo, pero sobre todo reímos, me lo paso muy bien con él, siempre que me ve seria es capaz de arrancarme un sonrisa por muy pequeña o leve que sea.
Llegamos a casa. Es el sitio donde mejor estoy, donde me siento más a gusto y más serena. Voy a mi habitación, amplia y con bastante luz, muy parecida a la Olmo. Me cambio de ropa, me saco el elegante vestido y me pongo mi ropa, esa ropa con la que pateaba los caminos. Esa ropa que me recuerda quien soy.
Bajo la escalinata hacia el salón donde estudiaré como cada tarde, pero antes sé que me espera un refrigerio. Efectivamente, una taza de té con pastas. Olmo está enfrente de mi leyendo la prensa, está esperando a que termine para sentarse conmigo y ayudarme con el estudio. En la mesa ya veo el libro de anatomía humana, aquel libro que Alberto había pedido a la Universidad de Santiago de Compostela cuando me preparé para el examen de comadrona. Parece que pasó muchísimo tiempo de ese examen y la verdad es que no hace menos de un año que soy comadrona titulada. Tuvo razón don Pablo, la otra noche cuando vino a cenar, que el ser comadrona como el haber estado casada con un médico me ayudaría en los estudios. Cosas que estamos estudiando en clase las sé por Alberto, otras tantas por mi profesión de partera.
Puente Viejo, es raro el día que no se me vaya la mente y los pensamientos a ese pequeño pueblo que me acogió, donde me he reído, donde he llorado, donde he encontrado a mi niño y donde lo he vuelto a perder...

-Pepa, cuándo quieras.

Olmo me trasladó de nuevo a la realidad. Estaba preparado para sentarse conmigo un día más y yo...no me importa sentarme a su lado, pero hoy la verdad no hay muchas ganas de estudiar. Cada vez que me siento a su lado respiro el aroma de su ropa, incluso cuando nos acercamos mucho puedo oler el aroma de su piel. Me gusta como huele, tendría que ser sincera conmigo misma, algo empiezo a notar por él, pero el recuerdo y la sombra de Tristán están muy presentes dentro de mi, de mi recuerdo, de mi corazón, pero la realidad en la que estamos sumidos nos lleva a separar nuestros caminos y comenzar otros.
“Pepa, centrate y deja de pensar tontadas” ni así lo consigo. Abro el libro de anatomía y comienzo a leer, bueno si a eso se le puede llamar a leer, porque no soy capaz ni de leer la primera palabra.

Miro para ella disimuladamente para que no note que la vigilo, no pretendo que se incomode. Pero podría estar observándola siempre, mirando para ella, captando cada uno de sus gestos, los cuales ya sé descifrar. Podría estar cada uno de los días de mi vida así y sería feliz. Sé que en su cabeza hay algo que la distrae, porque no está concentrada, hace que lee pero no lee. No puedo evitar sonreir. Ella no se inmuta, ni cuenta se da de que me he dado cuenta y que me hace gracia. Pero está tan bella en estos instantes que no la quiero interrumpir sean cuales sean sus pensamientos. “Te quiero y solo quiero estar contigo” cuando tendré el valor de decirte estas palabras, cuando seré capaz de decirte lo feliz que me hace estar a tu lado...me tengo que arrancar estos pensamientos, porque otra parte de mi me dice que nunca será mía, que solo la tendré en mis sueños y que estos momentos se esfumarán sin dejar rastro en nuestras vidas y es lo que no puedo aguantar, está claro, algo tengo que hacer.

Noto como Olmo se va a cercando a mi hasta que noto su cabeza muy cerca de la mía. Puedo oler su piel. Cierro los ojos y ese olor me embriaga, pero no puedo pensar así, es Olmo y no, ¡no! Pero es tenerlo cerca y...la verdad es que no sé que es lo que siento, es raro. Hay algo que hace que me siente a gusto cuando lo tengo cerca, tan cerca como esta ahora.

La mejilla y la oreja rozan levemente sus cabellos, son suaves como me los había imaginado. Ella nota mi presencia se separa...se separa levemente, ni unos milímetros se aleja de mi. El corazón me va a salir del pecho, está desbocado, ojalá no me mire porque no sé si seré capaz de controlarme, no sé si seré capaz de no besarla. Lo inevitable ha ocurrido, me mira, su mirada es cálida, me atrevo a decir que tierna. Como si algo me empujara me voy acercando a ella, Pepa no se mueve, no se separa...estoy aterrado...estoy hundido en un mar de dudas “¿y si la beso y me rechaza?” Me sigo acercando, nuestros labios se acarician, ella no se mueve, es como si esperara lo que va a ocurrir... “¿puede ser que esté esperando el beso?” Y no se hace esperar, las caricias van dejando paso a un tierno, suave y cálido beso. Mi deseo se ha hecho realidad.

Me quiero separar de él pero no soy capaz, tengo un hormigueo en le estómago que me pone un tanto nerviosa...tampoco quiero hacerle creer que su presencia me incomoda porque no es así, sino todo lo contrario...ya lo sabe, sabe que me gusta estar con él, ¿cómo puedo subestimar a Olmo de este modo? Lo miro y ahí está, ahí están esos ojos negros mirándome, clavándome la mirada hasta llegar a mis entreñas. Su cara se va a acercando a la mía, yo no me aparto, “¿acaso debería hacerlo? No, no lo voy hacer.” Nuestros labios se van rozando suavemente, hasta que ese roce se transforma en un beso. Sus labios son suaves y con extrema dulzura se enganchan a los míos, hasta que nuestros rostros se separan.

-Olmo...

-Los siento Pepa, lo siento. -Dije disculpándome. -Siento mi atrevimiento, no quiero importunarte. -Dije mientras llevo una mano a la cabeza, me acaricio el pelo y pongo cara de extrañado. -Pepa, es que...

-¿Qué? -Mi voz era casi un susurro.

-¿De verdad no sabes lo que está pasando? Lo que me está pasando. -Dijo mientras la miraba de nuevo, ella mantenía su mirada dulce.

Negué con la cabeza.

-Esto no lleva pasando ni desde hoy ni desde ayer, lleva pasando desde hace mucho tiempo, ¿de verdad no lo sabes?

Volví a negar con la cabeza, aunque ya me hago una vaga idea.

-Pues no me queda más remedio que decírtelo de la primera a la última palabra. -Tomo aire, bajo la mirada ni un segundo, la vuelvo a levantar y ella sigue mirándome y al final cojo valor y se lo digo. -Lo que me pasa es que me estoy volviendo loco por ti, que no puedo...no puedo quitarte de mi cabeza ni un segundo. -Aguanto su mirada y me atrevo a decir las última palabras. -Eso es lo que...

Pepa apoya sus dedos en mi boca y sonríe, sonríe como si ya lo supiera, es como si aceptara todas y cada una de las palabras que le he dicho. Quita la mano y lo que antes era un gesto diciéndome que me callara, ahora se ha convertido en una caricia mientras su bello rostro se acerca para volverme a besar. No ha dicho nada pero lo ha dicho todo con dos simples gestos.

CONTINUARÁ...
#200
moon3
moon3
03/01/2012 21:52
Vero, pues me gusta mucho la escena..............me hubiera encantado ver a este Olmo en la tele, y hubiera estado muy bien que sintiera algo por Pepa....
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