Foro El secreto de Puente Viejo
[ Nuestro pequeño paraíso] -No me canso no me rindo,no me doy por vencido-
#0
07/11/2011 00:07
Hace tiempo que me había planteado escribir una historia..y bueno al final me han animado a que así lo hiciera,así que aquí os la dejo,espero que os guste!!!! 

gracias a Irene!!!!
Porfin ¡¡tenemos banda sonora!! Gracias Yaniiiii


gracias a Irene!!!!
Porfin ¡¡tenemos banda sonora!! Gracias Yaniiiii
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#361
06/05/2012 10:08
Jajaja muy bonito Tattyy, que bien ya esta cerca la boda!!!!deseando leer la continuacion :-D
#362
07/05/2012 17:59
¡Precioso! Esperando continuación...
Está fantástico Tatty. Te doy mi enhorabuena.
Está fantástico Tatty. Te doy mi enhorabuena.
#363
13/05/2012 16:26
¡Up! ¡Que esta maravilla no se puede quedar en la segunda página!
#364
15/05/2012 21:47
Todo salió de maravilla, Teresa, la mujer de Manuel se había recuperado gracias a los cuidados y la atención de Pepa, ella les insistió en que pasaran un par de días en su casa, para asegurarse que todo estaba bien, ellos accedieron, y cuando marcharon lo hicieron agradecidos en el alma a la pareja que tan bien les había tratado.
Apenas quedaban dos días para la boda, Tristán y Pepa estaban con los nervios a flor de piel, deseando que llegara ese ansiado día. Águeda y Francisca habían citado a Pepa en el Jaral, ella ya tenía una idea de para que.
-¿Y bien? Ustedes dirán. –les dijo Pepa-
-Inés, por favor entra. –Águeda y Francisca se echaron una mirada cómplice, e Inés entró con un gran paquete, que lo dejó encima de la mesa-
-¿Esto es…?
-Francisca la interrumpió- Deja de preguntar, y ábrelo muchacha.
-Pepa abrió aquella caja, su madre ayudándola sacó un precioso vestido de novia, ella se llevó las manos a la boca, sorprendida, era hermoso, jamás había visto vestido tan bonito,blanco, de palabra de honor ,haciendo la forma del pecho, con pequeños brillantes, y toda la parte baja del vestido con flecos, no pudo evitar que se le cayeran las lágrimas de la emoción, era un verdadero vestido de cuento de hadas, lo tocó sintiendo lo suave que era,no pudo articular palabra.- Yo….es….
-Lo encargamos al mejor diseñador de toda España, es un diseño exclusivamente para ti, tu madre aquí presente fue la encargada de dibujarlo y presentarle el boceto para que pudiera crearlo. –dijo Francisca, sonriendo de lado.-
-Madre…-Pepa la miró con una amplia sonrisa- ¿Usted ha hecho esto?
-Yo solo me encargué de dibujarlo, todo el mérito es del diseñador, que lo ha hecho increíblemente perfecto.
-Usted si que es increíble. –Pepa la abrazó fuerte y acto seguido miró a su suegra, sonriendo.- Gracias a usted también.
-La doña miró a otra parte- No tienes porqué darme ningunas gracias, yo apenas hice nada. –dijo intentando ocultar su sonrisa-
-Se lo agradezco de todos modos.
Las tres mujeres comieron y Pepa marchó hacia su casa sin salir de su asombro, no podía quitarse la imagen del vestido de la cabeza, no podía dejar de pensar en la mirada de Tristán cuando la viera. Cuando llegó Teófila estaba en su casa, conversando con Tristán, recordó que le había enviado un telegrama hacía un par de días, para avisarla de lo sucedido con el parto y para por supuesto invitarla a la ceremonia.
-¡Teo! –exclamó Pepa cuando la vio-
-¡Hola mi niña! –la mujer se levantó abrazándola- Ya me ha relatado tu prometido lo sucedido, y me alegro que todo saliera bien, y por cierto tu niña es preciosa. –sonrió-
-Gracias. –la muchacha le dedicó una sonrisa y se sentó al lado de Tristán, besándolo, acto seguido ofreciéndole asiento a Teo- Aquí el señorito es muy buen ayudante, teníamos que contratarle. –les dijo de chanza soltando una leve risa-
Los tres comenzaron a reir. La pareja le contó que la boda era en dos días, y Teo, aunque sorprendida por la rapidez accedió encantada a ir, al cabo del rato marchó dejando a la pareja sola, puesto que Alba dormía y Martín estaba en la puebla, pasando el día con Lucía.
-Mi amor, no hablamos de los padrinos para la boda. –le dijo Tristán- ¿Quiénes te gustaría que fueran?
-Sonrió, cada vez que hablablan de la boda, una sensación de felicidad le invadía- El padrino me gustaría que fuera Raimundo…siempre ha sido como un padre para mí.
-Me parece genial. –él le devolvió la sonrisa- ¿Y la madrina?
-Eso lo dejo en tus manos, capitán. ¿quién te gustaría a ti?
-Pues…-Tristán dudó unos instantes- ¿qué te parece si fuera mi madre? Al fin y al cabo, estos últimos meses se está portando bastante bien, y aunque no lo admita le hará ilusión.
-Ella rió- Está bien, aunque jamás me habría imaginado a Francisca Montenegro como madrina de nuestra boda.
-Yo tampoco. –soltó una leve risa-
-¿Y de la luna de miel? ¡Tampoco hablamos de eso! Si es que todo tan deprisa y corriendo…
-Él le puso el dedo sobre los labios- De eso ya me he encargado yo. –sonrió-
-Oh, ¿y no me vas a decir nada, verdad?
-Que lista es mi partera. –le dijo riendo, cogiéndola de la cara con ambas manos, acariciando su rostro, acto seguido besándola con dulzura-
Ambos disfrutaron de su instante a solas, regalándose arrumacos, caricias, besos, regalándose el amor que sienten el uno por el otro.
Al día siguiente Tristán y Pepa ultimaban los detalles que faltaban, y que sus madres les habían dejado hacer, se pasaron el día de un lado para otro, cuando cayó la tarde estaban en su casa con los nervios a flor de piel.
-Pepa estaba sentada en las rodillas de él, y ambos jugueteaban nerviosamente con sus manos entrelazadas- ¿Sabes para qué me citaron ayer nuestras madres?
-A ver, sorpréndeme. –dijo el capitán, con una sonrisa-
-Para enseñarme mi traje de novia. Y he de decirte…que mis ojos jamás vieron un traje tan hermoso.
-¿Tú que quieres hacerme los dientes largos? –rió-
-Ella le dio una suave palmada en el pecho- No, pero te digo de verdas que es una auténtica preciosidad, parece salido de un cuento de hadas.
-Pues entonces estará a la altura de una princesa como tú. –Tristán la miró, sonriendo- Pero si tan espectacular dices que es, no creo conveniente que te lo pongas.
-¿Y eso por qué? –la partera enarcó una ceja-
-Pues porque correré el riesgo de desplomarme ahí mismo en cuanto aparezcas, y no nos podremos casar. –él soltó una leve risa-
-A Pepa se le dibujó la sonrisa en el rostro, y lo besó apasionadamente, en ese instante llamaron a la puerta, era un aviso de Águeda y otro de Francisca, informando a los jóvenes, que mañana a primera hora estuviera Pepa en el Jaral y Tristán en la casona.- No se les escapa nada. –dijo ella-
-Él no podía dejar de mirarla con aquella sonrisa- Mañana serás mi esposa, aún me cuenta creer que al fin vayamos a conseguirlo. –dijo mientras la agarraba de la cintura, juntando su cuerpo con el suyo.-
-Ella se acercó a sus labios susurrándole- Créetelo Soldado, porque seré tu esposa hasta el resto de nuestros días. –y sonriendo le dio un cálido beso-
Apenas cenaron nada, puesto que los nervios cada vez eran mayores, no veían la hora de estar ahí delante del altar y decirse ese esperado “Sí quiero”. Se fueron a intentar dormir llenos de ilusión y dichosos como pocas veces.
Continuará.
Apenas quedaban dos días para la boda, Tristán y Pepa estaban con los nervios a flor de piel, deseando que llegara ese ansiado día. Águeda y Francisca habían citado a Pepa en el Jaral, ella ya tenía una idea de para que.
-¿Y bien? Ustedes dirán. –les dijo Pepa-
-Inés, por favor entra. –Águeda y Francisca se echaron una mirada cómplice, e Inés entró con un gran paquete, que lo dejó encima de la mesa-
-¿Esto es…?
-Francisca la interrumpió- Deja de preguntar, y ábrelo muchacha.
-Pepa abrió aquella caja, su madre ayudándola sacó un precioso vestido de novia, ella se llevó las manos a la boca, sorprendida, era hermoso, jamás había visto vestido tan bonito,blanco, de palabra de honor ,haciendo la forma del pecho, con pequeños brillantes, y toda la parte baja del vestido con flecos, no pudo evitar que se le cayeran las lágrimas de la emoción, era un verdadero vestido de cuento de hadas, lo tocó sintiendo lo suave que era,no pudo articular palabra.- Yo….es….

-Lo encargamos al mejor diseñador de toda España, es un diseño exclusivamente para ti, tu madre aquí presente fue la encargada de dibujarlo y presentarle el boceto para que pudiera crearlo. –dijo Francisca, sonriendo de lado.-
-Madre…-Pepa la miró con una amplia sonrisa- ¿Usted ha hecho esto?
-Yo solo me encargué de dibujarlo, todo el mérito es del diseñador, que lo ha hecho increíblemente perfecto.
-Usted si que es increíble. –Pepa la abrazó fuerte y acto seguido miró a su suegra, sonriendo.- Gracias a usted también.
-La doña miró a otra parte- No tienes porqué darme ningunas gracias, yo apenas hice nada. –dijo intentando ocultar su sonrisa-
-Se lo agradezco de todos modos.
Las tres mujeres comieron y Pepa marchó hacia su casa sin salir de su asombro, no podía quitarse la imagen del vestido de la cabeza, no podía dejar de pensar en la mirada de Tristán cuando la viera. Cuando llegó Teófila estaba en su casa, conversando con Tristán, recordó que le había enviado un telegrama hacía un par de días, para avisarla de lo sucedido con el parto y para por supuesto invitarla a la ceremonia.
-¡Teo! –exclamó Pepa cuando la vio-
-¡Hola mi niña! –la mujer se levantó abrazándola- Ya me ha relatado tu prometido lo sucedido, y me alegro que todo saliera bien, y por cierto tu niña es preciosa. –sonrió-
-Gracias. –la muchacha le dedicó una sonrisa y se sentó al lado de Tristán, besándolo, acto seguido ofreciéndole asiento a Teo- Aquí el señorito es muy buen ayudante, teníamos que contratarle. –les dijo de chanza soltando una leve risa-
Los tres comenzaron a reir. La pareja le contó que la boda era en dos días, y Teo, aunque sorprendida por la rapidez accedió encantada a ir, al cabo del rato marchó dejando a la pareja sola, puesto que Alba dormía y Martín estaba en la puebla, pasando el día con Lucía.
-Mi amor, no hablamos de los padrinos para la boda. –le dijo Tristán- ¿Quiénes te gustaría que fueran?
-Sonrió, cada vez que hablablan de la boda, una sensación de felicidad le invadía- El padrino me gustaría que fuera Raimundo…siempre ha sido como un padre para mí.
-Me parece genial. –él le devolvió la sonrisa- ¿Y la madrina?
-Eso lo dejo en tus manos, capitán. ¿quién te gustaría a ti?
-Pues…-Tristán dudó unos instantes- ¿qué te parece si fuera mi madre? Al fin y al cabo, estos últimos meses se está portando bastante bien, y aunque no lo admita le hará ilusión.
-Ella rió- Está bien, aunque jamás me habría imaginado a Francisca Montenegro como madrina de nuestra boda.
-Yo tampoco. –soltó una leve risa-
-¿Y de la luna de miel? ¡Tampoco hablamos de eso! Si es que todo tan deprisa y corriendo…
-Él le puso el dedo sobre los labios- De eso ya me he encargado yo. –sonrió-
-Oh, ¿y no me vas a decir nada, verdad?
-Que lista es mi partera. –le dijo riendo, cogiéndola de la cara con ambas manos, acariciando su rostro, acto seguido besándola con dulzura-
Ambos disfrutaron de su instante a solas, regalándose arrumacos, caricias, besos, regalándose el amor que sienten el uno por el otro.
Al día siguiente Tristán y Pepa ultimaban los detalles que faltaban, y que sus madres les habían dejado hacer, se pasaron el día de un lado para otro, cuando cayó la tarde estaban en su casa con los nervios a flor de piel.
-Pepa estaba sentada en las rodillas de él, y ambos jugueteaban nerviosamente con sus manos entrelazadas- ¿Sabes para qué me citaron ayer nuestras madres?
-A ver, sorpréndeme. –dijo el capitán, con una sonrisa-
-Para enseñarme mi traje de novia. Y he de decirte…que mis ojos jamás vieron un traje tan hermoso.
-¿Tú que quieres hacerme los dientes largos? –rió-
-Ella le dio una suave palmada en el pecho- No, pero te digo de verdas que es una auténtica preciosidad, parece salido de un cuento de hadas.
-Pues entonces estará a la altura de una princesa como tú. –Tristán la miró, sonriendo- Pero si tan espectacular dices que es, no creo conveniente que te lo pongas.
-¿Y eso por qué? –la partera enarcó una ceja-
-Pues porque correré el riesgo de desplomarme ahí mismo en cuanto aparezcas, y no nos podremos casar. –él soltó una leve risa-
-A Pepa se le dibujó la sonrisa en el rostro, y lo besó apasionadamente, en ese instante llamaron a la puerta, era un aviso de Águeda y otro de Francisca, informando a los jóvenes, que mañana a primera hora estuviera Pepa en el Jaral y Tristán en la casona.- No se les escapa nada. –dijo ella-
-Él no podía dejar de mirarla con aquella sonrisa- Mañana serás mi esposa, aún me cuenta creer que al fin vayamos a conseguirlo. –dijo mientras la agarraba de la cintura, juntando su cuerpo con el suyo.-
-Ella se acercó a sus labios susurrándole- Créetelo Soldado, porque seré tu esposa hasta el resto de nuestros días. –y sonriendo le dio un cálido beso-
Apenas cenaron nada, puesto que los nervios cada vez eran mayores, no veían la hora de estar ahí delante del altar y decirse ese esperado “Sí quiero”. Se fueron a intentar dormir llenos de ilusión y dichosos como pocas veces.
Continuará.
#365
15/05/2012 21:48
¡Mil gracias chicas,de verdad, me alegro que os guste tanto!
#366
15/05/2012 21:58
Ya queda poco para la boda jajajajaja me encanta sisgue cuando puedas XD
#367
16/05/2012 16:02
Sii Tatty sigueeeeeee! Pon la boda yaaa! jajaa y sobretodo...LA LUNA DE MIEL jajajaja GENIAL!
#368
16/05/2012 16:04
¡BOOOOOODA! ¡BOOOOOODA! Jajajaja Me encantaa 
Preciooooso el vestiiido!!

Preciooooso el vestiiido!!
#369
16/05/2012 17:46
maravilloso vestido,!! esperando impaciente la boda y la luna de miel.
Eres una escritora genial, sigue con ello.
Eres una escritora genial, sigue con ello.
#370
16/05/2012 20:55
Preparar arroz que nos vamos de bodorrioooooo!!! 
-------------------------------------------------------------------------------------------------
aneció un día brillante, soleado, el cielo estaba azul completamente, hoy era el gran día, el día en que dos corazones puros, se unirían para siempre. Nada más amaneció Pepa ya estaba en el Jaral y Tristán en la casona.
-Tristán no paraba de dar vueltas por el salón de la casona, Francisca se estaba poniendo histérica- ¡Hijo vale ya, que me estás poniendo nerviosa!
-Él sonrió- Madre, yo si que estoy nervioso, apenas quedan unas horas, y llevaba tanto tiempo esperando este día que no veo el momento de verme ante el altar con Pepa, con mi adorada Pepa. –dijo sin quitarse la sonrisa de la cara-
-Francisca sonrió sin apenas darse cuenta, al ver a su hijo tan extremadamente feliz, Rosario llegó con el traje chaqueta negro, con la corbata blanca, ella también emocionada.
Entretanto Pepa también estaba de los nervios, su madre le ofreció desayunar pero apenas pudo beberse un zumo, acto seguido fue también a arreglarse.
-Madre yo no me veo con este vestido, es demasiado para que se lo ponga una humilde partera.
-Ya no eres una humilde partera, eres hija de una rica heredera y futura mujer de un Castro- Montenegro. –rió Águeda- Además tu estarías igual de hermosa con este vestido que con otro.
-Ella sonrió- Está bien, ayúdeme a ponérmelo.
El servicio también acudió para ayudar a ambas mujeres, Pepa se puso el vestido, cuando se miró en el espejo, no podía dar crédito a lo que sus ojo veían, puesto era mucho más hermoso, dio una vuelta sobre sí misma, bajo la atenta mirada de su madre y las criadas, todas sonriendo.
-Estás hermosa cariño, realmente hermosa.
-Martín que estaba en el jaral con ellas, entró corriendo y cuando la vio se llevó las manos a la boca- ¡Alaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
-Ambas mujeres rieron y Pepa se acercó- ¿Te gusta,pequeño?
-¡Estás guapisisisisisima! –sonrió su hijo- ¡pareces una princesa!
-Pepa sonrió también dándole un tierno beso a su hijo en la mejilla-
-¿Me puedo quedar mientras te arreglas? –preguntó-
-¡Claro que sí mi vida!
Así lo hizo, el pequeño Martín se quedó observando como pintaban y le hacían un recogido en el pelo a Pepa, dejando dos tirabuzones por la parte de delante sin parar de preguntarles cosas sobre las bodas.
Pasaron varias horas, Tristán ya estaba listo, salió de la casona, se montó en la calesa, acompañado de su madre y Soledad, cuando llegó observó todo a su alrededor, emocionado, ya estaban todos los invitados, allí en aquel lago, estaba todo perfectamente decorado, flores blancas y rosas decoraban los bancos donde la gente estaba sentada, y al final de todo, en el altar Don Anselmo aguardaba con una sonrisa, Tristán se posó en el altar, su madre se sentó en una de las sillas que había al lado, la de la madrina de la boda, con la pequeña Alba en brazos. Solo quedaba esperar que Pepa llegara.
Cuando Raimundo llegó al Jaral, se fueron los cuatro hacia allí, durante el camino Pepa no podía dejar de sonreir, al fin iba a ser su mujer, solo suya, hasta el resto de sus días. No tardaron mucho en llegar, bajaron de la calesa Águeda, Martín y Raimundo, que ayudó a bajar a Pepa, aún no estaban a la vista de todos. Su madre y su hijo se adelantaron, caminando delante, y después de coger fuerzas y respirar hondo, Pepa se agarró del brazo de Raimundo,cogiendo el ramo de flores con la otra mano y mirándole con una sonrisa aparecieron allí ante todos, los presentes se quedaron con la boca abierta al verla entrar.
Sin duda alguna Tristán fue el más sorprendido, abrió los ojos como platos, éstos se le inundaron en lágrimas, ¿hermosa? –pensó él- mucho más que eso, sintió que las piernas le flaqueaban, cuando ella llegó hasta él.
-Raimundo soltó a Pepa y la cogió de la mano ofreciéndosela a Tristán- Cuídala y ámala,aunque no me cabe ninguna duda de que lo harás.
-Tristán y Pepa se cogieron de la mano, apretándosela con fuerza, mirándose a los ojos, con la sonrisa llena de felicidad-
-Don Anselmo les miró también con una sonrisa- In nomine patri et fili et Spiritus Sancti, Amén. –dijo el sacerdote santiguándose- Queridos hermanos, estamos aquí reunidos, para unir en santo matrimonio a Tristán Castro y Pepa Balmes, dos jóvenes que llevan luchando mucho tiempo por su amor, y que hoy al fin van a ver su sueño hecho realidad, estar unidos ante los ojos de dios.
Don Anselmo soltó una larga charla, mientras la pareja, no cesaba de mirarse a los ojos, miradas que demostraban el inmenso amor que se tienen, miradas que se lo decían todo.

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aneció un día brillante, soleado, el cielo estaba azul completamente, hoy era el gran día, el día en que dos corazones puros, se unirían para siempre. Nada más amaneció Pepa ya estaba en el Jaral y Tristán en la casona.
-Tristán no paraba de dar vueltas por el salón de la casona, Francisca se estaba poniendo histérica- ¡Hijo vale ya, que me estás poniendo nerviosa!
-Él sonrió- Madre, yo si que estoy nervioso, apenas quedan unas horas, y llevaba tanto tiempo esperando este día que no veo el momento de verme ante el altar con Pepa, con mi adorada Pepa. –dijo sin quitarse la sonrisa de la cara-
-Francisca sonrió sin apenas darse cuenta, al ver a su hijo tan extremadamente feliz, Rosario llegó con el traje chaqueta negro, con la corbata blanca, ella también emocionada.
Entretanto Pepa también estaba de los nervios, su madre le ofreció desayunar pero apenas pudo beberse un zumo, acto seguido fue también a arreglarse.
-Madre yo no me veo con este vestido, es demasiado para que se lo ponga una humilde partera.
-Ya no eres una humilde partera, eres hija de una rica heredera y futura mujer de un Castro- Montenegro. –rió Águeda- Además tu estarías igual de hermosa con este vestido que con otro.
-Ella sonrió- Está bien, ayúdeme a ponérmelo.
El servicio también acudió para ayudar a ambas mujeres, Pepa se puso el vestido, cuando se miró en el espejo, no podía dar crédito a lo que sus ojo veían, puesto era mucho más hermoso, dio una vuelta sobre sí misma, bajo la atenta mirada de su madre y las criadas, todas sonriendo.
-Estás hermosa cariño, realmente hermosa.
-Martín que estaba en el jaral con ellas, entró corriendo y cuando la vio se llevó las manos a la boca- ¡Alaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
-Ambas mujeres rieron y Pepa se acercó- ¿Te gusta,pequeño?
-¡Estás guapisisisisisima! –sonrió su hijo- ¡pareces una princesa!
-Pepa sonrió también dándole un tierno beso a su hijo en la mejilla-
-¿Me puedo quedar mientras te arreglas? –preguntó-
-¡Claro que sí mi vida!
Así lo hizo, el pequeño Martín se quedó observando como pintaban y le hacían un recogido en el pelo a Pepa, dejando dos tirabuzones por la parte de delante sin parar de preguntarles cosas sobre las bodas.
Pasaron varias horas, Tristán ya estaba listo, salió de la casona, se montó en la calesa, acompañado de su madre y Soledad, cuando llegó observó todo a su alrededor, emocionado, ya estaban todos los invitados, allí en aquel lago, estaba todo perfectamente decorado, flores blancas y rosas decoraban los bancos donde la gente estaba sentada, y al final de todo, en el altar Don Anselmo aguardaba con una sonrisa, Tristán se posó en el altar, su madre se sentó en una de las sillas que había al lado, la de la madrina de la boda, con la pequeña Alba en brazos. Solo quedaba esperar que Pepa llegara.
Cuando Raimundo llegó al Jaral, se fueron los cuatro hacia allí, durante el camino Pepa no podía dejar de sonreir, al fin iba a ser su mujer, solo suya, hasta el resto de sus días. No tardaron mucho en llegar, bajaron de la calesa Águeda, Martín y Raimundo, que ayudó a bajar a Pepa, aún no estaban a la vista de todos. Su madre y su hijo se adelantaron, caminando delante, y después de coger fuerzas y respirar hondo, Pepa se agarró del brazo de Raimundo,cogiendo el ramo de flores con la otra mano y mirándole con una sonrisa aparecieron allí ante todos, los presentes se quedaron con la boca abierta al verla entrar.
Sin duda alguna Tristán fue el más sorprendido, abrió los ojos como platos, éstos se le inundaron en lágrimas, ¿hermosa? –pensó él- mucho más que eso, sintió que las piernas le flaqueaban, cuando ella llegó hasta él.
-Raimundo soltó a Pepa y la cogió de la mano ofreciéndosela a Tristán- Cuídala y ámala,aunque no me cabe ninguna duda de que lo harás.
-Tristán y Pepa se cogieron de la mano, apretándosela con fuerza, mirándose a los ojos, con la sonrisa llena de felicidad-
-Don Anselmo les miró también con una sonrisa- In nomine patri et fili et Spiritus Sancti, Amén. –dijo el sacerdote santiguándose- Queridos hermanos, estamos aquí reunidos, para unir en santo matrimonio a Tristán Castro y Pepa Balmes, dos jóvenes que llevan luchando mucho tiempo por su amor, y que hoy al fin van a ver su sueño hecho realidad, estar unidos ante los ojos de dios.
Don Anselmo soltó una larga charla, mientras la pareja, no cesaba de mirarse a los ojos, miradas que demostraban el inmenso amor que se tienen, miradas que se lo decían todo.
#371
16/05/2012 20:56
-¿Tenéis los anillos? –sonrió el sacerdote-
-Ambos asintieron con la cabeza, y Martincito se levantó, con un cojín en la mano, acercándose a ellos, sonrió a sus padres, y Pepa cogió el primer anillo-
-Cogió la mano de Tristán, y sin dejar de mirarlo a los ojos, que se le empezaban a humedecer comenzó a decir, mientras poco a poco le ponía el anillo en el dedo- Tristán Castro, mi amor, me entregó completamente a ti, para amarte, respetarte, en la salud, en la enfermedad, en la riqueza, en la pobreza, todos los días de mi vida, hasta que la muerte nos separe.
-Ambos sentían que el corazón se les iba a salir del pecho, él cogió el otro anillo, acarició suavemente la mano de ella, la miró, en ese momento a ella le cayó una lágrima, y Tristán se la secó, comenzando a ponerle el anillo lentamente- Pepa, mi vida, me entregó completamente a ti, para amarte, respetarte, en la salud, en la enfermedad, en la riqueza, en la pobreza, todos los días de mi vida, hasta la eternidad, por que ni la muerte logrará separarnos.
-Don Anselmo también le caían las lagrimillas- Por el poder que dios me ha otorgado, bendigo esta unión y yo os declaro marido y mujer, puedes bes…
Pero antes de que Don Anselmo pudiera decir las últimas palabras Tristán cogió a Pepa de la cara, con ambas manos, y tras mirarla a los ojos unos instantes, susurró. –Te amo, te amo Pepa. Y la besó, la besó con todas sus ansias, con todo su amor, en ese instante el tiempo se paró para ellos dos, todos aplaudían y lloraban como niños, ya eran marido y mujer, ya nada les separaría nunca, después del largo e intenso beso el Soldado la cogió en brazos y caminó hacia el lago, mientras los presentes les tiraban pétalos de rosa y arroz, cuando llegaron al final, la bajó,ella se giró y lanzó el ramo, que le cayó a Águeda,madre e hija se sonrieron, y Tristán y Pepa se volvieron a besar, llenos de amor.
-¡QUE VIVAN LOS NOVIOS! –gritaban todos-
Después de la boda, todos fueron al jardín del jaral, donde se celebraba el banquete,comieron, Tristán y Pepa no paraban de regalarse arrumacos y caricias, como dos adolescentes enamorados, cuando llegó la hora del postre, Tristán se levantó.
-Señores y señoras, les pido un minuto de atención. –dijo él, mientras que todos callaron y dirigieron su mirada hacia Tristán- Quería agradeceros a todos y cada uno de vosotros, que estéis aquí, en el día que es uno de los más felices de mi vida.
También quería dedicarle unas palabras a mi bella esposa –Tristán sonrió cogiendo a Pepa de la mano haciendo que se levantara,mirándola- Nos ha costado mucho llegar hasta aquí, miles de obstáculos nos lo han impedido, pero nuestro amor, nuestro amor es y ha sido más fuerte que todo lo malo que nos ha podido suceder. Y a ti también quería darte las gracias, gracias simplemente por aparecer en mi vida, por enseñarme lo que realmente es amar con todo tu ser a una persona, porque todos y cada uno de los días que viva, daré gracias a dios, por que ese día en el lago te cruzaras en mi camino, por que nuestras miradas se cruzaran y nuestros corazones se encendieran –Tristán hizo una pausa, puesto que Pepa estaba sonriendo, pero las lágrimas resbalaban por su rostro una tras otra, él se las secó, acariciándole suavemente la cara- ¿Sabes por qué te amo? Por que eres la mujer más increíble sobre la faz de la tierra, por que eres valiente, luchadora, y el ser más puro y noble. Y aquí delante de todos, te juro que todos y cada uno de los días de nuestra vida, haré lo posible y lo imposible para que seas un poco más feliz, y te amaré siempre, partera de mi corazón, siempre.
-Ella se había quedado sin habla, se siguió secando las lágrimas que no cesaban de caer y sin dejar de mirarlo dijo- Y por esto señores, por esto es por lo que existe el amor verdadero. –miró a Tristán y se echó a sus brazos- Yo también te amo Soldado, ahora y siempre. –y se volvieron a fundir en un cálido beso, mientras la gente aplaudía emocionada.-
Continuará.
-Ambos asintieron con la cabeza, y Martincito se levantó, con un cojín en la mano, acercándose a ellos, sonrió a sus padres, y Pepa cogió el primer anillo-
-Cogió la mano de Tristán, y sin dejar de mirarlo a los ojos, que se le empezaban a humedecer comenzó a decir, mientras poco a poco le ponía el anillo en el dedo- Tristán Castro, mi amor, me entregó completamente a ti, para amarte, respetarte, en la salud, en la enfermedad, en la riqueza, en la pobreza, todos los días de mi vida, hasta que la muerte nos separe.
-Ambos sentían que el corazón se les iba a salir del pecho, él cogió el otro anillo, acarició suavemente la mano de ella, la miró, en ese momento a ella le cayó una lágrima, y Tristán se la secó, comenzando a ponerle el anillo lentamente- Pepa, mi vida, me entregó completamente a ti, para amarte, respetarte, en la salud, en la enfermedad, en la riqueza, en la pobreza, todos los días de mi vida, hasta la eternidad, por que ni la muerte logrará separarnos.
-Don Anselmo también le caían las lagrimillas- Por el poder que dios me ha otorgado, bendigo esta unión y yo os declaro marido y mujer, puedes bes…
Pero antes de que Don Anselmo pudiera decir las últimas palabras Tristán cogió a Pepa de la cara, con ambas manos, y tras mirarla a los ojos unos instantes, susurró. –Te amo, te amo Pepa. Y la besó, la besó con todas sus ansias, con todo su amor, en ese instante el tiempo se paró para ellos dos, todos aplaudían y lloraban como niños, ya eran marido y mujer, ya nada les separaría nunca, después del largo e intenso beso el Soldado la cogió en brazos y caminó hacia el lago, mientras los presentes les tiraban pétalos de rosa y arroz, cuando llegaron al final, la bajó,ella se giró y lanzó el ramo, que le cayó a Águeda,madre e hija se sonrieron, y Tristán y Pepa se volvieron a besar, llenos de amor.
-¡QUE VIVAN LOS NOVIOS! –gritaban todos-
Después de la boda, todos fueron al jardín del jaral, donde se celebraba el banquete,comieron, Tristán y Pepa no paraban de regalarse arrumacos y caricias, como dos adolescentes enamorados, cuando llegó la hora del postre, Tristán se levantó.
-Señores y señoras, les pido un minuto de atención. –dijo él, mientras que todos callaron y dirigieron su mirada hacia Tristán- Quería agradeceros a todos y cada uno de vosotros, que estéis aquí, en el día que es uno de los más felices de mi vida.
También quería dedicarle unas palabras a mi bella esposa –Tristán sonrió cogiendo a Pepa de la mano haciendo que se levantara,mirándola- Nos ha costado mucho llegar hasta aquí, miles de obstáculos nos lo han impedido, pero nuestro amor, nuestro amor es y ha sido más fuerte que todo lo malo que nos ha podido suceder. Y a ti también quería darte las gracias, gracias simplemente por aparecer en mi vida, por enseñarme lo que realmente es amar con todo tu ser a una persona, porque todos y cada uno de los días que viva, daré gracias a dios, por que ese día en el lago te cruzaras en mi camino, por que nuestras miradas se cruzaran y nuestros corazones se encendieran –Tristán hizo una pausa, puesto que Pepa estaba sonriendo, pero las lágrimas resbalaban por su rostro una tras otra, él se las secó, acariciándole suavemente la cara- ¿Sabes por qué te amo? Por que eres la mujer más increíble sobre la faz de la tierra, por que eres valiente, luchadora, y el ser más puro y noble. Y aquí delante de todos, te juro que todos y cada uno de los días de nuestra vida, haré lo posible y lo imposible para que seas un poco más feliz, y te amaré siempre, partera de mi corazón, siempre.
-Ella se había quedado sin habla, se siguió secando las lágrimas que no cesaban de caer y sin dejar de mirarlo dijo- Y por esto señores, por esto es por lo que existe el amor verdadero. –miró a Tristán y se echó a sus brazos- Yo también te amo Soldado, ahora y siempre. –y se volvieron a fundir en un cálido beso, mientras la gente aplaudía emocionada.-
Continuará.
#372
16/05/2012 21:10
............INCREÍBLE.........MARAVILLOSO.........FANTÁSTICO.......Te juro que me ha caído la lagrimita jajaja PERFECTOOOOOO!
#373
16/05/2012 21:53
¡Sin palabras! PERFECTO Vaya, que me ha entrado la llorera
#374
17/05/2012 17:21
Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy estoy llorando jooooooooo jajajajajajaja que bonitaaaaaaaa y más con la canción de fondo, taty jajajajajajajaja
En serio... PRECIOSOOOOOOOOO. Que ganas de verlo en la tv!!!!!!
En serio... PRECIOSOOOOOOOOO. Que ganas de verlo en la tv!!!!!!
#375
17/05/2012 17:47
Eso si que es una boda!!!, casi lloro, me he imaginado tu historia mientras veía a Pepa toda ilusionada por su posible amor.
BRAVO, BRAVO, BRAVÍÍÍSIMO!!!... amén tatty.
BRAVO, BRAVO, BRAVÍÍÍSIMO!!!... amén tatty.
#376
17/05/2012 21:11
lo digo todo con dos simples palabras: me entantaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
no pares por favor, sigue, sigue. Tienes un don para la literatura!
no pares por favor, sigue, sigue. Tienes un don para la literatura!
#377
17/05/2012 21:46
Preciosa boda Tattyy jajaja sigue cuando puedaaass !!!! Jajajajaja ver si pasa pronto lo mismo en la tele
#378
21/05/2012 17:11
arribaa!!
#379
25/05/2012 00:26
Up!! Sigue, sigue! Porfaa...
#380
25/05/2012 13:02
Mil gracias de corazón por todas vuestras palabras, que me animan un mundo a seguir escribiéndoos esta historia!!!!
Últimamente no tengo mucho tiempo para escribir, pero aquí os dejo un pequeño capítulo que aunque cortito, intenso, gracias de nuevo!!!
Últimamente no tengo mucho tiempo para escribir, pero aquí os dejo un pequeño capítulo que aunque cortito, intenso, gracias de nuevo!!!