Julia e Iván; SE ACABÓ, nuestros niños se van a viajar por el mundo, esperemos que se lo pasen ¡muy bien!
#0
02/01/2009 18:31
AUTÉNTICO E IRREMPLAZABLE
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#8801
26/01/2009 18:52
ola xicas
k tal??
de k ablais??
k tal??
de k ablais??
#8802
26/01/2009 18:52
No Paula... no estoy de ánimos para escribir :S
Y Alejandra creo que ya te he agregado ;D
Y Alejandra creo que ya te he agregado ;D
#8803
26/01/2009 18:52
#8804
26/01/2009 18:54
no no si no pasa nada solo te qeria decir qe cuando subas la otra parte sea cuando sea qe pongas la parte anterior xk yo no me acuerdo apenas wapa
andreea no nos contomos nada bonika!
andreea no nos contomos nada bonika!
#8805
26/01/2009 18:56
pilrm tu eres "Fan pareja Iván Julia" en tuenti no?
PD: El nombre un poquito largo xD
PD 2: Paula si quieres vuelvo a colgar ahora las tres partes seguidas ^^
PD: El nombre un poquito largo xD
PD 2: Paula si quieres vuelvo a colgar ahora las tres partes seguidas ^^
#8806
26/01/2009 18:56
Te tienes ke poner buena Lis no ahi otra asi ke a tomarte las cosas sin rechistar
#8807
26/01/2009 18:56
no yo no soy fan de pareja julia e ivan porq??
#8808
26/01/2009 18:57
esq los collages,algunos,los cojo del tuenti,nose a lo mejor es de ese!!jejej
#8809
26/01/2009 18:59
hola Andrea ke tal?
nosotros aki buscando tema de conversacion
nosotros aki buscando tema de conversacion
#8810
26/01/2009 18:59
Es que en el tuenti tengo alguien que no se quien es que ha colgado ese mismo collage (Por cierto, me encanta ^^)
PD: ¡Si ya no sé que más tomar! Me he tomado como 3 pastillas distintas, 2 jarabes distintos... y a todo eso súmale los experimentos de mi madre :S Creo que estoy más mala por lo que tomo que por otra cosa xD
PD: ¡Si ya no sé que más tomar! Me he tomado como 3 pastillas distintas, 2 jarabes distintos... y a todo eso súmale los experimentos de mi madre :S Creo que estoy más mala por lo que tomo que por otra cosa xD
#8811
26/01/2009 19:02
sabeis k en mi clase oi a avio una epidemia xk nos emos io a nustras casa siete alumnos
#8812
26/01/2009 19:03
a morena515 perdon esquee ya tengo un lioo de tanta genteee..!!!
alguien se anima a poner un dialogillo que me voiii en 20 minutoss!
alguien se anima a poner un dialogillo que me voiii en 20 minutoss!
#8813
26/01/2009 19:05
si morena515 pon las tres partes seguidas esquee no las encuentro por favor =)
gracias!
gracias!
#8814
26/01/2009 19:06
Lis osea ke estas mas mala ke mala, pues si ke estamos buenas. Alguien da mas?
#8815
26/01/2009 19:08
Hola chicas!!!
Os dejo solas 6 horas y ya poneis dialogos!!? XD
Por cierto, geniales los 3!!! Artistas! Que sois unas artistas!!!
Os dejo solas 6 horas y ya poneis dialogos!!? XD
Por cierto, geniales los 3!!! Artistas! Que sois unas artistas!!!
#8816
26/01/2009 19:10
ayer escribi los archivos secretos de Ivan, pues bie, aqui lo continuo, que las clases de filosofia dan mucho que pensar jajajaj
haber que os parece :S
Parte 2:
Estuvieron horas en carretera, sintiendo como el viento les enfriaba, pero no paraban, nunca lo hacían. Se sentían libres de esa manera y era algo que no querían desperdiciar, no sabían cuanto tiempo estarían así, libres.
Por fin llegaron a aquel pueblo donde vivía María, su madre. Le había costado entenderla en un principio, aceptarla. Pero ella y Julia eran las mujeres de su vida, las personas que más quería. Después de todo lo que habían pasado, haber aceptado a su madre y haberse sentido como su hijo durante un tiempo, antes de que todo explotara, le había echo entender muchas cosas, le había hecho incluso cambiar.
Los dos se bajaron de la moto y la dejaron unas calles mas debajo de donde vivía ella, sabían que aunque Carlos se había inculpado ellos debían tener cuidado.
Estaba nervioso, demasiado. Aunque la había echado de menos en esos instantes estaba de los nervios, comportarse como un hijo era difícil, nunca había tenido unos padres de verdad, unos padres que lo dieran todo por él como lo había echo María y hacia tanto tiempo que no la veía…
Julia se dio cuenta de lo que sentía y acercándose a él le agarro de la mano, entrelazando sus manos. Él la miro a los ojos y la sonrío. Había llegado el momento.
Los dos juntos, siempre juntos, caminaron hasta la casa que se encontraba al final de la calle. Solo había estado allí una vez, antes de que Fermín se inculpara de todo, cuando él y su madre vivían una vida plena y feliz.
Intento dejar de estar nervioso y controlar la situación ya que aunque parecía una tontería no sabía como comportarse. Se fijo en las flores de las casas del camino. Era una estupidez hacer aquello, pero era una manera de aclarar sus pensamientos e intentar no culparse de que ahora su madre estaba sola.
Por fin vieron la casa, la pequeña valla que la rodeaba y la cual siempre estaba abierta, ante un momento de duda fue Julia quien dio el paso y la abrió.
-venga – le dijo en un susurro, dándole ánimos.
Y la vio, no se había dado cuenta de que ellos estaban allí. Se hallaba andando entre unas plantas, recortándolas el talle a las rosas con unas tijeras. Iván se fijo en ella, en su pelo negro como el de él y en sus rasgos.
- mama – dijo él.
Ella se paro un instante y se dio la vuelta sorprendida, al verle las lágrimas comenzaron a derramarse. Lágrimas de felicidad.
-Iván – dijo ella.
El chico notaba como Julia le soltaba de la mano suavemente, dándole paso a abrazar a su madre, pero no hizo falta que hiciera el ademán porque ella corriendo se abalanzo a sus brazos y le abrazo con fuerza. Él la devolvió el abrazo, sonriendo.
-estáis locos – dijo ella secándose las lágrimas – Oh dios mío…
Se acerco a la cara de su hijo y la toco con ambas manos.
-te he echado tanto de menos.
-Yo…yo también.
-Nosotros también – dijo Julia, que quería saludar a María.
Iván vio como su madre miraba a Julia con dulzura, como si fuera otra hija. Quizá no pensaría lo mismo si se enterara de lo que hacían por las noches, no pudo remediarlo y una risa se le escapo.
-veo que estáis bien y juntos – dijo su madre sonriendo.
-Si – respondió Julia.
María les guío hacia la cocina, ya estaba anocheciendo.
-¿Dónde habéis estado todo este tiempo? – pregunto sirviéndoles algo para comer.
-Pues… de un lado para otro – dijo Iván.
-No deberíais haber venido, si se descubre…
-Mama estamos bien y ya era hora de que viniera a verte.
Su madre sonrío, “mama” le encantaba oírlo, Iván lo sabia.
-¿Cómo estas tu? – pregunto Julia.
-Bien… como siempre – dijo ella.
Pero Iván sabía que no era así, que no estaba bien. Solo tenia que verla, estaba cansada, apenas dormía por el miedo a que todo se descubriera. Estaba sola. Se sentía sola sin el y sin Carlos.
-el otro día hable con Fer… con Carlos – empezó María.
-¿Qué te dijo? – pregunto él.
-Que en el interrogatorio no le creyeron del todo, tienen dudas.
Iván se asusto y miro a Julia, ella bajo la mirada y junto las manos, también estaba asustada.
-tenéis que tener cuidado, no debisteis venir… si alguien lo descubre…
-mama… - empezó él.
-no, son cosas mías, seguro que no pasa nada, no puede pasar nada – estaba nerviosa – ir a dormir a la habitación de invitados, que seguro que el día ha sido muy largo.
Él prefirió no contarle que había estado en la sala de interrogatorios, que había tenido que declarar y que también habían quedado dudas con su declaración. No quería preocuparla más, no quería hacerla sufrir más.
Julia y él subieron a la habitación y dejaron lo poco que llevaban allí. Ella había enmudecido, estaba asustada.
-Julia – dijo él acercándose a ella.
Se sentó en la cama y tiro de ella haciendo que estuviera frente a él.
-no va a pasar nada ¿verdad? - dijo ella.
El no respondió, no podía prometerla nada, solo podía prometerla que siempre la querría, porque cada vez que veía sus ojos tenia menos dudas.
-ven – respondió él tirando de su mano y cayendo ambos en la cama.
Julia tenía los ojos llorosos y le acaricio la mejilla, se acerco a él y le abrazo, hundiendo su cara en su cuello. Él sentía como las lágrimas de ella le mojaban la piel, como se esforzaba por pararlas.
-estoy aquí y te quiero – dijo él intentando recomponerla.
Se separo de ella y miro a sus ojos, le acaricio los parpados con dulzura, la mejilla, los labios… cuanto la quería.
-no puedo vivir sin ti – dijo ella.
Iván sintió como le conmovía escuchar aquello. No habían tenido una relación sencilla, siempre caracterizada por orgullos o miedos, pero todo aquello desaparecía cuando ambos decían lo que sentían.
Se acerco a ella y la beso, sintiendo así el suave tacto de sus labios y el calor de sus besos. Algo que en ese momento era lo único que le reconfortaba.
Continuara.. (nose cuando xd)
haber que os parece :S
Parte 2:
Estuvieron horas en carretera, sintiendo como el viento les enfriaba, pero no paraban, nunca lo hacían. Se sentían libres de esa manera y era algo que no querían desperdiciar, no sabían cuanto tiempo estarían así, libres.
Por fin llegaron a aquel pueblo donde vivía María, su madre. Le había costado entenderla en un principio, aceptarla. Pero ella y Julia eran las mujeres de su vida, las personas que más quería. Después de todo lo que habían pasado, haber aceptado a su madre y haberse sentido como su hijo durante un tiempo, antes de que todo explotara, le había echo entender muchas cosas, le había hecho incluso cambiar.
Los dos se bajaron de la moto y la dejaron unas calles mas debajo de donde vivía ella, sabían que aunque Carlos se había inculpado ellos debían tener cuidado.
Estaba nervioso, demasiado. Aunque la había echado de menos en esos instantes estaba de los nervios, comportarse como un hijo era difícil, nunca había tenido unos padres de verdad, unos padres que lo dieran todo por él como lo había echo María y hacia tanto tiempo que no la veía…
Julia se dio cuenta de lo que sentía y acercándose a él le agarro de la mano, entrelazando sus manos. Él la miro a los ojos y la sonrío. Había llegado el momento.
Los dos juntos, siempre juntos, caminaron hasta la casa que se encontraba al final de la calle. Solo había estado allí una vez, antes de que Fermín se inculpara de todo, cuando él y su madre vivían una vida plena y feliz.
Intento dejar de estar nervioso y controlar la situación ya que aunque parecía una tontería no sabía como comportarse. Se fijo en las flores de las casas del camino. Era una estupidez hacer aquello, pero era una manera de aclarar sus pensamientos e intentar no culparse de que ahora su madre estaba sola.
Por fin vieron la casa, la pequeña valla que la rodeaba y la cual siempre estaba abierta, ante un momento de duda fue Julia quien dio el paso y la abrió.
-venga – le dijo en un susurro, dándole ánimos.
Y la vio, no se había dado cuenta de que ellos estaban allí. Se hallaba andando entre unas plantas, recortándolas el talle a las rosas con unas tijeras. Iván se fijo en ella, en su pelo negro como el de él y en sus rasgos.
- mama – dijo él.
Ella se paro un instante y se dio la vuelta sorprendida, al verle las lágrimas comenzaron a derramarse. Lágrimas de felicidad.
-Iván – dijo ella.
El chico notaba como Julia le soltaba de la mano suavemente, dándole paso a abrazar a su madre, pero no hizo falta que hiciera el ademán porque ella corriendo se abalanzo a sus brazos y le abrazo con fuerza. Él la devolvió el abrazo, sonriendo.
-estáis locos – dijo ella secándose las lágrimas – Oh dios mío…
Se acerco a la cara de su hijo y la toco con ambas manos.
-te he echado tanto de menos.
-Yo…yo también.
-Nosotros también – dijo Julia, que quería saludar a María.
Iván vio como su madre miraba a Julia con dulzura, como si fuera otra hija. Quizá no pensaría lo mismo si se enterara de lo que hacían por las noches, no pudo remediarlo y una risa se le escapo.
-veo que estáis bien y juntos – dijo su madre sonriendo.
-Si – respondió Julia.
María les guío hacia la cocina, ya estaba anocheciendo.
-¿Dónde habéis estado todo este tiempo? – pregunto sirviéndoles algo para comer.
-Pues… de un lado para otro – dijo Iván.
-No deberíais haber venido, si se descubre…
-Mama estamos bien y ya era hora de que viniera a verte.
Su madre sonrío, “mama” le encantaba oírlo, Iván lo sabia.
-¿Cómo estas tu? – pregunto Julia.
-Bien… como siempre – dijo ella.
Pero Iván sabía que no era así, que no estaba bien. Solo tenia que verla, estaba cansada, apenas dormía por el miedo a que todo se descubriera. Estaba sola. Se sentía sola sin el y sin Carlos.
-el otro día hable con Fer… con Carlos – empezó María.
-¿Qué te dijo? – pregunto él.
-Que en el interrogatorio no le creyeron del todo, tienen dudas.
Iván se asusto y miro a Julia, ella bajo la mirada y junto las manos, también estaba asustada.
-tenéis que tener cuidado, no debisteis venir… si alguien lo descubre…
-mama… - empezó él.
-no, son cosas mías, seguro que no pasa nada, no puede pasar nada – estaba nerviosa – ir a dormir a la habitación de invitados, que seguro que el día ha sido muy largo.
Él prefirió no contarle que había estado en la sala de interrogatorios, que había tenido que declarar y que también habían quedado dudas con su declaración. No quería preocuparla más, no quería hacerla sufrir más.
Julia y él subieron a la habitación y dejaron lo poco que llevaban allí. Ella había enmudecido, estaba asustada.
-Julia – dijo él acercándose a ella.
Se sentó en la cama y tiro de ella haciendo que estuviera frente a él.
-no va a pasar nada ¿verdad? - dijo ella.
El no respondió, no podía prometerla nada, solo podía prometerla que siempre la querría, porque cada vez que veía sus ojos tenia menos dudas.
-ven – respondió él tirando de su mano y cayendo ambos en la cama.
Julia tenía los ojos llorosos y le acaricio la mejilla, se acerco a él y le abrazo, hundiendo su cara en su cuello. Él sentía como las lágrimas de ella le mojaban la piel, como se esforzaba por pararlas.
-estoy aquí y te quiero – dijo él intentando recomponerla.
Se separo de ella y miro a sus ojos, le acaricio los parpados con dulzura, la mejilla, los labios… cuanto la quería.
-no puedo vivir sin ti – dijo ella.
Iván sintió como le conmovía escuchar aquello. No habían tenido una relación sencilla, siempre caracterizada por orgullos o miedos, pero todo aquello desaparecía cuando ambos decían lo que sentían.
Se acerco a ella y la beso, sintiendo así el suave tacto de sus labios y el calor de sus besos. Algo que en ese momento era lo único que le reconfortaba.
Continuara.. (nose cuando xd)
#8817
26/01/2009 19:18
ohh bequi q bonitoo x diios!
#8818
26/01/2009 19:20
Bequiiiiiiiiiiiii ke dialogazo chavala menos mal ke no te convencia mucho. to perfect. divino. maravilloso
#8819
26/01/2009 19:21
Me encanta el diálogo ^^ Aquí os dejo las partes que tengo escritas:
Parte 1
Julia vio a lo lejos a Iván, al cual María estaba abrazando. María lo soltó y se arrodilló a uno de los dos cuerpos… espera, ¿Dos cuerpos? Julia se acercó hacia los demás, y vio a Toni y a su padrastro tirados en el suelo, muertos. A Iván de pie, como una estatua. Y María… María estaba completamente destrozada. Sintió como le caían las lágrimas rápidamente, y sin poder remediarlo, soltó una frase:
- Es culpa mía. - dijo, antes de echar a llorar con más fuerza.
Iván la oyó, y, saliendo del pequeño estado en shock en el que había estado durante varios minutos, se acercó a ella.
- Vamos Julia - Dijo serio - no nos vamos a poner a buscar el culpable… - Pero la chica no paraba de llorar.
- No, no vamos a buscar ningún culpable… ¡la única culpable soy yo! Si no hubiera sido tan idiota de subirme a ese coche, si no fuera tan estúpidamente orgullosa, si no… - y ya no pudo decir nada más, las lágrimas no la dejaban hablar, se ahogaba.
- Ei… - dijo él acariciándole la espalda como muestra de apoyo - ya ha acabado todo - Pero no pudo evitar que también se le cayera una lágrima. Su padre, Toni, y su madre, María. Una frase simplificaba todo. Y, por mucho que le costara no pensar en ello, debía espabilarse. Había dos cadáveres, María y Julia estaban inconsolables, y encima Julia tenía el tobillo herido.
- Vamos Julia, para de llorar… - dijo cogiéndole la cara para quedar frente a frente. Y entonces recordó aquella vez en el baño… mejor dicho, una de las veces que estaban en el baño, aquel baño que sabía realmente que lo que sentían ellos dos iba mucho más allá de la simple atracción… Y recordó esos ojos, que, a pesar de estar inundados en lágrimas, no dejaban de ser los ojos más atractivos que Iván vio en toda su vida. Y no exageraba, recordó que cuando la vio a los ojos, después de que ella lo intentara besar, él no se pudo resistir y la besó… pero recuerdos… sólo eran eso, ni siquiera recordaba porqué Julia lloró ese día, lo único que recordaba eran sus labios. Pero despertó de golpe, de sus pensamientos, de sus recuerdos, y volvió a la realidad. Julia apartó la cara y se sentó al suelo, para seguir llorando. Iván ya no sabia que hacer para consolarla.
- Julia para de llorar… - Dijo, agachándose para mirarla a la cara. Julia se tranquilizó… sólo por un momento. Iván le secó una lágrima y, poco a poco, se iba acercando a ella. Pero Julia volvió a girar la cara, y de sopetón vio de nuevo los cadáveres, y empezó a llorar fuerte de nuevo.
- Te lo pido por favor. - dijo Iván, girándole la cara de nuevo, ya acercándose a ella aun más. Y cuando estaban a punto de besarse, oyeron como María se acercaba corriendo.
- Tenéis que iros - Dijo la mujer.
- ¿Irnos? ¿Cómo que irnos? ¿Y que va a pasar con los cuerpos? - preguntó Iván.
- De eso me encargo yo - Dijo María, y en ese instante Iván recordó que ya lo ayudó otra vez, con un cadáver. Y ahí se dio cuenta de todo lo que María se había jugado por él.
Parte 1
Julia vio a lo lejos a Iván, al cual María estaba abrazando. María lo soltó y se arrodilló a uno de los dos cuerpos… espera, ¿Dos cuerpos? Julia se acercó hacia los demás, y vio a Toni y a su padrastro tirados en el suelo, muertos. A Iván de pie, como una estatua. Y María… María estaba completamente destrozada. Sintió como le caían las lágrimas rápidamente, y sin poder remediarlo, soltó una frase:
- Es culpa mía. - dijo, antes de echar a llorar con más fuerza.
Iván la oyó, y, saliendo del pequeño estado en shock en el que había estado durante varios minutos, se acercó a ella.
- Vamos Julia - Dijo serio - no nos vamos a poner a buscar el culpable… - Pero la chica no paraba de llorar.
- No, no vamos a buscar ningún culpable… ¡la única culpable soy yo! Si no hubiera sido tan idiota de subirme a ese coche, si no fuera tan estúpidamente orgullosa, si no… - y ya no pudo decir nada más, las lágrimas no la dejaban hablar, se ahogaba.
- Ei… - dijo él acariciándole la espalda como muestra de apoyo - ya ha acabado todo - Pero no pudo evitar que también se le cayera una lágrima. Su padre, Toni, y su madre, María. Una frase simplificaba todo. Y, por mucho que le costara no pensar en ello, debía espabilarse. Había dos cadáveres, María y Julia estaban inconsolables, y encima Julia tenía el tobillo herido.
- Vamos Julia, para de llorar… - dijo cogiéndole la cara para quedar frente a frente. Y entonces recordó aquella vez en el baño… mejor dicho, una de las veces que estaban en el baño, aquel baño que sabía realmente que lo que sentían ellos dos iba mucho más allá de la simple atracción… Y recordó esos ojos, que, a pesar de estar inundados en lágrimas, no dejaban de ser los ojos más atractivos que Iván vio en toda su vida. Y no exageraba, recordó que cuando la vio a los ojos, después de que ella lo intentara besar, él no se pudo resistir y la besó… pero recuerdos… sólo eran eso, ni siquiera recordaba porqué Julia lloró ese día, lo único que recordaba eran sus labios. Pero despertó de golpe, de sus pensamientos, de sus recuerdos, y volvió a la realidad. Julia apartó la cara y se sentó al suelo, para seguir llorando. Iván ya no sabia que hacer para consolarla.
- Julia para de llorar… - Dijo, agachándose para mirarla a la cara. Julia se tranquilizó… sólo por un momento. Iván le secó una lágrima y, poco a poco, se iba acercando a ella. Pero Julia volvió a girar la cara, y de sopetón vio de nuevo los cadáveres, y empezó a llorar fuerte de nuevo.
- Te lo pido por favor. - dijo Iván, girándole la cara de nuevo, ya acercándose a ella aun más. Y cuando estaban a punto de besarse, oyeron como María se acercaba corriendo.
- Tenéis que iros - Dijo la mujer.
- ¿Irnos? ¿Cómo que irnos? ¿Y que va a pasar con los cuerpos? - preguntó Iván.
- De eso me encargo yo - Dijo María, y en ese instante Iván recordó que ya lo ayudó otra vez, con un cadáver. Y ahí se dio cuenta de todo lo que María se había jugado por él.
#8820
26/01/2009 19:21
Parte 2
- ¿Estas segura de que podrás sola con los dos? - Dijo Iván serio, y cogiendo a María por el brazo, se la llevó a un lugar apartado donde no los pudiera escuchar Julia.
- Oye, hay algo… hay algo que te pregunté una vez y no me contestaste… ¿Qué coño hiciste con el tío que maté?
María tragó saliva, desde luego no se esperaba esa pregunta pero debía contestarla…
- Lo… lo até a piedras y lo tiré por la laguna… - Dijo ella, un poco asustada avergonzada - Entiéndeme, no… no sabía que hacer…
- Pero fui yo quien lo maté - Dijo Iván, apenado.
- No, no lo veas así - Desde luego María no iba a permitir que su hijo se sintiera culpable por salvarle la vida… - Me salvaste Iván, tu me salvaste - Y, aunque sea una chacha de mierda y todo eso… - dijo, apenada. - Te lo voy a agradecer siempre… aunque tú te arrepientas.
- ¿Pero de qué coño hablas?
- ¡Deja de hablar mal chico! - Dijo María, harta de que su hijo le hablara mal y no poder corregirlo. Ahí Iván se dio recordó de nuevo quien era María, y sonrió.
- Oye… que no me arrepiento de haber matado a ese tío por salvarte - María lo miró feliz de oír eso del chico. - Y que bueno… me gustaría disculparme por todo lo que te hecho pasar y… - Y en ese momento Julia los interrumpió.
- Este… perdonad por interrumpir pero, ¿Y ahora que vamos a hacer? - Iván y María se dieron cuenta de que Julia se había tranquilizado… bastante.
- Eeeemm si… este… Iván, Julia y tú iréis al internado y, como os había dicho, yo me encargo del resto. - Dijo María, aun medio anonadada por las palabras de Iván, y, viendo como los chicos iban dándose la vuelta para marcharse, se dio cuenta de que la chica, Julia, apenas podía andar.
- ¡Esperad! - chilló, y dirigiéndose a Julia, le preguntó:
- A ver ¿en qué parte te duele?
- En el tobillo, pero no es nada… mañana ya no me dolerá - dijo, haciéndose la fuerte. Pero Iván y María sonrieron, pues la chica había demostrado ser un poco “débil y miedosa” por decirlo de algún modo.
- Seguro… - Dijo Iván, burlándose. Y Julia, mirándolo, sonrió. Y así quedaron los dos, hechizados el uno del otro nuevamente… Y María se dio cuenta.
- ¿Qué no es nada? - dijo María, interrumpiéndolos a propósito. - ¡Pero si apenas puedes andar! - Dijo María, dramatizando. Y ahí vio la oportunidad de acercarse a Iván, de ayudarlo… con esa chica. Y se les veía bien, pensó. - Iván, tendrás que ayudarla… - dijo, guiñándole un ojo sin que Julia los viera.
A Iván le extrañó el guiño dirigido a él, pero le siguió el juego a María.
- Claro… ven, que te cojo - Dijo a Julia, cogiéndola a brazos. Y le susurró un “gracias” a María.
- Pero, pero… - Dijo, forcejeando con Iván para que la bajara. Y, aunque le costó, lo consiguió. - Estáis exagerando, enserio… puedo sola.
Iván y María se miraron, y echaron a reír.
- ¡No puedes! - Dijeron al unísono.
- Pero mira cómo vas… estás medio muerta Julia, déjate ayudar - Dijo Iván, ya serio. - Enserio, ¡no te voy a comer! - Dijo serio, pero manteniendo un punto de burla. Julia los miró con desconfianza, pero asintió.
- Está bien… pero no me cojas en brazos.
- Tranquila, que no lo iba a hacer… pesas mucho. - Dijo, sacándole la lengua.
- ¡Iván! - dijo Maria. Se suponía que los iba a ayudar a juntarse… no a matarse. - Anda… iros ya. E intentad que no os vea nadie. - Dijo, con un tono de preocupación. - ¡Ah! Iván… cuida de Julia. En la despensa hay medicamentos, coged los que necesitéis, pero… ¡con cuidado eh! No quiero que acabéis peor de lo que estáis por culpa de un medicamento que no deberíais tomar, y…
- Tranquila, estaremos bien - Dijo Iván, interrumpiéndola. Y, ayudando a Julia, empezaron a adentrarse al bosque… Sin decir nada ninguno de los dos.
MINUTOS DESPUÉS…
Aunque llevaban pocos minutos andando, Iván se dio cuenta de que a Julia le costaba demasiado andar, y la paró.
- Siéntate… se te ve demasiado cansada. - Dijo él, con cara de preocupación.
- Tranquilo, puedo seguir.
- Insisto… además, si fuerzas demasiado el pie te va a doler más.
- Que no… estamos a punto de llegar, no le veo ningún sentido a quedarnos aquí… Y, ¿Qué más da si me duele ahora o si me duele luego? - Dijo, levantándose de dónde Iván la había “obligado” a sentarse.
- Que te digo que te sientes. - Dijo, sentándola encima de él. No estaba de humor. Tanto tiempo sin hablar con alguien le hacía pensar, y había pensado demasiado.
Y se quedaron, otra vez, varios minutos sin hablar. Hasta que Julia, sin querer, se durmió encima de Iván.
Y la vio allí, dormida, sentada encima de él. La verdad es que cuando estaba dormida parecía un ángel.
- ¿Estas segura de que podrás sola con los dos? - Dijo Iván serio, y cogiendo a María por el brazo, se la llevó a un lugar apartado donde no los pudiera escuchar Julia.
- Oye, hay algo… hay algo que te pregunté una vez y no me contestaste… ¿Qué coño hiciste con el tío que maté?
María tragó saliva, desde luego no se esperaba esa pregunta pero debía contestarla…
- Lo… lo até a piedras y lo tiré por la laguna… - Dijo ella, un poco asustada avergonzada - Entiéndeme, no… no sabía que hacer…
- Pero fui yo quien lo maté - Dijo Iván, apenado.
- No, no lo veas así - Desde luego María no iba a permitir que su hijo se sintiera culpable por salvarle la vida… - Me salvaste Iván, tu me salvaste - Y, aunque sea una chacha de mierda y todo eso… - dijo, apenada. - Te lo voy a agradecer siempre… aunque tú te arrepientas.
- ¿Pero de qué coño hablas?
- ¡Deja de hablar mal chico! - Dijo María, harta de que su hijo le hablara mal y no poder corregirlo. Ahí Iván se dio recordó de nuevo quien era María, y sonrió.
- Oye… que no me arrepiento de haber matado a ese tío por salvarte - María lo miró feliz de oír eso del chico. - Y que bueno… me gustaría disculparme por todo lo que te hecho pasar y… - Y en ese momento Julia los interrumpió.
- Este… perdonad por interrumpir pero, ¿Y ahora que vamos a hacer? - Iván y María se dieron cuenta de que Julia se había tranquilizado… bastante.
- Eeeemm si… este… Iván, Julia y tú iréis al internado y, como os había dicho, yo me encargo del resto. - Dijo María, aun medio anonadada por las palabras de Iván, y, viendo como los chicos iban dándose la vuelta para marcharse, se dio cuenta de que la chica, Julia, apenas podía andar.
- ¡Esperad! - chilló, y dirigiéndose a Julia, le preguntó:
- A ver ¿en qué parte te duele?
- En el tobillo, pero no es nada… mañana ya no me dolerá - dijo, haciéndose la fuerte. Pero Iván y María sonrieron, pues la chica había demostrado ser un poco “débil y miedosa” por decirlo de algún modo.
- Seguro… - Dijo Iván, burlándose. Y Julia, mirándolo, sonrió. Y así quedaron los dos, hechizados el uno del otro nuevamente… Y María se dio cuenta.
- ¿Qué no es nada? - dijo María, interrumpiéndolos a propósito. - ¡Pero si apenas puedes andar! - Dijo María, dramatizando. Y ahí vio la oportunidad de acercarse a Iván, de ayudarlo… con esa chica. Y se les veía bien, pensó. - Iván, tendrás que ayudarla… - dijo, guiñándole un ojo sin que Julia los viera.
A Iván le extrañó el guiño dirigido a él, pero le siguió el juego a María.
- Claro… ven, que te cojo - Dijo a Julia, cogiéndola a brazos. Y le susurró un “gracias” a María.
- Pero, pero… - Dijo, forcejeando con Iván para que la bajara. Y, aunque le costó, lo consiguió. - Estáis exagerando, enserio… puedo sola.
Iván y María se miraron, y echaron a reír.
- ¡No puedes! - Dijeron al unísono.
- Pero mira cómo vas… estás medio muerta Julia, déjate ayudar - Dijo Iván, ya serio. - Enserio, ¡no te voy a comer! - Dijo serio, pero manteniendo un punto de burla. Julia los miró con desconfianza, pero asintió.
- Está bien… pero no me cojas en brazos.
- Tranquila, que no lo iba a hacer… pesas mucho. - Dijo, sacándole la lengua.
- ¡Iván! - dijo Maria. Se suponía que los iba a ayudar a juntarse… no a matarse. - Anda… iros ya. E intentad que no os vea nadie. - Dijo, con un tono de preocupación. - ¡Ah! Iván… cuida de Julia. En la despensa hay medicamentos, coged los que necesitéis, pero… ¡con cuidado eh! No quiero que acabéis peor de lo que estáis por culpa de un medicamento que no deberíais tomar, y…
- Tranquila, estaremos bien - Dijo Iván, interrumpiéndola. Y, ayudando a Julia, empezaron a adentrarse al bosque… Sin decir nada ninguno de los dos.
MINUTOS DESPUÉS…
Aunque llevaban pocos minutos andando, Iván se dio cuenta de que a Julia le costaba demasiado andar, y la paró.
- Siéntate… se te ve demasiado cansada. - Dijo él, con cara de preocupación.
- Tranquilo, puedo seguir.
- Insisto… además, si fuerzas demasiado el pie te va a doler más.
- Que no… estamos a punto de llegar, no le veo ningún sentido a quedarnos aquí… Y, ¿Qué más da si me duele ahora o si me duele luego? - Dijo, levantándose de dónde Iván la había “obligado” a sentarse.
- Que te digo que te sientes. - Dijo, sentándola encima de él. No estaba de humor. Tanto tiempo sin hablar con alguien le hacía pensar, y había pensado demasiado.
Y se quedaron, otra vez, varios minutos sin hablar. Hasta que Julia, sin querer, se durmió encima de Iván.
Y la vio allí, dormida, sentada encima de él. La verdad es que cuando estaba dormida parecía un ángel.