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Fanfic de El Barco // Hasta lo más perfecto puede fallar.

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#0
ricarjulistaa
ricarjulistaa
27/12/2011 18:53
¡Hola! Soy muy seguidora de la serie El Barco. Y he decidido (con la ayuda de mi hermana) hacer un fanfic de la serie. No será igual que la serie pero seguirá algunas de sus líneas.
No se me da muy bien escribir pero, a veces, me gusta hacerlo.
Comentad si os gusta para saber si seguir o no =) Sea positivo o negativo, las críticas negativas ayudan a saber en qué fallas y, así, poder solucionarlo.
Os dejo más abajo la primera parte.
#41
ricarjulistaa
ricarjulistaa
10/01/2012 00:20
xD bueno te dejo otra parte, siento por tardar



Los dos chicos se quedaron mirando al capitán.

-Papá -dijo ésta mirando y pudiéndose soltar por fin de las manos del chico- él es un polizón.

El chico al escuchar lo último dicho pro la hija del capitán se puso la mano en a frente mientras decía “no, no, no te he dicho que no soy ningún polizón”

-¿Qué es un polizón? -dijo la pequeña

Todos se quedaron mirándola. Julia decidió contestarle ella ya que los demás estaban en otra cosa.

-Un polizón es alguien que se cuela en un barco sin permiso.
-Si no eres un polizón qué haces aquí, cuál es tu nombre

Se quedó callado durante unos segundos hasta que prosiguió.

-Mi nombre es Ulises y... y estoy aquí por un, por un problema personal.
-¿problema personal? Jáaa qué problema, a ver

Ulises miró a Ainhoa

-Tú calla, chivata -le guiñó un ojo.
-A mí hija no la mandas a callar y menos delante de mí -dijo el capitán con tono enfadado-. Además, tiene razón qué problema personal puedes tener para entrar así en el barco y mantenerte escondido.

Valería empezó a dar vueltas por allí, inspeccionando el lugar. La pequeña había logrado soltarse de la mano de la doctora.

-Capitán, lo siento -Ulises hizo un gesto para acompañar la disculpa-. Pero es la verdad es una chivata. Si ella se hubiera callado no hubieseis sabido que yo estoy aquí.
-Mi obligación es saber todo lo que pasa en este barco. Y no es chivata por eso. Tarde o temprano me hubiese enterado.
-Ya pero para ese momento yo ya hubiese tenido controlada más o menos la situación.
-¿Qué situación? y.... ¿ese problema personal?


Cuando Ulises iba a contestar al capitán vio que la pequeña estaba intentando coger algo entre las máquinas y se iba a caer delante de una máquina que estaba caliente y si se caía podría sufrir unas graves quemaduras. En ese momento Ulises salió corriendo para quitar a Valería de allí. Llegó justo a tiempo. Al meter la mano por detrás de la pequeña para echarla para él, él se rozó con la maquina. Puso a la niña en un sitio seguro.

-Por poco, eh. Cuidado por donde andas que un barco no es cualquier sitio y en la sala de máquinas menos. Este lugar no es para una niña pequeña como tú -decía Ulises a Valería guiñándole un ojo.

Julia fue a ver si la pequeña estaba bien.

-Su hija está bien, capitán.

El capitán que se había llevado un susto. Ya que había visto a su hija caído encima de la máquina fue como si se quitara un peso de encima al escuchar las palabras de la doctora.

-Gracias -dijo el capitán muy agradecido a Ulises- acabas de salvar a mi hija.
-Nada, capitán. Yo sólo he hecho lo que tenía que hacer. ¡Ah! Y si quieres que te diga qué hago en el barco tendrá que ser en privado.
-Después de haber salvado a mi hija no puedo negarte eso ni nada.
-no ha sido para tanto, capitán -dijo Ulises haciéndose el humilde.
-Si no hubiese sido por usted...

Ulises no paraba de tocarse el brazo y Julia se había dado cuenta, además cada vez lo tenía más rojo.

-oye, ¿al coger a la niña te has dado en el brazo? -preguntó la doctora.
-no, no sólo ha sido un roce -dijo Ulises al no tener más remedio que aceptarlo.
-¿un roce? -preguntó Julia mientras le inspeccionaba el brazo- Ven, vamos a la enfermería que eso es más que un roce y hay que curarlo. La charla con el capitán tendrá que esperar.

Julia le curó el brazo antes la mirada atenta del capitán y de sus hijas. Al terminar el capitán se quedó hablando con Ulises y Julia y sus hijas fueron al camarote del capitán ya que era hora de acostar a Valería.

-Venga, Valería y a dormir que ya es hora de que te acueste -dijo su hermana mayor.
-Sí -decía la pequeña- pero me cuentas un cuento antes de dormir.
-Vale -dijo su hermana- pero sólo la mitad que tengo que hacer algo.
-¿la mitad? -dijo la niña disgustada

Julia que se había dado cuenta que Ainhoa tenía más prisa de la que aparentaba:

-¿y si te lo cuento yo? -dijo Julia-. Siempre me ha gustado contar cuentos pero no tengo a quién hacerlo.

Valería al escuchar eso se puso muy contenta. Julia le caía muy bien.

-Valee- dijo muy alegre
-Gracias, Julia por contárselo tú
-De nada, ve a lo que tienes que hacer mejor que yo me quedo aquí hasta que se duerma.

Ainhoa aprovechó la oportunidad para ir hacer lo que quería y Julia se quedó allí como había dicho antes.

-vamos a ver, ¿qué cuento quieres que te cuente pequeñaja?

Valería le dio el libro y la doctora empezó a leer con una voz dulce. En menos tiempo del que la doctora esperaba que la niña iba a tardar en dormirse se durmió.

Ainhoa había ido a la enfermería pero cuando llegó ya había terminado de hablar el capitán y Ulises. El capitán dejó a los dos jóvenes allí y se dirigió a su camarote.

Al abrir la puerta vio como la doctora arropaba a su hija y le daba un beso.

-buenas noches -dijo el capitán al entrar- no la esperaba aquí.
-Buenas noches, capitán. Le estaba contando un cuento y recién se acaba de dormir. Tiene un cielo de hija.
-lo sé -en su cara podía verse reflejado el orgullo de padre- gracias todo lo que está haciendo por nosotros, Julia. Con lo mal que empezamos.

Al decir eso el capitán los dos comenzaron a reírse.

-Pues sí, capitán. Parece mentira, peor imposible.

Los dos se quedaron callados por unos segundos, mirándose como si el tiempo no pasase. El capitán prosiguió:
#42
SBarco
SBarco
11/01/2012 20:55
Precioso! sigue sigue..
#43
sarafrubias
sarafrubias
12/01/2012 20:12
Tengo ganas del siguiente porfa sigue
me encanta jejejeje
BY:sara
#44
Nagore31
Nagore31
19/01/2012 17:41
¿Para cuando la siguiente partee???
Me encantaaa :D
#45
SoniaULINOA
SoniaULINOA
20/01/2012 21:38
está muy bien, pero me encantaria si hubieran cosas de Ulises y Ainhoa
#46
ricarjulistaa
ricarjulistaa
22/01/2012 02:16
GRACIAS a las 4 por leerme =)

Os dejo la siguiente parte y lo siento por tardar tanto pero es que he tenido exámenes :S


SIGUIENTE PARTE



-¿Le puedo preguntar algo?
-Claro, capitán
-¿Para qué son todas esas cajas que ha mandado a subir al barco?

Julia se quedó pensando, no sabia que contestar. La verdad estaba claro que no podía decirle.

-Formo parte de un proyecto. Es un estudio sobre la fauna marina.
-Ah - dijo un incrédulo capitán.
-Es hora de que me vaya a mi camarote, es tarde. Buenas noches, capitán – se despidió Julia para evitar mas preguntas.
-Buenas noches, doctora, y gracias de nuevo.
-Adiós -dijo Julia esbozando una sonrisa mientras cerraba la puerta.

Julia iba por el pasillo camino a su camarote, quería llegar pronto para ,así, poder averiguar algo sobre lo que había pasado antes de la cena, pero a la vez no quería llegar. Tenía miedo, miedo por lo que podía descubrir. Llegó. El camino se le había hecho muy largo pero a la vez muy corto. Suspiró y entró. Julia se dirigió deprisa al ordenador y lo encendió. Mientras abría la misma página de antes para intentar ponerse en contacto con aquel hombre. Rezaba, rezaba porque todo estuviese bien. No sabía porque rezaba si ella no creía en Dios, en ese Dios que tantas veces le había fallado cuando mas lo había necesitado. La página no respondía como debía por más que Julia lo intentaba no se podía comunicar. Los peores pensamientos empezaron inundar su mente. “No puede ser” repetía Julia una y otra vez mientras se colocaba el pelo hacia atrás con sus manos y camina de espalda. Sus ojos se llenaban de lágrimas, esas lágrimas que segundos después fluían por sus suaves mejillas. Terminó chocando con la puerta del camarote y, allí, cayó al suelo. Sus peores pronósticos pararían haberse hecho realidad. La doctora no paraba de llorar mientras, sentada en el suelo, se agarraba sus rodillas.

Las horas pasaban pero para Julia el tiempo se había detenido al caer el suelo. De pronto, los primeros rayos de sol penetraban por el cristal transparente del ojo de buey. Julia, que no había dormido nada se quedo mirándolos y se acordó de algo. Rápidamente se puso de pie y cuando iba a salir por la puerta se percató que seguía con el mismo vestido de la fiesta y que, seguramente, el maquilla se le habría corrido al haber estado toda la noche llorando. Volvió a cerrar la puerta y se dispuso a ducharse para, así, evitar preguntas que no podría responder.

Mientras tanto….

-Ricardo, ¿Dónde coño estás? –decía un primer oficial enfadado pero también preocupado por el walki al capitán-. Ricardo sjhsdhv Ricardo sjdkjdf Ricardo contesta, tenemos una emergencia.

El capitán que acababa de salir de la ducha al oír las últimas palabras del primer oficial no pudo evitar salir corriendo para coger el walki.
#47
ricarjulistaa
ricarjulistaa
22/01/2012 02:18
-¿Qué ha pasado, Julián? ¿De que emergencia estás hablando? –dijo el capitán con un tono preocupado.
-Hasta que contestas, te necesito en el Puente de Mando YA
-Pero ¿Qué es lo que ha pasado? Julián, me estás asustando.
-Esto lo tienes que ver tú con tus propios ojos.
-Me visto lo más deprisa que pueda y subo ahora mismo.

En otro lado de el barco…

-Oye –dijo Ainhoa balanceándose con sus pies-.

Ulises que estaba de espalda se dio la vuelta y al verla arqueó las cejas y le contestó.

-Dime

Ainhoa se quedo callada unos segundos, lo que le iba a decir le costaba mucho pero sabía que lo tenía que hacer después de todo.

-Te estoy esperado –dijo un impaciente Ulises.
-Quería… -comenzó la hija mayor del capitán- quería…-suspiró- quería pedirte disculpas por como te trate ayer –Ulises permanecía callado mientras la escudaba, en su cara estaba reflejado una gran sonrisa, una sonrisa que deja entrever que lo que estaba escuchando lo hacia sentir como si hubiese ganado una batalla- No debes de ser tan mala persona al haber hecho eso por mi hermana pequeña después de haberte acusado con mi padre y haberte hablado tan mal, y supongo que debo darte las gracias por lo que hiciste.
-Jáa. ¿Supones?
-bueno, supongo no es así –se corrigió Ainhoa.
-No te preocupes, yo hice lo que tenía que hacer en ese momento y ya está. ¿Algo más, CHI-VA-TA? –dijo Ulises en tono burlón.

Ainhoa al oír eso tuvo ganas de contestarle borde pero no podía hacerlo después de lo que hizo por su hermana. Además, en ese instante vio el brazo de Ulises, el cual se había quemado en el momento de quitar a su hermana de allí. Pero no por eso pudo evitar que su el rostro le cambiara expresando lo que había pensado.

_-Si no tienes nada más que decirle me retiro –dijo Ulises mientras hacia una pequeña reverencia y se marchaba.

En el Puente De Mando…

-¿Qué es lo que pasa, Julián? –dijo un Ricardo que todavía no había terminado de entrar en la sala. Al terminar de entrar, Ricardo cerró la puerta de un empujón.
-Mira –dijo el primer oficial mientras le señalaba al capitán con el dedo el horizonte.
-No veo nada, Julián –dijo Ricardo sin entender lo que su amigo le quería enseñar.
-Ese es el problema, Ricardo, que no se ve nada porque no hay nada.

El capitán ahora sí que estaba totalmente perdido

-Y ¿Qué se supone que debe de haber?
-Tierra, tiene que haber tierraa.

El primer oficial que se percato que su capitán seguía sin entender nada empezó a explicarle.

-A ver, Ricardo, copón, que estás atontado esta mañana leches. Según el radar y según los grados que marca esto estamos situados en lo que se supone que es la primera parada que hacemos en tierra.

Ricardo que permanecía en silencio escuchando las palabras de su amigo, seguía sin decir nada.

-Y ¿ves tierra? NO, no se ve nada por eso te digo que ese es el problema. Y por más que miro y miro no sé que está pasando.
-Tiene que haber un problema, esto no puede ser así.
-Eso mismo pienso yo Ricardo, ¿Cómo va a desaparecer la tierra así como así de la noche a la mañana?

Ricardo que seguía escudando a su amigo mientras inspeccionaba las máquinas no les encontraba ningún error y, como el primer oficial decía, allí, delante de ellos, debía de haber tierra.

-No te empeñes en buscar un error en las máquinas, ya lo he hecho yo y no hay nada raro.
-Pero tiene que haber un fallo en algún sitio, esto es muy raro.

Ricardo, seguía sin encontrar el problema.

-Julián ve y busca al jefe de maquinas para que suba aquí mientras yo voy a buscar a la doctora. ¡Ah! Y no comentes esto con nadie, que no quiero asustar a nadie sin tener nada para aportar.
-Claro –dijo un obediente Julián.

Los dos amigos salieron por la puerta de la sala. Cada uno con una misión. La de Julián y a buscar al jefe de maquinas y la de Ricardo a la doctora.

-Doctora, doctora, necesito que venga conmigo al Puente de Mando –dijo el capitán que llegó justo a tiempo al camarote de la doctora. La doctora estaba saliendo de él para dirigirse a otro lugar. Al escuchar las palabras de Ricardo se dio cuenta que lo suyo tenia que esperar aunque no le gustase la idea.
-Vamos entonces –dijo Julia.
-¿le pasa algo? –dijo el capitán Montero al darse cuenta que el aspecto de la doctora reflejaba cansancio y preocupación entre otras cosas.

Julia se quedó en silencio pensando en una respuesta convincente ya que la real no podía contársela.

-No nada, capitán, no se preocupe es que yo tampoco estoy acostumbrada a los barcos al igual que su hija pequeña y no he podio dormir mucho por el balanceo del barco.
-¿Pero se encuentra bien? ¿Estas mareada?
-Ya me siento mejor, vamos al Puente de Mando.
#48
ricarjulistaa
ricarjulistaa
22/01/2012 02:19
Julia que caminaba detrás de Ricardo empezó a pensar que tal vez no había usado las palabras adecuadas con el capitán, ya que éste se había preocupado por ella y ella solo le había dado pequeñas contestaciones y, además, eran mentiras. Julia suspiró. Ricardo al darse cuenta del suspiro giró la cabeza y la miró.

-Siga, siga capitán, no pasa nada.

Ricardo que seguía caminando por el barco mientras la miraba, terminó por chocarse con la puerta de la sala del Puente de Mando. Julia al ver eso no pudo evitar reírse. Ricardo la miró e hizo una mueca con la cara.

-Disculpe, capitán, no debería de haberme reído –decía una Julia que intentaba contener la risa con un resultado nefasto.
-No se preocupe, doctora, si es para reírse… no tengo solución, sigo siendo el mismo torpe de siempre.
-Eso le puede pasar a cualquiera -dijo Julia- ¿Qué es para lo que me necesita aquí? –dijo cambiando de tema. -Necesitaba desocuparse pronto para ir a hacer lo estaba en proceso cuando el capitán llegó.
-Julia, según el radar nos encontramos en los puntos exactos donde tiene que haber una pequeña isla que es nuestra primera parada y como ya, usted, ve aquí no hay nada y si mira con los prismáticos tampoco lo hará.

Julia se quedó pensativa. Eso era más grave de lo que el capitán pensaba.

-Usted, tiene alguna explicación para eso o le encuentra alguna?

Julia permanecía callada. No sólo tenía una explicación y, claro está, que se la encontraba, sino que estaba segura de lo que estaba pasando muy a su pesar. El rostro de Julia se estaba poniendo pálido.

-Julia, ¿me has escuchado?
-Si, si capitán -dijo una Julia que estaba sumergida en sus pensamientos-. ¿Cómo era esa isla, muy pequeña?
-Sí, era bastante pequeña. Tan solo medida unos 100 metros cuadrados pero es muy bonita y tiene una vegetación muy variada y es un lugar perfecto para que los alumnos se bañen en la playa y reciban una clase de botánica.

Julia intentaba buscar una explicación, claro una explicación que hiciese que el capitán se calmarse y le dejase de hacer preguntas. Unas preguntas que ella sabía que no iba a poder responder aunque quisiese.

-A lo mejor si es tan pequeña se sumergió bajo el mar.
-Y ¿eso puede suceder?

Julia sabia que eso si que podía suceder pero era raro, además tenía que pasar algo que estaba segura que no había pasado. No era ese caso seguro pero para explicación para el capitán si que podía valer.

-vera capitán, las placas tectónicas de la tierra pueden que se hayan movido, como hacen constantemente y haber provocado un pequeño terremoto, un tsunami en el mar, como ya usted sabe y eso puede haber causado que la isla, al ser tan pequeña, haya sido sumergida por el mar.
-¿pero si hubiese sido así habría afectado a mas zonas y los científicos se hubiesen percatado de ello, no cree?
-si puede que tenga razón pero también puede que haya sido un pequeño terremoto y al ser en mar abierto no haberse detectado en la central o sí pero no haber sido anunciado por nadie.

La explicación tenia su lógica para Ricardo, ya que había muchas cosas que él ignoraba, más de lo que él pensaba. Además, pensó el, el sólo era capitán de un barco y muchas cosas, como ésa por ejemplo, le quedaban grandes.

Julia respiró aliviada al darse cuenta que su explicación había convencido a Ricardo. En ese momento llegó Julián acompañado del jefe de máquinas.

-Ricardo, hemos tenido un pequeño problema con una máquina y por eso hemos tardado tanto pero no es nada y ya está solucionado.
-No pasa nada, además, ya está todo solucionado con la ayudada de la doctora Wilson.

-y ¿Cuál era el problema? –preguntó el primer oficial

Ricardo empezó a repetir una por una las palabras de la doctora, que además de doctora era científica. Ésta, había salido de la habitación mientras Ricardo le explicaba a su amigo dirigiéndose por fin donde ella quería.

Al llegar se puso a destapar cajas hasta que encontró la que estaba buscando. Se la llevó a su camarote y, allí, puso la máquina que contenía la caja en marcha.

-Ya está –dijo- Vamos allá, vamos a ver lo que ha pasado –decía con una voz que mostraba miedo.-

Julia no daba crédito a lo que estaba viendo. Sus ojos empezaron a humedecerse de nuevo. Por sus ojos estaban pasando una multitud de recuerdos, recuerdos con la gente que amaba, recuerdos de su infancia, recuerdos con sus amigos, recuerdos de los días más importantes de su vida, su primer beso, su primer examen, y…. recuerdos de aquel maldito día que firmó el contrato para entrar en ese proyecto que le estaba amargando la vida.

-No, no puede ser –decía con voz entrecortada-. El mundo ha desaparecido.
#49
Nagore31
Nagore31
22/01/2012 11:57
Jjejejejejje,perfecto,como siempre,espero el siguientee :)
#50
RicarJulista99
RicarJulista99
22/01/2012 16:08
Siguelo please!! :'(

Esta muy bien, siguelo cuando puedas, Besos!!

Besos a todas.. Y k sepas, k yo también lo leeía, lo que no comentaba... =)
Lo leía en la psp... xD.... Pero no me dejaba entrar a mi cuenta... enfin... Besos!!
#51
ricarjulistaa
ricarjulistaa
01/02/2012 20:43
Gracias a las dos =) y perdón por tardar tanto pero es que no he podido por el instituto ¬¬

ah va, María, gracias por leerme =)




Julia, aunque tenía la prueba en sus manos de que el mundo había desaparecido no podía creerselo, estaba como en shock. En su mano tenía la imagen del planeta Tierra, pero un planeta distinto al que todo conocemos. Un planeta sólo cubierto de agua.

De pronto, se dio cuenta que la imagen de la Tierra que ella había recibido sólo era de la mitad de la Tierra, entonces, como loca empezó a intentar recibir la otra parte de la cara de la Tierra y mientras lo intentaba el aparato dejó de funcionar, así por que sí. No entendía nada. De pronto todo fallaba.

Todos en el barco permanecían ajeno a todo lo que estaba pasando. Pero era un secreto demasiado grande como para que permaneciese demasiado tiempo oculto.
Además, ya se habían percatado de que su primera parada no estaba. Era cuestión de tiempo.

Ricardo al no haber podido hacer la parada en esa pequeña isla había ordenado que el barco siguiese su rumbo hacia su próximo destino.

Julia intentaba reponerse de todo aquello pero le era imposible. Era demasiado fuerte y doloroso, además de ser una carga demasiado grande para ella. Ella sabía que debía de mantener el secreto hasta que, lo que estaba pasando, fuese evidente.

Julia se quedó varias horas en ese lugar en un intento de evitar encontrarse con nadie pero no lo consiguió. De repente alguien entró en la bodega, lugar donde se encontraba la doctora. Abrió la puerta rápidamente y en su agitación podía verse que había estado corriendo mientras la buscaba.

-Por fin te encuentro -respiraba intentando coger aire- Te necesitamos arriba.
-¿Ha pasado algo? -preguntó una Julia preocupada.
Algo raro en el agua le ha mordido a mi padre mientras intentaba liberar la hélice del barco que se había enredado con algo – Dijo la hija del capitán.
No perdamos más tiempo -dijo Julia mientras se guardaba la imagen en el bolsillo del pantalón.

Las dos subieron a cubierta, donde se encontraba el capitán, lo más deprisa posible.

Julia, al ver a Ricardo salió corriendo hacia él para ayudarlo.

-¿Dónde le ha mordido, capitán? -le decía Julia Wilson
En el abdomen -Respondió un capitán que se retorcía de dolor.

Julia le abrió la camiseta y al ver la herida no pudo evitar exclamar un “Dios mío”

-Capitán ¿ha visto usted o ha reconocido al animal que le ha mordido?. Ainhoa ayúdame a trasladar a tu padre a la enfermería

Ainhoa hizo el intento de ayudar a Julia con su padre pero antes de dejar la cubierta del barco llegó Burbuja acompañado del primer oficial.

El capitán que no había sabido contestar cómo era lo que le había mordido. Al ver lo que tenía Burbuja colgado de la mano:

-Eso, eso me ha mordido, doctora -exclamó Ricardo señalando la cosa rara que tenía Burbuja.
-¿Qué, qué es? -Preguntó Burbuja- Yo n-no he visto nu-nun-nunca nada iigual

Julia pensó para sí, “Esto está cambiando más deprisa de lo que yo pensaba”

-Llevemos al capitán a la enfermería, tengo que hacerle pruebas para saber si esa cosa es venenosa o no.

Todos se fueron para la enfermería, la vida de Ricardo podía correr peligro.

Julia, nada más llegar, ayudó a Ricardo a acomodarse en la camilla y le sacó sangre. Mientras Burbuja ayudaba a Julia haciendo lo que ella le decía, ésta le limpió la herida al capitán. Poco después los resultados de las pruebas de sangre de Ricardo estuvieron.

Lo que le había mordido a Ricardo, fuese lo que fuese, era venenoso.

Julia se quedó atónita al ver eso. Con el tiempo que había pasado, el veneno estaría bastante esparcido y cabía la posibilidad de que hubiese llegado al hígado o a algún otro órgano.
Julia se volvió hacia el Capitán.

-Capitán, necesito hacerle más pruebas

El capitán que cada vez se sentía peor, le preguntó por qué. En su voz se podía percibir que el veneno estaba dejándolo sin fuerzas demasiado deprisa. Eso no era buena señal.

A Julia le costaba mucho decir lo que tenía que decirle, pero no le que daba de otra.

-Capitán, esa cosa que le ha mordido es venenosa y necesito hacerle más pruebas para saber cómo se está propagando el veneno y con que rapidez. Pero si el veneno ha tocado algún órgano, voy a tener que operarlo y necesitará una transfusión de sangre. La operación , no quiero engañarle, es muy complicada, además yo nunca he operado a nadie. Necesito que me diga a que grupo sanguíneo pertenece por si se da el caso. Ya que ahora tengo que anestesiarlo para poder realizar las pruebas.

El capitán que había escuchado todo esto en silencio le respondió a todas sus dudas pero antes de que empezase las pruebas pidió poder hablar con sus hijas. Luego se arrepintió y sólo quiso hablar con su hija mayor, ya que no quería que su hija pequeña lo viese en ese estado, después de todo lo sucedido con su esposa fallecida.

Ainhoa que se encontraba esperando fuera con Burbuja y Julián. Los tres estaban muy nerviosos.

-Ainhoa -La llamo Julia- Ven, tu padre quiere verte.

Ainhoa entró y al ver a su padre se fue hacia él

-¿Cómo estás, papá?
-Ahora mejor -Ricardo intentó sonreír

Ainhoa se dio cuenta que algo estaba pasando.

-Julia, ¿Qué le pasa a mi padre? -Preguntó Ainhoa muy preocupada.

Julia que se encontraba allí preparando todo. No sabía que contestarle.

-No te preocupes Ainhoa tu padre se va a poner bien -Decía una Julia no muy convencida pero que fingía estarlo para tranquilizar a la chica.
-¿Me lo prometes?

Julia miró a Ricardo, sabía que su estado era delicado pero la mirada de Ricardo suplicaba que tranquilizase a su hija.

-Te lo prometo -decía Julia mientras su cara reflejaba una media sonrisa falsa.
#52
ricarjulistaa
ricarjulistaa
01/02/2012 20:43
Julia suspiró. Se sentía culpable por lo que le había pasado al capitán. Pensaba que algo de culpa había tenido ella.

-Ainhoa ven, quiero hablar contigo -le dijo el capitán a su hija.

Ainhoa se puso al lado de su padre mientras le agarraba la mano.

-Ainhoa, mientras todo esto pasa de las pruebas y tal, quiero que permanezcas al lado de tu hermana. Y que con ella recuerdes los momentos más especiales que hemos pasado juntos. Como aquel día que fuimos todos al parque de atracciones, ¿te acuerdas?

Ainhoa que comenzaba a llorar, algo en su interior le decía que su padre no estaba bien, que algo estaba pasando.

-Está bien, si eso va hacer que tú estés mejor, eso voy hacer con Valería.
-Y no olvides nunca, bueno no olvidéis nunca que os quiero, que sois lo más importante que tengo en mi vida.
-Nosotras también te queremos -decía su hija mientras le acariciaba el pelo.
Y si algo me llega a pasar, que es muy difícil. No os olvidéis de ser feliz, de luchar por lo que queréis y de no dejar que nadie acabe con vuestros sueños diciendo que no podéis o que eso no os pertenece. Nunca aceptes un no como respuesta sin ningún porqué razonable.

Julia que ya casi había preparado todo y que había buscado en las fichas médica las personas compatibles con Ricardo. Supo que los únicos que eran compatibles con el capitán eran Gamboa y ella. Julia, al ver que el capitán estaba cada vez más débil, le pidió a Ainhoa que se marcharse para que pudiese empezar con las pruebas.

Ainhoa se marchó y buscó a su hermana para realizar lo que le había pedido su padre.

-Capitán, ¿está preparado? -preguntó la doctora.
Tengo que estarlo.
-Capitán – dijo una Julia que estaba muy asustada- Sé que nos conocemos desde hace poco pero puedo pedirle algo?
-Claro que sí, Julia, después de todo lo que está haciendo no puedo negarle nada.
-¿puedo abrazarle? Estoy demasiado asustada, yo nunca he estado en una situación como esta. Y necesito un abrazo que me dé fuerza.
-Claro que sí, Julia, además, a mí también me hace falta sentir esa fuerza.

Julia abrazó al capitán teniendo mucho cuidado de no darle en la herida. Ese abrazo duró unos segundos pero el tiempo suficiente como para fortalecerlos.

Julia agradeció el capitán de haberla dejado abrazarlo y cogió la jeringuilla para dormirlo y poder empezar las pruebas.

Mientras la doctora le inyectaba la anestesia, Julia y Ricardo no paraban de mirarse.

-No se preocupe, doctora, usted está haciendo todo lo que está en su mano y no debe sentirse culpable.

Julia al escuchar esas palabras se secó las lágrimas que estaban empezando a brotar por sus ojos.
Ricardo poco a poco se fue quedando dormido.

Julia le hizo todas las pruebas y los resultados salieron como ella no quería que pasase. Tenía que operarlo.
#53
Nagore31
Nagore31
01/02/2012 21:34
O_O....
jo,espero que no le pase nada al capitán,auqneu si se muere sería bastante curioso.Pero me da pena.todo GENIAL,como siempre
no pienses que no me e metido todos los dias para saber si habias subido mas capitulos,solo que no queria agobiarte,pero sigo siendo Fiel a tu fic :D
espero siguiente capitulo YA! ;)
#54
RicarJulista99
RicarJulista99
04/02/2012 22:44
Hola, me he estado leeiendo tu Fic, pork no encontraba el enlace, pero finalmente lo he conseguido!! :D Enfin, está genial!! Siguelo porfavor!! ;D . Me encanta, y es PERFECTO, siguelo porfavor!! :D <3... x fis angel angel... Necesito una dosis de tu Fic!! :D Enfin, besos y síguelo pronto... Besos!!
#55
ricarjulistaa
ricarjulistaa
05/02/2012 03:22
Gracias a las dos =) por vuestros comentarios como siempre :)

Ya vais a saber lo que pasa con el capitán, sí sería curioso pero.. soy Ricarjulista y tiene que estar juntos!! jajaja

es bastante tarde pero si supierais el ritmo que lleva mi vida xD no os sorprenderíais de que comente a esta hora xD


Julia empezó a operar al capitán. Todo iba bien. La doctora Wilson estaba quitándole el veneno que tenía en la sangre y que había tocado algunos órganos. Julia estaba contenta por como estaba transcurriendo la operación. Pero cuando menos se lo esperaba
el capitán Montero empezó a sangrar. Julia se preguntaba que había hecho mal para que pasase eso. Ya estaba terminando… Intentó solucionarlo pero no podía parar la hemorragia. Ricardo sangraba y sangraba y si no lo paraba pronto… la vida de Ricardo podía acabarse. Las pulsaciones bajaban sin parar, el pitido señalando que las pulsaciones de Ricardo bajaban estaban poniendo cada vez más nerviosa a Julia que ya no sabía que hacer.

En ese momento Julia deseo estar en el lugar de Ricardo. Así, terminaría su sufrimiento por todo lo que estaba pasando y porque si Ricardo moría, siempre iba a tener esa culpa con ella.

Ricardo estaba perdiendo mucha sangre y Julia todavía no había logrado controlarlo.

-Capitán tiene que luchar, lucha, por favor. No me hagas esto –decía Julia llorando…

Ricardo entro en parada. Julia intentaba reanimarlo pero Ricardo no respondía. Julia le hizo la reanimación cardiaca una, dos, tres, cuatro… hasta que perdió la cuenta de todas veces que se lo había hecho pero Ricardo no respondía. Julia lloraba y lloraba. La muerte de Ricardo terminaría con lo que quedaba de ella, después de todo lo que había vivido en los dos últimos días.

De pronto volvió a escuchar el pitido que antes la estaba poniendo nerviosa pero esta vez se alegro de escucharlo. Pitaba porque Ricardo no se había rendido fácilmente y su corazón volvía a latir después de haber estado 8 segundos muerto.

Julia sonreía y empezó a preparar todo para la transfusión. Avisó a Gamboa para que fuese a la enfermería pero Gamboa se negó a donarle sangre al capitán. La única otra persona compatible con el capitán era ella, así que ella misma tenía que hacerlo o Ricardo esta vez si que estaría perdido. Julia no se lo pensó dos veces y así lo hizo. Se lo debía de alguna manera u otra.

La operación se acabó pero para alegría de todos la operación aunque había tenido algunos problemas había acabado bien y Ricardo se recuperaría sin problemas.

-Salomé, necesito que me bajes algo con mucho azúcar, una coca cola, por ejemplo. ¿Me la puedes bajar? Es que no quiero dejar al capitán solo -dijo una Julia agotada a Salomé por el walkie.
-¿Cómo está el capitán? Ahora mismo te lo bajo doctora.
-El capitán está bien -decía Julia mientras su cara reflejaba una sonrisa de felicidad- Vale, gracias.

Julia ordenó un poco todo mientras esperaba a que Salomé bajase con lo que le había pedido. Estaba realmente cansada pero estaba feliz porque el capitán se recuperaría. Por fin le pasaba algo bueno. Sus dos últimos días en el barco habían estado lleno de malas noticias, al igual que sus últimos meses en tierra los cuales habían estados llenos de dudas, de dolor por la muerte de su madre, de esa situación en la que ella misma se había metido y no podía salir aunque quisiese.

Salomé llegó.

-Hola, dotora –Saludó la cocinera al entrar.
-Hola, Salomé
-Tienes mala cara, ¿te encuentras bien?
-Estoy cansada y necesito recuperar azúcar
-Si quieres ve y descansa y yo me quedo con el capitán. Si pasa algo yo te aviso
-No, Salomé. Gracias pero prefiero quedarme y, así, observar su evolución. Ya me voy a sentar un poco en aquella silla que está cerca de la camilla, sólo estaba ordenando un poco todo
-Bueno, pero tomate esto que te traje y ahora mismo mando a alguien con algo para que comas. Uno de esos remedios que yo preparo y veras lo pronto que te recuperas

Julia sonrió agradecida al escuchar lo último dicho por la cocinera.

-Gracias, Salomé. Seguro que si es tuyo me mejoro pronto

Salomé ayudó a Julia a limpiar y ordenar un poco lo que le quedaba para que la doctora terminase antes.

-Y ¿Qué tal ha ido la operación?

Julia se quedó en silencio durante unos segundos y respondió después de suspirar.

-Al principio todo iba bien pero cuando estaba terminando algo falló y el capitán empezó a sangrar y no podía controlar la hemorragia hasta llegó a entrar en parada pero luego la situación cambió y pude terminar la operación y todo salió bien.

Salomé se dio cuenta que los ojos de Julia se habían llenado de lágrimas con sus palabras.

-Doctora no se ponga triste, ya viste que al final Ricardo no se dejó vencer y luchó por su vida y esta aquí y si lo está es gracias a usted que le ha salvado la vida. Si tiene que llorar que sea de felicidad. Según por lo que me ha contado Ricardo hoy volvió a nacer y estaba vez su vida no se la regaló su madre sino usted, doctora. Ricardo le debe mucho, le debe la vida.

Julia al escuchar las palabras de Salomé no puedo evitar que la lágrimas que habían ocupado sus ojos brotaran y recorriesen sus mejillas. Salomé, no podía hacerse una idea de todo lo que estaba pasando y toda la culpa que ella tenía de que el mundo se hubiese acabado.

-Gracias, Salomé pero Ricardo no me debe nada yo sólo he cumplido con mi trabajo
como hubiese hecho cualquier otro médico en mi lugar.
#56
ricarjulistaa
ricarjulistaa
05/02/2012 03:24
-Julia, Julia –llamaba Ainhoa a la doctora por el walkie

Julia se levantó para coger el walkie y al levantarse sintió un pequeño mareo

-Siéntate, yo te lo traigo –dijo Salomé mientras le acercaba el walkie


-Ainhoa
-Julia ¿Cómo está mi padre?
-Bien, tu padre esta bien. Está descansando y dormido a causa de la anestesia pero se pondrá bien. Sólo tendrá que estar unos días de reposo


Ainhoa respiró aliviada. Escuchar esas palabras de Julia había sido como devolverle la vida.

-avísame cuando mi padre se despierte, Julia. Y gracias por todo
-vale, lo haré y no hay de qué

Ainhoa siguió cuidando de su hermana como su padre le había pedido recordando viejos momentos. A Valería le había gustado mucho haber estado haciendo eso con su hermana porque así era como volver a vivirlos y le ayudaba a sentirse cerca de su mamá a la que tanto extrañaba.

Julián se había hecho cargo de todo en el barco mientras Ricardo estaba siendo operado y deberá seguir haciendo mientras Ricardo se recupera. El primer oficial estaba muy feliz por el estado en el que se encontraba su amigo. Había sido informado por el walkie y no cabía en él de la felicidad que eso le otorgaba.

Pero en cambio su recuperación le fastidiaba sus planes a otra persona que con la muerte del capitán hubiese sido mucho más fácil llevarlos a cabo pero eso no iba a impedir que sus planes siguieran en marcha aunque le costase mucho más.

Salome volvió a su lugar, la cocina. Tenía que preparar la comida para todos.

Julia seguía al lado del capitán. Burbuja entró de pronto a la enfermería

-Jujujulia
-Dime Burbuja
-Jujulia he esestado buscancando el nombrere de lo que le haha picacado al capipitán y no existe.

Julia se quedé pensativa, Burbuja podía llevar razón

-Burbuja, cariño podrías traérmelo para que lo analice?
-Clarclaro, ahora mimismo te lolo bajo.

Burbuja salió de la enfermería en busca de lo que Julia le había pedido.

Julia aún no se encontraba muy bien, de vez en cuando sentía unos pequeños mareos y otras unos mareos mucho más fuerte.

Tras haber traído Burbuja al animal Julia comenzó a analizarlo. Era un animal muy raro.

Cuando Julia estaba acabando con el animal escuchó que Ricardo estaba balbuceando. Se estaba despertando. Fue deprisa hasta la camilla. Ricardo abrió los ojos y lo primero que vio fue a Julia.

-¿Qué tal se encuentra, capitán?
- Estoy un poco mareado pero me encuentro bien, mejor de lo que me esperaba –logró decir el capitán con mucho esfuerzo
-Es normal que se encuentre mareado. Descansa –decía Julia mientras revisaba que todo estuviese bien.

Ricardo volvió a quedarse dormido

Julia siguió con el animal y cuando terminó los resultados demostraban que lo que había dicho Burbuja era verdad. El animal era una nueva especie.

Salomé llegó de nuevo a la enfermería, esta vez con lo que le había dicho a Julia que le iba a traer su remedio.

-Julia te traigo lo que te dije, ya verás que con esto te vas a sentir mucho mejor.
-Gracias Salomé. Voy a tomármelo ahora mismo

Julia sabía que con eso no se le iban a pasar los mareos y su mal estar pero no quería rechazar el gesto de Salomé, ya que sabía que la cocinera lo estaba haciendo porque de verdad la quería ayudar. No quería ser una malagradecida.

-tómatelo todo. Yo me tengo que ir ya que tengo que terminar de preparar la comida de esta noche.

Julia se despidió y le agradeció el gesto con una sonrisa.
Salomé desapareció por la puerta. Y poco después entró alguien que cogió desprevenida a Julia.

-¿Por qué le has salvado la vida? Si sabes que con el capitán muerto y yo al mando podríamos haber llevado nuestros planes mucho mejor, sin ningún problema para que todo saliera bien -decía la persona que había entrado mientras apretaba el brazo de Julia
-Ah, ah suéltame –decía una Julia que estaba casi si fuerzas- lo he hecho porque es mi deber
-tu deber… no me hagas reír. Sólo espero que no te olvides de tus obligaciones en este barco y de tus objetivos a conseguir. Recuerda porque estás aquí –decía mientras soltaba de mala manera el brazo de Julia y se iba.
#57
RicarJulista99
RicarJulista99
05/02/2012 20:24
OMG!! <3... esta genial. Seguro que es Gamboa. xD. Enfin, esta PERFECTO, tu Fic, cuando puedas siguelo please... <3. Besos. Y besos a TODAS!! <3
#58
laurita1elbarco
laurita1elbarco
06/02/2012 16:52
Zoraida!!! creo k t debo un comentario!!! esta genial!!! y Piti xd Piti m mata xd no le kites de la historia k da muxo juego :P d verad esta genial !!! :) siguelo prontoo :D

pd: tu m dijiste k lo k cuenta no es como lo escribes sino lo k kieres expresar :P pues espero k mi mensaje t retransmita lo muxo k m gusta tu fic xd

besos!! cuidaos todas!!! :D

by: Laura
#59
ricarjulistaa
ricarjulistaa
08/02/2012 18:10
Graciaas por comentar a las dos =)
María quién sabe a lo mejor se trata de otra persona xD
jaja sí Laura yo te dije eso =) y sí me lo has trasmitido :P

os dejo otra parte

Julia se quedó pensando en lo que le había dicho aquella persona- en su cabeza resonaba una y otra vez '' Recuerda porqué estás aquí''.
No mejor no quería recordar. Ya tenía demasiados problemas como para recordar sus obligaciones, pero evitar recordar todo eso era imposible.
La visita de esa misteriosa persona puso muy nerviosa a Julia. ¡Sabía que todos sus pasos iban a estar controlados. Un paso en falso y... no quería seguir pensando.
Julia decidió sentarse, cada vez se encontraba peor. En ese momento llegó Valeria acompañada de Ainhoa.

-¡Julia! ¡Julia!- dijo la pequeña corriendo hacia donde estaba la doctora y su padre.
- Princesa-dijo la doctora mientras embozaba una sonrisa. En el poco tiempo que llevaba en el barco le había cogido bastante cariño a la hija menor del capitán.
-¿Qué le ha pasado a mi papá, Julia?
Ainoha y Julia se miraron. Julia agarró a Valeria de la mano y la trajo hacia ella.
-Valeria,- comenzó a decir- tu papá...- volvió a empezar- a ver, cariño, mientras tu papá estaba arreglando algo que le pasaba al barco se hizo daño. Y yo soy doctora y lo he curado. Pero en unos días estará como si nada.

La dos hijas del capitán sonrieron al escuchar eso.

-Y ¿por qué está dormido?
-Porque para que no le doliera Julia lo ha dormido, pero ya mismo se va a despertar, ¿verdad, Julia?- intervino Ainhoa.

En ese momento Ricardo se despertó.


En otro lugar...

Vilma y Estela estaban hablando mientras bebían algo.

-Así, como te lo cuento- decía Vilma.
-Que fuerte. Y, ¿qué pasó luego?
-Nada. Cada uno hemos seguido por nuestro lado. A veces nos mandamos mensajes pero cada vez menos.
-¡Wow! Me lo tienes que presentar.
-Claro, bueno siempre que pueda. Y ¿todo esto se lo contaste a tu novio?
-..... No, sólo sabe que tuvimos algo pero no sabe nada más.

En ese momento llegó Piti y se sentó con ellas. Vilma le puso mala cara.

-¡Hola!- dijo el chico.
-Adiós- dijo Vilma.
-¿Por qué?
-Porque estamos hablando cosas de chicas . Además, sabes que no eres bien recibido.

Piti pasó de lo último dicho por Vilma.

-Oye,¿os habéis enterado de lo que le ha pasado al capitán?
-No-dijeron las dos al unísono.- ¿Qué le ha pasado?
-Pues, según lo que yo he llegado a escuchar, algo raro, nunca visto antes, le ha mordido en el agua.

Las dos chicas se sorprendieron y siguieron hablando sobre el tema. Hasta que Estela tuvo que irse porque había quedado con Ainhoa.

Vilma y Piti se quedaron a solas.

-Y ¿por qué no le preguntas más detalles a tu novia? Ella seguro que lo sabe todo.

Piti se quedó pensativo.

-Nosotros no mezclamos lo personal con el trabajo.
-Y bueno... pero eso no tiene nada que ver -dijo Vilma de malas ganas.
-Además -añadió Piti- yo no quiero parecer un cotilla.
-Ya, ya- dijo Vilma-bueno.


Ulises estaba ayudando al primer oficial a rastrea alrededor del barco para supervisar de que no hubiera más animales raros merodeando por allí.
Los dos lo hacían sin articular palabra. Sólo cuando era necesario o veían algo extraño o parecido, emitían una pequeña frase que se quedaba ahí.
Ninguno se atrevía a matar ese silencio, un silencio incómodo, que cada vez lo era más.


Las hijas del capitán se fueron hacía él y lo abrazaron.

-¡Eh! ¡Eh! Con cuidado -dijo la doctora.
-No hay nada mejor que despertar con este recibimiento- dijo el capitán Montero cuando su estado le permitió hablar.- Julia sonrió-. Ricardo y sus hijas estaban verdaderamente unidos.
-¿Cómo se encuentra?-pregunto la doctora.
-Bien- le contestó Ricardo mientras sonreía.- No puedo estar mejor. Estoy rodeado de mis dos amores- decía mientras abrazaba a sus hijas.

Valeria le contaba a su padre lo que había estado haciendo con su hermana durante las horas previas a ese momento. Ricardo le dio las gracias a su hija mayor por haber hecho lo que él le había pedido.
Julia observaba aquella escena recalcada en uno de los muebles de la enfermería, ya que cada vez le era más difícil mantenerse en pie. Viendo al capitán con sus hijas que aunque le estaba pasando muchas cosas, verlos así hacía que mereciese la pena seguir viviendo.
-¡Dios!- exclamó Ainhoa- Estela me mata. Había quedado con ella y se me ha olvidado. Me tengo que ir. Adiós -decía mientras le daba un beso a su a su padre y se iba.

Valeria se quedó por un tiempo más y se fue, ya que casi era la hora de la cena.

-Julia ¿por qué vas al comedor con todos? -le preguntó el capitán a la doctora.
-Porque prefiero quedarme aquí, capitán. Además, no tengo muchas ganas de cenar.

La doctora se sentía realmente indispuesta.

-Julia come algo y ve a dormir tienes que estar muy cansada, se le nota
-no capitán , no puedo dejarle solo aquí.
-No me va a pasar nada -insistió en capitán con voz dulce- Ya has hecho mucho por mí. Ve a dormir y no se preocupe.

Julia seguía negándose. Ella sabía que esa noche no era una noche cualquiera...
#60
ricarjulistaa
ricarjulistaa
08/02/2012 18:11
Julia, ve a dormir es una orden -dijo el capitán en tono serio.

Julia se quedó patidifusa. No comprendía muy bien la razón por la cual el capitán se había puesto de pronto tan serio.

-Capitán, usted está bajo mi cuidado. Además, ahora no está ejerciendo de capitán.... -dijo una Julia bromista.

El capitán arqueó las cejas

-¿Cómo que no soy el capitán? Y sigo siendo el capitán de este barco aunque ahora esté postrado en esta camilla -siguió diciendo el capitán en tono serio.

Julia no sabía que contestarle ante esa respuesta por parte del capitán, se le veía realmente enfadado..

-Bueno... tienes razón . Pero ahora tengo yo más autoridad que usted. Recuerde que está en mi enfermería y aquí mando yo más -dijo Julia mientras hacía un gesto de superioridad pero ese gesto lo hacía más de broma que de otra cosa.

Ricardo se reía a carcajadas. Ese gesto de Julia lo había matado. No se lo esperaba para nada.

¡Ay! -exclamó- Me duele, No me hagas reír doctora que me duele. ¡Ah! Y todo lo que le dije es broma . Usted puede hacer lo que quiera en este barco mientras no se salga de las normas. Sólo le aconsejo que debe dormir y cenar.

La doctora Wilson se acercó a mirarle los puntos, No se fiaba. Quería ver que ningún punto se había soltado.

-Ya sabía quera era broma -mintió la señorita Wilson, mientras revisaba que todo estuviese en perfecto orden en la herida de Ricardo.

Ricardo le levantó la cara con su mano.

-Doctora, estoy bien, no se preocupe -sonreía mientras lo decía.

Ricardo se quedó mirándola. Estaba realmente hermosa.

En ese momento llegó Salomé.

-Os traigo la cena -dijo Salomé mientras entraba con dificultad a la enfermería por culpa de la bandeja que traía con ella-. Un cardito de pollo calentito con un pure de verduras para mi Ricardo que está convaleciente y paara la doctora -decía mientras la mirabaa esbozando una sonrisa- una de mi especialidades con el mismo remedio de antes. ¡ah! Y de postre para Julia ese chocolate que tanto le gustó en la cena de gala y para ti Ricardo -dijo mirándolo- fruta, lo siento.
-No pasa nada Salomé. Muchas gracias por preocuparte por mí -dijo el capitán de verdad agradecido

-Gracias, Salomé -agradeció también la doctora.

De nada -dijo cariñosamente la cocinera- bueno os dejo para que cenéis tranquilos.

La cocinera se fue

Julia ayudó al capitán a recostarse un poco en la cama. Pero aún estaba demasiado tendido como para poder comer.

-Capitán, no puede levantarse más. No olvides que usted acaba de ser operado y se le pueden soltar los puntos con mucha facilidad.
-Claro que lo recuerdo, sobretodo cuando me dan esas punzadas -decía el capitán sin dejaar de sonreír – pero así no pueedo cenar.
-bueno, pues creo que me tocará a mí dársela -dijo Julia guiñándole un ojo.
-Julia... no cómo me va a dar usted de cenar.. no, no.
-Pues... como a un niño pequeño -decía la doctora en tono burlesco.- Y no diga más nada, recuerde que aquí mandó yo -Julia no podía aguantar la risa.

A Ricardo no le quedó otro remedio que aceptar muy a su pesar . Tenía q coger fuerzas para levantarse de allí. Aunque le daba mucha vergüenza esa situación
Julia se sentó en un pequeño hueco que quedaba en la camilla del capitán. A Julia sí que le parecía muy graciosa aquella escena.

Estar con el capitán hacía que se le olvidasen todos sus problemas.

Julia cenaba al mismo tiempo que le daba a Ricardo.
A lo último de la cena Julia se sentía ya casi sin fuerzas. Cuando terminaron de cenar Julia llevó la bandeja con todo a un lugar con más espacio. Al volver se le nubló la vista de tal manera que casi se desmaya.

-doctora ¿se encuentra bien?

Julia que se había tapado la cara con suss manos. No le respondió y caminó hacia un ligar donde poder sentarse con mucho esfuerzo.

-Julia ¿qué le pasa?

Julia no le contestaba

-¡Julia! -levantó un poco más la voz
-sí estoy bien. Ha sido sólo un pequeño mareo por el cansancio.
-Váyase a descansar, Julia. Yo estoy bien y usted necesita hacerlo
-No ya le dije que no quiero irme, no me lo diga más veces -dijo elevando un poco la voz.

Ricardo no le insistió más, después de esa contestación. Las risas y las conversaciones que habían mantenido antes se convirtieron en silencio.

Julia se encontraba sentada en una silla con la cabeza apoyada en sus manos, su cabeza le pesaba. Reflexionaba de cómo le había hablado antes a Ricardo. Sabía que Ricardo no se lo merecía y no tenía nada que ver con todos sus problemas. Julia se levantó como pudo para ir a hablar con él pero ya estaba dormido así que volvió a su lugar. Todo le daba vueltas.

-Joder, - decía en sus pensamientos- yo no pensaba que esto fuese a molestar tanto y tan pronto. Bah , me lo merezco. He hecho mucho daño y por mi culpa han muerto muchas personas... me lo merezco , sí, me lo merezco.

Sus ojos se pusieron rojos pero no quería llorar, temía a que alguien entrará o Ricardo se despertarse y la vieran llorando. No quería dar explicaciones, o más bien, no podía darlas. Julia sabía que tenía el tiempo contando y tal como estaba podía quedarle horas pero no iba hacer nada para evitarlo.

“Tal vez así es lo mejor” -pensaba
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