Foro Bones
Declaración de amor ideal
#0
28/06/2011 19:55
Oigan, abrí este post para que cada quien comente cuál sería la declaración de amor ideal para ustedes entre Booth y Brennan. Den sus propuestas, ojalá haya varias. Ya sea él a ella o ella a él.
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#1101
05/12/2011 23:50
Capitulo 4
Mientras que mezclaba los ingredientes, su mente volvió a esa noche. Nunca se lo había contado a Booth; pero al volver a su apartamento, sola, empezó a pensar que quizás había cometido el error más grande de su vida, había estado a punto de salir corriendo a su casa para… no sabía muy bien para qué ni por qué, solo sabía que al llegar a su casa una sensación de vacío le había atravesado el pecho, había sentido cómo la angustia le apretaba el corazón y los pulmones, dejándole sin aliento, cortándole la respiración, se había sentado en el sofá y por primera vez en muchos años, había vuelto a llorar. Recordaba que a la mañana siguiente se había despertado en el sofá de su apartamento, no se había movido de allí en toda la noche, tenía los ojos hinchados por las lágrimas y sentía como si un camión hubiera pasado por encima de ella, le dolían todos los músculos del cuerpo pero sin duda el dolor más intenso era el de su corazón. No sabía cómo iba a enfrentarse a Booth después de aquello, no sabía cómo volver a mirarle a la cara, no podía dejar de preguntarse por qué le había hecho eso, por qué había arruinado lo único real, bueno y valioso que tenía en su vida. Esa mañana, la idea de escapar comenzó a forjarse en su cabeza y esa pequeña idea se había convertido unos meses después en el detonante de su huida a las Islas Molucas. Porque, sin duda, era una oportunidad única como antropóloga pero sobre todo era una oportunidad de salir de Washington, de alejarse del Jefersonian y los asesinatos, y principalmente de escapar de Booth.
Toda esa situación le había superado por completo, se sentía atrapada en una realidad que no era la suya, ella, que siempre había tenido controlada su vida, sentía como de repente todo se le escapaba de las manos, cómo no era capaz de reaccionar ni de saber exactamente qué hacer o cómo afrontar la situación y finalmente el miedo fue mayor que todo lo demás y había acabado huyendo de allí. Sabía que huir era de cobardes pero en ese momento se sentía la persona más cobarde del mundo, pensaba que estando lejos de Booth las cosas cambiarían, que sus sentimientos sería diferentes y podría analizar todo con una perspectiva diferente pero la realidad había sido totalmente diferente. Había echado de menos a Booth desde el mismo momento en el que había puesto un pie fuera del avión, había tenido tiempo de pensar mucho en su relación, en todo lo que había pasado en los seis años que le conocía y en cómo, poco a poco, se había convertido en uno de los pilares de su vida. Cuando había recibido la llamada de Caroline pidiéndole que regresara para ayudar a Cam no había dudado un instante porque sabía que él también iba a volver y ese era el momento de retomar su vida en el punto en el que se había quedado antes de tomar la decisión de irse. Había llegado a Washington con la seguridad de que todo volvería a ser como antes, que él estaría allí para ella, que sus sentimientos no habrían cambiado y que ahora que ella tenía claro qué era lo que quería de su vida y sobre todo de él, todo sería más fácil. Sin embargo no había contado con algo, no había contado con que él hubiera seguido adelante y hubiera pasado su página y hubiera conocido y se hubiera enamorado de alguien. Cuando Booth le contó lo de Hannah, algo dentro de ella se rompió y esa noche, al volver después de siete meses a su apartamento, sola de nuevo, sintió que había perdido un trozo de ella.
Dejó la masa que estaba haciendo sobre la mesa para secarse las lágrimas que habían aparecido en sus ojos, recordar esos momentos le había hecho darse cuenta de lo mucho que aún le quedaba por decir a Booth y de lo afortunada que era en ese momento, ya que en ese mismo instante él dormía en la habitación de al lado, estaban compartiendo sus vidas, se acarició la tripa, iban a tener un bebé juntos y lo más importante, él la amaba. Sin embargo, tenía una sensación extraña, estaban juntos pero realmente ella no había sido plenamente sincera con él. Ella que siempre se había considerado una mujer que iba con la verdad por delante, cuando se trataba de hablar de sus sentimientos era como si toda su inteligencia desapareciera y fuera como una niña pequeña que está aprendiendo a decir sus primeras palabras y no encuentra la forma adecuada de transmitir lo que quiere decir. En el tema de los sentimientos se sentía una analfabeta total y le dolía porque no había sido capaz de decirle tantas cosas que le gustaría a Booth. Sintió que era el momento de hacerlo, puso las tortitas en un plato y encendió el ordenador, quizás si trataba de escribirlo fuera más sencillo, se sentó y abrió un documento en blanco, tardó más de diez minutos en escribir las primeras palabras pero una vez que lo hizo, empezaron a fluir solas, como si algo en su interior se hubiera activado súbitamente y le dictara exactamente lo que quería escribir.
Mientras que mezclaba los ingredientes, su mente volvió a esa noche. Nunca se lo había contado a Booth; pero al volver a su apartamento, sola, empezó a pensar que quizás había cometido el error más grande de su vida, había estado a punto de salir corriendo a su casa para… no sabía muy bien para qué ni por qué, solo sabía que al llegar a su casa una sensación de vacío le había atravesado el pecho, había sentido cómo la angustia le apretaba el corazón y los pulmones, dejándole sin aliento, cortándole la respiración, se había sentado en el sofá y por primera vez en muchos años, había vuelto a llorar. Recordaba que a la mañana siguiente se había despertado en el sofá de su apartamento, no se había movido de allí en toda la noche, tenía los ojos hinchados por las lágrimas y sentía como si un camión hubiera pasado por encima de ella, le dolían todos los músculos del cuerpo pero sin duda el dolor más intenso era el de su corazón. No sabía cómo iba a enfrentarse a Booth después de aquello, no sabía cómo volver a mirarle a la cara, no podía dejar de preguntarse por qué le había hecho eso, por qué había arruinado lo único real, bueno y valioso que tenía en su vida. Esa mañana, la idea de escapar comenzó a forjarse en su cabeza y esa pequeña idea se había convertido unos meses después en el detonante de su huida a las Islas Molucas. Porque, sin duda, era una oportunidad única como antropóloga pero sobre todo era una oportunidad de salir de Washington, de alejarse del Jefersonian y los asesinatos, y principalmente de escapar de Booth.
Toda esa situación le había superado por completo, se sentía atrapada en una realidad que no era la suya, ella, que siempre había tenido controlada su vida, sentía como de repente todo se le escapaba de las manos, cómo no era capaz de reaccionar ni de saber exactamente qué hacer o cómo afrontar la situación y finalmente el miedo fue mayor que todo lo demás y había acabado huyendo de allí. Sabía que huir era de cobardes pero en ese momento se sentía la persona más cobarde del mundo, pensaba que estando lejos de Booth las cosas cambiarían, que sus sentimientos sería diferentes y podría analizar todo con una perspectiva diferente pero la realidad había sido totalmente diferente. Había echado de menos a Booth desde el mismo momento en el que había puesto un pie fuera del avión, había tenido tiempo de pensar mucho en su relación, en todo lo que había pasado en los seis años que le conocía y en cómo, poco a poco, se había convertido en uno de los pilares de su vida. Cuando había recibido la llamada de Caroline pidiéndole que regresara para ayudar a Cam no había dudado un instante porque sabía que él también iba a volver y ese era el momento de retomar su vida en el punto en el que se había quedado antes de tomar la decisión de irse. Había llegado a Washington con la seguridad de que todo volvería a ser como antes, que él estaría allí para ella, que sus sentimientos no habrían cambiado y que ahora que ella tenía claro qué era lo que quería de su vida y sobre todo de él, todo sería más fácil. Sin embargo no había contado con algo, no había contado con que él hubiera seguido adelante y hubiera pasado su página y hubiera conocido y se hubiera enamorado de alguien. Cuando Booth le contó lo de Hannah, algo dentro de ella se rompió y esa noche, al volver después de siete meses a su apartamento, sola de nuevo, sintió que había perdido un trozo de ella.
Dejó la masa que estaba haciendo sobre la mesa para secarse las lágrimas que habían aparecido en sus ojos, recordar esos momentos le había hecho darse cuenta de lo mucho que aún le quedaba por decir a Booth y de lo afortunada que era en ese momento, ya que en ese mismo instante él dormía en la habitación de al lado, estaban compartiendo sus vidas, se acarició la tripa, iban a tener un bebé juntos y lo más importante, él la amaba. Sin embargo, tenía una sensación extraña, estaban juntos pero realmente ella no había sido plenamente sincera con él. Ella que siempre se había considerado una mujer que iba con la verdad por delante, cuando se trataba de hablar de sus sentimientos era como si toda su inteligencia desapareciera y fuera como una niña pequeña que está aprendiendo a decir sus primeras palabras y no encuentra la forma adecuada de transmitir lo que quiere decir. En el tema de los sentimientos se sentía una analfabeta total y le dolía porque no había sido capaz de decirle tantas cosas que le gustaría a Booth. Sintió que era el momento de hacerlo, puso las tortitas en un plato y encendió el ordenador, quizás si trataba de escribirlo fuera más sencillo, se sentó y abrió un documento en blanco, tardó más de diez minutos en escribir las primeras palabras pero una vez que lo hizo, empezaron a fluir solas, como si algo en su interior se hubiera activado súbitamente y le dictara exactamente lo que quería escribir.
#1102
06/12/2011 00:14
No lo dejes ahí Nuria! Está fascinante!
#1103
06/12/2011 00:15
I n c r e í b l e Nuria, me has atrapado con la historia, que mejor en el suspenso que la has dejado, se nota lo que eres.
#1104
06/12/2011 21:35
Buenas nosheeeessss, os dejo otro capi que hoy toca irse a la cama pronto que mañana vuelvo a la rutina :(
Capitulo 5
Booth se dio media vuelta en la cama esperando encontrar el cuerpo de Brennan a su lado, sabía que estaba enfadada con él pero también sabía que si le hacía un par de carantoñas seguramente se le pasaría. Alargó el brazo hacia su lado pero no había nadie, abrió los ojos extrañados y vio que a su lado solo había un hueco vacío. Asustado miró hacia el baño pero la luz estaba apagada, no se oía ningún ruido, era como si no hubiera nadie. Y si se había ido, quizás la estaba presionando demasiado con el tema de vivir juntos y había cumplido su amenaza de irse a su apartamento, pero no podía ser, cómo iba a irse así, en mitad de la noche. Se levantó y salió al salón, al salir le vino un olor delicioso a tortita, miró el reloj del salón, no eran ni las cinco de la mañana. En el silencio se oía el traqueteo de sus dedos en el ordenador, estaba tan ensimismada escribiendo que no se había dado cuenta de que le estaba observando. Se apoyó en el marco de la puerta para mirarla, estaba preciosa, llevaba un pijama bastante feo, el pelo recogido en una coleta igual que cuando analizaba huesos en el laboratorio, ni rastro de maquillaje, mientras que miraba en la pantalla lo que acababa de escribir con una mano jugaba con el pelo y con la otra acariciaba distraídamente con ternura la tripa, le pareció la mujer más hermosa que había visto en su vida y un escalofrío le recorrió el cuerpo, era su mujer y ese bebé que acariciaba era su hijo, y estuvo más seguro que nunca de que si tuviera que dar la vida por ellos lo haría sin pensarlo ni un solo instante. Se acercó a ella por la espalda y le puso las manos en el cuello, sintió temblaba a su contacto.
- Huesos ¿qué haces aquí? No son ni las cinco de la mañana y ya estás trabajando.
- No podía dormir, el bebé estaba inquieto y tenía hambre, no quería molestarte dando vueltas en la cama así que he preferido levantarme.
- ¿Y te has puesto a hacer tortitas?
- Sí, quería algo dulce y en tu frigorífico no había nada que me apeteciera. Si quieres alguna, aún hay un poco de masa.
- Sí, creo que sí, total, ya no creo que pueda dormir más, así que desayunaré un poco antes – dijo mientras que encendía el gas para hacerse un par de tortitas, miró el ordenador- ¿Qué hacías? Estabas tan concentrada que ni siquiera me has oído.
- ¿Mmm? Nada, tonterías, estoy empezando un nuevo libro, estaba escribiendo unas notas.
- ¿Ah sí? Déjame ver.
- No- dijo cerrando el portátil, sabes que no me gusta que nadie lea nada de lo que he escrito hasta que está terminado.
- ¿Ni siquiera yo? – dijo con voz melosa.
- No, ni siquiera tú.
- Está bien, no insistiré más- sacó las tortitas y se sentó a su lado- ¿Sabes que me has dado un buen susto?
- ¿Yo? ¿Por qué? Si no he hecho nada.
- Pensaba que te habías ido, cuando me he despertado y me he dado cuenta de que no estabas en la cama, me he asustado.
- ¿Por qué iba a irme? –recordó la discusión de la noche anterior- Ah, ya lo entiendo, lo dices por la discusión de anoche.
- Lo siento Huesos, siento si te estoy presionando mucho. Sé que las cosas van demasiado rápidas y sé que a veces puedo ser demasiado exigente y poco razonable pero lo hago porque ahora mismo tú y ese bebé sois lo más importante para mí y si os pasara algo a alguno de los dos, no podría soportarlo… simplemente pensar que pueda- el miedo se dibujó en su rostro, Brennan se levantó y se acercó a el, sujetando con sus manos su cara para que la mirara de frente.
- Booth, tranquilo, nada malo nos va a pasar, lo sé. Me siento totalmente segura a tu lado, no imagino otro lugar más seguro en el mundo que aquí entre tus brazos- decía mientras se acurrucaba en su pecho- pero no puedo vivir en una burbuja, amo mi trabajo, tú mejor que nadie sabes lo que significa para mí, y amo mi libertad, mi independencia. Estoy segura de que quiero estar contigo pero también necesito que comprendas que necesito mi propio espacio, ¿lo entiendes?
- Claro que lo entiendo Huesos, te prometo que voy a tratar de dejarte tu espacio y ser menos posesivo. Lo último que deseo es alejarte de mí, ahora que te tengo a mi lado.
- Eso no va a pasar nunca Booth. Hay pocas cosas que tengo claras en este momento pero una de ellas es que nada ni nadie va a alejarme de ti, de eso puedes estar seguro- dijo mientras se acercaba más a él y miraba su reloj- Se me está ocurriendo que aún es pronto para ir al laboratorio y que ya que los dos estamos despiertos, podíamos… - No pudo continuar la frase pues él ya le estaba besando mientras dirigía sus pasos hacia la habitación.
Capitulo 5
Booth se dio media vuelta en la cama esperando encontrar el cuerpo de Brennan a su lado, sabía que estaba enfadada con él pero también sabía que si le hacía un par de carantoñas seguramente se le pasaría. Alargó el brazo hacia su lado pero no había nadie, abrió los ojos extrañados y vio que a su lado solo había un hueco vacío. Asustado miró hacia el baño pero la luz estaba apagada, no se oía ningún ruido, era como si no hubiera nadie. Y si se había ido, quizás la estaba presionando demasiado con el tema de vivir juntos y había cumplido su amenaza de irse a su apartamento, pero no podía ser, cómo iba a irse así, en mitad de la noche. Se levantó y salió al salón, al salir le vino un olor delicioso a tortita, miró el reloj del salón, no eran ni las cinco de la mañana. En el silencio se oía el traqueteo de sus dedos en el ordenador, estaba tan ensimismada escribiendo que no se había dado cuenta de que le estaba observando. Se apoyó en el marco de la puerta para mirarla, estaba preciosa, llevaba un pijama bastante feo, el pelo recogido en una coleta igual que cuando analizaba huesos en el laboratorio, ni rastro de maquillaje, mientras que miraba en la pantalla lo que acababa de escribir con una mano jugaba con el pelo y con la otra acariciaba distraídamente con ternura la tripa, le pareció la mujer más hermosa que había visto en su vida y un escalofrío le recorrió el cuerpo, era su mujer y ese bebé que acariciaba era su hijo, y estuvo más seguro que nunca de que si tuviera que dar la vida por ellos lo haría sin pensarlo ni un solo instante. Se acercó a ella por la espalda y le puso las manos en el cuello, sintió temblaba a su contacto.
- Huesos ¿qué haces aquí? No son ni las cinco de la mañana y ya estás trabajando.
- No podía dormir, el bebé estaba inquieto y tenía hambre, no quería molestarte dando vueltas en la cama así que he preferido levantarme.
- ¿Y te has puesto a hacer tortitas?
- Sí, quería algo dulce y en tu frigorífico no había nada que me apeteciera. Si quieres alguna, aún hay un poco de masa.
- Sí, creo que sí, total, ya no creo que pueda dormir más, así que desayunaré un poco antes – dijo mientras que encendía el gas para hacerse un par de tortitas, miró el ordenador- ¿Qué hacías? Estabas tan concentrada que ni siquiera me has oído.
- ¿Mmm? Nada, tonterías, estoy empezando un nuevo libro, estaba escribiendo unas notas.
- ¿Ah sí? Déjame ver.
- No- dijo cerrando el portátil, sabes que no me gusta que nadie lea nada de lo que he escrito hasta que está terminado.
- ¿Ni siquiera yo? – dijo con voz melosa.
- No, ni siquiera tú.
- Está bien, no insistiré más- sacó las tortitas y se sentó a su lado- ¿Sabes que me has dado un buen susto?
- ¿Yo? ¿Por qué? Si no he hecho nada.
- Pensaba que te habías ido, cuando me he despertado y me he dado cuenta de que no estabas en la cama, me he asustado.
- ¿Por qué iba a irme? –recordó la discusión de la noche anterior- Ah, ya lo entiendo, lo dices por la discusión de anoche.
- Lo siento Huesos, siento si te estoy presionando mucho. Sé que las cosas van demasiado rápidas y sé que a veces puedo ser demasiado exigente y poco razonable pero lo hago porque ahora mismo tú y ese bebé sois lo más importante para mí y si os pasara algo a alguno de los dos, no podría soportarlo… simplemente pensar que pueda- el miedo se dibujó en su rostro, Brennan se levantó y se acercó a el, sujetando con sus manos su cara para que la mirara de frente.
- Booth, tranquilo, nada malo nos va a pasar, lo sé. Me siento totalmente segura a tu lado, no imagino otro lugar más seguro en el mundo que aquí entre tus brazos- decía mientras se acurrucaba en su pecho- pero no puedo vivir en una burbuja, amo mi trabajo, tú mejor que nadie sabes lo que significa para mí, y amo mi libertad, mi independencia. Estoy segura de que quiero estar contigo pero también necesito que comprendas que necesito mi propio espacio, ¿lo entiendes?
- Claro que lo entiendo Huesos, te prometo que voy a tratar de dejarte tu espacio y ser menos posesivo. Lo último que deseo es alejarte de mí, ahora que te tengo a mi lado.
- Eso no va a pasar nunca Booth. Hay pocas cosas que tengo claras en este momento pero una de ellas es que nada ni nadie va a alejarme de ti, de eso puedes estar seguro- dijo mientras se acercaba más a él y miraba su reloj- Se me está ocurriendo que aún es pronto para ir al laboratorio y que ya que los dos estamos despiertos, podíamos… - No pudo continuar la frase pues él ya le estaba besando mientras dirigía sus pasos hacia la habitación.
#1105
06/12/2011 22:52
Genial nuria eres increible de verdad , me ha encnatado es mas cuando brennan se ha puesto a escribir eso en el ordenador , no se por que mi mente me ha imaginado a ti escribiendo la historia , eres buenissima em gusta mucho , de verdad, sigue asi ,a ver que pasa. Un besote , te quiero!
#1106
07/12/2011 03:46
Increíble, gracias por dejarnos leer Nuria, que historia tan sorprendente, cada detalle, magnífica, esa pareja es lo mejor, mi respeto Nuria.
#1107
07/12/2011 12:31
Guauu! Espectacular!! he vivido cada momento, lo he visto al durmiendo, a ella haciendo tortitas .. Incluso me he imaginado el sonido de las tortitas al chocar con la salten caliente. El repiqueteo de las teclas del ordenador en el contraste del silencio de la noche.. Creo que perfecto, está bien para empezar.
#1108
07/12/2011 17:51
Nuria me encanta!!!!!
Primero escirbiste el capitulo Se nos Rompio el condón (6x24) y ahora sigues con Pues a apechugar con el Tema (7x00).
Ya sé que los títulos no suenan mucho a Bones pero le he estado dando unas vueltas al 6x24 y no me sale nada al estilo Bones.
Espero que no te haya molestado lo del título; me salió así de repente, sin pensarlo... en el intervalo que hay entre que acabé de leer tu historia y escribí mi mensaje: una eternidad, ya sabes....
No te puedes imaginar lo que me he reido con el título del condón... y me viene a la cabeza aquella canción de Roció Jurado que decia:
... se nos rompió el condón/amor... DE TANTO USARLO ¡que risa! ¡por dios! llevo estos dos días con eso...
Me gusta mucho esto que haces de (no encuentro la palabra) hilbanar/mezclar/aprovechar/utilizar las mejores escenas de la serie. Las frases que no se me van de la cabeza pr episodios que vea.
Realmente me gusta más lo que aquí vamos escribiendo entre unos y otros que lo que luego vemos por la tele, pero bueno ya hablaremos de eso durante el parón que se avecina...
Bueno a seguir así con los episodios inéditos que son de lo mejorcito de por aquí.
Y si te cansas de escribir y quieres poner directamente el enlace para verlos, tu misma ;)
Un abrazo.
Primero escirbiste el capitulo Se nos Rompio el condón (6x24) y ahora sigues con Pues a apechugar con el Tema (7x00).
Ya sé que los títulos no suenan mucho a Bones pero le he estado dando unas vueltas al 6x24 y no me sale nada al estilo Bones.
Espero que no te haya molestado lo del título; me salió así de repente, sin pensarlo... en el intervalo que hay entre que acabé de leer tu historia y escribí mi mensaje: una eternidad, ya sabes....
No te puedes imaginar lo que me he reido con el título del condón... y me viene a la cabeza aquella canción de Roció Jurado que decia:
... se nos rompió el condón/amor... DE TANTO USARLO ¡que risa! ¡por dios! llevo estos dos días con eso...
Me gusta mucho esto que haces de (no encuentro la palabra) hilbanar/mezclar/aprovechar/utilizar las mejores escenas de la serie. Las frases que no se me van de la cabeza pr episodios que vea.
Realmente me gusta más lo que aquí vamos escribiendo entre unos y otros que lo que luego vemos por la tele, pero bueno ya hablaremos de eso durante el parón que se avecina...
Bueno a seguir así con los episodios inéditos que son de lo mejorcito de por aquí.
Y si te cansas de escribir y quieres poner directamente el enlace para verlos, tu misma ;)
Un abrazo.
#1109
08/12/2011 00:57
Recordáis el caso de la niña desaparecida de 11 años que su madre la dio a una iglesia porque el padre no quiso saber nada? Pues allá voy!!
( A la mañana siguiente )
Brennan: Booth, ¡Booth despierta! Tenemos que ir a buscar a Henrry Windches, el padre de la niña.
Booth: Mmm.. ¿Ya es de día?
Brennan: ¡Sí dormilón! ¡Vamos!
Booth: Huele a café, ¿has echo café?
Brennan: Sí, hace un momento, si te levantas, te preparo una taza.
Booth: Bien, voy a lavarme la cara.
( Después de desayunar, se visten y van a la dirección que Katia les había dicho )
Mujer: ¿Si? ¿Quién es?
Booth: Soy el agente Seely Booth, de FBI. Y esta es mi compañera la doctora Temperance Brennan, del departamento del Jeffersonian.
Mujer: Adelante, pasen. ¿Ha ocurrido algo?
Booth: ¿Está su marido en casa?
Mujer: Se está duchando, sale en 20 min para su trabajo.
Brennan: ¿Puede avisarle? Tenemos una series de preguntas que hacerle.
Mujer: Claro, esperen un momento.
Hombre: Buenos días, soy Henrry Windches, ¿en qué puedo ayudarles?
Booth: Nos gustaría hacerle varias preguntas sobre la muerte de su hija Alice.
Henrry: ¿Disculpen? Yo no tengo ninguna hija que se llame Alice.
Brennan: Claro, ahora no..
Booth: Venga con nosotros Sr. Henrry.
Mujer: ¿A donde lo llevan? ¡Dice la verdad! Él no tiene ninguna hija..
Brennan: Que eso es lo que usted haya creído durante todos estos años, no significa que sea verdad. Tómese un calmante, lo agradecerá.
Booth: Vamos huesos.
( Cerraron la puerta tras sí, y cuando llegaron a la sala de interrogatorios, Sweets ya los esperaba allí)
Booth: Bien, ¿continua pensando que no tiene ninguna hija?
Henrry: Fue un error, tuve un lío hace tiempo con una zorra y se embarazó para sacarme el dinero. Cuando me enteré me fui.
Booth: Agradecería que no utilizara el término “zorra” para referirse a ella. ¿Nunca se interesó por el bienestar del bebe?
Henrry: Bueno yo.. La busqué un día para verla, pero me dijo que la había dado. No me quiso decir el paradero, así que..
Booth: La maltrató.
Henrry: ¿Eso ha dicho? ¡Maldita furcia! Solo fue una bofetada.
Booth: Mire señor, nadie tiene derecho a levantar la mano a una mujer. Y aun menos, usted, que es un maldito cobarde que no sabe ser responsable de sus actos. Esa niña, está muerta y todas las pruebas le indican a usted. ¿Dónde estaba el jueves 16?
Henrry: ¿Muerta?Yo.., ese día.. No lo sé, no lo recuerdo.
Sweets: Una pena, Booth, ¿voy por los informes para culpar a este hombre de maltrato y asesinato?
Booth: Sí, te lo agradecería, así vamos adelantando papeleos.
Henrry: Esperad, ese día fui a verla, me enteré donde se encontraba, realmente, había ido muchas veces, para verla desde lejos, para ver como era, nunca me atreví a acercarme hasta entonces, le pregunté como se llamaba, si vivía con el padre y cuantos años tenía. Al principio, dudó, pero luego con una ancha sonrisa, me respondió a todas las preguntas. Me dijo, que ha esa hora (serían las 11.30 de la mañana) preparaban chocolate caliente y si me apetecía quedarme a tomar uno. Yo, acepté automáticamente. Después de charlar un poco, me fui. Pero por díos, ¿Cómo se le ocurre pensar que podría matar a mi propia hija? Es verdad, renegué de ella, pero jamás de haría daño. Jamás.
( A la mañana siguiente )
Brennan: Booth, ¡Booth despierta! Tenemos que ir a buscar a Henrry Windches, el padre de la niña.
Booth: Mmm.. ¿Ya es de día?
Brennan: ¡Sí dormilón! ¡Vamos!
Booth: Huele a café, ¿has echo café?
Brennan: Sí, hace un momento, si te levantas, te preparo una taza.
Booth: Bien, voy a lavarme la cara.
( Después de desayunar, se visten y van a la dirección que Katia les había dicho )
Mujer: ¿Si? ¿Quién es?
Booth: Soy el agente Seely Booth, de FBI. Y esta es mi compañera la doctora Temperance Brennan, del departamento del Jeffersonian.
Mujer: Adelante, pasen. ¿Ha ocurrido algo?
Booth: ¿Está su marido en casa?
Mujer: Se está duchando, sale en 20 min para su trabajo.
Brennan: ¿Puede avisarle? Tenemos una series de preguntas que hacerle.
Mujer: Claro, esperen un momento.
Hombre: Buenos días, soy Henrry Windches, ¿en qué puedo ayudarles?
Booth: Nos gustaría hacerle varias preguntas sobre la muerte de su hija Alice.
Henrry: ¿Disculpen? Yo no tengo ninguna hija que se llame Alice.
Brennan: Claro, ahora no..
Booth: Venga con nosotros Sr. Henrry.
Mujer: ¿A donde lo llevan? ¡Dice la verdad! Él no tiene ninguna hija..
Brennan: Que eso es lo que usted haya creído durante todos estos años, no significa que sea verdad. Tómese un calmante, lo agradecerá.
Booth: Vamos huesos.
( Cerraron la puerta tras sí, y cuando llegaron a la sala de interrogatorios, Sweets ya los esperaba allí)
Booth: Bien, ¿continua pensando que no tiene ninguna hija?
Henrry: Fue un error, tuve un lío hace tiempo con una zorra y se embarazó para sacarme el dinero. Cuando me enteré me fui.
Booth: Agradecería que no utilizara el término “zorra” para referirse a ella. ¿Nunca se interesó por el bienestar del bebe?
Henrry: Bueno yo.. La busqué un día para verla, pero me dijo que la había dado. No me quiso decir el paradero, así que..
Booth: La maltrató.
Henrry: ¿Eso ha dicho? ¡Maldita furcia! Solo fue una bofetada.
Booth: Mire señor, nadie tiene derecho a levantar la mano a una mujer. Y aun menos, usted, que es un maldito cobarde que no sabe ser responsable de sus actos. Esa niña, está muerta y todas las pruebas le indican a usted. ¿Dónde estaba el jueves 16?
Henrry: ¿Muerta?Yo.., ese día.. No lo sé, no lo recuerdo.
Sweets: Una pena, Booth, ¿voy por los informes para culpar a este hombre de maltrato y asesinato?
Booth: Sí, te lo agradecería, así vamos adelantando papeleos.
Henrry: Esperad, ese día fui a verla, me enteré donde se encontraba, realmente, había ido muchas veces, para verla desde lejos, para ver como era, nunca me atreví a acercarme hasta entonces, le pregunté como se llamaba, si vivía con el padre y cuantos años tenía. Al principio, dudó, pero luego con una ancha sonrisa, me respondió a todas las preguntas. Me dijo, que ha esa hora (serían las 11.30 de la mañana) preparaban chocolate caliente y si me apetecía quedarme a tomar uno. Yo, acepté automáticamente. Después de charlar un poco, me fui. Pero por díos, ¿Cómo se le ocurre pensar que podría matar a mi propia hija? Es verdad, renegué de ella, pero jamás de haría daño. Jamás.
#1110
08/12/2011 00:58
Booth: ¿Puede alguien corroborar lo que acaba de decir?
Henrry: Claro, el padre y la monja que nos preparó el chocolate.
Booth: ¿Notó en la niña algún comportamiento extraño?
Henrry: No, al menos, que yo me diera cuenta, jamás había tratado con ella, veía todo lo que hacía normal. La trataban bien agente. La monja le trataba con dulzura, y el padre, la miraba siempre con un sonrisa, la sentaba en sus faldas y le acariciaba el rostro. No vi nada raro, la trataban con cariño.
Booth: Bien, puede irse, aunque le recomiendo que no se vaya muy lejos.
Henrry: Claro que no, si puedo ayudar en algo más...
Booth: No, puede irse.
(Cuando salen de la sala... )
Booth: ¿Tú que opinas Sweets?
Sweets: Dice la verdad, ¿y tú?
Booth: Yo también lo creo.
Sweets: ¿Nos acercamos a la iglesia?
Booth: Voy por huesos.
( Una vez recogieron a Brennan, emprendieron el camino a la iglesia )
Sweets: ¿Es esta?
Brennan: Sí, al menos que Katia nos mintiera. Algo que dudo, aunque, lo averiguaremos cuando entremos en el antro este.
Booth: Huesos....
Brennan: ¿Qué?
Padre: Hola, ¿Puedo ayudaros?
Booth: Hola, soy el agente especial Seely Booth, del FBI, y esta es mi compañera la doctora Temperance Brennan, y este el doctor Sweets.
Padre: Y bien, ¿en qué puedo ayudaros?
Brennan: Tenemos constancia, de que con ustedes, vivía una niña de unos 11 años aproximadamente, también sabemos que desapareció hace unas semanas..
Padre: Sí, Alice, su madre nos la entregó de bebé porque no podía hacerse cargo de ella, y nosotros decidimos cuidarla. ¿La han encontrado?
Brennan: Muerta.
Padre: Madre de la virgen santísima. ( se presigna )
Sweets:¿Cuándo fue la última vez que la vio?
Padre: Estaba dando una misa, ella mientras solía estar en la parte trasera jugando, pero cuando terminé y fui a llamarla para ir a cenar, había desaparecido.
Booth: Sin embargo, no interpuso ninguna denuncia..
Padre: No le di importancia, creí que se había marchado con una de la monjas que suele pasar por aquí muy a menudo. A veces, lo había echo.
( Suena el movil de Brennan )
Brennan: ¿Hodgins? ¿Pasa algo?
Hodgins: Brennan, ¿podéis venir? Tenéis que ver algo.
Brennan: Salimos ahora mismo para ya. Booth, tenemos que irnos.
Booth: Bien, si no le importa, en otro momento regresaremos.
Padre: Claro, cuando ustedes deseen, la casa del señor siempre está disponible para ayudar.
Henrry: Claro, el padre y la monja que nos preparó el chocolate.
Booth: ¿Notó en la niña algún comportamiento extraño?
Henrry: No, al menos, que yo me diera cuenta, jamás había tratado con ella, veía todo lo que hacía normal. La trataban bien agente. La monja le trataba con dulzura, y el padre, la miraba siempre con un sonrisa, la sentaba en sus faldas y le acariciaba el rostro. No vi nada raro, la trataban con cariño.
Booth: Bien, puede irse, aunque le recomiendo que no se vaya muy lejos.
Henrry: Claro que no, si puedo ayudar en algo más...
Booth: No, puede irse.
(Cuando salen de la sala... )
Booth: ¿Tú que opinas Sweets?
Sweets: Dice la verdad, ¿y tú?
Booth: Yo también lo creo.
Sweets: ¿Nos acercamos a la iglesia?
Booth: Voy por huesos.
( Una vez recogieron a Brennan, emprendieron el camino a la iglesia )
Sweets: ¿Es esta?
Brennan: Sí, al menos que Katia nos mintiera. Algo que dudo, aunque, lo averiguaremos cuando entremos en el antro este.
Booth: Huesos....
Brennan: ¿Qué?
Padre: Hola, ¿Puedo ayudaros?
Booth: Hola, soy el agente especial Seely Booth, del FBI, y esta es mi compañera la doctora Temperance Brennan, y este el doctor Sweets.
Padre: Y bien, ¿en qué puedo ayudaros?
Brennan: Tenemos constancia, de que con ustedes, vivía una niña de unos 11 años aproximadamente, también sabemos que desapareció hace unas semanas..
Padre: Sí, Alice, su madre nos la entregó de bebé porque no podía hacerse cargo de ella, y nosotros decidimos cuidarla. ¿La han encontrado?
Brennan: Muerta.
Padre: Madre de la virgen santísima. ( se presigna )
Sweets:¿Cuándo fue la última vez que la vio?
Padre: Estaba dando una misa, ella mientras solía estar en la parte trasera jugando, pero cuando terminé y fui a llamarla para ir a cenar, había desaparecido.
Booth: Sin embargo, no interpuso ninguna denuncia..
Padre: No le di importancia, creí que se había marchado con una de la monjas que suele pasar por aquí muy a menudo. A veces, lo había echo.
( Suena el movil de Brennan )
Brennan: ¿Hodgins? ¿Pasa algo?
Hodgins: Brennan, ¿podéis venir? Tenéis que ver algo.
Brennan: Salimos ahora mismo para ya. Booth, tenemos que irnos.
Booth: Bien, si no le importa, en otro momento regresaremos.
Padre: Claro, cuando ustedes deseen, la casa del señor siempre está disponible para ayudar.
#1111
08/12/2011 01:30
Primero de todo... ueee una historia de Lucía, mola!!!!
Gracias por vuestras palabras (por cierto Siva no me molesta para nada el título del capítulo jeje)
Seguimos...
Capitulo 6
En el laboratorio las cosas no iban bien, llevaban casi un mes atascado con el último caso. Una mujer había aparecido muerta en el bosque, todos los indicios señalaban a su marido como autor de la muerte pero no tenían ninguna prueba real para poder incriminarle. Booth le había interrogado varias veces y estaba convencido de que era él, no soportaba al tipo e incluso en el último interrogatorio Sweets le había tenido que sacar de la sala antes de que le partiera la cara. Necesitaban las pruebas así que Brennan y su equipo llevaban un par de semanas trabajando a destajo para conseguirlas. Pasaba las horas en el laboratorio y solo paraba a la hora de la comida porque Booth iba a buscarla para comer juntos y pasaba a recogerla por las noches para ir a casa. Todas las noches repetían el mismo ritual, preparaban algo de cenar mientras que seguían discutiendo sobre el caso, cenaban y mientras que Booth veía los deportes en la televisión, ella seguía escribiendo en el ordenador todo lo que siempre había querido decirle a Booth y no había hecho. Al principio le había costado pero al final las palabras habían terminado por salir solas y se había convertido en una costumbre escribir un rato todas las noches antes de irse a dormir. Aún no estaba segura de si lo que había escrito tenía algo de sentido, simplemente se sentaba con el ordenador delante y dejaba que sus dedos se deslizaran por el teclado, Booth la miraba de reojo mientras escribía, curioso por saber qué estaba escribiendo, le había prometido que cuando estuviera preparado le dejaría leerlo, le daba mucha vergüenza pero la realidad era que lo que estaba escribiendo era para él, era su declaración de amor hacia él.
- ¿Qué haces? – dijo Booth estirando los brazos y apagando la televisión mientras que se acercaba para cotillear en el ordenador.
- Booth… - dijo tapando la pantalla y sonriendo.
- Está bien, no miro. Venga, es hora de dormir. Ha sido un día muy largo y mañana también lo va a ser, tengo que volver a interrogar a Howard y tú deberías descansar también, has estado todo el día en el laboratorio sin parar y debes estar agotada.
- La verdad es que sí lo estoy – apagó el ordenador y lo dejó en la mesilla – Tengo las piernas doloridas y los gemelos cargados.
- A ver déjame ver esas piernas- decía mientras que se levantaba y se ponía las piernas encima mientras que empezaba a masajearlas - ¿Mejor?
- Sí mucho mejor, gracias – se quedó un rato callada mirándole- ¿De verdad tienes que interrogarle tú Booth? ¿No puede hacerlo otro agente? Quizás pueda hacerlo Sweets solo.
- No, es mi caso y no voy a dejar a Sweets solo con ese cabrón.
- Entonces déjame que vaya contigo al interrogatorio, antes solíamos hacerlo juntos, quizás sea de ayuda.
- Huesos te he dicho que no, sabes que me encanta trabajar contigo y en otro caso no tendría ningún problema en que vinieras pero en este no.
- ¿Estás seguro de que ha sido él, verdad?
- Sí, pero no puedo demostrarlo y por eso necesito que tú y tus cerebritos trabajéis en el laboratorio y me deis las pruebas que necesito para meter a ese cabrón entre rejas, eres la mejor y te necesito allí para que hagas tu magia.
- Booth, hemos revisado cada muestra un millón de veces y no hemos encontrado nada, es como si todas las evidencias nos gritaran que es el asesino pero hubiera ocultado todas las pruebas. Es muy frustrante.
- Tranquila, sé que lo vais a encontrar, estoy seguro.
- ¿Y si no lo hacemos? ¿Y si te fallo?
- Huesos - se acercó para ponerse a su lado - llevamos trabajando juntos más de siete años y nunca me has fallado.
- Pero…
- Huesos, confío en ti plenamente – dijo mientras que se acercaba y le daba un beso – Sé que me vas a dar esas pruebas, así que tranquila, y ahora a dormir – volvió a besarla, se acercó a darle un beso a la tripa y se metió a su lado en la cama y se acurrucó a su lado.
Gracias por vuestras palabras (por cierto Siva no me molesta para nada el título del capítulo jeje)
Seguimos...
Capitulo 6
En el laboratorio las cosas no iban bien, llevaban casi un mes atascado con el último caso. Una mujer había aparecido muerta en el bosque, todos los indicios señalaban a su marido como autor de la muerte pero no tenían ninguna prueba real para poder incriminarle. Booth le había interrogado varias veces y estaba convencido de que era él, no soportaba al tipo e incluso en el último interrogatorio Sweets le había tenido que sacar de la sala antes de que le partiera la cara. Necesitaban las pruebas así que Brennan y su equipo llevaban un par de semanas trabajando a destajo para conseguirlas. Pasaba las horas en el laboratorio y solo paraba a la hora de la comida porque Booth iba a buscarla para comer juntos y pasaba a recogerla por las noches para ir a casa. Todas las noches repetían el mismo ritual, preparaban algo de cenar mientras que seguían discutiendo sobre el caso, cenaban y mientras que Booth veía los deportes en la televisión, ella seguía escribiendo en el ordenador todo lo que siempre había querido decirle a Booth y no había hecho. Al principio le había costado pero al final las palabras habían terminado por salir solas y se había convertido en una costumbre escribir un rato todas las noches antes de irse a dormir. Aún no estaba segura de si lo que había escrito tenía algo de sentido, simplemente se sentaba con el ordenador delante y dejaba que sus dedos se deslizaran por el teclado, Booth la miraba de reojo mientras escribía, curioso por saber qué estaba escribiendo, le había prometido que cuando estuviera preparado le dejaría leerlo, le daba mucha vergüenza pero la realidad era que lo que estaba escribiendo era para él, era su declaración de amor hacia él.
- ¿Qué haces? – dijo Booth estirando los brazos y apagando la televisión mientras que se acercaba para cotillear en el ordenador.
- Booth… - dijo tapando la pantalla y sonriendo.
- Está bien, no miro. Venga, es hora de dormir. Ha sido un día muy largo y mañana también lo va a ser, tengo que volver a interrogar a Howard y tú deberías descansar también, has estado todo el día en el laboratorio sin parar y debes estar agotada.
- La verdad es que sí lo estoy – apagó el ordenador y lo dejó en la mesilla – Tengo las piernas doloridas y los gemelos cargados.
- A ver déjame ver esas piernas- decía mientras que se levantaba y se ponía las piernas encima mientras que empezaba a masajearlas - ¿Mejor?
- Sí mucho mejor, gracias – se quedó un rato callada mirándole- ¿De verdad tienes que interrogarle tú Booth? ¿No puede hacerlo otro agente? Quizás pueda hacerlo Sweets solo.
- No, es mi caso y no voy a dejar a Sweets solo con ese cabrón.
- Entonces déjame que vaya contigo al interrogatorio, antes solíamos hacerlo juntos, quizás sea de ayuda.
- Huesos te he dicho que no, sabes que me encanta trabajar contigo y en otro caso no tendría ningún problema en que vinieras pero en este no.
- ¿Estás seguro de que ha sido él, verdad?
- Sí, pero no puedo demostrarlo y por eso necesito que tú y tus cerebritos trabajéis en el laboratorio y me deis las pruebas que necesito para meter a ese cabrón entre rejas, eres la mejor y te necesito allí para que hagas tu magia.
- Booth, hemos revisado cada muestra un millón de veces y no hemos encontrado nada, es como si todas las evidencias nos gritaran que es el asesino pero hubiera ocultado todas las pruebas. Es muy frustrante.
- Tranquila, sé que lo vais a encontrar, estoy seguro.
- ¿Y si no lo hacemos? ¿Y si te fallo?
- Huesos - se acercó para ponerse a su lado - llevamos trabajando juntos más de siete años y nunca me has fallado.
- Pero…
- Huesos, confío en ti plenamente – dijo mientras que se acercaba y le daba un beso – Sé que me vas a dar esas pruebas, así que tranquila, y ahora a dormir – volvió a besarla, se acercó a darle un beso a la tripa y se metió a su lado en la cama y se acurrucó a su lado.
#1112
08/12/2011 01:33
y otro más de regalo... jejej
Capitulo 7
Al día siguiente Booth llevó a Brennan al laboratorio antes de ir al FBI y cuando llegó fue directamente al despacho de Sweets para preparar el interrogatorio y ver si había conseguido averiguar algo nuevo. Un par de horas después Brennan estaba sola en la sala de los huesos, llevaba un buen rato allí cuando lo vio, salió corriendo gritando que ya lo tenían, llamó a Booth pero no le contestó al móvil, posiblemente ya estaba en el interrogatorio. Tenía que decirle que ya tenía la prueba que necesitaban, estaba segura pero le dijo a Cam y Ángela que lo comprobaran mientras que ella iba hasta el FBI para hablar con Booth. No tenía coche así que llamó un taxi, por el camino, Cam le llamó para confirmarle sus sospechas, había restos de sangre en uno de los huesos y coincidía con el ADN del marido.
Le dijeron que Booth estaba en la sala y fue para allí, tenía que llamar pero sabía que no podía interrumpir, no estaba permitido entrar allí pero tenía que decirle a Booth lo que había descubierto. Llamó a la puerta un par de veces y esperó que alguien abriera, fue Sweets el que lo hizo.
- Brennan, ¿qué haces aquí? Estamos en un interrogatorio.
- Lo sé Sweets pero Booth no me contesta al teléfono y tengo que hablar con él, es importante, es sobre el caso, ya tenemos las pruebas.
- Booth- dijo dándose la vuelta- Aquí hay alguien que quiere hablar contigo.
- ¿Ahora Sweets? No crees que puede esperar.
- No, creo que no- se apartó para dejarla pasar- Es la Dra. Brennan.
Booth la miró con la sorpresa dibujada en el rostro pero si ella estaba aquí solo podía significar una cosa, la miró y al ver su cara no hizo falta que le preguntara nada más.
- ¿Estás segura?
- Completamente, me lo acaban de confirmar del laboratorio.
- Está bien, pasa, siéntate- Se dio la vuelta – Está es la Dra. Temperance Brennan, ella y su equipo acaban de encontrar la prueba que me faltaba para meterte entre rejas, ¿por qué no te haces un favor y confiesas?
- Es muy guapa- respondió mirando a Brennan con deseo- ¿De dónde la has sacado agente Booth? Porque seguro que es muy buena en la cama.
- Tú, cabrón – decía mientras giraba la silla de tal forma que no pudiera mirarla- Ni se te ocurra mirarla ni decir nada más de ella.
- ¿Qué pasa Booth es tu putita? Pero si está embarazada y todo… apuesto a que ese niño es tuyo- sonreía irónicamente- O a lo mejor no, nunca se sabe con estas putitas, te hacen creer que…
- ¡Booth! – le detuvo Sweets- No entres en su juego, eso es lo que quiere, solo está provocándote.
- Está bien, no tengo que aguantar esto más. Howard Stelle quedas detenido por el asesinato de Olivia Simons, tiene derecho a permanecer en silencio, todo lo que diga puede ser utilizado en su contra ante un tribunal, tiene derecho a un abogado, sino tiene uno se le asignara uno de oficio. Ahora tira escoria.
Salieron de la sala de interrogatorios, con Booth sujetándole con ambas manos mientras le ponía las esposas y Sweets y Brennan delante hablando. Brennan estaba enseñándole los resultados que le habían enviado del laboratorio a Sweets cuando todo se volvió confusión. Howard había conseguido esquivar a Booth y en un rápido movimiento estaba junto a Brennan amenazándola con un bolígrafo.
- Todas las armas al suelo o le se lo clavo y tengo conocimientos de anatomía. Solo tengo que poner esto aquí- dijo señalando a su carótida- y se desangrara en un par de minutos. Agente Booth, tú el primero, o quieres ver como mato a tu putita y a su bebé.
- Cómo te atrevas a ponerle un dedo encima te juro que acabo contigo.
- ¿Qué vas a hacerme? ¿Vas a atreverte a dispararme con ella tan cerca? Ni siquiera tu puntería de francotirador te va a servir para esto, un pequeño fallo y está muerta.
- Booth- dijo Brennan tranquila- Yo puedo- sabía lo que le estaba diciendo.
- No, ni se te ocurra, Huesos por favor, déjame a mí. No tienes que hacerle daño a ella, es a mí a quien quieres, ¿no? Vale, pues mira, aquí está mi arma, estoy totalmente desarmado, me cambio por ella – dijo mientras dejaba el arma en el suelo y Howard la recogía.
- Qué bonito es el amor. Me enterneces, pero no, prefiero a ella, hacerte daño a ti sería muy fácil, me gustan las cosas más complicadas.
- Como tu mujer, ¿verdad?- atacó Brennan- Pensabas que nadie sería capaz de encontrar nada que te relacionara con el asesinato.
- La verdad es que tengo curiosidad en saber cómo habéis encontrado las pruebas, todo era perfecto, la muerte fue “natural”, no había arma homicida, ni pruebas que me incriminaran.
- Te equivocas, eres diabético y para inyectarle la droga usaste una de tus jeringuillas pero no estaba totalmente limpia, había restos de tu sangre y esa sangre entró en el torrente sanguíneo de tu mujer dejando un rastro en sus huesos.
- Muy lista, sí señor. Booth tengo que reconocer que es muy buena.
- Déjala, de verdad piensas que vas a salir de aquí tan fácilmente, estás en un edificio federal, no vas a poder llegar a la puerta.
- Booth – le miró Brennan- ahora…
Todo ocurrió en una fracción de segundo, Brennan le pisó lo suficiente para que separara el arma de su lado y se agachó, Booth cogió otra de sus armas, solo se oyeron gritos y un par de disparos y después el silencio.
Capitulo 7
Al día siguiente Booth llevó a Brennan al laboratorio antes de ir al FBI y cuando llegó fue directamente al despacho de Sweets para preparar el interrogatorio y ver si había conseguido averiguar algo nuevo. Un par de horas después Brennan estaba sola en la sala de los huesos, llevaba un buen rato allí cuando lo vio, salió corriendo gritando que ya lo tenían, llamó a Booth pero no le contestó al móvil, posiblemente ya estaba en el interrogatorio. Tenía que decirle que ya tenía la prueba que necesitaban, estaba segura pero le dijo a Cam y Ángela que lo comprobaran mientras que ella iba hasta el FBI para hablar con Booth. No tenía coche así que llamó un taxi, por el camino, Cam le llamó para confirmarle sus sospechas, había restos de sangre en uno de los huesos y coincidía con el ADN del marido.
Le dijeron que Booth estaba en la sala y fue para allí, tenía que llamar pero sabía que no podía interrumpir, no estaba permitido entrar allí pero tenía que decirle a Booth lo que había descubierto. Llamó a la puerta un par de veces y esperó que alguien abriera, fue Sweets el que lo hizo.
- Brennan, ¿qué haces aquí? Estamos en un interrogatorio.
- Lo sé Sweets pero Booth no me contesta al teléfono y tengo que hablar con él, es importante, es sobre el caso, ya tenemos las pruebas.
- Booth- dijo dándose la vuelta- Aquí hay alguien que quiere hablar contigo.
- ¿Ahora Sweets? No crees que puede esperar.
- No, creo que no- se apartó para dejarla pasar- Es la Dra. Brennan.
Booth la miró con la sorpresa dibujada en el rostro pero si ella estaba aquí solo podía significar una cosa, la miró y al ver su cara no hizo falta que le preguntara nada más.
- ¿Estás segura?
- Completamente, me lo acaban de confirmar del laboratorio.
- Está bien, pasa, siéntate- Se dio la vuelta – Está es la Dra. Temperance Brennan, ella y su equipo acaban de encontrar la prueba que me faltaba para meterte entre rejas, ¿por qué no te haces un favor y confiesas?
- Es muy guapa- respondió mirando a Brennan con deseo- ¿De dónde la has sacado agente Booth? Porque seguro que es muy buena en la cama.
- Tú, cabrón – decía mientras giraba la silla de tal forma que no pudiera mirarla- Ni se te ocurra mirarla ni decir nada más de ella.
- ¿Qué pasa Booth es tu putita? Pero si está embarazada y todo… apuesto a que ese niño es tuyo- sonreía irónicamente- O a lo mejor no, nunca se sabe con estas putitas, te hacen creer que…
- ¡Booth! – le detuvo Sweets- No entres en su juego, eso es lo que quiere, solo está provocándote.
- Está bien, no tengo que aguantar esto más. Howard Stelle quedas detenido por el asesinato de Olivia Simons, tiene derecho a permanecer en silencio, todo lo que diga puede ser utilizado en su contra ante un tribunal, tiene derecho a un abogado, sino tiene uno se le asignara uno de oficio. Ahora tira escoria.
Salieron de la sala de interrogatorios, con Booth sujetándole con ambas manos mientras le ponía las esposas y Sweets y Brennan delante hablando. Brennan estaba enseñándole los resultados que le habían enviado del laboratorio a Sweets cuando todo se volvió confusión. Howard había conseguido esquivar a Booth y en un rápido movimiento estaba junto a Brennan amenazándola con un bolígrafo.
- Todas las armas al suelo o le se lo clavo y tengo conocimientos de anatomía. Solo tengo que poner esto aquí- dijo señalando a su carótida- y se desangrara en un par de minutos. Agente Booth, tú el primero, o quieres ver como mato a tu putita y a su bebé.
- Cómo te atrevas a ponerle un dedo encima te juro que acabo contigo.
- ¿Qué vas a hacerme? ¿Vas a atreverte a dispararme con ella tan cerca? Ni siquiera tu puntería de francotirador te va a servir para esto, un pequeño fallo y está muerta.
- Booth- dijo Brennan tranquila- Yo puedo- sabía lo que le estaba diciendo.
- No, ni se te ocurra, Huesos por favor, déjame a mí. No tienes que hacerle daño a ella, es a mí a quien quieres, ¿no? Vale, pues mira, aquí está mi arma, estoy totalmente desarmado, me cambio por ella – dijo mientras dejaba el arma en el suelo y Howard la recogía.
- Qué bonito es el amor. Me enterneces, pero no, prefiero a ella, hacerte daño a ti sería muy fácil, me gustan las cosas más complicadas.
- Como tu mujer, ¿verdad?- atacó Brennan- Pensabas que nadie sería capaz de encontrar nada que te relacionara con el asesinato.
- La verdad es que tengo curiosidad en saber cómo habéis encontrado las pruebas, todo era perfecto, la muerte fue “natural”, no había arma homicida, ni pruebas que me incriminaran.
- Te equivocas, eres diabético y para inyectarle la droga usaste una de tus jeringuillas pero no estaba totalmente limpia, había restos de tu sangre y esa sangre entró en el torrente sanguíneo de tu mujer dejando un rastro en sus huesos.
- Muy lista, sí señor. Booth tengo que reconocer que es muy buena.
- Déjala, de verdad piensas que vas a salir de aquí tan fácilmente, estás en un edificio federal, no vas a poder llegar a la puerta.
- Booth – le miró Brennan- ahora…
Todo ocurrió en una fracción de segundo, Brennan le pisó lo suficiente para que separara el arma de su lado y se agachó, Booth cogió otra de sus armas, solo se oyeron gritos y un par de disparos y después el silencio.
#1113
08/12/2011 06:02
Noooooo Nuria, no nos dejes en suspenso, quiero verlo ya, magnífica historia. Y Lucía que buena tu historia.
#1114
08/12/2011 13:32
Bueno ayer no puede conectarme en todo el dia , pero hoy entro y me encuentro con mas historia de nuria, y mi hermana que por fin la ha seguido , auqneu devo de reconocer sita, que no me acuerdo mucho de tu historia ha pasado tanto que me la voia tener que leer entera, por que no me acuerdo de nada. Y cuando la lea, pues escribiri lo que me ha parecido vale.
#1115
08/12/2011 14:33
vale sita a le he leido entera y se de que va, ahora que me ha dejado con la intriga esa, espero que no tarde mas de dos dias en escribir el sigueinte capitulo, por que no dejas con la espera y no haces un capitulazo como este, pues tienes que seguir pronto. Me ha gustado mucho , a ver que pasa al final.
y tu nuria como siempre chapo , me quito el sombrero contigo, eres genial escribiendo. Pero ahora te pido que por favor escriba cuantoa antes el sigueinte capitulo o dos , please, que me has dejado con una intriga increible, mira me pongo de rodilla para pedirte que lo hagas pronto ( tu imaginame de rodillas jaja, ) , me encnata de verdad, eres increible
y tu nuria como siempre chapo , me quito el sombrero contigo, eres genial escribiendo. Pero ahora te pido que por favor escriba cuantoa antes el sigueinte capitulo o dos , please, que me has dejado con una intriga increible, mira me pongo de rodilla para pedirte que lo hagas pronto ( tu imaginame de rodillas jaja, ) , me encnata de verdad, eres increible
#1116
08/12/2011 23:32
Siento las horas... aquí va un nuevo capi
Capitulo 8
En el hospital todo era confusión, Brennan esperaba impaciente en la sala de espera junto a Cam, Ángela y Hodgins que les dieran noticias pero nadie les decía nada, solo había un vaivén continuo de médicos y enfermeras. En el momento de confusión tras su pisotón, Booth había aprovechado para disparar a Howard pero este también había conseguido disparar, varios agentes habían disparado también sus armas por lo que el al final habían resultado heridos tanto Howard como Booth y Sweets. A pesar de que la herida de Booth era superficial, los médicos habían decidido hacerle un examen más profundo para descartar posibles hemorragias internas, la herida de Sweets era más complicada y habían tenido que intervenirle y aún no sabían nada de su estado y Howard había muerto de camino al hospital.
- Ustedes son los familiares de Seeley Booth y Lance Sweets, ¿verdad? – dijo finalmente uno de los médicos acercándose a ellos.
- Sí somos nosotros- respondió Brennan levantándose de la silla - ¿Cómo están?
- El agente Booth se encuentra fuera de peligro, hemos descartado cualquier lesión interna, su herida únicamente ha necesitado unos puntos de sutura, en unas horas podrá irse a casa.
- ¿Y Sweets?
- En el caso del paciente Lance Sweets la bala tenía una trayectoria complicada, teníamos agujero de entrada pero de no salida, hemos podido extirparle la bala, ahora está en la UCI, deberá quedarse allí las próximas horas y si no hay complicaciones le pasaremos a planta esta noche.
- ¿Podemos pasar a verles?
- Sí, por supuesto, pero solo una persona por paciente.
- Brennan tú entra a ver a Booth y yo iré a ver a Sweets – dijo Cam.
- De acuerdo.
Brennan se acercó al box en el que estaba Booth tomando uno de los pudines que le habían dado y que tanto le gustaban. Cuando la vio, le sonrió. Brennan se acercó a él y por primera vez desde el tiroteo se derrumbó y comenzó a llorar.
- Tranquila Huesos, estoy bien, mira no es más que un rasguño de nada. Ven, siéntate aquí- dijo señalando el hueco de la cama, ella hizo lo que él le dijo sin parar de llorar, él le tomó la mano y le acarició- Tranquila, ¿vale? Ya está, ya ha pasado – decía mientras que le limpiaba las lágrimas que caían por la mejillas.
- Tenía tanto miedo Booth.
- Yo también, si ese cabrón te llega a hacer algo. Cuando he visto la pistola apuntándote… y tú, ¿por qué no me puedes hacer caso? ¡Sabes que podía haberte matado!
- Booth sabes que sé defensa personal.
- Pero estás embarazada, cuando te vas a dar cuenta de que tus movimientos ya no son tan rápidos como antes… bueno no vamos a discutir ahora además el error ha sido mío que he consentido que se burlara de mí antes de que le pusiera las esposas.
- No ha sido tu culpa Booth, así que deja de decir esas tonterías.
- ¿Cómo está Sweets?
- Bien, le han tenido que operar para extraerle la bala, está en la UCI, Cam ha entrado a verle. Si evoluciona bien esta misma noche le subirán a planta.
- ¿Y Howard?
- Muerto.
- No voy a decir que lo siento.
- No vuelvas a hacerme esto – se acercó a él y le dio un beso- Si te pasara algo no sé qué sería de mí.
- Tranquila, pero tú prométeme que no vas a volver a enfrentarte a lunáticos que te apuntan con una pistola.
- Te lo prometo… pero no te aseguro que no vaya hacerlo.
- ¡Huesos!
- ¿Qué?
- Nada, ya me aseguraré yo de que no vuelvas a estar en otra situación así – dijo sonriendo y acercándose de nuevo a ella para besarla.
Capitulo 8
En el hospital todo era confusión, Brennan esperaba impaciente en la sala de espera junto a Cam, Ángela y Hodgins que les dieran noticias pero nadie les decía nada, solo había un vaivén continuo de médicos y enfermeras. En el momento de confusión tras su pisotón, Booth había aprovechado para disparar a Howard pero este también había conseguido disparar, varios agentes habían disparado también sus armas por lo que el al final habían resultado heridos tanto Howard como Booth y Sweets. A pesar de que la herida de Booth era superficial, los médicos habían decidido hacerle un examen más profundo para descartar posibles hemorragias internas, la herida de Sweets era más complicada y habían tenido que intervenirle y aún no sabían nada de su estado y Howard había muerto de camino al hospital.
- Ustedes son los familiares de Seeley Booth y Lance Sweets, ¿verdad? – dijo finalmente uno de los médicos acercándose a ellos.
- Sí somos nosotros- respondió Brennan levantándose de la silla - ¿Cómo están?
- El agente Booth se encuentra fuera de peligro, hemos descartado cualquier lesión interna, su herida únicamente ha necesitado unos puntos de sutura, en unas horas podrá irse a casa.
- ¿Y Sweets?
- En el caso del paciente Lance Sweets la bala tenía una trayectoria complicada, teníamos agujero de entrada pero de no salida, hemos podido extirparle la bala, ahora está en la UCI, deberá quedarse allí las próximas horas y si no hay complicaciones le pasaremos a planta esta noche.
- ¿Podemos pasar a verles?
- Sí, por supuesto, pero solo una persona por paciente.
- Brennan tú entra a ver a Booth y yo iré a ver a Sweets – dijo Cam.
- De acuerdo.
Brennan se acercó al box en el que estaba Booth tomando uno de los pudines que le habían dado y que tanto le gustaban. Cuando la vio, le sonrió. Brennan se acercó a él y por primera vez desde el tiroteo se derrumbó y comenzó a llorar.
- Tranquila Huesos, estoy bien, mira no es más que un rasguño de nada. Ven, siéntate aquí- dijo señalando el hueco de la cama, ella hizo lo que él le dijo sin parar de llorar, él le tomó la mano y le acarició- Tranquila, ¿vale? Ya está, ya ha pasado – decía mientras que le limpiaba las lágrimas que caían por la mejillas.
- Tenía tanto miedo Booth.
- Yo también, si ese cabrón te llega a hacer algo. Cuando he visto la pistola apuntándote… y tú, ¿por qué no me puedes hacer caso? ¡Sabes que podía haberte matado!
- Booth sabes que sé defensa personal.
- Pero estás embarazada, cuando te vas a dar cuenta de que tus movimientos ya no son tan rápidos como antes… bueno no vamos a discutir ahora además el error ha sido mío que he consentido que se burlara de mí antes de que le pusiera las esposas.
- No ha sido tu culpa Booth, así que deja de decir esas tonterías.
- ¿Cómo está Sweets?
- Bien, le han tenido que operar para extraerle la bala, está en la UCI, Cam ha entrado a verle. Si evoluciona bien esta misma noche le subirán a planta.
- ¿Y Howard?
- Muerto.
- No voy a decir que lo siento.
- No vuelvas a hacerme esto – se acercó a él y le dio un beso- Si te pasara algo no sé qué sería de mí.
- Tranquila, pero tú prométeme que no vas a volver a enfrentarte a lunáticos que te apuntan con una pistola.
- Te lo prometo… pero no te aseguro que no vaya hacerlo.
- ¡Huesos!
- ¿Qué?
- Nada, ya me aseguraré yo de que no vuelvas a estar en otra situación así – dijo sonriendo y acercándose de nuevo a ella para besarla.
#1117
09/12/2011 00:47
gracias amores por poner ese capitulo y acercarme de la intriga, esta historia esta genial y me gusta mucho en serio. Espero que sigas así escribiendo y nos de un gran final. Aunque te aseguro que el de la playa no se me va a olvidar nunca, por que es increíble, te lo aseguro.
#1118
09/12/2011 21:52
Pues esto ya está terminando... pongo el penúltimo capitulo y en un rato el último que tengo que terminarlo....
Capitulo 9
Una semana después del tiroteo las cosas habían vuelto casi a la normalidad, Booth ya estaba recuperado pero aún permanecía de baja, Sweets aún estaba en el hospital ya que su intervención había sido más complicada. Como estaba de baja Booth se pasaba buena parte del día con él en el hospital, a pesar de que había sido muy pesado como terapeuta los primeros meses al final Sweets se había convertido en uno de sus mejores amigos y en este momento se sentía muy agradecido ya que él había recibido la bala que iba directa a Brennan.
- Ey, Sweets ¿cómo estás? – dijo acercándose a la cama y dejando una caja de bollos encima de la mesilla- Huesos me ha pedido que te traiga esos pasteles, lleva unos días cocinando a todas horas, la verdad es que están realmente buenos pero tengo ganas de volver a trabajar y que tengamos un nuevo caso o no voy a poder entrar por la puerta de la oficina- bromeó Booth.
- Booth, me encuentro muy bien, no sé por qué me tienen aquí todavía, ya les he dicho que me dejen ir a casa pero dicen que aún es pronto.
- Sweets, ellos son los médicos y saben más de esto que tú, así que si te han dicho que te quedes aquí, te quedas y no hay discusión.
- Vale, vale. ¿Entonces como va todo?
- Bien, estoy aburrido de estar en casa pero al menos puedo estar pendiente de Huesos, estos días de descanso le están viniendo muy bien – se quedó mirándole pensativo.
- ¿Qué pasa Booth? conozco esa cara – preguntó un siempre observador Sweets.
- Nada… bueno en realidad sí, no he podido darte las gracias antes y quería decirte lo agradecido que estoy por lo que hiciste.
- ¿Gracias? ¿Por qué?
- Esa bala que te extirparon sabes que iba a Huesos, tú te interpusiste entre su cuerpo y la bala, pudo haberte matado pero no lo pensaste y lo hiciste. No sabes lo mucho que eso significa para mí, dios sabe qué podría haber pasado si esa bala hubiera impactado en la tripa de Huesos – la angustia se dibujó en la cara de Booth.
- Tranquilo, no pasó nada, yo estoy bien.
- Pero tú salvaste a mi mujer y a mi bebé y estaré en deuda contigo toda la vida. Gracias de verdad Sweets- se acercó y le dio un abrazo.
- De nada Booth – trató de hacerse el duro disimulando las lágrimas- Volvería a hacerlo sin dudarlo por cualquiera de los dos.
- Lo sé, gracias amigo – se separó Booth también emocionado- Bueno, basta de sensiblerías y vamos a probar los bollos que ha hecho Huesos, ¿vale?
- Me parece bien, acércame uno.
Al estar Booth de baja, en el laboratorio estaban tranquilos, identificando unos huesos de la edad media, Brennan había terminado de escribir ya su declaración pero aún no había encontrado el momento de dársela a Booth para que lo leyera, no se atrevía a hacerlo directamente así que había preparado todo para que él la descubriera cuando ella no estuviera en casa.
- Huesos – entró Booth llamándola en el apartamento – Ya estoy aquí, ¿dónde estás? Sweets está mucho mejor, le han dicho que si sigue así en un par de días le mandan para casa y a mí ya me han dado el alta… - Nadie contestaba- ¿Se puede saber dónde se ha metido esta mujer?
Encima de la mesa del salón encontró un montón de folios y una nota, la tomó en la mano, era la letra de Brennan y la leyó “Booth, esto es lo que he estado escribiendo todas estas noches, te he mentido, no se trata de un nuevo libro sino que es algo que he escrito para ti, bueno en realidad para los dos. Sabes lo mucho que me cuesta expresarme, me gustaría poder ser como tú y mostrar más mis sentimientos hacia ti, sé que sabes lo mucho que significas para mí pero necesitaba ponerlo en palabras para que tú lo supieras y escribiéndolo ha sido la mejor forma que se me ha ocurrido. Te quiero. Huesos” Booth se quedó sin palabras, mirando los folios, nunca se hubiera esperado algo así de ella, sabía que le costaba abrirse pero él sabía lo que ella sentía por él. Cogió los folios, se sentó en el sofá y comenzó a leer.
Capitulo 9
Una semana después del tiroteo las cosas habían vuelto casi a la normalidad, Booth ya estaba recuperado pero aún permanecía de baja, Sweets aún estaba en el hospital ya que su intervención había sido más complicada. Como estaba de baja Booth se pasaba buena parte del día con él en el hospital, a pesar de que había sido muy pesado como terapeuta los primeros meses al final Sweets se había convertido en uno de sus mejores amigos y en este momento se sentía muy agradecido ya que él había recibido la bala que iba directa a Brennan.
- Ey, Sweets ¿cómo estás? – dijo acercándose a la cama y dejando una caja de bollos encima de la mesilla- Huesos me ha pedido que te traiga esos pasteles, lleva unos días cocinando a todas horas, la verdad es que están realmente buenos pero tengo ganas de volver a trabajar y que tengamos un nuevo caso o no voy a poder entrar por la puerta de la oficina- bromeó Booth.
- Booth, me encuentro muy bien, no sé por qué me tienen aquí todavía, ya les he dicho que me dejen ir a casa pero dicen que aún es pronto.
- Sweets, ellos son los médicos y saben más de esto que tú, así que si te han dicho que te quedes aquí, te quedas y no hay discusión.
- Vale, vale. ¿Entonces como va todo?
- Bien, estoy aburrido de estar en casa pero al menos puedo estar pendiente de Huesos, estos días de descanso le están viniendo muy bien – se quedó mirándole pensativo.
- ¿Qué pasa Booth? conozco esa cara – preguntó un siempre observador Sweets.
- Nada… bueno en realidad sí, no he podido darte las gracias antes y quería decirte lo agradecido que estoy por lo que hiciste.
- ¿Gracias? ¿Por qué?
- Esa bala que te extirparon sabes que iba a Huesos, tú te interpusiste entre su cuerpo y la bala, pudo haberte matado pero no lo pensaste y lo hiciste. No sabes lo mucho que eso significa para mí, dios sabe qué podría haber pasado si esa bala hubiera impactado en la tripa de Huesos – la angustia se dibujó en la cara de Booth.
- Tranquilo, no pasó nada, yo estoy bien.
- Pero tú salvaste a mi mujer y a mi bebé y estaré en deuda contigo toda la vida. Gracias de verdad Sweets- se acercó y le dio un abrazo.
- De nada Booth – trató de hacerse el duro disimulando las lágrimas- Volvería a hacerlo sin dudarlo por cualquiera de los dos.
- Lo sé, gracias amigo – se separó Booth también emocionado- Bueno, basta de sensiblerías y vamos a probar los bollos que ha hecho Huesos, ¿vale?
- Me parece bien, acércame uno.
Al estar Booth de baja, en el laboratorio estaban tranquilos, identificando unos huesos de la edad media, Brennan había terminado de escribir ya su declaración pero aún no había encontrado el momento de dársela a Booth para que lo leyera, no se atrevía a hacerlo directamente así que había preparado todo para que él la descubriera cuando ella no estuviera en casa.
- Huesos – entró Booth llamándola en el apartamento – Ya estoy aquí, ¿dónde estás? Sweets está mucho mejor, le han dicho que si sigue así en un par de días le mandan para casa y a mí ya me han dado el alta… - Nadie contestaba- ¿Se puede saber dónde se ha metido esta mujer?
Encima de la mesa del salón encontró un montón de folios y una nota, la tomó en la mano, era la letra de Brennan y la leyó “Booth, esto es lo que he estado escribiendo todas estas noches, te he mentido, no se trata de un nuevo libro sino que es algo que he escrito para ti, bueno en realidad para los dos. Sabes lo mucho que me cuesta expresarme, me gustaría poder ser como tú y mostrar más mis sentimientos hacia ti, sé que sabes lo mucho que significas para mí pero necesitaba ponerlo en palabras para que tú lo supieras y escribiéndolo ha sido la mejor forma que se me ha ocurrido. Te quiero. Huesos” Booth se quedó sin palabras, mirando los folios, nunca se hubiera esperado algo así de ella, sabía que le costaba abrirse pero él sabía lo que ella sentía por él. Cogió los folios, se sentó en el sofá y comenzó a leer.
#1119
09/12/2011 22:31
Nuria me da penita que acabe la historia , pero se que le daras un gran final , lo espero con ansias!!
#1120
09/12/2011 23:00
Capitulo 10 (ultimo) espero que os haya gustado ;)
“Había una vez una niña a la que sus padres dejaron sola cuando aún era muy joven, esa niña tuvo que aprender a hacerse mujer por ella misma, tuvo que aprender a salir adelante ella sola sin que nadie la levantara si se caía, sin que nadie le diera un beso de buenas noches ni la felicitara en los días importantes de su vida, ni se alegrara por sus logros ni se preocupara si estaba enferma. Esa niña tuvo que aprender a vivir sin el cariño y el amor de unos padres y de una familia, tuvo que hacerse a sí misma fuerte, valiente, capaz de sobrevivir a todo, tuvo que formar una coraza infranqueable en su solitario y dolorido corazón y cubrirse con un caparazón capaz de protegerla de todo y de todos y que la hiciera inmune al daño, al miedo y a cualquier agresión del exterior. Esa niña se hizo una mujer fuerte, fría, soberbia, profesional, perfeccionista pero vacía, una mujer que llenaba sus días con trabajo, haciendo lo único que sabía hacer bien, una mujer que no sabía lo que era la amistad y mucho menos el amor.
Un día, en la vida de esta mujer, apareció un hombre que la cambió por completo. Este hombre era, a primera vista, todo lo opuesto a lo que ella era, creía en algo tan disparatado como el destino, era capaz de sacarla de sus casillas, enfadarla como nadie pero también de discutir sus argumentos y tratarla de igual a igual. Este hombre apareció como un soplo de aire fresco en su vida, le dio un trabajo que la llenaba más que todo lo que había hecho a lo largo de su vida, le dio una motivación para levantarse cada día e intentar ser mejor de lo que era. Este hombre, sin saberlo, fue dándole lo que más necesitaba, reconocimiento, aprecio y sobre todo respeto. Porque con él podía ser ella misma, no tenía que ocultar sus miedos, podía discutir con él de cualquier cosa porque siempre tendría un argumento que debatirle, un consejo que darle e incluso un apoyo en el que sostenerse. Este hombre se convirtió en su compañero de trabajo, algo que ella jamás había tenido, por primera vez en toda su vida sentía que formaba parte de algo, gracias a él empezó a formar parte de un equipo, se unió con personas que, totalmente diferentes a ella, le dieron todo lo que nunca había tenido.
Poco a poco este compañero de trabajo le enseñó a compartir, a reírse incluso de sí misma, a festejar una navidad, a dar un abrazo y a recibirlo, junto a él aprendió que podría arriesgar su propia integridad por la de otra persona, aprendió a dar sin pedir nada a cambio y aprendió a recibir cuando menos lo merecía. Y el compañero se hizo confidente, consejero y amigo, según iban pasando los años, su dañado corazón fue cicatrizando, cada vez dolía un poquito menos porque él había sabido como curar sus heridas y la coraza que había a su alrededor se fue rompiendo poco a poco, a penas sin darse cuenta.
Y llegó un día en el que el caparazón de esa mujer era casi una lámina invisible y él le dijo que la amaba y le pidió una oportunidad y ella quería dársela pero sintió miedo, mucho miedo, porque para ella todo era nuevo. Nunca en toda su vida había sentido por nadie lo que sentía por él, nunca había sentido que se le paraba el corazón como lo hacía cuando él la tocaba, nunca había sentido que su vida dependiera tanto de la de otra persona. Pero sobre todo sintió un miedo atroz porque sentía que no podía tener todo bajo control, porque había peligros que se escapaban de sus manos, sentía que si fallaba en un solo movimiento, algo podía fallar y él acabaría dañado y el miedo fue más fuerte que todo lo que sentía por él y entonces huyó. Como una ilusa pensó que alejándose de él sería más fácil olvidarle, que sus sentimientos cambiarían por estar separados por cientos de kilómetros. Sin embargo, cada noche se despertaba soñando con él y al contrario de lo que había pensado que pasaría, sus sentimientos se hicieron cada vez más fuertes y cuando regresó ya era tarde pues ya le había perdido. Se sentía cobarde porque no había tenido el valor de afrontar la verdad porque la verdad era que le amaba como nunca había amado a nadie y cuando fue consciente de ello sintió como su corazón se rompía en mil pedazos. Volvió a sentirse como esa niña sola y trató de volver a ponerse su coraza pero ya no pudo porque él la había destruido por completo y trató de odiarle y de olvidarle pero no pudo. Y se sentía mala persona porque verle a él feliz con otra persona la destruía por dentro, porque sentía que esos besos y esos abrazos le hubieran pertenecido a ella si hubiera sido más valiente.