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Aprendiz de maestra en Arazana(mi particular historia de Bandolera)

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FanBandolera
FanBandolera
03/10/2011 11:35
Bueno que hace ya más de un mes que empecé a escribir esta historia tan particular de Bandolera.Ya la he puesto en facebook,por la página de Imprenta de Arazana y en el grupo Cuéntame Arazana.Pero la voy a poner aquí para quien no haya podido leerla porque no tenga facebook o por lo que sea... Aquí va el capítulo 1:

Capítulo 1: Preparando el viaje

Desde que me enteré que me habían aceptado para las prácticas en la escuela de Arazana,estaba radiante de felicidad. En cuanto me enteré de la noticia, escribí una carta al maestro o a la maestra de la escuela para avisarle mi llegada. Escribí una carta en la que me presentaba, le decía que iba a ser la alumna de prácticas y cuándo empezaba ese período para mí.
La respuesta me tardó unas 2 semanas en llegar pero recibí esa carta como agua de mayo:
Estimada Vanessa:
Me llamo Flor, soy la maestra de la escuela en Arazana y voy a ser tu tutora de prácticas.
Estoy encantada de que vengas porque siempre es bueno una ayuda. Además has sido la única interesada en este pequeño pueblo, así que no podía decir que no.
El día de tu llegada iremos mi marido y yo a buscarte para que no tengas que buscar el camino.
Un saludo,
Flor Sánchez, maestra de la escuela de Arazana

Cuando hube leído la carta, se lo comuniqué a mis padres:
-Aita, ama: me ha escrito Flor, la maestra de la escuela de Arazana. Me dice que está contenta de que vaya y que me va a ir a buscar.
-Ah, pues muy bien. ¿Y dónde te vas a quedar?-me preguntó mi madre.
-Pues no sé, ya veré cuando esté allí-le contesté.
Estaba que no cabía en mí de emoción. El año pasado pedí una beca Séneca para mis prácticas de último año de Magisterio en Arazana. Nunca pensé que me fuesen a aceptar. Eso supone que me tengo que ir de casa y que, durante 3 meses, estaré lejos de mis padres.
Al día siguiente de recibir la carta, fui al centro comercial a comprarme una maleta.
Los días pasaban muy lentamente, quería ir cuanto antes a Arazana. Arazana es un pequeño pueblo de la serranía situado entre Málaga y Cádiz. Iba a ser la primera vez que estuviese tanto tiempo en Andalucía y lejos de Bilbao, mi ciudad.
Había llegado julio y estaba en las vacaciones de verano.
Y después de haberos contado ,lo que viví con la noticia, os preguntaréis: ¿cómo me enteré del pueblo de Arazana, que había una escuela si estaba yo tan lejos? La razón es muy sencilla y algo absurda, según se mire. Todo comenzó cuando empecé a ver una nueva telenovela, en la que salía mi actriz favorita, Bandolera. En esa telenovela hablaban del pueblo de Arazana, del pueblo andaluz del que cogieron la idea. Todo lo que salía en la novela era réplica del verdadero pueblo con el mismo nombre. Por eso supe que había una escuela. También me empecé a interesar por la imprenta y escribiía algunas cartas a los habitantes de Arazana, al igual que ellos me mandaban cartas a mí.
Soy de mucho escribir, así que escribía cartas a mis amigas a menudo. Mis amigas eran 4 que conocí a la salida de una obra de teatro que fui a ver a Donosti (San Sebastián). Hablando, me enteré que una estudiaba Magisterio (como yo) en mi misma universidad; otra, Bellas Artes en Leioa; y las otras 2 eran gemelas y estudiaban Comunicación Audiovisual, también en Leioa.
De vez en cuando quedábamos por Bilbao o por Donosti. Todavía me quedaban unos 3 meses antes de que me fuera pero ellas empezaban el nuevo curso en septiembre. Así que yo aprovechaba al máximo para quedar, verlas y hablar con ellas. Nos habíamos hecho amigas íntimas, contábamos todo: tanto por carta como en persona.
Un nuevo mes, agosto, y fiestas de Bilbao a las que ir. Pero mala noticia: 2 de mis amigas (una, mi mejor amiga) se fueron de vacaciones y hasta finales de agosto o primeros de septiembre no volvían. Sólo podía quedar con las gemelas. Algún día quedamos para ir a las barracas.
Antes de empezar las clases y de marcharme, teníamos que quedar. En cuanto volviesen las que estaban de vacaciones, saldríamos por aquí.
Al final mis amigas llegaron el 1 de septiembre. No podíamos quedar hasta el día siguiente, el fin de semana o a partir de la semana siguiente.
Llamé por teléfono a mi mejor amiga:
-Hola guapa, ¿cuándo podemos quedar?
-Hola bonita. Hoy no puedo quedar y creo que mañana tampoco, ¿quedamos el sábado?
-El sábado y el domingo no puedo, ¿qué tal el lunes?
-Por mi perfecto pero a ver qué dicen las demás. Llamo a las gemes, ¿vale?
-Vale, yo llamo a Andrea.
-Buen, luego te llamo y te digo qué me dicen.
-Ok, luego te diré lo que me diga Andrea.
Colgué el teléfono y volví a levantar el auricular para llamar a mi otra amiga.
-¿Sí?
-Andrea, soy Vanessa.
-Dime.
-Que he pensado hacer una quedada antes de volver a la rutina. He hablado con Laura y a ella también le viene bien el lunes. ¿Tú puedes?
-Pues creo que sí, espera voy a preguntar.
Me mantuvo un rato a la espera mientras le preguntaba a su madre a ver si la dejaba quedar con nosotras el lunes.
-Vanessa...
-Sí, dime.
-Que sí puedo quedar. ¿A qué hora sería?
-Pues... no lo sé. Laura iba a llamar a las gemes y me va a llamar luego con lo que le digan.
-Vale. Bueno, agur.
-Agur.
Pasados 15 minutos de mi llamada a Andrea, llamó a casa Laura. Lo cogí yo.
-¡Vanessa!
-¡Hola Laura! ¿Qué te han dicho las gemes?
-Que sí, que pueden quedar.
-Por cierto, cuando quedemos os contaré algo.
-¿El qué?
-No te lo puedo decir...
-Jo, no me puedes dejar ahora así. Dímelo, porfa. Una pista, aunque sea...
-Algo relacionado con las prácticas pero el lunes os lo cuento, lo prometo.
-Vale... Pero que sepas que es mucho tiempo.
-¡Bua! 3 días, ¿eh? Cuidado que es muchísimo...
-Para mí sí pero, vale, tú ganas.
-Bueno niña, te dejo que tengo que hacer cosas.
- Vale... ¡Ah! ¿A qué hora quedamos? Que no me lo has dicho.
-Eh... no sé... ¿A las 12, por ejemplo?
-Vale, pues hasta el lunes.
-Adiós.
-Adiós.
Esperé pacientemente a que llegase el lunes para ver a mis amigas, de contarles a dónde me iba. Como me iba tan lejos y durante tanto tiempo, me quería despedir de ellas. Iba a ser muy duro pero lo primero era lo de mi carrera y en ese momengto me exigía irme a Andalucía mientras durasen las prácticas.
Llegó por fin el día de quedar. Iríamos a Vitoria, simplemente para variar. Teníamos que coger una diligencia a las 12:15, así que habíamos quedado a las 12.
Eran las 9 de la mañana, no podía dormir más por los nervios. Tan nerviosa estaba que empecé a guardar cosas, que me llevaría, en la maleta.
Como me desperté pronto, me preparé para ir a comprar el pan antes de irme con las amigas.
Pronto llegó la hora de marcharme, me despedí en casa y fui al encuentro con mis niñas (como las llamo yo).
Ibamos a ir al Festival de Radio y Televisión de Vitoria en la que se proyectan series de televisión y van los actores protagonistas.
El día salió bueno, lo pasamos genial y nos quedamos con ganas de repetir.
Cuando les dije que me iba a Andalucía, a Arazana, 3 meses les dio mucha pena. Pero yo no era la única que me iba porque las gemelas se iban a Madrid a hacer el tercer curso de la carrera.
Les prometí que antes de irme, volveríamos a vernos, para despedirme de ellas. Bueno de las gemelas me tuve que despedir ya porque se iban en el mes de septiembre.
Los días iban avanzando: rápido para que mis amigas empezaran el nuevo curso; y despacio para mí que ansiaba ir a Arazana. Pero para llegar a Arazana aún quedaba un mes, un mes que se me iba a hacer eterno.
#61
Xavier28
Xavier28
09/12/2011 21:30
aprendizdemaestraenarazanamiparticularhistoriadebandolerael capitulo 14?
#62
FanBandolera
FanBandolera
11/12/2011 18:57
Perdonad que no lo había puesto.Ahora sí:el capítulo 14

Capítulo 14:Descanso forzado
Después que Marcial me recetase algo y que me ordenase que fuese a la taberna de Pepe a comer algo, salgo del dispensario. En medio de la plaza está Rafalín jugando, me parece que con piedras y con un palo. Es una especie de cricket y golf.
-¿Puedo jugar, Rafalín?
-Claro, sita Vanessa-me dice dándome el palo que tiene en la mano.
Golpeo la piedra, no prestando mucha atención pues le estoy preguntando a Rafalín sobre el asalto al banco. Él me lo va contando. De pronto oigo que alguien se queja. Le he debido dar. Rafalín dice que se va y sale corriendo.
-No corras, chaval endemoniado-le grita el padre Damián.
Suelto al instante el palo con el que he lanzado la piedra.
-Pero, ¿tú has visto Vanessa? Ese chaval no tiene remedio.
-No creo que sea así, estaba jugando.
-No lo defiendas. ¡Ay, ay! Cómo me duele la pierna... Me va a dar la gota otra vez-se queja el cura.
-Déjeme que le acompañe a donde Marcial.
-Muchas gracias, hija-me dice apoyándose sobre mi hombro.
Aguanto el peso del cura en mi hombro mientras le acompaño al dispensario. Llegamos a donde Marcial, donde llamo a Marcial para que me libere del peso extra que llevo sobre mi cuerpo. Marcial se da cuenta enseguida y le acerca una silla al padre Damián para que se siente. Marcial le pregunta que qué le ha pasado y el párroco se lo empieza a contar. Mientras le hace la cura, me pregunta:
-¿Ya has comido algo, Vanessa?
-Eh... no... Todavía no...
-Pues espera aquí que en cuanto acabe con el padre, te vienes a casa a cenar-me dice Marcial en un tono serio. No es una sugerencia, es una orden. Se preocupa por mi salud.
En cuanto se va el cura, Marcial guarda su instrumental en un maletín. Pero veo que tarda mucho, que lo guarda con lentitud.
-¿Qué? ¿Nos vamos?-le pregunto a Marcial.
-Espera aquí un momento-me dice saliendo del dispensario. No sé dónde irá pero yo le espero.
Vuelve de la habitación contigua, de la imprenta, y me dice que me siente. Me siento en la silla que ha ocupado el padre Damián y Marcial se sienta en otra, enfrente de mí.
-¿Qué pasa?-le pregunto intrigada.
-Eso te pregunto yo, ¿qué pasa? Que casualidad que hayas venido del banco y después lo han atracado. ¿Te suena de algo?
-¡Ah! Yo no sabía nada.
-¿Ah no? No sabes cuánto me sorprende porque ayer hablaste de asaltar el banco.
-Pero al final me quité la idea porque ninguno me ayudabáis, no podía hacerlo sola.
-Pero tal vez el Chato sí te haya ayudado... Y supongo que Rafalín también...
-No, no los he visto en todo el día.
-Bueno por esta vez, no diré nada. Pero te lo advierto: puedes tener problemas si te relacionan con los bandoleros.
-¿Y tú?
-¿Yo qué?
-No, nada.
-Anda, vamos a casa. Que se ha hecho tarde y tienes que comer algo.
Marcial coge su maletín y yo mis cosas y salimos del dispensario. Abre la puerta principal, ya que la había cerrado con llave y salimos. Supongo que habrá echado la llave por si se me ocurría irme. Hombre, he de reconocerque al principio me preocupé por la forma en la que me ha hablado Marcial. Parecía una de esas broncas de un padre o un profesor que le echa al niño que se ha portado mal. Cuando llegamos a casa, Flor está esperando. Es demasiado tarde y se nota, por la cara de Flor, que estaba preocupada por su marido. Al verle, se alegra y va hacia él a darle un beso. Me ve y me da dos besos para saludarme.
Marcial le explica lo que me ha pasado esta mañana, lo del mareo, y que me ha invitado a cenar porque no he comido nada en todo el día. Flor me dice seria y preocupada que si mañana no me encuentro bien, me quede en casa. Yo le digo que ya estoy bien gracias a Marcial. Pero Marcial insiste en que mañana me quede en casa descansando. Casi me obligan a comer porque yo digo y repito que no me gusta la verdura. Hoy ha hecho para cenar una ensalada. Al final consiguen que coma un poco de lechuga. Y es que yo siempre he sido muy mal comedora. Desde pequeña. En el colegio me quedaba a comer y me tenían que dar la comida a la fuerza para que comiese, sino no comía de lo que no me gustaba. Para asegurarse de que esté bien, me invitan a quedarme a dormir en su casa.
Como es habitual, a la mañana siguiente me despierto cuando el sol da en la ventana. Los rayos de sol me acarician para que me despierte. Voy al salón a desayunar. Me recuerdan, Marcial y Flor, que hoy debo quedarme en casa para descansar. Pero les pido salir un rato al pueblo a distraerme.
-Bueno pero sólo un rato y cuando caiga el sol o antes de que esté en lo alto-me aconseja Marcial.
-Está bien.
Flor me deja su llave encima de la mesa para que pueda volver a entrar. Marcial tiene otra copiaa de la llave. A continuación salen, dejándome sola en casa. Voy a mi cuarto para escribir un rato. Voy a escribir lo que me ocurrió ayer, lo del banco, lo de la escuela, la regañina de Marcial. Es como el diario de prácticas con la diferencia que no se lo enseño a nadie, es algo personal para mí para recordar todo esto que me está sucediendo y poder leerlo cuando esté en Bilbao. Voy al salón, cuando he terminado de escribir, y cojo la llave. Salgo de casa cerrando con llave. Mi idea es ir a la posada de la Maña a visitar a las chicas y por si tuviera la suerte de encontrarme al marqués. Son las 10 de la mañana y el calor aún no está muy presente, el sol está bajo todavía y corre algo de brisa. Para ser otoño hace muy buen tiempo por la zona y, desde que he llegado, aún no he visto llover ni una vez. Llego a la posada y veo que las chicas y Doña Asunción están rezando sentadas a una mesa. Sigue sin haber ni un sólo cliente. Como siga así la posada, va a tener que echar el cierre por bancarrota. Pero parece que eso no lo quiere ver Doña Asunción.
-Hola-digo al entrar.
-Espere un momento que estamos rezando o, si lo prefiere, puede unirse a nosotras-me dice Doña Asunción.
Están rezando el Ave María.
-Dios te Salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, madre de Dios...-rezan al unísono las cuatro mujeres.
Entra por la puerta Juan, el marqués.
-Hola marqués, ¿cómo está hoy?-le saludo al verle.
-Hola Vanessa. Muy bien, ¿y tú?
-Bien.
-Qué raro que estés a estas horas por aquí. ¿Hoy no vas a la escuela?
-No, no he ido porque ayer estuve mala y me ha dicho Marcial que hoy no vaya.
-Ya he leído su carta, señorita Vanessa. ¿Le apetece dar una vuelta?
-¡Vale!-le digo entusiasmada.
Salimos de la posada dejando a las mujeres con sus rezos. Estaban rezando el rosario y eso va para largo. Para mí la felicidad comienza ahora, al salir del brazo de Juan para dar un paseo. Nos dirigimos al campo, pasear al aire libre, tal vez tumbarnos en la hierba y charlar. Simplemente hablar por hablar. Hablar de este momento, de nosotros, de nuestro futuro. Con Juan puedo hablar libremente, me inspira confianza. Además sé quién es, sé que es bandolero y no me importa. En nuestra conversación aparece Sara y su próxima boda con el teniente. Le digo que Flor y yo iremos a Inglaterra a su boda. Y tan en confidencias estamos que me atrevo a preguntarle sobre Sara, si es bandolera o no. Juan me dice que él no es nadie para decir sobre la identidad de la rubia.
De repente se oye un ruido entre los matorrales que me deja en tensión.
#63
ameliamarcos
ameliamarcos
12/12/2011 10:50
detrás de los matorrales quién?aprendizdemaestraenarazanamiparticularhistoriadebandolera???????????????
#64
Xavier28
Xavier28
12/12/2011 12:30
fanbandolera aprendizdemaestraenarazanamiparticularhistoriadebandolera
#65
FanBandolera
FanBandolera
12/12/2011 21:57
Veo que os he dejado con la intriga,eh?,jeje [:D]
Os dejo el capítulo 15.

Capítulo 15:No sólo a los niños enseño
Por suerte es Rafalín. Parece que está cazando algo. Pero me ha dado un susto de muerte.
-¡Rafalín! Qué susto me has dado...
-No pretendía asustarla sita Vanessa. Estaba yo cazando con estas manitas que Dios me ha dado... ¡y se me ha escapado el conejo!
-Si quieres te invito en la taberna o en la posada a algo de comer...
-Gracias sita Vanessa. Pero, ¿y el siñor Chato? ¿dónde va a comer? Él no baja al pueblo.
-Se lo puedes subir tú. Le digo a Chelo que prepare algo y se lo llevas.
-¡Vale!-dice a la vez que salta de alegría.
-Pues vamos-le digo animada a Rafalín.
Este chaval es como los niños pequeños de la escuela, que me alegran la vida. Creo que es verles esa inocencia, esa carita y se me olvidan las preocupaciones y me esmero por ayudarles, por enseñarles. Y ellos me trasmiten un poco de su alegría, me enseñan a no estar triste. Es una sensación única y maravillosa lo que los niños me aportan en mi día a día.
-Y estaban muy juntos, ¿eh?-pregunta Rafalín con una sonrisa pícara-Ay, ¿qué le dará el marqués, sita?
-Por favor, Rafalín... Sólo estábamos hablando-digo ruborizándome.
-Ya, ya... Yo también hablo con Mantecao y por eso tenemos una relación.
-Rafalín, no molestes más a Vanessa-le dice Juan.
-No te preocupes, Juan-le digo al marqués.
Vamos de camino a casa de Sara y ahora también la mia. Le he dicho a Rafalín que le va a poder llevar comida al Chato. Me da pena el Chato que no pueda ir por el pueblo libremente porque si lo hace, puede correr el riesgo que Olmedo o sus hombres lo atrapen y lo metan al calabozo para llevarlo al garrote después. Eso debería cambiar porque al que se le debería dar muerte es a Olmedo, a Mendoza y a los hombres de Mendoza. Pero la justicia está muy mal repartida.
Llamo al timbre, ya hemos llegado a la casa. Me abre Chelo.
-Chelo, ¿me podrias hacer algo de comer para llevar? Voy a ir a La Alameda con el marqués.
-Sí señorita. ¿Y qué quiere que le prepare?
-Boquerones y chorizo-interviene Rafalín.
Chelo se sorprende ante tal petición pero se retira a la cocina.
-Rafalín, traéme unos cuantos folios por favor-le pido amablemente al chico.
Rafalín se va dejándonos a solas, en el salón, a Juan y a mí.
-Muy buena estrategia la de los folios, Vanessa-me felicita Juan acercándose a mí.
-Es que len voy a enseñar un poco de euskera que es la lengua de allí, del País Vasco-le contesto sonriendo.
-Pues yo quiero aprender cómo es la lengua de las vascas-me dice dándome un pequeño beso.
-¿Ah sí? Pues yo te enseño que para eso voy a ser maestra-digo dándole otro beso.
Poco a poco pasamos a los besos largos, saboreando nuestros labios. La lengua del marqués juguetea con mis dientes. Mi lengua la busca, la encuentra y juguetea con ella. Nuestras lenguas se entrelazan, juguetonas. Éste es mi primer beso. Es especial y con una persona muy especial.
Rafalín vuelve al salón con un taco de folios. Parece que ha encontrado dónde estaban.
-¡Ay marqués y sita Vanessa!-exclama.
-¡Rafalín!-me giro al escuchar su voz.
-Qué caramelosos que estaban-dice riendo.
-Anda, trae esos folios-le pido.-Que mientras esperamos, os voy a enseñar mi idioma:el euskera.
Rafalín me da los folios y empiezo a escribir los números del 1 al 10 y al lado su nombre en euskera.
-¿Véis? Uno se dice bat, dos bi, tres hiru y así continuamente-explico a los presentes.
-¿Y cómo se dice chico?-me pregunta Rafalín.
-Mutila.
-¿Y burro?-vuelve a preguntar.
-Astoa.
-Pues me voy a ir con mi astoa Mantecao por el... ¿cómo se dice monte?
-Mendi-digo sonriéndole.
-Por el mendi.
-Oso ondo, muy bien Rafalín.
-¿Y cómo se dice guapa?-esta vez es Juan el que pregunta.
-Polita.
-Gracias, polita.
-Jo, qué bien aprendéis... ¡y qué rápido!-digo soltando una pequeña risita.
Chelo vuelve de la cocina trayendo un trapo en las manos. Debe ser la comida que está guardada.
-Aquí tiene, señorita-dice Chelo dándome lo que lleva en las manos.
-Gracias-le digo con una sonrisa.
Abandonamos la casa y voy hacia la casa de Flor y Marcial. Antes me despido de Juan y Rafalín que van por el otro camino. He hecho caso a Marcial y he vuelto antes de que el sol dé mucho y haga un calor abrasador.
Llegado el 7 de noviembre ya me he visto, leído y repasado el decreto de educación. La unidad didáctica la tengo pensada para ponerla en práctica en 1º y 2º de primaria. Voy a trabajar el tema de los instrumentos musicales, y dentro de esa temática la de los instrumentos escolares. Estos niños creo que no conocen los instrumentos. Ni siquiera dan música como asignatura en la escuela. Flor me deja las sesiones que necesite para dar las clases yo. Aquí, en las prácticas, es cuando realmente se aprende. La clase me va genial. Los niños me escuchan atentos y con interés. Hago las clases, las actividades en forma de juego para motivar a los alumnos. Participan activamente realizando lo que tienen que hacer.
Mis clases causan tanto entusiasmo que llega a oídos de los padres. Y también se han enterado de mis clases de euskera. Se lo ha debido decir Juan o Rafalín. Apuesto que ha sido Rafalín que suele estar más por el pueblo. Por la tarde, cuando estoy ayudando a Flor en la imprenta, viene un grupo de mujeres entre las que está Julieta. Se han enterado de mis clases y vienen a que les dé clases a ellas también.
-Pues no sé si podré...-comento a las presentes.
-¡Venga Vanessa! Que nos haría ilusión aprender tu idioma-me pide Julieta.
-Además Vanessa dice de dar clase también a vuestras hijas, a las niñas de este pueblo-dice Flor.
-Ah, pues eso e questá muy bien-dice una mujer.
-¿Cuándo queréis empezar?-pregunto a las mujeres.
-Si quieres mañana mismo-dice otra mujer.
-Yo te puedo ayudar-me dice Flor.
-Gracias pero no sé si sabré hcerlo bien...-digo tímidamente.
-¡Pero si me ha dicho mi hijo que da gusto escucharte! Que das clase muy bien-comenta una mujer que se encuentra al lado de Julieta.
-Yo lo puedo corroborar que estoy con ella en clase-interviene la maestra.
-Por favor, Vanessa...-piden Julieta y las demás mujeres.
-Está bien. Mañana a las 3 pueden venir las niñas y a las 4 vosotras a la escuela.
Y así empieza mi andadura como maestra no sólo con niños, sino también con niñas y mujeres.
#66
Xavier28
Xavier28
20/12/2011 11:01
foroascensor
#67
FanBandolera
FanBandolera
18/01/2012 23:17
Os pongo el capítulo 16 de esta historia.

Capítulo 16:La boda inglesa
Al día siguiente voy como otro día cualquiera a la escuela a dar clase yo con la ayuda de Flor. Ya he empezado con las clases y no se me da tan mal como me suponía. Los niños hacen las actividades sin problemas y están aprendiendo bastante de música. Después de comer vuelvo al colegio para enseñar a las niñas y a las mujeres. A las 3 de la tarde a las niñas y a las 4, a las mujeres. Las niñas también tienen derecho a aprender, asistir a clase, estudiar. Todo lo que hacen los niños. Pero como no se permite el acudir a clase a las chicas, lo tengo que hacer en horario extraescolar. Fuera del horario escolar y que no se enteren las autoridades o puede acarrear consecuencias para mí. Las mujeres acompañan a sus hijas a clase. Flor las acompaña a la plaza y la oigo decir:
- Deberían poner una biblioteca en el pueblo.
Yo me quedo en clase con las 10 niñas que han venido. Hay niñas de unos 4 años, de 6, 7, 8, 10 y 12 años. Para empezar, comienzo presentándome y pidiéndoles que se presenten para conocerlas.
- Me llamo Laura y tengo 12 años.
- Yo soy Almudena y tengo 9.
Y una tras otra se van presentando. Tengo dos niñas de 4 años, tres de 6, dos de 8, una de 9, otra de 11 y la más mayor de 12 años. Los nombres son comunes: Sara, Rita, Carmen, Susana, Tamara, Lola, Esther, Almudena, Ana y Laura. Empiezo enseñándoles la negra y las corcheas y les digo que una negra se dice ta y se da una palmada; y las corcheas se dicen titi golpeando en la mesa con los dedos. Veo que le ponen interés y se esfuerzan por conseguirlo. Pero no pidamos milagros de que el primer día lo van a hacer genial. Tiene un período para aprender.
A las 4 vienen las mujeres acompañadas por Flor. Flor les dice a las niñas:
- Venid conmigo mientras vuestras mamás estudian.
En primer lugar hago igual que con sus hijas pero en los dos idiomas: me presento primero en euskera y luego lo digo en castellano. Después les pregunto cómo se llaman. Empiezo con los saludos básicos: hola/kaixo, buenos días/egunon, buenas tardes/arratsaldeon y buenas noches/gabon. Escribo las palabras en la pizarra y les pido que las copien en un folio que les doy. Mañana le pediré cuaderno a Flor para que tenga cada una para trabajar. Les enseño a presentarse.
- Mirad: Kaixo, Vanessa naiz. El kaixo que ya hemos aprendido que es hila, nuestro nombre (cada una el suyo) y naiz-digo apuntando la nueva palabra en la pizarra-. Naiz significa soy, del verbo ser. Esto es porque en euskera va al revés: primero va el nombre o sustantivo y después el verbo. ¿Sí?-pregunto para comprobar que lo han entendido.
- Sí-me responde todo el grupo.
- Pues ahora vosotras.
Algunas lo pillan a la primera y lo hacen genial pero a otras les cuesta un poco más. Lo que más se repite es que digan la "z" como zeta y no como ese. Pero es que en euskera la zata suena a ese.
Llegan las cinco y les digo que se lleven el folio para repasar los saludos y la forma de presentarse. Las niñas han estado en la clase de al lado con Flor jugando.
Poco a poco las mujeres que vienen a mis clases se saludan con un "kaixo", "egunon" o "arratsaldeon". Las que no saben euskera se quedan sorprendidas, sin saber lo que han dicho. Para ellas podría significar cualquier cosa. Nos pasa que cuando no entendemos un idioma y oímos algo que no entendemos, pensamos que es un insulto o que se están burlando.
- Kaixo Vanessa.
- Egunon.
Al verme, me saludan en euskera. Se ha convertido como en un lenguaje secreto entre nosotras.
- Kaixo, zer moduz?-les pregunto.
- Ondo, eta zu?
- Ondo, eskerrik asko; gracias-les contesto introduciendo una nueva palabra.
Los días van trascurriendo con la normalidad habitual de este pueblo. Ya me he acostumbrado al día a día de Arazana y a la vida escolar de su escuela. El día de antes de irnos a Inglaterra, Flor y yo quedamos en la hora y en el lugar desde donde partiremos para ir a la diligencia. Voy a casa a preparar lo básico para llevarme: el bolso con el monedero, una botella de agua y el sobre con el dinero para los novios.
Hoy es el día de la boda. Por fin ha llegado el día en que se casan Saa y Miguel. Me despierto pronto, a las 7 de la mañana, porque he quedado con Flor en la plaza a las 8:30. Nuestra diligencia sale a las 9. Vamos a Cádiz y desde ahí cogemos el barco hasta Oxford. Desayuno un café con leche y cojo mis cosas. Me despido de Chelo y salgo de casa. Llego a la plaza donde Flor me está esperando.
- Buenos días-saludo a la maestra.
- Buenos días, Vanessa.-me saluda ella.
La veo vestida muy elegantemente, con un vestido largo negro. Muy diferente al mio que es azul claro. Lleva un pequeño bolso negro y una mantilla en el pelo.
Emprendemos la marcha hacia el Camino Viejo, donde para la diligencia. Nos cuesta caminar con los tacones, con lo que nos los quitamos para andar mejor. Llegamos donde suelen parar las diligencias y nos ponemos los zapatos. A las 8:45 llega la diligencia y se detiene frente a nosotras. Lo que sí he podido apreciar es que las diligencias siempre llegan 15 minutos antes de su salida. Como si esperasen a alguien que la tiene que coger y viene por el camino. Flor y yo montamos en la diligencia. Dentro hay 2 personas: un hombre y una mujer de mediana edad. El hombre va vestido de traje negro y sombrero; la mujer, con un vestido color beige y una pequeña pamela sobre un lado de la cabeza.
#68
FanBandolera
FanBandolera
18/01/2012 23:20
- ¿A dónde van ustedes?-les pregunta Flor.
- A Cádiz, a la boda de una prima mia-responde la mujer.- ¿Y ustedes?
- A Inglaterra, a la boda de nuestra-contesta Flor.
- Pues que tengan buen viaje hasta allí-nos desea el hombre.
- Gracias, igualmente-respondemos Flor y yo.
El camino se hace ameno charlando con la pareja con la que viajamos. Nos cuentan que son de Córdoba. Él es banquero y ella costurera.
A las 2 horas llegamos a nuestro destino. Nos despedimos de Juan y Lucía, la pareja con la quehemos viajado, y nos dirigimos al puerto. Montamos en el barco con destino Londres que pasa por Manchester y Oxford. Flor ha comprado los billetes. Yo iba a pagar el mio pero ella se ha empeñado en pagar los dos. No quería deberle nada a nadie pero ha dicho que no me preocupe. Tenemos los billetes para camarote interior. Nunca he viajado en barco, así que va a ser la prikmera vez que lo haga.
Pasamos por Manchester, donde hace una breve parada. La siguiente parada será Oxford, donde nos bajaremos. El barco llega a su destino a las seis y media de la tarde. Cuando bajamos, buscamos la calle de la casa de Sara; Lord Street. Con mi inglés, preguntamos a la gente por esa calle y nos indican por dónde se va.. Llegamos enseguida gracias a las indicaciones que nos han dado.
Al llegar a la casa, tocamos el timbre y nos abre Sara. Se le nota nerviosa y es normal por el día que es para ella.
- Hola Flor, hola Vanessa. ¿Qué tal todo por Arazana? ¿Mis viñas? ¿Y Morales? ¿Y...?
- Tranquílizate Sara, todo está bien por el pueblo-le contesta Flor.
Tiene el vestido colgado en una percha frente a ella. Parece que lo ha estado observando todo el tiempo, como si temiera que el vestido se fuese de ahí si no es vigilado.
Cuando falta media hora para la ceremonia, será a las siete y media, ayudamos a Sara a vestirse. Es un vestido precioso. Además Sara lleva unos guantes blancos hasta el codo y un velo que le cubre el pelo y que le llega hasta el suelo, junto a la cola del vestido.
A las siete y media salimos de casa Sara, Flor y yo. Ayudamos a Sarfa con la cola, cogiéndola entre Flor y yo. En la puerta espera un coche que nos llevará a la iglesia. En Inglaterra hay más avances que en España y, sobre todo, que en el sur del país.
Como tradición en todos sitios, la novia debe llegar tarde y así es: Sara llega cinco minutos más tarde, a las ocho menos veinticinco. Miguel espera, nervioso, junto al altar. Viste traje negro con corbata. Está realmente guapo en un día como hoy. Al lado de Miguel hay un hombre joven, con aspecto de ser inglés. Debe ser el padrino. Me siento en un banco que veo libre y veo avanzar a Sara acompañada de Flor, que es la madrina. Sara sonríe a los asistentes y saluda con la mano al pasar.
La boda ha salido perfecta, sin niongún contratiempo. Es hora de acercarse a los novios a darles la enhorabuena.
- ¡Feliciddes!, Congratulations!-les digo a los recien casados.
Flor también les da la enhorabuena. Hay besos, apretones de manos. Le pregunto a Sara por el hombre que estaba al lado de Miguel. Ésta me dice que es Albert Richmond, un antiguo novio suyo escocés.
- Hola-me saluda con dificultad Albert.
- Hello!
- Do you speak English?
- Yes, more or less.
Albert se aleja y le pregunto a Sara:
- ¿Cuál era la sorpresa que nos tenías preparada?
- ¡Ah! Eso... ¿Se lo decimos, Miguel?
- No sé, no sé...-dice Miguel haciéndose el interesante.
- Venga, dejaos de misterios y soltadlo de una vez-apremia Flor.
- Que... ¡volvemos a Arazana!-suelta Sara.
- ¿Qué? ¿Que violvéis? ¡Qué alegría!-exclama Flor. Y abraza a su amiga y yo hago lo mismo con Miguel. Después cambio: yo abrazo a Sara y Flor a Miguel.
- Pero volvemos mañana, ¿eh?-dice Sara divertida.
- ¡Si nosotros tambikén volvemos mañana!-dice Flor contenta.
- Sí-corroboro yo.
- Pues nos vamos juntos los cuatro entonces-opina Miguel.
El día siguiente nos volvemos todos a Arazana. Va a ser una vuelta genial ya por el hecho de que Sara y Miguel vuelvan con nosotras, y lo hacven como marido y mujer. Salimos pronto con el barco, a las 7 de la mañana. Llegamos a Cádiz a las 9 donde tenemos que esperar un rato a que venga la diligencia. En la plaza cercana a donde estamos hay mucha gente. Hay gente en corro esperando algo.
- ¿Qué habrá ahí?-pregunto.
#69
FanBandolera
FanBandolera
18/01/2012 23:22
- No sé y mejor no acercarnos no vaya a venir la diligencia-comenta Flor.
- No te preocupes Flor. La vemos llegar desde allí-le dice Sara.
- Bueno yo me quedo aquí-nos avisa la maestra.
- Silba si viene-le dice sonriendo Sara.
- Muy graciosa, Sara, yo no sé silbar.
- Pues aplaude, no sé.
- O puedes gritar "¡que viene!" y lo oímos-interviene Miguel.
Nos acercamos a donde el montón de gente y vempos a un hombre en el garrote. El hombre gira la cabeza.
- ¡No me lo puedo creer!-dice muy sorprendida Sara.
- ¿Es él, de verdad?-pregunta Miguel.
- Claro que es él, trabajó para mí. ¿Y qué habrá hecho para acabar así?
- ¿Quién es?-les pregunto a los 2.
- Buenos vamónos de aquí, ya he visto suficiente-dice Sara.
- Pero, ¿quién es?-vuelvo a preguntar.
- Tú no le conoces, Vanessa-me dice Sara mientras caminamos.
- No importa.
Llegamos donde está Flor donde ha llegado la diligencia. Flor se da cuenta de la cara que trae su amiga y le pregunta:
- ¿Qué pasa, Sara? ¿Qué has visto?
- He visto a Tobías Moreno, mi capataz, en el garrote.
- ¿Tobías en el garrote?-pregunta la maestra asombrada-. ¡Pero si es un buen hombre!
- Eso me parecía a mí... pero ya ves.
Montamos en la diligencia y al poco rato arranca. Ya vamos camino de Arazana, el pueblo de Arazana. Llevo poco tiempo en el pueblo como para conocer la vida de todos sus habitantes. Sin embargo, poco a poco estoy descubriendo a esta humilde gente. Aunque por lo visto no todo el mundo es bueno. Sucede en todas partes
#70
ameliamarcos
ameliamarcos
19/01/2012 11:13
aprendizdemaestraenarazanamiparticularhistoriadebandoleraaqui para l@s que no tienen red social saludos
#71
FanBandolera
FanBandolera
19/01/2012 12:56
De nada,en cuanto lo he escrito en facebook lo he pasado.Ya me podéis perdonar que haya tardado tanto,pero en compensación tenéis un capítulo bastante larguito :)
#72
FanBandolera
FanBandolera
13/11/2012 17:42
Os dejo el capítulo 17,hacía tiempo que no escribía... :S

Capítulo 17:La vuelta de Sara y Miguel
A media tarde llegamos a Arazana.Bueno hemos llegado al bosque,ahora tenemos que ir al pueblo:a casa de Flor o a la de Sara.Mis acompañantes van muy callados y no dicen palabra.Cuando llegamos al pueblo vemos a Pepe el tabernero a la puerta de su taberna.Se alegra por la vuelta al pueblo de Sara y Miguel.
-Señorita Reeves,teniente Romero.¡Qué alegría verles de nuevo por aquí!
-Sí,hemos decidido volver.La gente de este pueblo me acogió y noto este pueblo como mio-dice Sara.
-Bueno Pepe,nos vamos que estamos agotados-dice Miguel.
-Muy bien,teniente.Que tengan buena tarde y ¡bienvenidos!
Parece que Flor y yo seamos invisibles porque ni siquiera nos ha saludado.A mí no me importa pero parece que a Flor sí.
-Oiga Pepe,que Vanessa y yo también hemos vuelto y estamos aquí-le reprende Flor.
-Ay señorita Flor,que no me había dado cuenta.Pero vosotras sólo habéis estado un día fuera y ellos más tiempo.
-No te preocupes,Flor-le comento a la profesora.
Sara también la mira y Flor no dice nada más al respecto.
Al poco rato nos encontramos con el padre Damián.
-¡Dichosos los ojos!¡Bienvenidos hijos!Por cierto,¿cuándo van a pasar por la vicaría?-les pregunta el padre Damián a Sara y a Miguel.
-Es que ya nos hemos casado,padre...-le dice muy bajito Miguel.
-Verá,padre,es que nos hemos casado en Inglaterra-le cuenta Sara.
-Pero,¿cómo que os habéis casado?Además en Inglaterra no hay iglesias católicas.
-Está bien,padre.Nos casaremos aquí-le dice Sara para que el cura se calle.
-Muy bien.Pasaros por la parroquía para concretar el día.
El cura se marcha y seguimos nuestro camino.Pero llevo unos cuantos días sin ver al marqués,así que me excuso para ir a la posada.En la posada me encuentro a Lupe en la barra y a Ramona y a otra chica,que será nueva(pues no la conozco),sirviendo las mesas.En una mesa está Mendoza con sus hombres bebiendo,en otra está Jairo y en otra están Juan,Olmedo y otros dos hombres jugando a las cartas.Juan está concentrado en la partida y ni siquiera me ve.Pero no importa;me quedo fijamente obsevándole.Para mi desgracia Navarro sí que me ve y se levanta.Por su cara se puede intuir que va a acabar lo que empezo,quiera yo o no quiera.
-Hola guapa,¿te acuerdas de mí?
Hago como que no le escucho y sigo mirando a mi querido Juan.Pero él sigue insistiendo y me coge por la cintura.
-Venga,que lo vamos a pasar bien.Vamos a una de las habitaciones.
Me pilla totalmente desprevenida y consigue moverme y arrastrarme hasta la escalera.En ese momento baja doña Asunción y a mi espalda se levanta Juan.
-Navarro,deje de molestar a Vanessa,por favor.O tendré que llamar a la Guardia Civil.
-Si no estamos haciendo nada...¿a qué no,Vanessa?
Pero yo no consigo articular palabra del miedo que tengo en el cuerpo.Mendoza llama a Navarro.
-¡Navarro!Déjala y vámonos de aquí.
Navarro me suelta pero no sin antes tocarme el culo y darme un asquerosos beso en la boca.Empiezan a salir unas lágrimas de mis ojos.
-Tranquila Vanessa,ya se ha ido-me consuela doña Asunción.
Juan se acerca a mí y me ofrece su pañuelo.
-Vanessa,¿quieres dar una vuelta para despejarte?-me pregunta cariñoso.
-Sí,por favor.
Juan me coge de la mano y salimos de la posada.
-Ya sé dónde te voy a llevar para que te tranquilices-me dice Juan.
Seguimos caminando cogidos de la mano.Del susto no hablo tanto como de costumbre.Estoy callada mientras voy al lado del amor de mi vida.Debería ser el momento más feliz de mi vida,pero me han amargado el día.
El camino me suena mucho,tal vez demasiado.Al final del camino se ve una casona.Claro que me suena el camino y la casona.¡Como que es la casa de Sara!El marués llama al timbre y nos abre Chelo.Entramos a la casa y esperamos en la puerta hasta que vuelva Chelo.
-Ya pueden pasar-nos dice Chelo.
Entramos hasta el salón donde está Sara.Sara está leyendo un libro y lo deja sobre la mesa y se levanta en cuanto nos ve.
-Pero,¿qué te pasa,bonita?-me pregunta,preocupada,Sara.
-Navarro se ha querido propasar con ella-interviene Juan al ver que yo no puedo hablar del susto.
-Pero tranquila,niña.Ven y siéntate y me lo cuentas.
Le cojo la mano que me ofrece y vamos al sofá.Chelo viene y nos pregunta que si queremos algo.Sara le pide una tisana para mí y un café con leche para ella.Juan dice que no quiere nada y además que se marcha y así nos deja solas.Así que Juan se va y nos quedamos en el salón Sara y yo.
-Explícame qué te ha pasado,Vanessa.
-Que...que...Navarro se ha acercado...y...y...me ha tocado el culo y me ha besado...-digo entrecortadamente y empezando a llorar.
-Ahora mismo vamos al cuartel y ponemos una denuncia.
-No,Sara,por favor.
-Sí,Vanessa.Hablamos con Morales.Esto no puede quedar así.Ve a por la chaqueta y nos vamos.
#73
martahazarista
martahazarista
14/11/2012 13:03
Hacia tiempo que no te leia
#74
FanBandolera
FanBandolera
14/11/2012 13:23
Ya,se había perdido este post y hacía tiempo que no escribía ningún capítulo de mi historia...
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